Y Aqui estamos de nuevo con otro capítulo de esta historia :3 Como siempre, gracias por leer, por dejar comentarios que me motivan y por todo lo demas xD

- ¿Creen que se encuentre bien? -Se escuchó una voz de fondo, pudo reconocerla como la voz de Sango. Su cabeza dolía un poco, seguramente se debió dar un buen golpe cuando cayó inconsciente, frunció el entrecejo frustrada por una repentina punzada de dolor.

- ¡Esta despierta! -Gritó la castaña antes de saltar sobre la azabache quien comenzaba a abrir los ojos, siendo seguida por Ayame quien derramaba lágrimas sin cesar.

- Chicas, chicas, no se pongan así, aún estoy viva.- Comentó con una pequeña sonrisa la ojiazul mientras se sentaba con ayuda de ambas chicas, observando que Miroku y Koga se encontraban a los pies de la cama, observo a su alrededor, si, en definitiva se encontraba en la enfermería, dirigió sus ojos detrás de sus amigos y lo vio, inmediatamente sus mejillas se sonrojaron levemente, estaba de perfil mirando por una de las ventanas con ambas manos en sus bolsillos, simplemente se veía hermoso. Disimuladamente Miroku codeó a su compañero, quien inmediatamente asintió y sonrió, lentamente cada uno se acercó a su novia y le susurro algo en el oído, tanto la castaña como la pelirroja observaron a Kagome quien no despegaba la mirada del joven ojidorado, con una pequeña y pícara sonrisa palmearon los hombros de la azabache atrayendo su atención, ensanchando su sonrisa susurraron un "¡Gambatte!" cerrando sus puños en el aire, para luego escabullirse fuera del lugar. Luego de entender a lo que se referían sus amigos un gran sonrojo se extendió por todo su rostro, tras un suspiro bajo los pies de la cama quedando sentada en el borde, apretó con fuerza las mantas, lentamente levantó la cabeza y observó al aún inmóvil peliplata, su cabello se movía con ligereza pues la ventana se encontraba abierta dejando pasar una agradable y suave brisa, su rostro iluminado por los rayos del sol, en definitiva podría pasarse todo el día observándolo. Se levantó con sutileza y camino hacia él a paso lento, se detuvo a poco más de un metro y soltó un suspiro, se encontraba muy nerviosa.

- Inu…- Pronunciaba cuando el peliplata la interrumpe.

- No puedes morir así Inuyasha.- Susurro el ojidorado sin siquiera moverse de su lugar.

La azabache lo miró interrogativamente, cuando por fin entendió que esas habían sido las palabras que había gritado cuando se encontraba haciendo el RCP. Poco a poco su cara hirvió, llevo una de sus manos hacia su rostro y lo cubrió con sutileza.

- Tú también me gustas idiota, no puedes irte.- Repitió nuevamente el peliplata esta vez tirando levemente la cabeza hacia atrás y clavando su dorada mirada sobre la azulada de ella, su expresión era seria, demasiado. Dio un respingo cuando el chico comenzó a acercarse a ella, observó sus ojos que no dejaban de verla fijamente, temblorosa comenzó a retroceder, hasta que ya no pudo puesto que había chocado con la cama, cuando intentó ir hacia un costado un brazo interrumpió su escape, con asombro subió la cabeza topándose con Inuyasha quien se encontraba demasiado cerca, nerviosa esquivo la mirada, sentía su corazón retumbar frenéticamente en su pecho, tragó saliva nerviosa.

- ¿Es eso cierto? -Susurro el ojidorado acercando su rostro.

La azabache solo pudo cerrar fuertemente los ojos, su cuerpo entero temblaba.

- Contéstame Kagome.- Pidió en un susurro lastimero el peliplata.

