Capítulo 10
-,-¿FANTASÍA O REALIDAD? -,-
-¡Vaya!... llevo horas caminando en círculos y siempre llego aquí… ¿qué demonios me está pasando? No puedo dejar de pensar en esa niña… Serena- decía desesperadamente un joven de ojos azules con una mirada llena de frustración y tristeza.
En ese mismo momento, una chica rubia de bellos ojos azules se despertaba sobresaltada por haber tenido una extraña sensación. Se levantó de la cama sin hacer ruido para no despertar a su compañera de cuarto y se asomó por la ventana del cuarto, la vista era verdaderamente bella: ante sus ojos se extendían amplios y vastos campos floreados, varias aulas especializadas, hermosas arboledas e incluso un laberinto de arbustos; la escuela era verdaderamente asombrosa.
- ¡Cómo me gustaría que estuvieras aquí! Antes tenía la ilusión de verte cuando regresaras por mí… ¿por qué las cosas se dieron de esta manera? A veces la vida es tan injusta… pero al menos valió la pena conocerte, Darien…- la mirada melancólica de Serena se fijó en su fiel compañera de antaño, a la única que podía contarle todo…
Sin saberlo, Darien estaba mirando exactamente lo mismo que ella… la luna.
-Recuerdo que ella siempre te miraba en las noches y platicaba contigo, siempre pedía encontrar a esa persona especial que llenara su vida de emociones, felicidad y amor, hasta aquél día… el día que me descubrió observándola. Ella creyó ilusamente que estaba tomando comida pero en realidad… sólo yo sé que la estaba viendo a ella… ella siempre cree otras cosas ajenas a la realidad… ¡es tan dulce! No cabe la maldad en su mente, si tan sólo las cosas fueran diferentes… si yo no… en fin, lo hecho, hecho está y ahora debo trabajar, de nuevo. ¡Nos veremos princesa!- el chico se llevó la mano izquierda a sus labios y lanzó un beso hacia el colegio que estaba ante él, dándole la espalda y emprendiendo la retirada.
-Espero que volvamos a vernos. Quiero volver a verle… Luna, tú que puedes verlo y cuidarlo, protégelo, vela por su bien… por favor- dos lágrimas salían de sus ojos al mismo tiempo que juntaba suplicantemente sus manos. Después de orar un rato, regresó finalmente a la cama y nuevamente se quedó dormida.
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-¡Buenos días coneja! Sere debes levantarte… ¡Sere!- Raye estaba demasiado animada y alegre, ese sería un gran día, mucho más de lo que todos pensaban…
-¿Eh?... ¡ya amaneció! Pero siento que no he dormido nada… ¡déjame dormir Raye!- serena (como de costumbre) volvió a taparse con las cobijas que le arropaban.
-Serena… no estoy dispuesta a llegar tarde por tu culpa, así que ¡des… pier…ta!- raye se lanzó a hacerle cosquillas (como si adivinara que era la única forma de levantarla)
-No… ya… no… para… está bien, tú ganas. Ya me levanté. Me iré a bañar… ¡qué remedio!
-Esa voz me agrada… ahora métete al baño y arréglate linda- Raye le sonrió con amabilidad, en verdad se sentía muy feliz, esa niña parecía ser buena persona…
-¡Sí, a la orden!- Sere tomó sus cosas y al poco rato estuvo lista.
El uniforme de gala era de dolor negro, llevaba una falda amplia, que llegaba arriba de las rodillas; en el dobladillo, pretina y bolsas llevaba aplicaciones en forma de pequeñas hojas verdes que le daban un toque elegante, la blusa era blanca con la corbata negra y el escudo del colegio; además llevaban un saco negro también adornado con la insignia del instituto y las mismas aplicaciones, que llevaba la falda, en los bordes de las mangas. Las botas eran negras y largas. Era un lindo atuendo y en Serena lucía espectacular.
