En la playa Charles, Hayley y Moira salieron del avión enseguida. Todos voltearon al sonido del crujido del metal.
Un gran agujero comenzó a formarse en el costado del submarino, el cuerpo inerte de Shaw flotando fuera del agujero. La sangre goteaba del pequeño agujero en el medio de su cabeza.
Hayley soltó un gemido impresionado al ver esto antes de que Charles la volteara para que mirara lejos de Shaw.
"¡Hoy, nuestra lucha se detiene!" Erik dijo dejando caer al hombre con un golpe sordo al suelo. "¡Quítense las anteojeras, hermanos y hermanas! ¡El verdadero enemigo está allá afuera!" Señaló hacia las aguas acusadoramente. Todos siguieron su línea de visión, viendo las armas dirigidas a ellos.
"Raven." susurró Charles. "Mantén a Hayley a salvo..."
"¿Y qué vas a hacer?" Raven le susurró mientras acercaba a la niña a su costado.
"Intentar detener a Erik antes de que las cosas se salgan de control."
"Siento sus pistolas moviéndose en el agua, su metal apuntando a nosotros. Americanos, soviéticos, humanos. Unidos en su miedo a lo desconocido." Erik se volteó hacia el centro de los barcos en el centro de la playa, continuando su discurso. "¡El Neandertal está corriendo asustado, mis compañeros mutantes! Adelante, Charles." dijo volteando hacia el hombre. "¡Dime que estoy equivocado!"
Charles lo miró cautelosamente antes de presionar sus dedos en su sien nuevamente, leyendo las mentes de los que estaban en los barcos. Efectivamente, escuchó sus pensamientos. Iban a deshacerse de ellos en un intento de deshacerse del "problema de los mutantes." Se volteó hacia Moira y asintió con la cabeza, haciéndola tomar el avión al instante en un intento desesperado de tratar de contactarlos para detenerse.
De repente, todos escucharon el fuego de las armas de los barcos; Erik levantó su mano en el aire. Momentos antes de que los misiles hubiesen golpeado, se detuvieron en el aire. Todos ellos.
Todo el mundo dejó escapar un suspiro de alivio una vez que los misiles estuvieron atrapados en el aire. Erik giró lentamente la mano para hacer que los misiles se enfrentaran a los humanos y los barcos.
"Erik, tú mismo lo dijiste. Somos mejores hombres. Este es el momento de demostrarlo." comenzó Charles. "Hay miles de hombres en esos barcos. Hombres buenos, honestos e inocentes. Simplemente siguen órdenes."
"He estado a merced de hombres que siguen órdenes. Nunca más." dijo Erik sin entusiasmo antes de con su mano enviar volando los misiles de regreso a los barcos.
"¡Erik, libéralos!" gritó Charles alzando la voz su puño apretado a los costados. "¡No!" gritó rompiendo a Erik. No podía entrar en su mente para detenerlo. No con ese casco. Así que se lanzó hacia el hombre derribándolo al suelo. La concentración de Erik se rompió fácilmente y los misiles comenzaron a caer explotando sobre las aguas. Charles trató de quitarle el casco a Erik mientras luchaban.
"No quiero hacerte daño... ¡No me hagas hacerte daño!" Erik golpeó su codo contra la cabeza de Charles y salió debajo de él.
Havok, Banshee y Bestia se acercaron a Erik y Charles enseguida.
"¡Un paso atrás!" Erik sacó su mano enviando a los otros a volar de regreso dejando a Raven y Hayley para mirar. El nuevamente levantó la mano para enviar los Misiles rumbo a los barcos y los humanos. Charles le gritó a Erik nuevamente, haciendo que Erik le golpeara en la cara otra vez. Erik se levantó rápidamente e hizo que los misiles continuaran el curso.
Moira le disparó a Erik, que rebotó en su casco. La mano de Erik cayó, haciendo que los misiles en la distancia se detuvieran y cayeran al agua. Miró a Moira y comenzó a caminar hacia ella. Pero siguió disparándole. Por reflejo Erik desvió el curso de la bala pero en dirección de Charles que estaba luchando por levantarse, incrustándola en su espina dorsal.
Todo el mundo respiró profundamente observando a Charles caer al suelo en cámara lenta quejándose de dolor.
Erik corrió al lado de Charles, moviéndolo.
"¡Papá!" Hayley se soltó de Raven corriendo hacia ellos, sentándose al lado de Erik.
