Albus presenciaba como Lily se separo de Scorpius que aun la miraba con los ojos desorbitados por la sorpresa y no se había movido ni un centímetro.

-Yo… yo…-dijo de repente Lily abochornada, dándose cuenta que casi todos la miraban-¡Lo siento!-grito y se dio la vuelta y se fue corriendo dejando a todos en el mismo lugar boquiabiertos.

Albus aun no había salido de la sorpresa, pero su mente ya estaba peleando entre seguir a Lily para que le explicara lo que pasaba o pegarle un puñetazo a Scorpius, y por la cara de James, el había llegado a una conclusión.

-¡Tu!-le grito James a Scorpius y se acercaba peligrosamente a él-¡¿a qué juegas con Lily?!-le grito James, pero Roxanne y Jaeson no le dejaban acercarse a él.

Albus seguía en su sitio debatiendo que hacer, mientras veía como Hugo se acercaba a Scorpius, con toda tranquilidad y este parecía un poco aliviado.

-Hugo, ¿qué…?-intento preguntarle Scorpius pero de forma repentina e inesperada, Hugo le dio un puñetazo a Scorpius en toda la cara, dejando a todos todavía más asombrados que antes.

-¡Señor Weasley!-grito indignada la Directora McGonagall que acababa de llegar al Hall-¿a qué se debe su comportamiento?-le pregunto de forma muy severa.

-Señora, con todos mis respetos, le digo que ha estado totalmente justificado-dijo simplemente Hugo de forma respetuosa, pero Albus vio por primera vez el parecido de Hugo con su padre, en eses momentos miraba a Scorpius como el tío Ron miraba a cualquier Malfoy.

-¡Pues no le importara acatar con el castigo que considere justo!-le dijo de forma airada la Directora.

-Por supuesto que no-le contesto Hugo de la misma forma respetuosa y educada.

Albus empezó a escuchar a algunos reírse, y poco a poco la gente se iba marchando aunque él seguía allí sin tener muy claro cómo comportarse, y Scorpius aun seguía en el suelo mirando atentamente a Hugo sorprendido mientras este le mantenía esa mirada, a Albus también pillo de sorpresa el comportamiento de Hugo, porque él jamás había tenido problemas con nadie y siempre se había llevado muy bien con Scorpius, curiosamente.

-Señor Malfoy-dijo la Directora-después hablare con usted, ahora quiero veros a todos en vuestras clases-dijo en alto y la concurrencia se disipaba casi del todo, aunque Albus seguía en su sitio, entre los que se fueron estaba James, Fred y los demás- Weasley, Malfoy y tu después de la cena en mi despacho-sentencio la Directora y se dio ella también la vuelta-entre los pocos que seguían allí era él y Lorcan, porque Lysander había salido siguiendo a Lily.

-Hugo, ¿a que ha venido eso?-le pregunto molesto Scorpius.

-Solo te voy a decir una cosa…-añadió Hugo en un tono un tanto amenazante-la próxima vez no seré yo, será mi padre y será mucho más doloroso, porque yo le ayudare…-le dijo en un susurro.

Albus no entendía ese comportamiento de su primo pequeño, de todos era el más amigable y afable de todos, nunca antes le había escuchado amenazante, sin poder evitarlo Albus giro su mirada hacia Lorcan para intentar encontrar alguna explicación, pero este simplemente miraba en otra dirección aunque tenía los ojos entornados y el cejo ligeramente fruncido, parecía pensativo y Albus recordó que su hermana estaba enfadada con él, pero no sabía la razón…

-¿Me estas amenazando?-le pregunto Scorpius enfadado.

-Si-sentencio Hugo sin miedo mirándole detenidamente, en cambio Scorpius se quedo aun más sorprendido con esa contestación por parte del pequeño de la familia.

Hugo le hizo un gesto a Lorcan y ambos se fueron a los jardines donde Albus supuso que tenían clase con Hagrid y por primera vez Albus se quedo a solas con Scorpius.

-Al, de verdad que no se qué ha pasado…-empezó a decirle Scorpius pero antes de que pudiera acabar o Albus decirle algo mas, Scorpius salió despedido hacia la otra parte del Hall.