-¡Ya estoy lista!- la rubia guardaba algunos útiles necesarios para las clases, en su portafolio plateado. (N.A. es que siempre he querido uno así O.O)
-¡Ya era hora!... ¡eres una chiquilla muy difícil de despertar! Por más ruido que hice no pude hacerte mover siquiera un ojo… podría pasarte un elefante encima y tú en tus sueños…- Serena empezó a reír al imaginarse al enorme animal pasándole encima y ella cómodamente dormida en su cama…
-No le veo la gracia… además soy yo la que debería reír porque si no te hubiera despertado una hora antes jamás habríamos estado listas a tiempo, Coneja dormilona- decía Raye mientras empezaba a reírse de la broma que le había jugado a su nueva compañera.
-¡Quieres decir que me levantaste más temprano de lo que deberías! No es justo Raye, mis horas de sueño son sagradas, cada minuto, cada segundo es vital…
-Ay tranquilita, además sirve que así vas pensando mucho mejor en lo que vas a elegir estudiar… créeme, debes decidirte bien.
-Ya lo he consultado con la almohada y creo que ya sé que escoger.
-¡Eso es bueno! Por cierto… se me olvidó decirte que a partir de mañana serán las pruebas para ver tu desempeño inicial en los talleres que elijas.
-¡¿Pruebas?! E…esa palabra no me agrada mucho…- Serena estaba más asustada que nunca, y es que ¡jamás había presentado una prueba! Su enseñanza siempre había sido particular y no se había requerido una prueba como tal.
-Sí, pero no debes preocuparte, si tienes aptitudes sobresalientes no será difícil, créeme. Ahora debemos irnos. Hoy sólo nos presentarán al cuerpo docente para que los conozcas… ¡Vámonos!
-¿Pero no dijiste que habría misa?
-Así es, primero debemos ir a la capilla y después a las aulas, no te preocupes ven conmigo.
-¡Sí!- tomaron sus portafolios y salieron de la habitación.
Recorrieron el largo pasillo, iban viendo las puertas de los cuartos vecinos, cuando de pronto vieron salir de una de ellas a dos chicas claramente identificables que se les unieron en el camino.
-¡Buenos días Lita!... ¡hola Amy!- saludaron las dos jovencitas a las hermanas, respectivamente.
-¡Buenos días! Creo que será mejor ir juntas a la capilla, así podemos conocernos un poco más- dijo Lita con mucho entusiasmo, esa niña la ponía de muy buen humor sin saber porqué.
-Por cierto Serena… ¿ya tomaste la decisión sobre los talleres? La verdad es que me gustaría mucho poder coincidir contigo. Amy también estaba muy contenta, ese día al fin podría contarle la sorpresa a Lita, la que con tanta ansiedad estaba esperando.
-No lo creo Amy, por lo que sé de ti, eres un año menor que nosotras y además eres la chica más inteligente del colegio y tus habilidades son superiores… ¡eres la capitana de gimnasia! Y tus habilidades en natación también son extraordinarias- Raye admiraba profundamente la dedicación de la menor de las Kinou, en verdad era una chica que se destacaba en todo lo que hacía.
-No es para tanto… en realidad me gustaría conocerlas mejor a las dos, además no soy la única con extraordinarias dotes deportivas…- Amy empezaba a sonar un poco maliciosa, algo realmente raro en ella que muy pocas veces sacaba a relucir.
-¿A qué te refieres?- los ojos de Serena parecían dos gotas de agua queriendo ir de un lado a otro, era demasiado curiosa y en verdad deseaba descifrar lo que la joven había tratado de decir.
-Bueno, en realidad lo que pasa es que…- Lita fue abruptamente interrumpida por una interlocutora.
-"Se solicita que todos los alumnos lleguen pronto a la capilla, en dos minutos iniciará la ceremonia de inicio de curso"
-Será mejor que lleguemos rápido- las tres asintieron al comentario de Raye, y así se encaminaron al lugar.
