Perdón por el retraso n.n"

Ando complicado de cosas personales, pero no me he olvidado de esto. Lamento lo corto del capítulo, pero falta para el torneo y quiero dejar los intermedios. No, no son relleno xD.

PD: El capítulo "subsiguiente lo adelanto", no será apto para +18 años. Es una de las razones del por qué este fic tiene la categoría M.

Los personajes originales de Street Fighter como sus remakes son de Capcom.

Los personajes originales de King of Fighters como sus remakes son de SNK.

Los personajes ficticios son de Miki y están con su permiso.


Capítulo VIII

"El Contrataque de un Guerrero dispuesto a vencer a toda costa"

Eran buenos días a pesar de los malos momentos pasados.

Segunda semana de abril séptimo. Quedaban solamente casi seis meses para el inicio del torneo King of Fighters y la sorpresa era grande al saber que los más veteranos del torneo no harían su participación, sino que sus hijos y considerados la nueva generación de peleadores del futuro serían los nuevos protagonistas. Viejos enemigos estaban retornando, pero no tanto en venganza de quienes los vencieron hace más de veinte años atrás, ya que ahora eran los mismos guerreros del mañana los que les hicieron frente con victorias sobre ellos hace un par o tres años transcurridos.

Cada uno de los chicos se marchaba de la morada Kasugano mientras que Mel pedía disculpas por no asistir al cumpleaños de Saki la semana entrante, pero que enviará un presente desde Norteamérica como compensación. Solamente quedaban Seiko, Ryoko y Saki cuidando la casa a esperas de que sus padres llegaran.

—Es una lástima que no podrá estar el próximo martes… —Lamentaba la menor de la familia Ansatsuken.

—Lo sé, pero estará con nosotros para el torneo la semana anterior a nuestra primera ronda y para tu cumpleaños—. Consoló la inglesa de cabello azul. El cumpleaños de Ryoko coincidía con una de las rondas del torneo que comenzaría en septiembre.

—Lo dice más que nada porque es más difícil a distancia. —Concluyó el hermano mayor—. Tanto tú como yo lo sabemos a la perfección.

—Tienes razón. —Apoyó Saki cayendo en lo que había pasado hace dos años atrás. No era el mejor recuerdo, pero de esa manera entendían mejor a la japonesa de menor edad.

—Bueno, lo menos que podemos hacer es que tenga un buen viaje de regreso a Estados Unidos, ¿no? —Y es en esos momentos donde Seiko lograba siempre verle el lado positivo a todo para alegrar el día.

Ambas chicas asintieron de la misma forma que decidieron comprar algunos comestibles para recibir a Ryu y Sakura de su viaje. Seiko, se quedaba en casa viendo alguno que otro empleo de medio tiempo para complementar estudios… al parecer, tenía el bicho de la responsabilidad contagiado. Bueno, tenía veintiún años y ya tenía que pensar en el futuro que incluso pensaba en el antiguo trabajo de su madre en la tienda de arcades aunque el local ya no existía, pero buscaría un empleo similar.

Buscando en distintos portales de internet logró dar con el indicado a su horario. Lo malo es que se venía un torneo encima a pesar de que la fecha de apertura es en septiembre. Anotó la dirección en lo primero que tuvo a la mano —un cuaderno— y se dispuso a salir rumbo a aquel lugar y con un mensaje de texto a las chicas para que supieran donde estaba. Con su casco puesto y la motocicleta que le regalaron los Kusanagi en su último cumpleaños, Seiko partía al local para pedir el empleo y al mismo tiempo, para comprar un obsequio por adelantado para la semana siguiente que coincidía con el cumpleaños de Saki.


—Perfecto, aunque a partir de las dos semanas siguientes podrás comenzar. Ahora haremos una remodelación que durará unos días y en la nueva apertura te necesitaremos.

—Descuide. Estaré para ese entonces. ¡Cuente conmigo! —Con saludo militar, el joven se despedía del empleado y listo para firmar contrato la semana entrante.

Tenía todo listo para trabajar y comenzaría con algo de madurez. Eso sí, tendría que ausentarse algunas clases para entrenar como es debido ya que no sólo él es el único que estudia en la misma universidad con Saki, sino que el dúo sagrado de Kazuo y Sho posiblemente también faltarían a clases y ellos mismos lo acaban de reconocer hace unos días atrás por palabras del mismo Yagami.

