La búsqueda de Hermione se alargó durante dos semanas, antes de que los aurores tuvieran que reintegrarse a sus labores cotidianas.
Desde aquel fatídico día, nada había vuelto a ser lo mismo en las vidas de ninguno de los integrantes de la familia Weasley.
Horas más tarde, de la desaparición de Hermione, Harry había usado la red flú, para llegar a la Madriguera. Ron y Luna lo acompañaban.
No había sido, para nada un tarde agradable. Harry había estallado en gritos contra Ginny; al principio los padres de esta intentaron mediar en la conversación, hasta que Ron, también furioso con su hermana, había intercedido para contarles los hechos a sus padres.
Molly había comenzado a llorar y no había podido detenerse en toda la noche…
-¿Cómo has sido capaz de algo así Ginny?-
-Hablais como si ya la hubiese hecho desaparecer- contestó impertérrita la joven
-No, ya sabemos que tu no has hecho tal cosa, pero si has mentido con lo de la boda- terció Arthur
-No he mentido, Harry y yo lo habíamos hablado y crei que estábamos de acuerdo, sólo ha sido un error-
-Un error que puede salir muy caro Ginny, lo sabes perfectamente- le dijo su hermano tremendamente malhumorado
Ginny golpeó la mesa con fuerza y se levantó de la silla roja de rabia.
-Aquí lo grave del asunto, tal y como yo lo veo, es que Hermione se ha marchado enfurecida porque no ha logrado lo que realmente quería, a Harry. Y como siempre, la culpa la tengo yo porque antes de hacer planes para mi vida privada tenía que haberle preguntado a la señorita si a ella le venía bien-
-Eso no es verdad-dijo Harry
-¿Ah no?, acaso me vas a negar que la verdad de que HErmione desaparezca es porque yo he ganado y ella no ha conseguido que te quedases a su lado?-
-Realmente no creo que eso sea asi, Ginebra-contestó su madre llorosa
-Tu no la conoces como yo. Ella siempre a querido a HArry, pero ninguno de vosotros os distes cuenta, usó a Ron cuando Harry comenzó a salir conmigo para darle celos y cuando vio que no funcionaba se deshizo de él-
-No te consiento que hables así de Herms, ella realmente me quería y aún me quiere. Fui yo el que la presione para que saliera conmigo y no al contrario. Ella siempre supo que su amor por mi no era de ese tipo pero aun así lo intentó con todas sus fuerzas. Intentó hacerme feliz. Y fui yo el que la dejé. Cuando comprendi que mi amor por ella, era fraternal.-
Harry se había sumido en un profundo silencio. Repasaba todos lo momentos vividos con HErmione en aquellos días. ¿Cómo no se había dado cuenta de que ella correspondía a los sentimientos que él también tenía? Ginny si se había dado cuenta y aún así nunca le había dicho nada, ¿por qué?.
-¿Por eso te portabas así con ella?¿Por eso la sigues tratando como si fuera el enemigo?- preguntó Harry de pronto.
-Pues claro. Yo sabía que ella podía conseguir que me dejaras y te fueras con ella en cualquier momento, así que decidí que cuanto más lejos estuviera de nuestras vidas más felices seríamos-
-Lo hablaste con ella?-
-No- todos se giraron al ver que era Luna la que respondía.
-Al poco de comenzar mi relación Ron, una de las veces en que quedamos con ella, Ron tuvo que salir por una urgencia. Aquella noches nos quedamos solas en su casa, vimos una película y hablamos hasta tarde. Me confesó que estaba muy feliz por nosotros y que realmente np se arrpentía del tiempo que había pasado con Ron, porque al final habían conseguido estar más unidos que antes, como hermanos, como siempre había debido ser. Le pregunté si había alguien en su vida en ese momento. Recuerdo que sonrió con tristeza y levantó la cabeza para fijar a un punto en la pared su mirada, me dijo que siempre hubo alguien en su vida pero que no estaban juntos ni nunca lo estarían. Le pregunté como estaba tan segura de algo así y me contestó que ella sólo quería la felicidad de esa persona, y que como él ya era feliz no tenía sentido intentar nada más, porque eso rompería sin lugar a dudas su felicidad. Lo comprendi, y en ese momento ella se levantó a servirse un vaso de agua y yo contemplé sin querer el mismo punto que ella había estado mirando. Era cuestra foto- terminó mirando a HArry
-Lo ves? Yo tenía razón-exclamó la pelirroja
Harry se levantó despacio y se dirigió a la chimenea.