Aquél edificio que estaba ante ellas era realmente majestuoso. El interior estaba forrado por láminas de oro y las imágenes a los costados del templo estaban divinamente cuidadas. El altar mayor era un lugar acogedor, adornado al fondo por un enorme crucifijo hecho de cuentas de cristal, cuando los rayos del sol entraban por los ventanales traspasando la efigie, formaban un hermoso arcoiris que daba un ambiente más que celestial…
Los varones estaban distribuidos en el lado derecho del oratorio y las jovencitas en el lado izquierdo; el coro estaba en el segundo piso ataviado al igual que el resto de los alumnos, sólo difería que en lugar de verde, su corbata era negra. Las religiosas estaban en la primera fila de cada sector, y los alumnos en las bancas subsecuentes.
Después de la ceremonia religiosa, los alumnos se dirigieron a sus respectivos salones. Como era de esperarse, Raye, Serena y Lita llegaron a la misma aula.
-Ahora la clase que nos toca es Literatura.
-¿Literatura? Eso se refiere a la lectura… menos mal… lo único que me faltaba era empezar el día con Aritmética.
-¿Por qué lo dices Serena?- preguntó Lita un poco confundida.
-Digamos que los números y yo no tenemos muy buena comunicación- y las tres empezaron a reír como grandes amigas, tanto que esas risitas llamaron la atención de dos celestes ojos al final del salón.
La puerta se abrió dejando ver a una muy linda y joven profesora, sus cabellos eran largos y rizados, era pecosa y pelirroja. De tez blanca y ojos verdes. Su cuerpo estaba bien formado, tanto que algunos de los alumnos lanzaron suspiros al verla entrar. Era la profesora de Literatura, la señorita Mónica Shiyaku.
-Muy buenos días jóvenes, sean bienvenidos a este nuevo curso escolar. Seré su maestra de Literatura. Me gustaría que me llamaran señorita Mónica, el título de profesora prefiero dejarlo aparte. Hoy sólo harán una sencilla tarea: quiero una composición de lo que guarda su corazón, como si a partir de hoy empezara una nueva vida, un nuevo sendero por caminar, como si hubieran salido del caparazón donde estaban guardados. Tiene una hora jóvenes, así que… ¡manos a la obra!
Todos se emocionaron mucho, a la mayoría de ellos no se les dificultaba escribir algo, compartir sus ideas y para las tres chicas en cuestión era algo que verdaderamente necesitaban: de alguna forma tenía que decir lo que sentían.
Cada uno de los chicos expresaba algún sueño, alguna frustración, deseos reprimidos o simples vivencias, todos estaban realmente concentrados en sus escritos, se habían tomado las palabras de la maestra muy en serio.
…
-Bien jóvenes, ya pasó el tiempo límite… hoy no podremos leer todos los trabajos, pero me encantaría que de ahora en adelante cada día al inicio y al final pase uno de ustedes a leer sus historias. Ahora me gustaría escuchar a Lita Kinou, por favor, señorita hágame el favor de pasar al frente, concédenos el honor de escucharte.
-Sí…- Lita fue a la parte delantera del salón, y después de armarse de un poco de valor, comenzó a leer…
"Cuando era una niña, escuchaba mil y un historias acerca de las hadas, princesas y príncipes que luchaban hasta llegar a ganarse el corazón de sus amadas, de aquellos hombres que eran capaces de atravesar cualquier obstáculo con tal de salvarlas y estar cerca de ellas.
Desde esa edad, soñaba con el día en que me convertiría en una linda mujer como aquellas princesas ensoñadoras y en especial del momento en que conocería el significado de la palabra amor; pero hoy en día, las cosas son muy diferentes a lo que pensaba en aquél entonces de un príncipe azul…
Cuando conocí al hombre de mis sueños, el que me llenaba de caricias y besos, el que me hacía sentir especialmente querida , protegida y amada, resultó ser tan sólo un espejismo que mi imaginación e inexperiencia creé en mi mente… ese ser no existe, al menos para mí.
