CAPITULO 11
PRESAGIO DE COMPATIBILIDAD
Ted se encontraba en su habitación. Aun a oscuras, pero poco a poco salía el solo del amanecer. Para ser inicio de octubre. El hacia la misma rutina de todas las mañanas. Limpiaba sus zapatos, acomodaba sus libros de acuerdo a su horario, sacaba del baúl su uniforme y siempre, siempre se tomaba unos minutos para apreciar cierta fotografía. Una en especial. De sus padres y él juntos.
Era normal que no se acordara de ellos. Apenas habia nacido, pero se sentía bien con solo verlos e imaginar como seria su vida si estuvieran vivos.
Su madre era más joven que su padre. Remus J. Lupin. Ted volvió a guardar la fotografía y se dio unas palmaditas en las mejillas, para despertarse.
-¡bien! ¡Vamos a hacerlo!- exclamó saliendo hacia un nuevo día de clases.
La primera clase eran lecciones de vuelo con la escoba. Los Slytherin y los Gryffindor compartirían experiencias.
Los chicos se encontraban en camino a las áreas de prácticas con el profesor Hawkeye. Lizzy y Michael caminaban juntos (vestían el uniforme deportivo). Ver a un Gryffindor y a un Slytherin juntos, no era del agrado de Ted. Pero Michael se percató de la mirada constante del peli azul.
-¿Qué sucede?- preguntó con seriedad el Slytherin. Sorprendiendo a lizzy y a Victorie- por favor, deja de mirarme así o tendré que golpearte.
Ted se enojó.
-cada vez que abres la boca, ¡me haces enojar!- gritó Ted enseñando el puño amenazadoramente.
-"este imbécil…. Va a meternos en problemas"- pensó Victorie
-"otra vez no…"- pensó lizzy rezando para sus adentros.
-¡ESO LO HACE PERSONAL!-exclamó el Gryffindor furioso- ¡QUE TE QUEDE CLARO! ¡TU NO PERTENECES A ESTE LUGAR!
Michel se detuvo súbitamente. Se giró y miró directamente a Ted. Las chicas se quedaron calladas. Al igual que algunos estudiantes que lograron escuchar parte de la discusión.
-tú eres el más grande idiota que he conocido- afirmó Ted apretando los dientes- eres un engreído… y apuesto a que tu familia de mortífagos está feliz con eso.
-¡Ted!- dijo Victorie tratando de detener al chico, pero Michael la interrumpió.
-bien…-concluyó Michael con las manos en sus bolsillos- es obvio que no encajo con ustedes. Tienes razón.
Michael miró a su alrededor, como si esperar a que todos los presentes escucharan lo que iba a decir. Lizzy simplemente se quedó expectante a sus siguientes palabras. Solo esperaba que no fuera demasiado lejos.
-soy un engreído…-siguió Michael con una sonrisa prepotente- pero tu eres el típico niño que necesita atención. Te la pasas insultando y metiéndote en problemas. ¿Y para qué? Para que te volteen a ver.
-m… maldito, ¿¡tú que sabes de mi!? Solo eres un maldito traidor, estarías mejor muerto. ¡Igual que tu familia!-gritó Ted, a punto de sacar su varita, hasta que lizzy se puso enfrente. Ambos chicos se sorprendieron.
-hey…-dijo Michael con la intención de retirar a su amiga.
-ya basta- dijo la chica para sorpresa de su amigo.se dirigió hacia Ted.- Ted. Michael no sabe mucho sobre ti. Y aun así fue demasiado lejos. Lo siento, por favor perdona a Michael.
-lizzy…- dijo Michael un poco enfadado.
Victorie se llevó una mano al pecho y suspiró tranquila. Creyó que las cosas estaban más calmadas. Pero se equivocó.
