Emmett's POV
Esa misma tarde partimos con Félix a Irlanda en el primer avión. Deberíamos haber ido con Demetri pero Félix sólo respondió con un "No vendrá". No le di importancia pues sabíamos la ciudad y la ubicación de donde había causado problemas ese neófito.
Ambos nos despojamos de la ropa negra y las capas propias de los Volturis y ocupábamos prendas normales. Por un momento me quedé mirándolo y noté el parecido físico que ambos teníamos... Claro, era del tipo que le gustaban a ella.
No cruzamos más que las palabras necesarias. Yo no era de su agrado y obviamente el sentimiento era mutuo. Él había sido el que robó el corazón de mi Rose... él me la había arrebatado y llevado a Italia. ¡Qué ciego fui todo este tiempo!
Llegamos a Irlanda en el atardecer y nos dirigimos a rentar un auto para viajar a Cork.
-Yo manejo - dije tomando las llaves y subiéndome al volante.
-Claro... tú tienes al auto... yo tengo a--
-Cállate. - sisé enojado.
El viaje fue silencioso y corto. Me permití viajar a una velocidad para nada prudente ya que no estaba interesado en pasar mucho tiempo con éste tipo... Aunque tenía que acostumbrarme si quería seguir con los Volturis... ¡Maldito masoquista!
**FLASHBACK**
-Aro- incliné mi cabeza saludandolo.
Aquella mañana me aseguré de verla salir antes de conversar con Aro.
-Vaya vaya, si era cierto. ¿Acaso mi querido amigo Carlisle te ha enviado?
-No - heché un vistazo rápido a Marcus y Caius que estaban sentados a su lado. - He venido por mi cuenta ya que deseo unirme a tu guardia.
Aro se levantó de su trono y caminó hacia mi, extendiéndo su mano.
-¿Me permites?
-Claro - le extendí mi mano y él se perdió en mi cabeza.
Por todo un minuto guardó silencio y entonces clavó su vista en mi mirada, sonriendo.
-No es necesario que te quedes acá... Ella estará bien.
Aro por supuesto había adivinado el real motivo por el cual yo me quería unir. No me importaba si la veía a diario feliz con otro hombre. Si se casaba, si hacían el amor... Podía vivir con esa tortura... Pero no podía vivir sin saber como estaba, sin verla, sin respirar su dulce aroma. Prefería, por así decirlo, una pequeña herida, antes que una amputación. No la podía arrancar de mi totalmente. Sería el más grande masoquista de esta tierra, como un drogadicto... Ella me haría mal, pero la necesitaba.
-¿Me vas a aceptar en tu guardia, si o no? - le dije secamente.
Marcus y Caius me dirigieron la mirada por primera vez.
-Déjalo. -Marcus opinó.
-Será de gran ayuda para Félix. - Caius dijo.
Un gruñido ahogado salió de mi pecho y por supuesto Aro lo notó.
-Puedes quedarte, si dejas de lado los ...-dudó un momento - "problemas de faldas".
-Cuenta con ello - le dije secamente.
-Y...- me miró un poco más de cerca- Me alegro que haya un Cullen sensato que por fin tome sangre humana - rió.
La noche anterior, luego de ver a Rosalie con aquel tipo besandose, un pobre hombre a las afueras de la ciudad había sido el que pagó los platos rotos... Sentía rabia y no encontré nada mejor que caer en la tentación.. Total, ya nada tenía sentido.
Y así sin más preambulos, me uní a la guardia Volturi...sólo por ella.
**FIN DEL FLASHBACK**
Luego de varias horas llegamos a nuestro destino. Félix sabía como buscar, y yo simplemente lo seguí. Nos adentramos en el bosque, ya de noche, siguiendo el iconfundible olor a vampiro. Nos guiaba al norte. Corría como un animal asustado...
-Tu ve por el noroeste y yo sigo por la pista para acorralarlo - Félix me daba ordenes.
-¿Perdón?
Félix bufó.
-Idiota - susurró para si mismo pero pude oírlo perfectamente.
En un segundo estaba aventándome contra él, lanzándolo directamente al suelo. Un estruendo muy fuerte se oyó a través del bosque y las aves se hecharon a volar.
Tomé su cuello con mi mano y lo miré en sus ojos escarlata.
-No vuelvas ni a mandarme ni llamarme idiota, IDIOTA.
Félix me empujó con las dos manos en el pecho y me lanzó contra un árbol, haciéndolo astillas. Me levanté con agilidad y él ya estaba de pie por supuesto. Nos quedamos mirando con odio... Quería matarlo, quería descargar toda la ira que tenía con él por haberme arrebatado a mi ángel.
-Emmett, ¿por qué no te vas? Ni Rose quiere verte acá. Das pena.
Comencé a correr en su dirección y él hizo lo mismo, chocando nuevamente. Podía sentir la adrenalina en cada centímetro de mi cuerpo, como cuando solía cazar osos por propia diversión, pero ésta vez, mi instinto asesino predominaba.
En un ágil movimiento, Félix logró hacerme una estúpida llave y tenía mi cuello en sus brazos, listo para arrancarme la cabeza en cualquier momento...¿Sería capáz de matarme?
Ya lo había hecho con cientos de vampiros... Me tenía atrapado, por más que luchaba por soltarme. Él tenía años de práctica. Sentía que éste era mi fin. Félix me mataría y terminaría con todo el calvario de una vez por todas... Quizás así debían terminar las cosas. Quizás ya no habría cabida en éste mundo para mi. Félix hizo presión sobre mi cuello, tirando cada vez más y entonces cerré mis ojos y la recordé por última vez.
"Rosalie, mi ángel"
