"Dumbledore le cuenta todo a Hermione"

Por la tarde,Hermione ya había sido dada de alta de la enfermería, ya se encontraba en excelentes condiciones y sin rastros del veneno en su sangre aunque conservaría por mucho tiempo la marca de aquel par de colmillos, sin embargo cuando McGonagall y Dumbledore fueron a verla en la mañana le prohibieron asistir a clases al menos por ese día así que tuvo que quedarse a regañadientes en su sala común mientras sus amigos asistían a clases de transformaciones; esa tarde el ruido de su teléfono celular llamó la atención de la chica que en ese momento estaba sumida en su mente, pensando en el beso que le había robado su "Odiado" profesor, ella sonrió al reconocer el remitente de la llamada en la pantalla iluminada y muy emocionada se dispuso a contestar

- ¡Hola Mamá! ¿Cómo están tú y papá? Estoy Bien mamá no te angusties - Dijo la chica tratando de calmar a su madre que parecía a punto de llorar

- Hija, William y yo acabamos de recibir una lechuza que traía una carta del profesor Dumbledore donde decía que te había mordido una serpiente Mamba negra africana, como crees que no nos vamos a angustiar - Decía su madre al otro lado de la línea

- Pero supongo que te dijo que ya yo estaba bien ¿No es así? - Dijo Hermione

- Si mi cielo - Respondió su madre - Pero aun así queríamos escuchar tu voz y asegurarnos de que estuvieras bien, mi niña si algo malo te pasa no lo soportaríamos

- ¡Oh Mamá! - Exclamó Hermione conmovida

- Permíteme un momento cariño - Se escuchó del otro lado de la línea- Hermione princesa ¿Cómo estás?

- ¡Hola papá! Estoy bien, justo ahora le decía a mamá que no deben preocuparse

- Lo sé mi brujita, pero es que aunque el profesor Dumbledore nos dijo que estabas bien nos preocupamos mucho porque hemos visto muchos documentales acerca de las Mambas negras y sabemos que son terribles y el efecto de su veneno es extremadamente doloroso y hasta mortal

- Bueno no te niego que sufrí mucho papi, pero ya estoy bien gracias a una poción que preparó el profesor Snape para mí

- ¡Oh! ¡Que Dios bendiga a ese hombre! - Exclamó su padre

- Pásame el teléfono William - Protestó la madre - Casi no he hablado con ella

Hermione rió

- Esta bien cariño, pero espera un momento a que me despida - Dijo el hombre sosteniendo fuertemente el teléfono celular - Cielo, te amamos mucho, no olvides guardar reposo y no asistir a clases al menos por hoy, el profesor Dumbledore nos dijo que te había recomendado eso y ya que tu madre y yo te conocemos muy bien sabemos que tal vez querrás asistir a tus clases, bueno mi brujita te dejo con tu madre porque debo atender a un paciente al cual le voy a extraer las muelas cordales

Hermione esbozó una mueca de dolor ante la mención de tal cirugía

- No te preocupes papá, aquí estoy en mi sala común aun en contra de mi voluntad, yo también los amo, espero que todo salga bien

La señora Granger se apoderó nuevamente del teléfono celular mientras el señor Granger hacía pasar al consultorio a un hombre con aspecto nervioso, al cual muy amablemente le pidió que se recostara en la silla odontológica y le dijo que todo saldría bien

- Hermione dime una cosa - Habló Anastasia - ¿Cómo es que te mordió esa serpiente? ¿Estuviste jugando con ella o algo parecido?Recuerda que la otra vez…

- No mamá - La cortó Hermione - Yo no estaba jugando con ella, no sé qué me pasó aquella vez que me viste con una serpiente en la mano, esta vez me mordió porque… - Ella recordó el momento y se estremeció al revivir en su memoria cuando yacía entre los brazos de Severus, ¿Qué pensaría su madre si ella le contara que su profesor la había besado y que pensando en que él solo quería burlarse de ella, estaba tan molesta que ni siquiera se había percatado que la serpiente había escapado? Y además ¿Qué pensaría si le contara que minutos antes él había tratado de obligarla a extraerle el veneno a dicho animal? Ahora sabía que él nunca estuvo dispuesto a obligarla a hacer tal cosa, lo sabía porque lo había visto en sus ojos, él solo quería asustarla, pero en ese momento realmente había creído que lo haría, asimismo ¿Sería conveniente revelarle a su madre que había estado castigada y porque? Al parecer Dumbledore había obviado ese detalle en su carta entonces ¿Por qué habría de decírselo ella? - ¡Hermione! ¡Hermione cariño! - La llamó su madre - ¡Ah! Disculpa mami me quedé distraída por un momento, la verdad es que iba ayudar al profesor Snape a extraer el veneno para sus pociones y entonces…

- Pero ¡Qué barbaridad! - Exclamó su madre indignada - ¿Acaso no midió las consecuencias de lo peligroso que era pedirte eso?

