Capítulo 11: De nuevo en casa.

Hola, aquí Eyedragon con otro capítulo ¿recuerdan cuando solía subir capítulos de forma diaria? ¿Acaso será que yo volveré a hacerlo mostrando mayor fidelidad hacia ustedes mis fans? La respuesta es: NO XD.

Disfruten del capítulo.

Los dragones y los ponis habían emergido a la superficie, por fin, luego de 10 años las manes pudieron ver Canterlot en el horizonte, tan esplendida como siempre. A los pies de la ciudad fortaleza estaba Ponyville, la cual ahora estaba amurallada. — Ponyville ahora es una zona muy importante, tuvimos que construir una buena muralla para defender el pueblo. — Dijo Shining aun siendo cargado por Rainbow y Applejack.

—Parece que ha cambiado mucho. — Dijo Rarity con un profundo sentimiento de nostalgia.

—Espero… que mis animalitos estén bien. — Dijo Fluttershy, en ese momento Gaia cerró los ojos y se concentró.

—Están bien. — Dijo el dragón de la naturaleza. — Parece que tienen muy buenos amigos, han estado cuidando de sus hogares, pertenencias y mascotas.

—¿En serio? —Dijo Pinkie Pie. — ¡Genial! ¡No puedo esperar para ver a los Cake! Oigan… ahora que me doy cuenta llevamos diez años desaparecidas… ¡Me he perdido 10 años de cumpleaños de todos los ponis de Ponyville! ¡También de mi propio cumpleaños! ¡ESTO ES UNA CRISIS! — Gritaba Pinkie Pie como loca.

—¡Esto es horrible Pinkie! — Dijo Riser desde su cabello. — Que bueno que traje mí equipo de fiestas de emergencia. — Dijo sacando un maletín que, por lo visto, estaba a punto de explotar.

—Algo me dice que pronto tendremos una muy alocada fiesta. — Dijo Applejack.

—Ehh, con Riser y Pinkie juntos… creo que no la pasaremos muy bien. — Dijo Génerous. — Esto pinta para perder toda la paciencia.

—Tú lo has dicho querida. — Dijo Rarity solo imaginándose la fiesta que montaría Pinkie junto con ese dragón.

De pronto y para sorpresa de todos, el maletín de Riser es quemado por una llamarada de fuego negro. — No hay tiempo para bromas infantiles. — Dijo Dark Slayer seriamente. — Tenemos que ir con padre y aclarar todo este lio. — Riser se mostró tan intimidado que se ocultó dentro del cabello de Pinkie temblando de miedo.

—Pobrecito, ¿Por qué eres tan cascarrabias Darky? — Dijo Pinkie, sin embargo, cerró su boca al recibir la oscura y perturbadora mirada del dragón negro.

—¡Oye! Creo que te estás pasando un poco de la raya. — Dijo Twilight.

—Oh perdóname mi lady, ¿quieres unos frutos secos y una piña colada mientras el mundo se sumerge en el caos y la muerte? Tenemos trabajo que hacer, no tenemos tiempo que perder en payasadas infantiles ni nada por el estilo, así que mejor cállense y caminen. — Dijo mientras comenzaba a caminar hacia el pueblo.

Twilight apretó los dientes y abrió la boca para decir algo, pero Terra la detuvo. — Déjalo así, no es bueno llevarle la contraria y menos cuando lo necesitas.

—¿Pero es necesario que se comporte de esta manera? Es desagradable. — Dijo Shining mientras la cólera al ver como ese dragón había tratado a su hermana crecía en su interior.

—Dark tiene sus motivos para ser como es… y mientras menos lo hagan enojar mejor. — Dijo Génerous siguiendo a su hermano.

Los ponis se miraron entre si algo confundidos pero, hablando del tema en silencio comenzaron a moverse.

Caminaron unos minutos hasta que por fin se acercaron a Ponyville, estaban a solo unos 500 metros de la muralla. De pronto, un grupo de guardias salió de la ciudad amurallada. — ¡Alto soldados, soy yo! — Gritó Shining Armor.

—¿Comandante Ar…? — Dijo uno de los guardias mientras se quedaba helado al ver a las portadoras de la armonía, desaparecidas hacía tantos años.

