HOLA A TODOS, AQUÍ ESTÁ OTRO CAPÍTULO, ESPERO QUE LES GUSTE, SÉ QUE ME DEMORO EN ESCRBIR, DE VERITAS…LO SIENTO, TRATO DE ESCRIBIR Y ESCRIBIR APROVECHANDO QUE ESTOY DE VACACIONES, LES ASEGURO QUE VOY A MANDAR EL SIGUIENTE CAPÍTULO, ES SOLO QUE ME VOY A DEMORAR, BUENO…SUERTE A TODOS… ¡FIGHT OH! ¡OHHHHH!

CAPÍTULO SORPRENDENTE 10

¡AH!... ¿POR QUÉ COMIENZO A SENTIR ESTE SENTIMIENTO EXTRAÑO POR MICKY?

Al día siguiente, el sol es cada vez más intenso, pero en el cuarto de Mikan siempre se sentía un ambiente frío, con excepción de ahora que ese cuarto estaba rodeado de puro amor entre Natsume y Mikan, ellos seguían durmiendo, siempre se dice que cuando uno duerme es como un angelito, pero creo que en esta situación puede aparecer el ángel del amor, ellos dos estaban cogidos de la mano, Mikan comienza a abrir los ojos lentamente, trata de levantar sus dos manos para estirarse, pero no podía, es ahí donde se da cuenta que su mano y la de Natsume estaban juntas, Mikan sonríe, trata de levantarse pero seguía sin poder lograrlo.

-No te levantes aun, pinochín. –dice Natsume riéndose, él seguía molestando a Mikan con ese sobrenombre a pesar de que acaba de despertar- Tu tobillo no está del todo curado.

-Pero…Natsume tengo que ir al colegio.

-No me refería a eso, te voy a ayudar con tu tobillo

-De acuerdo, pero primero me voy a cambiar.

-Entonces me voy a quedar.

-Veteeee…¡pervertido!

Natsume sale del cuarto riéndose, Mikan lanza una almohada a la puerta, estaba molesta con él, siempre bromeaba con ese tipo de cosas, pero su corazón latía cada vez más rápido, no podía sacar de su mente la sonrisa de Natsume, realmente eso le cautivaba mucho, vio su relo y ya era tarde, tenía que cambiarse rápidamente, aunque le era muy difícil por su tobillo, Natsume estaba afuera del cuarto de Mikan, solo escuchaba muchos ruidos, no podía evitar reírse porque parecía que Mikan se estaba golpeando a cada rato.

Mikan sale muy agotada, Natsume le miró y solo sonrío, luego al verla, se acercó a Mikan, ella una vez más estaba muy nerviosa, Natsume estaba demasiado cerca, ella cerró sus ojos, Natsume se acerca aun más y le quita el pilimili que sujeta su cabello, al apartarse, ve a Mikan que aun cerraba sus ojos, él comienza a reírse.

-¿Qué haces? –pregunta Natsume sin parar de reírse- Realmente te mueres por besarme.

-Estás equivocado. –dice Mikan muy roja y molesta porque él siempre para bromeando.

-Te cae muy bien el cabello suelto, se te ve muy linda

-¿De verdad? ¿No me estarás bromeando? –pregunta Mikan tratando de no confiar en sus palabras.

-Sí, me gustas mucho más.

Mikan no podía evitar sonrojarse, más aun cuando la cargó en sus brazos para poder bajar las escaleras, Mikan se sentía feliz y contenta como si estuviera en un cuento de hadas, tan solo que su príncipe es demasiado molestoso, pero mientras más lo veía, sabía con exactitud que él era muy atractivo, más aun con su gorro, nunca creía que Natsume se enamoraría de ella, solo con Natsume podía actuar como ella verdaderamente es y no se sentía incómoda para nada.

Una vez pasado la difícil prueba de bajar las escaleras; aunque Natsume siempre se quejaba de Mikan porque pesaba tanto, Mikan se moría de ganas por golpearle. La mamá de Mikan estaba colocando la jarra que contenía jugo de naranja en la mesa, había muchos panes, volteó y les observó a los dos, Natsume rápidamente bajó a Mika de su espalda. La mamá de Mikan invitó a desayunar a Natsume, los tres se reían a cada minuto, pero más aun la mamá de Mikan no podía evitar reírse porque veía a su hija y Natsume discutiendo a cada rato por un pan, por el jugo y hasta por la leche.

Finalizo el desayuno, Natsume fue al baño para llamar por teléfono a su chofer y pedirle que traiga su coche de inmediato, pero cuidando de que su mamá no se entere de nada, luego Natsume se miró al espejo, y a través de este espejo vio a Mikan sonriéndole, ella cerraba sus ojos y Natsume se acercó al espejo, en unos segundos se encontraba besando al espejo, él se aparta inmediatamente asustado, pero luego se ríe y cierra la puerta del baño.

-Mikan, vamos al colegio.

-¿Qué te pasó? –pregunta Mikan acercándose a Nasume- Parece que hubieras besado algún espejo, pero creo que el caballito no haría tal cosa, ¿o me equivoco?

-¡No molestes, pinocho! –dice Natsume avergonzado.

-Esperen…¿Mikan, cómo vas a poder ir al colegio si está lastimado tu tobillo? –dice la mamá de Mikan al observar que su hija apenas podía levantarse.

-¡No es ningún problema! –dice Natsume ayudando a Mikan, ella se apoyaba en su hombro para levantarse y este cargó la mochila de Mikan- Mi coche nos espera afuera.

-¡Natsume eres brillante y por cierto el novio de mi hija! –dice la mamá de Mkan con mucha euforia.

-¡Mamá! –dice Mikan un poco avergonzada por la actitud de su mamá- Siempre estás adorando a Natsume.

-Por favor, Mikan. –dice la mamá de Mikan acariciando el cabello de su hija- No fastidies para nada a tu futuro esposo.

-¡Mamá, ya te dije que nos falta mucho! –grita Mikan aun soportando el dolor de su tobillo, cuando sintió que la mano de Natsume sujetaba su cintura.

-Nos vamos, Mikan, y gracias por el desayuno, señora.