-Creo que eres tu la que no comprendes, eso Ginny. Eso que Luna acaba de contar es amor, amor del de verdad. De entrega, de lealtad, de amistad. Algo de lo que tu nunca has tenido. Sin embargo en algo te doy la razón, si lo hubiera sabido antes, es posible que no hubieramos estado juntos-
-Entonces hice bien-
-Te das cuenta, de que te acabo de decir que si hubiera sabido de los sentimientos de Hermione quizá nunca hubiéramos estado juntos?-
Ginny chascó la lengua y se sentó de nuevo en su asiento.
-¿Qué quieres que te diga HArry? ¿Qué no sabía de tus sentimientos hacia ella? Claro que lo sabía, por eso aproveché mi momento y jugué mis cartas, antes de que tu te dieras cuenta-
-Por Merlín Ginebra eso es rastrero- dijo Ron
-En el amor y la guerra todo vale-contestó ella sonriente
-No me puedo creer que mi hija diga esto-exclamó arthur
-Lo que yo no me puedo creer es que tengamos esta conversación. Hermione sabe cuidarse sola, si ha desaparecido, mejor para nosotros, podremos casarnos y seguir con nuestras vidas-
-No, Ginny. Eso no va a suceder-
-No puedes dejarme-
Si que puedo, era lo que quería decirte esta mañana y mis planes no han cambiado, con Hermione o sin ella en mi vida, nunca jamás podré estar contigo, ahora que se como eres- Harry caminó hacia la chimenea y tomo un puñado de polvos flu, desapareciendo al segundo siguiente.
Los siguientes días todo fue un caos total. Se puso una orden de búsqueda por todo el mundo mágico e incluso el primer ministro inglés accedió a ponerla en la lista de desaparecidos de muggles.
Aparecieron fotos en los diarios del mundo mágico para que cualquier persona que la viera se pusiera en contacto con los aurores.
Pero nada de aquello tuvo efecto.
Hermione continuaba desaparecida.
Más allá de los límites de cualquier población mágica, Hermione había encontrado refugio en los más profundo de los bosques salvajes mágicos de Inglaterra. Se hallaba cerca de las guaridas de los esperpentos, donde sabía que nadie en su sano juicio se acercaría. Prácticamente no se había alimentado y pasaba el día dormitando en el suelo.
Sabía que se moría.
Era perfectamente consciente de este hecho. El dolor en el pecho, como un profundo agujero que lo tragaba todo no se había cerrado, parecía uno de esos agujeros negros del espacio de los que decían que lo engullían todo a su paso.
Eso esperaba. Quería ser tragada por aquel terrible dolor, pero sabía que la muerte se hará esperar un par de días más por lo menos.
Tenía visiones acerca de Harry, lo veía feliz, con su hijo en brazos; un precioso niño de ojos verdes y pelo rojo como el fuego. Eso le daba fuerzas y por eso aún no había sería feliz con su familia porque era lo que siempre había soñado y lo que se merecía. Y eso le daba paz a su alma.
Era consciente de que de verdad la había amado, y eso hacía que ahora ya no pudiera volver a su vida viendo a HArry feliz de lejos como había hecho todo este tiempo. Tenía que desaparecer.
¿cuánto más tardaría en ser tragada por aquel dolor? Si pudiera hacer que fuera más rapido…
¿acabaría Harry haciendo la casa en el valle Godric? Esperaba que si. De hecho, le gustaría poder verlo allí feliz. ¿Podría verlo desde el cielo?.
Por su debilitada mente, cruzó un idea.
Podía ir a morir alli. Sería una forma de estar cerca de él para siempre …
Reunió lo que le quedaba de fuerzas en concentrarse en el precioso valle …