-Eres un…-empezó a despotricar Zabini muerta de rabia, por lo visto acababa de llegar desde las mazmorras para su clase de Criaturas y se encontró con el jaleo-¡¿Cómo te atreves a hacerme esto?!-le chillo furiosa mientras le seguía apuntando con su varita, sin dudas fue ella quien le lanzo el hechizo a Scorpius, que aun estaba en el suelo, por lo visto aun estaba mareado.

-No es lo que parece…-intento explicarse Scorpius con desgana y parecía que no era capaz de ponerse en pie.

-¡Además con esa Potter!-le grito Zabini furiosa-¡Esa es…!

-¡Ni se te ocurra insultar a mi hermana!-le grito furioso Albus apuntándola y poniéndose delante de Scorpius para que Zabini no le atacase.

-¡Aparta!-le grito Zabini con lágrimas en los ojos por la rabia-¡Esto no tiene nada que ver contigo!

-No-dijo Albus con seguridad-si quieres vértelas conmigo pues bien… pero no creo que seas tan buena en duelo como tu amiguita Borgia.

Confundus!-ataco Zabini con furia.

-Protegeo-se defendió Albus y el hechizo de Zabini reboto muy cerca de ella-ya ves que no te conviene enfrentarte a mi-sentencio Albus- y ahora largarte de mi vista y desaparece-le ordeno Albus con cara de pocos amigos.

-Hemos terminado-sentencio Zabini molesta y abochornada, se dio media vuelta y se fue al fin.

-Al menos una buena noticia…-suspiro Scorpius un poco aliviado, pero intercambio una mirada suplicante con Albus que se había girado para mirarle.

-¿Cómo estás?-le pregunto Albus mientras le tendía una mano para levantarse, procuro que sus palabras sonasen desenfadadas aunque no era su tono de voz normal y Scorpius se percato de ello.

-Albus, te juro que yo no tengo nada que ver con tu hermana… de ser así te lo diría… ¡pero no es el caso!-añadió al momento Scorpius para defenderse.

-Ya lo sé-acepto Albus al fin, Scorpius era su amigo-hablare con mi hermana, te pido perdón por su comportamiento-le dijo sinceramente Albus.

-Con que no hagas como Hugo o James estoy conforme…-dijo Scorpius un tanto aliviado-¿a qué demonios venia lo de Hugo?-Albus simplemente se encogió de hombros, el tampoco lo entendió muy bien-pero… ¿donde están las chicas?-pregunto Scorpius al cabo de un rato.

-Supongo que no querían llegar tarde a Historia…-dijo Albus aunque no estaba muy seguro-será mejor que vallamos a clase…

-Si, de verdad, no sé porque me pasan estas cosas a mi…-se quejo Scorpius-¡Yo no tengo la culpa y siempre las pago!-se quejo medio desesperado Scorpius.

Albus por primera vez en el día intento aguantarse las ganas de reír, la verdad Scorpius llevaba razón en eso. Al llegar a la clase del Binns no encontraron a Rose y a Eleine por ninguna parte…


Rose caminaba como una posesa por el pasillo intentando liberar de su mente la imagen que acababa de presenciar, nunca se había imaginado que su prima pequeña sintiera algo por Scorpius pero lo había dejado más que claro con lo que había hecho.

Rose seguía caminando a toda prisa, no quería que nadie le mirase la cara por eso caminaba con la mirada puesta en el suelo por miedo a que alguien la viera llorando… estaba llorando… y ella nunca lloraba, no tenia las lagrimas fáciles, pero ahora no se sentía capaz de reprimirlas por ningún medio.

Llego al séptimo piso, ya no le importo su clase de Historia y caminaba decidida hacia la Sala de los Menesteres, quería esconderse, no quería que nadie la viera así, porque tampoco entendía que le estaba pasando.

Llego a la entrada de la Sala de los Menesteres y se puso a formular un millón de peticiones distintas, se sentía confusa, no sabía a qué sitio quería ir lo único que tenía claro era que quería desaparecer y eso la Sala de los Menesteres no podía dárselo.

-¡Aparece ya!-grito Rose furiosa y frustrada a la pared, pero nada apareció y se dejo caer contra la pared mientras las lagrimas salían sin remedio de sus ojos.

