Advertencia: Si, Aqui la Hay ¬¬... bueno... contiene Lemon... o eso creo, es el primero que hago, asi que sean tolerantes si no es muy bueno, claro que no lo va hacer, pero lo intente. Quedan advertidos.


Te Amo… aún sin recuerdos….

------ Capitulo 11 --------

Tres semanas y las cosas ya habían avanzado, pero no para todos, en los recuerdo del Ainu ya estaban de regreso Hao, Fausto, Lyserg, Yoh y Chocolove… los únicos que faltaban eran Manta, Jun y Ren… y era éste último el que menos esperanzas tenia día con día… cada vez sentía la angustia del olvido, quizás no había forma de recobrar a su peliazul, quizás lo mejor era volver a China, quizás lo mejor era olvidar, quizás lo mejor era no volver… quizás lo mejor era… dejar de recordar… pero, a pesar de ser lo mejor, también era lo peor… lo peor por dejar a quien quieres, lo peor por olvidar sus abrazos, sus besos, sus palabras, lo peor por temor a no volverlo a ver… pero quizás la paciencia es una virtud.

- Horo-Horo ¿qué te sucede? - Hao había buscado al Ainu por toda la pensión hasta encontrarlo en el techo, hace algunos días que se encontraba extraño, lejano de todo y de todos.

- nada… - dijo en un suspiro.

- ¿Confías en mi? -

- si -

- cuéntame entonces… - el joven peliazul miró a su nuevo acompañante, solo para que posteriormente regresar su vista a las estrellas que contemplaba en esos momentos.

- poco a poco los he ido recordando… pero… ¿por qué el recuerdo que más quiero recuperar no llega?… - colocó sus manos en su rostro - cada vez que aquel dolor vuelve rezo, imploro para que sea "él" a quien recuerde… que sea a "él" a quien pueda decirle… te he extrañado… ¡¡Pero no es él!!... - Hao contempló aquello con una tristeza, pero luego una sonrisa adornó su rostro, al parecer Ren por fin estaba consiguiendo su objetivo.

- Ren, no es así -

- ¿por qué Hao?... ¿por qué? -

- por que es él más difícil de recuperar, por que es él más importante… ¿qué sientes por Ren, Horo-Horo? -

- no lo sé -

- ¿estas seguro? -

- le quiero, le quiero mucho… que incluso duele… duele tenerlo lejos, duele estar separados, es como si alguna vez yo hubiera estado entre sus brazos y me hubieran alejados de ellos… - sin aguantar más de las mejillas el ojinegro comenzaron a descender algunas lagrimas.

- tanto te duele… -

- no lo sé, siento que algo dentro de mi muere… cuando lo veo lejos… mi corazón tiembla… no se por que te digo todo esto -

- por que confías en mí y por que tal vez yo pueda ayudarte -

- ¿Cómo? -

- contándote lo que nadie quiere que sepas… como y por que perdiste tus recuerdos y por que Ren es tan importante - lo ojos de Horo-Horo brillaron de la emoción.

Por otro lado Ren miraba por la ventana de su cuarto, cuarto que compartía con el Ainu… suspiro cansado, ya iban tres semanas desde aquella conversación con Fausto, tres semanas donde ya solo faltaban que tres de ellos fueran recordados… y donde sus esperanzas se iban mermando al paso del tiempo… ya no soportaba aquella espera, cada vez sentía más distante a su chico, y cada vez lo sentía más solitario y sumiso… sonrió para si, cada vez que se le acercaba podía ver el evidente nerviosismo, el encantador sonrojo que aparecía en sus mejillas, era eso lo que lo mantenía con fe a seguir… de no desistir, por que el juego del gato y el ratón ya no le estaba gustado.

