10º ¿Nuevos sentimientos?

El lunes, Renesmee no tenía ningunas ganas de volver a clase después del fabuloso fin de semana que había tenido, se vistió con pesadez y bajó muy seria a la cocina para desayunar.

En la cocina solo estaban sus abuelos y Edward, los tres desayunando y hablando con tranquilidad, se acercó a ellos y se sentó en su sitio de siempre, junto a su abuelo Carlisle. Tanto Carlisle como Esme miraron a Renesmee con severidad, sabiendo las intenciones de la niña al bajar con esa cara, pero Edward, que no sabía de los trucos de su hija, se preocupó.

-¿Estás bien?

-Si- Dijo sin muchas ganas- Solo estoy cansada.

-¿Seguro?- Edward tocó su frente comprobando si tenía fiebre o algún otro síntoma de enfermedad- No tienes fiebre.

-Claro que no la tiene- Carlisle miró a la niña y esta, al ver la mirada enfadada de su abuelo se tomó su tazón de cereales sin rechistar- Está intentando que te compadezcas de ella para no ir al colegio.

-¿En serio? ¿Sabe hacer esas cosas con tan solo cinco años?

-Te sorprendería la cantidad de cosas que sabe hacer para su edad- Se quejó Esme- Es muy espabilada y se aprovecha de eso.

-¿Por qué tengo que ir al cole? No quiero ir.

-Renesmee, no empieces otra vez, ¿quieres?- Se quejó Esme- Todos los lunes tenemos la misma cantinela.

-Es que no es justo, vosotros tenéis cosas más interesantes que hacer- Se quejó cruzándose de brazos- El abuelo va al hospital y ayuda a mucha gente, mamá está siempre con cosas muy interesantes del club, papá oso siempre tiene un montón de papeles divertidos porque se ríe cuando los lee en casa, Edward tiene a Rosalie y Jasper para pasar el rato- Miró a su abuelo y a su abuela buscando algo de comprensión- ¿Y que tengo yo?

-Tú tienes un montón de amigos con los que vas a jugar y divertirte- Le respondió Edward- Tienes una profesora maravillosa que te quiere muchísimo y cuando vuelvas, tienes a tus animalitos, a tu madre, a Emmet, a tus abuelos y a mi para lo que necesites.

Renesmee miró a Edward, era la primera vez que le daban una respuesta de ese tipo cuando se quejaba para ir al colegio, asintió, terminó de desayunar y subió a por sus cosas. Esme y Carlisle miraron a la niña salir de la cocina asombrados.

-Es la primera vez que accede a ir al colegio sin queja cuando se levanta de esa forma, ¿desde cuando sabes que decirle a un niño cuando se pone terco?

-Desde que tengo una maravillosa hija de cinco años con la que quiero llevarme bien- Sonrió él satisfecho.

Estuvieron hablando un rato más hasta que Renesmee bajó con su mochila y su uniforme, se acercó de nuevo a ellos y sonrió.

-¿Quién me va a llevar hoy al cole?

-Si quieres puedo llevarte yo- Le sonrió Edward al ver que la niña lo miraba con ojitos suplicantes para que fuera él- No creo que Rosalie tenga ningún inconveniente en esperarme un rato.

-¡Si!- Gritó eufórica al ver que había conseguido su propósito.

-Buenos días- Saludó Bella entrando en la cocina con cara un poco somñolienta, pero ya arreglada para salir- Renesmee, espera en la puerta que me tomo el café y salimos hacia el colegio.

-No hace falta mami, Edward va a llevarme.

-Pensé que hoy te llevaría yo- Dijo sin mucho ánimo.

-Pero yo quiero que sea él, porfi, porfi, porfi, porfi...

-Está bien, adelantaré algo de trabajo antes de irme- Se dio por vencida al ver la insistencia de su hija- Dame un beso antes de irte- Renesmee besó su mejilla y salió de la cocina para marcharse con Edward.

Bella se centró en ponerse su taza de café sentada junto a Carlisle y Esme, ignoró a Edward, dolida porque Renesmee mostrara tanta preferencia por él, Edward no quiso molestarla en ningún momento, pero viendo que el acercamiento con Bella era casi imposible, debía aprovechar todas las oportunidades que tuviera para acercarse a Renesmee.

