Naruto Shinobi Way

Saga I - Off The Darkness

Capitulo 10 - Saphir

La puerta de salida de aquella residencia resonaba con leves golpeteos desde hace unos segundos, con algo de desconcierto Kurenai diriguio su vista hacia ella notando que el reloj daba apenas la 1:30, muy pronto para que sus alumnos regresaran de la misión que tenían impuesta por lo que tomando precaución se dispuso a ir al recibidor y lentamente abrir la puerta de la vivienda. Su expresión se relajo al ver que quien se encontraba frente a sus ojos no era otra que Konan, la mujer que los había recibido un día atrás al llegar a esa aldea.

-- Buen día. – saludo la femenina de cabellos azulados con su expresión neutra.

-- si, lo mismo digo. – respondió de la misma manera la jounin con cierto alivio. -- ¿Qué la trae por aquí Konan-san?

La susodicha mostro un par de documentos en su mano.

-- Informes sobre lo que será el intinerario de esta semana, cosas de rutina por decirlo así. – contesto al son que le hacía entrega de dicha información. – necesito explicarle además algunas cosas, ¿puedo pasar?

Obviamente la respuesta de la mujer sería positiva por lo que entrando ambas a la residencia, cerraron la puerta detrás de ellas. Algunos minutos más tarde las dos femeninas se encontraban conversando sobre lo que sería la misión y detalles simples pero que nunca estaba de mas saber, Konan no pudo evitar preguntar por el par de alumnos que no había asistido a la reunión ese día, parecía haberse dado cuenta de la ausencia de estos.

-- Ya veo. – susurro la femenina de cabellos azules antes de darle un sorbo a una taza de café que su anfitriona le había hecho el favor de servir. – es una lástima lo del pequeño, al menos se repondrá.

-- Si ya lo creo. – respondió Kurenai dando también un sorbo a su café. – por cierto ya que estamos tocando ese tema… quisiera hacerle unas preguntas Konan-san.

La susodicha no pudo evitar levantar un poco su mirada fijándola directamente en la de la Jounin.


En ese mismo instante la pequeña Kunoichi disfrutaba de un relajante baño en la tina con la que aquel baño contaba, sintiéndose afortunada por tener al fin un momento de intimidad así como de relajación que provocaba el sumergir su cuerpo en el agua caliente y la atmosfera que creaba el vapor que se desprendía.

-- Que relajante… después del entrenamiento una buena ducha no cae nada mal… -susurro la chica cerrando sus ojos para posteriormente emitir una tímida risa que la sorprendió incluso a ella. – jeje… nunca creí que tendría el derecho de decir eso.

-- Nunca te subestimes Hina-chan… -- contesto Natsuo con un tono risueño, ocupando un lugar en aquella tina en la que se sumergía por completo y solo salía a relucir su cabeza sobre la que tenía una pequeña toalla blanca. -- ¿podrías calentar un poco el agua por favor?

-- Claro Natsuo-kun… -- susurro la niña abriendo un poco la llave al son que volvía a cerrar sus ojos y mostraba una pequeña sonrisa, abriendo sus cristalinos ojos rápidamente al darse cuenta de la situación. - ¿N-Natsuo-kun?...

El Uchiha solo vio como su compañera se congelaba y momentos después con movimientos lentos, casi robóticos, volvía su mirada lentamente hacia él.

-- Hola. – saludo el Uchiha como si aquello fuera de lo más normal.


-- mm ya veo… -susurro Kurenai al meditar lo que su visitante acababa de decirle. - a decir verdad por lo que vi ya tenía idea de que podrían ser eso…

-- Nunca creí que existieran seres de ese tipo. Pero parecen ser una realidad.

-- Si supongo que tenemos suerte de…

"¡¡Kyyyaaa!!!"

El grito ensordecedor de la pequeña Hyuuga desconcertó a Konan a la vez que preocupo a Kurenai quien rápidamente alzo su vista hacia el segundo piso.

-- ¿¡Hinata!?


Dentro de la bañera una Hyuuga muy asustada y porque no decirlo, sonrojada al grado de tener su rostro colorado por completo se refugiaba en una de las esquinas de la bañera donde se las había arreglado para tomar una toalla y poder cubrir sus intimidades.