- No mami, yo me ofrecí a ayudarlo para enfrentar mi fobia y así poder superarla - Mintió la chica - Él no quería, pero yo insistí y actué imprudentemente descubriendo el recipiente de la serpiente y ya sabes lo que pasó, sin embargo él preparó un antídoto con el cual me recuperé, un antídoto mágico, es por eso que tuve una rápida recuperación

- Debes tener mucho cuidado hija, no quiero que algo malo te suceda, prométeme que estarás en contacto con nosotros si necesitas algo

- Lo haré mamá, descuida, te amo

- También te amo mi cielo, cuídate mucho, papi te envía un beso

Hermione colgó su teléfono justo cuando Harry y Ron entraban por el hueco del retrato de la dama gorda seguidos por el resto de sus compañeros de Gryffindor, estaban comentando acerca de lo difícil que había sido transformar aquel estante en un caballo y como McGonagall lo había hecho parecer tan sencillo, los chicos le dieron a su amiga los apuntes que habían hecho y le indicaron los deberes que debía realizar.

Al anochecer, durante la cena, Severus miraba hacia la mesa de Gryffindor esperando verla, pero no la halló, parecía acongojado y todavía se percibía su sentimiento de culpa, Albus se dio cuenta y decidió apaciguarlo con sus palabras

- Aun está en su sala común, Pomfrey nos dijo que será mejor que permanezca allí hasta mañana así que Minerva y yo le pedimos a Dobby que le llevara sus comidas allá - Dijo Dumbledore

- ¿Cómo pude ser tan insensato? - Se preguntó Severus en voz alta

- Hijo no te atormentes, ya te he dicho que no fue tu culpa, además tú mismo me has dicho que jamás tuviste la intención de que ella tocara a la serpiente

- Lo sé, pero aun así no dejo de sentirme culpable, por otra parte, por supuesto he decidido exonerarla del castigo, es decir esta semana y…

- Estás triste porque ya no te hará compañía ¿No es así? - Dumbledore completó la frase

Severus asintió

- Pues el hecho de que ya no este castigada no es motivo para que no vaya a visitarte de vez en cuando - Soltó el director guiñándole un ojo pícaramente

- No creo que quiera ir a verme voluntariamente después de lo que pasó

- Severus, ya te dije que no fue tu cul….

- Me refiero a lo que pasó antes del ataque de la serpiente - Lo interrumpió Snape - Ella estaba muy indignada, la hubieses visto, quería huir de mí, tal vez esté pensando lo peor de mí

- Escucha hijo, tú mismo me contaste que le pediste disculpas y que ella las aceptó,solo te dejaste llevar por un impulso de tu corazón ¿Por qué insistes tanto en torturarte? En ver fantasmas donde no los hay, ¿porque te empeñas siempre en verle el lado oscuro a las cosas?

- Así me enseñaron a ver la vida Albus, no es mi culpa

- Pues ahora tendrás que aprender a verla de otra manera - Espetó el viejo mientras cavilaba

Al día siguiente, Hermione pudo asistir a sus clases normalmente; cuando estaban en clases de estudios Muggles, los integrantes de Slytherin así como los de Gryffindor se maravillaron con una computadora portátil que la profesora Burbage les mostraba; luego cuando los tres amigos se encaminaban a sus clases de encantamientos, Neville Longbottom se acercó a Hermione y le entregó un sobre atado con una cinta escarlata, ella leyó el remitente

- Es de Dumbledore - Dijo al tiempo que despojaba el sobre de la cinta, luego leyó el mensaje

"Buenas tardes señorita Granger, solo quería invitarla a tomar el té conmigo y tal vez probar mi delicioso pastel de crema batida, lo preparé yo mismo al estilo muggle, tal vez se sorprenda de mi invitación, pero no debe preocuparse en absoluto, solo quiero conversar un poco con usted.

