Virgo.

Miseria. Hambre. Traición. Muerte. Dolor. Pobreza. Maldad. Enfermedad.

Felicidad. Humildad. Comprensión. Lealtad. Equidad. Bondad. Salud. Amor.

-Abre los ojos, Shaka de Virgo. –La voz dulce de la joven diosa se escucho entre la oscuridad a la que se había acostumbrado desde niño.

-No considero necesario hacerlo. –Contesto manteniendo su pose de meditación, admitiéndose que desobedecía una petición de su señora. Entre toda la noche, seguía observando las penurias de la humanidad, sin importar que tan lejos se encontraran las descubría.

-¿Por qué te gusta observar cómo le gente comete actos impuros y sufre? –Pregunta al situarse a su espalda.

-Y los inocentes pagan el precio. No, Señora. No lo disfruto. –Replico con el ceño fruncido.

-Donde tu vez a un niño a punto de morir de hambre, yo veo una mano que lo levanta y lo alimenta. Donde tu vez pobreza yo veo humildad y esperanzas. Donde tu vez muerte yo veo ofrendas a los caídos, renacimiento. –Dijo la diosa con voz tranquila.

Shaka guardo silencio durante unos instantes antes de ver pequeñas luces aparecer en su oscuridad. Una risa alegre, un entusiasmo sincero, un niño que se enamora por primera vez.

-Un niño que desea que sus padres no sufran la agonía del hambre, que su hermana no sea separada de su lado y que sus sueños no se limiten a ver las estrellas y acallar a su estomago vacio. –Comento logrando que abriera los ojos para mirarla con enojo.

-¡No tiene derecho!

-¿A conocerte? Me perteneces desde tu nacimiento. –Declaro. –Pero el destino no puedo controlarlo, lo que viviste de niño estaba destinado a ocurrir aun si yo tratara de intervenir. –Shaka callo obstinadamente. –Cuando viviste con los monjes aprendiste otra forma de ver el mundo que se corrompió al momento de llegar al Santuario, bajo el mandato de Arles, te volviste arrogante por creerte más cercano a los dioses por tu poder y porque a diferencia de los otros niños escapaste de la miseria y la hambruna porque fuiste elegido por los dioses. Te alejaste del camino que Buda amablemente te enseño. –Continuo.

-No puedo rebatir eso. –Confeso.

-No estoy tratando de entablar un debate contigo, Shaka. –Dijo tranquilamente a mirarlo con cariño. –Quiero entender porque buscas las desgracias en el mundo sin intentar siquiera encontrar un acto de amabilidad.

-Porque los actos basados en la crueldad nacen con mayor facilidad que aquellos que son dados sinceramente por amabilidad. –Respondió.

-¿Y valen más? ¿Deseas proteger el mundo, Shaka?

-No valen más por si solos pero cuando se acumulan desplazan la balanza hacia la maldad. –Se quedo en silencio unos segundos. –Respondiendo a su pregunta: Sí, deseo proteger el mundo.

-¿Qué mundo deseas proteger? ¿El que tanto vigilas o al que has dejado a un lado? –Antes de que pueda contestar la chica continúa. –Creo que quieres proteger ese mundo que Shaka tuvo la oportunidad de conocer y que sus compañeros en la India quizás no tuvieron la suerte de ver. En ese caso. ¿No deberíamos actuar más efectivamente contra esos males de forma que el amor llegue hasta ellos? –Pregunto para los dos.

-Ella murió poco después. –Confeso y la diosa lo miro con comprensión. –Hubiera dado mi vida por la de ella, que conociera este mundo, su belleza y no la decadencia.

-Por eso siempre te sentiste culpable. Tu mayor miedo es ser demasiado feliz cuando sabes que Priya nunca llegaría a sentirlo, seguro tu hermana desearía verte contento y disfrutar plenamente de sentirte afortunado. –Le ofreció una mano. –Trabajemos juntos para lograr un mundo mejor.

-Mis disculpas por haberla decepcionado. –Dijo al arrodillarse ante ella soltando una lágrima.

-A mi no me fallaste, sino a ti mismo.

-Parece que primero tengo que aclararme a mí mismo antes de poder avanzar. –Temiendo un retroceso la diosa le tomo de la mano.

-Puedes buscarte a ti mismo sin dejar de avanzar, el tiempo no regresa los segundos, no vuelve el tiempo vencido ni los pétalos caídos regresan al capullo. Tu vida será efímera, busca respuestas mientras trabajas para llegar a ellas. –La armadura de Virgo se ensamblo, en la imagen de la virgen orando antes de separarse y volver armarse esta vez cubriendo al caballero.

-Athena. –La mejor ofrenda que pudo darle a su diosa era una sonrisa sincera, aunque pequeña llegaba hasta sus ojos.

Priya: Significa "Amada".