Buenas :), vengo después de tres semanas exactas...y sí, sé que me tarde esta vez, sólo me queda disculparme, aunque salí de vacaciones pocos días después del capítulo pasado no ha sido un buen momento en mi vida en todos sus ámbitos, pero ahora que estoy mejor me siento renovada, traeré el próximo capítulo muy pronto (ya llevo una parte).

Pensé en su sugerencia de hacer un maratón de capítulos...no es un sí, pero lo voy a pensar, si se da la ocasión lo haré xD. Como siempre, gracias por todo su apoyo, me hace más feliz de lo que piensan. En esta ocasión Peridot será nuestra narradora.

Ya saben, Steven Universe no me pertenece.


–Sí…termine de hacer todo…sí, eso también…no, no te preocupes por ello, en serio…sí, te espero, llámame cuando llegues y por favor, no subas…sí, yo también.

Lázuli esbozo una pequeña sonrisa al teléfono, a lo que hice una mala cara que no me moleste en ocultar. Mi compañera de cuarto colgó y guardó su teléfono, sin voltear a verme tomó la última caja que había en nuestra habitación y la apilo junto a las demás que había en la sala. Ella suspiro con cansancio y se llevo una mano a su rostro para limpiarse el sudor, pude sentir su mirada repentinamente en mi espalda, Lázuli pensaba que estaba enojada y no la culpo, cualquiera lo haría y los eventos de esta semana habían sido caóticos…pero la verdad era otra muy lejana, estaba preocupada y desesperada.

–¿En serio vas a irte? – Tuve la repentina necesidad de preguntar algo obvio, sin embargo, Lázuli no dijo nada y se sentó en el sillón contrario a donde estaba – Lázuli.

–Ya dije todo lo que tenía que decirte, Peridot.

–Sé que no es así, creo que llegué a conocerte en este tiempo que vivimos juntas…realmente no entiendo porque estás haciendo esto, pero… – Me detuve al ver su aspecto ausente, no me estaba prestando atención… se esforzaba en no hacerlo, eso me dolía.

–Por favor…sólo déjame en paz.

–¿Qué?

Parpadeé sin saber como reaccionar, sentí la boca seca, además de un sabor amargo. No sé que me sorprendió más, si la repentina declaración de Lázuli o su aspecto, sombrío y triste; verla ahí, recargada en el marco de la puerta de brazos cruzados casi al borde de las lágrimas era algo que me rompía el corazón. Desde el momento en que ella llego lucía como una persona fuerte y llena de vida, algo que me cautivo, ahora se veía devastada y sé que todo era culpa de esa tonta de Jasper. Por más enojada que este por todo no puedo dejarme vencer, necesito alejarla de esa bruta…pero con esto, ¿cómo?

Había pasado una semana desde que Lázuli y yo peleamos por Jasper, desde ese momento ella había estado distante conmigo y por más que deseará acortar esa distancia como siempre, no hice nada al respecto…mi juicio se nublaba y no podía pensar lógicamente. La ciencia era mi gran aliado, pero en estas cosas del amor, ¿dónde se encontraban los pasos a seguir?, la respuesta correcta donde no hay error y dolor.

–Lo que escuchaste, estuve pensando mucho en estos días – La voz de mi compañera de cuarto sonó torpe, con cada palabra que salía de sus labios su tono era cada vez más bajo – Llegué a la conclusión de que es lo mejor, viendo todo lo que ha pasado entre nosotras últimamente – Ella tomo aire y tembló ligeramente – Voy a mudarme…el fin de semana me voy.

–¿Por…por qué? – Mi voz reflejaba incredulidad, sabía que las cosas entre nosotras no estaban bien, pero, ¿a tal grado?

–No me siento cómoda…

–¿Es por Jasper? – Sabía que lo que me dijo no era cierto, me estaba mintiendo. A pesar de que me sentía mal tenía la confianza en que podía hacerla cambiar de opinión, vamos Peridot, es tu compañera de cuarto, tienes que pelear, Lázuli te necesita más que nunca…no hay tiempo para sentirse triste y hundirte junto a tu corazón roto.