--¿¡N-N-N-Nat…Natsuo-kun que haces aquí!? -- .reclamaba casi sin poder hablar ante la pena que sentía, ante la mirada de un Uchiha quien con su usual e inocente mirada parecía desconocer la razón por la que su compañera se comportaba de aquel modo.

-- Bañándome… quise avisarte que entraría pero parecías tan relajada que no quise interrumpir -- .contesto el infante antes de desviar su vista hacia la puerta que recién se había abierto de golpe. – Hola Kurenai-sensei.

La susodicha solo pudo observar desconcertada la escena quizás pensando que sus ojos la engañaban, sin embargo aquello era real y de un momento a otro las facciones de la mujer se endurecieron al son que un aura oscura rodeaba su cuerpo.

-- Natsuo-kun… ¿Qué es lo que haces?...


"¡¡No te voy a explicarte porque no te puedes bañar con Hinata ahora sal de ahí!"

La mujer de cabellos azules quien seguía sentada en la mesita con su taza de café en mano pudo escuchar el grito que pegaba su anfitriona así como algunos sonidos causados por un posible desastre en el segundo piso.

"' ¡Nada de peros, deberías estar descansado!"

Volvió a escuchar Konan quien con cierta curiosidad subía en esos momentos las escaleras que la llevaron a la segunda planta, desde donde pudo observar como una molesta Kurenai parecía arrastrar algo a través del piso.

-- ¡Pero yo no hice nada malo Kurenai-sensei! – se quejaba el Uchiha como un autentico niño al ser reprimido por su madre, aun así sus suplicas y llantos no evitaron que la mujer reconsiderara sus opciones, sin más continuando con su recorrido. – Kurenai-sensei… la fricción duele…

Dijo por último el infante con lágrimas de fideo en sus ojos antes de desaparecer por uno de los corredores junto a Kurenai, ante los ojos de cierta mujer peliazul así como Hinata quien ya cubriéndose con una toalla el cuerpo, se ocultaba detrás de la puerta del baño con el sonrojo en sus mejillas aun presente.

-- Al menos pudo dejar que se cubriera con una toalla Kurenai-sensei… -- susurro la pequeña al son que bajaba su vista aun mas apenada.

Konan por su parte no dijo nada sin embargo era claro que aquella escena la había desconcertado por completo.


La vieja torre del reloj, una edificación en ruinas restringida y lejos del alcance de los pueblerinos quienes por las historias, así como los ocasionales derrumbes de la misma preferían evitarla, construida en las afueras de la villa, cerca de las montañas fue abandonada por la mala ubicación en la que fue planeaba levantarse, con el tiempo finalmente dejaron el proyecto inconcluso y solo las ruinas de aquel monumento conservan su recuerdo.

A pesar de los continuos mitos sobre tal edificación, no parecía que ninguno de los aldeanos de aquella villa pensara o siquiera sospecharan sobre los terrores que realmente se sembraban en aquel lugar, sitio en el que ancestrales seres habían encontrado hospedaje en busca de más y más victimas con las cuales saciar su eterna sed.

Era justo en ese momento que dentro de sus desgastadas paredes una reunión parecía llevarse a cabo, siempre y cuando pudiera llamársele reunión a una banda de misteriosos seres rodeados de cadáveres humanos los cuales seguramente fueron víctimas de sus pasadas cacerías, frente a ellos el suelo se elevaba un poco colocándose sobre él un altar de piedra en el que descansaba una bella femenina de apariencia demoniaca, tez pálida así como ojos zafiros que combinaban perfectamente con su largo y sedoso cabello azulado el cual llevaba atado en una enorme coleta que era sujetada con un broche oscuro en forma de murciélago, de entre sus orejas puntiagudas surgían unos pequeños cuernos amarillos los cuales se asemejaban a la forma de los de una vaca. En cuanto a sus ropas, eran pocas pero extrañamente vistosas, llevando lo que parecía ser una pechera negra que cubría perfectamente su busto, una falda holgada color rojo sangre cubría sus intimidades llegándole a los muslos donde comenzaban a surgir un par de medias gruesas color rosa con franjas rojas que hacían juego con su falda, un par de botas con tacón negras, así como una muñequera que se extendía por su brazo izquierdo hasta cubrir sus codo y una pulsera negra ambas del color de sus tenebrosas alas magenta completaban el conjunto. Cabe destacar que aquella femenina no tenía una apariencia muy amenazante sino juguetonaa, en cuanto a edad no aparentaba pasar de los 12 años.

