Incoherente corazón.
Cáp.11: Increíble realidad.
Desde que comenzó su viaje de regreso, no paraba de revisar cada pensamiento que se pasaba por su cabeza.
¿Qué no era maduro? Las palabras de su abuelo le molestaron, se cruzó de brazos y piernas mientras fruncía el entrecejo.
"-¿Directamente a su hogar? – exclamó el hombre al volante que había girado un poco la cabeza hacia Ren, quien estaba en el asiento trasero."
"-Así es – respondió cortante."
Aquel auto no era más que propiedad de su abuelo. Este se había encargado de ir a recogerlo con tan solo el hecho de que aceptase su propuesta de hablar con él, y por esta vez, Ren Tao había aceptado.
No soportaba ver a Usui en su propiedad y menos que estuviese rondando a Tamao, y aquello era justamente lo que quería hablar con su abuelo, pero tal parecía que la familia de su esposa había influido más en todo aquello.
"-Tonterías... – murmuró por lo alto para sí mismo."
¿Por que no podía hacerse una idea que pronto aquella mujer que fue obligada a permanecer con él, se iría dentro de poco tiempo?, para el colmo, sería con otro sujeto.
¿Qué eran todos aquellos celos que lo embargaban?. Si, lo admitía , estaba completamente irracional a la idea de que alguien más la tocase.
No era un hombre estúpido y estaba atando todos los cabos.
Tubo miedo de perderla y casi sucede en ese accidente.
Había visto tanto sufrimientos y desgracias que en ocasiones dudaba de haber sentido ese mismo temor en otra ocasión.
Toda su vida había sido inculcada a la dureza en toda acción que realizase, incluso ante su propia familia; fue su hermana la que le brindo aquel cariño fraternal que durante un tiempo fue su fortaleza y de pronto aparece aquella tímida chica que le proclama un cariño del cual no supo de donde provino e inconscientemente comenzó a ser su apoyo.
Sin estar completamente seguro de sus movimientos, había comenzado a tomar un poco de licor que se había servido, el cual, se encontraba dentro del auto. Él no tomaba nada de aquello pero estaba seguro que lo necesitaría si llegaba a la conclusión de sus sospechas.
Sabía que demostrar todo aquello sería una debilidad. Si era así ¿por qué accedía cuando ella le pedía algo¿por qué continuaba queriéndola a su lado?.
Entonces tomó de un sorbo el resto de aquella bebida. Sintió el sabor fuerte, pero ni siquiera le importo al comprender hasta donde habían llegado su auto análisis.
"-¿Todo bien señor? – preguntó el conductor por el espejo retrovisor."
"-No del todo ... – murmuró al dejar ese vaso de cristal al lado."
"-Su abuelo comenta que usted no bebe – sonrió el hombre haciendo que Ren alzara una ceja."
"-Mi abuelo habla mucho – se limitó a responder al estar pendiente de su ultimo descubrimiento."
Todo era claro aunque intentase desechar cada momento. La razón por la que decía odiar a Tamao, todo aquello era la confusión que le había causado, sin mencionar la atracción hacia ella.
Llevó una mano a su cabeza, reclinándose hacia atrás.
"-Hay una primera vez para todo... – murmuró el conductor sin dejar de sonreír por el espejo retrovisor."
"-Una primera vez... – repitió al mirar el techo del auto y es que aquello que lo dejó sin aliento fue... ¿había una primera vez para Ren Tao también?."
Al formular completamente su supuesta respuesta frunció el entrecejo. Aquello era imposible, era ilógico aunque una maldita parte de él se repetía que eso era la verdad.
Nunca se le había demostrado algo parecido, entonces ¿cómo saber si lo suyo era aquello precisamente?.
Sonrió irónico al admitir que alguien ya le había demostrado "aquello" y esa persona era aquella tímida joven.
"-Tonterías... – repitió una y otra vez hasta llegar a su hogar."
No deseaba pensar en eso pero era imposible.