El chofer sale del auto, les sonríe a los dos tortolos, la mamá de Mikan estaba muy feliz por la relación de su hija y Natsume, se sorprendió aun más cuando Natsume la volvió a cargar en sus brazos, el chofer abre la puerta, Natsume le apoya en uno de los asiento, luego el chofer cierra la puerta y empieza a arrancar el coche, Mikan por poco y se cae del asiento, si no fuera por Natsume, quien logró evitarlo. Los dos se miraban fijamente, ni uno desviaba los ojos del otro, el chofer miraba por el espejito del coche lo que sucedía, comenzó a reírse a carcajadas, estos dos de inmediato se separaron.

-Natsume, disculpa a mi mamá si te ofendió respecto a que serías mi futuro esposo. –dice Mikan mirando la ventana del coche, no quería mirarle a los ojos por vergüenza.

-No estoy ofendido para nada, Mikan… -dice Natsume cogiendo la mano de Mikan, ella voltea mirándole sorprendida como nunca- Además en el futuro, te pediré que seas mi esposa.

-Nat-su-me, pero… -dice Mikan muy nerviosa, la mirada de Natsume era totalmente seria.

-¿Por qué te pones así? –pregunta Natsume cogiendo delicadamente la mejilla de Mikan- Nosotros estaremos para siempre juntos, Mikan.

-¿En serio? –pregunta Mikan muy roja.

-Nunca en mi vida, he hablado tan seriamente… -dice Natsume con unos ojos serios - Es una promesa entre los dos.

-De acuerdo –dice Mikan muy feliz y contenta, los dos juntan sus dedos, símbolo de la promesa.

-Yo también voy a participar, voy a ser el testigo –dice el chofer riéndose sin parar.

Llegan al colegio, Mikan se apoya del hombro de Natsume y este le coge de la cintura para poder evitar cualquier accidente. Mikan se queda mirando a Natsume, pero tenía un presentimiento de que este día no iba a ser el mejor, tenía mucho miedo.

-Joven… ¿Vengo a recogerle? –pregunta el chofer cogiendo el volante.

-Sí, pero trata de no reírte mucho la próxima vez – dice Natsume mirándole.

-Ok, Ok, es que ustedes están planeando un futuro y además, joven, hoy usted está muy feliz, siempre sonríe cuando está con Mikan, bye bye… -dice el chofer sonriendo y arrancando el coche a toda velocidad.

Mikan y Natsume entran al colegio, todos los alumnos gritan de la emoción al verlos juntos, Mikan estaba nerviosa, además todos veían que Natsume sujetaba su cintura.

Misaki, Bori y Suki les miraban, pero estaban sorprendidas por la presencia de Mikan, ella todavía no se había recuperado del tobillo, las fans de Natsume estaban celosas, nada más mirar a Mikan apoyada en el hombro de su príncipe, le daba mucha rabia.

- ¿Qué haces aquí, Mikan? –pregunta Suki muy preocupada al ver la situación de su amiga- Se supone que debes estar descansando.

-Eso es cierto, estás mal de tu tobillo. –dice Misaki

-En serio, estoy bien –dice Mikan sonriendo, Natsume le miraba, no le gustaba que se arriesgara tanto – No se preocupen.

-¡Natsume! ¡Apóyanos! –insiste Bori mirando enojada a Natsume.

-¡Ya lo hice! –grita Natsume mirando a Bori- Pero esta chica pinochín, es demasiado terca e insistió en ir al colegio.

Mikan odiaba el sobrenombre, volteó enojada y observó a Micky, quien lucía un nuevo peinado, un pantalón yin, camisa a raya de color azul y blanco, casaca blanca, zapatillas deportivas de alta calidad y por lo que se veía es de cuero, caminaba a grandes pasos, sin desviar la mirada de su princesa. Micky observaba como todas las chicas se desmayaban al verlo, realmente se veía diferente, aunque él solamente quería ver la reacción de su princesa, tan sólo eso le importaba.

-Hola, princesa… -dice Micky sonriendo a Mikan, con unos ojos demasiado tiernos que cualquier chica se derretiría por sus ojos- Misaki, Suki, Bori y… ¿cómo te llamas?

-Me llamo…-dice Natsume enojado pero sin siquiera apartar su mano de la cintura de Mikan- Nat-su-me.

-¡No me interesa escucharlo! Sólo fue una pregunta retórica, se suponía que tú no debías contestarla –dice Micky burlándose por el poco cerebro que tenía Natsume, este se moría de ganas de golpearlo pero no podía porque si se aparta de Mikan, ella podría volver a lastimarse de su tobillo- jajaja….¡Idiota!

- ¡Oye! Mide tus palabras, no me provoques –dice Natsume con unos ojos penetrantes.

A pesar de los ojos penetrantes de Natsume, que influían mucho temor pero Micky no le tomaba importancia a esto, en cambio Misaki, Suki y Bori estaban temerosas, trataban a toda costa de evitar esos ojos, pero era como si las persiguiera a cada rato, Micky no tenía miedo e incluso fue directamente a Mikan y cogió su mano de ella mirándole fijamente a los ojos, Mikan le miró , comenzó a sentirse extraña, Natsume tan solo mirarlos, le daba rabia, no soportaba que Mikan viera a otros chicos que no fuera él, así que empuja a Micky, Mikan se queda sorprendida y Natsume le da un beso en su frente, luego de esto trata de que los dos vayan a su salón, pero Micky, de inmediato, coge la mano izquierda de Mikan.

-Por favor, princesa… -dice Micky cogiendo la mano de Mikan con mucha fuerza- dime cómo estoy… ¿me veo bien? Me esforcé mucho para que puedas verme a mí.

- Digamos que te ves muy atractivo..-dice Mikan sin poder evitar esos ojos tan tiernos de Mikan, que brillaban con intensidad, ella estaba muy nerviosa, no entendía por qué- lindo, tierno y muy guapo.

-Princesa, esas palabras me llenan de alegría. –dice Micky acercándose lentamente hacia Mikan, cogiendo su mejilla, quien se encontraba roja.

- Esto… vámonos al salón, Micky –dice Mikan mirando a Micky, ella no tomaba en cuenta la presencia de Natsume, quien se moría de los celos, más aun que veía a Mikan, quie no hacía nada para evitarlo.