–Jasper no tiene nada que ver en esto – Lázuli se abrazo más así misma mientras apretaba los labios, volteó a verme pero su mirada palideció y volvió a desviarla – ¿Puedes dejar de culparla de todo, qué tal si sólo quiero irme y ya?

–Te divertías…en el parque de diversiones, nuestros maratones de Camp Pining Hearts, ¡todo! – Grité, estaba harta de que no viera lo obvio, puede que yo no le guste, pero esto era el colmo – ¡Sé que las cosas no han sido las mejores y me siento pequeña por ello!, pero lo intento…realmente lo intento – Lázuli me miro asustada, se acerco un poco a mi pero segundos después se arrepintió y suspiro con un rostro lleno de dolor, se alejo.

–Sólo quería decirte que me iré – A pesar de todo, Lázuli lucía peor que yo – Pasaré las noches siguientes en el departamento de Jasper.

–Tienes que escucharme, aunque sólo sea tu compañera de cuarto…realmente me preocupo por ti, no soporto verte en ese estado, Lázuli – Realmente sonaba desesperada – Jasper no es una pareja óptima para ti…te está haciendo daño y lo seguirá haciendo, puedes no verlo ahora porque estás enamorada…pero yo sí, sus personalidades no son compatibles y…

–No se trata de Jasper…Peridot.

–No, se trata totalmente de Jasper, ¿por qué otra razón podría ser? – Lázuli tembló un momento ante mis palabras, aunque ella trataba de parecer decidida ahora mostraba duda, ¿en realidad había otra razón? No sé me ocurría nada y eso me desesperaba, sólo quería que se sintiera mejor.

¿Por qué mis sentimientos no podían alcanzarla?, yo sólo quería lo mejor para ella…tragué saliva y me acerqué lentamente a ella, Lázuli estaba de espaldas a mi sin moverse, lucía pensativa, como un zombie. Quería demostrarle que estaba aquí para apoyarla, sea lo que tenga yo no me iré de su lado…a pesar de su actitud fría y la barrera invisible que siempre mantenía entre nosotras. La abrace lo más fuerte que pude.

–¡Suéltame! –Lázuli se giro de forma repentina, me empujó y tiró al suelo, apartándome de ella para mi sorpresa.

–¿Por…por qué? – Pero ella no me escuchó – ¿Qué sucede?

–Jasper no es el problema…eres tú – Murmuro Lázuli – Deja de tener este efecto aterrador sobre mi…

Ambas nos miramos a los ojos por unos segundos que me parecieron eternos, Lázuli estaba asustada, sobre todo, confundida, lo veía en su semblante. Permanecimos en un silencio incómodo, ¿yo, afectarla?, por más que le daba vueltas a sus palabras no entendía a que podía estarse refiriendo…pero algo tenía claro, era mi culpa, es irónico…a pesar de que estaba molesta y deprimida por lo de Jasper, siempre intenté ver lo mejor para Lázuli, al parecer no fue suficiente.

–Lo siento.

Lázuli lucía más frustrada por mi palabras, cerró los ojos e hizo un gesto de dolor, apretó los puños y salió del departamento dando un portazo. Me sentí más sola que nunca…algo que no creí posible.

A pesar de las cosas que me dijo Lázuli sabía que yo era una mejor compañía para ella que Jasper. No sé a que se refería con "tener un efecto sobre ella", pero podemos arreglarlo como siempre lo hacemos, más que ser la dueña de su afecto, quería que sonriera y fuera feliz, además, en nuestro tiempo como compañeras de cuarto sé que desarrollo empatía por mi. Quiero lo mejor para ella…pero hacer que se de cuenta era complicado…que tonta soy, si no puedo decírselo, ¡sólo tengo que demostrárselo!