Bajó del auto y este se alejó saliendo por la rejilla principal. Ren entró sin vacilar y se encontró a su hermana sentada en un sofá, mirando directamente a Yoh que estaba de pie.
"- ¿Ya la han buscado? – preguntó preocupada."
"-Iré a echar un vistazo afuera."
"- ¿Qué ocurre? – preguntó Ren al acercarse."
Necesitaba pensar, salir precisamente.
Se había sentido presionada ante las preguntas de Yoh ¿es que acaso creía que ella se provocó el accidente?.
Tenía lapsos de lo que había ocurrió luego de haberla traído, pero ahora, estaba completamente conciente de todo.
Recordó haber escuchado que Ren solo la soportaba, también, que debía escoger un nuevo esposo.
Decidió no llorar aunque tuviese muchas ansias.
Aun sentía estar ardiendo por la fiebre, pero había decidido salir a caminar, además necesitaba ver aquellas flores que había cuidado desde hacía mucho.
Se sentó a un lado al mirarlas. Ya no esperaría nada de nadie, así se libraría de disgustos y de humillaciones.
Talvez lo había descubierto de una forma cruel, pero ya no quería estar con Ren.
Al pensarlo, sintió un vació pero trató de pensar en su cansancio. Aun tenía fiebre así que decidió que era mejor regresar a su habitación.
"- Estaba por salir – habló Yoh mientras seguía a Ren al exterior."
"-Debe estar cerca, no creo que alguien la hubiese dejado salir – exclamó Ren molesto y ciertamente preocupado."
Yoh le había mencionado sobre la recuperación de la pelirosa y lo tensa que estaba, lo cual solo hizo que Ren saliera de inmediato. Sabía que si algo volvía a pasarle no se lo perdonaría nunca. Prefería mil veces escuchar cada acusación de ella en vez de perderla, de eso estaba seguro.
Al buscarla por el patio se detuvo de presto al comprender algo.
Nunca sabes lo que sientes por una mujer hasta que te expones a perderla para siempre. En esas situaciones se comprenden las prioridades en menos de diez segundos
Las palabras de su abuelo regresaban haciéndole pensar que en realidad... todo se comprendía en menos de diez segundos.
Dejó su estupefacción para otro momento. Sabía que analizar y estar completamente seguro de eso, solo lo dejaba atónito y eso no le servía por el momento.
Siguieron un poco más, dándose una idea de donde podría estar, ya que si ese no fuera el caso, tal parecería que ella había salido de ahí y aquello era lo que Ren temía.
Tamao se colocaba lentamente de pie, sosteniéndose de uno de los muros que estaba a su lado. En aquel instante se arrepintió de haber salido, pero al levantar su vista agradeció ver a su hermano aunque quedó paralizada al visualizar también a Ren.
Había salido al patio a relajarse pero ahora se tambaleaba no solo por la fiebre.
Sintió un pequeño mareo, pero poco duró este al sentir unas manos en sus hombros.
Sabía perfectamente quien la sostenía y no le sorprendía la rapidez con la que se había acercado. Ren era muy ágil.
Mantuvo su mirada baja. No quería mirarlo ya no soportaba aquello.
"-Mas vale tengas una explicacion – murmuró Ren en tono severo."
¿Era aquella otra de sus ordenes?. No le culpaba nada de lo sucedido pero no podía evitar enfadarse ante aquella actitud.
No se sentía nada bien, aquella fiebre provocaba debilidad en todo su cuerpo. Sin embargo, esta vez le gritaría que lo odiaba.
Subió su mirada, sus ojos estaban cristalinos como si se abstuviese de llorar y comenzó a abrir su boca para pronunciar aquella palabra que jamás creyó expresar y mucho menos a él, pero grande fue su sorpresa al sentir que sus labios fueron callados por los de Ren.
¿La estaba besando?, sus ojos aun estaban abiertos por la incredulidad.
Él jamás había hecho aquello¿Qué sucedía ahora?.
Estaba segura que si hubiese tenido más fuerza, se hubiese separado rápidamente o talvez, no lo hubiese hecho debido a la sorpresa.