Suki y Bori estaban sorprendidas, no podían creer la actitud de Mikan, ella siempre trataba de distanciar a Micky; pero esta vez era distinto. Sus amigas sabían que si la dejaban actuar de esta manera, se iba a crear un gran problema entre Natsume y Micky, que tendría como consecuencia la separación definitiva entre ellos. Micky, quien estaba tan cerca de Mikan y cogía su mejilla sonrojada delicadamente, pudo sentir esta vez un pequeño sentimiento de Mikan hacia él, no podía creerlo, estaba muy feliz, y no dudó en seguir adelante con su plan, atreviéndose a dar un beso a Mikan en la frente, esto enojó mucho a Natsume, quien de inmediato empujó a Micky, este se contuvo por respeto a Mikan. Natsume estaba cabizbajo, le dolía demasiado ver a Mikan actuar de esa manera, sus ojos eran penetrantes, su mirada cambió totalmente, ya no era la mirada tierna de siempre.

-Princesa, te di un beso en la frente y otro beso que te quiero dar es...en… -dice Micky, sin siquiera importarle que Natsume estuviera junto a ella, acercándose a Mikan –los labios.

Natsume enfureció por completo, Mikan le observó y hasta le dio miedo su forma de ser, nunca en su vida había sentido escalofríos, Natsume levanta su mano, forma un puño con ella, Mikan se asusta, no quería que hiciera daño a Micky, por lo tanto, ella impidió el beso cruzando sus manos.

Micky se quedó sorprendido porque no pensaba que Mikan interfiriera en ello, pero ella se aleja de él, apartándose con Natsume, apoyada en el hombro de él por el problema de su tobillo, esta vez Natsume coge su cintura sin decir una palabra ni siquiera se atrevió a mirarla.

-No sé por qué pero ahora… -dice Mikan muy confundida, nerviosa, sabía que su comportamiento de antes estaba mal, pero no podía evitarlo, simplemente su mente estaba en otro lado- cada vez que se acerca Micky, mi corazón empieza a palpitar rápidamente… ¿qué hago? ¿Estaré siendo infiel?

- Mikan… ¿te encuentras bien? –pregunta Natsume aun con esos ojos penetrantes, él no hablaba con la misma voz tierna de siempre con Mikan, esta vez era distinto.

- Sí, estoy bien… -dice Mikan afirmando, a pesar de que Natsume no estaba de buen humor por lo que pasó, era la primera vez que se sentía incómoda, pero una vez que se encontraba en su aula. Con la ayuda de Natsume pudo ubicarse en su respectivo asiento.- Estoy preocupada por Bori.

- Eso déjamelo a mí… y no me molestes… -dice Natsume sentado en una silla que se encontraba al lado de la ventana, aunque realmente él siempre se sentado al lado de Mikan, pero esta vez estaba enojado, no deseaba hablar con ella, Mikan comprendía la situación, pero no le agradaba observar a Natsume de esa manera.

Misaki ingresa al salón, observa a Suki, quien estaba jugando con Bori a las cartas, Bori usualmente se molestaba cuando perdía, su obsesión era ganar en todo, es por eso que muchas veces Suki se negaba a jugar con ella, así que Bori usaba métodos para convencerla como los futuros chantajes, había veces en que Suki no le quedaba de otra que acceder a lo que ella quería.

Luego, observó a Micky, quien miraba a Mikan, esta comenzaba a ponerse nerviosa porque Micky no dejaba de mirarla, esto le inquietaba demasiado, pero mientras más lo hacía, su corazón seguía palpitando, ella creía que su corazón tenía problemas, porque antes siempre palpitaba cuando se trataba de Natsume y ahora es distinto, Misaki observaba muy orgullosa por el éxito del plan que habían tramado, Micky volteó inmediatamente y obervó a Misaki, quien le hacía una señal con su dedo en forma de triunfo, él se levantó de inmediato, corrió hacia Misaki y la abrazó muy fuerte.

-¡Gané! –grita Bori de la emoción lanzando las cartas al suelo, Suki se enoja, aunque no tanto porque ella le había dejado ganar, era esto o sino seguir jugando hasta que Bori gane.

-Bori…Bori… -dice Suki sonriendo, observó a Misaki y Micky abrazados, realmente le sorprendió este hecho, luego observó a Mikan para saber su reacción frente a esto y se encontró con que ella se quedó dormida.

Natsume aun seguía enojado, temía perder a Mikan, no quitaba de su mente lo que pasó, golpeó la pared tan fuerte que hasta sus compañeros lo notaron, Natsume volteó y los miró fríamente, todos se quedaron paralizados del miedo, Natsume observó que su mano estaba herida, miró la sangre y recordó cuando unos delincuentes estaban siguiendo a Mikan, ella estaba asustada, pero po proteger a Natsume decidió pelear, nunca en su vida había visto que una chica tan tonta se arriesgara, pero al recordar este hecho, hizo que Natsume dejara a lado su odio, su mirada tierna volvió, esa mirada que Mikan adoraba, también sabía que si actuaba de esta manera, Micky aprovecharía la situación para quitarla, así que no dudó un instante y se sentó a lado de Mikan, ella aun estaba durmiendo, Natsume se quitó su chaleco y comenzó a abrigarla con ella.

-Ah.. Misaki …-dice Suki acercándose lenatmente con una sonrisa sarcástica, no comprendía el motivo de su abrazo, así que pensó que se gustaban- Te gusta Micky, ¿no es cierto?

-No te confundas, a mí me gusta mi princesa Mikan- dice Micky con unos ojos brillosos y apartándose de Misaki, Natsume escuchó las palabras de Micky, él estaba jugando con su lápiz y al escuchar esto, rompió su lápiz en dos partes.

-Lo siento, además Misaki tiene novio –dice Suki avergonzada porque se había equivocado.

-¿Tienes novio? –pregunta Micky mirando a Misaki muy sorprendido, no se imaginaba para nada que Misaki tuviera novio.

-Sí… -dice Misaki feliz, ya que solo recordar a su novio, la hacía feliz, aunque su corazón se encontraba confundido últimamente, pero en el momento en que escuchó a Micky decir que le uste su princesa, supo que no tenía ninguna oportunidad - ¿Hay algún problema?

-No, felicidades. –decía Micky sonriendo.

Toca el timbre de la campana, todos se encontraban en sus asientos, Mikan comienza a despertar y se da con la sorpresa de que Natsume estaba a su lado, mas aun sentía su aroma cálido del chaleco de Natsume, este le miró y le sonrío, Mikan se alegró mucho y sintió una electricidad en todo su cuerpo que la hacía ponerse nerviosa. La profesora ingresó al salón, saludó a sus alumnos y les comunica que ya se vienen los exámenes del primer trimestre, recomendándoles que den todo su esfuerzo. Raras veces los alumnos se alegraban por los exámenes, ya que se tiene que estudiar y estudiar con mucho esfuerzo para salir invicto en el primer trimestre; sin embargo, Misaki cantó de alegría, forma retórica de expresar su emoción, a ella le encantan los exámenes, pero Mikan, en cambio, era como su semana de tortura, no era muy buena para los exámenes que se vienen; sin embargo, Natsume siempre confiaba en que ella aprobaría los exámenes porque lo que más admira de Mikan es que ella nunca se rinde hasta lograr su objetivo.