El cielo azul nos mirará eternamente,
Solo debes esperar a que el cielo vuelva reír…
Y que sus lagrimas abandonen a los causes de las penas…

Vive y déjame vivir…
Eso no es el lema del amor…
Ámame, acompáñame, cuídame,
Extráñame, enséñame…
Ese es el lema de hoy…

El distante sonido de una voz inundo sus sentidos, el recitar o mejor dicho cantar de aquellos versos lo embargo… trato de localizar aquel dulce arrullo, solo para descubrir que venía del techo de la pensión, con una precisión gatuna subió desde su ventana y se ocultó entre las ramas de un cerezo que llegaban hasta ahí, solo para ver la figura del peliazul bañado por los rayos de luna….

Solo espero por tu recuerdo
Solo quiero verte sonreír…
Tu sonrisa cada vez es más lejana.

¿Dime por que?
¿Dime por que?

Si solo el cielo y yo te miramos hoy aquí….
Alza la vista
Donde las nueves comienzan a desaparecer…
Estoy perdiendo la voz,
Y las palabras que puedo decir…

Ren alzó aun más la vista, Horo-Horo se encontraba cantando con una sonrisa, una mezclada de tristeza, nostalgia y alegría… y su canto, su canto expresaba tantas cosas, un canto que todo su ser decía que era para él… solo para él.

Dime ¿no crees lo mismo?

Ahora fueron lágrimas las que comenzaron a acompañar a ese cantar, Ren miró extrañado a su chico.

Estoy viviendo de recuerdos vagos…
Donde el tuyo aún no aflora,
Por eso mi corazón es cada vez más inmaduro,
Es ahí, cuando miró, aquel lugar,
Donde la persona más importante está.

Cuando te confundas,
Yo me volveré tu guía
Si solo tú crees en mí.

El ojidorado puedo ver como el Ainu sostenía una fotografía entre sus manos, al mismo tiempo que más lagrimas abandonaban sus ojos y sintió su corazón apretujarse¿qué estaba causando ese dolor?… la voz del joven ojinegro se volvió más intensa y apasionada al cantar…

Dime por que no te puedo recordar
Si eres mi luz…
Somos luces unidad que llegan hasta el cielo.

Dime por que no vuelves…
Tus ojos tan claros como el oro…
No los puedo recordar…

Ya no dudo más, comenzó acercarse con cuidado donde estaba el joven que una vez creyó perdido, que una vez pensó que lo olvidaría, que pensó que lo que sentía no era tan fuerte como para recodar, pero que ahora ve, que está sufriendo tanto como él… por que aún lo ama… si era así ¿por qué no lo recordaba?... tendría que preguntar… tendría que preguntar y hacerlo recordar….

Dime por que no vuelves…
Tus cabellos morados al danzar…
No los puedo recordar….

¡¡¡La espera me mata y tú te vas!!!

Ya no quiero ver este dolor
Vuelve a mi amor.
Dime que me amas bajo el cielo azul,
Dime… que aún me amas…

El llanto le ganó a Horo-Horo quien se abrasó a si mismo, en su regazo descansaba una fotografía, Ren al verla se sorprendió ¿Cómo la había obtenido?... en ella salían los dos abrasados, cuando estaban en el hospital, era una que Hao les había sacada de improviso… al parecer él había sido quien se la había entregado…

En aquella imagen estaban los dos… Horo-Horo mirando por la ventana y abrazándolo por la espalda estaba Ren, ambos una sonrisa que expresaba todo lo que sentían.

Sin dudarlo más, abrazo al ainu por la espalda, este al sentirlo se tensó, pero al poco tiempo se relajó, para después recargar su cuerpo contra el de Ren, quien solo cerro los ojos dejándose llevar por aquel sutil calor.

Pero aquí estas junto a mí
Junto aquel que no te puede recordar…
Dime que sigues aquí
Dime que me esperarás…

- Te amo y te esperare - le susurró Ren, Horo-Horo abrió los ojos y sintió más lágrimas en sus ojos.

- yo también te amo… pero no puedo recordarte… no te recuerdo, pero te amo -

- ya deberías hacerlo… - gimió desesperado el ojidorado.

- lo sé… Ren… ¿por qué? - y se volteó para abrasarse a él.

- Como te dije… el tuyo es el más difícil de conseguir…- la voz de Mine se dejó oír al tiempo que su cuerpo se dejaba ver como si un fantasma fuera.