Rose nunca había sentido nada parecido a lo que estaba sintiendo en ese momento, no era la primera vez que le pasaba eso con Scorpius, el año pasado, cuando regreso del hospital después de la batalla vio como Scorpius pedía salir a Zabini y besarla, no se lo había dicho a nadie, ni ella misma pensaba en eso, bloqueaba ese recuerdo porque le resultaba muy amargo sentirlo, por eso había llegado a la enfermería llorando, preocupando a todos, desde ese instante se hizo la promesa a si misma de no llorar por Scorpius, pero se había traicionado a si misma y también se sentía traicionada por Lily, Zabini era una cosa, pero su prima otra muy distinta… ella lograría hacer feliz a Scorpius de la forma en la que se merece y se añadía a sus emociones el no ser capaz de alegrarse por ellos.

De repente Rose noto a su espalda como la dura y fría piedra cambiaba poco a poco para convertirse en madera, seco rápidamente sus ojos y miro, la Sala de los Menesteres apareció ante ella, pero ella no se lo pidió de esa vez y se fijo en quien si.

Eleine estaba parada cerca de ella con los ojos cerrados acabando de hacer su petición, Rose se apresuro a levantarse y a mejorar un poco su aspecto, no quería que Eleine la viera así, aunque sabía que ya era tarde, Eleine le había seguido y lo peor, también la había oído.

-Eli, yo…-intento decir Rose con voz segura, pero lo único que consiguió fue un sollozo muy mal disimulado por su parte.

-Entra-le dijo simplemente Eleine con un sonrisa compresiva y no la miraba directamente algo que Rose agradecía y le hizo caso.

Cuando entro vio un lugar muy acogedor, un poco parecido al cuarto de Eleine, pero este sin sirenas y en vez de su cama, había dos enormes butacones, Rose se sentó en el primero que vio y Eleine en el otro simplemente y no le dijo nada más.

Eleine no la miro en ningún momento, solo se limito a permanecer en silencio mientras cogía el libro de Encantamientos y lo ojeaba de forma distraída, Rose se impacientaba, no entendía porque Eleine aun no le preguntaba nada por su comportamiento así que ella se decidió primero.

-¿No me vas a hacer ninguna pregunta?-le dijo Rose intentando sonar desenfadada, pero pensaba que no lo había conseguido.

-No necesito preguntarte… es obvio…-le dijo con cuidado Eleine mientras, ahora si, le miraba.

-¿El qué?-le pregunto Rose de forma desafiante.

-Que sientes algo por Scorpius-le dijo sin más Eleine con cuidado sin dejarse llevar por las palabras de Rose.

-Estas equivocada-negó categóricamente Rose abochornada.

-Rose, si es así… ¿Por qué estamos aquí?-le pregunto con suavidad Eleine.

-No lo sé-acepto Rose dolida.

De verdad no sabía lo que pensar con respecto a Scorpius, alguna vez se paró a pensar de lo que de verdad sentía por él, llego a la conclusión de que era solo amistad, aunque se celaba ante la idea de que Scorpius estuviera con otra chica, pensó que era un comportamiento del todo normal, era muy protectora, además nunca había tenido a alguien como Scorpius, solo se rodeaba de sus primos, pero con el poco tiempo que había pasado se convirtió en alguien muy importante, insustituible en su vida… pero no podía estar con él, no, estaba segura, no estaba enamorada de Scorpius, no podía ser, lo tenía prohibido, no debía hacerlo, además si comparaba sus sentimientos con los de Eleine por Albus le parecía que faltaba algo mas, no eran tan profundos como los que Albus y Eleine se profesaban mutuamente.

Solo había llegado a la conclusión que nunca le gustaría ver a Scorpius con otra chica, porque temía que esa persona le alejase de su lado y tener que despedirse de él para siempre, además Rose recordó la historia de sus antepasados… la de Dante y Sussie… no debía estar con Scorpius, no podía enamorarse de él… si eso pasaba, pasarían cosas horribles, su padre nunca se lo perdonaría y eso le bastaba a Rose, para sentirse segura.

-Quiero ver a Lily-dijo simplemente Rose.

Eleine no hizo ninguna pregunta, ambas se levantaron y caminaron hacia la salida, Rose no sabía con seguridad donde estaba Lily en esos momentos pero no le importaba, quería verla y la buscaría durante todo el día si hiciese falta.

-Rose…-se aventuro Eleine.