La espero esta noche después de la cena"

- Dumbledore quiere verme - Dijo la castaña con una expresión de desconcierto en el rostro - Me pregunto qué querrá de mí

- ¿No lo dice en el pergamino? - Preguntó Ron intrigado

- Solo dice que quiere verme para tomar té, comer pastel y conversar un poco - Respondió la chica

- Quizá haya descubierto algo sobre voldemort - Saltó Harry

- En ese caso te llamaría a ti Harry, y ¡Por las barbas de Merlín! Ya no pronuncies más ese nombre - Dijo Ron estremeciéndose

Transcurrió el resto del día hasta que llegó la hora de la cena y posteriormente el momento de encontrarse con Dumbledore, la chica caminó con paso firme hasta que llegó frente a la gárgola de piedra, le dio la contraseña y esperó a que esta se hiciera a un lado, luego se subió a las escaleras y esperó a que estas la transportaran con su movimiento ascendente, cuando estuvo frente a la puerta del despacho, tocó con timidez

- ¡Adelante! - Exclamó la simpática voz de Dumbledore desde adentro

Hermione entró en la estancia con lentitud y vio al anciano que servía un par de tazas de té sobre una mesita

- Señorita Granger tome asiento por favor - Pidió amablemente el hombre - me imagino que debe estar usted algo confundida

- Pues le confieso que lo estoy señor - Dijo ella mientras tomaba asiento

- ¿Uno o dos de azúcar? - Preguntó el mago con una taza de porcelana repleta de terrones de azúcar

- Dos por favor - Respondió ella

El anciano colocó un par de terrones de azúcar en cada taza y las cucharillas que había dentro comenzaron a revolver la mezcla por arte de magia, luego cortó dos rebanadas de pastel de crema y las sirvió en sendos platitos

- Bien, no debe preocuparse, como le indiqué en el pergamino, es solo que usted misma debe reconocer que últimamente ha actuado de forma muy extraña y…

- Usted quiere expulsarme por lo que supuestamente le hice a Malfoy - Saltó la castaña muy preocupada

- No, no para nada señorita Granger, es solo que me extraña lo que ha sucedido, es decir, yo creo en usted cuando dice que no recuerda lo que ha hecho, pero aunque no lo recuerde es evidente que ha sido usted la autora de esos hechos, puesto a que ha sido atrapada in fraganti en varias oportunidades - Ella se disponía a interrumpirlo de nuevo, pero él continuó hablando - Usted alega ser sonámbula, y lo puedo entender como en el caso de la torre de astronomía, pero en las otras dos ocasiones actuó totalmente despierta, sin embargo señorita Granger créame que yo no la culpo, simplemente porque la conozco muy bien y sé que usted no es así, algo debe estar sucediéndole ¿Tiene acaso alguna idea de qué?

Ella lo había escuchado con atención, a pesar de conocer muy bien todo lo que supuestamente ella había hecho, el buen Dumbledore no la expulsó, ni siquiera la reprendió, en cambio había optado por hablar con ella muy amablemente para ayudarla a comprender su situación, él siempre sabía que decir y cómo actuar, era tan valiente, tan noble y sobre todo tan sabio, un verdadero Gryffindor en toda la extensión de la palabra que Hermione no dudó en contarle la teoría que ella tenía acerca de lo que le estaba pasando últimamente, le contó acerca de lo que había leído en aquel libro muggle el cual describía los síntomas de la esquizofrenia los cuales se parecían a los de ella

- También he leído varios libros de psicología muggle - Dijo el anciano después de tomar un sorbo de té analizando las palabras de Hermione - Sin embargo me sigue pareciendo extraño porque las personas con esquizofrenia no suelen sangrar por su nariz antes de un episodio, actúan por impulso sí, pero no vencen sus fobias de la noche a la mañana como por ejemplousted que tomó esa serpiente aun cuando tengo entendido que les tiene pánico, quizá lo que le ocurre tenga que ver con algo mágico

- ¿A qué se refiere exactamente? - Preguntó ella después de degustar su deliciosa rebanada de pastel - ¿Cómo sabe todo eso?Me refiero a los detalles, lo de la sangre por ejemplo