- pero ya está - alegó Ren

- No, no está - dijo triste.

- ¿por qué? - fue Horo-Horo ahora.

- Por que Amor es lo que sienten… pero deben expresarlo… en toda su gracia, esa es la parte difícil… Horo-Horo debe amar a un desconocido en toda su gracia al punto de entregarse - al escuchar eso ambos se sonrojaron.

- quieres decir que… - decía Ren rojo.

- ¿Amas al punto de dar algo muy importante para ti? - la pregunta fue dirigida al Ainu… y este recordó la conversación con el mayor de los Asakura.

Flash Back

- tu sello se liberó… nos atacaste a todos, bueno a excepción de uno… a Ren… Saya nos dijo que se debía a que lo amabas… - Horo-Horo se sorprendió ante eso.

- ¿Qué…? -

- Tu y Ren eran pareja en esos momentos… más de tres años… si, más de tres lo has querido, más bien diría yo, que lo has amado… siempre se comportaban como el perro y el gato, pero era solo para ocultar lo evidente… no se quien fue el primero en actuar, solo se, que cuando por fin se confesaron eran las personas más felices… -

- más de tres años… - dijo en un susurro.

- perdiste tus recuerdos, por que ese era el precio que pagaste para no atacarnos, para no ser consumido por el sello, para no atacar a quien amas… -

- ¿Cómo se si lo amo? -

- dime, Horo-Horo… si Ren fuera atacado y la única forma de salvar su vida es dando la tuya… ¿lo harías? - el ojinegro cerro los ojos y dejó que el viento meciera sus cabellos. Hao se puso de pie con una sonrisa - esa es la respuesta - y se alejó no sin antes dejarle una fotografía al Ainu en su regazo.

- más que la vida - dijo con sinceridad.

End Flash Back

- lo amo al punto de darle mi vida - dijo con sinceridad. Ren se sorprendió ante esto y Mine los miró con ternura…

- son tuyos ahora… libres para amar… pero ama y déjate amar… como os dicho hoy, para que aquellos recuerdos no se vuelva a marchar - Mine cerró los ojos y desapareció. Horo-Horo cayó en los brazos de Ren semiinconsciente, el ojidorado lo sujeto con firmeza, mirando el rostro tranquilo del joven.

- Ren… quiero… que… me ames - dijo en un susurro.

- pero estas… débil y… - calló, no sabía si lo recordaba.

- no quiero perder otra vez tus recuerdos… - dijo con una sonrisa débil. Ren lo miró incrédulo, acaso…. Acaso….

- ¿Me recuerdas? -

- de apoco vuelven… y te amo más - Ren sin aguantar más lo beso con hambre y felicidad, felicidad que fue devuelta de igual manera por el ojinegro.

En un cuarto, uno iluminado por la luz de luna, estaban dos jóvenes, uno acostado mirando con infinita ternura al que estaba sobre él, el otro lo observaba con cariño y amor… acercó su rostro al contrario solo para juntar sus labios con los otros, labios que lo recibieron gustosos, una de las manos del joven comenzó a descender, primero recorrió su cuello, luego sus hombros, todo sobre la ropa, bajó hasta su pecho, la cintura, sus caderas, hasta llegar a uno de los muslos, para luego regresar. Pequeños suspiros escapaban de la boca del joven que recibía todas aquellas atenciones.

- Mmm… Ren - salió de los labios de uno.

- eres hermoso… - dijo contra el cuello del ojinegro, el cual comenzó a besar con hambre, al tiempo que desabrochaba la camisa que llevaba el joven bajo el, la deslizo por los hombros para luego besarlo y dejar pequeñas marcar, luego por los brazos, con sus labios seguía el recorrido de la prenda que abandonaba a Horo-Horo.

- Aahhh… - fue el gemido que soltó cuando Ren llegó hasta uno de sus pezones - R-Ren… ¿qu-que haces?... - dijo sonrojado y jadeante.