-Tengo miedo que una chica me quite a mi mejor amigo… es por eso, nada mas-dijo Rose y por primera vez en todo es día demostró seguridad y quiso auto convencerse de esa realidad.

-Bien-dijo Eleine con un esbozo de sonrisa poco convincente.

Pero al poco de andar por el séptimo piso encontraron a alguien en la entrada de su Sala Común que discutía con la Señora Gorda para entrar.

-¡Te he dicho la contraseña!-le grito Lysander enfurecida a la Señora Gorda-¡Tienes que dejarme pasar!

-La contraseña que usted dijo quedo inutilizada la noche anterior por otra y no sabe la nueva, no puede entrar, además no es de Gryffindor…-añadió con suficiencia la Señora Gorda.

-¡Que cuernos importa eso!-le grito Lysander desesperándose y se le iluminaron los ojos al verlas acercarse-¡Rose, que suerte!-dijo al momento Lysander-Lily se ha metido dentro y no puedo…

-Descurainia Sophia-dijo Rose al momento, la Dama Gorda se hizo a un lado a regañadientes, dejando pasar a Rose, a Eleine y a Lysander.

Rose entro y no vio a Lily en la Sala Común y sin esperar a nada subió a los dormitorios y camino hasta llegar a la habitación de Lily, donde la encontró, por su súbita entrada Lily se giro sorprendida.

-¿Rose?-dijo Lily, Rose observo que ella también tenía los ojos hinchados-¿que haces aquí?

-Lily, ¿qué estás haciendo?-pregunto directamente Rose, su voz sonó más dura de lo que quisiera pero no le importo.

-No te entiendo…-le dijo Lily un poco incomoda y abochornada.

-¿Quieres a Scorpius?-pregunto directamente Rose ignorando por completo las miradas de reproche de Eleine y las enfadadas de Lysander.

-No-dijo Lily mirándole sorprendida, eso solo aumento el enfado de Rose.

-¿ENTONCES QUE?-le grito Rose sin poder reprimirse.

-Rose yo…-empezó a tartamudear Lily nerviosa-solo quería darle celos a…

-¿COMO PUEDES SER TAN EGOISTA?-le grito Rose sin contemplación-SCORPIUS NO ES UN JUGUETE AL QUE PUEDAS USAR SIN MAS.

-Rose… yo… lo siento muchísimo…-empezó a llorar Lily ante su enfado.

-SIEMPRE AGUANTE TUS MALDITOS CAPRICHOS DE NIÑA MALCRIADA PERO NO VOY A DEJAR QUE LE UTILICES-le soltó con resentimiento Rose, desde pequeña siempre se sintió un poco a la sombra de Lily, ella era la pequeña, la más mimada, la que mas gozaba de atención, la que complacían, la que siempre conseguía todo con facilidad por unas cuantas lagrimas, cuando Rose nunca consiguió nada de esa manera, pero no iba a permitir que ella le hiciera daño a su mejor amigo-NO VOY A PASAR POR ALTO ESTO…

-¡Rose tranquilízate!-le grito Lysander molesta acercándose a Lily.

-NO ME DA LA GANA-le soltó Rose con descaro también a Lysander.

-Basta-dijo Eleine con contundencia sin perder las formas, pero su voz sonó muy parecida a la de su madre y Rose no se sentía capaz de gritarle a Eleine aunque estuviese furiosa con Lily.

-Lily, no escuches lo que te ha dicho…-dijo con resentimiento Lysander que fulminaba con la mirada a Rose, pero Rose no se dejaba intimidar por ella.

-Tiene razón…-dijo Lily mientras intentaba esconder su cara en el hombro de su amiga.

-Lily-le llamo con cuidado Eleine y esta le miro, Rose se imagino que hasta Lily respetaba las palabras de Eleine-¿nos quieres contar lo que te pasa?-le pregunto amablemente, y Lily asintió con la cabeza, Rose molesta se dio la vuelta para marcharse-tú te quedas-sentencio Eleine, Rose no necesito darse la vuelta para saber que le hablaba a ella.

Así que le dio una patada con rabia a la puerta para cerrarla y se sentó todo lo lejos posible de Lily, mientras miraba hacia otra parte preguntándose porque no podía desobedecer las palabras de Eleine.

-Cuando quieras…-le invito con cuidado Eleine a Lily.

