Burning for you
The roses in the window box
Have tilted to one side
Everything about this house
Was born to grow and die
Mudz se sentó sobre el duro suelo, jadenado, tratando de llenar de aire sus pulmones. Gotas de sudor corrían por su rostro y él se las limpió con el brazo, pero accidentalmente al hacer eso se desprendió la cascarita de la herida que los zombis le habían hecho en el rostro hace unas horas. Se mordió el labio, mientras las gotas de sudor mezcladas con sangre se escurrían por su rostro. Su remera y sus jeans estaban algo chamuscados, pero aparte de eso, nada malo le había sucedido.
2D y Noodle lo miraron sorprendidos
-Pero...pero... pero...- balbuceó 2D, quien se volvió a mirar a Murdoc- ¿Cómo?- Murdoc frunció el ceño y miró hacia otro lado, negándose a mirar al vocalista.
-Si lo piensas bien, la respuesta es obvia, ¿no?- dijo Pazuzu- Sólo los demonios pueden pasar a través de las puertas del Infierno sanos y salvos, por lo tanto, el pequeño Murdoc debe de tener algo de sangre demoníaca corriendo por sus venas- miró la ropa chamuscada del adolescente- Pero no tiene mucha.
El demonio voló hacia él, y Mudz se estremeció. Pazuzu chasqueó la lengua.
-Vamos. No voy a lastimarte- una de sus garras pasó por encima del corte de su rostro, tomando una gota de sangre. Observó la gota de sangre determinadamente. El demonio rugió una palabra y la gota de sangre se derramó en cuatro gotas más pequeñas. Tres eran de color rojo normal, pero de una de ellas era negra como la tinta. Mudz se quedó paralizado, con la boca abierta, mirando la gota negra- Uno de tus padres era un ser humano de pura sangre- dijo el demonio, mientras dos gotas rojas caían al piso, dejando sólo una roja y la negra- Pero el otro tenía un padre que era un demonio- Pazuzu se detuvo un momento y movió sus manos. Las gotas restantes cayeron al suelo.
El grupo se quedó en silencio por un momento. Murdoc se encontró con la mirada de su yo adolescente, y asintió lentamente.
Mudz tragó con fuerza
-H-hay un rumor, cuando mi padre nació, de que su padre había sido un demonio de la noche que impregnaba a las mujeres jovenes, ya que su madre no estaba casada y se negaba a dormir con alguien- volvió a tragar saliva- Y mi padre no tenía pulso o respiración cuando era niño, pero de alguna forma sigue con vida y también hacía que algunas personas... se sintieran incómodas, ¿entiendes?- Noodle tomó la mano del chico y se la apretó- Papá nunca me dijo nada al respecto, pero un "amigo" de su infancia se lo dijo a mi hermano. Obviamente Hannibal pensó que eso eran puras mentiras, pero yo... Mierda, incluso cuando tenía siete años, me dí cuenta de que Jacob Hannibal y yo no eramos como la gente normal- sollozó Mudz- Ninguna persona que he visto antes tenía dientes puntiagudos, o un ojo rojo, o la piel color verde que parecía un estúpida aceituna- Negó con la cabeza y luego se puso de pie- Lo que sea. Vamos y terminemos con esto.
Dicho esto, las alas de Pazazu se extendieron y voló por los aires.
Los cuatro, que estaban en el suelo, levantaron la vista hacia el demonio que estaba volando por encima de sus cabezas y gritó algo. No lograron entender qué les dijo porque las risas de los demonios y los gritos de dolor de las almas condenadas se lo impidieron.
-Creo que quiere que lo sigamos- dijo 2D. Murdoc golpeó suavemente la parte posterior de su cabeza con su puño y gruñó.
-No jodas- dijo Mudz, quien inconcientemente había traducido el gruñido de Murdoc.
El demonio voló en círculos y luego viró hacia una nueva dirección.
Con las alas plegadas detrás de su espalda, Murdoc hechó a correr detrás de demonio, seguido por 2D, Noodle y Mudz.
Se detubieron abruptadamente porque entre ellos se interponía un ancho río de lava. Murdoc cargó en su espalda a Noodle y tomó a Mudz del brazo, y los llevó al otro lado. Se detubo el tiempo suficiente para que Mudz ayudara a la japonesa a bajarse de su espalda; y luego voló hacia el otro lado, donde un asustado 2D aguardaba su turno para cruzar.
El adolescente hizo una mueca al ver el brillo malicioso en los ojos de su yo de mediana edad. Oh Dios...
Murdoc tomó por el brazo al pelizul y lo voló muy cerca de la lava, casi rozándola. El demonio se hechó a reír cuando el vocalista gimió, con los ojos desorvitados por el miedo porque la lava inundaba su visión. Mirando al bajista aterrorizada, Noodle dió un suspiro casi inaudible, y luego gritó fuertemente.
