Los hombres vestidos de negro que los toman por el brazo hasta sacarlos del bar les explican que ya no pueden regresar, ni mañana, ni el sábado ni en veinte años; lo que pase después.
Cupido se sacude el traje y checa sus flechas. John sigue sin saber como es que aparecen de la nada, pero su mandíbula sigue doliéndole y tal vez lo mejor es ir a un hospital, pero Sherlock lo toma de la mano y las flechas se han ido de nuevo. Mira hacia ambos lados de la calle y camina hacia el siguiente bar, que está pegado a la esquina.
"Sherlock, dame un respiro."
"No" dice, obligándolo a seguirle "Puedo sentirlo. Hoy vas a encontrar a alguien."
John frunce el ceño "¿A qué te refieres con sentirlo?"
"Bueno, cuando conoces a alguien especial tú nunca sabes que lo será, aunque le buscas sin querer en todas esas caras familiares con las que tendría sentido enamorarte, pero muchas veces no es así. Uno no se enamora de su mejor amiga, ni de esa persona que le ayudó en los tiempos difíciles. Se enamora del carácter desafiante y del peligro, se enamora de la adrenalina y de la inteligencia. No de cualquier tipo lindo que te diga que eres un ángel que cayó del cielo. Bueno, sé que parece que no tengo la razón ahora mismo pero lo entenderás cuando te encuentre a alguien que no sea yo, ¿de acuerdo?"
Pero John se mantiene en su lugar. "¿Esto es por lo que dije en la azotea el otro día? Porque ese era el alcohol hablando, tiendo a querer acostarme con la gente. No es como si estuviera enamorado de ti."
Cupido asiente de inmediato, pero ya no tiene ganas de seguir buscando. "Vámonos a casa, John."
Él para el primer taxi que pasa frente a ellos, deja que Sherlock suba primero y después lo hace él. Ellos no hablan en todo el camino, y tampoco lo hace el taxista, parece ser un hombre cansado. Sherlock se dedica a mirar a la ventana y también lo hace John, algo aliviado de que se acabe la noche.
"Fue una buena salida", dice en cuanto salen del taxi y John se encuentra parado en la puerta principal de su edificio. "Deberíamos hacerlo otra vez."
Sherlock niega con la cabeza. "Creo que el alcohol es compañero suficiente para ti."
"No, en serio..."
"John, rechazaste a cuatro chicos diferentes por estar viéndome con otro tipo."
"No lo hice."
Cupido sonríe. "Si lo hiciste. Te estuve observando toda la noche."
Tal vez Sherlock tiene razón. Es decir, él sabe de estas cosas, del amor y demás. Pero John no quiere que se vaya, sólo el universo sabe si lo volverá a ver alguna otra vez.
"Adiós, John."