Salió con Renesmee y fue a la caseta donde estaban Rosalie y Jasper, debía hablar con ella antes de irse.

-Buenos días Edward- Le saludó Rosalie al abrir la puerta- Hola Renesmee.

-Hola preciosa, ¿te importa que me ausente un rato? Tengo que lleva a esta princesa al colegio.

-No te preocupes- Sonrió Rosalie- Nos veremos cuando vuelvas, tenemos cosas muy serias e importantes que hablar, pero nada comparado con esta encantadora preciosidad- Renesmee sonrió ante los piropos que le decía.

-Si quieres, puedes ir al jardín de la casa y esperarme en la piscina, entra por la puerta principal sin ningún problema, no tardaré demasiado.

-Muy bien- Les sonrió- Hasta luego Eddy, hasta luego princesa.

Edward se marchó con Renesmee al colegio, cantando y jugando como cada vez que salían juntos hacia cualquier lugar. Rosalie se puso su bikini, su vestido cortito, cogió su toalla y su crema protectora y fue a la casa, era uno de los pocos días soleados de Forks y había que aprovecharlo.

Llamó a la puerta con total tranquilidad, Emmet abrió la puerta envuelto en una toalla de baño, tapándose lo justo.

-Eh... Perdón... Pensé que eras Edward...- Se tapó tras la puerta de la entrada.

-No, no soy Edward- No le dio demasiada importancia a la situación- Edward me ha dicho que lo espere en la piscina.

-Claro... Pasa... Entrando por la cocina...

Rosalie pasó de largo y entró en la cocina, dejando a Emmet avergonzado tras la puerta de entrada, en la cocina estaban aun Carlisle, Esme y Bella, Carlisle y Esme estaban apunto de marcharse a trabajar, Bella estaba revisando unos papeles antes de marcharse, tampoco tardaría en irse.

-Siento la intrusión, Edward me ha pedido que lo espere en la piscina.

-Claro, pasa- Le sonrió Esme señalándole la puerta- Estás en tu casa.

Rosalie fue a la piscina haciendo una leve reverencia como agradecimiento y volviendo a dejarlos solos.

-Esto es insoportable- Se quejó Bella cerrando de golpe la carpeta que estaba mirando y poniéndose en pie- También tengo que aguntarla a ella- Salió de allí sin decir más y se marchó al trabajo.

Carlisle y Esme la miraron algo sorprendidos, aunque suponían que el motivo de su disgusto era que esa chica parecía ser la pareja de Edward, y aunque ella estuviera feliz con Emmet, Edward siempre sería una parte de ella, una parte que no podría borrar. Sin querer darle demasiadas vueltas a la situación, cogieron sus cosas y también se marcharon al trabajar.

Emmet había subido en cuanto Rosalie había desaparecido de su campo de visión, estaba muy avergonzado de que le hubiera visto de aquella manera, pero lo que más le avergonzaba era haberse quedado mirando su trasero mientras se adentraba en la cocina.

Se asomó a la ventana mientras cogía la ropa antes de meterse en la ducha, vio como Rosalie se sentaba en una hamaca junto a la piscina, lentamente se quitó el vestido corto que llevaba puesto, dejando a la vista el bikini tan provocador que llevaba. Emmet no pudo dejar de mirarla mientras se untaba crema en cada parte de su cuerpo que no estaba cubierta por la fina tela del bikini, estaba totalmente embrujado mirándola.

Mientras veía ese cuerpo despampanante untándose crema, notó como su miembro se ponía completamente erecto, mostrando la excitación que sentía al ver a aquella mujer. Más avergonzado que antes, intentó pensar en otra cosa, pero por más que lo intentaba, en su cabeza solo estaba la imagen de Rosalie untando aquella crema por todo su cuerpo.

Viendo que no lo conseguía, se metió en el baño, dispuesto a darse una ducha fría, pero al meterse bajo aquella agua, se dio cuenta de que la ventana daba hacia el jardín y tenía una imagen perfecta de Rosalie desde allí.

Ella estaba dándose crema en los muslos, pasando su mano lentamente de arriba hacia abajo, sin ser consciente de sus actos, Emmet se llevó una de las manos a su miembro y empezó a moverla al mismo ritmo que Rosalie movía las suyas sobre su pierna. De aquella manera llegó al clímax, viendo a una mujer a la que no amaba.

