DISCLAIMER: ningunos de los personajes de Rayearth me pertenece, solamente Stephany y Steve...Hasta el momento ^^U yo solo los uso para mi propio beneficio.

NOTA: bueno, debo decirles que este capítulo me costó bastante XD tuve que unir muchas ideas en mi cabeza y en el texto para así continuar con la trama. Veré si me sale algo largo para en placer de todos ustedes mis lectores que me siguieron y que ahora les debo mucho… =(

Kuu de Cefiro: si si lo sé, me demore… mas q bastante jojoj D= ahora toy haciendo lo que puedo para q mis ideas fluyan lo más rápido posible.

HEFINI84: Si, lo sé, me demore bastante. Pero ahora estoy actualizando más rápido por si me demoro en subir los otros o tengo falta de inspiración momentánea xD! En el capitulo pasado se aclaró =)

Munchis: Jajaja si ya he pensado en eso pero eso vendrá en creo… com capítulos mas =) se hara presente el planeta Autozam primero creo o el Cizeta xD no se cual primero *dudosa* q dilema… xD pero ambos estarán pronto =P

AQUÍ VA EL CAPITULO =P

EDITADO POR xCAMIMILLAx

Capítulo 11:

"Sucesora"

Latis había salido de aquella rara dimensión. Aquel ser ya no tenía fuerzas para seguir con la conversación. Se había debilitado mucho y debía descansar. Latis miró a su alrededor.

- ¿Dónde está Steph? – susurró buscándola con la mirada. Algo en él le decía que no estaba bien.

Caminó por los alrededores llegando al castillo. Allí vio a Presea que caminaba por los pasillos.

- Presea, ¿has visto a mí…a Steph? – titubeó por un segundo pero Presea no se dio cuenta.

- No, creía que estaba contigo y Steve en la habitación que les dio Caldina – contestó dudosa.

- Ya veo… - Se quedó un minuto en silencio 'Tal vez estoy demasiado alterado por todo esto' – Presea, ¿puedes buscar a Clef y decirle que lo espero en la sala principal?

- Si Latis, ya le digo. ¿A alguien más?

- A los que pilles, pero necesito hablar con Clef en privado un segundo.

Y ella se fue a buscarlo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

- Marina… yo…

En eso la puerta se vuelve a abrir.

- Gurú Clef… – dijo Presea mirando cabizbaja, le dolía que estuviera en la habitación de Marina. – Latis quiere hablar contigo… te espera en la sala principal.

Rápidamente cerró la puerta apoyándose en ella. Una lágrima caía de su rostro.

- Jamás ocupé un lugar en tu corazón… jamás seré tan importante como lo es Marina…

Y tomó rumbo al salón principal limpiándose las lágrimas.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Marina y Clef estaban llegando a la gran habitación. Allí estaba Presea esperando.

- Solo por ahora puede entrar Clef – comentó mirando el suelo.

- ¿Pero por qué? – preguntó confundida.

- Por petición de Latis…

- Marina, está bien – Le dedicó una sonrisa – solo espérame.

Y entró a la habitación dejando a ambas mujeres en un silencio que por primera vez se sentía incómodo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Anaís estaba siendo abrazada por los tiernos brazos de su amado Paris. Ellos solo miraban las estrellas. En eso una liguera corriente de viento jugaba con sus cabellos. Pero una ligera voz salía de ellos.

- … que alguien me ayude…- Anaís rápidamente se suelta de los brazos de Paris y miró hacia dónde provenía el viento.

- ¿Qué pasa Anaís? – preguntó Paris confundido por la reacción de la guerrera del viento.

- El viento… alguien está pidiendo ayuda…

- ¿Cómo?

- Escuché una voz en ella. Casi un susurró, pero es una voz conocida…

- …. Hermano… mamá… Latis… ayúdenme….

- Es… es Steph – dijo con asombro.

- ¿Qué? ¿Estás segura?

- Si… debe de estar sola. Paris ve a buscar ayuda para buscarla. Yo intentaré hacer lo que pueda.

- Si mi Anaís – y salió en dirección hacia el castillo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Ráfaga estaba controlando los pasillos como de costumbre, cuando alguien se le tira encima por la espalda.

- ¿Pero que de…? – Miró al sujeto culpable - ¿Paris?

- ¡Oh Ráfaga! – Exclamó al mismo tiempo que lo abraza – Siempre estas para salvarme la vida.

- Si como no… Porque no sabes cuidarte solo Paris.