- Yo… Yo.- Susurraba la azabache sin saber qué hacer, en definitiva confesarse era algo difícil. Sintió una cálida mano posarse sobre su mejilla, con lentitud giro su rostro encontrándose con el del peliplata, juntando todo el valor que tenía inhalo y exhalo un par de veces y con decisión habló.- Watashi wa Inuyasha Suki desu.- Dijo con firmeza la azabache, durante segundos observó el rostro inmutable de Inuyasha, cuando de repente este se da la vuelta, colocando una de sus manos en un bolsillo mientras que con la otra rascaba su nuca. Alzando una ceja rodeo al peliplata viendo como este se encontraba con los ojos cerrados y con un adorable sonrojo cubriendo su rostro, sonrió enternecida, amaba esa parte adorable de Inuyasha.

- "Kuso, a donde se fue toda mi valentía".- Pensaba el peliplata frustrado, con lentitud abriò un ojo viendo que la azabache se encontraba frente al él sonriéndole con ternura, no se esperaba encontrarla frente a él por lo cual soltó un grito mientras caìa al suelo.

- ¿Daijoubu desu ka? -Preguntó la ojiazul agachándose a su lado.

- Kagome…- Susurrò el ojidorado mientras se aclaraba la garganta nerviosamente.

- ¿Si? -Contesto mientras se acercaba un poco más al chico causando que este respirara más pesadamente.

- Que… Querrías… Bueno aunque si no quieres no hay problema, lo entendería perfectamente…-Tartamudeaba el chico.- Lo que quiero decir es…- Dijo mientras levantaba la mirada observando a una muy confundida Kagome, exasperado alborotó su cabello mientras se levantaba del suelo y comenzaba a caminar por todo el lugar, mientras tanto Kagome lo observaba anonadada, decidida a detenerlo antes de que hiciera un hueco en el suelo se levantó de un salto y caminó tranquilamente hacia ojidorado quien se había detenido abruptamente dando la espalda, estaba a punto de llamarlo cuando de repente el ojidorado se da la vuelta mostrando su rostro sonrojado, suspiro mientras cerraba los ojos con fuerza.

- Watashi no kanojo shite kudasai.- Casi grita el chico mientras hacía una leve reverencia.

La ojiazul había quedado en shock, esta no había sido la primera confesión en su vida, muchos chicos tanto en China como en Japón le había pedido eso, pero esta había sido la primera vez que le importo, esta era la primera vez que esas palabras lograban ponerla tan nerviosa.

- No… No hagas eso, pareciera que me estas pidiendo disculpas.- Contestó la chica sonrojada mientras esquivaba la mirada, poco a poco el ojidorado se enderezó y rasco su nuca nervioso.- Sí quiero.-Dijo de repente la azabache sorprendiendo al chico, quien segundos después esbozó una enorme sonrisa, con decisión se acercó a la joven y la tomó por la cintura alzándola varios centímetros del suelo quedando sus rostros a la misma altura, la sintió tensarse y sujetarse fuertemente de sus hombros, miró sus ojos, se encontraban cerrados, con lentitud acercó sus labios, rozándolos levemente, con ternura, insatisfecho hizo más presión disfrutando de aquella mágica sensación que le recorría el cuerpo entero al unir sus labios con los de su amada azabache, tras pocos segundos se separó soltando un suspiro, lentamente abrió los ojos viendo la expresión algo confundida de la azabache, la cual le pareció adorable.

- ¿Eso fue todo? -Preguntó la chica abriendo lentamente los ojos, sorprendiendo bastante al ojidorado quien se sonrojo aún más de lo que ya estaba.

- ¿A qué te re...? -Trataba de contestar el chico cuando siente uno de los dedos de la chica cubriendo sus labios callándolo al instante.

- Así es como se besa… Kareshi.- Murmuró la azabache recalcando la última palabra antes de apoderarse de la boca del chico de forma desesperada, este correspondió torpemente, afirmando aún más el agarre en la estrecha cintura de la chica, se sonrojó a mas no poder al sentir algo húmedo rozar sus labios, con vergüenza abrió levemente la boca permitiendo que la lengua de la azabache se entrelazara con la suya propia, sintió su cuerpo temblar cuando se dio este contacto. La azabache no podía creer que tuviera el descaro de hacer eso, pero no se arrepentía, desde hace un tiempo que quería hacer esto.