"Posiblemente seremos oponentes en la final. Así que traten de no quedar eliminados antes de tiempo".

Cualquiera pensaría que las palabras de Kazuo hubiesen salido del mismo Iori Yagami, pero no tenían el mismo efecto ponzoñoso que el de su padre. De hecho, el comentario era más que acertado, ya que el nuevo trío Ansatsuken era el nuevo rival a vencer y sería un desperdicio de torneo que no se enfrentasen en aquellas instancias.

Eso… hasta que una figura conocida apareció al frente suyo.


—Qué raro, debería estar aquí desde hace unos minutos atrás—. Fueron las palabras de Ryoko después de tener el almuerzo preparado tras las compras. Extraño ya que su hermano siempre bajaba de los primeros para comer y habían pasado casi media hora.

—De hecho, tampoco está su motocicleta. Se supone que no iba a demorar mucho…—Saki también cayó en cuenta cuando su teléfono comenzó a sonar. Inmediatamente contestó la llamada al ver que en la pantalla tenía el nombre de Seiko—. ¿Seiko? ¿Dónde diablos estás metido?

"¡Ayúdame, Saki! ¡Estoy en el centro de Tokio con un problema demasiado grande! —Pudo oír la chica que el japonés bloqueaba un golpe de al parecer un enemigo— ¡Estoy peleando contra una maldita copia robótica de papá y no puedo contenerlo más!

La llamada se cortaba de la nada y también intuyó que estaba con teléfono en mano y defendiéndose al mismo tiempo, algo cansado y desesperadamente auxiliándola. Debía tener unos quince minutos de pelea y la llamada fue un último recurso para volver a contener los ataques. No era cualquier ente robótico que Shadaloo enviaba, esta vez se trataba de una copia del mismo Ryu y Seiko ya sabía a la perfección la enorme presión que se sentía en un combate frenético como ese.

Al centro de Tokio no le duraría más de quince minutos en el mismo transporte del japonés y del cual no debía perder más tiempo antes que a su novio no le suceda algo a mayores. Afortunadamente uno de los vecinos de la familia Ansatsuken llegaba a su casa en un vehículo motorizado similar. Recordaba que ya sabía manejar por cosas del pasado que no quería recordar, así que le pidió disculpas, le arrebató las llaves y partió de inmediato hacia el centro de la ciudad.

No le tomó más de diez minutos por la urgencia y prisa que tenía cuando observó vacío el lugar. Las personas debieron correr para resguardarse cuando sólo dos "personas" estaban al medio de la concurrida zona. La motocicleta del joven estaba destruida por los impactos y posiblemente Seiko había sido interceptado por algún ataque, del cual ahora sólo se dedicaba a bloquear con brazos cruzados y tomar una posición totalmente defensiva contra aquel ser. La arremetida de Saki sirvió para que el japonés tomase algo de aire y su atacante retrocediera.

—Gracias por venir. Realmente necesitaba una mano urgente…— Admitió Seiko con una rodilla en el suelo y bastante cansado. Además, tenía el labio superior partido y un moretón en la mejilla izquierda.

—Apenas me dijiste que era Shadaloo y copia robótica de tu padre, me apuré lo más posible—. Contestó la inglesa-nipona en guardia y su inseparable vara de metal que le dio su fallecido padre Kai. Seiko se percató que esa motocicleta en la que Saki había llegado era de su vecino. Ya le preguntaría más tarde cómo lo hizo, pues ahora debían preocuparse de ese falso ciborg.

Físicamente el ciborg era igual a Ryu. Lo que lo diferenciaba del original era la mirada fría que poseía el primero y alguna marca de metal producto de un fallido embate de Seiko.

Ya de pie y con algo de dificultad, ambos jóvenes decidieron atacar al mismo tiempo con un Hadōken del japonés y Saki saltando sobre la onda para atacarlo en un frente aéreo y otro terrestre. Ella ahora debía irse a la ofensiva, ya que Seiko estaba débil para continuar atacando en vano, pero no sólo el ser evitó el proyectil, sino que salió directamente a la confrontación aérea de Saki para derribarla de una sola Tatsumaki cargada de energía eléctrica que jamás la vio recibir.

