Hola, antes que nada uns disculpa por no haber actualizado antes, pero tuve unos problemas bastante fuertes en casa y la verdad no tenía mucha inspiración, pero ya estamos mejor, así que aqui les dejo el nuevo capitulo,, espero que les guste y me dejen sus comentarios, me gustaría saber como va la historia, agradezco a todos los qeu la has leiso y a todos los que me han dejado mensajitos, muchas gracias, y ahora si a leer.
Inuyasha y compañia no me pertenecen solo la historia.
UN ENEMIGO EN COMUN
El rostro del ojidorado se volvió de roca y sus ojos se oscurecieron, esa mujer se acercaba con una elegancia natural, pero ¿Qué demonios hacía esa mujer ahí?, el convenio que habían firmado decía claramente que ninguno podía volver a buscar al otro, así que su presencia no tenía ningún sentido su presencia en su oficina, entonces instintivamente colocó a Kagome detrás de él, un extraño presentimiento se apodero de su mente y esa alarma le gritaba que debía de proteger a su novia de esa mujer, cuando estuvo cerca la voz de Inuyasha fue metálica y fría.
-¿Qué demonios quieres aquí?- dijo Inuyasha enfadado, pero ella no se intimido, sabía que solo era cuestión de usar el tono apropiado de voz y poner cara de perrito triste para que él cayera de nuevo rendido a sus pies.
-solo quería verte... te extraño demasiado fui una tonta al pedirte el divorcio, necesito hablar contigo... por favor- su rostro era de dolor, pero había algo en su mirada que no era sincero y el ojidorado lo pudo ver.
-no creo que eso pase, ahora si me disculpas tenemos prisa, por cierto, te presento a mi futura esposa, Kagome-
-veo que lo nuestro no fue importante para ti, no te dolió tanto como decías, veo que ya me reemplazaste-
Y le dedico a Kagome una mirada cargada de despreció y odio, porque ella era la señora de Taisho y eso jamás cambiaría, pero Inuyasha casi adivino el pensamiento de Kikyo y sonrío de forma burlona.
-te recuerdo que tú ya no eres parte de la familia, eres la ex esposa, no tienes nada que hacer aquí, así que no vuelvas porque esto va en contra del acuerdo de divorcio y si insistes tendré que tomar otras medidas, la salida ya la conoces, y una última cosa ¡no quiero volver a verte jamás en mi vida!-
La mirada de Inuyasha era de odio y desprecio, parecía que con esa mirada la hubiera golpeado ya que Kikyo se quedo paralizada y asustada ante la mirada que su ex le devolvía, se aparto y los dejo pasar, Inuyasha sin decir más abrazo a Kagome y salió dejando a una Kikyo sorprendida, pero esa humillación no se quedaría sin castigo, nadie la había rechazado nunca y no lo haría ahora, los vio salir pero memorizo el rostro de la pelinegra.
-eso ya lo veremos, tu volverás conmigo... aunque para eso tenga que matarla- dijo muy bajito y sonrió, sabía perfectamente con quien debía de acudir, y salió del edificio con ese caminar elegante, en su mente solo había una cosa y eso era venganza.
Cuando salieron del edificio kagome pudo notar el enojo que su novio tenía, ya se había dado cuenta de que esa mujer era la ex de su Inuyasha, se aferro más a él, no quería verlo sufrir aunque por un solo momento sintió una punzada dolorosa en su corazón, un miedo tan fuerte de perderlo, que el chico se dio cuenta de la tensión de su novia y se sintió culpable, no era que quisiera volver con Kikyo, solamente le molestaba que lo siguiera molestando aún después de que ella era la que había pedido, suspiro y la abrazo con más fuerza.
-siento mucho que hayas pasado un mal rato, ella no debió de haber venido-
-no te preocupes, quizás ella se dio cuenta de que había hecho mal en divorciarse de ti-
-no, en realidad no fue un error, para mi fue lo mejor porque ahora estoy contigo y eres la mujer que amo, Kikyo es parte del pasado, mi presente y mi futuro están a tu lado, ella es una mujer muy interesada y si me busco es porque necesita algo, nunca hace nada sin obtener algo a cambio-
-pero ¿Qué es lo que busca?
-no lo sé princesa, pero no podrá hacernos daño, le pediré a Kouga que la vigile solo por si acaso-
-ya no te preocupes Inu, yo creo que le quedo claro y que no volverá-
-eso espero cariño, por su propio bien eso espero-
Dicho esto subieron al auto de Inuyasha, ahora debía de hablar con sus hermanos y con Kouga, algo le decía que Kikyo haría algo muy malo, pero lo guardo para sí, no quería alarmar a Kagome.