Sintiéndose un ser rastrero y horrible, terminó de darse la ducha fría, se secó pensando que de alguna manera había traicionado a Bella, y se prometió a su mismo que nunca volvería a suceder algo parecido. Se vistió y salió de la casa a toda prisa, ignorando a su hermano que llegaba caminando de dejar a Renesmee.

Edward, algo extrañado de la prisa y seriedad de su hermano, salió al jardín donde estaba Rosalie tumbada en una de las hamacas tomando el sol. Sonrió al verla solo con aquel bikini, nunca le había importado lo que pensaran los demás fueran quienes fueran.

-¿Cómoda?

-Mucho- Sonrió ella al verlo a su lado- Empezaba a preocuparme.

-Lo lamento, Renesmee tiene un día tonto y no quería entrar.

-No importa Eddy- Sonrió ella señalándole una hamaca junto a ella- Siéntate, tenemos muchas cosas que hablar.

Estuvieron hablando durante horas sobre su proyecto, Edward quería hablarlo todo antes de que alguien volviera a la casa, no quería darle a la NASA una excusa para que lo alejaran antes de tiempo de su familia.

Bella entró rápidamente en la cocina, Alice la había llamado diciéndole que Renesmee no había llevado su medicina y no quería tener otro susto como el de la semana anterior, así que Bella había tenido que volver a casa a por ella. Hubiera salido de inmediato de no haber escuchado la risa cantarina y alegre de Rosalie desde el jardín.

Se asomó, pensando que aun estaría ella sola, y la encontraría hablando por el móvil o algo parecido, pero no fue así, Edward estaba junto a ella, riendo también, con tan solo un bañador ajustado.

-¡Eddy! ¡No seas malo!- Se quejó Rosalie riendo mientras besaba ligeramente sus labios- Sabes que habría venido a verte de todas formas, el trabajo es secundario en nuestra relación- Rosalie acarició lentamente el antebrazo de Edward y él no le hizo ascos- Sabes que te quiero demasiado como para estar mucho tiempo sin saber de ti.

Bella había tenido suficiente con ese trozo de conversación que había escuchado, escuchar esa forma de hablar tan confiada y animada que tenían los dos, acompañado de esas palabras tan dulces que ella le había dicho, todo eso había hecho que su corazón se oprimiera como el día que supo que él se había marchado.

En ese momento Bella lo tuvo claro, si en algún momento había tenido alguna duda sobre si debía estar con Emmet aunque sintiera algo por Edward acababa de disiparse, Edward ya no era suyo aunque él se empeñara en decir que si, Emmet era el que se preocupaba por ella y el que la había hecho feliz los últimos años. No volvería a dudar, lo tenía claro.

Sintiéndose mal por dentro, salió de allí sin ser vista, con el corazón partido en mil pedazos, pero se centró en trabajar y en lo que realmente le importaba, su hija y su futuro marido, eso hizo que el resto de la mañana fuera más amena y rápida.

Por la tarde, una vez ya en casa, Bella recibió una visita que no esperaba, la madre de Jacob apareció ahí con el niño pidiéndole perdón por lo que había sucedido la semana anterior. Bella y ella conversaron mientras Renesmee jugaba con Jacob, a pesar de lo que había sucedido eran los mejores amigos.

Edward interrumpió en el salón donde estaban hablando las dos mujeres, tenía el rostro serio y sombrío.

-Siento interrumpir pero es importante Bella- Le dijo mirándola a los ojos.

-¿Qué sucede?

-Jasper ya tiene los resultados de Renesmee- Respondió sin vacilar, haciendo que Bella se quedara casi sin respiración- Viene hacia aquí, si quieres llamar a los demás para que estén presentes deberías hacerlo ahora...

Hola!

¿Qué os parece la reacción de Emmet al ver a Rosalie? ¿Os la esperabais? ¿Y la de Bella al verlos juntos en la piscina? ¿Verdad que Renesmee es adorable?

Espero que os haya gustado, siento que el capítulo no sea más largo pero tengo a mi niña malita y no doy para más.

Nos leemos en el siguiente