-- Nee… -- interrumpió la tenebrosa criaturita con un tono y voz juguetona, sorpresivamente capto rápidamente la atención del dúo de oscuros seres que parecían estar discutiendo un par de cosas. -- ¿Dónde están esos inútiles de Ras y Volk?, tardan mucho y mi paciencia tiene límites.

-- lo sentimos Saphir-sama. – se disculpo uno de ellos intimidado por la voz risueña de su jefa antes de sentir como su brazo era cortado por una corriente de aire que esta había lanzado. -- ¡Aaag… perdónenos en serio lamentamos las demoras!...

La niña de ojos zafiro sin embargo solo se echo reír llevando sus manos a su abdomen a la vez que se recostaba en el altar y pataleaba en una clara muestra de su edad.

-- ¡¡Jajaja, que divertido es desarmarlos y que se vuelvan a armar!! --. Reía infantilmente al son que recuperaba un poco la compostura al escuchar una voz que la llamaba. -- ¿Quién se atreve a interrumpirme?

De entre las sombras una figura se rebeló, al contario de los plebeyos que Saphir acababa de lastimar este parecía imponer respeto, de cabello corto, oscuro así como sus ojos cobrizos, aquel ser de complexión apenas musculosa se aproximo lentamente hacia la pequeña, sus ropajes contrarrestaban totalmente con la sucia morada en la que permanecía, llevando mocasines negros, pantalón de vestir blanco y una camisa formal blanca la cual dejaba desabotonada quizás por simple el simple capricho de mostrar sus pectorales.

El recién llegado se mostraba tranquilo y apacible, dirigiéndose siempre hacia la pequeña demonio con respeto y cautela.

-- ¿Por qué me interrumpes así Richard? – pregunto nuevamente Saphir a la vez que inflaba sus mejillas en señal de disgusto. – me estaba divirtiendo.

-- le ruego me perdone mi lady. – el susodicho hizo una ligera inclinación en señal de respeto antes de continuar. – pero parece que ya están aquí…

El tono de Richard no parecía muy seguro, quizás por algo que había visto sobre sus hombres al reportarse sin embargo en los ojos zafiro de aquella niña una mirada complacida se reflejo.

-- Bien… ya me estaba cansando de esperarlos. Tráiganlos aquí.

-- S-Saphir-sama…

Aquella voz evito que la orden de la infante fuera cumplida, impresionándose los lacayo al notar como aquel compañero suyo que respondía al nombre de Ras ahora parecía irreconocible a comparación de su apariencia usual, evidentemente la batalla anterior no lo había dejado en la mejor condición, algunos incluso parecieron sorprenderse de que aun pudiera hablar más aun moverse.

-- Saphir-sama… hemos encontrado lo que buscaba… al fin…

La susodicha solo levanto una ceja ante aquel comentario.


En la residencia del feudal todo iba tranquilo, al parecer el primer día de vigilancia transcurría sin meros contratiempos para el par de genins de la hoja quienes hasta ahora habían tenido una tarde de vigilancia monótona. El lugar que se les había asignado custodiar era la entrada Este, acceso al que accedía a través de los jardines por lo que en cuanto a vista aquel sitio no pintaba nada mal.

-- Viejo estoy aburrido… -- se quejo Kiba al son que se sentaba en el suelo y observaba fijamente la fuente que había en medio de todo el panorama, esbozando una mirada un tanto disgustada. – a veces la guardia es taaan tediosa…

-- Kiba… mantén la compostura, no querrás darle mala fama a nuestra aldea. – le sugirió Shino quien firme en su puesto no se movía ni un centímetro, mostrándose alerta a todo como el disciplinado ninja que era. – estamos en medio de una misión.

Sin embargo el Inuzuka no le prestó mucha atención, dando un pequeño bostezo al son que sacaba un paquete de cartas de uno de sus bolsillos.

-- ¿te animas a un juego de cartas? – pregunto Kiba a su compañero mostrándole las cartas, a lo que Shino respondió con una de sus miradas fijas y frías. – ok ya entendí, jugaremos solo yo y Akamaru.

Ocultando su desconcierto ante la respuesta de su amigo, Shino no pudo evitar ver como Kiba efectivamente repartía las cartas y le pasaba algunas a su cachorro el cual las tomaba entre sus garras al parecer tratando de sostenerlas.