- disfruto tu cuerpo -

- es vergonzoso - dijo mirando en otra dirección, Ren rió ante eso, sujeto las muñecas de Horo-Horo con una sola mano arriba de su cabeza, y ganó una de sus piernas entre las de él. El ainu seguía mirando en otra dirección. Llevó su mano libre al abdomen el cual comenzó a acariciar, el sonrojo en las mejillas del Ainu aumento - Mmmm…. - cerró los ojos con fuerza, todo era tan nuevo para él…

- ¿te gusta? - le preguntó Ren con picardía.

- N-No… -

- mentiroso - y elevó su mano libre a la cara su compañero para hacer que lo mirara.

-Ren - salió de sus labios como un suspiro, el Tao se acercó y le beso la mejilla, para luego lamerla, bajo y lamió su cuello, su pecho y se detuvo en sus pezones, los estimulo hasta que ambos quedaran duros - Aahh… Aahhh -

- si te gusta -

El ainu no dijo nada, solo dejo que ojidorado hiciera lo que quisiera, el estaba demasiado ocupado tratando de regular su respiración, sintió la lengua de Ren en su abdomen y luego en sus caderas… cada vez sentía como un calor llegaba hasta su pecho. Ren levanto la vista solo para encontrarse con la imagen más excitante que haya visto, a un ainu, perlado de sudor, con un encantador sonrojo al tiempo que pequeños jadeos y suspiros abandonaban sus labios, tenía sus ojos abiertos, pero segados por el deseo y la pasión demostrada, reprimió un gemido ante esto y atacó los labios de su amante. Por fin las manos del ainu se vieron libres, una de ellas sujetaba de manera firme el futón, mientras que la otra se posó en el hombro de Ren para luego bajar hasta su espalda, este aún estaba vestido…. Con un poco de vergüenza comenzó a desabrochar los botones de la chaqueta estilo chino que llevaba, una vez la prenda abandonó el cuerpo del pelimorado, comenzó a besar los hombros de éste, una corriente eléctrica llegó hasta la nuca del Ren, causando un jadeo.

El Tao llevó sus manos a las caderas del ainu y comenzó a bajar los pantalones que traía al mismo tiempo que su ropa interior, ahora ante el tenía el cuerpo desnudo del joven ojinegro quien estaba muy avergonzado, y sentir la mirada de Ren sobre su cuerpo desnudo no ayudaba, se levantó un poco para agarrar una de las tapas y cubrir su desnudes, pero Ren lo detuvo cuando llevó una de sus manos a uno de sus muslos, jadeo por la sorpresa, miró el semblante de su pareja para solo encontrar una sonrisa, comenzó a subir y bajar por la pierna del ojinegro, bajó hasta los tobillos los cuales atrapo con sus manos y fue subiendo causando que el joven acostado tuviera que flectar sus piernas, una vez hecho, Ren colocó ambas manos en los muslos internos de su pareja para separa sus piernas.

- Ren… - dijo sorprendido una vez el Tao se ganó entre estas, la erección del joven acostado era evidente como lo era la del chino.

- solo me estas provocando… con cada gemido, con cada suspiro… todo ellos hacen que quiera poseerte, hacerte mío, que me introduzca en ti… - Horo se ruborizo y quiso cerrar sus piernas, pero el cuerpo sobre el lo impido - quiero amarte ¿me dejaras? -

- te amo - ambos se besaron, Ren sin demora se despojo de la ropa que aún quedaban.

Cuerpo con cuerpo es lo que quedo, ambos gimieron cuando sus pieles desnudas hicieron contacto, Ren de forma intencional hizo rozar sus partes, arrancando un fuerte gemido del peliazul. Cada roce fue hecho con más fuerza.

- Aaah… Aahhh…. Aaaah…. Ren detente ya… yo no… -

- se mió… - susurró sobre su abdomen, para luego bajar hasta la pelvis del peliazul, bajo un poco más hasta toparse con la erección de su pareja, la tomó con una de sus manos y comenzó a subir y bajar por ella.