–Lázuli, mira –Busqué en mis bolsillos la pulsera de amistad que hice para ella con Steven, la escondí entre mis dedos y me senté junto a ella, acción que la tomo por sorpresa, tome su mano y le deposite el pequeño objeto, estaba nerviosa…no eran las circunstancias bajo las cuales desee darle mi regalo –Lo hice yo…con ayuda de Steven, y…

–No quiero… – Dijo Lázuli, mirando la pulsera con un deje de dolor y tirándomela de vuelta – …tu basura – Finalizó, frente a mi mirada de incredulidad.

–¿¡Qué, acaso las pulseras tiene efectos malos en ti también!? – Lázuli me miro con enfado, pero no me importo, había llegado a mi límite, ¡estaba harta de todo! – Mira, lo entiendo, sabes?, estás confundida…no quieres estar aquí por todo lo que ha pasado entre nosotras, ¡este lugar no se siente exactamente como casa aún!, ¡estás sola, a pesar de estar con Jasper no puedes dejar de sentirte así!, ¡nadie podría saber como se siente eso!, oh, espera, ¡yo lo sé!, ¡somos iguales!, excepto…que no tienes por qué estar sola… – Lázuli hizo mala cara y desvió la mirada – Así que dime, ¿qué quieres de mi?, y sea lo que sea…lo haré.

–Quiero…¡irme de aquí! – La mire sorprendida…incluso todo lo que le había dicho, por más que trataba de que entendiera, nada daba resultados – No es tan difícil de entender… – Susurro Lapis, tratando de lucir más calmada.

Dolía mucho todo lo que estaba haciendo, me refugiaba en mis esfuerzos por lograr que ella se sintiera mejor, de que se quedará…pero con cada uno de ellos me sentía peor, mi amor por ella dolía de una forma que no creía posible. ¿A esto se refería Garnet cuando hable con ella el día de la competencia?.. pero no puedo rendirme, no a estás alturas.

–A veces me haces sentir débil, sólo intento que puedas confiar en mi y cada intento sale peor…me preocupas, Lázuli, no quiero verte sufrir porque me encanta verte sonreír, cuando me ves puedo sentir tantas emociones que no sé como controlarlas…o como sentirme, todo es raro y confuso cuando estoy a tu alrededor – Lázuli volteo a verme, se veía como si quisiera decirme algo – Por eso sé que Jasper no te merece, ella no es digna de alguien tan increíble como tú…y se que yo tampoco lo soy…

–Así es como me siento – ¿Eh?, miré a Lázuli intrigada, ¿ella se sentía…como yo?, no estaba entendiendo nada – Peridot, yo…

–¡Renacuaja! – La puerta se azoto contra la pared de repente y vi a Jasper entrar al departamento, antes de que pudiera pararme y echarla ella camino hacia mi y me revolvió el cabello fuertemente en gesto de burla, gruñí en respuesta y la aparte.

–Jasper, te dije que esperaras afuera – Lázuli se paro del sillón y se interpuso entre nosotras.

–¿Estás despidiéndote de mi novia?, ¿cómo diría tu amiga?, la falla genética pequeña como tu…¿Peri-tonta, quizá? – Jasper se rio estruendosamente para mi enojo, ahora se burlaba de Amatista, bien, esto era demasiado – Te lo advertí...he ganado – Jasper hizo una sonrisa de ganador, me hundí más en mi asiento…sabía a que se refería, Lázuli estaba a su lado, no tuve la oportunidad de decirle mis sentimientos…ni siquiera noto el detalle de la pulsera de amistad.

–Jasper, déjala en paz – Dijo Lázuli.

–Bien – Respondió Jasper mientras cargaba casi todas las cajas y el equipaje de Lázuli, no eran muchas, salió del departamento aún riéndose. Lázuli tomo la caja que faltaba y la siguió lentamente, en el marco de la puerta se detuvo y me volteó a ver, yo aún seguía con la mirada perdida en el sillón.