-- ¿En serio Akamaru sabe jugar póker?...

-- No pero es un cachorro inteligente y aprende rápido, ya verás como en un par de partidas irá mejorando.

Al no poder agregar un comentario a la última frase el misterioso genin se quedo observando aquella inusual escena.


-- Ya veo, así que uno de los sobrevivientes del clan Uchiha está en la villa.

-- si, lo comprobé con mis propios ojos.

La conversación entre las misteriosas figuras se daba nuevamente, esta vez girando en un sentido que quizás ninguno de ellos esperaría, al menos dos de los presentes ya que un tercero, el cual aun cubría su rostro con una máscara naranja parecía bastante complacido con la última noticia.

-- Oye… ¿Qué él acabar con el clan Uchiha no fue obra de Itachi? – pregunto una de las figuras la cual su signo característico eran sus ojos espirales carmesí así como el cabello alborotado. – Creí que solo había dejado a su hermano vivo.

Lo único que obtuvo como respuesta del tipo enmascarado fue una risa que denotaba sarcasmo.

-- Sospechaba que Sasuke-kun no era el único sobreviviente… aunque sería interesante averiguar la razón del que este continúe con vida.

La silueta femenina entrecerró un poco sus ojos, a decir vedad aquel ser nunca le había agradado mucho sin embargo, su compañero lo respetaba y tenía completa lealtad hacia él, así que tendría que aguantar su presencia si quería que todo saliera como el ser que permanecía a su lado lo había planeado.

-- Konan… llamo finalmente el Amekage al son que la luz de una de las lámparas iluminaba a la susodicha revelando a una mujer ya conocida. – encárgate de vigilarlo.

-- Como digas. – acepto la chica haciendo una leve inclinación de cabeza.


En ese mismo momento volviendo a las ruinas de la torre del reloj los demoniacos seres parecían terminar de escuchar lo que su compañero les había contado, una sonrisa juguetona se postro en el rostro de la niña de ojos zafiro ante la nueva información recibida.

-- Así que al fin hemos encontrado al eslabón que faltaba… hehe… Quien lo diría, nunca espere que termináramos encontrándolo de esta forma.

-- Si Shapir-sama y se fuera tan amable de ayudarme le pro… ¡Agg… No por favor!…– rogaba ahora el ser ante su ama quien a una exagerada velocidad lo había tomado por el cuello y extendiendo sus alas lo miraba de una manera un tanto mezquina. – S-Saphir-sama…

-- No me molestaría en ayudar a un ser tan patético como tu… Tehe.

Fue así como cubriendo uno de sus ojos con el brazo, Richard intento de no ser testigo de ahora como su ama volvía a su compañero cenizas con una especie de fuego violáceo que surgía de sus manos.

-- No necesito a inútiles que pierden con un grupo de humanos -- .resono la respuesta de la pequeña demonio al son que lanzaba el cadáver reciente al suelo donde termino de calcinarse. – al que me falle le pasara lo mismo…

Mostrando una seriedad y frialdad como ninguna antes, todos los presentes se cuadraron ante la pequeña pero mortal criatura a la que consideraban su señora, incluso el ser que anteriormente se quejaba de su recién miembro pareció olvidar el dolor propio ante aquella escena.

-- Entonces, ¿Cuáles son sus ordenes mi lady? – pregunto un Richard ya más tranquilo, usando su refinado así como apacible tono ante su última pregunta. -- ¿quiere que envié a alguien a buscarlos?...

-- No. – Contesto Saphir con un tono cortante.-- a decir verdad, hace mucho que no me divierto un poco con humanos… Tehe.

Una sonrisa mezquina y provocativa se dibujaron en los rosados labios de la infante quien poco a poco fue tensando el frio ambiente de aquel desolado lugar.


Tres días habían pasado desde la noche del ataque anterior y no había nada que mereciera la pena reportar en cuanto a la misión que estaba cumpliendo el grupo 8, al menos así lo pensaban Kiba quien junto a su compañero y fiel mascota, se preparaban para volver nuevamente a sus puestos de vigilancia, ante la seriedad de Shino y las quejas de cierto Inuzuka parecía que Kurenai anticipaba un duro día por delante ya que tendría que acompañarlos esta vez, dándole ciertas instrucciones a su joven pupila quien escuchaba atentamente.

-- Medicinas… comida… todo claro -- .dijó la pequeña Hyuuga con una sonrisa tímida.