-¿Por qué tienen que existir los exámenes? –pregunta Mikan muy triste, aunque sea lo más común de una escuela, pero a la vez ella se pone muy nerviosa con los exámenes, porque no es muy buena estudiando, es ahí donde lo considera como una semana de tortura.

-Tan solo es estudiar, Mikan. –dice Natsume copiando los apuntes de la pizarra acerca de la fecha de exámenes, aunque no le era fácil copiar los apuntes de la pizarra porque la profesora no se lo permitía ya que cada palabra, ella lo cubría ya sea con su mano o su cuerpo, esto ponía molesto a Natsume.

-Claro, tú lo dices porque para ti es muy fácil… -dice Mikan un poco molesta consigo misma por su capacidad de no entender muy bien los temas, es por ello que se lamenta el no tener habilidades o talentos como Natsume aparte de cantar, lo cual le fascina ya que le ayuda a interactuarse con las demás personas- Además eres muy inteligente.

-Solo dije un comentario –dice Natsume molesto y con un gesto sarcástico, porque a veces no comprendía por qué Mikan es demasiado tonta aunque ella no lo admita y por su cuenta él le considera como una chica tonta que actúa de forma infantil, a pesar de que eso es lo que le gusta de ella y se niega a admitirlo- ¡No te molestes!

-¡No estoy molesta contigo! –dice Mikan enojada porque Natsume siempre le pone de mal humor, y es la única persona que le molesta, además de que siempre discuten como perro y gato, pero ella siempre fingía que eso le molestaba aunque a veces le agradaba que Natsume la tratara de esa forma y más aun el hecho de que los dos se comportaran como niños, en ese momento solo pensaba en Natsume pero seguía preguntándose desde cuándo es que su corazón cambió de dirección tan solo al ver a Micky.

-¡Caro que sí! –dice Natsume acercándose a Mikan.

-¡Claro que no! –dice Mikan acercándose a Natsume.

-¡Mikan y Natsume! ¡Silencio! –grita la profesora molesta porque interrumpen su clase, más aun al ver que las miradas de sus dos alumnos estaban tan cerca, pero cuando les llamó la atención, todos los alumnos voltearon a verlos y sonrieron al verlos tan juntitos, ellos empezaban a considerarlos como la mejor pareja a excepción de aquellos que se mueren de los celos por intentar separarlos.

-Lo sentimos mucho –dicen Mikan y Natsume avergonzados porque todos sus compañeros les miraban, los dos trataban de ignorarse el uno al otro, ni uno de los dos se miraban, a excepción de que cuando cogían un lápiz, que se encontraba en medio de las dos carpetas, sus manos se cruzaban, hasta eran capaces de discutir por un lápiz, pero sabían que no podían porque la profesora estaba al frente, no les quedaba de otra que contener sus ganas de pelear y sacar toda la llama de su fuego que encendía su odio.

-¡Ah! Esos dos... –dice Suki suspirando ya que parecía uno de esos casos, en los cuales no se acordaban que son novios o es su manera de divertirse, mientras más volteaba a verlos le daban ganas de reírse, estar con ellos no es para nada aburrido, eso es lo que ella pensaba.- Tanto el pinocho como el caballo paran discutiendo, aunque se nota que los dos se aman intensamente.

-¡Deja de llamarlos de esa manera! –dice Misaki al escuchar lo que susurraba Suki, más aun cuando ella no quitaba la vista a la parejita, pero Misaki comenzó a reírse por los extraños sobrenombres que tenían- Aunque tienes razón…ellos son iguales en su manera de ser y es por eso que se aman demasiado.

- Capaz tengan un problema con su vista... –dice Micky enojado, tratando de romper su lápiz, aunque a diferencia de él, Natsume sí logró romper su lápiz, Micky trataba de buscar una forma de desquitar su furia- Pronto mi princesa se va a fijar en mí.

Micky se la pasó mirando a Mikan como si fuera la única chica del mundo, él deseaba con todo su corazón que Mikan fuera su novia, y es porque ella nunca le dio la oportunidad para serlo pero hoy era un día diferente, por primera vez sentía que Mikan se acercaba hacia él para darle una oportunidad, sabía que nunca lo iba a desaprovechar, mientras pensaba un montón de cosas, miraba a Mikan, solo a ella, y ella , quien sentía que alguien la estaba observando, levanta su cabeza y observa a Micky, ella se dio cuenta que no podía evitar mirarlo, pero se sentía extraña, y a la vez tenía mucho miedo, los ojos de Micky la cautivaban por completo. Una vez que Natsume terminó de copiar los apuntes, observó a Mikan que tenía una cara de estar enamorada o ilusionada, esa cara ya la conocía Natsume, pero se dio cuenta que no le miraba a él, volteó y observó a Micky con la misma cara de siempre, mientras más duraba esas miradas que se echaban ambos, él comenzaba a sentir celos, no entendía qué es lo que le pasaba Mikan y a qué se debía ese comportamiento, hasta que Natsume chasqueó sus dedos y Mikan le miró sorprendida, temerosa de que no sospechara nada.

-Mikan… -dice Natsume con unos ojos penetrantes mirando a Mikan demasiado cerca, cogiendo su brazo sin lastimarla, esos ojos que a la vez hacía que Natsume se vea más lindo pero que infundía mucho temor- ¿Estás mirando a Micky?

-Claro que no… -dice Mikan nerviosa, su corazón comenzaba a acelerarse, no sabía si era por miedo o porque aun se sentía así cuando observó a Micky- solo miraba la ventana.

-Mi princesa se muere por mí, lo puedo sentir… -dice Micky, quien apenas volteaba a ver su cuaderno para mirar que no copió nada de la pizarra, solo sonrío pero tenía ganas de gritar porque solo soñar que Mikan estaría a su lado, lo hacía muy feliz.