Mientras tanto unos ojos negros los observaban muy intensamente, el hombre camino hasta un mercedes negro y subió a la parte de atrás, ahí ya se encontraba esa mujer sensual esperándolo.
-aun no entiendo porque te interesa tanto esta familia Naraku-
- es algo que tu mi querida Kikyo jamás entenderías, pero necesito de tu ayuda para poder recuperar lo que es mío, y a cambio te ayudare a vengarte de tu ex marido-
Una sonrisa perversa cruzo el rostro de la chica, haría lo que fuera por vengarse de esa humillación y porque esa familia en realidad nunca le había gustado.
-entonces ¿qué es lo que quieres que haga?-
-por lo pronto querida, acompáñame a cenar esta noche, y después te diré que es lo que necesito de ti-
Y dicho esto le dio un beso apasionado, mientras que el auto se deslizaba por las calles lujosas rumbo a la mansión del ojinegro, su venganza estaría completa muy pronto.
Flash back.
-Dame la perla Inuno Taisho y nadie saldrá herido- la voz sonaba amenazadora
-¡jamás la obtendrás!, mi familia ha sido guardián de la perla por generaciones y no pienso entregarla a un ser tan mezquino como tú, el poder de la perla será entregado solo a un ser de luz y no eres tú, no es tu destino tenerla -
-¡jajajajaja!, en realidad Taisho no vengo a pedirte que me la des, vengo a quitártela, podrás hacerlo del modo fácil o del modo difícil, esa es tu decisión, el poder de la perla será solo mío-
-de ningún modo te la entregaré, antes tendrás que pasar sobre mi cadáver-
-perfecto, será del modo difícil- la voz de Naraku fue fría y amenazante –entonces no me dejas más opción que matarte y después acabare con toda tu familia-
Y sin más saco un revolver de su saco, apuntándole directo al pecho, pero no se dejo intimidar, se lanzó hacía un lado protegiéndose en una columna del templo donde se encontraban, fue cuando el abuelo Higurachi entro y con ese inmenso poder arrojo a Naraku contra la pared.
-¡huye Taisho!, yo lo detendré-
-¡viejo no te metas, está no es tu pelea!-
-estas en mi templo Naraku, se convirtió en mi pelea y no voy a permitir que mates a nadie en él-
-Lo siento por ti anciano, porque tú también morirás-
-moriré pero no será por tu mano, la perla jamás será tuya- entonces volvió a lanzarlo contra la pared entonces Inu no corrió hacía la puerta del templo, llevaba la perla colgada del cuello, y sin pensarlo dos veces se arranco el collar y se dirigió al pozo, pero una detonación lo hizo caer al piso, Naraku le había disparado, al sentir el impacto grito de dolor pero se incorporo de nuevo y volvió a correr, entonces con su último aliento arrojo la perla por el pozo, el asesino grito de frustración, había perdido la perla y sin pensarlo dos veces volvió a accionar su arma en contra del viejo monje, quien solo recibió un rasguño en un brazo, pero las detonaciones hicieron que los demás habitantes del templo despertaran obligándolo a huir.
-la perla será mía, el guardián ha muerto- y desapareció en la noche, sabía que el pozo era una puerta hacía otra dimensión, pero encontraría el modo de obtenerla-
FIN DEL FLASH BACK
Ese maldito monje estropeo sus planes pero ahora sabía que ese anciano había muerto y el templo estaba al cuidado de un joven, no sería problema entrar y buscar la perla, ahora ya no había nadie que lo detuviera y en cuanto obtuviera la joya sería el hombre más poderoso de su época y entonces acabaría con toda la descendencia de los Taisho, así nadie podría interponerse en su camino, sabía que los hijos de Inuno tenían poderes enormes, pero con la perla en sus manos les quitaría esos poderes y después los eliminaría, sonrió para sí mismo, entonces miro a la mujer que lo acompañaba ella sería de mucha utilidad y cuando acabara con sus enemigos ella también moriría, no dejaría cabos sueltos, pero por el momento disfrutaría de ese voluptuoso cuerpo y sin más la beso, sería una noche maravillosa, todo estaba saliendo de maravilla.
Inuyasha llevo a Kagome a la casa de Sango, lo que vendría sería difícil su prima estaba herida por su hermano, aunque también su hermano estaba bastante dolido, ambos tendrían una noche larga, estaciono el auto en la entrada del edificio y ayudo a bajar a Kagome, la beso apasionadamente y aunque le hubiera gustado llevarla a su departamento, sabía que por esa noche no sería posible, lanzo un suspiro y se perdió en esos ojos chocolates, ella volvió a besarlo y lo abrazo.
