.:*Con los Ojos del Corazón por ByWillowy*:.

Capítulo 11/37

.:*Ruptura*:.

Nota de traducción: Se han hecho algunas adiciones a la narrativa a fin de mejorar la prosa en español. No se pretende infringir o irrespetar el argumento/historia original.


No mires hacia atrás con ira, ni hacia adelante con miedo,

sino alrededor con atención.


La mañana siguiente, Spencer despertó temprano a causa de los rayos de sol que se colaban por la ventana de su sala y lo golpeaban directo en la cara. Tenía las piernas acalambradas por haber permanecido sentado durante toda la madrugada.

JJ seguía apoyada en él y, por lo que pudo observar, no había movido ni uno solo de sus músculos. También se dio cuenta de la mancha de humedad encima de su pecho: No estaba seguro si se trataba de saliva o de las lágrimas de su mejor amiga… Y realmente, no le importaba, aún pensaba que era adorable.

La alejó de él –cuidadosamente-, y apoyó su cabeza en el brazo del sofá. Después, comenzó a mover las piernas para activar la circulación. Tengo que dejar de dormir sentado, pensó, luego sonrió un poco para sí mismo. Creyó que lo mejor que le sentaba en el momento era darse una ducha y dejarla seguir durmiendo ahí, ella necesitaba todo el descanso que pudiera conseguir.


Jennifer estaba sentada en la mesa del comedor cuando lo vio salir de su dormitorio, vestido y preparado para el trabajo. Frente a ella, un plato con una pila enorme de tostadas untadas con mantequilla de maní. Lo miró y dijo "creo que exageré un poco... Hice muchas tostadas, ¿verdad?", su voz casi un susurro.

El corazón de Spencer volvió a romperse. Sabía que ella no cocinaba y, de seguro, eran «tostadas con mantequilla de maní» el desayuno que solía preparar para Henry y Will.

"Mi favorito", respondió Reid con una sonrisa.

Se acercó al plato y tomó en trozo de pan mientras seguía de largo para ir a montar el café. Vio que ella ya lo había intentado: Puso suficiente café en la máquina, pero olvidó el agua. Volteó a verla y le suspiró a su silueta frágil, inclinada sobre la mesa. Se volvió sobre la jarra del café, la llenó con agua, encendió la cafetera y regresó a la sala.

"¿Cómo estás?, ¿lograste descansar un poco?" Le preguntó, tocando su mano.

Ella levantó los ojos y se limitó a observarlo. Las sombras oscuras debajo de sus ojos azules marcaban un fuerte contraste con su piel pálida. "La vida sigue para todo el mundo, ¿no? Cada quien a lo suyo, la vida debe continuar, ¿verdad?" ella dijo sin sonreír. "Yo también debería ir a trabajar, el equipo me nece…"

"JJ, el equipo te necesita, ¡sí!… Pero no ahora mismo… No en estas condiciones" finalizó para ella. Inclinó la cabeza capturando sus ojos con los de él, casi obligándola a mirarlo. "Sólo han pasado unos días. Todos entienden, nos importas… Estamos preocupados por ti… Solo queremos que no te fuerces... Por favor, no…"

"¿No «qué», Spence?" su voz un tanto más aguda. "¿Quieres que no avance?... Prefieres que no me adapte al giro que ha dado mi vida pero, ¿no es eso lo que se supone que debo hacer?... ¿Reestablecer mi rutina, superar la pérdida y recomenzar de nuevo?"

"JJ…", comenzó.

"¿Qué?... ¡No!... ¡¿En serio crees que lo mejor para mi es permanecer en casa todo el santo día, para hacer montañas de comida que nadie va a comer?!" Había perdido los nervios y le estaba gritando. En un arrebato salido desde su interior, agarró el plato de la mesa y lo tiró al suelo, quebrándose en pequeños fragmentos que fueron a parar por todas partes. "¿Crees que esto va a ayudarme? ¿Qué me hará sentir mejor?", empezó a llorar

Spencer se levantó y se acercó donde ella estaba. Cuando quiso tocarla, ella empujó su mano lejos.