En el recreo, Natsume salió apresurado, su mochila estaba tirado en el suelo, sus ojos reflejaban furia y odio, no sabía qué había hecho mal para que Mikan actúe de esa forma, no comprendía nada, tenía unas ganas de golpear a Micky con todas sus fuerzas, más aun cuando antes de salir del salón, observó a Micky que le sonría como diciéndole que admite su derrota, Natsume cerró la puerta con mucha fuerza que hizo que el resto de los alumnos, que observaron a Natsume comportarse así, volvieran a sus cuadernos sin decir una palabra ya sea por el miedo que le tienen.

Mikan estaba confundida, no sabía qué hacer; sin embargo trató de imaginarse un mundo sin Natsume, no pudo, trató miles de veces pero no podía, Natsume aun formaba parte importante de su vida, era difícil eliminarlo o borrarlo de una manera inmediata, tenía ganas de llorar, no quería admitirlo pero estaba sintiendo algo por Micky y no sabía qué era, cogió el lápiz por el que los dos iban a discutir, cerró los ojos, estaba imaginando a Micky pero sintió un mano encima de ella, abrió los ojos y era Micky, Mikan inmediatamente apartó su mano; sin embargo, Micky volvió a coger la mano de Mikan con delicadeza, ella le miró confundida, se sentía incómoda, era la primea vez que cogía la mano de Micky, nunca lo había hecho, siempre había cogido la mano de Natsume.

-Pincesa, sentí que durante las clases, me mirabas y … -dice Micky feliz, muy alegre- eso me alegra mucho. Te amo, princesa.

-¡Eres muy lindo, Micky! –dice Mikan sonriendo, también estaba feliz, nerviosa, confundida e incómoda, todas estas emociones a la vez.

-Por fin, lo estoy logrando… -dice Micky en su mente, levantando su mano izquierda en señal de triunfo, Mikan le observaba y comenzaba a reírse por su manera de actuar, eso le parecía muy gracioso, pero Micky mientras más la veía, le gustaba u sonría- Siento que mi princesa se enamora cada vez más de mí.

-¿Qué piensas, Micky? –pregunta Mikan muy pensativa pero sonriedno por la manera de ser de Micky y su forma tan infantil o precipitada de actuar, aunque ella siempre admiraba su gran persistencia desde un inicio.

-Pienso que mi amada princesa tiene una sonrisa bonita. –dice Micky mirándole tan dulce con esos ojos que se derriten cada vez que ven a Mikan cuando sonríe o ríe, mas aun cuando él es el motivo de su sonrisa- Dime, ¿tengo unos ojos muy lindos princesa?

-Y-yo, la verdad es que...pues…verás –dice Mikan muy nerviosa, sin poder siquiera decir las palabras con coherencia o sentido común, tener tan cerca a Micky provocaba en ella un cierto grado de incomodidad.

-¡Eres mi princesa! –dice Micky con una carita de niño, pero su mirada era profunda, que inspiraba deseos de proteger a Mikan, a la princesa que adora, mientras más la miraba, no podía soportar estar tan cerca de ella sin hacer nada, inició el primer paso que fue coger la mejilla de Mikan, tan solo al acercarse notaba el leve sonrojo de ellas, Mikan le miraba nerviosa sin apartar la mirada de Micky- ¡Me gustas mucho, Mikan!

Micky la miraba profundamente con esos ojos, Mikan comenzaba a temblar, no podía decir alguna palabra, le era muy difícil, estaba nerviosa aunque esa frase siempre era dicha por Micky, jamás dudaba en volver a declararse o confesar millones de veces sus sentimientos, sus palabras eran muy claras, no titubeaba para nada, siempre estaba al lado de Mikan aunque resultara una molestia por el hecho de sus celos obsesivos , ella pensaba, en este momento, de forma diferente, consideraba a Micky como más que un amigo, una persona especial pero no estaba segura de sus sentimientos, aunque estuviera tan cerca de Micky, pensaba en Natsume, trataba de definir sus pensamientos, cada vez estaba más confundida, pero sus ojos se abrieron un poco más de lo usual, el chico que estaba a su lado era Micky, quien estaba acercándose más, no sabía qué estaba haciendo, estaba confundida, pero al ver que Micky cerró sus ojos, sabía lo que pretendía hacer, la iba a besar, ella se quedó inmóvil, no era la primera vez que besaba a Micky, aunque la primera vez fue porque Micky lo hizo en contra de su voluntad, ella no sabía qué hacer, temblaba mucho, pero en su mente deseaba besarlo. Mikan estaba nerviosa, lentamente comenzaba a cerrar sus ojos; sin embargo, de pronto le vino a la mente la imagen de Natsume, comenzó a sentir punzadas en su corazón, un dolor inmerso en sus pensamientos, provocaba que su voz se afligiera cada momento que Micky se acercaba a sus labios, pero los hechos que recordaba de Natsume le hacían muy feliz, cuando esos hechos comenzaron a borrarse en su mente, el dolor de su corazón fue más intenso, Mikan no pudo soportar, empujó levemente a Micky, él se quedó sorprendido, observó que los ojos de Mkan estaban llorosos, notó que Mikan deseaba llorar.

-Princesa… -dice Micky mirando a Mikan con una dulce sonrisa, él siempre estaba dispuesto a esperar a Mikan, cogió su brazo sin lastimarla, deseaba abrazarla pero se contuvo, no quería lastimar a Mikan- lograré que algún día sientas algo por mí.

-Estoy confundida…me está empezando a gustar Micky, pero…pero…cada vez que Micky quiere besarme… yo no puedo porque aun me sigue gustando… -dice Mikan pensando, mientras miraba a Micky, acariciando su propio cabello, queriendo desordenarlo por ella misma, aunque una vez más le vino a la mente la imagen de Natsume queriendo desordenar su cabello, él siempre lo hacía; mientras más duraba Natsume en su mente, ella sonreía- y aun me seguirá gustando Natsume… ¡Ahhhhhhhhh! ¿Quién me gusta Micky o Natsume?

Mikan miraba el rostro de Micky, ella notaba que el rostro de Micky estaba rojo, pero al sentir ella misma su mejilla, esta estaba blanda mas no roja, en cambio, cuando estaba con Natsume, usualmente se ponía roja ya sea cuando Natsume se le acercaba o la molestaba. Al mismo instante, Micky vio a Mikan, se dio cuenta que tenía esa mirada, que tan solo lo mostraba cuando estaba con Natsume o lo imaginaba, Micky no quería perder a Mikan, sabía que era algo egoísta , no soportaba que Natsume estuviera a su lado, realmente pasó un año y él seguía enamorado de Mikan, siempre tenía que soportar el dolor que tenía al ver a Mikan y Natsume juntos.