-Lo siento-dijo otra vez Lily.

-Eso se lo debes decir a Scorpius, le has utilizado para tus propios fines, fue muy tonto por tu parte, Lily-le dijo compresivamente Eleine aunque su voz era muy distinta a la que había utilizado Rose-sabes cómo son tus hermanos, ¿Cómo te sentirías si Albus dejase de hablar a Scorpius? O James que no se controla algunas veces, se pelease y culpase a Scorpius de todo…

-Lo sé-dijo Lily arrepentida.

-Lilu, ¿por quién has armado este jaleo?-le pregunto curiosa Lysander con una sonrisa.

-¡¿Por qué has elegido a Scorpius para ponerlo celoso?!-grito sin contenerse Rose desde la esquina, Eleine le miro molesta y Rose se quedo callada mirando sus zapatos.

-Por que se parecen en todo, son inteligentes, cazadores, rubios de ojos grises y los dos son los únicos que descienden de completo linaje mágico… son rivales naturales…-dijo simplemente Lily abochornada mirando su colcha… evitando a su amiga Lysander, Eleine abrió con sorpresa los ojos y Rose seguía enfadada pero empezaba a entenderlo todo.

-Lily…-dijo distraída Lysander-¿sabes?, es una tontería, pero el único que coincide con Scorpius en esa descripción es mi querido hermanito Lorcan…-dijo con burla y Lily se sonrojo todavía más-¡no puedo creérmelo!-grito Lysander sorprendida-¡te gusta mi hermano! ¡¿Cómo no me lo has contado antes?!-le pregunto pero Lysander parecía que había recibido una noticia más que agradable.

-Me daba vergüenza…-dijo Lily con tristeza-Lorcan me ha rechazado siempre…

-Pero… ¡¿Que le ves?!-pregunto Lysander casi riéndose.

-Es tan imaginativo…-suspiro Lily.

-Chiflado añadiría yo-le contesto Lysander.

-…bondadoso…-siguió Lily.

-¡Si te quejas de que pasa de todo!-se quejo Lysander.

-…cariñoso…-continuo Lily.

-¿Con quién?-le pregunto riéndose.

-…único…-prosiguió Lily sin prestar atención a los comentarios de Lysander.

-¿Único?-pregunto burlonamente Lysander-¿y yo que?

-… y tan guapo-concluyo Lily suspirando.

-Cielo, el amor si que es ciego-se rió Lysander.

-Lysander-le llamo Eleine con cuidado-ve a sentarte con Rose-le pidió Eleine para que dejase de dar opiniones sobre su hermano y Lysander también le hizo caso a Eleine sin rechistar aunque ni Rose ni Lysander se miraron, aun seguían molestas la una con la otra.

-Pero él no me quiere, quería ponerle celoso... y no ha funcionado-dijo sin más Lily.

-Lily, se que estas pasando por una mala época con lo que ha pasado… pero no puedes obligar que Lorcan sienta lo mismo por ti…-le dijo comprensivamente Eleine.

-¡Pero siento tanta envidia al ver a Albus contigo!-le dijo Lily alicaída.

-Nunca pensé que el Potter más afortunado en amores fuera Albus…-dijo con sarcasmo Lysander.

-Pues ha sido de todo menos afortunados-le contesto Rose, pero Eleine ignoro a las dos.

-Lily, no puedes forzar las cosas, necesitan su tiempo para prosperar y puede ser que Lorcan no sea el chico de tu vida, no te preocupes, todo llegara… debes ser mas paciente y concienzuda-le dijo Eleine.

-Eleine, gracias-le dijo Lily mientras la abrazaba-siento mucho haber intentado maldecirte cuando… bueno, tu y mi hermano estabais mal-Rose volvía a mirarla mal, eso no lo sabía, también Lily reparo en su nueva mirada-Rose, yo… me siento avergonzada…-contesto simplemente Lily, Rose volvió su mirada enfadada.

-Rose…-suspiro Eleine-no seas tan cabezota…-y Rose se digno a mirar a Lily.

-¿Cómo puedo conseguir que tú me perdones?-le pregunto Lily suplicante.

-No puedes-contesto inmediatamente Rose, pero meditando un momento-bueno, tal vez…-añadió acordándose de repente de Zabini… Eleine esa vez no la detuvo.