- Solo pienso que tal vez la hayan afectado los Horocruxes que destruimos el año pasado, tal vez sus efectos incidieron de manera negativa sobre usted, y le confieso que aunque se los advertí previamente antes de destruirlos no puedo evitar sentir culpa, solo espero que sí es eso lo que la está afectando, el daño no trascienda

- ¡Oh no se preocupe profesor Dumbledore! No es su culpa, nosotros aceptamos ir con usted, lo hicimos voluntariamente y de verdad no nos arrepentimos en lo absoluto, de verdad valió la pena - Respondió Hermione emocionada - Por otra parte, esa teoría que tiene usted me parece mucho más lógica y paradójicamente me anima porque refutaría lo que he venido pensando últimamente

- Aunque eso no sería esperanzador señorita Granger ya que se trata de magia muy oscura, no obstante podríamos intentar revertir los efectos, esperemos a ver cómo se siente en los días que siguen y si vuelve a tener otro episodio de violencia o algo así, entonces me encargaré del asunto personalmente, con respecto a su pregunta sobre cómo sé todolo que le ocurrió, creo que debo confesarle que Severus me lo contó por supuesto - Respondió Dumbledore - Él me ha contado muchas cosas, me tiene mucha confianza y me dice todo lo que piensa y siente; así como lo que pasó ayer, me contó lo que sucedió entre ustedes antes de lo del incidente con la serpiente

Hermione abrió los ojos como platos y se atragantó con el pastel al tiempo que Dumbledore riendo divertido le daba palmaditas en la espalda

- No se preocupe señorita Granger, solo quería decirle que Severus está muy avergonzado, que a pesar de que le pidió disculpas por lo ocurrido; teme que usted piense lo peor de él, pero déjeme aclararle que el pobre muchacho nunca tuvo malas intenciones, solo se dejó llevar por sus sentimientos

- ¿Sentimientos? - Repitió ella extrañada

- Si, aunque no lo crea, Severus tiene sentimientos y los que tiene por usted son muy fuertes - Explicó Dumbledore

- ¿Cómo qué él siente?...

- Como lo oyó señorita Granger, Severus Snape la ama desde hace tiempo, es solo que él es muy orgulloso y…

- Eso no puede ser - Dijo Hermione levantándose de su silla - El profesor Snape no puede amarme, él es mi profesor y además él nunca sentiría eso por nadie y mucho menos por mí

- ¿Y porque no? ¿Acaso no es un ser humano? Sé que hay muchos prejuicios, pero de verdad no veo absolutamente nada de malo en todo esto

- Yo… Yo… Yo no lo amo profesor Dumbledore… No siento nada por él

- Eso no es del todo cierto señorita Granger - Espetó el anciano mirándola con suspicacia por encima de sus gafas de media luna - Puede ser que no lo ame, después de todo Severus ha sido muy hostil durante todos estos años, pero es que su vida no ha sido nada fácil, sin embargo no puede negar que existe algo quizá muy en el fondo, es decir, él tampoco es indiferente ante los ojos de usted - Concluyó sin dejar de mirarla, y ella al igual que Harry se sintió como examinada por rayos "x"

- Yo… Bueno yo… quiero decir… - Titubeó la muchacha

- No se avergüence de lo que siente señorita Granger que si al fin y al cabo no es amor por lo menos es algo bueno y puro, señorita Granger, a pesar de lo que ha estado ocurriendo con usted yo sé que en su corazón no hay espacio para el odio ni para los malos sentimientos. Yo la invito a que comprenda más a Severus, él es un gran hombre y estoy seguro de que si usted lo llega a conocer lo suficiente estará de acuerdo conmigo

- ¿Qué quiere decir? - Inquirió ella volviendo a sentarse - Sé que él me salvó la vida y se lo agradezco mucho, vi su desesperación en sus ojos y percibí su sentimiento de culpa, pero de verdad… Y disculpe que se lo diga, pero yo no puedo ser tan confiada como usted, simplemente no puedo olvidar que él fue el sirviente de Voldemort una vez, usted mismo le contó a Harry, además siempre está favoreciendo a los miembros de su casa por encima de los demás aunque no se lo merezcan, siempre disfruta ridiculizando a Neville y maltratándonos a Harry, Ron y a mí, sin embargo creí que habíamos logrado algo parecido a la amistad durante los días de mí castigo, pero me equivoqué, él ni siquiera confió en mí, por eso no puedo creer lo que usted me dice, quizá eso fue lo que él le dijo a usted para…