-gracias por traerme, tengo el presentimiento que será una noche larga-
-lo sé princesa, también a mi me espera una larga noche, Miroku también está bastante mal-
- solo espero que logremos que esos dos se perdonen, no sería justo que estén separados, aunque por lo que paso creo que este asunto está más complicado de lo que imaginamos-
-sí creo que después de hoy sabremos qué tan mal están, y entonces podremos ayudarlos-
-bueno amor, espero poder verte mañana- y volvió a besarlo, eran una droga los besos de su novio, por instantes olvidaba hasta respirar, después un gran esfuerzo se separo de él y entro al edificio, subió al cuarto piso y toco la puerta, le abrió un angustiado Jakotzu que por su cara supo que era más grande de lo que había imaginado.
-¡Gracias a Dios que llegaste!, no ha parado de llorar y de maldecirlo, nunca la había visto tan mal-
-no te preocupes Jakotzu, creo que necesitaremos algo bastante fuerte, creo que por algún lugar tiene una botella de ron, y necesitaremos muchos pañuelos desechables, será una noche larga-
Al entrar al departamento pudo corroborar lo que Jakotzu le había dicho, los sollozos de Sango transmitían tanto dolor que sintió una punzada en el corazón y unas inmensas ganas de llorar por ella, pero se controlo, estaba ahí para ayudarla no para hundirla más, cuando entro a la recamara de su prima la vio tendida sobre el suelo en posición fetal, se veía tan desvalida que la sola imagen de ver así a su prima le agudiza el nudo que tenía en la garganta, solo la había visto así con la muerte del abuelo, entonces se arrodillo a su lado y en cuanto la toco Sango se hecho a sus brazos sollozando más fuerte, supo que su corazón estaba hecho pedazos, la dama de hierro estaba destrozada, Sango dejo que Kagome la consolara y la abrazara, necesitaba que la ayudara a mantener unidos todos los pedazos de su maltratado corazón, ella había creado una barrera alrededor de ese corazón para evitar que se desmoronara pero ahora después de tanto tiempo esa barrera había caído dejándola vulnerable, con un simple "hola" esa barrera había caído arrastrando con ella su entereza y lo odiaba tanto, pero a la vez su corazón había reconocido a su legitimo dueño: Miroku Taisho, y con cada latido dolía más, con cada latido que sentía su corazón le gritaba su nombre pero su razón le decía que debía de odiarlo y era un caos, poco a poco logro calmarse, entonces vio a su prima.
-perdóname Kagome por el mal rato que te hice pasar, te juro que no supe cómo pude reaccionar de ese modo, pero volver a ver a ese mentiroso, me hizo enloquecer, ¡lo siento tanto prima! De verdad- y ahogo un nuevo sollozo que amenazaba con salir de su garganta.
-tranquila Sango, no digas nada, creo que cualquiera en tu lugar hubiera reaccionado así, no tengo los detalles claros de que paso entre ustedes pero por tu reacción debió de haber sido algo bastante fuerte y debió de haber sido alguien muy importante en tu vida y en tu corazón-
Sango se incorporo y aún con los ojos nublados miro a su prima, era cierto en su afán de proteger a su corazón del dolor jamás le conto a su prima lo que había pasado en Paris, solo había corrido y enterrado ese episodio de su vida, lanzo un suspiro y se sentó en flor de loto, era tiempo de exorcizar ese fantasma que la atormentaba, fue cuando Jakotzu entro a la habitación con una enorme botella de ron y 3 vasos, repartió los vasos los lleno y se sentó junto a ellas, entones Sango se alegro que estuvieran con ella las dos personas que consideraba su verdadera familia en ese momento tan doloroso y les debía la verdad de su regreso tan apresurado de Paris entonces alzo el vaso y brindo.
-brindo porque el día de hoy pueda curar a mi corazón y pueda matar este amor que me está matando- sin más se tomo de un trago el ron de su vaso ante la mirada atónita de Kagome y Jakotzu, quienes también levantaron su copa dando un solo trago, Kagome observo a Sango y le sonrió, por fin conocería esa parte de la vida de su prima, Sango los vio y los tomo de la mano.
-gracias por estar conmigo en estos momentos tan difíciles, hoy sabrán lo que paso en Paris-
Ambos estaban atentos a ella, lanzo un suspiro y cerro un momento los ojos, para darse el valor de revivir esos momentos que fueron los más felices y los más amargos de su vida.
-Miroku Taisho, era mi prometido, me iba a casar con él-
La confesión los dejo pasmados, ahora entendían un poco la reacción de los dos.
Continuara…..
Avances del siguiente capítulo.
… cuando llegue a mi departamento encontré a Kanna y a Miroku haciendo el amor en su recamara, el corazón se me detuvo, ¡el amor de mi vida me estaba engañando con mi mejor amiga y en mi casa! Mi mundo se derrumbo en ese momento porque yo estaba esperando un hijo de él….