-- Bien, siento que tengas que encargarte de todo pero esta vez tengo que atender algunos asuntos con el señor feudal y es necesario que vaya.

-- Esta bien. –contesto Hinata ante el intento de disculpa de su instructora. – quiero ser de utilidad.

Ante la sonrisa sincera así como tímida de su alumna, la experimentada jounin no pudo hacer nada más que entregar una propia al son que el dúo de Genins a su cuidado hacia acto de aparición en la recepción de aquel hogar.

-- Estamos listos Kurenai-sensei, ¿en verdad dejara solo a Hinata al cargo de la casa?

-- Si, ¿acaso tienes algo en contra de eso Kiba?

La mirada acusadora de su instructora hizo retroceder al Inuzuka unos cuantos pasos antes de responder.

-- Claro que no… solo me apiado de la pobre, tener que hacerse cargo de cuidar el lugar y a alguien como Natsuo, no es algo que le envidiaría a nadie.

Hinata no pudo evitar congelarse de pavor ante la última frase.

-- Todo estará bien, ¿cierto Hinata?

-- S-Si… claro que si -- .contestó la pequeña Hyuuga entregando una sonrisa nerviosa que ni en broma engañaría a alguien. – no tienen… nada de qué preocuparse.

-- ¿Te pasa algo Hinata? – pregunto ahora Shino ante la expresión de la susodicha.

-- Bueno confió en ti Hinata ya tenemos que irnos. – se apresuro a decir la mujer al son que guiaba, por no decir empujaba a sus estudiantes sutilmente a la salida del recibidor. – llegaremos al atardecer.

-- Esta bien… -susurro la pequeña al son que la puerta de entrada se cerraba, esto la dejo pensativa volviendo a su mente la razón de sus preocupaciones. – hay no…. ¿Ahora qué voy a hacer?...

Volviendo su mirada hacia las escaleras que llevaban a la segunda planta, asi como el rubor a sus mejillas la Hyuuga no pudo evitar recordar el vergonzoso encuentro que había tenido con su compañero en el cuarto de baño, incidente por lo cual no lograba cruzado muchas palabras con él en los últimos días.

-- ¿Q-Que le voy a decir?... seguramente estará molesto conmigo después de haberlo evitado todo este tiempo… --. Se dijo a sí misma la pequeña al son que bajaba su mirada y su semblante además de preocupado denotaba estar serio. – pero… Kurenai-sensei confió en mi y Natsuo-kun debe recibir tratamiento… debo hacerlo, además el esta así por mí.

Finalmente tomando la decisión y con su clásico semblante tímido la chica se encamino hacia el segundo piso, subiendo las escaleras lentamente quizás intentando retrasar el inevitable momento del encuentro con aquel despistado e inusual niño.

A decir verdad Hinata no era una chica rencorosa, por lo que era fácil deducir que la razón de que hubiera evitado el contacto con el Uchiha en los últimos días lo había causado más su pena ante las circunstancias vividas, pasando por su mente preguntas peliculares como el si la había logrado ver su cuerpo desnudo ya que aunque le diera pena admitirlo, ella lo había notado en el momento en que su instructora lo sacaba a la fuerza de la tina, aun así y a decir verdad recordando las reacciones de su amigo podía deducir que el infante ni siquiera parecía interesado en espiarla.

-- Creo que aun no está interesado en ese tipo de cosas -- .se respondio a si misma la chica con un largo suspiro de alivio al recordar la inocencia que hasta ahora había mostrado el susodicho.-- Bien Hinata… aquí vas…

Se dijo la joven Kunoichi al haber llegado a la habitación del chico, poco a poco acerco su mano a la manija de la puerta solo para escuchar algunos sonidos detrás de esta, lo que pareció ser algunos golpes secos así como los quejidos de cierto infante. Hinata no pudo evitar abrir la puerta de golpe mostrando cierta preocupación.

-- ¡Natsuo-kun!, ¿Estás bien? --. sin embargo la intriga se transformo en desconcierto al ver el estado de su compañero. -- ¿Por qué… estas en el suelo?

A decir verdad la posición del Uchiha era irregular y un tanto graciosa, el estar de cabeza en el suelo aun con una de sus piernas sobre la cama además del hecho de tener sus ojos convertidos en un par de espirales daban una imagen bastante divertida. Hinata no tardo mucho en ir a auxiliarlo.