- ¿Para qué? - La interrumpió Dumbledore - ¿Para qué Severus inventaría algo así? Déjeme aclarar que él no me dijo nada, yo lo descubrí mediante la legeremancia así como lo he hecho con usted ahora

- Yo no… - Intentó objetar Hermione

- No lo niegue, usted siente algo por él señorita Granger al menos una pequeña atracción, y como veo que no puede creer lo que le dije, la invito a que por lo menos rescate la amistad que tenía con Severus y se dé la oportunidad de conocerlo mejor

- ¿A qué se refiere? - Preguntó ella dubitativa

- Sé que su castigo terminó, pero muy bien podría visitar a Severus de vez en cuando, ya que echa de menos su compañía. Él es muy orgulloso y obviamente no me lo dijo, pero yo lo conozco bien y sé que es así

Ella lo escuchaba atentamente con la cabeza gacha jugueteando con la cuchara entre los restos de crema batida de su platito, sin atreverse a interrumpirlo esta vez

- Quisiera que usted comprendiera a mi muchacho porque él se lo merece, y como veo que usted es de las personas que requiere de pruebas para poder confirmar las cosas, pues yo se las voy a dar - Se levantó de su asiento, tomó a la desconcertada chica de la mano y la condujo hasta su pensadero, luego fue hasta una vitrina y extrajo un frasquito de vidrio con una sustancia blancuzca muy volátil, parecida a la niebla, él vertió el contenido del frasco dentro el pensadero, luego con su varita extrajo la misma sustancia de su propia sien y también la depositó en el recipiente metálico que a su vez era contenido por una vasija de piedra - Estoy seguro que después de ver esto, usted lo comprenderá mejor - Dijo el viejo haciéndole señas para que introdujera la cabeza en el pensadero

- Pero… Pero… ¿Qué quiere que vea? - Preguntó ella

- ¡Vamos señorita Granger!

Ella obedeció e introdujo su cabeza en el pensadero y sintió como era succionada por este, Dumbledore hizo lo mismo después de ella y ambos cayeron sobre un césped muy verde que al parecer formaba parte de un parque infantil donde un niño de unos nueve años, con el cabello largo y grasoso, con ojos negros, tez cetrina y un atuendo muy raro para su edad espiaba a un par de niñas que jugaban en unos columpios, observaron como el pequeño Severus le hablaba a la pequeña Lily Evans acerca de sus habilidades mágicas, también vieron la manera en que fue maltratado verbalmente por Petunia la hermana de la niña

- ¿Esa niña es?...

- La madre de Harry - Asintió Dumbledore ante la sorpresa de la castaña

Luego vieron como en otra oportunidad, Severus, de unos quince años abrazaba una foto de Lily Evans al tiempo que las lágrimas surcaban su rostro, temblaba de miedo al escuchar de fondo una fuerte discusión entre sus padres

- Por favor deténganse, deténganse - Musitaba el chico

- UN DÍA DE ESTOS TE MATARÉ A TI Y A ESE CHICO PARA NO TENER QUE VERLOS MÁS, SON UN PAR DE ANORMALES -Gritaba Tobías, su padre

- NO PERMITIRÉ QUE TOQUES A MI HIJO - Gritó con furia Eileen, su madre

- Y ¿CÓMO PIENSAS IMPEDIRLO MALDITA BRUJA? SI ACABO DE ESCONDER EL INSTRUMENTO CON EL QUE REALIZAS TUS ANORMALIDADES Y ESE IDIOTA DE TU HIJO POR SER MENOR DE EDAD NO PUEDE USAR EL SUYO

De pronto la puerta se abrió y su madre, una mujer bastante parecida a él, delgada y de cejas pobladas entró en la habitación, tenía un hematoma alrededor de uno de sus ojos. Ella estiró los brazos hacia su hijo y este corrió a abrazarla

- Nunca dejaré que él te haga daño Severus, te amo mi niño

A Hermione se le anegaron los ojos de lágrimas y Dumbledore la abrazó paternalmente, la escena ante ellos cambio y pudo ver como Severus observaba a lo lejos y con lágrimas en los ojos como Lily Evans paseaba alrededor del haya frente al lago negro tomada de la mano de James Potter, luego observaron a un Severus adulto, pero sumamente joven que le suplicaba a un Dumbledore mucho más joven que el actual, que salvara la vida de Lily y la de su familia