Pudo sentir como Ren la sostenía desde sus espalda baja y como acariciaba sus labios con los propios.
Sus pensamientos se nublaron al centrarse solo en aquella calidez. A pesar de todo amaba a ese arrogante sujeto pero, un poco de lucidez volvió en ella quien con sus ultimas fuerzas se separó de él.
"-Si comenzaras a maldecidme – dijo Ren al colocar una mano en su mejilla – será adentro."
"-N-no... – balbuceó algo desorientada."
"-Entonces si comienzas aquí – sonrió con arrogancia – te callaré como lo acabo de hacer."
Tamao le miró indignada. Así que era por aquello que la había besado.
Intentó separarse pero Ren ya se había anticipado a eso y la tomó en brazos para cargarla.
Yoh parpadeaba extrañado al verlos regresar. Había decidido quedarse inmóvil un poco atrás debido a la sorpresa de ese beso.
"-Es mejor llevarla a su habitación – exclamó Ren al acercarse a Yoh."
"- No tengo sueño... – murmuró Tamao quien mentía al sentirse cansada."
"-Pero tienes fiebre – concluyó Ren con seriedad."
"-Se-se supone que recibiré una visita – trató de explicar ella."
Ren guardó silencio y le miró con sus penetrantes ojos, haciendo que ella se pusiese levemente nerviosa.
"-¿Sabes quien eres? – preguntó de pronto."
"-¿Qué?."
"- Responde – pidió con calma."
Tamao le extrañaba notar el mismo comportamiento que vio en su hermano. Sin embargo, Ren aceptó aquella incertidumbre como un si.
"-Bien, sabrás que eres mi esposa y que no hay necesidad de esperar a nadie mas – afirmó casi con aburrimiento."
"-No lo creo así – dijo Tamao rápidamente para luego murmurar –... por lo que me di cuenta..."
Ren miró hacia el frente al seguir su camino. Entrecerró sus ojos al comprender porque ella hablaba de esa manera.
Aun le parecía increíble llegar a pensar que albergaba sentimientos fuertes por alguien que en esos momentos le detestaba.
Miró con reserva el rostro de la mujer que cargaba y lo notó sin aquel brillo en sus ojos y todo había sido su culpa. Lo más noble sería dejarla ir con alguien que supiera que la mereciera, ese había sido su plan pero, no quería eso, en realidad, si lo pensaba mejor, jamás quiso aquello.
Su abuelo tenía razón aunque le molestase admitirlo.
Sentir que Tamao le recordase lo reconfortaba y lo alteraba al mismo tiempo. ¿Ella le odiaría,Sonrió irónico para sí mismo sabiendo de antemano la respuesta.
Tamao le miró de soslayo y notó una mirada oscura en él. Se repetía que aquello no debía interesarle, después de todo, le haría un favor a él y luego a ella.
Al principio, siempre imaginó llegar a comprenderlo y talvez que él le apreciara como llegó a hacerlo ella Lo había visto en ocasiones siendo bondadoso mientras él intentaba aparentar lo contrarío. Sin embargo, con ella era muy frívolo ¿sería tanto su odio?, él debía tomar su estancia como un estorbo más.
Aquello la hizo sentirse peor e intentó nuevamente separarse de él.
"-Calma, es mejor que descanses en tu habitación – dijo Ren al sentir que ella hacía los movimientos con poca fuerza."
"-Puedo caminar... – Dijo por lo bajo debido a la fiebre."
"-Claro, se puede notar a simple vista – exclamó Ren sarcásticamente."
"-¡Puedo... – Afirmó con más fuerza pero, fue interrumpida cuando Ren la colocó en el piso, sosteniéndola aun de los hombros."
"- Debes saber tu limite. Si te suelto, podrías caer – Le explicó molesto."
Yoh permaneció tras ellos al sentir curiosidad por aquellas extrañas reacciones. Si bien estaba esperando algunas negativas de parte de Ren, tal parecía que no sería así.