Rose se encontraba en el despacho de la Directora, en frente su madrina la miraba con severidad y a su lado estaba Lily, Hugo, y al otro lado de Hugo estaba Scorpius con un ojo morado.

-Rose me ha decepcionado tu comportamiento con la Señorita Zabini…-dijo la Directora molesta.

-Ha intentado atacar a mi prima pequeña…-se justifico Rose, pero intentaba que no se le escapase la risa.

-¡Con eso solo justificas el primer hechizo! ¡No los doce que le has mandado!-le grito indignada la Directora-¡Aun no sabemos cómo quitarle la piel de ogro y los cuernos de búfalo!-grito aun mas indignada, ahora Rose no era capaz de aguantarse más la risa como Hugo, Lily e incluido Scorpius-¡¿Que hechizos eran, Rose?!-le pregunto directamente.

-No lo recuerdo Directora-dijo Rose forzando su voz para hacerla parecer bondadosa-me temo que no voy a ser de ayuda…-dijo Rose mientras aguantaba la respiración, pero escucho a su hermano soltar una risotada.

-Potter, Malfoy quedan exculpados-grito la Directora harta y enfadada-y vosotros dos…-dijo señalando a Rose y a Hugo-aun pensare en vuestro castigo, ahora, fuera-les ordeno y los cuatro obedecieron.

-Rose…-empezó a decir Hugo que no era capaz de contenerse-pensé que me moría ahí arriba…-siguió diciendo Hugo mientras no paraba de reírse, Rose evito en todo momento mirar a Scorpius-¡tienes que enseñármelo!

-Ahora no Hugo…-dijo Rose un poco recelosa, su hermano estaba castigado porque fue el responsable de pegarle a Scorpius, cuando Rose le vio así, se temió que podría haber sido Albus o James no se espera que fuese su hermano.

-Scorpius…-le llamo Lily, este al momento dio un paso atrás receloso, lo que provoca más carcajadas de Hugo y una mirada un tanto crispada de Lily-quiero hablar contigo y explicarte lo que ha pasado… no es nada de lo que te imaginas… lo siento-le dijo Lily arrepentida-si quieres yo misma hablo con Zabini…-añadió mirando de soslayo a Rose, esta fingió no haberse dado cuenta, jamás desvelaría los hechizos que le había lanzado a Zabini-para que te perdone…

-¡No!-dijo inmediatamente Scorpius-Por favor, estoy bien así…

Rose empezó a caminar para dejar a Scorpius y Lily hablar con tranquilidad, lo cierto es que resulto bastante aliviador saber que era Lorcan el que le gustaba a Lily.

-Hugo, ¿Por qué le has pegado a Scorpius?-le pregunto Rose directamente a su hermano.

-Por una promesa que le hice a papa…-Rose se quedo mirando a su hermano sorprendida-me hizo prometer que le daría su merecido a cualquier tío que te hiciera llorar…-contesto simplemente.

-¡Scorpius no me hizo llorar!-le contesto al momento Rose indignada.

-Si que te hizo llorar, porque yo también me comporto como un imbécil con cualquiera que invita a Lysa a Hogsmeade, somos muy posesivos con nuestros amigos, nos viene en la sangre-rió Hugo.

-¿Lysa?-se quedo meditando Rose-¡¿Lysander Scamander?!-pregunto sorprendida Rose

-No puedo creer que por culpa del rarito se haya montado todo este jaleo-dijo su hermano con una sonrisa socarrona ignorando la pregunta de Rose.

-¡¿Lo sabías?!-pregunto aun mas sorprendida Rose.

-Pues claro-le contesto Hugo con falsa modestia.

-¡Es que tú lo sabes todo!-le grito en parte frustrada en parte alegre Rose a su hermano.

-¡Pues claro que lo es todo!-grito Hugo con suficiencia mientras abría los brazos para recibir una ovación inexistente-¡lo único que no se es donde están Ronald y Hermione Weasley!-sentencio, pero al momento se dio la vuelta de un salto.

Rose observaba su misma cara de perplejidad reflejada en la de su hermano, le pareció oír sus nombres en alguna parte mezclados con risas, esa voz la conocía, era la de sus padres y se llevo la mano a su bolsillo donde tenía en Apagador, ahora no era ella sola la que se estaba volviendo loca, sino su hermano también.