Natsume caminaba hacia su salón, todavía seguía con la cabeza que le echaba humos, pero mientras pensaba en rendirse con Mikan, no podía porque él también la amaba, no sabía si Mikan aun le seguía amando, solo esperaba que Mikan estuviera feliz con la persona que ella elija, sabía que de todos modos algo iba a pasar, eso trató de calmarlo, de pronto recordó a su amigo, tenía que intentar persuadirlo a que no se rinda, él le considera como su mejor amigo, a pesar de los problemas que tuvieron, pero que su amigo se apartó con tal de que Natsume sea feliz, él bien sabía que Natsume había pasado muchos problemas y sufrimientos.

-Hola, Natsume… -dice Rui contestando la llamada de Natsume, él estaba comprando un helado de vainilla, y su identidad o la manera en que vestía era diferente, trató de verse de esta manera para pasar desapercibido entre las calles- seguro me vas a preguntar sobre Bori, ¿cierto?

-Sí, es que… -dice Natsume un poco incómodo porque no era usual en él explicar las cosas, pero ahora que lo único que desea es ver a Mikan muy feliz y sin preocupaciones, aunque mientras más caminaba, las chicas se quedaban mirándole como si nunca hubieran visto a un chico-Bori se siente mal por no contarte sobre su cita con Near pero confío en que Bori no lo hizo a propósito.

-¡Natsume! –dice Rui alzando la voz, mucha gente que lo rodeaba comenzaba a sospechar de su verdadera identidad, trató de bajar la voz, bajando su gorro un poco más de lo usual para evitar que lo miren y seguir caminando apresuradamente- ¡No te metas en esto!

-¡Oye! –grita Natsume desesperado por la actitud de Rui, lo cual tenía cierto parecer a la de él, pero no soportaba ver a su amigo que quería ser indiferente ante este tipo de situaciones y mientras más recordaba a Bori, deseaba golpear a Rui con todas sus fuerzas ya que Bori buscaba disculparse con él- ¿Estás ciego o qué?

-¡¿Qué? –grita exaltado Rui, sin poder controlar sus ganas de gritar, a pesar de que la gente comenzaba a hablar de él a sus espaldas, no le importaba en lo absoluto, solo quería, aunque no lo admitiera, ver a Bori.

-Es que tú pretendes dejar el camino libre a Near –dice Natsume enojado, apoyándose en el muro de la pared de su salón, aunque le resultaba familiar la manera como se comportaban Rui y Bori, solo sonreía y hasta cuando sonreía, las chicas se desmayaban, en sus mentes solo pensaban en que Natsume es el único chico de sus vidas- ¿Estás pensando rendirte?

-Pero… -dice Rui comenzando a dudar de la pregunta dicha por Natsume, no quería alejarse de Bori, estaba muy triste, seguía comiendo su helado, antes estaba tranquilo pero luego de recibir la llamada de su amigo, comenzaron las dudas, extrañaba mucho a Bori.

-¿Crees en Bori? –pregunta Natsume tratando de hacer reflexionar a su amigo, y a la misma vez saludando a las chicas que se encontraban mirándole desde las escaleras del primer piso o del segundo piso.

-Quisiera hacerlo, pero… -dice Rui deteniéndose en una esquina de la iglesia, miraba la imagen del señor Jesucristo, solo sonrío como si le hubieran quitado el dolor que tenía.

-Si amas a Bori… -dice Natsume hablando en voz baja, comenzaba a molestarle la presencia de esas chicas, quienes estaban en el mismo lugar por varios minutos, les miró una vez más con unos ojos penetrantes, cuyos ojos ni siquiera evitaron que esas chicas se alejaran, solo sacudió su cabello porque se sentía incómodo, no le dejaban siquiera hablar cómodamente con su amigo- ¡Ah!... lucha por ella.

-Natsume eres un buen amigo –dice Rui riéndose porque Natsume siempre procuraba que él no estuviera enojado, y estaba alegre de tener un amigo como él, aunque de pequeños, ellos se hicieron amigos de un manera muy extraña, solo recordar que su amistad se dio en medio de peligros que Natsume siempre lo protegía, con él se comportaba muy amablemente pero con otros era muy frío y continuamente se metía en peleas, que fueron cambiando gracias a Mikan. Rui reconoce que Natsume cambió y entiende el por qué persiste tanto en que no deje a Bori a manos de Near, tanto pensar notó que su helado se derritió, no le quedó de otra que comprar otro helado.

-Lo sé, pero creo que debes entrar al colegio y formar parte de los alumnos para estar más cerca de Bori.

-Sí, pero sería mejor entrar en el 2° trimestre.

-Tienes razón porque en la siguiente semana se vienen los exámenes del 1° trimestre.

-Bueno… -dice Rui teniendo una vez más en sus manos su helado de vainilla- por cierto no dejes que Micky te quite a Mikan, ¿entendiste?

-Por eso… -dice Natsume volviendo a su carácter frío, tan solo escuchar el nombre de su enemigo hace que hierve su sangre, comienza a golpear fuerte la pared, voltea y observa que las chicas desaparecieron en un instante, Natsume suspiro y comenzó a reírse- no te preocupes, Rui.

Natsume apagó su celular, estaba muy feliz, por lo menos logró que Rui entrara en razón para disculparse con Bori, por fin iba a darle buenas noticias a Mikan, ya no iba a verla tan preocupada, solo verla feliz o imaginarla de esta manera, hacía que él pueda sonreír, ingresó al salón y observó a su novia durmiendo sobre su escritorio, se acercó hacia ella, sonrío y se sentó junto a ella, le dio un beso en su frente y la abrazó cálidamente al observar que el frío ingresaba por la ventana.

-Mira… -dice Suki a Misaki, quien se encontraba leyendo su cuaderno, Misaki le miraba a Suki que sonreía, ella volteó- ellos dos se ven bien juntos.

-Tienes razón –dice Misaki sonriendo al ver a Natsume y Mikan tan juntos, mientras más les miraba, no quería hacerles daño, sabía que Natsume estaba totalmente enamorado de Mikan , siempre vio cómo la protegía de los peligros pero, al igual que Mikan, estaba confundida, nunca había visto llorar a Micky tan profundamente, no sabía qué hacer.

-Misaki… ¿Por qué siempre estás junto con Micky?

