Julian se dejó caer a un lado de Laura, intentando recuperar el aire.
-Eso fue excelente.- Sonrió, secándose la transpiración de la frente.
-Lo fue…-Susurro Laura, en su estado de relajación.
Puso su cabeza en el pecho de Julian, escuchando el ritmo frenético de su corazón bajo sus dedos. Los parpados le pesaban, mientras el le acariciaba el cabello, ahora ligeramente revuelto.
- Laura…
-Mmm?- Gimió ella, adormecida.
-Puedo preguntarte algo?
-Ahá- Suspiró la chica…el latido de Julian, ahora más calmado, la adormecía.
-Aún te cortas?
Las palabras quedaron suspendidas en el aire.
Silencio.
- Oye… te enojaste?
-No…no. Es que… no es algo de lo que suelo hablar. Nadie lo sabe. Todos me consideran un fenómeno…Imagínate si se enteran que uso mis propias garras para cortarme.- Ella susurró, jugando con las yemas de los dedos en el pecho de Julian.
Él se sintió especial, y esbozo una leve sonrisa. El rompecabezas estaba empezando a develar su hermoso dibujo.
- No lo hago seguido…no ahora…pero llegué a hacerlo varias veces al día.- Laura susurró, tan suavemente que Julian apenas pudo oírla.
-Por que?
-No lo sé. Me hace sentir que tengo el control de algo, que soy capaz de controlar aunque sea una sola cosa, entre tantas cosas que no puedo manejar.
- Cuando fue la primera vez que…?- Julian preguntó. Necesitaba saber, aun tenia la imagen de Laura acostada en la ducha, cubierta de sangre, casi desmayada.
Él había tenido su sangre en sus manos.
- Cuando mataron a mi madre.
Julian ya sabía la historia de la madre de Laura. También sabía que era un asunto del cual Laura evitaba hablar.
El cuarto estaba en silencio. La luna llena suspendida en el cielo afuera de vez en vez se cubría con las nubes rosadas.
Laura se sentó para irse, y Julian la rodeó con un brazo..
-Quédate aquí. Duerme conmigo preciosa- le dijo, mientras le acariciaba la espalda.
Ella volteó a verlo. Él muchacho que le había hecho la vida imposible durante dos años le pedía que duerma con él. Y no era la primera vez. Pero parecía que cada vez que mencionaba esa frase, se oía mejor que la anterior. Ella se sentía cómoda con él. Y casi no tenia pesadillas con Julian respirando rítmicamente a su lado.
Laura volvió a recostarse lentamente, su espalda rozaba el pecho de Julian.
-Tu piel es tan suave….-Le susurró él, haciéndole cosquillas en la nuca.
La tarde siguiente, Julian estaba sentado en la Cafetería. El lugar, contrariamente a lo que solía ser, estaba desierto.
Observaba el jardín por el gran ventanal. Era una tarde gris. Gris y húmeda.
Julian se sentía muy bien.
Estaba descubriendo a Laura capa por capa. Y cada capa era más interesante que la anterior. Hablaban mucho y eso era extraño para él.
Estaba descubriendo la persona detrás del Arma.
Una dulce, inteligente y comprensivo ser. Un ser apasionado.
'Me conoce…' Pensó 'Y yo la conozco'
Sonrió a su reflejo en el vidrio.
-Julian?- Una vocecita desde el otro lado del cuarto.- Oh, por fin te encuentro!
-Hey Sof.- Sonrió él mientras volteaba a verla.
Ella camino hacia él, balanceando sus caderas. Vestía un short blanco y una camisola celeste. Estaba muy bonita.
- Que estas haciendo?- Ella se sentó a un lado de Julian, cerca. Él podía oler su perfume.
-Uhmm… pasando el rato.
Se hizo un pequeño silencio, y Sofía miró a Julian por el rabillo del ojo.
-Te extrañé, Julian.- Le susurró de pronto. Y sus ojos se encontraron.
Sofía estaba hermosa hoy.
Aún le gustaba, no había dudas. Pero Sofía no era Laura. Para nada.
Calculando las cosas, Laura le gustaba más. Extraño, no?
- Tú me extrañaste?- Sofía finalmente preguntó. Sus labios cerca de los de Julian.
Cuantas veces había deseado que esto pasara!
- Sof…-comenzó a hablar Julian, alejando su rostro de la chica. Su corazón estaba acelerado - Necesitamos hablar.
Sofía frunció el ceño.
- Estoy con alguien ahora.
La joven cerró los ojos lentamente. Algo dentro suyo ya lo sabia.
- Entiendo…
- Realmente me gusta esta chica, y quiero hacer las cosas bien. No quiero lastimarla.- Julian susurró.