- Lo ves - Dijo Dumbledore - A pesar de que la amaba con todo su corazón prefería verla junto a su esposo, pero viva y feliz, lamentablemente la muerte llegó de manera inexorable

Ambos salieron despedidos del pensadero, Hermione aun lloraba, no podía creer que Severus hubiese sufrido tanto

- Nunca me hubiese imaginado que él amara a la madre de Harry - Dijo ella

- Pues si - Respondió el anciano secando las lágrimas de sus ojos, fue algo difícil de creer, pero ya ve. El recuerdo que acabamos de ver es mío, por esos días Severus era mortifago y como yo también necesitaba pruebas para creer en su arrepentimiento, él me dio esos recuerdos para que pudiera creer en sus palabras y en el amor que sentía por Lily en ese entonces, que al fin y al cabo era lo que lo había hecho arrepentirse. Cuando Lily murió él quedó devastado, yo le pedí que se uniera a nuestra causa en contra de Voldemort, no sé si debí mostrarle esto a usted y tampoco sé si debo decirle lo que le diré ahora, pero de todos modos lo haré porque lo creo necesario; yo le pedí a Severus que trabajara para Voldemort, pero en realidad sería un espía de la orden del fénix, así que desde entonces eso es lo que ha sido, un espía, ha arriesgado su propia vida fingiendo detestar a Harry para despistar a Voldemort. Severus es más que un gran hombre, es un héroe y un mártir, su vida no ha sido fácil en lo absoluto, sin embargo ahí está él con el corazón herido y maltratado, pero aun palpitándole dentro del pecho dispuesto a amar y a ser amado aunque él no quiera admitirlo - El viejo secó un par de lágrimas que emergían de sus ojos - Por eso me puse tan feliz al darme cuenta de que Severus había logrado por fin olvidar a Lily, pero no quiero que continúe sufriendo, ya ha tenido demasiado

- Usted tiene toda la razón profesor Dumbledore - dijo Hermione con tristeza- Yo le brindaré mi amistad como lo hice durante el castigo

- Es lo mejor que puede hacer señorita Granger

Ella se quedó pensativa por un instante, pero luego se atrevió a hablar

- Señor, Harry y Ron no creen que el profesor Snape se haya reivindicado así que…

- Puede contarles lo que vio Granger - Dijo Dumbledore con una enorme sonrisa en los labios - Así como le permití a Harry que le hablara a ustedes sobre los horocrux para que lo ayudaran, también considero necesario que ellos sepan la verdad sobre Severus para que lo comprendan y entonces confíen en él, con los horocrux que hemos destruido, estamos muy cerca de acabar con lord Voldemort

Hermione también sonrió, le dio un gran abrazo ysalió de allí directo a su sala común, al llegar allí encontró a sus amigos jugando al ajedrez mágico, Ginny no estaba y entonces ella aprovechó la ocasión para contarles lo que había visto en el pensadero tal cual se lo había indicado Dumbledore; ellos quedaron anonadados con lo que oyeron

- ¿Estas segura de lo que nos cuentas Hermione? - Preguntó Harry con los ojos casi desorbitados por la sorpresa

- Por supuesto Harry, Dumbledore me mostró los recuerdos en el pensadero - Respondió Hermione

- Pero… Pero… Jamás me imaginé siquiera que él había amado a mi madre y mucho menos que en realidad traicionara a Voldemort, las veces que lo vi en el cuartel general de la orden no confié en él, pensé que solo iba a buscar información para pasársela a Voldemort

- Yo también - Dijo Hermione

- Y yo - Saltó Ron - Lo que no entiendo es porque te lo dijo a ti y no a Harry, es decir, siempre llama a Harry para hablar los temas de la orden y todo lo que tenga que ver con destruir a quien ustedes saben, luego él nos cuenta, pero jamás te llama a ti o mi Hermione y tampoco entiendo porque no nos lo había dicho antes

La chica palideció, no iba a contarle que en realidad el director la había llamado para revelarle que Severus la amaba y que como ella no confiaba en él del todo, se había visto en la necesidad de mostrarle esos recuerdos, sin embargo ella hizo gala de toda su agilidad mental para acomodar la historia a su modo diciendo medias verdades