-Es… que… -dice Misaki muy nerviosa, no quería confesar lo que tramaba con Micky, sabía que lastimaría a Natsume y pueda que no la perdone- somos amigos, ¿por qué Suki?

-Ah… no… por nada. –dice Suki mirándole a Misaki, sabía que su actitud era muy sospechosa, conocía muy bien a Misaki, sabía que ella ocultaba algo y estaba dispuesta a averiguar lo que estaba pasando.

Tocó el timbre para proseguir con las clases, Suki y Misaki voltearon inmediatamente al escuchar a la profesora que comenzaba a saludarlos, Mikan despertó y se dio con la sorpresa de que Natsume estaba a su lado, cogiendo su mano y sonriéndole, esto hacía que Mikan se pusiera roja, una vez más cogió por sí misma su mejilla y notó que estaba caliente, Mikan sonrío, pero su corazón aun seguía confundido, le preocupaba herir a los demás, aun más sintió un dolor muy fuerte en su corazón cuando la mano de Natsume se apartó de ella, Mikan cogió apresuradamente la mano de Natsume, este estaba escribiendo los apuntes de la pizarra y sintió que Mikan quería coger su mano, Natsume cerró su cuaderno, Mikan le miró confundida, entonces Natsume se acerca a Mikan, ella se pone nerviosa y comienza a alejarse, Natsume acerca su rostro aun más a Mikan y ella se cae de la silla, la profesora y el resto de los alumnos voltearon y observaron a Mikan en el suelo. Natsume abrió su cuaderno, cogió su lápiz y siguió copiando, tratando de evitar sonreír, Mikan se enoja mucho, no soportaba que Natsume hiciera esas cosas más aun que siempre la molestara dejándola en ridículo, todos comienzan a reírse, Micky comienza a levantarse de su asiento para ayudarla y observa que Natsume le extiende su mano a Mikan , ella coge su mano y los dos se sientan, Mikan le da una leve patada con su pie, Natsume se queja del dolor y le mira enojado a Mikan, ella comienza a reírse.

-Problema solucionado –dice Natsume aguantando el dolor de su pie, mirándole muy enojado a Mikan, ella le mira confundida.

-¿Qué? –pregunta Mikan muy confundida y bajando la voz para que no puedan ser escuchados por nadie.

-Me refiero a que hablé con Rui y me dijo que no se iba a rendir con Bori, pero eso sí… ¡No se lo digas a Bori! –dice Natsume hablando en voz baja.

Los dos estaban tan cerca, Mikan podía sentir que su corazón comenzaba a palpitar muy rápido, Natsume la miraba fijamente, él se acercaba para besarla, Mikan comenzaba a acercarse pero, de un momento, volteó a ver a Micky, quien estaba molesto y a la vez trataba de romper su lápiz mientras los observaba a los dos acercándose, Mikan desvía el beso, ella no entendió por qué lo hizo, pero solo decidió actuar precipitadamente al observar a Micky, Natsume siguió escribiendo, Mikan hizo lo mismo.

-Por cierto, Mikan… ¿Quieres que te ayude con los exámenes del 1° trimestre?

-¡No! –dice Mikan sin titubear, levantando su cabeza y observar a Micky con una mirada tierna- ¡Voy a estudiar por mi misma cuenta!

-Está bien, Mikan. –dice Natsume confundido, usualmente Mikan pedía a Natsume que la ayudara con los exámenes, pero esta vez se negó, no entendía muy bien lo que sucedía – pero si me entero de que reprobaste un examen…

-¡Ya entendí, Natsume! –dice Mikan interrumpiendo a Natsume y un poco molesta porque pensaba que Natsume no confiaba en sus habilidades.

La profesora seguía con el curso de biología, algunos estaban durmiendo en la clase ya sea porque no le gustaba el curso o madrugaron por las abundantes tareas que se acumularon en la presente semana, los innumerables trabajos o maquetas, Natsume apuntaba con gráficos, algunos aportes demás que hablaba la profesora, Mikan trataba de entender, Natsume miraba como ella sufría, extendió su cuaderno al escritorio de Mikan, ella observó el cuaderno, no podía creerlo pero con el cuaderno de Natsume le era fácil entender con claridad el tema, no dudó en coger el cuaderno y copiar detalladamente, aunque los gráficos no le salieron para nada bien, entonces Natsume cogió el cuaderno de Mikan, ella le mira enojada porque siempre Natsume está cogiendo sus cosa sin permiso, pero al ver que Natsume dibujaba los gráficos, además de hacerlo con diferentes colores para que Mikan pueda entender, ella sonrío al verlo de esa manera.

-Misaki… -dice Micky mirando a Misaki, quien se encontraba copiando detalladamente los apuntes de la pizarra, trataba de interrumpirle en lo que estaba haciendo, pero Misaki estaba muy concentrada, hasta que Micky cogió su mano y ella detuvo su lápiz- sé que Mikan está enamorada de mí pero parece que cuando me acerqué a besarla , Mikan no quiso, creo que sigue pensando en Natsume.

-Estoy segura que… -dice Misaki apartando su mano, Micky le miraba muy atento, ni siquiera se percató de que Misaki había apartado su mano en el momento que él cogió su mano- Mikan se va a enamorar de ti.

-Misaki, ¿qué debo hacer mañana? –pregunta Micky muy desesperado, deseaba que Mikan fuera su novia, pero también sabía que era muy difícil más aun que a él no se le ocurría ninguna idea y hasta llegaba a considerar a Misaki como una lluvia de ideas y su salvación.

-Te lo explico en la salida. –contesta Misaki porque sabía que alguien podría escucharlos, y el plan se desmoronaría por completo.

-¡Ah! No escucho nada de lo que hablan… -dice Suki pensando, le era muy difícil escuchar lo que conversaban Micky y Misaki, sabía que algo estaban tramando, comenzó a sospechar, pero a pesar de todo no podía hacer nada, no tenía pruebas, más aun ella se encontraba a dos carpetas detrás de Misaki- pero sin embargo no me rendiré.

En la salida, todos guardan sus útiles escolares, otros se quedan preguntando a la profesora algo que no habían entendido, Mikan pudo entender todo gracias al cuaderno de Natsume, también sabía que usualmente Natsume no estudiaba mucho para los exámenes, él siempre captaba lo que decía la profesora y no se olvidaba nada, realmente Mikan deseaba tener ese talento, solamente miraba a Micky, le parecía muy lindo, pero se dio cuenta que mientras más le miraba, pensaba en Natsume, este no era uno de sus mejores días, no entendía muy bien sus sentimientos, de pronto sintió una mano en su cintura, volteó y era Natsume, Mikan se sentía avergonzada, pero sabía que tenía que apoyarse en el hombro de Natsume, aun su tobillo no estaba del todo bien.

