No más secretos.

N/A: Holaaaaaa! ¿Cómo están mis queridos lectores? Espero que bien, me encantaron sus reviews jeje, la verdad yo tmb me inspiré con la historia de Asami e Iroh, la verdad tienen mucho en común…. Ya casi voy llegando al desenlace de esta historia… y la verdad espero de todo corazón que el final del libro 4 sea un final épico con una escena hermosa de makorra… si tienen fb por favor agréguenme… mándenme un msj a mi perfil de fanfiction para que me digan como buscarlos o viceversa :D- bien, aquí les dejo la continuación.

Ya era el día esperado para los habitantes de Sheng Ming, pues hoy era el día en que el jefe de la aldea se casaría con su amada novia, todos estaban listos para que empezara la ceremonia y como era costumbre, todos los aldeanos tenían que vestir de blanco con dorado, pues era parte de sus tradiciones al momento de que alguien se casara.

-¡Ya está lista la novia!- dijo una de las aldeanas.

-¿A ver?- dijo Asami emocionada por saber cómo se vería la prometida.

-¡Estoy lista!- dijo la mujer quien portaba un vestido tipo kimono color blanco con detalles de flores doradas.

-Eres la novia más bonita de la región- dijo Asami suspirando, haciendo que la novia se pusiera roja.

-¡Muchas gracias!- le contestó ella.

-Bueno, ahora hay que apurarnos porque el novio espera- dijo otra aldeana al momento de que todas salían para dirigirse al lugar de la ceremonia.

-En un momento las alcanzo- dijo Asami, mientras se dirigía a un mueble para agarrar una flor y ponérsela en su cabeza, realmente resaltaba su belleza con eso, pero al contemplarse en el espejo observó el reflejo de su anillo, y entonces empezó a mirarlo con cierta nostalgia. Hace unos días contaba las horas para el día de su boda, pero ahora, ya no sabía qué hacer, estaba muy confundida, y con la llegada de Iroh a su vida, no podía negar que empezaba a sentir algo muy fuerte por él.

Justo en otra parte del Reino Tierra, Korra se encontraba en su habitación, donde estaba contemplando un vestido de novia que le habían prestado una de las tantas primas de Mako, claro que tendría que hacerse algunos ajustes porque le quedaba un poco grande. Ni pensar que hace unos días ella sólo quería audicionar para volverse una cantante famosa, pero ahora, sólo quería pasar el resto de su vida con el hombre que amaba. Realmente a veces uno quiere unas cosas, pero el destino te depara otras.

Asami salía de su choza, realmente se veía hermosa con ese vestido para la ceremonia, y la flor en su cabello hacía que cualquier hombre volteara a verla, y ese hombre era Iroh, que la veía con unos ojos llenos de brillo.

-¿Me ayudas?- le decía ella a Iroh para que él le amarrara una especia de obi (cinto de los kimonos).

-Sí- decía el doctor al momento que le empezaba a hacer el nudo, tener a Asami frente a él daba tentación de besarla, pero él como buen caballero lo resistió - ¡Listo!

-¡Gracias!- le decía ella mientras lo veía, que él tampoco se veía nada mal.

-Sabes, ese vestido te hace ver… ah….

-¿Ver, qué?

-No nada…

-Anda, dímelo- sonreía la ojiverde.

-Bueno… te hace ver muy… hermosa-decía él tratando de simular su enorme sonrojo.

-Vaya, es la primer cosa agradable que me dices- decía Asami sonriéndole- Muchas gracias, Iroh.

-Sí, eh… bueno, vámonos que la ceremonia está a punto de empezar.

-Ah, sí, jeje, vamos- y diciendo esto, ambos salieron hacia la boda.

La boda se realizaba en un cenote, era un lugar sin duda muy hermoso, había un hombre que era una especie de gurú que los estaba casando, pero él estaba hablando en un dialecto que sólo los habitantes de Sheng Ming e Iroh entendían.

-Iroh, ¿qué está diciendo?- susurraba Asami.

-El gurú les dice que con cada paso que dan, los novios van dejando atrás lo que les pesa, y que ahora iniciarán un camino juntos para toda la vida, y serán uno solo.

Asami sólo escuchaba todo lo que Iroh le traducía, realmente las palabras que el gurú decía la conmovían, pero lo que no podía dejar de pensar, era en ese doctor que realmente la estaba volviendo loca de amor, no quería aceptarlo, pero ella se estaba enamorando cada vez más, y eso le daba miedo.