Lizzy le sonrió a Ted, hasta que el chico peli azul bajó la guardia, fue que lizzy le sentó un puñetazo en la mejilla. Haciendo que se tambaleara hasta caer de sentón (más de la impresión que de la fuerza). Michael, Victorie y los alumnos que se quedaron a ver la discusión; ahogaron un grito.
-a mí, por otro lado, no me importa si no me perdonas-dijo la chica tallándose la mano- tu tampoco sabes nada de Eminings. No te atrevas a hablar mal de él.
-¡¿Qué sucede aquí?!-
El profesor se acercó dando entre los alumnos Grandes zancadas.
El profesor Irvine Hawkeye vio a Ted sentado en el suelo sosteniéndose la mejilla y a Lizzy a su lado.
-¿otra vez iniciando peleas, Lupin?-preguntó Hawkeye a Ted- si sigues así tendré que llevarte nuevamente con…
-fue mi culpa, profesor-interrumpió Lizzy- lo siento.
Hawkeye observó por un instante a la chica. Notó que se tallaba la mano. Suspiró un momento con pesadez y se llevó a lizzy con el director.
-eso serán 20 puntos menos para Gryffindor –dijo el director.
Una vez que lizzy se encontraba en su despacho.
-lo siento…
-sabes que con disculparte no es suficiente- dijo Snape entrelazando los dedos frente a su boca- señorita Benneditt, tengo la sensación de que usted es el típico Gryffindor.
-¿perdón? No le entiendo- preguntó lizzy nerviosa.
-que a usted, le agrada o le parece divertido ir en contra de las reglas- el dijo. Lizzy únicamente agachaba la cabeza. Por alguna razón encontraba a sus pies, lo más interesante de ver- usted y el señor Lupin cumplirán su castigo la próxima semana.
-¡pero…!- trato lizzy de defender (?), pero al ver la expresión del director, se encogió temerosa-Pero Lupin no…
-golpeó al señor Lupin por una razón. La cual no me interesa- dijo Snape levantando una mano autoritariamente- Pero no seguiré tolerando este comportamiento por parte de ambos. Ayudaran al profesor Hagrid con el cuidado de criaturas mágicas. ¿Entendido?
-s-sí…- respondió entrecortadamente la chica.
-eventualmente le avisaré al señor Lupin- continuó el director- pero la próxima vez que escuche de ustedes, llamaré a sus padres. Puede retirarse Benneditt.
Snape volvió a sus pergaminos y documentos. Mientras lizzy prácticamente salía corriendo de su despacho. Como un conejo asustado. Al bajar las escaleras, se encontró con Michael. El chico estaba esperándola. Lizzy se dirigió hacia él con cierta vergüenza.
-antes de que digas algo…-comenzó el chico- ya basta lizzy.
-¿eh?
-ya basta- repitió Michael, esta vez tallándose el cuello con cansancio- no vale la pena que sigas metiéndote en líos por mí. Solo vas a lograr que te rechacen.
-¡pero es que no es justo!... Ted te está juzgando mal, todos.
-¡lo sé y no me importa!- dijo Michael dándole una mirada furiosa- ¡deja de meterte en mi vida!
Lizzy retrocedió un paso. Asustada ante la actitud de Michael.
-yo estoy acostumbrado a estar solo… Pero tu… - trató de decir el chico- si continuas, tu propia casa va a marginarte. Nadie va a querer estar contigo….. y eso no te queda. Estar sola no va contigo.
Claramente lizzy pudo notar como Eminings se sonrojaba ligeramente.
-Eminings…- dijo lizzy suavemente.
-solo digo que… tengas cuidado de lo que dices…
-está preocupado por mi…- pensó lizzy, sonriendo ligeramente. No pudo evitar una pequeña risa.
-¿de qué te ríes?- preguntó Michael observando a la chica.
-no, de nada. Se apresuró a decir.
Al día siguiente. Lizzy acababa de llegar a su clase de encantamientos. Era Gryffindor y Ravenclaw. Pero la pelinegra comenzaba a tener problemas con sus compañeras.