- ¡Sugoi! -Se escuchó un grito tras la puerta, asustados la pareja se separó respirando agitadamente, con lentitud Inuyasha se dirigió hacia la puerta y la abrió dejando caer a cuatro personas, Miroku, Sango, Koga y Ayame para ser más específicos, con un tic nervioso en la ceja Inuyasha los observó sin entender que pretendían.

...

Las clases ya habían acabado hace poco más de una hora, en la entrada del instituto cada quien tomo su propio camino, claro que luego de algunas guiñadas insinuantes y un par de carcajadas.

Una sonrojada pareja caminaba por la acera bastante separados cabe decir, cuando de repente la azabache se detiene abruptamente y por ende el peliplata también lo hace.

- Inuyasha.-Murmura con la cabeza gacha.- ¿Por qué actuamos así? -Pregunta con ironía.

- A… ¿Así como? -Responde nerviosamente el chico acercándose un poco a la ojiazul.

- Ya sabes, tan distantes, somos… Somos, una pareja, ¿Verdad? -Preguntó la chica alzando la cabeza y apreciando la cercanía del chico a su cuerpo.- ¿O es que no me quieres? -Dice con un tinte de tristeza presente en la voz, mientras observaba como Inuyasha caminaba con lentitud en su dirección, no entendía qué manía tenía él con hacer eso, retrocedió hasta que su espalda chocó contra un muro, lo vio colocar ambos brazos a cada lado de su cuerpo haciendo imposible su escape, sintió su aliento contra su rostro, vio como lentamente acerco una de sus manos hasta su mejilla tomándola con delicadeza.

- Nunca vuelvas a decir eso.- Ordenó el peliplata antes de besar con ímpetu los labios de la sorprendida chica, si seguía así no podría apartarse de él por el resto del día. Con lentitud se apartaron respirando agitadamente, con necesidad la azabache abrazo al ojidorado por la cintura enterrando su sonrojado rostro en su pecho siendo correspondida inmediatamente, lentamente se separaron y continuaron su camino tomados de la mano, al llegar a las escaleras del templo se despidieron con un casto beso en la mejilla, con una tierna sonrisa la azabache subió dos escalones siendo observada por el peliplata, pero esta se detuvo abruptamente y se dio la vuelta abrazando por el cuello al chico y tomando posesión de sus labios, tras varios minutos se separaron con lentitud, la chica se apartó subiendo con rapidez las escaleras tras dirigirle al ojidorado un pícaro guiño. Esbozando una enorme sonrisa el ojidorado se dirigió a su hogar. En el camino ambos habían acordado guardar el secreto a sus familias hasta tener una oportunidad para decírselo, sin saber que ese día estaba a la vuelta de la esquina.

En la casa de los Higurashi Sonomi acababa de colgar el teléfono y se dirigía con rapidez a la sala de estar donde se encontraba casi toda la familia.

- Kagome, cariño, baja un momento por favor.-Pidió amablemente la castaña mujer. Con rapidez la chica obedeció bajando velozmente desde el segundo piso, para luego sentarse en el sofá junto a su hermano.

- Bien, ya que todos estamos aquí quiero informarles que junto a Izayoi hemos organizado una cena para esta noche entre la familia Taisho e Higurashi, así que quiero que todos se vistan muy bien.-Finalizó esbozando una enorme sonrisa.

- ¡Inuyasha! -Gritó la pelinegra desde la planta baja.

- ¿Si, que necesitas madre? -Preguntó el ojidorado bajando animadamente las escaleras.

- Quiero que te arregles muy bien para esta noche, puesto que los Higurashi cenaran con nosotros.-Informó sonriente la mujer al chico que parecía impresionado por tan repentina noticia.- Además.- Agregó comenzando a susurrar.- Intentaré convencer a Kagome-Chan para que salga en una cita contigo, así finalmente será tu novia.- Murmuró con emoción la pelinegra dando pequeños saltitos, mientras que el ojidorado rascaba su nuca y trataba de no mostrar su rostro que parecía querer explotar.