-¡Murdoc-san!
Frunciendo el ceño, Murdoc levantó vuelo y se alejó del magma y probocando un grito asustado de 2D. Luego aterrizó en el suelo y se volvió a hechar a reír cuando 2D cayó al suelo.
Noodle lo fulminó con la mirada a través de su flequillo.
-Por si no lo recuerdas, estamos aquí para restaurar tu humanidad- hizo una pausa- ¡No estamos aquí para que asustes a 2D-san hasta la muerte!- gritó. Sus verdes ojos se transformaron en dos rendijas. Detrás de ella, Mudz sacudió la cabeza y ayudó al peliazul a levantarse.
Murdoc se alejó de la chica.
-No era mi intención- murmuró con voz retumbante.
La ira desapareció por completo para ser reemplazada por curiosidad. Esas eran las primeras palabras comprensibles que Murdoc había dicho desde que se transformó en un demonio.
Posado sobre una roca sobresaliente que se encontraba por encima de sus cabezas, Pazuzu aullaba para llamar su atención, y luego voló por los aires.
Mudz tiró suavemente del brazo de la guitarrista.
-Vamos, Noods, Panflute se está poniendo ansioso.
-Pazuzu- lo corrigió Noodle.
-Me gusta más Panflute.
Finalmente, Pazuzu llevó al sudoroso y cansado grupo hacia su destino. Mudz, 2D y Noodle se quedaron boquiabiertos frente a una enorme puerta blanca de metal que estaba incrustada sobre la roja roca. Realmente aquella puerta sobresalía mucho porque estaba rodeada de rocas y magma rojas.
-Debes de estar bromeando- dijo Mudz.
-Claro que no- Pazuzu giró el pomo de oro de la puerta y la abrió. Una vez que abrió la puerta, los condujo hacia una sala de espera, la cual no estaba decorada al estilo Infierno. Las paredes estaban pintadas de blanco con pequeñas fotografías enmarcadas de montañas, el suelo esaba cubierto por una alfombra color beige, había un par de sillas en un lado de la habitación, y, para gran satisfacción del grupo, había un pequeño aire acondicionada que mantenía la temperatura normal. A excepción de los recepcionistas, que eran pequeños demonios rojos que estaban detrás del mostrador ocupados con las computadoras, aquella sala de espera era muy similar a la de la Tierra.
Uno de los demonios apareció detrás del mostrador y miró a Pazuzu.
-¿Puedo ayudarlo?- preguntó de manera profesional.
-Murdoc Niccals y estos tres invitados de aquí- señaló a los tres humanos- quieren ver al señor Satanás.
-Ah...- dijo el demonio- Está en una reunión en este momento, así que por favor, tomen asiento. Les diré que lo están esperando.
-Gracias- dijo Pazuzu, luego se volvió hacia el grupo- Ya oyeron al demonio. Siéntense.
2D, Noodle y Mudz se sentaron en las sillas, sólo Murdoc se quedó de pie. Gracias a sus enormes alas, no entraba en la silla.
-Me temo que hasta aquí llego- dijo Pazuzu- Ya los he ayudado mucho más de lo que se suponía, y ahora debo marcharme.
-Gracias- dijo 2D.
-Apreciamos todo lo que has hecho por nosotros- le dijo Noodle con gratitud.
-Sí, eres demasiado bueno para ser el Rey Demonio de los Cuatro Vientos- dijo Mudz.
Pazuzu torció la boca, parecía que estaba esbozando una sonrisa.
-Buena suerte a todos ustedes.- dicho esto, el demonio parecía enroscarse sobre sí mismo, y un cuervo negro tomó su lugar. Había un pequeño orificio en una de las paredes, y el ave voló a través de la abertura.
Los cuatro se quedaron en silencio. Noodle escuchaba el suave rock que salía de un pequeño parlante que estaba en el techo, sobre su cabeza. Junto a ella, Mudz hizo una mueca cuando la canción "Supertramp's 'Breakfast In America" comenzó.
'Take a look at my girlfriend
She's the only one I got
Not much of a girlfriend
Never seem to get along.
Take a jumbo cross the water
Like to see America
See the girls in California
I´m hoping it´s going to come true
But there´s not a lot I can do...'
-Sabía que esta sería una canción que pasarían en el Infierno- se quejó.
2D, al ver una pequeña canasta llena de revistas junto a su silla, sacó una y la abrió. Se quedó mirando las páginas horrorizado por un segundo, y luego cerró la revista y la volvió a guardar; actuando como si no hubiera visto la foto de un hombre en descomposición que tenía clavados tenedores en los ojos y los oídos.
Uno de los demonio volvió a aparecer detrás del mostrador.
-El Diablo los verá ahora.