- AAaaah…. Ren… - sin aguantar más, lo llevó su boca y devoró el miembro del ojinegro. Recibiendo un gritito por la sorpresa - REN - gimió el nombre de su amante, aquello causo que una corriente eléctrica recorriera su espalda, subió y bajó, las mejillas del ojinegro estaban arrebatadas y su cuerpo sudaba debido a todo lo que pasaba, Ren comenzó a lamer la caras internas de los muslos, para luego volver a la erección de su amante, éste cada vez gemía más fuerte y eso le gustaba al Tao, sentir como lo dominaba, como todas sus caricias eran gratamente recibidas - Ren… me… me voy a…. - con un beso el peliazul fue silenciado para luego volver a su tarea, lo lamía como si fuera un dulce, pequeñas gotas de pre-semen comenzaron a aparecer y el las lamió todas, encontrándolas sabrosas.

Horo-Horo nuevamente sintió aquella humedad cubrir su miembro, cada caricia, cada cosa que hacía Ren lo estaba volviendo loco, sintió como su cuerpo no soportaba, trató de alejarse, pero Ren no se lo permitió explotando como consecuencia en la boca de su pareja. Ren bebió todo con gusto, encontrando todo lo referente a su Ainu delicioso, su cuerpo lo era, era perfecto, un manjar para degustar. Beso a Horo-Horo dándole a probar de su propia esencia, beso que fue recibido con gusto, este le dejo evadir su boca y compartieron un gemido al encontrarse.

- Te amo… Ren - dijo en un suspiro.

- déjame hacerte mío, déjame entrar en ti… -

- yo… yo nunca he… estado… y tengo miedo…. -

- no te haré daño… - Ren volvió a besar a su pareja, luego comenzó a besar y lamer su rostro, pronto la mano de Ren se acercó a su boca y Horo-Horo entendió que debía hacer, con la mayor sensualidad comenzó a lamer y chupar los dedos de Ren, causando espasmos en este de solo imaginarse al Ainu haciendo eso en otra parte de su cuerpo, una ves los halló listo dirigió su mano a la entrada del ojinegro… lo penetró con uno de sus dedos, causando un gemido de sorpresa que el mismo se encargo de callar con un beso… lo movió de forma circular, y así, lograr ensanchar la virgen entrada, pronto comenzó a meter y sacar el dedo, Horo-Horo no podía negar que había cierto grado de placer y dolor. Un segundo dedo acompaño al primero, haciendo cerrar los ojos a quien los recibía, todo el procedimiento se repitió, mientras que Ren besaba y acariciaba el cuerpo de su chico para distraerlo, un tercer dedo fue ingresado y eso comenzaba a doler, Horo-Horo sin querer había querido cerrar las piernas, pero el cuerpo del Tao se lo impidió, una vez que le creyó listo retiró los dedos, para posteriormente colocar su miembro en la entrada del Ainu.

- ¿estas listo? - Horo-Horo cabeceo de forma positiva, los dedos fueron reemplazado por algo mucho más grandes. Ren primero ingresó de manera lenta.

- Ren…du-duele - decía a medida que sentía ingresar a Ren en él.

- pasará pronto - como veía cada vez la cara de dolor más marcada en su pareja decidió entrar de una sola estocada.

- AAAAAhhhh… - gimió por la invasión, lo que recibió Ren fue un delicioso calor envolver su miembro, se moría por arremeter contra el, pero debía esperar a que su chico se acostumbrara. Algunas lagrimas bajaron por las mejillas del ojinegro, las que fueron limpiadas con delicadeza por los labios del ojidorado - R-Ren… ya-ya puedes… - dijo muy sonrojado.

Una vez le dieron el consentimiento, el Tao comenzó a moverse en el interior del Ainu, primero con cuidado, lento, primero sacó todo su miembro para luego meterlo con fuerza en el interior del ojinegro.

- Aaahh…. Ahhhh… - entraba y salía de él, cada vez el ritmo aumentaba - aaaah…. Aaaaahhh…. AAaaaahhhh…. Ren…. Ren… - salió de los labios del Ainu, que aunque al principio le dolió ahora lo disfrutaba.