"¡No, Spence!... Yo no puedo hacerlo… ¿Te das cuenta? No puedo porque hasta respirar es una agonía para mí. Ni siquiera puedo caminar en mi propia casa porque todo ahí es un recuerdo. ¡Si cierro los ojos lo único que puedo ver es su cara!... Yo no puedo seguir, Spencer… No tengo nada por qué seguir… No tengo…" Su voz se fue apagando, mientras se iba hundiendo en el suelo, en medio de las astillas del plato roto, cortándose… Pero insensible ante el dolor.

Reid empujó con el pie la mayor parte de los pedazos de la porcelana rota. Maniobró con algo de dificultad para poder unirse a ella en el suelo. Extendió la mano y le levantó el cabello que cubría sus ojos, acariciándola en la sien con el pulgar.

Ella lo miró. Sus ojos enrojecidos y sin lágrimas. Estaba turbada y en una especie de trance. De improviso, tiró de él, enterrando la cara en su cuello. Spencer puso su brazo alrededor de la espalda de JJ y la meció mientras lloraba... En realidad no lloraba, sólo gemía y se estremecía. El ruido de sus lamentos trasmitía su profundo dolor…

Y a él le dolía su pérdida con igual intensidad.


Spencer llamó a Hotch para hacerle saber que llegaría tarde -y la razón que lo estaba retrasando-. Lavó y vendó los cortes de JJ y se quedó con ella hasta que la vio más calmada. Seguía muy triste y silenciosa, pero sabía que había logrado un gran progreso... Se conformaba con creer que había podido desahogarse con él, aunque se tratara sólo de una pequeñísima liberación. También se sentía aliviado de haber estado a su lado cuando el estallido sucedió.

JJ insistió en llevarlo al trabajo, pese a todas sus objeciones. Estaba tranquila, por lo que accedió, pero con la condición de que después de dejarlo, iría a casa, tomaría un baño y una siesta, para luego llamarlo en cuanto estuviera despierta.

Ella aceptó.

Estaban casi a Quántico cuando una confesión vino a sus labios "¡Lo llamé Spence!"

Spencer volvió la cabeza y la miró. "¿Uhmm?"

"Que lo llamé Spence", repitió. Sus ojos fijos en la carretera.

"Yo no... Quiero decir... No sé...", dijo Spencer, confundido.

JJ suspiró. "La noche antes que le dispararan, Will me estaba besando... ¡Nos estábamos besando!... Y en vez de decir su nombre... Le dije el tuyo… Lo llamé Spence"

"¿Tú?... Tu… ¿Hiciste eso?"

"¡Sí!" Lo miró de revés, tratando de medir su reacción, pero lo único que vio fue sorpresa.

El estómago de Spencer dio un pequeño vuelco, pero luego se dio cuenta que esta confesión tenía mucho más que ver con un sentimiento de culpa. Lo único que atinó a decir fue "lo siento".

Ella sonrió con tristeza antes de agarrar con mayor fuerza el volante. Sin quitar la vista del camino dijo "yo también," mintió.


Reid no volvió a casa hasta cerca de las diez de la noche. Se quedó en el trabajo para reponer las horas de atraso de la mañana, además que surgió una consulta muy difícil que requirió de su especial habilidad en el desarrollo de los perfiles geográficos.

JJ había cumplido su promesa. Lo llamó varias veces durante el día. A cambio, él le dio una llamada antes de salir del trabajo, avisándole que García lo llevaría a casa.

Contento al saber que Jennifer estaba bien, trató de concentrase en su reunión con Jaye.

Ella lo estaba esperando. Todavía llevaba puesto su mono quirúrgico, viendo televisión en su sofá y comiendo palomitas de maíz. Caminó hacia sus brazos en cuanto atravesó la puerta del departamento, le quitó la mochila y lo condujo dentro.

Estando en el medio de la sala, las manos de Spencer fueron a descansar en sus caderas y se miraron a los ojos durante un largo rato.