-- ¿E-Estas bien? – pregunto nuevamente la Hyuuga al son que ayudaba a su compañero a volver a la litera.

-- Si… estoy b… ¿¡Hina-chan!?

Ahora el impresionado parecía ser el Uchiha quien al notar quien era su apoyo no pudo evitar pegar un pequeño brinco de la impresión, lo que solo causo que terminara dándose un segundo golpe en la nuca quedando un poco mareado ante el reciente impacto.

-- Ten cuidado, puedes lastimarte aun más. – comento la chica preocupada y algo apenada aun ante la situación. – eto… solo digo…

-- Discúlpame por eso último. –susurro el Uchiha al son que se tallaba un poco la nuca y volvía su mirada hacia la Hyuuga quien jugaba un poco con sus manos en señal de estar apenada. – es solo que creí que todos estarían fuera hoy.

Ante la respuesta de Natsuo, la chica no pudo evitar desconcertarse nuevamente.

-- Pero… si Kurenai-sensei me dijo que lo sabías…


Algunos cientos de metros lejos de ese lugar el grupo de genins de la hoja junto a su instructora se encaminaban hacia la mansión del feudal, repentinamente el Inuzuka quien parecía estar algo pensativo interrumpió con una pregunta que desconcertó a su compañero.

-- ¿es casualidad que siempre que nos dividimos en grupos acomode a Hinata y al enano en el mismo?

-- ¿mm? – pregunto la jounin ante la repentina pregunta de Kiba.

-- Bueno solo decía, a decir verdad me lo estaba preguntando… -susurro pensativo al son que todos, incluso su mascota desviaban su atención al genin. – ya sea en las misiones o en asuntos tan simples como el de cuidar a un miembro del equipo, no lo sé solo es curioso.

La mujer observo como su alumno llevaba en ese momento sus manos a la nuca y sin dejar de seguirla desviaba un poco su vista hacia el cielo, lo que le provoco una pequeña risita ante la suspicacia del chico.

-- Contestaste eso con una pregunta, de todos nosotros… ¿Quién crees que entienda mejor a Hinata?

-- Bueno… --susurro Kiba en un intento por pensar la respuesta de la anterior pregunta.

-- Esos dos sin temor a equivocarme, saben lo que es la soledad. – completo Kurenai sin volver su mirada. – es por eso y el hecho de que comparten algunas similitudes en cuanto a sus comportamientos por lo que decidí agruparlos así, quizás la compañía mutua los ayude a ambos.

-- Espere Kurenai-sensei… -dijo ahora Kiba aun pensativo ante la respuesta de la mujer. – entonces… ¿esta intentando que esos dos queden juntos?

Una sonrisa complaciente se mostro en los rojizos labios de Kurenai.

--Eso no es algo que yo pueda o deba decidir. Vamos tenemos que apurarnos. – dijo la experimentada ninja acelerando un poco sus pasos.

Tanto Shino como Kiba se miraron interrogantes ante las últimas palabras de su instructora, antes de apresurar su marcha en un intento por darle alcance.


De vuelta a la residencia Hinata seguía interrogante ante lo que había ocurrido sin embargo no lograría nada si le daba muchas vueltas al asunto, por lo que con algo de pena se dispuso a realizar la tarea por la que había llegado a esa habitación.

-- ¿quitarme la playera dices? – pregunto el Uchiha con cierto desconcierto.

-- S-Si… Kurenai-sensei me pidió que me hiciera cargo de todo, eso incluye tus heridas… -susurro la chica en un tono apenas audible así como un sonrojo muy notorio. – así que… umm bueno…

Para fortuna de la apenada Kunoichi su compañero pareció entender el mensaje, deshaciéndose de la susodicha prenda y volviéndose de espaldas a la chica a quien pareció aliviarla el hecho que no tuviera que dar más explicaciones, por lo que tomando una toalla húmeda comenzó a limpiarle las heridas.

-- En verdad los músculos de su cuerpo parecen muy tensos… --. Pensó la Hyuuga al observar como los pocos signos de musculatura que mostraba su compañero parecían un poco hinchados, lo cual daban señales del desgaste físico ocasionado por el sobreesfuerzo de la batalla anterior. Un par de heridas cerradas en sus brazos ayudaban a comprobar lo anterior. – disculpa si esto te duele…

Al son que aquella advertencia le era dada, Natsuo tuvo que contener un poco su voz al sentir como la chica le aplicaba alcohol en sus heridas.