Se miró por última vez al espejo, llevaba unos shorts y una camisa larga y suelta de color negro, junto con unas sandalias negras, el cabello se lo dejo suelto. Tras la insistencia de su hermano decidió bajar por fin, observando con una amplia sonrisa a toda su familia, sin prisa salieron de la casa, bajaron por los interminables peldaños, cruzaron la calle y llegaron a la casa de la familia Taisho, siendo recibidos por una sonriente mujer.

La cena transcurrió con normalidad, entre risas y un par de sonrojos. Ya todos habían acabado y se encontraban charlando amenamente, cuando de repente surge un tema algo incómodo para cierta pareja de jóvenes.

- Cuéntame Kagome-Chan ¿Tienes novio? -Preguntó sin vergüenza Izayoi observando fijamente a la azabache quien no tardó en sonrojarse.

- Pues… Pues yo.-Tartamudeaba nerviosamente la chica sin saber que hacer o decir.

- Vamos Kagome, Izayoi te ha hecho una pregunta, debes contestar.- Dijo divertida Sonomi.

- Pues veran… Yo.- Decía cuando Inu no se apiadó de ella, o algo por el estilo.

- Ya Izayoi, no husmees tanto en la vida de los jóvenes, de seguro ya tiene pareja pero le da pena decirlo frente a los mayores.- Habló con suavidad el peliplata mayor.- ¿No es verdad Kagome? -Preguntó con una sonrisa observando a la azabache quien pedía que la tierra se la tragara inmediatamente, mientras que cierto peliplata sufría de un tic nervioso en su ceja izquierda.

- ¡Si Tiene! -Interrumpió de repente Sota.- Hace un tiempo vi a mi hermana besarse con cierto chico.- Agregó sonriendo enormemente, rápidamente la azabache y el peliplata giraron sus cabezas en dirección al pre-adolescente observándolo con desconcierto.

- ¿A si? -Preguntó Akira de repente, ya deduciendo quien podría ser "Ese" chico.- Quizás era el joven Yukki que vive a unas cuadras, parecía estar muy enamorado de Kagome, no me extrañaría que fuera él.- Agregó sonriente el hombre, mientras ideaba un plan en su mente, con disimulo ladeo la cabeza para observar al joven ojidorado quien había permanecido ausente en la conversación, trató de contener la carcajada que quiso escapar al ver como la ceja del ojidorado se movía nerviosamente, como mantenía los ojos fuertemente cerrados y su mandíbula que se encontraba bastante tensa, definitivamente estaba funcionando.

- Oh no querido, de seguro es Kai, ya sabes que ahora el amor a distancia está de moda.- Bromeó Sonomi esbozando una suave sonrisa.

- ¿No se les ocurrió que el chico podría ser...? -Decía Sota cuando un estruendo causó que se detuviera abruptamente, el silencio reino de repente en la estancia, todos observaron la dirección de dónde provenía el sonido, había sido Inuyasha quien había golpeado la mesa, se encontraba parado y con un puño puesto sobre el mueble mientras en su rostro lucía una notable expresión de enojo.

- ¿Que sucede Inu...? -Preguntaba Izayoi preocupada cuando se ve callada por su hijo.

- Ninguno de esos idiotas es novio de Kagome.- Aseguró con voz firme el peliplata.

- ¿Entonces quién? -Preguntó con curiosidad Inu no.

- Yo soy su novio.- Confesó sin titubear el ojidorado abriendo de repente los ojos fijando su vista en la sonrojada ojiazul quien le sonreía con ternura.

Toda la estancia volvió a sumergirse en un incómodo silencio, solo se podía oír la respiración algo agitada de Inuyasha, cuando de repente todos los mayores estallaron en carcajadas dejando muy confundidos a los menores.

- ¡Felicitaciones hijo, aunque te demoraste bastante! -Dijo entre risas Inu no, mientras se levantaba y abrazaba a Inuyasha quien se encontraba muy confundido.

- ¡Sugoi! ¡Bienvenida a la familia Taisho Kagome-Chan! -Gritó con alegría Izayoi abrazando, o más bien estrujando a la azabache quien se encontraba muda de asombro.

- Me alegro por ustedes.- Agregó Akira con voz calmada.- Cuídala bien ¿De acuerdo? - Agregó sonriendo en dirección al peliplata recibiendo un asentimiento de cabeza por parte del sonrojado chico.

