Cap. 10. En el Expreso de Hogwarts
Sin que apenas se dieran cuenta, el verano había llegado a su fin entre salidas aquí y allá, y el primer día de Septiembre, todos los magos y todas las brujas de todo el mundo se preparaban para el indicio del nuevo curso escolar.
Apenas eran las 10:15 de la mañana de aquel viernes y los estudiantes del Colegio Hogwarts de magia y hechicería llegaban al andén 9 y tres cuartos de la estación King Cross en Londres para coger el tren que les llevaría al que sería su hogar durante todo el año. Lo que nadie sabía era lo que ese año les depararía.
***
7 chicos estaban sentados en la Sala Común de Gryffindor hablando de lo raro que se sentía haber pasado el verano en Hogwarts.
-Oh vamos, menos mal que es 1 de septiembre y todo el mundo llega hoy, ¡Ha sido el peor verano de mi vida!
-Vamos Sirius, no es para tanto.
-Tampoco ha sido tan malo ¿no?
-Menos mal que vienen chicas…
-Sirius Black, tu siempre pensando en lo mismo.
-Por lo menos con las clases nos distraeremos.
-¿Qué creéis que este pasando en nuestro tiempo?
-Seguramente todo siga igual, ¡aunque nuestros padres deben estar desesperados!
-Seguramente pensarán que nos tiene Voldemort, no puedo esperar más para volver a casa.
-Ni yo.
-Ni yo tampoco…
-Ánimo chicos, juguemos a algo; no debemos de pensar en eso.
-¿Un Snap?- y así se pusieron a pasar lo que les quedaba de día. El poco tiempo que les quedaba de tranquilidad, por que no sabían cuanto se iban a arrepentir de haber realizado ese hechizo… ¿o no?
***
Cuatro chicos entraban por primera vez al andén 9 y tres cuartos. Pronto sintieron las miradas de todos posados en ellos.
--¿Por qué nos mira todo el mundo?
--Ya os dije que ibais demasiado provocativas para venir, esto no es España chicas.
--Diego… por si no te has dado cuenta, también te están mirando a ti…- y era cierto, chicas y chicos les miraban con forme iban avanzando hacia el tren.
--Busquemos a Harry y los demás.
--Solo has estado separada de él 2 días y ya lo hechas de menos.-se burló Estrella.
--Chistosa- le sacó la lengua Marta.
--Mirad el tren, parece de los años de Maricastaña. (*1)
--Es de los tiempos de Maricastaña, jajaja.
--A ver chicos, estamos en Inglaterra, los ingleses son raros de naturaleza, ¿no os acordáis? ¡¡Si se comen las manzanas con Ketchup!!- las 3 chicas rieron.
--Queréis callaros, nos van a oír.
--Diego… ¿Cuánta gente crees que puede saber aquí hablar en español?
--Nunca se sabe…
--Mmm… tienes razón; lo que me recuerda… ¿Y si alguien me reconoce?
--No creo, nunca has salido en público como… bueno, lo que ya sabes.- y es que para Marta estaba prohibidísimo decir esa palabra.- Además, el conjuro sigue en funcionamiento.
--Tenéis razón, no hay de qué preocuparse.
--Ánimo chicos, y busquemos al Príncipe azul de Marta- todos rieron, pero callaron al instante al ver la mirada fulminante que ésta les mandó.
--¿Habrán llegado ya? Son casi las 11.
--Supongo… sigamos buscando.
***
-¿Dónde se habrán metido?-preguntó Harry impaciente.
-¿Seguro que sabían venir?
-Si Ron, me dijeron que cogerían un taxi.
-Pues como tarden mucho en tren arrancará sin ellos- repuso Hermione.
-Esperemos que…- pero el pelirrojo no pudo acabar por que un grito lo interrumpió.
-¡HARRY!- el nombrado se giró y vio a su novia y a sus amigos correr hacia ellos.
-Ahí están.- Rió Hermione.
-Hola chicos- saludaron al llegar Ana, Diego y Estrella; Marta estaba abrazando y besando a Harry, bajo la mirada sorprendida y un tanto decepcionada de algunos.
-Casi no llegáis.
-Que va, hemos llegado a las 10 y cuarto, hemos dejado las cosas en el tren, y hemos estado buscándoos.
-Hola chicos- saludó Marta, que ya se había separado de su novio.
-¿A sí que ya tenéis compartimento?
-Si, vamos, hemos cogido uno de los grandes, a esa hora estaba todo el tren vacío.
-¿Cómo habéis llegado tan pronto?- preguntó Hermione una vez estuvieron todos sentados en el tren.
-No sabíamos cuanto tráfico habría por aquí hoy, así que hemos decidido salir pronto de casa.
-Ron y yo tenemos que ir al vagón de los prefectos.- dijo Hermione una vez el tren se había puesto en marcha.
-Volveremos en 3 horas o así.
-Está bien, nos vemos luego.- y ambos se fueron.
-Eso nos deja solo a nosotros…, por cierto, ¿dónde esta Ginny?
-Supongo que estará con sus amigos, ¿te apetece dar una vuelta?
-Claro, luego venimos chicos- y así la pareja dejo a los 3 españoles solos en el vagón.