–Sé que lo intentaste, pero es lo mejor – Dijo Lázuli, a lo que no le respondí – Adiós, Peridot.

Lázuli salió del lugar cerrando la puerta tras de si, espere unos segundos con la vaga esperanza de que regresará, como era de esperarse, eso no sucedió. Me llevé mis manos a los ojos en frustración y comencé a llorar…no pude detenerla, no pude hacer nada frente a Jasper, ¿por qué tuve miedo?, miré la pulsera de amistad que hice, me paré del sillón y la rompí. Aún llena de lágrimas fui a mi habitación mientras escuchaba en sonido de las piedritas retumbar contra el suelo, al llegar me metí en mi cama y me coloqué las sabanas encima.

Me quedé llorando alrededor de una hora, tiempo en que sentí que ya no tenía más lágrimas que tirar. Mi dolor de cabeza era terrible y sentía hinchado los ojos…no podía creer que esto estuviera pasando, no quería quitar las sábanas a pesar de que tenía calor…vería la ausente cortina y el lado de la habitación de Lázuli vacío, me haría sentir peor si eso era posible. Me acosté de lado, cerrando los ojos en espera de poder dormir un poco cuando escuche que la puerta se abrió.

–¡P-Dooot!, ¿Dónde estás? – Esos eran los gritos de Amatista.

–¿Estás segura de esto, Garnet? – La voz de Perla reflejaba preocupación – Quizá debimos venir mañana…¿hoy se mudaba Lapis, no?

–No, ahora está bien, Peridot nos necesita – Dijo Garnet lo suficientemente alto para poder escucharla.

Escuché el sonido de la puerta de mi cuarto abrirse, tome y exhale aire, honestamente no esperaba que ellas vinieran a tratar de animarme…tomando en cuenta que Perla y Garnet trabajaban, ¿habían faltado por mi? Agradecía el gesto pero no quería ver a nadie, además de que falle en hacer cambiar a Lázuli de opinión y tenía el corazón roto. Suspire cuando Garnet me quito las sábanas, me sorprendió un poco que se haya quitado sus lentes, a su lado estaba Perla viéndome con miedo y Amatista, que lucía triste.

–¿No les he causado ya muchos problemas? – Pregunté débilmente, acurrucada en posición fetal, las ganas de llorar regresaron.

–No te preocupes, Peridot – Garnet me dedico una pequeña sonrisa – Nosotras estaremos ahí siempre para ti…aunque seas una tonta – Ella rio levemente.

–Esa es mi palabra – Las chicas lucían felices de que respondiera a las bromas como siempre, pero por dentro estaba rota…así me sentía, estaba segura que me veía peor que Lázuli ese día que me dijo que se iba a mudar.

–Peridot, hemos estado hablando y sabemos…queremos, que vengas a vivir con nosotras – Las palabras de Perla sonaron y salieron de mis oídos con la misma rapidez con las que fueron dichas – Sé que es demasiado pronto, pero creemos que es lo mejor y…

–Lázuli va a regresar…aunque se haya ido va a volver, lo sé.

Garnet, Amatista y Perla se miraron entre ellas con preocupación, sé lo que piensan…pero yo conozco a Lázuli, ella regresará, no sé cuanto tome, pero lo hará, yo la esperaré y la recibiré cuando llegue ese momento…no tengo fuerzas para actuar, me siento cobarde, no sé que debería hacer, el amor es complicado y ni siquiera Garnet puede darme un consejo.

–Sólo será por un tiempo Peridot, un mes…o más, sólo piénsalo – Dijo Perla con nerviosismo, tome mis sábanas y me tape, entendía que estaban preocupadas, pero no iba a mudarme…incluso si Lázuli no regresaba, la única compañera de cuarto que quiero es a ella.

–Perla, lo dejo en tus manos –Dijo Garnet lentamente mientras escuchaba que se paraba y se iba de la habitación.

