Capitulo 11: El ojo del huracán.

El día siguiente, Tadashi se veía más calmado sobre el asunto. Seguía claramente afectado, pero sería extraño que no lo hiciera.

-Buenos… buenos días, Hiro.- Me saludo apenas me vio.

-Buenos días, Tadashi. ¿Ya te sientes mejor?-

-Un poco…- me dijo, mientras estiraba un poco los brazos.

-Oye hermano, si te hace sentir mejor, me podría tomar un par de días en esto de la cacería de brujas. Ya que las cosas se han puesto algo serias últimamente…-

-¿Estas… estas seguro? ¿No podría eso afectar tu gema…?-

-Nah, descuida. La purifique ayer, y sin uso de magia por mi parte, podría durar un par de semanas, o incluso un mes entero. Uno o dos días no me harán daño.-

-Bueno… supongo que podríamos aprovechar que la universidad estará cerrada por el resto de la semana…- dijo Tadashi, con una sonrisa de tranquilidad.

-¿Uh? ¿Eso cuando?-

-Gogo llamo hace poco. Según ella, ayer Fred se puso a hacer locuras en el laboratorio de química, y ahora acabaron cerrando todo el lugar mientras lo purifican…-

-Ya veo… -

-¡Ah! Ahora me acuerdo.- dijo interrumpiéndome bruscamente.- Por lo visto, Adelia le comento al resto sobre lo que paso anoche, y ahora Gogo insiste en que nos reunamos en casa de Fred a hablar sobre ello…-

-¿En serio? ¿Me pregunto que le habrá dicho?- me pregunte, temiendo a que ella hubiera contado de más.- ¿Y para cuando nos reunimos?-

-Me dijo que si podíamos ir ahora mismo, mejor…-

-Bueno, entonces vamos.- le dije mientras avanzaba hacia la cochera.

-Espera, ¿No deberíamos decirle a la Tía Cass primero?-

-Ella salió a hacer unas compras antes de que te levantaras.-

-Oh…, entonces vamos…-

Fuimos en el ciclomotor de mi hermano. No nos tomó mucho llegar, pues la casa de Fred era fácil de identificar. Digo, era una condenada mansión, así que la primera vez el problema no era encontrarla, sino creer que en efecto era la correcta.

Una vez allí, descubrimos que no solo Gogo, Fred, Wasabi y Honey estaban allí ya esperándonos, pero también Adelia, quien para nuestra sorpresa estaba cargando a Kyubey.

-Llegan tarde.- comento humorísticamente Adelia.

-Nunca acordamos una hora exacta.- respondió Tadashi.

-Tal vez, pero igual.-

-En todo caso,- interrumpí.- ¿Para qué nos llamaron?-

-Adelia nos contó sobre todo el asunto del deseo que te negaste a mencionarnos.- dijo Wasabi, claramente molesto.

-¿¡Qué!?- Si, ella habló de más… -¿¡Por qué les dijiste!?-

-Explicarles por qué Tadashi reacciono como reacciono ayer era difícil si ellos no sabían.-

-¿Y qué hace la rata aquí?- pregunté.

-Nosotros insistimos en saber todo sobre como esto funciona, incluyendo detalles que te negaras a contar.- dijo Gogo.- Y según Adelia, Kyubey o como se llame esto nos responderá todo lo que te niegues a decir.-

-Ah, bueno, aparte del deseo, no es que quede mucho…- dije con completa sinceridad. Si en efecto había algo más que decir, yo lo ignoraba por completo.

-Preferiríamos estar seguros, Hiro.- respondió Honey.

Entonces acabamos en una pequeña reunión. Me hicieron volver a decir todo lo que ya había dicho, deteniéndose al final de cada verdad para verificarla con Kyubey. No lograron descubrir nada que no supieran ya, simplemente le agarraron odio al roedor.

-¿Pero cómo pueden ser tan crueles?- dijo tristemente Honey- ¿Qué ustedes no tienen compasión?-

-Nuestra especie carece de emociones, solo los peores enfermos mentales las poseen.- respondió Kyubey, mientras yo notaba qué mi hermano tenía cara de querer estrangularlo.- Si tuviésemos emociones como ustedes, no los necesitaríamos para dar fin a la entropía.-

-¿Y dices que sin ustedes, nosotros seguiríamos en la edad de piedra?- pregunto Wasabi.

-En efecto. Vuestra especie debe su avance tecnológico y de inteligencia a la nuestra.-

-¿Y no se les ha ocurrido alguna manera de, no sé, digamos, parar la entropía sin hacer que otras especies sufran?- le dijo molesta Gogo.

-Hemos buscado, y esta parece la más efectiva.-

-¿Efectiva? ¿¡EFECTIVA!?- Reacciono con ira Tadashi.- ¿¡VES A MI HERMANO COMO SI FUESE UN COMBUSTIBLE PREMIUM O ALGO!?-

-¡Cálmate Tadashi!- dije, mientras trataba de evitar que el redujera a Kyubey a una masa informe.- ¡Pensé que ya habías superado esto!-

-¡Lo hice! ¡Simplemente no puedo aguantar como este engendro del averno habla de esa manera mientras sigue con esa estúpida sonrisa!- dijo antes de volverse a dirigir a Kyubey.- ¿¡Tu prefieres sacrificar vidas inocentes en lugar de probar una más benevolente forma solo porque es "menos efectiva"!?-

-Aunque tratásemos con una de nuestras opciones inferiores, incluso la segunda mejor después del sistema de chicas mágicas sigue siendo insuficiente para evitar la entropía.-

-Pero aún si encontraran una nueva segunda mejor que si fuese suficiente, seguirían con el sistema de chicas mágicas por ser más efectivo, ¿Verdad?- dijo con una tranquila furia.