Más tarde, todos en Sheng Ming celebraban la boda, había una gran fiesta, Asami se encontraba bailando con sus nuevas amigas aldeanas y el ojidorado se encontraba tocando los tambores junto a los músicos del lugar. En eso, la ojiverde se iba acercando bailando de una forma coqueta hacia donde Iroh se encontraba.

-¿Bailas conmigo?- preguntó ella.

-No es lo mío, pero gracias.

-No acepto un no por respuesta- decía Asami mientras con su obi sujetaba a Iroh hacia el centro del lugar para poder bailar con él, y qué hombre no se iba a resistir ante los encantos de una bella mujer.

-De acuerdo, tú ganas- le decía él riéndose por lo que ella acababa de hacer, y sin contradecirle, empezó a bailar con Asami.

Ya era más tarde, y Mako y Korra se encontraban abrazados ahora en el cuarto de él. Habían decidido tomar una ''siesta'', ya que ese día planearon muchas cosas para la boda.

-Me encanta esto, todo esto- decía él.

-A mí también… ¿tú te lo esperabas?- le preguntaba ella de forma curiosa.

-A veces las cosas que esperas, nunca llegan… Es lo inesperado lo que te cambia la vida- le dijo él de una forma tan sincera haciendo que la morena se enamorara más de él.

Ya era otro día, y como lo prometido es deuda, Iroh se encontraba junto a Asami en una parada de un camión, que éste la llevaría a la ciudad más cercana para que pudiera agarrar un avión e irse directamente a Ciudad República.

-Bueno y, ¿cómo te encuentro?- le preguntaba ella- ¿Tienes Facebook?

-No, no tengo eso.

-¿E-mail?

-No tengo e-mail, tampoco.

-¿No tienes? Pero entonces cómo…

-¡Ahí viene tu camión!- le dijo él mientras señalaba al transporte que se iba parando. Una vez que le subió sus pertenencias, ahora se disponía a subirla a ella, así que como todo caballero, la cargo estilo nupcial, y la subió al camión.

-Gracias por todo, Iroh… ¿Iroh así nada más? ¿No hay un apellido importante?-este comentario volvió incomodar al ojidorado, ya que si le daba su apellido ella podría saber quién era en realidad, y él no quería que nadie lo supiera.

-Suerte, Asami Sato- diciéndole esto, Iroh le tomó la mano, pero en eso el camión empezó a avanzar y no tuvo más remedio que dejarla ir. Ella miraba cómo se iba alejando poco a poco conforme avanzaba el transporte, realmente ya no sabía si lo que hacía era lo correcto, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando vio como Lula, la madre de Tin Tin corría hacia donde Iroh estaba.

-¡Auxilio, doctor! Tin Tin está muy mal, ayúdelo, por favor- le gritaba Lula muy asustada.

-De acuerdo, vamos- decía Iroh que salía corriendo junto a Lula, Asami que los veía de lejos se quedó muy preocupada.

Ya casi llegando hacia donde la heredera se encontraba, Tahno estaba batallando con el auto, ya que se había ponchado una llanta y no sabía cómo cambiarla. Estaba desesperado, cuando en eso ve que una troca azul se acercaba hacia donde él estaba, haciéndole señas hizo que el auto se parara.

-¡Hola!- le dijo Tahno.

-¿Necesita ayuda?- le dijo Enzo, quien era el que manejaba.

-Sí, es que se me ponchó la llanta y la de refacción no sirve.

-¿No quiere mejor que lo lleve a un lugar? ¿A dónde va?

-Sí, voy a buscar a mi novia, lo que pasa es que un tarado se la llevó a un pueblucho en una troca azul- diciendo esto Enzo se puso nervioso, ya que él era el tarado que Tahno se refería, y el pelinegro al ver que ese auto era precisamente una troca color azul, sólo le lanzó una mirada asesina.

…..

Asami corría a toda prisa de regreso a Sheng Ming, ya que lo de Tin Tin le había preocupado mucho.

-¿Qué tiene Tin Tin?- dijo ella mientras entraba a la choza del pequeño donde Iroh lo estaba revisando.

-Gases en el intestino, no hay movimiento en el colón. Tiene 40° de fiebre.- le contestando él tratando de no sonar emocionado de que ella había vuelto.

-¡Cielos!- expresaba la pelinegra.

-Ya vomitó mucho- dijo Lula.

-Tin Tin, ¿qué comiste, Tin Tin?- le preguntaba Asami.

-Eso… una planta- señalaba el niño a lo que Asami fue rápidamente por el objeto señalado.

-¿Esta planta?- le decía.

-Sí- contestó el niño.

-¿Qué es esto?- preguntaba Iroh.

Iroh y Asami preguntaban a las aldeanas del lugar sobre esa planta, y una de ellas les respondió que era una yuca.