La joven caía, pero de inmediato se colocaba de pie mientras Seiko iba en su turno de volver a enfrentarse al ciborg con un golpe recto de puño al plexo, luego una combinación de varios golpes de jab, ganchos, upper y cambiados unos con otros que fueron totalmente bloqueados. Lo único que vio continuar el japonés fue un par de ataques de antebrazo y canto para recibir un Shōryūken, que tenía la particularidad de tener flamas nacientes en toda la extremidad utilizada. Saki aprovechó ese instante de usar su vara de metal para golpear al ente robótico, pero en el mismo aire con otra Tatsumaki repelía las intenciones de la inglesa para usar un Zanku Hadōken y derribarla.

No sólo tenía fuerza, sino que también poseía la misma imitación física y defensiva de Ryu: reacción y respuesta inmediata de contragolpe. Todo el sistema defensivo de uno de los mejores peleadores estaba al frente de ambos novios que tendrían que buscar otro método.

El tiempo transcurría y si bien para Saki eran diez minutos cansadores, para Seiko que estaba más tiempo combatiendo se le notaba el serio agotamiento. Lo peor es que no encontraban alguna abertura en la sólido bloqueo y dispositivo de defensa del ciborg que comenzaban a pasarles la cuenta: las artes marciales mixtas de Saki no servirían, puesto que al tener la información de Ryu en el ciborg, significaba que también estaba acumulada la experiencia de los combates contra varios estilos de lucha que evitó varios movimientos de sambo y kickboxing de la inglesa. Ni hablar del Ansatsuken de Seiko que es totalmente conocido y predecible.

Las nuevas técnicas adquiridas del arte asesino y ejecutadas por Saki no eran nada efectivas: ni el Shunpukyaku, ni el Haru Ichiban que son variantes tuvieron resultado, provocando que la chica se cansase más. Seiko, por su parte, gastaba energía en vano con su Shinku Hadōken tratando de ganar tiempo ante un combate cuerpo a cuerpo que no tendría posibilidad de ganar. Los dos jóvenes estaban heridos y los golpes en el heredero del puño asesino cada vez dolían más, además que ahora tenía un corte en la mejilla y su labio sangraba en mayor cantidad. Necesitaba aire para retomar el aliento mientras miraba a su chica, quien tenía varios golpes en el rostro y parte de su ropa algo quemada por uno de los Hadōken abrasadores del ser de metal.

"Debemos buscar otro método para vencerlo... Como es un ciborg, el Shun Goku Satsu no tendría efecto alguno en él... ¡Claro! Si es un ciborg, significa que podría con esto. Aunque debo recibir golpes a cambio, es la única forma de ganar y… —Seiko cayó en cuenta de que Saki estaba con sus guantes de combate puestos, lo cual le dio otra idea para atacar. —¡Saki! ¡¿Tus guantes de combate son aislantes?!

—¿Eh?— Salía del trance la joven por la petición del japonés—. Pues sí…

—¡Sólo hazme caso y déjame cargar electricidad en tu vara!

"¿Cargar electricidad? ¡Es cierto! Si Seiko planea atacarlo con electricidad, es para sobrecargarlo lo más posible… ¡Lo Tengo!" —No, ¡tú mantenlo a raya y yo misma cargaré la mayor energía posible!

¿Qué ella misma lo misma cargaría? Es verdad que maneja el ki tanto por la descendencia y adoración divina como el ser un practicante de su arte asesino, pero utilizar algo de corriente eléctrica era algo imposible en ella… o eso creía cuando una explosión aural en el cuerpo de Saki la hizo aparecer con sus manos y pies cargados de chispas que, por el efecto de los guantes, se desviaban a la vara de metal que era conductora de la misma energía.

Se supone que sólo él y su padre podían usarlo…

Espera, ¡¿se suponía?!