- Bueno, en realidad me llamó para hablarme de las cosas que he hecho últimamente, yo no confiaba en el profesor Snape y pensé que me había arrojado la serpiente a propósito para vengar a Malfoy y entonces él me mostró todo eso, me dijo que él había hecho muchas cosas por la orden y que es digno de confianza

- ¡Vaya! - Dijeron Harry y Ron al mismo tiempo

- Además me dijo algo que me dejó pensativa, es sobre el comportamiento que venido teniendo, dice que quizá tiene que ver con los Horocruxes que destruimos el año pasado, quizá me afectaron

- Tiene lógica - Comentó Ron - Recuerdo sobre todo como me afectó ese guardapelo, yo me había vuelto irreconocible ¿Recuerdas Harry?

No hubo respuesta

- ¡Harry! - Lo llamaron Ron y Hermione al unísono

- ¡Ah!

- ¿Qué te pasa Harry? - Preguntó Hermione

- Solo pensaba - Contestó él - ¡Pobre Snape! ¡Dios mío! Jamás pensé que diría eso, pero es que debía haber sido muy duro para él soportar su vida y sobre todo amar a mi madre y que ella no le correspondiera

- Si bueno, eso es cierto - Dijo Hermione

Ron tuvo que repetirle lo que Hermione acababa de decir hace un rato

- Eso tiene mucho sentido - Razonó Harry - Pudieron haberte afectado así como el diario afectó a Ginny ¡Oye Ron! después de todo Ginny tenía algo de razón en su teoría - Soltó Harry sin pensar, Ron le hizo señas para que se callara, pero Hermione captó el gesto

- ¿Qué quieres decir?- Preguntó ella en seguida

- Ni modo Ron - Dijo el chico encogiéndose de hombros - Ella, bueno en realidad los tres estuvimos de acuerdo en que quizá estuvieras poseída por Voldemort

Ron se estremeció ante la mención de aquel nombre

- ¿Cómo pudieron pensar eso? - Preguntó ella indignada

- Bueno Ginny no recordaba lo que hacía cuando actuaba bajo su influencia y comparó lo que le sucedió contigo - Dijo Ron

- Bueno no es que actuara bajo la influencia de Voldemort como tal sino de uno de sus Horocruxes - dijo Hermione - Tiene lógica, de todos modos Dumbledore me aseguró que en caso de otro episodio él me ayudaría a resolverlo

El día siguiente, Hermione tenía pensado visitar a Severus después de la cena, tal cual hacía cuando estaba castigada, le había dicho a sus amigos la verdad, que lo iba a visitar y ellos le habían preguntado que si estaba loca, que una cosa es que descubrieran que él no era malo y otra muy distinta era entablar una amistad con él, Ginny por su parte si bien no sabía acerca de todo el rollo de los Horocruxes, si manejaba una información que ellos no, sabía que Severus amaba a Hermione porque ella se lo había contado

- ¿Que Dumbledore te dijo Quéeeee? - Había dicho la pelirroja en la habitación de las niñas del séptimo curso

- ¡Ssssssh Ginny! Lavender está en el baño y podría oírnos

- Sabía que le gustabas, pero no imaginé que te amaba - Dijo Ginny en un tono bastante reducido - Ve a visitarlo a ver que surge entre los dos

- ¡Ginevra! - La reprendió su amiga - Yo solo quiero entablar una amistad con él

- Si claro - Respondió su amiga con voz cancina

Albus le contó a Severus sobre la conversación que había tenido con Hermione, al principio este se quedó sin habla, no sabía que decir, solo sabía que tenía ganas de arrojarle como mínimo una maldición de mocomurcielago por su atrevimiento

- Severus ¿No vas a decir nada hijo?