—Que me vistan con la falda de mi mamá… han vuelto. — Dijo otro de ellos.

Twilight quiso decir algo, sin embargo, Dark se adelantó frente a los guardias. — Quiero que le manden una carta a la princesa Celestia para que venga junto con el Herrero, Discord y todos los que deban hablar con nosotros y de paso lleven a… — Dijo mirando a Shining Armor con una mirada desconfiada. — Su comandante a un hospital para que lo traten ¿entendieron? — Dijo con una mirada tan sombría que los guardias, llenos de confusión, simplemente asintieron intimidados.

Shining fue depositado en una camilla y, acompañado por Twilight, lo dirigieron al hospital.

—¿La acompañaras? — Dijo Celestius a Dark.

—¿Por qué debería hacerlo? Ese unicornio me da igual. — Respondió el dragón oscuro.

—Hermano… es más que obvio que Shining Armor ha captado tu interés ¿qué es lo que te preocupa de él?

Dark gruñó levemente y se quedó mirando al unicornio mientras se lo llevaban. — Nada, nada me preocupa. Ve con los demás, descansen mientras esperamos a nuestro padre… yo quiero estar solo un rato. — Dijo con una voz más serena, captando la atención de Celestius. El dragón desplegó sus alas y se alejó en vuelo. — Ese unicornio… me recuerda a ella… — Dijo mientras un recuerdo se proyectaba dentro de su mente.

Flashback.

—Slayer. — Dijo una voz femenina en tono juguetón, un aura blanca y hermosa.

Fin Flashback.

—… No, no creo que sea eso… es ilógico. — Pensaba mientras continuaba volando.

—¿A dónde va ese tipo? ¿No acompañará a Twilight? — Preguntó Rainbow.

—No, él no es de los que comparten sus sentimientos. — Dijo Riser desde el pelo de Pinkie. — Mejor entremos a la ciudad y veamos cómo han cambiado las cosas, yo quiero probar los pasteles de los Cake. — Dijo mientras que a Pinkie le daban arcadas.

—Por favor… no quiero saber nada relacionado con pasteles…

—Ok, nunca me acostumbraré a eso sinceramente. — Dijo Fluttershy. — Simplemente no puedo creer esto de Pinkie.

—Concuerdo compañera. — Dijo Applejack. — Es algo simplemente raro de ver.

Más tarde.

Applejack estaba caminando con Terra en su lomo, su rostro se encontraba lleno de nostalgia al ver los campos de Swet Apple Acres, los manzanos estaba relucientes y se podían ver varios ponis trabajando. — El negocio ha crecido mucho.

Ella legó a la puerta de la propiedad y en ella se podía ver a dos guardias vigilando la entrada. — Disculpe señorita, ¿En qué podemos ayudar… la? — Dijo el guardia mientras veía a la yegua incrédulo.

No tardo mucho tiempo en captar la atención de casi todos los empleados, los cuales comenzaron a acercase impresionados ante el regreso de una yegua muy conocida. — ¡Es ella! — Dijo una yegua.

—¡Oigan, ¿Qué pasa aquí?! — Dijo una voz masculina autoritaria. Rápidamente los empleados quedaron en silencio y abrieron paso a un semental rojo. Era Big Mac, al verse, ambos hermanos no pudieron evitar sentir una gran alegría.

—¡Big mac! ¿Qué pasa aqu…? — Decía una mayor Applebloom, cuya CM ahora era un tablón de madera. — ¿Apple… jack?

—Big… Bloom… — Dijo ella mientras comenzaba a derramar lágrimas de alegría, en menos de un segundo, los tres hermanos se abrazaron entre si.

Terra miró el reencuentro con una gran sonrisa.

—Applebloom… Big Mac… — Dijo ella comenzando a llorar de alegría.

—No puedo creerlo… — Dijo Big Mac mientras que miraba a su hermana menor. — 10 años… y no envejeciste nada…

—Bueno… hay mucho que debo explicarles… — Dijo ella mientras voltea a ver a Terra.

Con Rarity.

Ella se encontraba frente a su vieja butigue, la cual estaba tal y como la había dejado al irse. — Wow… no ha cambiado nada… — Dijo ella con nostalgia mientras recorría el edificio con la vista.