–Cuida bien de ella, P – Susurro Amatista, lucía muy decaída…si llego a sentirme mejor debo preguntarle la razón.

–Pero Garnet, ¿crees que es una buena…? – Perla se calló cuando Amatista cerro la puerta tras de si, ella suspiro con cansancio, un largo silencio inundó la habitación hasta que Perla quito las sábanas de forma gentil para ver mi rostro y me dedico una pequeña sonrisa que me hizo sentir genuinamente mejor.

–¿Vas a convencerme de qué me mude con ustedes? – Pregunté irónicamente.

–No – ¿Ah? – Al menos, no es mi propósito – Perla lucía triste – Estamos muy preocupadas Peridot, desde que nos contaste que Lapis iba a mudarse estuvimos pensando que podríamos hacer para animarte, Amatista y Garnet sugirieron muchas cosas pero yo sabía que nada iba a funcionar, incluso me sentí mal invitándote a mudarte con nosotras, sabía que ibas a negarte, y diga lo que diga vas a seguir rechazando la oferta…yo lo sé mejor que nadie, te comprendo.

Guardé silencio y desvié la mirada, aunque Perla era una gran amiga eran pocas las ocasiones en que teníamos momentos como este, sabía a que se refería. La situación en la que estoy es similar a cuando Perla se entero de que Rose y Greg estaban juntos…ambas estábamos enamoradas de personas que no nos correspondían, sobre todo, nunca pudimos decirle nuestros sentimientos.

–Te veo reflejada en mi y no soporto verte así…ninguna de nosotras, tienes algo que yo no tuve en su momento, ahora estamos todas juntas, y podemos ayudarte, pero necesitamos que nos permitas hacerlo – Quizá…sólo quizá no sea tan mala idea irme, aunque sea unos días, despejar mi mente en casa de las chicas – Lapis no va a regresar y sé que te sientes abandonada, pero…

–Hey, Lázuli va a regresar – Le recriminé, a lo que Perla suspiro y negó lentamente con la cabeza.

–No soy nadie para decirte esto, Peridot, pero la verdad es que Lapis no va a regresar, ahora esta con Jasper y…

–¡No, nuestra situación no es la misma! – Perla se sobresalto ante mi repentino grito – Lapis volverá…yo lo sé…puedo hacer que regrese.

–Peridot, sabes tan bien como yo que eso no…

–¡Ella no me va a dejar como Rose lo hizo contigo! – Perla se quedo ida, fue cuando fui consciente de lo que dije, intente acercarme un poco pero ella ya había empezado a llorar haciéndome sentir más culpable – Perla…yo no…no quise decir eso, lo siento…sólo… – Perla se paro y salió corriendo de la habitación, ¡genial, justo lo que faltaba! – ¡Perla! – Escuché un portazo en la puerta de la sala y gruñí con fastidio.

–Peri – Dijo Amatista, que entro a la habitación, lucía enojada– ¿Qué diablos le dijiste a Perla?, que no quieras mudarte con nosotras no quiere decir que le grites.

–No es eso… – Murmure de forma incómoda.

–Garnet se fue, acaba de ir tras Perla – Amatista se sentó al lado de mi cama –Sé que estás mal…pero hey, no es tan malo, ¡hay más compañeros de cuarto geniales en esta ciudad, como mi prima Ópalo!, te la presentaré y…eso no ayuda, ¿verdad?

–No.

–Lo siento…sólo quiero que te animes, pensé en muchas cosas con Garnet, pero ninguna cosa suficientemente buena – Amatista rio con amargura – No sé que le viste a L, es irritante, aburrida, se enoja con facilidad y te trato horrible…a pesar de eso, sigues queriendo que regresé.

–Lázuli no estaba bien…la verdadera Lázuli es diferente, yo la conozco, quizá no completamente, pero puedo decirlo – Amatista me sonrió, amargamente, más triste que antes si era posible, quería preguntarle la razón, pero no me sentía con ganas de escuchar sus problemas en esta ocasión, con Lázuli y Perla mi cabeza no dejaba de dar vueltas.