- Aaaa…. Aaaahhh…. Horo-Horo, eres tan estrecho… eres delicioso… Te amo - mientras lo embestía se acercó para besarlo, un beso que fue recibido con gusto.

- Ta-También te-te amo - cada vez las embestidas fueron más marcadas y profundas, el ritmo iba en aumento como lo iba la temperatura de la habitación.

- aaaahh…AAaahhh - Horo-Horo se había venido entre los abdómenes de ambos, haciendo que su interior se contrajera, apretando la erección de Ren, causando una deliciosa estreches, dio dos embestidas más para luego venirse en el interior de su amante y llenarlo con su semilla.

Ambos se miraron, sus cuerpos cubiertos de sudor, recién entregados el uno al otro… y su corazón con un indescriptible calor en el pecho, se habían entregado en cuerpo y alma… por que eso habían hecho… entregarse… hacer el amor. Ren con cuidado comenzó a salir del interior del peliazul y acostarse a su lado, donde Horo-Horo recargo su cabeza en el pecho de Ren, sintiendo su acelerado corazón.

- Te amo - dijo Ren.

- yo también… y aún más, por que puedo recordarte - dijo feliz, sus ojos le pesaban.

- será mejor que duermas… y descanses… - y Ren depositó un beso en la frente del Ainu.

- tu también… que duermas bien -

El resto de la noche fue tranquila, el Tao se había quedado un rato más despierto, con el afán de contemplar a su pareja, le sabía todo tan extraño, hace solo unas horas se sentía el ser más nefasto de la tierra y ahora, era la persona más feliz… pero si quería conservar aquella felicidad, necesitaba erradicar el mal de raíz… pero temía por su chico… El sueño lo venció dejándose caer en los brazos de Morfeo con una hermosa sonrisa.

La mañana llegó pronta, así como los primero rayos del sol y una joven rubia a quien le gustaba que todos se levantarán temprano, comenzó su ardua tarea de levantar a todo el mundo y eso incluía a los integrantes de la pensión.

- ¡¡Arriba Araga--- - la voz de Anna había quedado en mutismo…

- Annita que… - Yoh había sufrido del mismo parónima.

Veamos que sucede. Anna había comenzado a levantar a los miembros de la pensión, y como siempre lo hacia, abría las puertas para que su llamado (grito) fuera escuchado con más claridad, con lo que no contaba era encontrar con la escena que se presentaba ante sus ojos… Un Ren arreglándose la ropa y un Horo-Horo aún dormido, y al parecer sin ropa bajo el futon. Ren se había quedado dormido por lo cual no había alcanzado a salir de la habitación, pero ya lo hecho, hecho estaba, así que siguió colocándose su chaqueta, le lanzó una mirada a Anna e Yoh que claramente decía que luego les explicaría todo… y sin detalles.

Ambos jóvenes cerraron la puerta dejando a ambos jóvenes solo. Ren llevó su mirada al cuerpo del Ainu que dormía sin percatarse de nada, llevó una de sus manos a su rostro y con delicadeza, para no despertarlo, la acarició… un suave rasgueo en la puerta se dejó oír, Ren suponiendo quien era, se puso de pie y abrió de forma leve la puerta, por ella ingresó una elegante gatita ya más crecida y adulta. Ésta no tarde en ir a acurrucarse aún lado del joven que dormía.

- Te lo encargo… -

- Miau -

- Bason, Koloro… no dejen que salga de la habitación, no si no llegó antes… - dijo Ren mientras se acercaba a la puerta, ambos espíritus aparecieron ante el llamado de su señor.

