Capítulo 11 Los estudios
Al día siguiente, Sasori tenía pensado ir con sus amigos a la cafetería por algo de comer, pero justo cuándo salió del salón, Deidara y Tobi se acercaron a el.
-¿Puedes ayudarme a estudiar algebra ahorita en el receso? – preguntó Deidara amablemente
Las tripas de Sasori comenzaron a sonar, pero de cualquier forma Sasori contestó:
-Claro, no hay problema.
Fueron a las escaleras de la entrada de la biblioteca a sentarse igual que la vez anterior. Una vez ahí, Deidara sacó su libro de algebra y Sasori comenzó a explicarle como se resolvían los problemas del capítulo 5.
Tobi solo observaba ya que no tenía idea de las cosas que le estaba enseñando Sasori a Deidara
Después de un rato, tomaron un pequeño descanso. Y en ese momento Tobi dijo:
-Deidara-sempai la que viene ahí ¿no es Karin?- dijo señalando a una chica pelirroja que se acercaba hacia ellos
-Eh… sí, es ella… ¿Qué estará haciendo por aquí?
Karin llegó y saludó a Deidara y a Tobi
-Lo siento chicos, no puedo detenerme a hablar con ustedes, tengo que ir a la biblioteca por un libro que necesito para mi clase de física.
La chica se despidió rápidamente y se fue a la biblioteca.
Sasori se le quedó viendo a Karin preguntándose de dónde conocería a Deidara, quizá eran compañeros de clase
-Ella es Karin – dijo Deidara viendo la cara de confusión que Sasori había puesto. –Iba conmigo en la secundaria pero aquí en la preparatoria ella está en Informática y yo estoy en Contabilidad.
-¡¿En contabilidad! ¿Y sí le entiendes a tus clases? – preguntó Sasori sorprendido
-Sí… ¿Por qué? – dijo Deidara
-Bueno es que yo… en la secundaria llevé contabilidad y no le entendía nada a mis clases, no sé como pasé la materia pero la pasé.
-Ah… ¿y en qué especialidad estás ahora?
-En informática, me gusta más esa que contabilidad.
-Pues contabilidad no es tan difícil, solo son puros número
-Sí, pero recuerdo que tenías que aprenderte las cuentas del activo, pasivo, gastos y productos financieros y… no quiero recordar eso…
-Jeje bueno entonces mejor cambiemos de tema…
Pero antes de que pudieran comenzar a hablar de otra cosa, llegó Karin de nuevo, saludó a Tobi y a Deidara y se sentó al lado de Sasori.
-¿Qué pasó Karin, porqué tenías tanta prisa por ir a la biblioteca? – preguntó Deidara
-Pues ya te lo había dicho, tenía que ir por un libro de Física ya que el maestro nos dijo que hiciéramos los problemas que vienen al final de un capítulo.
-¿Y desde cuándo haces tú tarea Karin? – preguntó Tobi
-Desde… ¡Qué te importa!
Karin apenas se dio cuenta de la presencia de Sasori y le preguntó con la mirada a Deidara quién era. Deidara sonrió y le dijo algo sin pronunciar sonido pero moviendo los labios.
Sasori se dio cuenta del intercambio de miradas que estaban teniendo Karin y Deidara, era así: Karin miraba a Deidara, Deidara miraba a Sasori y ambos comenzaban a reír y de nuevo hacían lo mismo.
El pelirrojo comenzó a ponerse un poco incómodo por tantas miradas que le eran dirigidas. Pero lo bueno es que Karin comenzó a platicarle algo a Deidara, Sasori había comenzado a escuchar su conversación pero después de un rato se le hizo aburrida y comenzó a divagar.
Deidara y Karin continuaron con su plática hasta que dieron el timbre que indicaba el final del descanso.
Los 4 se levantaron y comenzaron a caminar en dirección a su respectivo salón. Pero llegaron al punto en donde tenían que irse por diferente lado así que Deidara le dijo a Sasori:
-¿Mañana podemos reunirnos para continuar estudiando?
-Sí, no hay problema – contestó el pelirrojo sonriendo
Deidara se fue con Karin platicando, mientras que Sasori y Tobi se fueron a su salón para terminar de una vez con sus aburridas clases.