-- Descuida. Por cierto Hina-chan… ¿Cómo vas en tu entrenamiento? – pregunto después de unos momentos de silencio el Uchiha con intenciones quizás de amenizar un poco la convivencia.

-- Ah… b-bien… --susurro Hinata sin poder ocultar su asombro. – creo que estoy mejorando… para ser yo…

Bajando un poco su mirada en un intento por despistar su anterior reacción ocasiono que pensara un poco sobre lo último, era obvio que su instructora le debía de haber contado algo sobre sus entrenamientos durante los pasados días, ¿o acaso seria el Uchiha el que se había interesado en lo que hacía?, después de todo sus evasiones probablemente lo hubieran molestado con su persona, o al menos eso creía hasta ese momento en el que notaba que nada entre ellos parecía haber cambiado. Poco después abrió un poco sus ojos en señal de sorpresa al ver como su compañero la observaba de reojo sonriéndole de una manera un tanto tierna como inocente.

-- No se tu razón para pelear, pero sé que te esforzaras por ello Hina-chan -- .susurro con un tono amigable y seguro. – esfuérzate por lo que quieres.

Alcanzando un nuevo nivel de sonrojo, si es que eso era posible, la pequeña Kunoichi fue nuevamente fue tomada con la guardia baja, no tardando mucho en reponerse mientras que en su mente no podía evitar dar gracias al anterior comentario el cual muy en el fondo la hacía feliz, después de todo a pesar de no estar acostumbrado al reconocimiento ajeno era algo que podía aceptar viniendo de alguien como lo era la persona que hace pocas semanas solía ser un mero desconocido y la cual ahora había logrado formar parte de su vida, si es que se podía decir de esa manera.

-- Me pregunto… que es lo que pensara Natsuo-kun sobre mí. – pensó la pequeña Kunoichi sumergiéndose en sus pensamientos y sin dejar de aplicar antiséptico en las heridas de su compañero, el cual también parecía estar pensativo, eso o quizás mantenía su vista fija en el nublado cielo de aquella mañana el cual amenazaba con soltar sus lluvias en unas cuantas horas.


Algunas horas habían pasado desde entonces y ahora Hinata, quien había aprovechado la siesta de su compañero Uchiha para poder entrenar un poco descansaba en el jardín algo acalorada debido al esfuerzo que había puesto anteriormente en su tarea, provocándole a abrirse un poco su chamarra mostrado una playera negra debajo de esta, al igual que una sutil vista a su juvenil pecho el cual quizás se desarrollaría en un par de años.

--Parece que lloverá hoy también -- .comentó la Hyuuga al son que bebía un poco de agua de una botella azulada y se limpiaba el sudor con una toalla. – No estoy acostumbrada a este clima pero… se siente agradable… ¿uh?

El sonido de sutiles pisadas atrajo la atención de la Hyuuga quien levantándose de su asiento camino un poco alrededor de la vivienda tratando de localizar el origen de aquellos ruidos, sin embargo nada le pareció fuera de lo normal.

-- Quizás solo fue el viento. – se dijo finalmente antes de volver a su entrenamiento.

Hinata no fue capaz de darse cuenta como una de las ventanas correspondientes a las habitaciones no se encontraba cerrada por completo.


Un par de horas más habían pasado y cierto Uchiha, quien a pesar de su actual condición logro una satisfactoria fuga ahora permanecía derribado en medio del bosque con un notorio cansancio el cual se veía por la respiración agitada que mantenía, así como la tensión marcada en su lastimado cuerpo, quizás debido al entrenamiento al que se había sometido en el tiempo transcurrido, después de todo, según su opinión el lujo de descansar no era algo permitido después de su anterior desempeño en batallas.

-- Casi… lo tengo… -- .susurro el Uchiha con voz agitada mientras entrecerraba sus ojos sin dejar de observar el nubloso cielo. —un poco mas… y podre hacerlo…

Al son que pronunciaba aquellas palabras el chico intento levantarse del suelo usando sus manos como apoyo, lográndolo aun a pesar de sus heridas y dándose cuenta como sus alrededores habían resentido los efectos de su última práctica.