-La yuca es súper tóxica si se ingiere cruda- decía Asami a Iroh.

-Yo creo que la manera de curarlo sería…

-Si le hacemos un purgante- le interrumpía Asami- hecha de la raíz de la yuca.

-Exacto- le dijo él sorprendido que la pelinegra supiera mucho de plantas medicinales.

Ambos se encontraban preparando el purgante para el pequeño, realmente se habían llevado un susto. Iroh era doctor, pero Asami sabía mucho de botánica medicinal y eso realmente le había sorprendido, sin duda ella se estaba convirtiendo en la mujer ideal para él, la mujer que complementaría su vida, sólo que para su mala suerte, ella estaba por casarse con otro hombre. Una vez terminado el purgante, Iroh se lo dio al niño. Asami mientras esperaba afuera, y después de un rato, el doctor salió de la choza.

-¿Y? ¿Cómo está Tin Tin?- preguntó ella nerviosa.

-Pues hubo un aumento en su ritmo posicional con evacuaciones de…

-Ay, dímelo en español-le exigía ella al no entender términos médicos.

-Ok, ok, el niño sólo tiene diarrea y hay que mantenerlo hidratado.

-Ay qué bueno, jajaja- se emocionaba Asami al saber que el purgante que había fabricado le sirvió mucho al niño.

-Realmente, me da mucho gusto que hayas regresado- le dijo Iroh sonriéndole.

Tahno se encontraba ahora manejando la troca azul y el pobre de Enzo estaba empujándola. Cuando en eso Tahno frenó de golpe.

-Ahh, no le frené- le dijo Enzo que se había pegado al momento en que Tahno frenó.

-Qué haré contigo, Enzo. Oye, qué tan lejos queda donde está mi novia.

-¿Manejando o caminando? Porque así como vamos, como un año- decía Enzo haciendo que Tahno le volviera a lanzar su mirada asesina.

Iroh había llevado a Asami a una especie de cita, por así decirlo, la llevó a un lago, realmente era hermoso y el agua se veía azul verde cristalina.

-Mira, este es mi lugar favorito- le decía Iroh sin dejar de ver los ojos de Asami.

En eso, a Asami se le ocurrió una idea, y despojándose del vestido para sólo quedar en su ropa interior, corrió y se hecho un clavado hacía el lago. Iroh sólo veía divertido la escena y no tuvo más remedio que seguirle su locura y al igual que ella, quedando en sus shorts, (dejando el tórax de él al desnudo, ay Iroh qué cuerpazo xD) se aventó de un clavado.

-Jajajaja, esto es divertido- decía la ojiverde.

-Bien, ahora me sigues.

-¿Te sigo?

-Sí, me sigues- y en eso Iroh aguantó la respiración y se sumergió, haciendo que Asami lo imitara. Ambos nadaban bajo el agua, en eso pudieron ver una luz, dirigiéndose a ella salieron a la superficie, pudiendo respirar de nuevo.

-¡Uff!- decía Asami que recuperaba el aliento- Pero qué hermoso lugar- decía ella que observaba que estaban en una especie de cueva subterránea-¿Qué? - preguntaba ella con nerviosismo al ver que Iroh no dejaba de verla. -¿Qué piensas?

-Que es un desperdicio- dijo él perdido en los ojos de ella.

-¿Un desperdicio? Pero de qué…

-De que tu novio te vaya a encerrar en una mansión con tres hijos, dos perros y una nana- decía haciendo que Asami se sintiera un poco triste por lo que él le estaba diciendo.- Que se pierda lo más bonito que tú tienes.

-Ja, me conoces perfecto, ¿no?- trataba ella de sonar sarcástica mientras se agarraba su cabello.

-Te pongo mucha atención. Por ejemplo, te tocas el pelo cuando te pones nerviosa y dejas de hacerlo para que nadie se dé cuenta… en vez de hacer lo que tú quieres haces lo que los demás pretenden que hagas, un claro ejemplo es lo de tu carrera, estudiaste administración de empresas para estar al mando en un futuro de la compañía de tu padre, incluso te metiste a clases de mecánica para ello, pero lo que más querías en el mundo era ser botánica, por ello y al ver cómo hiciste el purgante de Tin Tin, me supuse que pagaste clases privadas de plantas medicinales sin que tu padre se diera cuenta…No te dejas ir; ese es tu único defecto- decía Iroh haciendo que cada palabra se quedara en la mente de Asami, y lo último que dijo se preguntaba cómo le había hecho para averiguar, hasta pensó que Iroh podría ser una especie de adivino, pues cada palabra que él mencionó la describía exactamente.