- ¡Nee, nee Kagome! ¿Porque no me lo dijiste? -Preguntó con fingida tristeza Sonomi, para luego sonreír en dirección a la pareja.

- ¡Ahora ya tengo un hermano! ¿Verdad Inuyasha? ¿Ya puedo decirte Niisan? -Preguntó con emoción Sota, puesto que siempre había querido tener un hermano mayor. El peliplata solo pudo sonreír en su dirección.

- ¡Oigan, Oigan! -Interrumpió Izayoi al ver la incomodidad de la pareja.- No los agobiemos más.- Agregó mientras tomaba a la azabache y al peliplata por los brazos y literalmente los arrastraba fuera de la casa.- Salgan por un rato, de seguro necesitan aclarar un par de cosas.- Susurró guiñando un ojo pícaramente antes de cerrar la puerta frente de la pareja quien se observó con incredulidad.

- ¿Vamos al parque? -Preguntó Inuyasha ofreciendo su mano.

- Hai.- Respondió levemente la chica sujetándose del brazo del chico.

Lentamente caminaron hasta aquel majestuoso parque, lleno de juegos para niños, aquellos típicos árboles de Sakura que desprendían una agradable fragancia, caminaron por un tiempo en silencio hasta que se detuvieron para tomar asiento en una banca algo alejada.

- Lo siento.-Dijo de repente Inuyasha con la cabeza gacha.

- ¿Por qué lo dices? -Preguntó la chica preocupada.

- Quizás no querías que se enteraran tan rápido, Gomen ne Kagome.- Se disculpó nuevamente mirándola directamente a los ojos, cuando sintió unos cálidos labios posarse con delicadeza sobre los suyos, correspondió con calma, lento, suavemente. Tras un suspiro la azabache se separó y colocó una mano sobre la mejilla del peliplata quien se inclinó ante su tacto.

- No me molesta, es más, estoy feliz porque se los hayas dicho tú, yo no podría haberlo hecho.- Alagó la ojiazul riendo levemente.- Aunque nunca creí que mostrarías una escena de celos Inuyasha-Kun.- Agregó con voz divertida.

- Y… Yo no estaba celoso.- Trató de defenderse el chico cruzándose de brazos y esquivando la mirada ocultando su sonrojado rostro. Mentira, todo mentira, en el momento en que comenzaron a nombrar a aquellos chicos, furia creció en su interior despertando los celos en él, pero es que escuchar la posibilidad de que su Kagome fuera pareja de alguien más no le agradó para nada, ella era de él y de nadie más, y no le importaba para nada ser un egoísta en ese sentido.

- Si lo estabas.- Susurró suavemente la chica en el oído del peliplata mientras pasaba sus brazos alrededor de su cuello sintiéndolo temblar.

-Kagome.- Dijo en un suspiro el chico para envolver la cintura de Kagome y ocultar su rostro entre el hombro y el cuello de la chica. Lentamente ambos giraron sus rostros encontrando sus labios, con lentitud los rozaron, sin prisa, con amor. Inuyasha fue el primero en profundizar el beso, comenzando a mover sus labios despacio, tras un momento la azabache paso su lengua por el labio inferior del chico y luego por el superior, luego sintió como la lengua del chico se enredaba con la suya causando que un suspiro se perdiera entre aquellos húmedos besos.

Tan rápido como entraron al instituto Kagome fue arrastrada por Sango y Ayame hacia un lugar incierto para el chico quien se encontraba algo triste por tener que alejarse de la chica. Lentamente caminó entre los estudiantes viendo como murmuraban algo al verlo pasar, sin darle importancia se dirigió hacia el gran árbol donde se suponía debían estar Koga y Miroku.

Inuyasha's POV

Suspire agobiado, no estaban allí, aunque debería sentirme más bien aliviado por no ser sometido a un interrogatorio por parte de aquellos dos, pero sinceramente necesitaba hablar con ellos, necesitaba consejos, Kagome era mi primera pareja y no sabía que debía hacer, no sabía cómo debía actuar, Kami, ¡No tenía ni idea que harían en su primera cita!... Tenía tantas preguntas que hacerle.