Micky y Misaki les observaron, Misaki miraba la actitud molesta que tenía Micky, esa actitud llena de celos, Misaki tan solo mirarle se sentía triste, no entendía por qué Micky no intenta enamorarse de otra chica, sabía que era muy difícil, había durado más de un año con ese sentimiento, los dos salieron del salón después de ver a Natsume y Mikan tan juntitos, Micky no quería perderlos devista, los seguía sin que ellos se dieran cuenta, Misaki no tenía opción, tenía que caminar detrás de él.

Misaki seguía caminando, hasta que se detuvo al ver a Micky muy sorprendido, Natsume cargó a Mikan en sus brazos, ella siempre se avergonzaba porque las demás chicas le tenían envidia por tener a su lado a un chico tan lindo, comenzó a ruborizarse pero Natsume solo sonrío al ver sus mejillas sonrojadas, para el chofer ver esta escena era muy común, no le sorprendía tanto, abrió la puerta del coche, los dos subieron , se encontraban adentro del coche, el chofer tan solo sonrío.

El coche despareció en unos instantes, muchas chicas se pusieron tristes, su sueño era tener como novio a Natsume, aunque sabían que eso era algo imposible, es por ello que siempre están detrás de él con una mínima esperanza de que él pueda verlas. Micky estaba muriéndose de los celos, no soportaba verlos juntos, deseaba estar en el lugar de Natsume, Misaki coloca su mano en el hombro de Micky, este voltea y vuelve a sonreír, sabía que tenía una esperanza.

-Misaki, ¿quieres que te acompañe hasta tu casa?

-Está bien.

- Sigo sin escuchar nada… -dice Suki muy apenada, al observar que Misaki y Micky se alejaban de ella, estaba muy desesperada pero por lo menos se aclaraban sus sospechas.

-¿Qué no escuchas, Suki? –pregunta Bori al ver a su amiga sufriendo desconsoladamente, además de no comprender por qué actuaba raro desde que comenzaron las clases.

-¡Ahhhhh! –grita Bori muy asustada pensó que era otra persona, como en el día anterior, antes de acostarse vio una película de terror y lo que vivía era similar a la película, pero al observar que era Bori, se calmó un poco, no dudaba en que podía confiar en su amiga, solo verla, se alegró mucho, aunque todavía estaba triste por Misaki –Bori…eres tú, lo siento. Es que… estoy pensando que Misaki y Micky traman algo contra la relación de Natsume y Mikan.

- No lo creo, pero… -dice Misaki dudando, aunque tenía razón porque últimamente estaba muy extraña, y además le resultaba más extraño el hecho que Misaki y Micky estuvieran juntos todo el día, sabía que Misaki tenía novio y ella no era de esas chicas que le eran infieles a sus novios – pero…puede ser.

-Bori… -dice Suki volteando a ver la entrada del colegio, estaba ahí parado un chico que le era muy familiar, sus ojos se abrieron al reconocer a esta persona, pero le resultaba bastante extraño que apareciera, a ella no le agradaba ver a ese chico, aunque lo que actualmente vivía Bori, le fascinaba, su amor era como una telenovela- ¿ese no es Near?

-Hola, Bori –dice Near acercándose a Bori, saludando a las demás chicas que se le quedaban mirando, pero siempre tenía el atuendo adecuado para cada momento, en eso se parecía a Natsume, aunque Near era muy presumido, pero de todas las chicas que le gustan, se fijó en Bori, le llamaba la atención de que ella le era indiferente su presencia- Esto… vine a recogerte para invitarte a almorzar y capaz ir al cine.

-Pero… yo… -dice Bori un poco incómoda, aunque trataba de olvidar a Rui, no podía, su corazón estaba adolorido, no quería separarse de Rui, pero también sabía que le haría mucho mejor tomar aire libre por un rato, quería despejar su mente- Está bien, Near… vamos.

-Bori, yo me voy… me cuentas con lujo de detalles mañana –dice Suki despidiéndose de Bori y Near, ya estaba emocionada por lo que iba a pasar con ellos dos, apreciaba mucho a Rui, pero también quería que su amiga fuera feliz, quería mucho a Bori como su hermana.

Bori admira mucho a Suki, porque ella siempre se preocupa por sus amigas, mienras ella se iba, Bori sonreía y le iba a apoyar en todo, estaba segura de que ella nunca desconfiaría de Suki, de pronto sintió que Near cogió su mano, ella trataba de alejarse pero Near le jaló de la mano, aunque Bori estaba triste, deseaba sonreír, aunque no estuviera con Rui, Bori comenzaba pensar en Rui, Near observó de lejos un restaurante, Bori se quedó sorprendida porque Near vino con mucha hambre y eso le daban ganas de reírse.

Rui seguía caminando por la calle, tampoco dejaba de pensar en Bori, de pronto de detuvo, sus ojos se tornaron fríos, su mirada se puso fría como hielo, estaba observando a Bori caminando con Near, los dos estaban caminando juntos de la mano, él se pudo furioso, no iba a dejar por nada del mundo que Near intentara un movimiento con Bori, solo imaginarlo le hervía la sangre, retrocedió unos pasos buscando varios arbusto, una vez que los encontró comenzó a seguirlos detrás de los arbustos que rodeaban las calles.

NOTA: SIGUIENTE CAPÍTULO: ¿QUÉ? ¡UNA TARDE DE CUANTIOSOS PROBLEMAS AMOROSOS!

EN EL PRESENTE CAPÍTULO, OBSERVAMOS QUE MIKAN ESTÁ MUY CONFUNDIDA, NO SABEMOS QUÉ PASARÁ (CON EXCEPCIÓN DE MÍ) , GOMEN…ME ENCANTARÍA DECIRLES QUE LO PASARÁ, PERO MI BOCA ESTÁ CERRADA T_T , AHORA LA PREGUNTA MÁS IMPORTANTES…¿ A QUIÉN ELIGIRÁ MIKAN? ¿MIKAN SEGUIRÁ ENAMORADA DE NATSUME? ¿QUÉ PASARÁ?