-¿Quieres saber, cuál es el tuyo?- ahora ella se atrevía a preguntarle.

-Sí.

-Tienes miedo- diciendo esto los ojos de Iroh se abrieron como platos, pues ella había acertado con eso- Tienes miedo de encontrar a alguien allá afuera, por eso te recluyes en esta selva. Además, ahora tiene sentido.

-¿Sentido?

-Sí… ahora entiendo por qué tu rostro se me hacía tan familiar. Creíste que no me daría cuenta, ¿verdad, Príncipe Iroh?

-¿Qué dijiste?- dijo él muy sorprendido.

-Cuando estaba en el camión, justo antes de que bajara para regresar, escuché a uno de los pasajeros que mencionaba que tú eras muy parecido al príncipe que había renunciado a su trono en la Nación del Fuego, al parecer había tenido un pleito con su abuelo y por eso decidió abdicar… y luego recordé todo lo que me contaste la otra noche sobre tu amada Xiaomei, así que armé el rompecabezas y vi que coincidía todo lo que tú me dijiste con la historia de este príncipe, ¿o me equivoco?- decía Asami con una seguridad que Iorh no tuvo más remedio que decirle la verdad.

-Es cierto… creo que eres muy astuta para que te siguiera ocultando mi pasado.

-Ahora la pregunta es: ¿por qué hiciste eso?

-La verdad, no tengo idea… al principio yo estaba muy emocionado con la idea de en un futuro ser rey, pero… cuando conocí a Xiaomei, todo cambió. Ella era la hija de nuestro médico familiar, estaba estudiando enfermería cuando yo decidí meterme a la escuela de medicina. Antes éramos amigos, pero al paso del tiempo nos fuimos enamorando. Mi abuelo, el Señor del Fuego, Zuko, se dio cuenta de ello, y dijo que nuestro amor traería escándalo a los medios y al reino, así que me dijo que ser un rey requeriría de muchos sacrificios, claro que esa parte no me gustó así que…

-Eligiste el amor antes que el trono- le dijo Asami.

-Así es. Aunque mi abuelo no entendió eso así que me dijo que no quería verme jamás en su vida; mi madre quedó devastada, y mi padre ni se diga, dijo que traería deshonor a la familia. Pero a pesar de todo, al ver que mi amor por Xiaomei era verdadero, mi mamá me ayudó pagándome mi escuela como te había mencionado antes, pero yo… sinceramente, no quise regresar aún después de la muerte de mi esposa. Pienso que si regreso, no sé, tal vez mi abuelo se pondrá con su voz firme y me dirá: Te lo dije.

-¿Y no extrañas a tu familia?

-Más de lo que te imaginas.

-Yo sé que la familia uno no la escoge, pero algo te puedo asegurar, y es que la familia siempre estará ahí para uno, y nunca sabrás si ellos igual te extrañan si no intentas ir con ellos. Sabes, siempre la humildad es la mejor herramienta para el perdón, y a veces aunque uno no tenga la culpa, siempre es mejor pedir perdón primero, porque así das una cachetada con guante blanco y entonces todo lo demás se arreglará.

-Vaya, hay ocasiones en las que me sorprendes.

-Oye, qué te pasa, su yo fui la mejor de mi clase- se reía Asami.

-Lo sé, sólo que a veces es divertido hacerte enojar.

-Y entonces, ¿qué harás?

-No lo sé… creo meditaré mucho en lo que me dijiste.

-Yo sé que ellos también te extrañan, y sobre todo te aman, Iroh. Te lo juro.

-¿Me lo juras?- decía el de forma coqueta.

-Sí- le contestaba de igual manera Asami, aunque ahora se encontraba más nerviosa de que él estuviera cerca de su rostro y al observar el glorioso cuerpo de Iroh sentía que su cara se ponía más roja.

-Yo también te puedo jurar otra cosa.

-¿Qué?

-Que si tuviera que escoger de nuevo entre el trono y el amor, escogería mil veces el amor.

-Iroh, a qué te refieres con…- pero Asami no pudo terminar de hablar porque los labios de Iroh se posaron sobre los de ella. Al principio ella se quedó muy sorprendida, pues cómo él se atrevía a besar a una mujer a punto de casarse, pero en ese momento ya no quiso pensar más y decidió corresponderle los besos apasionados que el príncipe le daba.