Tamao suspiró, sabía que Ren tenía razón pero, preferiría caminar alejada de él.
Aquella idea se borró en el instante en que Ren bajó sus manos hasta su espalda y pareció acariciarla un poco para luego colocar otra mano bajo sus piernas y así cargarla nuevamente.
Él no volvió a mirarla ni ella a decir algo. Estaba realmente sorprendida ¿una caricia tierna de parte de Ren Tao?, sabía que era una locura pero estaba segura que lo fue.
Solo había recordado una ocasión de algo similar pero, aquello era distinto.
Se ruborizó, pudo sentirlo al igual que su corazón palpitar. Era una lastima que aquel hombre no sintiese nada por ella ya que ahora, ella no estaba dispuesta a hacerse ilusiones por una simple caricia.
Entraron sin mas interrupción. Jun se acercó a ellos de inmediato.
"-¿Cómo está Tamao? – preguntó rápidamente."
"- Bien... – agregó la pelirosa al sonreírle con amabilidad.."
Jun les miró sin comprender por qué ella estaba en brazos, aunque su mirada viajó rápido a Yoh quien estaba dando pasos al frente.
"-Supongo que todo esta bien... ¿verdad? – preguntó la peliverde al verlo sonreír."
"-Me divertí mucho cuando encontré a mi hermana – sonrió aun más el castaño haciendo sonrojar a Tamao por su acción y poniendo a Ren incomodo por haber besado a Tamao frente a él."
"- Solo tiene fiebre, debe descansar – interrumpió Ren quien deseaba cambiar el tema."
"-Comprendo – agregó Jun al mirar los ojos cansados de Tamao – Usui vendrá dentro de poco, talvez deba..."
"- Solo di que se largue – pronunció Ren molesto ante la mención del peliazul."
"-Cla-claro que no, debo verlo... – se aventuró a decir la pelirosa."
"-Lo único que lograras es desmayarte frente a él – afirmó frívolo."
Tamao quedó en silencio, sin percibir plenamente el mal humor de Ren. Sabía que no podía desmayarse frente a ese invitado ya que podría asustarlo. No recordaba del todo su primer encuentro con él pero, inexplicablemente no había olvidado su rostro.
"-Esta bien... – dijo ensimismada."
Ren subió con ella en brazos sin dejar de fruncir el entrecejo. A pesar de todo ¿era posible que a ella le agradase Usui?.
Tamao solo se percató de aquel humor cuando él la depositó en la cama. ¿qué le habría enfadado?.
"-Cuando estés mejor, hablaremos – dijo sin tono en especial saliendo de la habitación y pasando al lado de Jun quien se encargó de cerrar la puerta."
La pelirosa no dejó de mirar la puerta. Tal parecía que él detestaba permanecer cerca de ella y pensarlo la hizo entristecer.
"-él no quiso... – intentó animarla Jun cuando tomó asiento en un silla al lado de la cama."
"-N-no me interesa – dijo dubitativa y era que en realidad sentía todo lo contrarío. Esperaba que se quedara a su lado solo un poco más pero todo era una perdida de tiempo."
"-¿Por qué saliste? – preguntó Jun al acercarse a una bandeja sobre una mesa a su lado – veo que no tomaste ningún medicamento."
"-Tiene mal sabor- respondió Tamao tratando de sonreír."
"-Nadie ha dicho que no lo tendría – agregó la mujer sonriendo – no me has respondido aun."
Tamao rió por lo bajo al cerrar sus ojos. Jun Tao era muy parecida a su hermano y esa era una de sus razones para estimarla, sin embargo se regañó mentalmente por ello.
"-No quería... permanecer aquí – respondió."
"- Yoh me dijo que te había informado de todo, ya que parecías confundida – se aventuró a cambiar el rumbo que tomaba la conversación."
"-S-si... solo tengo momentos borrosos... estuve en el hospital ¿Verdad? – preguntó entrecerrando sus ojos."
"-Si y..."
"-Lo se... – exclamó en un hilo de voz – talvez fuese mejor que no me hubiese recuperado..."