-¿Qué dicen?-preguntó a las chicas de Gryffindor. Sara Johnson, Erika Root y André Knightly.
-que no podemos hacer el trabajo juntas-dijo André.
-¡e-eso!- coincidió la otra compañera.
-últimamente te has metido en líos y por tu culpa y la de Ted, nos han quitado puntos- prosiguió André mientras cruzaba los brazos.
-¡si lizzy, estamos 50 puntos por debajo de las otras casa!- reiteró Erika.
-lo siento…
-¿Qué sucede aquí?- dijo Victorie abriéndose paso entre las chicas.
-sucede que no queremos trabajas con ella- explicó André señalando a lizzy con un movimiento de su cabeza-ella siempre trae problemas.
-sí, al menos desde que se junta con Eminings- dijo Sara haciendo pucheros- si te sigues juntando con ese rebelde, es obvio que te irá mal. Tiene la palabra "problema" escrita en su carota.
-¡hey!...-lizzy estaba a punto de contestarle a Sara, peor lo pensó mejor y decidió guardárselo- pero… ya les dije que lo siento.
-no nos importa- concluyó Erika. A la vez que las tres se iban a sus asientos, dejando a lizzy con u mal sabor de boca. En ese momento entró Ted al aula y la miró por un segundo.
-¿Qué? –dijo burlonamente-¿problemas de mujeres?
Lizzy únicamente le devolvió la mirada, pero con la misma también se fue a su asiento. El chico expectante a la que sería la respuesta de la pelinegra, se extrañó al ver que no le dijo nada. Pero en cambio, recibió un fuerte zape por parte de Victorie.
-espero que este contento- le dijo la rubia- lizzy esta triste.
Ted simplemente guardó silencio.A la hora del almuerzo, lizzy se encontraba en los comedores. Aguardaba silenciosamente en un extremo de la mesa de Gryffindor. Sabía perfectamente que esto no estaba bien, pero no podía hacer nada al respecto; mientras más trataba de acercarse a las chicas de su clase, mas la evitaban. Este no era el tipo de relación que esperaba tener con las jóvenes brujas de este mundo. Pero no las necesitaba. Si tener a su mejor amigo representaba no poder hacer nuevas amistades… pues estaba bien. Al menos eso quería creer. La chica decidió seguir comiendo su estofado.
-pobre lizzy- dijo Sara mirando de reojo a lizzy.
-eres demasiado suave, Sara…-dijo Erika cerrando los ojos con indiferencia, mientras tomaba su jugo de calabaza. La cual casi escupe- odio la calabaza… esto le servirá de lección…
Pero se quedó con las palabras en la boca, al ver a Victorie Weasley abriéndose paso hacia lizzy Benneditt. La rubia se sentó a su lado y ambas chicas empezaron a platicar animadamente. Dejando a Erika y a las demás, boquiabiertas.
-¿Qué le pasa? No está reflexionando nada- dijo Erika al escuchar las risas de Benneditt y Weasley.
-parece que se están divirtiendo…-mencionó Sara. André por su lado solo frunció el entrecejo.
Al siguiente día, lizzy volvió a sentarse sola.
-¿escuchaste lo que dicen las chicas de nuestra casa?-dijo un chico de Gryffindor mientras caminaba con otro compañero por los pasillos del castillo
- están marginando a una chica de nuestra propia casa.
-¿enserio?-preguntó el compañero divertido-¿Quién es?
-lizzy Benneditt -Michael que pasaba por ahí, se detuvo al escuchar el nombre de su amiga.
-ja, ja, ja, pobre. A veces las mujeres son de lo peor.
-sí, ahora salen con: "quien se junte con ella, también será marginado".
-¿crees que deberíamos participar? Sería divertido.
Michael se acercó tranquilamente a los chicos con su varita en su mano.
CONTINUARA...