- ¿¡En serio!? -Escucho que alguien grita a mis espaldas. No me inmuto de seguro no es nada que me incumba.

- Oi… Taisho.- O quizás sí… Con lentitud me doy la vuelta apretando el agarre a la cinta de mi mochila.

- ¿Si? -Preguntó con amabilidad observando a un grupo de unos diez chicos más o menos que se me acercaban peligrosamente.

- Sabemos que fingiste.- Dijo uno de ellos con agresividad y con el ceño fruncido.

- ¿Qué quieres decir? -Pregunté ciertamente intrigado.

- No finjas, sabemos que no te desmayaste, solo actuaste para que Higurashi te besara.- Hablo otro de ellos señalándome acusadoramente. Inconscientemente levante una ceja confundido.

- Yo no haría algo como eso.- Traté de defenderme mientras me cruzaba de brazos y observaba como cada vez más chicos comenzaron a rodearme.

- Por favor Taisho, ya admítelo, ¿Que podría ver una hermosura como Higurashi en ti? -Dijo despectivamente un chico rubio que se asomó de repente. Definitivamente eso me dolió, quizás tenían razón, ¿Que podría ver una chica como Kagome en mí?, no era atractivo, no era fuerte, no tenía un cuerpo de otro mundo, en realidad no tenía nada. Agache la cabeza dispuesto a irme de ahí y no sentirme tan humillado, al levantar nuevamente la cabeza veo a una azabache bastante furiosa tras el montón de chicos que se encontraban frente a mí, veo como suelta un suspiro y como esboza una amplia sonrisa y comienza a dirigirse hacia mí.

- ¡Inuyasha-Kun! -La oigo gritar mientras atraviesa al grupo de chicos que la devoran con la mirada, malditos… Que se creían para mirarla así. Cuando llegó frente a mi sentí mi rostro calentarse al verla pasar sus brazos por mi cuello y sentir esa penetrante mirada azulada clavarse con la mía.

- ¿Qué haces Kagome? -Preguntaron los chicos mirando con enfado y celos.

Vi cómo me guiñaba un ojo pícaramente y sentí como me obligaba a agacharme para segundos después sentir aquellos cálidos labios que hacían que mi corazón se agitara y mis movimientos se volvieran torpes, escuche varios gritos de protesta y hasta algunos insultos pero no me importan, todos mis sentidos estaban concentrados en la azabache que tenía atrapada entre mis brazos y que correspondía mis besos fervientemente.

- ¡Nee Higurashi-San! ¿Porque besas a alguien como Taisho cuando me tienes a mí? - Preguntó entre lágrimas el rubio.

Sin ganas deje que Kagome se separara de mí y se diera la vuelta aun entre mis brazos.

-Porque él es mi novio.- Respondió con simpleza. Rayos… Que bien se escuchaba esa palabra saliendo de sus labios, labios que me apetecía volver a probar, pero me contendría puesto que ya debemos entrar a clases.

Adelanto…

Delante de la puerta hay unas pocas maletas, levanto la cabeza y lo veo… Abrí los ojos a más no poder, ¿Que hacía él aquí? ¿No tendría que seguir estudiando por un año más? Vi cómo giraba su cuerpo observándome desde arriba con su característica mirada tan cálida como siempre, una lenta sonrisa se formó en su rostro, no sabía que me esperaba, ¿Serían estas buenas o malas noticias?

Lamento mucho si el capítulo no es de su agrado (Sinceramente a mí no me gustó mucho) pero a la falta de imaginación esto es lo que queda. Si veo que el capítulo no gusta lo volveré a escribir o le agregare uno de otro detalle.

Como siempre Gracias por leer.

SIGNIFICADOS:

-Gambatte: ¡Ánimo!

- Watashi wa Inuyasha Suki desu: Me gustas Inuyasha

- Daijoubu desu ka?: ¿Estas bien?

- Watashi no kanojo shite kudasai: Por favor, se mi novia.

- Kareshi: Novio

- Gomen ne Kagome: Lo siento Kagome