Al día siguiente, Sasori al igual que el día anterior tenía pensado ir a la cafetería con sus amigos por algo de comer, pero de nuevo no pudo ya que Deidara y Tobi ya lo estaban esperando a las afueras de su salón y como a Sasori no le gusta hacer esperar a la gente decidió irse con Deidara y Tobi a la biblioteca que con sus amigos a la cafetería.
Una vez en las escaleras de la entrada de la biblioteca, Deidara iba a sacar el libro de algebra pero…
-Oh no… - exclamó Deidara
-¿Qué ocurre? – preguntó Sasori
-Se me olvidó el libro de algebra, ahora no podremos estudiar
-No te preocupes, en la biblioteca está el libro que necesitamos solo tenemos que ir por el
Sasori estaba a punto de parase para ir a la biblioteca por el libro, pero Deidara lo detuvo
-Espera, no hay prisa. Vamos a platicar un rato y después vamos por el libro.
-De acuerdo… - dijo el pelirrojo
-¿Y cual es tu nombre completo? – preguntó el rubio
-Soy Akasuna no Sasori, y ¿Cuál es el tuyo?
-Iwa Deidara, oye tú ya me diste tu número de teléfono ahora déjame darte el mío
-Está bien – dijo Sasori sacando su celular, se lo pasó a Deidara y éste le escribió su número.
-¿Y tienes facebook? – preguntó el rubio
-Sí, ¿Por qué?
-¿Cómo apareces en el face?
-Pues así como me llamo: Akasuna no Sasori
-Si te mando una solicitud de amistad ¿la aceptarías?
-Claro, no veo porqué no.
Continuaron platicando durante todo el descanso, hasta que dieron el timbre que anunciaba que ya se había acabado.
-¡Vaya! Que rápido se pasa el tiempo, y ya no alcanzamos a ir por el libro para estudiar, ¿podemos vernos mañana para estudiar lo que no alcanzamos hoy? – le preguntó Deidara a Sasori
-Eh… sí, no tengo problema con eso.
Al día siguiente, Deidara no traía tampoco el libro y no tenía muchas ganas de ir por uno a la biblioteca, así que se pasaba todo el descanso platicando con Sasori.
Los días pasaron y seguía sucediendo lo mismo: a Deidara se le olvidaba el libro. Sasori, el ingenuo, nunca sospechó nada y seguía reuniéndose con Deidara con la esperanza de que sí llevara consigo el libro de algebra.
Un día después del descanso, tuvieron una difícil clase de Química pero la buena noticia fue que después de esa clase podían irse a sus casas.
Sasori intentó captar la mirada de Sakura para preguntarle si se iban juntos ó si hacían algo juntos aprovechando que habían salido temprano, pero Sakura no volteó a verlo y sólo salió del salón.
Itachi se fue con su destrozado amigo pelirrojo y le dijo:
-No te preocupes Sasori, ya verás que a Sakura se le pasará y volverás a hablar con ella como en los viejos tiempos
-Gracias Itachi, pero no creo que eso llegue a suceder – dijo el pelirrojo
Ambos chicos salieron del salón y se dirigieron a la salida. Pero antes de llegar a la reja para salir de la escuela, se dieron cuenta de que había muchas personas reunidas ahí. Al parecer no dejaban salir a nadie y varios estaban reclamando que ya se querían ir a sus casas.
Sasori vio a Deidara entre esa multitud de gente, el rubio al parecer sintió la mirada del pelirrojo y volteó a verlo, cuando lo vio le sonrió y se caminó hacia él.
-Hola – le dijo Deidara a Sasori muy feliz. Deidara no iba sólo, estaba en compañía de Tobi.
-Hola, te presento a mi amigo Itachi, Itachi te presento a Deidara – dijo Sasori volteando a ver a su amigo. Itachi le sonrió a Deidara
-Eh… ¿Itachi? – Dijo el rubio burlonamente - ¿qué clase de nombre es ése?