-- Debería tener más consideración por la naturaleza… -- .dijo en voz baja al notar como los arboles más cercanos a él parecían estar calcinados y el terreno antes verde mostraba ahora un estéril suelo al menos en un círculo que abarcaba un radio de seis metros. – recordare reparar mi daño antes de irme… ¿mm?

Escuchando que algo se acercaba el Uchiha no pudo evitar mantenerse alerta, aliviándose al descubrir que la presencia cercana no era otra que Hinata quien en un principio había mantenido un semblante preocupado, el cual cambio al notar los alrededores calcinados que su compañero había hecho el favor de construir.

-- Natsuo-kun… ¿Qué es lo que haces?... --. Pregunto la chica aun con el asombro en el rostro.

-- Ah Hina-chan este… solo entrenaba un poco. – contesto el susodicho con una sonrisa nerviosa. – ¿Por qué llevas la chamarra sobre ti?

-- E-Esta lloviendo… -- contesto tímidamente la pequeña, reaccionando poco después al entender la situación en la que estaban.-- ¡N-Natsuo-kun no debes salir de casa así!... estas lastimado y yo tengo que hacerme cargo de ti… si Kurenai-sensei sabe que volvimos a irnos…

Sin embargo la atención del Uchiha parecía estar en la lluvia que caía sobre él, preguntándose qué tan distraído debía de estar para no notarla, lamentándose el haber dejado únicamente su chaqueta en la habitación que ocupaba, sin darse cuenta aquel comentario lo había hecho en voz alta.

-- Natsuo-kun… -- llamo nuevamente la Hyuuga esta vez sacando del trance a su compañero quien solo la observo fijamente. – P-Podemos… usar la mía si no te molesta…

El sonrojo en la pequeña se hizo nuevamente presente teniendo que desviar su mirada como ya era costumbre en ella, en un intento por que su despistado compañero no se diera cuenta de él.

-- Volvamos juntos… ¿de acuerdo?

Natsuo solo asintió con una sonrisa infantil dirigiéndose junto a su amiga.

"Ah… que linda noche"

Resonando detrás de ellos una voz infantil así como juguetona, volver sus miradas fue algo inevitable al igual que la sorpresa que ambos ninjas sintieron al ver como un pequeño y demoniaco ser, el cual parecía no tener pena de mostrar sus tenebrosas alas permeancia sentada en una de las ramas de los arboles sin vida, sus ojos zafiro emitieron un bello resplandor que se intensifico gracias a el relámpago que en ese momento recorrió el cielo y cayo detrás de la criatura.

-- Que linda noche… para morir -- .declaro la recién llegada sin de lado su sonrisa traviesa y maléfica.

Continuara...


Bueno e aqui el siguiente capitulo el cual subi antes de lo que creia, espero les guste y ya saben. Dudas, quejas y tomatasos son dispongo a contestar los reviews a continuacion:

Moony Kailssie: Gracias por tu review, en verdad me agrado mucho tener una opinion tuya mas si es tan concreta como lo que escribiste, agradeciendo sobre todo tu opinion sobre el transfondo de mi personaje ya que siempre e intentando que Natsuo sea original, es decir tenga una escencia propia y no pase como el pleagio de uno de los personajes de naruto ya existentes. Gracias ademas por tu comentario sobre las batallas y es que la verdad es donde mas tengo dudas ya que a pesar de que son las escenas que mas me gusta escribir, son las que mas dudas me crean en cuanto si a mis lectores les queda claro lo que intento plasmar.

Sobre lo de declararte fan de la pareja de Nats y Hina, wow a decir verdad no esperaba que alguien llegara a encariñarse tanto con la relacion de esos dos como para declararse fan n__nU, aun asi me gusto saberlo y como detalle te dire que el primer nombre que le di fue Hinatsuo, aunque despues me di cuenta de que el hombre va primero y viendo que sonaba algo raro opte por dejarlo mejor como NatsHina.

En cuanto a los problemas con el guion la verdad si creo que pueden ser errores propios que bueno como todos los cometo, pero prometo ir mejorando siempre mis redacciones (aunque es molesto cuando el server setraga palabras y hace ver como que fue mi error -_-), como sea, ante todo te doy la bienvenida a la seccion de reviews y espero seguir haciendo un buen trabajo con esta historia para asi seguir contando con tu presencia. Un saludo.

Bueno eso es todo, Espero les haya gustado este capitulo y no tardar mucho en actualizar nuevamente.