- Felicitaciones entonces.- Sofía forzó una sonrisa. Se sintió tonta. Había pensado que tenía a Julian garantizado. Que equivocada estaba.- Cómo se llama? La conozco?
-Laura.- Dijo Julian, sin vacilar.
-Espera..Laura?- Sofía pregunto frunciendo el ceño- Te refieres a X-23?
Julian asintió con la cabeza.
-Tú y Laura…eso es algo que definitivamente no te esperas.
Él sonrió y miro abajo. No había maldad en su comentario.
Sofía era lo suficientemente madura para entenderlo. Además, su relación con Julian nunca fue más que un constante, evidente y descarado coqueteo.
Bueno, quizás una vez pasó de coqueteo…una vez o dos.
-Sip. Es una locura, pero es real.- Dijo Julian.
-Si tu estas feliz, yo estoy feliz también.- Contestó Sofía.
Se miraron a los ojos. Aun había deseo en la mirada de Julian, Sofía se dio cuenta de eso. Pero no era ese deseo ferviente…era una pequeña llama.
-Me alegra que lo entiendas, Sof.
Julian la abrazó. Y se permitió sentir el cuerpo de la chica por última vez.
Sofía se puso de pie y se alejo. Pero a mitad de camino a la puerta, se detuvo.
Corrió de vuelta hacia Julian y lo besó, tomándolo de sorpresa por completo.
- Tomemos eso como una despedida.- Sofía le susurró, mirándolo a los ojos.
Julian no dijo nada. Solo asintió, un poco atontado.
Sofía se alejó nuevamente, y desde el marco de la puerta, le preguntó.
-La amas, Julian?
- No sé si es amor…pero es algo que jamás había sentido.- Contestó él, y el tono de seguridad en su voz perturbo a Sofía.
Ella sonrío levemente, pateando suavemente el piso con la punta de sus pies. Parecía una niña de cinco años a punto de pedir un caramelo.
-Me hubiese gustado ser yo la que te haga sentir así.- Disparó Sofía.
Julian no sabía qué responder. A esta altura, Julian no sabia si Sofía podría haberlo hecho sentir lo que siente por Laura.
El silencio invadió el cuarto.
Sofía se dio la vuelta y desapareció. No podía contener las lágrimas un minuto más.
Al dia siguiente, por la mañana Laura estaba en el jardín, sentada en la fuente nuevamente. Esta vez, el día era brillante, el sol matutino le acariciaba la piel, y era una sensación reconfortante.
Laura pensaba en el E-mail que había recibido la noche anterior, un e-mail de Logan con pocas palabras:
"Estoy bien, volveré pronto"
'Que tan pronto?'Se preguntaba Laura. Cuando Logan estuviera de regreso ella tendría que explicarle la nueva situación. Su relación con Hellion era algo que seguramente Logan no tomaría como buenas nuevas. A su padre-hermano no le agradaba mucho Julian Keller, en parte por como la trataba y en parte por la personalidad un tanto…bueno, bastante arrogante de Julian.
Y ahora, ella estaba involucrada hasta los huesos con el muchacho en cuestión.
'Cielos, esto si que va a ser difícil' Suspiró ella, cerrando los ojos.
De pronto, sintió frío. Frío en un hermoso día de verano…
-Laura?
Sofía la llamó, estaba caminando hacia ella. El viento frío comenzó a soplar un poco mas fuerte.
-Hola.
Sofía se sentó a un lado de Laura.
-Sé que tú y Julian están juntos.- Dijo, sin rodeos. Y miró el horizonte.
Laura podía oler el enojo en ella, mezclado con sal. Lágrimas.- Felicitaciones.
-Mira, yo- Laura intentó hablar, pero la mutante la interrumpió.
- No tienes que explicarme nada. Julian y yo…no estábamos en una relación concreta. Él era libre, tal como yo. Así que no te preocupes.
- Estas enojada. Y triste.- La chica de cabellos negros dijo.
-Quizás lo estoy, pero no contigo.- Sofía miró a Laura a los ojos.- Estoy enojada conmigo, entiendes a que me refiero?
Seguro que lo entendía. Quizás mejor que nadie en el Instituto. Pero decidio no ahondar en el tema
-Sofía…-
El viento seguía soplando fuerte, levantando hojas y pequeños pétalos de flores.
-Solo voy a decirte algo: Julian es un gran chico. Así que mejor que lo trates bien. Que lo cuides.
Sofía dijo esto justo a los ojos de Laura. No estaba desafiándola, y Laura no entendió por que ella le decía algo que ya sabia.
-Lo haré.- Se limitó a contestar.
Sofía sonrío levemente, aunque con un dejo de tristeza, como quien recuerda un verano y quiere volver a vivirlo. La chica se puso de pie y se fue.
El viento se calmó a medida que ella se alejaba de Laura.