- ¡Claro que sé cuidarme solo! – gritó enojado y se levantó. Y miraba al cielo al mismo tiempo que apretaba su puño - ¡Yo soy el mejor guerrero para cuidar a mi querida Anais!

- Querrás decir ella a ti… – susurró.

- ¿Dijiste algo? – preguntó inocentemente, pues no había escuchado.

- Que qué te trae por acá – disimuló una sonrisa inocente.

- ¡Es Steph! – Gritó y lo vuelve a abrazar – Anaís sintió que ella corre peligro.

- ¿Pero cómo? ¿Y Steve? ¿Y por qué diablos me abrazas?

- ¡No me hables de ese!

- No es momento de tus berrinches de niño. Esto es grave. Busquemos a los demás, tú ve a buscar a los demás por ese lado, yo voy por el otro, en cualquier caso que si la encuentras o no, nos juntamos en la sala principal – miró a Paris – ¡y tú que esperas! ¡Deja de abrazarme y mueve tus piernas!

- Si…

Y ambos se dividieron para buscar a los para la búsqueda de la menor.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

En otro lugar muy oscuro…

- ¿En…en dónde estoy? – dijo Lucy mientras ponía sus manos en su cabeza.

- Mi querido pilar, has despertado por fin – dijo una voz saliendo de las sombras.

Lucy se dedica a mirar a su alrededor rápidamente para buscar al dueño de aquella voz. Estaba en una cama muy amplia.

-¿Cómo estas pilar mío? – le habló la criatura.

- ¿Eres tu Daimon?

- Si mi pequeño pilar – y se pone al frente de ella.

- Dime que ha pasado… no recuerdo nada después de que toqué la corona.

- Ven – le extiende su mano – míralo por ti misma.

Lucy le toma la mano y camina siguiendo los pasos de Daimon, éste movió su mano libre y un espejo de cuerpo completo apareció ante ellos.

- Mira que hermosa estas mi pequeño pilar.

Allí estaba ella, con un camisón negro que le llegaba hasta las rodillas y que marcaba muy bien su bella figura. Tenía el cabello suelto y con pequeñas ondulaciones en sus puntas y sus pies estaban descalzos. Puso su mano en su frente.

- ¿Es la corona? – preguntó sintiéndola en su frente.

- Si, es tu nueva corona.

- Es diferente a la de Esmeralda…

- Es porque tú eres diferente a ella, la corona cambia de acuerdo a cada nuevo pilar.

- ¿Pero por qué es negra? Siento que es oscura y tenebrosa.

- Es porque Céfiro está en problemas por sus mismos habitantes, la corona está reflejando los peligros que vienen a Céfiro – Le dijo y acarició la mejilla de la chica – Pero tú puedes cambiar todo eso mi pequeña. Tú puedes hacer todo lo que quieras con solo desearlo y rezar.

- ¡Pero eso es lo mismo que hizo esmeralda! – Exclamó mirándolo seriamente – ¡No quiero repetir la misma historia!

- Pero tú eres más fuerte que ella. Tu corazón no dejará que pase lo mismo que le paso a ella. – Se pone detrás de ella – Tú eres diferente a cualquier otro pilar mi querida Lucy.

- ¿Dime Daimon, que tengo que hacer ahora?

- Debes ir al palacio, debes ir a tu templo a rezar – se puso al frente de ella – pero para tu propia seguridad no debes decir que me conoces.

- ¿Por qué?

- Ellos no saben la amenaza que se avecina, y si lo saben será más favorable para el enemigo pues ellos tendrán miedo

- Pero yo… yo no puedo mentirles

- No les mentiras… porque no me recordaras hasta que yo lo diga… - y se acercó más a Lucy.

Daimon le tomó el mentón y acercó los labios de ella hacia él. En el momento que sus labios se unieron el bloqueó de su mente todo recuerdo que pudiese interferir en sus planes. En cuando separó los labios de Lucy ella se desmayó y el la agarró en sus brazos.

- Pronto Céfiro estará a merced de la maldad.

Y enseguida una negra y oscura aura encerró a ambos individuos haciéndolos desaparecer.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Steve se encontraba más perdido que nunca por los pasillos.

- Ahhhh…. Este lugar ya no me agrada… - Luego mira al frente de él que una sombra de un hombre corría rápidamente.

- ¡Steve! – Dijo Ráfaga poniéndose frente a él - ¿No has visto a tu hermana?