- Señorito, no va a despertarlo -

- Dormirá un tiempo más, a recuperado a tres personas… además de lo de anoche - comentó un poco sonrojado, y el comentario hizo sonrojar a ambos espíritus quienes tuvieron que ir a pasear esa noche - está agotado, lo mejor es que descanse -

- como diga señorito -

Ren salió de la habitación y se dirigió sin preámbulos al comedor donde estarían todos, y conociendo a Yoh, el tema no quedaría en secreto, suspiro cansado, pero en su rostro una sonrisa se había instalado para no alejarse… anoche, esa noche había sido la mejor de todas, ahora solo había que encontrar la forma de que todo siguiera igual. Al llegar se topó con que todos ya estaban ahí y para su mala suerte, también su hermana, quien tenía una sonrisa de oreja a oreja y que apenas lo divisó le mando una mirada picara.

- Wow, llegó el tigre - Hao no había podido resistir el comentar algo.

- cierra la boca -

- jijiji - la infaltable risa de Yoh.

- ¿Qué sucedió? - preguntó nada cortes la rubia.

- lo que supones - dijo con simpleza, Anna miró impresionada al chino, cabe decir que la mitad de los que estaban sentados a la mesa no entendían ni un pepino.

- pero… y sus recuerdos… - dijo Yoh.

- volvieron anoche… todos los que faltaban, incluyendo el mío - dijo feliz.

- ¡¡Genial!! - celebró el Asakura mayor.

- que bien… mi cuñado me recuerda - aplaudió feliz Jun, ganándose una risita de Yoh y un sonrojo por parte de Ren, Saya por su parte había apretado con fuerza sus puños… ya nada había que hacer… para ella su única oportunidad, que en realidad nunca tuvo, se acaba de marchar.

- pero… aquel sujeto, sigue libre y dispuesto a hacer daño…. - dijo una asustada Pilika

- lo sé, voy a buscarlo y lo voy a acabar… ya no quiero que algo le suceda a Horo-Horo - dijo un decidido Ren.

- cuenta conmigo - siguió el Asakura mayor - y no me vengas con eso de que no voy a poder ayudar por no tener un espíritu acompañante, por que te jodes… ya encontraré uno -

- yo igual voy - dijo Yoh.

- bueno pue, por los viejos tiempos… -

- Elisa y Yo… ayudaremos -

- ni que lo dudes - dijo contento Lyserg.

- Muchas Gracias - dijo sincero Ren.

- ¿pero como lo encontraremos? - fue la pregunta de Pilika.

- Yo puedo hacerlo, ya hemos peleado con el antes… - dijo Lyserg

- ¿Cuando partimos? - ahora fue el turno de Choki.

- cuanto antes mejor - dicto Anna.

- ¿Qué pasará con Horo-Horo? - Saya fue la que preguntó esta vez.

- se quedará aquí… es peligroso que vaya… -

- te entiendo Ren… el problema será dejarlo aquí - dijo Yoh.

- con unos cuantos espíritus bloqueando, será suficiente - dijo con simpleza la sacerdotisa al tiempo que tomaba un poco de te.

- entonces mañana partimos -

- Bien - dijeron todos a la vez.

El principio del Fin a llegado, solo hay que esperar lo que sucederá… el resultado es impredecible y un hombre a lo lejos mantiene su sonrisa, oscura y siniestra… esperando su victoria… o derrota, eso ni el lo sabe… nadie lo sabe… Una joven de cabellos azules sonríe entre las paredes oscuras de su encierro, por que ella fue la que decidió no ser libre… pronto se sabría la historia de aquella joven condenada a la soledad y encierro… pronto, muy pronto… todo llegaría…

Continuará….


No Digan nada... es mi primer lemon, por lo cual, se que no ha quedado bien... estuve apunto de no publicarlo... aunque aún me da no se que haberlo hecho T-T... estoy demasiado avergonzada para decir algo... así que termino luego... la canción (o intento de ella) es mia, toda, toda es mia, así que no critiquen mucho su calidad XD

Les doy las gracias a todos los que siguen leyendo este ifc Y-Y, estoy contenta, les doy gracias en especial a:

Narien, Tsukasa Li-JMS-02, Aska, Lyofar, N4t5u0, pack 2x1, faig2

Muchas gracias por seguir leyendo y un saludo a los que aún leen, bueno me voy, roja como un tomate.

Jane!

Atentamente: Kiky-Usui