Les comunico algo.

Voy a dejar de escribir este fic.

Me cansó. Es una idea bizarra, poco graciosa, y muy estúpida.

Mil disculpas a ustedes que seguían el fic paso a paso, pero bueno… Van a tener que imaginar el final y conformarse con eso…

Sé que están desilusionados, quizá, pero bueno… este fic no me parece.

Gracias, disculpen, y adiós.

Los cagué! Nunca los dejaría, ni aunque odiara el fic, cosa que no, porque lo considero un pequeño éxito personal, jeje, tal vez no en FanFiction, pero para mi si, je.


-Hija, come algo, por favor –rogaba Carmela a la menor de sus hijas.

-No tengo hambre mamá- dijo con una voz muy apagada, muy usual en los últimos meses.

-No te he visto desayunar, no llevaste dinero para almorzar en la escuela, y prácticamente no cenaste hoy ¿Te estás volviendo anoréxica acaso?- preguntó una preocupada madre, mientras se acercaba a Frida y le acariciaba el cabello.

-¡No estoy intentando ser una maldita modelo!-dijo Frida retirando bruscamente la mano de su madre- ¡No me viste desayunar, porque estabas en el baño y desayuné rápido, es que hoy llegaba tarde a la escuela! ¿Recuerdas?

¡No llevé dinero, porque ya tenía en la mochila, y no cené, porque la comida estaba asquerosa!

Carmela puso una expresión seria y cruzó los brazos. Se paró en frente de su hija y la encaró con la mirada.

-Ayer me dijiste lo mismo.

Frida desvió los ojos de Carmela y se quedó callada, ella tenía razón, en ambas cosas, en que ya no comía, y en que estaba mintiendo… pero no en lo del desorden alimenticio.

-¿Esto es por Manny, no? –le preguntó mientras la tomaba de la barbilla.

Y otra vez actuó bruscamente hacia su madre.

-¡Deja de nombrarlo todo el tiempo, mamá! ¡No es por Manuel, no es por anorexia, así que deja de meterte en mi vida y consigue la tuya propia!...

Su discurso fue interrumpido, por una abofeteada de Carmela.

Frida la observó atónita, hasta que reaccionó. Su madre no le había levantado la mano desde que era niña cuando rompía algo… debió haberla ofendido mucho para que ella actuara así. Entonces, rompió en llanto.

-Lo siento –decía mientras lloraba y se acercaba a ella- lo siento mamá –Carmela la abrazó y ella correspondió- es solo que…. Odio este lugar, quiero irme, quiero irme…

-Lo sé m'ija, lo sé –decía Carmela acariciando el cabello de su hija.


Las risas rebotaban por toda la casa. Manny despedía de los últimos invitados que llevó a su casa para pasar una divertida noche de viernes, pero apenas cerró la puerta diciéndole adiós al último chico, su sonrisa se desvaneció cual miedo al encender la luz.

Cerró los ojos y suspiró. Claro que la pasaba bien con sus amigos, de hecho, se obligaba a sí mismo a pasarla bien, pues era la mejor distracción que podía idear para no pensar en ella.

Ella. De repente esa palabra le dolía como un disparo al corazón… incluso más. Pero era "ella" la que podía obligarlo a querer despertar un día más, aunque también era la misma que le obligaba a no querer hacerlo. Pero lo que mas lo torturaba, era el no saber cuando volvería a estar con ella.

-Frida, te extraño –decía al soltar una lágrima- lo siento…

El Tigre abrió los ojos y con un paso lento se dirigió hacia su cuarto.

No dormiría en su cama, no dormía en ella desde… ese día. Desde que un maldito pedazo de papel le apuñalara el alma y le retorciera la daga cada día un poco más para hacerlo sufrir. Pero si se preguntan el porqué se rehusaba a dormir en su cama, es porque en parte la culpaba por la idiotez que había cometido, pero aún sabiendo que era una total estupidez culpar a un mueble, eso le restaba dos gramos de culpa, que si bien no era mucho, cualquier cosa que lo hiciera sentir menos miserable era bien recibida.

Se sentó en la ventana y sacó su armónica del bolsillo.


Frida se sentó en el techo con la guitarra y comenzó a hacer punteos y a tocar algunas notas, y sin saberlo, los dos comenzaron a cantar al mismo tiempo y sincronizados, ambos cantaban lo que sentían… (Canta Frida, canta Manny, cantanAmbos)

Siento el reloj, riéndose en mi pared,

Me tortura todo el tiempo y no se que hacer, no…

Ya no recuerdo lo que es sonreír,

Quiero mirar adelante y seguir, pero es imposible…

Hoy me duele, la palabra amor

Ya no puedo decir adiós, porque te recuerdo…

Y tu recuerdo me consume la existencia,

La maltrata y la quiebra,

Y yo te amo más…

Porque aunque duela…

Aunque pierda la guerra entre el amor y el dolor

Sigo siendo para ti, sigo muriendo por ti…

Manny acompaña inconscientemente la guitarra de Frida con la armónica.

Sigo esperándote aquí…

Continuará.

Perdón si lo odian o si les parece cursi. Pero antes de escribir fics, escribía canciones, algún día, si se me da por avisarles, y por hacerlo, la grabo, la subo a youtube y le van a saber el ritmo ja…