Era imposible…

¡Saki había aprendido el principio eléctrico del Ansatsuken! ¡El Denjin Renki! [1]

Tenía que dejar de divagar en las habilidades de Saki y retomar el plan previsto: sacrificar resistencia propia para asegurar el punto débil que descubrió al inicio del combate y dejarle confiar el último movimiento para derrotarlo. La inglesa por su parte, confiaba en que su novio podía detener los quince golpes mortales con una sumisa y completa concentración que requería, así que lo único que le quedaba era volver a concentrar el Denjin Renki mientras el cyborg se lanzaba en dirección al japonés.

Saki cerró sus ojos por el destello y esperar a que culminase el Shun Goku Satsu oponente. Podía sentir como los golpes inundaban las calles y al mismo tiempo como eran bloqueados por otra fuerza similar que al reaparecer, tenía el cabello flotando a causa de una energía ventosa que rodeaba su humanidad y combinado con un aura roja que supo a la perfección lo que había hecho.

No había duda que había contrarrestado la técnica asesina con otra similar utilizando el poder de la nada del viento, el Kaze Mu no Hado, para cambiar nuevamente de estilo usando el Denjin Renki para despertar la nada eléctrica.

—¿Eso es todo lo que Shadaloo puede hacer? —Exclamó Seiko tras aparecer de aquel rayo de las manos del Ryu falso y donde el humo salía de su humanidad.

Saki miraba como las puntas de los dedos del japonés estaban en posición de bloqueo, suponiendo que había hecho un parrying a todo el haz de luz recibido.

—Porque ahora es mi turno de contraatacar… ¡Uoaaaaagh! —Apenas dio el grito y con sus energías cargadas, las auras eléctricas salían de las manos del japonés para dar el indicio que el Poder de la Nada originario del Trueno comenzaría a dar el plan definitivo de combate.

Seiko recibía el primer golpe del ciborg, pero inmediatamente lanzó un puño hacia el rostro cargado de chispas con un segundo aire de tenacidad adquirido. Continuaba aquel ser dando variados golpes a toda la humanidad del japonés, pero cada ataque era respondido con otro y con el mismo poder eléctrico como aura dominante en el nuevo dragón de viento. Otra patada del Mech Ryu a las costillas de Seiko, pero le repetía la dosis con una Sokouto Geri eléctrica la cual comenzaba a darle alguno que otro efecto de lentitud y no era menos. El intercambio de golpes en un vaivén de idas y vueltas continuó con cada segundo transcurrido que solamente faltaba un poco más para iniciar el "verdadero" contraataque, el cual Seiko esperaba con cierto límite en su cuerpo tras preferir sacrificar su humanidad a cambio de menores golpes, pero con más efectividad.

Era la hora de ejecutar otra vez la muerte instantánea por parte del ciborg, aunque significase que fuese destruido en el intento.

Pero Seiko no se movía, es más: Saki notaba que a pesar de quedar inmóvil su cuerpo, a excepción de sus puños concentraban más ki cuando el Mech ejecutó por segunda vez la técnica mortal. El destello de los catorce golpes comenzó a preocupar a la inglesa cuando notó un brillo azul antes del primer impacto, notando a Seiko con el puño ya impactado a la zona media y el aura verdosa a su alrededor.

—Ningún cyber idiota podría derrotarme… —Comentó el heredero Ansatsuken sin tener las heridas del Shun Goku Satsu, lo cual la descendiente de Cybile intuyó que contraatacó con el poder del viento que aumentaba la velocidad de movimiento y de sus golpes—. ¡METSU! —Primer golpe con brazo derecho directo al abdomen que saltaba un par de chispas producto del rompimiento. Segundo golpe de upper izquierdo hacia el mentón que además de amortiguar de manera dolorosa la mandíbula por su resistencia, otras chispas salían del cuello del ser con la visión de alguno que otro cable—. ¡SHOOORYUUKEEEEN!

El metálico ser salía disparado hacia los aires sin defensa alguna y casi totalmente anulado, hasta que Seiko notó que Saki giraba su vara de metal con las mismas chispas eléctricas en su sitio hasta lanzarla directo hacia el ciborg.

—¡Es todo tuyo, Saki!— exclamó el joven Ansatsuken en los aires para que la inglesa lograse concentrar toda la energía posible y preparada para atacar.