–Siempre estaré aquí para ti, Peridot.

–Gracias, Amatista.

–Deberíamos ir a ver a Perla, sea lo que le dijiste no va a parar de llorar como por una semana, se parece a cuando le llego la invitación de boda de Rose y Greg – Reí robóticamente ante las palabras de Amatista, algo que por mi fortuna no notó extraño.

Garnet le había avisado por teléfono a Amatista que ella y Perla estaban en su casa. Fuimos caminando para despejar mi mente, no pensé que saldría de mi habitación tan rápido después de lo de Lázuli…pero era algo que tenía que hacer; minutos después llegamos y nos recibió Garnet, a pesar de que sabía lo que había dicho a Perla me sonrió con sinceridad y me invitó a pasar, pase de la sala y fui directamente a la habitación de Perla, la encontré como estaba yo hace rato: acurrucada debajo de las sábanas de mi cama, ¿así me veía yo?, creo que podía entender mejor a Perla.

–Perla – Dije para que ella supiera que la persona que había entrado era yo.

–Sólo vete.

–Lo siento – Perla se quito la sábana lentamente – Ahora entiendo como te sientes, no debí decirte eso pero…así como te sientes es como me sentí cuando dijiste que Lázuli no iba a volver…lo sé…pero no voy a renunciar a la idea…porque no puedo.

Perla salió de la cama y corrió a abrazarme, aún llena de lágrimas, acción que me contagio aunque me esforcé en que no pasará. Garnet nos veía orgullosas desde el marco de la puerta, poco después llego a Amatista que, aunque no entendía nada, se nos unió en el abrazo, acción que fue bien recibida por Perla, para mi sorpresa.

Decidí que lo mejor era irme al departamento, fuera de todo, no me sentía lista…mi corazón dolía y lo mejor era estar en casa, Garnet entendió que necesitaba mi espacio y no insistió. Me despedí de todas, Perla sobre todo, ella me dio un abrazo muy grande, me susurro un cálido "Tú puedes" y que no estaba sola, Amatista por su lado lucía muy preocupada por Perla, aunque se lleven como perros y gatos se que la aprecia mucho, lucía ausente pero me revolvió el cabello y se despidió sin decirme nada.

Después de una larga caminata llegué a mi departamento, me arrepentí brevemente de mi decisión…ver la sala me hacía acordarme de todos los momentos que compartí con Lázuli, esa sensación de malestar en mi estomago regreso más fuerte que nunca…llorar ayuda a desahogarse y está científicamente comprobado, entonces, ¿por qué no podía llorar?, aún ida, vi mi grabadora en el sillón de la sala, hace tiempo que no hacía una fecha de registro.

Va a ser un tiempo largo…muy largo.


No me odien, recuerden que todo esto es necesario.

Es tan divertido escribir puntos de vista diferente, con estos dos últimos capítulos lo reafirmo más que nunca.

Quisiera hacer un comentario sobre el asunto de Lauren Zuke (el cierre de su cuenta de Twitter debido al acaso que recibió de la parte de la guerra de ships Lapidot y Amedot, además de otros aspectos), en parte porque se relaciona con este fic (no solamente porque me gustan ambas parejas). Esta historia es muy importante para mi, va reflejada la forma por la cual me gusta mucho el Lapidot, pueden ahora no verlo porque estamos algo lejanos del final, pero al menos, ese es mi propósito final. A pesar de los problemas lo importante es el amor de todas sus formas, vi que algunos están dejando el fandom por ello y puedo entenderlo, pero, creo que el mensaje que tiene esta serie tan bonita es claro...cometemos errores, pero aprendemos de ellos, no somos perfectos, hacemos cosas de lo que nos arrepentimos. El odio no se combate con más odio.

Gracias por leer :)