- ¿PORQUE HICISTE ESO? - Gritó el hombre furioso

- Porque pensé que necesitabas un empujoncito para declarártele hijo

- Yo no quiero declararle nada a nadie, ya te dije que voy a olvidarme de ella, solo es una mocosa

- Ya deja tu orgullo

- ¡Por Dios! Cuando te dí esos recuerdos no era con la intención de que los publicaras, invadiste mi privacidad

- Ella quiere visitarte, así que ya no la extrañaras - Soltó el viejo reclinado tranquilamente en su sillón

- Solo lo hará por lástima y yo no quiero su lástima

- Ella irá porque quiere recuperar la amistad que venían fraguando - Contestó el anciano con tranquilidad

- Eres un insensato Albus - Soltó Snape negando con la cabeza

Albus rió lo que logró irritar más al profesor que lo fulminó con la mirada

- ¡Vamos hijo! Solo te ahogas en un vaso de agua

Dumbledore también le contó lo de su teoría acerca de los efectos de los Horocruxes sobre ella y él también estuvo de acuerdo en que podía ser factible, pero no le podía perdonar al director su atrevimiento, estaba muy enojado, Dumbledore por su parte lo comprendía, pero no se arrepentía en lo absoluto

Severus había pasado todo el día evitando la mirada de Hermione por vergüenza y no dejaba de recriminarle a Dumbledore por lo que había hecho, sentía que habían invadido su privacidad y eso lo irritaba sobre manera, por otra parte también pensaba en lo que el viejo loco le había dicho sobre los Horocruxes, esa teoría tenía mucho sentido, Hermione pudo haber sido afectada por ellos y por eso actuaba así, después de todo la magia de los Horocruxes era muy oscura y podía afectar a unas personas más que a otras, incluso a largo plazo. Él se encontraba meditando sobre todo eso cuando tocaron la puerta y ella se anunció:

- Profesor Snape soy yo, Hermione ¿Puedo entrar?

Al principio él dudó en contestar porque los nervios se apoderaron de él, ¡Por merlín! ¿Por qué tenía que sentirse como un estúpido adolescente? Pero luego decidió que debía actuar con serenidad, lo hecho estaba hecho y si el viejo chiflado de Dumbledore había hablado con la chica, ¿Qué más podía hacer él al respecto? Además ¿A quién podía engañar? En el fondo la alegría que sentía por tenerla tan cerca nuevamente superaba la vergüenza de sentirse descubierto por ella, respiró profundo y se encaminó hacia la puerta y la abrió, decidió que debería actuar como siempre

- ¿Qué hace aquí Granger? - Preguntó secamente

- Solo quería ver si necesitaba ayuda con alguna redacción que corregir o algo así y…

- Su castigo ya terminó señorita Granger - Soltó sin mirarla a los ojos

- Lo sé, pero en realidad quiero hacerle compañía, hablar como solíamos hacerlo y…

- Siempre he estado solo y me gusta así

-Veo que tiene trabajo - Soltó la chica mirando el montón de frascos con muestras de pociones de sus alumnos - ¡Ah! Le traje algo que de seguro le va a gustar

- ¿A qué se refiere? - Preguntó el hombre enarcando una ceja

- Pasteles de chocolate en forma de caldero - Respondió ella simpática mostrándole una cajita que llevaba

- ¡Gracias! - Espetó con sequedad tomando la caja - Pero ¿Cómo supo que son mis favoritos?

- ¡Ah! Bueno… Yo…Solo…. Acerté - Soltó la chica sin saber que decir

Severus guardó silencio porque sabía muy bien que tal vez Albus había sido el bocón que le había revelado sus gustos

- Espero que le gusten, me hubiese gustado ayudarlo, pero ya que no me necesita, entonces lo dejaré - Dijo Hermione caminando hacia la puerta, se sentía un tanto decepcionada, pero una mano fuerte la sujetó del brazo

- Si gusta… puede quedarse - Espetó Snape con su acostumbrado tono de voz parsimonioso - La verdad es que necesito algo de ayuda

Ella no sabía porque, pero se sintió feliz al escuchar esas palabras, él por su parte llamó a Dobby y le pidió que les llevara té para acompañar los pasteles y luego de degustarlos; entre los dos se pusieron a olfatear frascos y a observar las texturas, ella sentía que aprendía mucho de él pues Severus le enseñaba cual era la textura, el color y el olor que debían tener las pócimas, así pasaron mucho tiempo entre brebajes y charla sobre ingredientes hasta que se hizo tarde y Hermione se tuvo que ir, él muy amablemente se ofreció a escoltarla hasta la torre de Gryffindor, parecía que el disgusto que había sentido por Albus se había desvanecido por completo pues en cambio se sentía contento, ella no parecía haberlo acompañado por obligación ni por lástima sino porque quería y además se veía contenta.