—¡CHOU RAI SENPUU KON! ¡GET ELECTRIFIED… NOW!— Y Saki lanzaba un torbellino de electricidad en forma de rueda directo al enemigo que no hizo más que explotar por la sobrecarga de energía y cuyas piezas llovían en pedazos y otros calcinados ante tamaña técnica.

Seiko quedaba boquiabierto tras el nivel de pelea de la inglesa y por una técnica que vagamente se le hacía familiar. ¿Desde cuándo Saki podía usar el Denjin Renki? Esa pregunta se la haría en unos momentos más. Ahora, no solamente se dio cuenta que la joven de cabello azul no había perdido el tiempo tras la recuperación que en sólo tres meses pudo dominar algo que a él le tomó un año y fracción, sino que era una verdadera prodigio al aprender técnicas con tan sólo verlas.

Con la falsa copia de Ryu destruida, ambos recuperaban la compostura y comenzaron a analizar la situación de la batalla.

—Es obvio que nos están espiando o analizando. Algo más quiere Shadaloo además de recopilar datos nuestros—. Pensaba en voz alta Saki con la mano en su mentón para continuar meditando.

Y tenía razón. Sería estúpido de parte de Bison mandar algo que sabe que sería eliminado aun con dificultad. Segundo: el hecho de que haya mandado ya dos copias robóticas para enfrentarlos no eran coincidencias algunas. Debía buscar esas conexiones de una u otra forma y una idea le llegó a su mente que la preocupó bastante, hasta que se percató de que el puño de Seiko estaba herido y algo sangrado por el último Metsu Shōryūken.

—Saki… ¿qué haces?— Preguntó el joven dragón cansado por completo cuando al sentir las suaves manos de su chica, se quejó del dolor que regresaba a su cuerpo debido al enfriamiento de su cuerpo al terminar el combate—. ¡Au! Nunca pensé que esa copia barata fuese resistente… ¿qué se creía? ¿Robocop o qué? —Finalizó con tono de broma mientras Saki vendaba su mano con un pañuelo que tenía guardado en su pantalón.

—No lo sé, pero me alegra saber que pudiste resistirlo y vencerlo—. Añadió la chica en tono de risa. Seiko se percató que, a pesar del peligro, ella estaba feliz por una misteriosa y extraña razón que aún no podía descifrar.

Lo que realmente no sabía Seiko, es que era la primera vez que ambos combatían juntos, codo a codo ante un mismo enemigo.

Ella se ofreció a llevarlo en la misma motocicleta que "pidió" prestada, argumentando que sabía manejar gracias a las distintas organizaciones y mafias en las cuales se infiltró para desbaratarlas y conseguir información de Shadaloo. Seiko aceptó sin dudarlo, pues el estado de su mano no era el indicado y tomaría —para efectos de él— cerca de dos semanas para estar al 100% de su uso. ¿La de Seiko? Estaba al menos a salvo ya que estaba asegurado.

Tenían que regresar a casa ya que Ryoko se estaría preguntando el por qué de la demora. Lo malo para Seiko es que no alcanzó a comprar el regalo de Saki cuando estando sentado detrás de ella para sostenerse en el viaje, tuvo otra idea...

Una idea en la cual podría salir mal, o quizás bien. Todo eso dependía de la decisión de ella y que sería sorpresa, pues en su mente volvía a repetirse una cierta situación que pasó en la primera confesión de ambos y que por equis motivos, no se podía concretar.


Chou Rai Senpuu Kon (o "Chouraisenpukon"), es una de las técnicas que aprendió de Billy Kane: El "Chou Kaen Senpuu Kon". La diferencia es que ahora aplicó la energía eléctrica del Denjin Renki que antes no poseía y por eso se cambió de "Kaen" (creo que es abrasador o fogoso) a "Rai" (eléctrico). Además, la vara lleva el mismo nombre que el de Billy (Creo que se llamaba Sansetsu Kon) puesto que él mismo se la regaló.

[1] Denjin Renki: V-Trigger I de Ryu de Street Fighter V.

**El Ryu ciborg está basado en Mech Gouki / Cyber Akuma, jefe final de Marvel SH vs Street Fighter.

El capítulo siguiente es como se dijo en el anterior, la batalla de Elliott vs Pierre y varias sorpresas.

Espero que les haya gustado y lamento el retraso n.n' bye~