En la mansión de Mako, Meng-Meng, la abuela Jin, Ópal y Korra se encontraban en el cuarto de tele, pues Bolín les había llevado un video que había hecho su hermano mayor. Korra tenía curiosidad por saber cómo él hacía sus videos, ya que siempre que le pedía que le enseñara uno él le decía que no estaba editado, así que el ojiverde le llevó eso para que así Korra pudiera aclarar sus dudas. Al poner el VHS, Mako apareció en la pantalla, tendría unos 10 años aproximadamente.

-Esa fue la primera vez que le regalaron una cámara a Mako- dijo la abuela Jin.

-Y desde entonces siempre me ha estado grabando- contestó Korra emocionada.

-''Hola, yo soy Mako Jintao- decía el pequeño Mako en la grabación- y al igual que todos los artistas, yo tengo a mi chica inspiradora, mi musa, mi amada, y ella es la mía- y diciendo esto Mako de niño, a los pocos segundos se vieron grabaciones de Asami cuando era niña y después cuando estudiaba la universidad, había tomas también donde Korra salía cuando era niña, pero al ver bien el video, observó que siempre el enfoque principal era Asami. Ahora la ojiazul entendía todo, Mako siempre estuvo enamorado de Asami, y cómo no enamorarse de ella, si Asami siempre fue la fashion, la bonita, la femenina, y Korra fue todo lo contrario a ella. Las familiares de Mako no hallaban dónde esconderse, ya que estaban muy avergonzadas de que Korra estuviera viendo aquello.

-Bolín, pero qué video trajiste- le dijo su abuela que aprovechó que él pasaba por ahí.

-¿Qué? ¿Por qué?- pero su pregunta fue aclarada cuando vio una escena del video en la que Mako abrazaba muy cariñosamente a Asami y veía cómo Korra empezaba a derramar una lágrima.- Pues, pues yo agarré uno que se titulaba ''Mi musa'' y, y pues supuse que era Korra pero ya vi que no- decía él muy nervioso.

-Dónde está el control, apaguen eso por favor- decía Ópal quien veía que su amiga estaba muy mal.

Iroh y Asami ya habían salido de la cueva y estaban de regreso al lago principal, aún seguían en ropa interior ya que acababan de terminar de nadar, estaban los dos riéndose pero su felicidad no duró más, ya que un hombre desde arriba los observaba.

-¡Asami!- gritó Tahno haciendo que ella se quedara muda y muy, pero muy sorprendida- ¿Qué estás haciendo?- dijo él que estaba muy molesto al ver que su novia estaba con otro hombre, y peor tantito, en ropa interior.

-Pues ya estuvo, los Bei Fong si vienen a la boda- decía emocionado Mako que entraba al cuarto de tele junto a su padre y su tío Chow, pero en eso vio que todos tenían la cara de preocupación, en especial la de Korra, así que volteó y vio que en la pantalla de la tele la cara de Asami estaba en pausa.- ¿Quién puso ese video?- preguntó molesto.

-Veo que soy una idiota- dijo Korra.

-No, ese video fue de hace mucho tiempo- se excusaba Mako.

-¡Pero qué ciega!- seguía exclamando Korra.

-Tú sabes lo que ahora siento por ti, Korra.

-Por favor cómo quieres que te crea si engañaste a toda tu familia de que somos novios- le gritaba ella.

-Korra, cálmate por favor, yo…

-Sí, sí, ya me calme. Y sí, si pensaban que era gay pues no, no lo es, y ultimadamente si lo fuera pues qué ¿no? Pero, no, no es gay- decía Korra ahora a la familia que estaba presente.- Este hombre que está aquí besa bien rico, y es un experto en la cama, y no se preocupe porque le va a dar muchas nietas- decía la morena mirando a San.

-Y entonces ¿por qué aceptaste casarte con él?- preguntaba Ópal.

-Acepte porque… acepte porque te amo- decía Korra mirando a Mako esta vez.- Lo sé porque he estado enamorada de ti desde que tenía siete años.- decía ella de una forma dolida, los Jintao sólo estaban callados cabizbajos, así que Korra agarró el anillo de compromiso y se lo quitó.

-Korra, no, no hagas eso, espérate- le decía Mako al ver lo que su ''ex prometida'' hacía, San sólo movía su cabeza en señal de negación, realmente estaba muy feliz con la idea de que su hijo mayor se casara, pero al ver esto, le rompía el corazón.

-No me busques- le decía ella con la voz quebrada, y diciendo esto, Korra salió de ahí, dejando a un Mako confundido y devastado.

N/A: Por favor, no me odien x_x, sé que fue algo dramático pero les prometo que todo estará bien….al menos yo les digo esto, no que Bryke de plano si nos desgarró el corazón al romper el makorra en el libro 2… ahora sólo esperen el siguiente capítulo que será el último! Nos vemos :D