***
Harry y Marta caminaban por los pasillos cogidos de la mano y hablando entre ellos tranquilamente.
-Hola Harry…
-¡Luna! Hola, te presento a Marta, esta es Luna.
-Hola Luna, encantada de conocerte, me han hablado de ti.
-El gusto es mío.-sonrió la rubia.
-¿Qué periódico es?
-El Quisquilloso, el director es mi padre.
-Si, lo conozco: también llega a España, aunque allí lo traducen.
-Bueno Luna, ya nos veremos.
-Hasta luego Luna- sonrió Marta.
-Adiós.
-Es un poco extraña- le susurró el pelinegro a su novia.
-No lo creas, a mi me parece encantadora, me ha caído bien.
-Jajaja, para, me haces cosquillas
-¿Esa es Ginny?
-Si…-avanzaron unos metros y en un compartimento vieron a Ginny y a Draco sentados muy juntos.
-Ejem…
-¡Oh! Chicos, que susto- saltó Ginny.
-Lo sentimos, no pretendíamos- se disculpó Marta.
-No pasa nada… eh… te presento a Draco, mi novio; está es Marta, la novia de Harry.
-Hola, es un placer.
-El placer es mío, ¿eres española?
-¿...?
-Si, soy de Zaragoza.
-¿En serio?
-Si, ¿lo conoces?
-Si, he ido bastantes veces…-y así ambos empezaron ha hablar.
-Ginny, deberíais tener cuidado, si Ron se entera…
-Me da igual lo que me diga el tonto de mi hermano.
-Me parece muy bien, pero si se entera de esto y de que yo lo sabía me mata a mi también.
-No te preocupes, Ron no se enterará todavía- pero había hablado demasiado pronto.
-¿De que no me enteraré?- preguntó en nombrado, que estaba en la puerta junto a su novia.
-Eh… ¡Ron!- en ese momento Marta y Draco dejaron de hablar, mirando asustados hacia la puerta, donde un Ron con cara desfigurada por el enfado les miraba a los cuatro fijamente.
-Esto… verás…- empezó Harry.
-No Harry, -le cortó la pelirroja- este es mi problema.
-Lo preguntaré solo una vez: ¿Qué está pasando aquí? y ¿por qué está Malfoy aquí?
-No está pasando nada, y Draco está aquí por que es mi novio- soltó Ginny sin titubear.
-¿CÓMO?
-Lo que has oído.
-Me parece que no Ginny, no permitiré que estés con ese maldito mortífago, y no hay más que hablar.
-Tu a mi no me das órdenes Ronald, que te quede claro.
-Por supuesto que si, me niego. Así que ahora vámonos Ginebra.
-No Ron.
-VAMONOS.
-QUE NO.
-GINEBRA MOLLY WEASLEY, SAL DE AQUÍ INMEDIATAMENTE.
-HE DICHO QUE NO RONALD.
-BUENO, YA ESTA BIÉN- interrumpió Hermione hablando por primera vez. Hizo entrar a Ron al compartimento, lo cerró y le puso un encantamiento silenciador.
No quiero oír ninguna voz Ronald-volvió a hablar la Castaña amenazando a su novio.- hablaremos civilizadamente.
-Ehm… creo que yo mejor me voy, aquí no pinto nada…- comentó Marta.
-No, yo quiero que te quedes- la cortó Ginny.
-Ok.
-Mira Ron, me da igual lo que tú me digas, Draco no es ningún mortífago, esta de nuestra parte, y yo no necesito tu permiso para estar con nadie. Quiero a Draco y ni tú ni nadie va a impedir que estemos juntos.
-Weasley…- llamó temeroso el Slythering- yo… yo de verdad quiero a tu hermana, y de veras lamento todo lo ocurrido estos años atrás, yo solo actuaba según las enseñanzas de mi padre…
-No…, me niego…
-Ron, por favor, escúchale- le recomendó Hermione.
-Está bien Malfoy, habla.
-Gracias… veréis, me he dado cuenta que por donde iba no tenia futuro, no estoy a favor de los pensamientos de… -tomó aire- Voldemort, y quiero pediros perdón por como os he tratado estos años, antes pensaba que ser sangre limpia era como ser el rey, y que los que tienen sangre mestiza no tenían derecho a tener magia; estaba equivocado, eso son solo tonterías que los sangre limpia se inventaron; hoy en día hay mas magos con sangre muggle que con sangre mágica completa. Así que os pido perdón, vosotros teníais toda la razón.
-Veo que eres sincero… Draco, así que te perdono.
-Yo opino como Harry, estás perdonado- sonrió Hermione. Todos miraban ahora a Ron.
-Está bien…, pero eso no significa que aún confíe en ti, y te lo advierto Malfoy, como le hagas algo a Ginny te enterarás… y tengo 4 hermanos más.
-Descuida, antes me muero que hacerle daño a Ginny.
-Te tendré vigilado. Ahora vamos Hermione.
-Sí- esta quitó los hechizos de las puertas y ambos salieron.
En cuanto la puerta se cerró el rubio y la pelirroja se abrazaron. Harry y Marta se miraron, y sin decir una palabra salieron del compartimento para volver con sus amigos y esperar llegar pronto a Hogwarts.