—¿Aquí trabajas? — Dijo Génerous mirando el edificio.

—Sí, aquí he creado los más hermosos vestidos de toda Equestria. — Dijo ella con un claro tono de ego.

—Je, los he visto a través de tu talismán, siempre me gustaron mucho. La elegancia siempre ha sido mi placer más amado.

—¿En serio? entonces tal vez te haga uno más tarde.

—Sería un honor. — Dijo Génerous con una sonrisa, obviamente seguía teniendo un par de problemas con algunos detalles de la personalidad de Rarity, sobre todo su sobre-exageración, sin embargo, no negaría que ese gusto por la elegancia era algo que tenían en común.

Rarity rió y se dirigió a la puerta y, al entrar, pudo ver con cierto grado de incredibilidad que no había ningún vestido exhibido ¿qué significaba esto? — ¿Sí? ¿Quién es? — Dijo una voz femenina, Rarity volteó y entonces se encontró con una impactante visión… Sweetie Belle, una yegua adulta y muy hermosa, con una CM en forma de nota musical.

—¿Rarity…? — Dijo la yegua con una amplia sonrisa.

—¡Sweetie Belle! — Gritó ella y, casi al instante, ambas se abrazaron mutuamente.

—Vaya… parece que además de vanidosa y manipuladora… e insoportable e irritante… hay una yegua con potencial. — Dijo la dragona mientras presenciaba el reencuentro de hermanas, un cálido abraso que parecía emanar todo el cariño que ambas hermanas se tenían mutuamente.

La misma escena se repitió muchas veces en Ponyville; Pinkie se reunió con los cake, los cuales la recibieron con enorme alegría, en especial los pequeños que ya habían cumplido los 15 años. — ¡Pinkie! — Gritaban ambos adolecentes mientras abrasaban a Pinkie llenos de alegría.

Rainbow al llegar a su hogar se encontró con una Scootaloo adolecente quien había estado cuidando su hogar. Fluttershy se reunió con sus animales, quienes habían cuidado de su hogar.

Mientras tanto, en el bosque Everfree Dark estaba sentado en la rama de un árbol mirando el amurallado Ponyville con seriedad, mientras en su mente se reproducían varios recuerdos, todos con esa voz femenina.

— Ese Shining Armor… tiene algo raro, su alma se siente como la de ella pero… yo lo he visto en los recuerdos de Sparkle, no es un mal poni y de hecho es un noble guerrero… sea lo que sea… debo destruir a todas las espadas de la muerte… antes de que ella…

Flashback.

Se puede ver una isla enteramente congelada, con cientos de miles de inocentes convertidos en estatuas de hielo y en el aire estaba una perturbadora risa femenina.

Fin Flashback.

Dark ahora mismo estaba… ¿temblando? Estaba temblando del miedo, como si aquello más horrible de este mundo se hubiera parado frente a él. — Es obvio que Shining tiene algo que ver con ella… tal vez… él sea el indicado para controlarla, tal vez Shining Armor sea la correa que esa perra necesita para ser controlada… sea lo que sea… debo prestar atención.

Mientras tanto, en Canterlot.

—¡Celestia! — dijo un joven alicornio blanco con una armadura dorada. — ¡Luna, madre! — Gritó el joven entrando en un salón donde estaban las tres princesas revisando unos papeles y tomando té.

—Glaurung, tranquilo ¿qué te pasa? — Dijo Cadence preocupada.

—Tenemos un mensaje de Ponyville… ellas, han vuelto.— Dijo él entre cortado.

Las tres princesas se quedaron totalmente cayadas, sorprendidas ante la nueva información. — Vaya, ya era hora. — Dijo el Herrero desde un sillón junto a una chimenea. — Ahora la guerra dará un giro de 360 grados. — Dijo dramáticamente.

—¡Corte! — Dijo Discord. — Hermano en serio que tu actuación deja mucho que desear.

—Hay no me culpes, es culpa de Betty. — Dijo señalando a una escoba.

—Diez años aguantando a este par de locos. — Dijo Celestia. — Como sea, Glaurung prepara unos carruajes, nos vamos a Ponyville.