Erik miró a la niña antes de volverse a Charles. "Lo siento." El revisó su espalda sacándola de su espina dorsal. Cuando todos los demás comenzaron a acercarse Erik les gritó enojado. "¡Dije que retrocedieran!" Entonces se volvió hacia Moira. "Tú. Tú hiciste esto." levantó la mano para hacer que las placas de identificación de Moira empezaran a estrangularla. "Erik, por favor." comenzó Charles débilmente. "Ella no hizo esto. Tú lo hiciste."
Erik miró a Charles con lágrimas en los ojos. Soltando a Moira, que cayó al suelo sin aliento por el oxígeno que tanto necesitaba. "Nos enfrentamos el uno al otro, es querer lo que quieren. Intenté advertirte, Charles. Te quiero a mi lado." dijo en voz baja. "Somos hermanos, tú y yo. Todos juntos, protegiéndonos unos a otros. Queremos lo mismo."
Charles miró tristemente a Erik luego sonrió entre dientes. "Mi amigo. Lo siento, pero no lo hacemos."
Erik levantó la vista de Charles, entristecido y luego le indicó a Moira que se acercara. Él se levantó y ella acunó la cabeza de Charles.
"Charles. Lo siento. Lo siento mucho."
"Está bien. Está bien." repitió Charles una y otra vez a Moira. Le sonrió a Moira y luego a su hija que miraba su herida. Él extendió su mano agarrando la de ella haciendo que lo mirara a los ojos.
"Esta sociedad no nos aceptará." Erik se enfrentó a los otros mutantes. "Formamos la nuestra. Los humanos hemos jugado allí. Ahora podemos jugar la nuestra. ¿Quién está conmigo?"
Cuando terminó, los mutantes de Shaw se movieron hacia Erik, al igual que Raven. "No más esconderse."
Cuando Raven se dirigió hacia Erik, se giró para estar al lado de Charles, Moira, y Hayley.
Raven tomó la mano de Charles, mirando a Hayley y luego a Charles.
"Deberías ir con él. Es lo que quieres." Charles le dijo sin aliento.
"Me prometiste que nunca leerías mi mente." Raven le dijo conmocionada.
"Lo sé." gruñó Charles. "Te prometí muchísimas cosas, me temo. Lo siento." besó la mano de Raven mientras ella apartaba la mirada de él hacia Hayley.
"¿Hayley?"
Charles se puso rígido, apretando su agarre en la mano de su hija.
"No." respondió la niña negando con la cabeza.
"¿Por qué?" Erik preguntó.
"No voy a dejar a mi papá..." Hayley dijo antes de mirar a Erik con tristeza. "Y sobre todo porque... me das miedo..." cuando Erik se tensó ella señaló al hombre muerto. "Eres como él."
Los ojos de Erik se entristecieron con las palabras de la niña. Cuando ella apartó su mirada Raven decidió despedirse de ella.
"Ven aquí." Ella dijo abrazando a Hayley. "Cuida mucho a tu padre ¿bien?" cuando se separaron la niña asintió, ella le sonrió antes de tomar la mano de Erik.
Riptide, Ángel y Azazel se movieron lentamente hacia el dúo con las manos unidas para su partida. "¡Y, Bestia!" llamó Raven. "¡Nunca lo olvides! ¡Mutante y orgulloso!"
Tan pronto como desaparecieron, los otros corrieron hacia donde estaban Charles, Moira y Hayley.
Alex intentó levantar a Charles pero él gritó de dolor.
"¡No te muevas!" Hank dijo enseguida.
"Chicos." susurró Charles suspirando tembloroso. "No puedo sentir mis piernas."
"¿Qué?" Moira se quedó sin aliento.
"No puedo sentir mis piernas." Charles repitió mordiéndose el labio. "No puedo sentir mis piernas."
Todos estaban esperando por alguna noticia de Charles.
"Hank, aquí esta alguien que quiere hablar con Charles." Moira dijo apareciendo.
Hank se levantó del asiento. "¿Quién es?"
Hayley se desvió de la conversación a medida que Hank y Moira se alejaban.
"¿Crees que papá estará bien?" ella le preguntó a Alex.
"Ah, yo... si claro que sí." Alex asintió un poco incómodo.
"Oye él estará bien." Sean intervino dándole un ligero empujoncito a Hayley. "Tu padre es la persona más fuerte que he conocido."
En ese momento Moira vino por el pasillo. "Hayley, ven conmigo un momento por favor."
Hayley se levantó de su asiento titubeante. "Pero y si sale la enfermera..."