-En efecto.-

Allí fue cuando Tadashi por fin se harto, agarro a Kyubey entre sus manos y empezó a estrangularlo.

-ESCUCHAME TU INMUNDA LARVA DE BELCEBÚ. MÁS TE VALE QUE EMPIECES A TRATAR A MI HERMANITO CON EL RESPETO QUE SE MERECE O YO T- - No acabo su amenaza cuando, en un movimiento brusco, causo que la cabeza de Kyubey cayese de su cuerpo. Todos se mostraron con horror. No por Kyubey, por supuesto, sino porque les preocupaba como nos afectaría a mí y a Adelia. Y casi nos da un ataque cuando un nuevo Incubador apareció, haciéndonos creer que venía a castigarnos.

-¿Por qué los humanos insisten en intentar matarme tanto? No lo entiendo.-

-Espera, ¿Entonces no te maté? ¿Y mi hermano no está en problemas?- pregunto Tadashi preocupado.

-No, a menos que consideres la obvia pérdida de tiempo y energía un problema.-

-¿Entonces… si alguno de nosotros volviese a matarte, entonces no habría repercusiones?- pregunto Gogo.

-En absoluto. Esto ocurre con tal frecuencia que si castigáramos a toda chica mágica que matara a un Incubador, la entropía ya habría acabado con el universo unos millones de años atrás.-

-En ese caso…- Gogo agarro uno de sus discos, el cual tenía a mano en caso de emergencia, y lo utilizo para partir al imbécil en dos.- ¿Qué? Se merecía al menos una segunda muerte.-

-No entiendo que piensas ganar con esto.- Dijo un nuevo Kyubey, salido pocos instantes.

-Solo quería desahogar el odio inmenso que he desarrollado hacia ti.- respondió Gogo.

-¿Por qué los humanos siempre acaban odiándome? No lo entiendo.-

-Kyubey, te recomendaría que te fueras. No creo que necesitemos más información de ti.- dijo Adelia.

-Está bien, pero antes de irme…- dijo el engendro antes de bajar y devorar los dos cadáveres que había dejado, para al final irse. Simplemente grotesco.

-Supongo que eso sería todo, ¿No?- pregunte al resto.

-¿Todo relacionado con las chicas mágicas y brujas? Si.- respondió Honey.- ¿Todo relacionado contigo? No.-

-¿Uh?-

-Cuando llamé a Tadashi, el menciono que tu pasaron varias cosas después de tu famoso deseo.- Dijo Gogo.- Simplemente quisiéramos estar… mejor informados sobre el asunto.-

-¿Enserio…? Ya que…-

Entonces no me quedo de otra más que contarles, incluyendo cosas que no conté a Tadashi la noche anterior, como el hecho de fue a Baymax a quien utilicé para atacar a Callaghan. Pero aparte de puntos clave como ese, el resto fue como si les contara lo que ellos ya habían vivido, con la diferencia de que éramos Baymax y yo en lugar de Tadashi. Adelia fue la única que estuvo sorprendida en general.

-¿Y por qué no nos dijiste antes, amigo?- pregunto Fred con un tono totalmente fuera de sí.

-Si tengo que ser honesto… no quería que Tadashi se acabara culpando de esto. Me preocupaba de cómo pudiese reaccionar…-

-Y tomando en cuenta lo que paso anoche, supongo que tus miedos eran justificados.- comento Adelia.

-Pero Tadashi no se ve tan mal como yo esperaba…- comentó Wasabi.

-Hiro y yo ya hablamos de eso anoche. Si me hubieses visto entonces…- dijo mi hermano, mientras bajaba la cabeza en vergüenza.

-En todo caso, ya lo arreglamos y no hay de qué preocuparse ya.- dije, tratando de que Tadashi no se deprimiera.

-Bueno, pero si algo pasa, recuerden que estamos para ayudar.- Respondió Fred.

-Entendido.- dije con una sonrisa, mientras me preparaba para irme, pero entonces se me ocurrió.- Por cierto, estaba planeando tomarme unos días libres en la cacería de brujas, y pensé que tal vez podríamos planear alguna actividad.-

-Sí, nos convendría relajarnos de todo el asunto.- respondió Adelia.

-Oigan chicos, ¿Qué tal si hacemos una pequeña fiesta aquí mañana? No creo que mi padre tenga problema.- Comento Fred.

-Bueno, porque no.- Respondió Gogo, quien parecía algo motivada.

-¡Será divertido!- añadió Honey.

-Está bien, pero no hagamos demasiado desorden, que si no, no podre disfrutar.- comento Wasabi.

-Ok, entonces, ¿Cómo a qué hora venimos?-

-Como por las 9, ¿De acuerdo?-

-Sí, me parece bien.- dije, poco antes de que todos aceptaran también.

Después de eso, Tadashi y yo nos fuimos a casa, donde decidimos simplemente charlar sobre distintas cosas, simplemente para pasar el rato juntos.