-Pues tu nombre tampoco es la octava maravilla – dijo Itachi molesto
Antes de que Itachi y Deidara comenzaran un pleito, Sasori les dijo:
-Eh… parece que ya los están dejando salir
Los otros dos voltearon a ver si era verdad, y en efecto, ya habían abierto la reja para dejar salir a los estudiantes. Los 4 chicos (Deidara, Sasori, Itachi y Tobi) salieron junto con los demás estudiantes, y una vez afuera:
-¿Sasori qué camión tomas? – le preguntó el rubio
-Pues me voy en un camión verde que pasa hasta el final de esta calle
-¿Vives cerca del centro comercial? – preguntó el rubio
-Sí – contestó Sasori
-Entonces ¿me puedo ir contigo?
-Claro, pero solo te aviso que Itachi vendrá con nosotros ya que el también vive cerca del centro comercial.
Los 3 chicos se despidieron de Tobi, y se fueron caminando toda la calle para llegar a la parada del camión.
El camión no tardó en pasar, Deidara se sentó al lado de Sasori, Itachi se sentó atrás de ellos.
-Oye Sasori, ¿nos podemos ir al centro comercial? – preguntó Deidara
-Eh… ¿para qué? – preguntó el pelirrojo
-Pues solo para pasar el rato
-Bueno… ¿oye Itachi, quieres ir al centro comercial con Deidara y conmigo? – dijo Sasori volteando hacia atrás para hablar con Itachi
-¿Para qué van a ir?
-Para pasar el rato
-Ah… bueno iré con ustedes.
Al llegar, los 3 chicos se bajaron del camión y entraron al centro comercial.
Caminaron por un rato por todo el centro y después se sentaron en una banquita que había cerca del área de comida. Deidara le dijo en voz baja a Sasori que tenía que decirle algo, pero que se lo diría cuando estuvieran solos.
Estuvieron un rato en aquella banquita platicando, hasta que dieron las 8 de la noche y decidieron irse.
En la salida del centro comercial se despidieron, Itachi se fue a la derecha mientras que Sasori y Deidara por la izquierda.
-Entonces, ¿Qué era lo que ibas a decirme?
-Ah… sí, eh… antes que nada me gustaría hacerte una pregunta
-Claro
-¿Qué piensas de las relaciones homosexuales?
-¿Te refieres a las de hombre con hombre y mujer con mujer?
-Sí
-Pues no tengo nada en contra de los homosexuales
-¿Y te gustaría tener una relación con un homosexual?
-Eh… no creo… yo no soy homosexual, a mí me gustan las mujeres
Deidara entristeció un poco su mirada
-Pero ¿porqué la pregunta?
-Jeje bueno es que… yo conozco a un chico que es homosexual y me pidió que fuera su novio
-Oh… bueno y ¿Qué le dijiste?
-Pues no sé, yo no soy homosexual pero me da curiosidad el saber qué se siente estar con alguien de tu mismo sexo
-Pues si tienes curiosidad entonces acepta su proposición y sal con el.
-¿Tú nunca te has enamorado?
-Eh… - Sasori recordó a Sakura – Sí, una vez me he enamorado
-Y ¿Qué se siente estar así?
-Pues en mi caso, siento el deseo de proteger a esa persona, que no le pase nada e intentar que siempre esté feliz y en paz. ¿Tú nunca te has enamorado?
-No, pero oye ¿por dónde vives?
-Eh, por aquí – Sasori llevó a Deidara a la calle en dónde vivía pero no le mostró su casa porque Deidara sólo le había preguntado por donde vivía, no había preguntado cual era su casa
-Entonces vives por aquí…
-Sí, oye ya es tarde ¿te vas caminando o tomarás otro camión?
-Pues puedo hacer cualquiera de esas dos cosas, pero como lo dijiste, ya es tarde, tomaré un camión
-Te acompaño a la parada del camión
-Gracias
Sasori y Deidara fueron a la parada del camión y en el camino:
-¿Sasori tienes 2 pesos que me prestes? No encuentro mi dinero
-Eh… - Sasori revisó su bolsillo, tenía 5 pesos.
Le dio a Deidara los 5 pesos, y éste por alguna razón se le quedó viendo a la moneda por un momento.
Llegaron a la parada y el camión no tardó en pasar.
-Nos vemos el lunes Sasori y no te preocupes te pagaré lo que me prestaste
-Nos vemos.