"Hola", dijo Jaye.

"Hola." Respondió él.

Se sonrieron el uno al otro, como un par de adolescentes enamorados. Jaye se levantó de puntillas para darle un suave y cálido beso.

Él se inclinó -a su vez- permitiendo que rodeara su cuello y lo atrajera más cerca para profundizar el beso. Se dejó llevar, disfrutando de su toque y su presencia. De repente, rompió el beso y la miró -por un momento- utilizando sus pulgares para acariciar el bello rostro de su novia. "Un cálido recibimiento" susurró sobre su boca

Ella se alzó un poco más, enterrando su cabeza en su cuello y hablándole al oido: "Te dije que te extrañaba"

Él le sonrió, deslizando su brazo alrededor de ella mientras se movían para sentarse.

"Siento haber llegado tarde"

"No tenemos horarios normales, ¿cierto?" Jaye lo apretó un poco cuando se acomodaban juntos en el mueble. "¿Estás bien?"

Él la miró en silencio, un momento después contestó. "No puedo recordar la última vez que alguien me preguntó eso"

Ella asintió en comprensión, después agregó "el duelo es un proceso egoísta. En cierto modo tiene que ser así."

"Lo sé, y no me estoy quejando al respecto, es… Sólo… Ha sido muy duro el verlo morir y luego tener que presenciar por todo lo que ella está pasando… Cómo la están afectado estas «etapas»… Y sin poder hacer nada para ayudarla… Y apenas comienza… ¿Sabes? Ella está tan… ¿Asustada?… Y desesperada… ¡Ella no es así!… Pasa de la total angustia a la calma aparente en cuestión de minutos".

Jaye volvió a asentir.

"Jennifer es una mujer dura", continuó él. "Estoy seguro de que todo esto la tiene mal… No sólo es la muerte de Will, sino el hecho de no poder controlar sus emociones" dejó caer la cabeza hacia atrás

Jaye le cogió la mano. "Spencey, lamento todo este asunto. Me siento mal por JJ, es una pérdida terrible para cualquiera… Pero… Por favor perdóname si mi principal preocupación es cómo te afectan estas cosas a ti. Quiero decir… Yo apenas la conozco… Pero a ti te amo… Así que, no me llames insensible si sólo me interesa tu bienestar. Todavía no estás bien, apenas estás curándote del accidente en el caballo y la verdad… lo único que quiero es que te recuperes por completo, y que vuelvas a caminar con tus dos pies… Preferiblemente sin muleta"

Spencer le sonrió y la sujetó del rostro para apoyar sus frentes juntas, un gesto que significaba mucho para los dos. "Eres una mujer increíble, Jaye… ¡Gracias!, pero quiero que tengas claro que no soy un niño y he cuidado de mí mismo durante mucho tiempo"

Demasiado tiempo, pensó. En voz alta habló "lo sé. Pero tienes que dejar que te cuide de vez en cuando… Sólo a veces."

Él la besó, luego se recargó sobre el respaldo del sofá y cerró los ojos. "¿Vas a quedarte conmigo esta noche?"

Ella se levantó. Respondió con un sí, sin ocultarle lo complacida que la hacía sentir su pregunta. Cuando él abrió los ojos y la miró, lo tomó de la mano, para obligarlo a incorporarse. "¡Ven!... Vamos a quitarte esa ropa… "

Se puso de pie, riéndose un poco. "Así que tú… Tú simplemente has ido directo al punto, ¿no?" bromeó sugestivamente.

"Acaso quieres que te persiga por todo el departamento, ¿eh?" Ella bromeó de vuelta "recuerda que tus probabilidades de escapar están bastante feas" lo miró de reojo, señalando la muleta que traía a cuestas"… pero puedo prometerte que no seré muy ruda contigo, genio… tomaré en cuenta lo golpeado que estás"

Las comisuras de los labios de Spencer se curvaron hacia arriba "¡Hey, ten cuidado!" se inclinó un poco hacia ella mientras se abrían camino por el pasillo hasta el dormitorio.