"- No es así – dijo sin saber que más agregar."
"- Tengo muchas heridas en el cuerpo... – murmuró Tamao."
"-Si, fueron por tu caída – le miró dubitativa – Tamao, tu..."
"- Nunca he querido hacerme daño intencionalmente...– exclamó casi con un tono burlesco – si esa es tu duda."
"- Lo siento, es solo que fue algo muy inesperado."
Tamao permaneció en silencio y Jun comprendió que alguien debería estar en aquel lugar y ese alguien debía ser Ren.
¿Furioso?, aquel termino era poco. Estaba simplemente celoso y poder nombrar claramente aquellos sentimientos intensos lo avergonzaban y enfurecían aun mas.
¿Por qué Tamao se preocupaba por ver a Usui?.
No había hablado con ella sobre su mejoría, pero tal parecía que ella le reconocía claramente y de seguro recordaba todo lo que pasó luego de su accidente.
Su ceño fruncido se acentuó mas cuando divisó a Usui en la entrada junto a Yoh.
"-Puntual ... – murmuró Ren irónico."
"-Me comentaban que Tamao esta algo débil – respondió Horo sin mucho interés al comentario de Ren."
Ren colocó las manos en su bolsillo y no dejó de mirar con desafió al recién llegado.
Yoh sonreía como mediador pero al divisar a Anna a lo lejos, dio un buen pretexto para alejarse de ahí.
"-¿Qué ocurre? – preguntó la chica alzando una ceja."
"-La verdad es que deseo pasar un tiempo contigo- sonrió sin preocupaciones pero Anna abrió en grande sus ojos debido al inesperado comentario. Yoh rió nuevamente por la expresión de ella – la verdad solo quería escapar de esos dos – les señaló de lejos."
Yoh no supo decrifrar porque Anna se había enfadado tanto cuando terminó de hablar.
"- Yo no quiero que me sigas ¿queda claro? – dijo cambiando su semblante a uno de mayor frialdad mientras seguía caminando."
"-Espera... – dijo al acercarse."
"- Ya he hablado – repitió al mirarlo por la altura de su hombro."
Yoh tragó saliva al comprender la amenaza, y suspiró cansado ¿cómo era posible tener una esposa tan violenta?.
"-Para tu información... – dijo Anna al detenerse de presto – a mi no me agrada estar cerca de ti. Y si piensas cosas sobre mi, es mejor... – se giro y le miró con altanería – que me toques y así salimos de este compromiso."
Yoh se sonrojó por la invitación de la rubia. Aclaró su garganta y se fue de ahí sin decir algo más.
En ocasiones pensaba que ella podía saber lo que él pensaba. Era una mujer astuta sin duda pero... al ofrecérsele de esa manera no estaba seguro si era astucia al ponerlo nervioso o solo quería jugar con su mente.
Anna suspiró al final. Si no era una razón especial, Yoh no se acercaba a más de un metro. sin embargo ella no estaba dispuesta a decepcionarse frente a él, era por ello que lo combatía comportándose con picardía. Sabía que él nunca se atrevería ya que si lo hacía... ¿cómo actuaría ella?. Rió para ella misma. Ese sujeto le temía hasta el punto de verla como un ogro, dudaba mucho que se le acercase tanto y sabía que así sería siempre.
CONTINUARA...
N/a: Esta vez me tarde mucho, pero todo se debió a estos dias festivos.
reiterando. siii molestaré a Ren (ya es hora) y que mejor manera que hacerlo cuando ya se ha enamordado ¿no?.
bueno agradezco a las personas que leen y a las que me dejaron sus comentarios.
palin:.:conchito:.:hopesol:::alchemist souma:::hotaru 22::.naomi shimamura zori::.shi no hime::.akane tokugawa:.:yuki en ciel:.ady:.:aohsmi seshlim::akira tokugawa.
espero que hayan pasado felices fiestas y tambien que este año sea provechoso para todos (ya necesitamos un año provechoso ¿no es asi? hehe)
cuidense. hasta luego.
