Capítulo 10


Summary: Su mano se arrastró por su rostro, presionándolo hasta el punto de no dejar pasar aire. La sonrisa irónica que sus labios formaron le supo amargo. Ahora entendía lo que su padre había guardado todos esos años…

Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. La historia a continuación es de mi total autoría, si lo ves en otra plataforma no dudes en comunicármelo y denunciarlo.


Su madre había estado a su lado durante la internación. Aún le dolía la garganta que la tenía magullada y amoratada.

Su madre había llorado cuando su abuela la regañó y amenazó con quitarle su tenencia. Itachi había intervenido y tratado de calmar a la abuela, pero ella parecía desquiciada y daba miedo. El abuelo parecía estar tranquilo y le había acariciado la cabeza, diciéndole que era un gran chico y que no temiera, que la abuela no haría nada malo.

Su padre no había aparecido en todo el tiempo ni siquiera se había disculpado. Su madre evitaba hablar de él, cosa que no le molestaba al niño, pues no le interesaba nada de él. Lo odiaba. El poco amor que aún le tenía se había muerto con él aquel día.

Su madre parecía cada día más cansada y había notado la palidez de su tío Itachi en uno de aquellos días de visita. Algo extraño estaba pasando y no querían decírselo.

Cuando le dieron el alta, él y su madre no habían vuelto a su casa y tampoco habían ido a la casa de los abuelos, pues su madre se había peleado con su abuela por amenazarla con quitarle su custodia. Tampoco habían ido a lo de su tío Itachi, cosa que lo puso un poco triste, pues le gustaba ir allí.

Grata fue la sorpresa cuando la persona que abrió la puerta fue tía Ino con una gran sonrisa que se opacaba con la tristeza que había en sus bonitos ojos celestes.

Ella le había dado un abrazo que lo hizo sonrojar. Le indicó la habitación que ocuparía con todo un monólogo del gran esfuerzo que puso para que fuera de su total comodidad. Allí había varias de sus cosas, juguetes, libros y ropa.

A pesar de que había pasado solo unos pocos días en el hospital sin hacer nada, se sentía cansado solo de moverse. Ver la cama le pareció el paraíso en ese momento por lo que se dejó caer en ella con un sentimiento de alivio y tranquilidad que no sentía desde hacía días. Se acarició la garganta que aún le dolía, pero no tanto como los primeros días. Solo un poco más y no estaría allí para vivirlo.

Se quedó observando el techo. Se sentía raro, dormir allí sería un poco difícil. Siempre que iba a otra casa que no fuera la suya le costaba mucho dormir. En el hospital los sedantes lo habían ayudado a dormir, pero allí no podría tomar eso. Recurriría a pedirle a su madre que le preparara un poco de té o leche tibia.

Salió de la habitación y caminó hacia la sala. Se detuvo al escuchar que su madre y su tía parecían estar discutiendo. Su madre estaba sentada en el sillón con las manos en su cara como aceptando una reprimenda y su tía estaba de brazos cruzados, con el ceño fruncido y una mueca despreciativa en la boca.

Se mantuvo en silencio, había muchos secretos y quería saber al menos qué demonios estaba pasando. Su madre sollozaba, pero su tía no parecía sentir pena por ella, cosa que lo enfureció porque si ella era la causante de las lágrimas de su madre, se iría todo ese amor que le tenía a Ino.

—No puedo dejarlo así de simple… sé que lo que hizo es imperdonable, pero no puedo dejarlo en esta situación.

—¡Basta, Sakura! Tu hijo casi muere y ¿todavía sientes pena por ese monstruo?

—No sabes nada, Ino… no lo sabes.

—¡Sasuke es un enfermo! Déjalo antes de que te dañe a ti también.

Rentaro se quedó helado. Algo se retorció en sus entrañas al saber que su madre aún parecía sentir algo por su padre. Los dedos de las manos se le crisparon, las uñas comenzaron a clavarse lentamente en sus palmas hasta el punto de sentir dolor.

—Sasuke está enfermo, Ino… pero no de la manera que crees.

—¿Qué quieres decir?

Rentaro no quería saber por lo que interrumpió la charla dejando sorprendidas a su madre y a su tía por el semblante frío e inexpresivo que tenía. La cara de su madre parecía horrorizada mientras que su tía parecía preocupada. Fue la primera en acercarse y preguntarle si necesitaba algo. Su madre parecía evitar mirarlo a los ojos, consciente de la traición que de la que estaba siendo acusada con aquellos ojos verdes filosos del pequeño.

Ino le tomó de la mano y lo llevó a la cocina. Por más que sintiera desprecio en aquel momento, una partecita de él sintió dolor al oírla sollozar ¿Cuántas veces habría llorado así, en silencio, sola?

Intentó ignorarla y aceptó con una sonrisa la taza de leche fría que su tía le ofrecía, agradeciendo con una extraña falsa cortesía que dio escalofríos a la rubia. Mirándolo en ese momento, daba fe de que ese niño era más parecido a su padre que a su madre.


N/A: Halaaaa, pensaba actualizar más tarde, pero lo hago ahora más tranqui antes de almorzar y tener que estudiar T_T

No odien a nadie, nadie merece odio… en este fanfic, ahora, quieren odiar a los hijos de puta, háganlo, se lo merecen si las razones son justas ahre

Gracias por sus bellos comentarios, me dio gusto saber que capítulos atrás un lector se diera cuenta que Ren es el del primer capítulo y con el capítulo anterior el resto llegó a esa conclusión fkdjfkakfa al principio sí, pensé en colocar a Sasuke como ese, pero cuando comencé el primer capítulo me dije: "Sasuke y Sakura deben estar juntos desde el principio, podría empezarlo diferente." Entonces se me ocurrió la idea de que en lugar de Sasuke, fuera su hijo que estuvo planeado desde el momento que pensé este fic.

Los amo y me voy a holgazanear hasta que la comida esté hecha. Abrazos y esta vez me acordé solito de actualizar, nadie me tuvo que avisar :')