"Ve tranquila." Alex dijo. "Te avisaremos enseguida si sale alguien."
"Bien." Hayley asintió caminando hacia Moira.
Ambas caminaron en silencio, hasta que Hayley escuchó una voz conocida.
"Tengo todo el derecho." Su tía le decía a Hank. "Ese fue el convenio desde el principio."
"Eso lo entiendo pero..." Hank se interrumpió cuando Moira y Hayley aparecieron en la habitación.
"Tía Mariana." Hayley sonrió antes de correr hacia su tía que la esperaba con los brazos abiertos.
"Mi niña hermosa." Mariana dijo durante el abrazo, cuando se separaron ella le sonrió a la niña. "¿Cómo estás?"
"Estoy bien." Hayley sonrió nuevamente, antes de enseriarse. "Pero mi papá no."
"Lo sé, pero estoy segura que se mejorara." Mariana le dijo a su sobrina.
Hayley sonrió antes de inclinar su cabeza. "Me alegra mucho verte tía. Gracias por venir a visitarme."
Mariana cruzó mirada enseguida con Hank y Moira. "Eh, sobre eso. Hayley no solo vine para visitarte." Ella hizo un silencio corto. "Vine para llevarte conmigo."
"¿Qué?" Hayley se alejó un paso de ella. "¿Por qué?"
"Porque es lo mejor Hayley." Mariana dijo.
"Pero yo no quiero ir contigo." Hayley dijo sacudiendo la cabeza.
"Hayley..."
"¡No!" Hayley se sacudió de la mano de su tía. "¡Yo no quiero irme! ¡Quiero estar con mi papá!"
"¡Él no puede cuidar de ti Hayley!" Mariana replicó comenzando a molestarse. "¡Ya no puede!"
"¡Si puede!" Hayley replicó antes de mirar a Hank. "¿Él puede verdad?"
Hank empezó a contestar pero Mariana lo interrumpió. "¡No puede Hayley! ¡Él fue quien me dijo que no podría cuidarte!"
Hayley se quedó en silencio antes de sacudir la cabeza. "No es verdad."
"Lo es." Mariana respondió.
"Hank, hay noticias de Charles." Sean apareció en la habitación interrumpiendo la conversación.
Hank enseguida caminó hacia la puerta y vio a la enfermera no muy lejos. "¿Que paso?"
"Todo está bien con él. Excepto por una noticia." La enfermera se interrumpió unos segundos. "Lo que nos temíamos sucedió. Nunca podrá volver a caminar."
"¿Está despierto?" Hank preguntó ansiosamente.
"Sí." respondió la enfermera.
"¿Puedo verlo?" Hayley preguntó desesperada por ver a su padre y que le aclarara lo que decía su tía.
"Por supuesto. Sígueme." instruyó la enfermera sonriendo.
Hayley siguió a la enfermera a la habitación de Charles seguida de Hank y Mariana.
Al abrir la puerta Hank fue el primero en entrar. "Me alegro de tenerte de vuelta, profesor."
"Es bueno estar de vuelta, Hank." respondió Charles, su mirada se desvió hacia su hija y le dio una leve sonrisa. Pero murió en su cara al ver a la tía de Hayley. "Mariana."
"Hola Charles." Mariana saludó. "Sabes porque estoy aquí ¿cierto?"
"¿No es cierto que le dijiste que viniera por mi verdad?" Hayley intervino acercándose a Charles.
"Yo... si lo fue pero..."
"Entonces es cierto." Hayley lo interrumpió dando un paso atrás.
"No eso no es..." Charles soltó un suspiro antes de mirar a Mariana y Hank. "Podrían dejarme a solas con mi hija. Por favor."
"Sí, claro." Hank aceptó enseguida.
Mariana asintió pero fijó su mirada en Charles, sabiendo que él leería sus pensamientos. 'Charles sabes que no podrás cuidar de ella. Menos ahora con tu condición.'
Charles miró a Hayley unos segundos antes de bajar la mirada. 'Lo sé.'
Con eso Hank y Mariana salieron de la habitación dejando a Charles y Hayley solos.
"Hayley." Charles comenzó extendiendo su mano a ella. "Ven, necesito explicarte como son las cosas."
"¿Que vas a explicar?" Hayley preguntó con los ojos llenándose de lágrimas. "¿Que ya no me quieres?"
"¿Qué? eso no..." Charles negó enseguida.
"Ya te cansaste de mí." Hayley siguió hablando.