- No – luego miro preocupado - ¿Qué le paso a mi hermana?

- Esta pérdida… y creo que el enemigo quiere algo con ella.

- ¡Por favor! ¡Llévame contigo! – Contestó rápidamente y con algo de miedo – ¡Yo quiero ayudar!

- Bien – Y lo tomo en brazos – Vamos por Caldina, Ascot y Presea, necesitamos Ayuda.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Clef había entro y vio que Latis estaba de pie esperándolo. Clef se sentó en el asiento que le correspondía.

- ¿Qué pasa Latis? ¿Cuál es la emergencia? – preguntó Gurú Clef.

- Sé información del nuevo enemigo – contestó serio.

- ¿Pe…pero cómo?

- En el Lago de la Ilusión… hablé con un extraño ser que me mostró y me reveló secretos.

- Entiendo… - su rostro mostraba una profunda seriedad – ¿Qué te dijo?

- Me contó sobre Daimon, no podemos contra el… aun…

- ¿A qué te refieres? – Miró el rostro del muchacho – Algo me dice que no es por eso que estas tan inseguro e inquieto.

- Tienes razón. Lo de Daimon te lo diré con el resto – Tomó una pausa - ¿Sabes por qué las guerreras llegaron con los hijos de Lucy?

- De seguro es porque tienen un gran vínculo con Lucy, pues es su madre y el pilar de Céfiro. – Contestó rápidamente - ¿o acaso conoces otro motivo?

- Respóndeme Clef ¿Qué pensaste cuando viste a Steve?

- Bueno ahora que lo mencionas… que se te parece mucho a ti, pero que debía ser porque Lucy eligió a un hombre parecido a ti – Luego lo pensó más detalladamente – 'Pero Lucy solo ama a Latis…' - y miró con asombro a Latis - ¿No me digas que tu…?

- Si Clef – dijo mirando al piso – Ellos son mis hijos. Es por eso que Steve es casi un clon mío y que Steph tiene mis ojos.

- ¿Pero cómo? – Preguntó incrédulo – Eso es imposible

- Fue el espíritu que me reveló la verdad. Ese ser nos juntó en una dimensión paralela para que ellos nacieran.

- ¿Ese ser necesitaba que ellos dos nacieran?

- No sé si esperaba que fueran dos, pero ella necesitaba el fruto hecho del pilar de Céfiro y el guardián elegido por el pilar. – Vio que Clef haría otra pregunta y sabia ya cuál era – necesita de ese fruto para su sucesora. Solo eso podrá detener a Daimon.

- Por lo que dices… ese ser ya había predestinado todo… - luego sonrió – Ella siempre lo supo, como no se me ocurrió antes preguntarle a ella.

- ¿Tú la conoces?

- Es Fantasía, el espíritu del planeta Céfiro. Escuche sobre ella y leí textos que la mencionaban. Pero nunca tuve oportunidad de conocerla. Para muchos era solo una leyenda. – Luego miró a Latis – Debemos proteger al sucesor de ella. Si algo le pasa podría ser el fin de Céfiro. Si el sucesor muere… Céfiro morirá. Latis – lo mira seriamente – ¿No te dijo cuál de los dos era su sucesor?

- Steph – contestó rápidamente.

- Claro, ella fue la que te llevó con Fantasía. Ya deben de tener un vínculo.

En ese momento entra Paris con Marina detrás de ella.

- Perdón Clef, le dije que no podía entrar, pero dijo que era urgente lo que tenía que decirte – se excusó ella.

- ¡Tenemos problemas! – gritó desesperadamente deteniéndose para tomar aire. Había corrido para llegar allí.

- ¿Qué sucede Paris? ¿Es el enemigo?

- No… - tratando de tomar aire – Es Steph

Tanto Latis como Clef se pusieron muy preocupados y nerviosos.

- ¡Habla Paris! ¿Qué pasa con ella? – preguntó asustado.

- Ella… ella está en problemas – respiró hondo nuevamente – Anaís sintió en el aire como ella pedía ayuda… ahora la están buscando.

Latis no esperó a que hablara más, salió corriendo de la habitación.

- ¡Llamen a todos! ¡No podemos dejar que el enemigo se lleve a Steph!

Bueno aquí tengo ya otro =) Creo que este me salió un poco mas larguito ^.^ Nos veremos en el siguiente! GRACIAS A TODOS QUE SIGGUEN LEYENDO MI FIC! AUN QUEDA MUCHO POR ACLARAR!