"Eso no. Déjame explicarte..." Charles intentó llamar su atención pero su hija siguió hablando ahora llorando.
"¡Hice todo lo que me dijiste!" Hayley dijo llorando. "¡Quería que me quisieras!"
"Hayley por favor..."
"¡Quería que me aceptaras!" Ella siguió hablando. "¡¿Dime que hice mal?!"
Charles se quedó en silencio al igual que ella. "Tú no hiciste nada malo."
"¡¿Entonces porque me envías lejos?!" Hayley le preguntó.
"¡Porque ya no puedo cuidarte!" Charles alzó la voz también, ahora con ojos llorosos. "¡Ya no puedo cuidarte como antes! ¡Ahora estoy paralítico y necesitas que alguien completo te proteja!"
Hayley se quedó en silencio asimilando las palabras de su padre. "Me mentiste." fue lo único que dijo, ganándose la atención de Charles. "Me prometiste que jamás me dejarías. Y tú mismo estas rompiendo tu promesa."
"Hayley por favor entiéndeme..." Charles inclinó su mano hacia su hija pero ella se alejó negando con la cabeza.
"¡Desearía que mamá estuviera viva y no tú! ¡Ojala nunca te hubiera conocido!" Hayley le gritó antes correr a la puerta abriéndola y saliendo de la habitación sin importarle los gritos de su padre llamándola.
Mucho más tarde Hayley tenía sus maletas listas esperando sentada en la entrada a que su tía le dijera cuando podrían irse. Tenía los ojos enrojecidos después de haber llorado largo rato. Su padre había estado llamándola en su mente, pero ella lo había bloqueado enseguida. No quería saber nada de él ni de sus disculpas vacías. Alex, Hank, Moira y Sean habían intentado convencerla de que fuera a verlo ya que no dejaba de pedir verla. Pero se había negado tercamente con todos.
"Ya estamos listas." Mariana dijo saliendo haciendo que Hayley se pusiera de pie.
"Bien, vámonos." Hayley respondió secamente.
"Linda. Creo que estaría bien si vas y te despides de tu padre." Mariana dijo.
Hayley apartó la mirada lejos. "No."
"Hayley..."
"No quiero verlo ¿está bien?" Hayley dijo en voz temblorosa. "No quiero saber nada de él."
"Él quiere verte." Mariana dijo en voz baja.
"Pues yo no." Hayley respondió su voz cortándose un poco al final. "Quiero irme y olvidar que alguna vez estuve aquí. Por favor vámonos ya."
Mariana soltó un suspiro antes de desviar su mirada hacia Hank que estaba en la entrada de la mansión con una expresión triste. "Está bien. Vámonos."
"¿Y de mí no te despedirás?" Hank preguntó caminando hacia Hayley y Mariana.
Hayley lo vio unos segundos antes de acercarse al joven y abrazarlo. "Voy a extrañarte Hank."
"Yo también pequeña telépata." Hank dijo palmeándole la espalda y besando su cabello. "Todos lo haremos." Cuando se separaron del abrazo él se agachó para estar al nivel de los ojos de ella antes de sacar un collar de su chaqueta. "Toma esto para que te acuerdes de nosotros."
Hayley miró el collar antes de tomarlo en sus manos. "Gracias Hank."
"Ya debemos irnos." Mariana intervino viendo que ya estaba oscureciendo el día.
Hayley abrazó a Hank una vez más antes de voltearse y correr hacia el auto de su tía. Ella sacudió su mano en despedida a Hank a medida que se alejaban de la mansión.
Reclinándose en el asiento decidió abrir su mente unos segundos. 'Gracias por permitirme saber lo que era tener un padre. Una familia.' ella empezó a comunicarse por telepatía. 'Te quiero papá, adiós.'
En la mansión los ojos de Charles se empañaron enseguida por las palabras de su hija.
En ese momento entró Hank viéndose triste. "Ya se fueron."
Charles asintió lentamente. "Lo sé."
"¿Por qué dejaste que se la llevara?" Hank se atrevió a preguntar. "Hayley no quería irse, quería quedarse contigo."
"Yo tampoco quería que se fuera." Charles dijo con tristeza. "Es mi hija y la amo más que a nada... Pero ahora no puedo cuidarla como lo haría cualquier padre." Él se quedó en silencio viendo sus piernas que ahora eran inútiles. "Un padre paralitico no es apto para cuidar a una niña. Es mejor así."
****Fin.****