En algún libro leí alguna vez que la felicidad es efímera y hoy puede corroborarlo… nada es eterno, mucho menos tu amor. Por más que luchemos por conseguir lo que anhelamos será muy difícil lograrlo porque simplemente esa meta, en muchas ocasiones, no quiere ser alcanzada
Estas lágrimas que vertí por ti, los sueños que pisaste, la alegría que opacaste y la vida que arruinaste son lo último que sabrás de mí, porque hoy, las ruinas que dejaste quieren volver a levantarse, no creo justo seguir llorando por alguien que no lo merece, por alguien que no llora por mí.
En estas líneas quiero dejar impresos mis deseos para ti, que aunque no lo creas no son malos puesto que nunca podría querer el mal para alguien que amé con todo mi corazón. Has de ser feliz, tanto o más de lo que fui a tu lado, tanto o más de lo que yo seré sin ti.
Siempre te recordaré... ... Lita Kinou"
El texto generó algunas reacciones entre los alumnos, todos sabían la situación por la que había atravesado Lita, y fueron testigos de su sufrimiento. Parecía ser la carta que marcaba el fin de la larga angustia, o al menos era el primer paso para salir adelante.
-Eso fue… verdaderamente lindo… ahora me gustaría escuchar a alguien más. ¿Hay voluntarios?- la profesora examinó el salón de un lado a otro, hasta que al fondo, un chico alzó la mano.
-Adelante, puedes pasar al frente…
El joven de cabello oscuro se dirigió al estrado, atrayendo la vista de todos los presentes, excepto la mirada de una linda rubia que era por demás distraída, estaba intentando encontrar las palabras adecuadas para terminar su escrito…
-Quisiera aclarar que este escrito también va dirigido a alguien muy cercano…- al oír estas palabras, los ojos de Serena expresaron asombro y su corazón palpitaba aceleradamente, el lápiz se escapaba de sus manos juguetonas y sus labios empezaron a temblar; una sensación electrizante la recorrió de pies a cabeza, y así, el chico se dispuso a leer:
-"Todos los seres humanos tenemos deseos… ser personas famosas, tener todo cuanto anhelamos, pero también entre esos sueños está el llegar a estar con la persona que amamos…"
Mientras el chico seguía hablando, la respiración de Serena era cada vez más difícil, muy dentro de ella sabía que ese escrito… estaba dirigido a ella.
-Señorita Mónica… ¿me permitiría ir al tocador un segundo?- preguntó Serena queriendo escapar a toda costa de aquél lugar.
-¿Eres la srita. Tsukino, verdad? Claro que puedes ir, pero procura no tardar mucho. Adelante joven Kou, puede seguir leyendo…
Mientras se alejaba del salón, sentía que sus piernas no le respondían. Cuando al fin logró llegar al sanitario, se fue directo al lavamanos y se enjuagó la cara para tratar de estabilizarse.
-¿Te sientes bien Serena?- Amy la vio en el pasillo y al ver su estado, no pudo evitar seguirla.
-No, creo que no. Nunca me había pasado algo semejante. Él me pone muy nerviosa, su actitud hacia mí, no sé…- Amy la abrazó porque realmente se notaba muy afectada.
-Pienso que debes tranquilizarte, supongo que estás así por un muchacho… debe agradarte muchísimo para que logre ponerte así…- Serena se sonrojó por el comentario y se apartó rápidamente para poder ver a la peliazul a la cara.
-No… te equivocas. Él no me agrada de esa forma, porque yo… yo…- se oprimió el collar que llevaba en su cuello.
-Entiendo, hay alguien más… pero entonces ¿es por qué el chico te corteja?- Amy podría ser una niña, pero en realidad las circunstancias la habían hecho ser más madura que cualquier otra chica de su edad.
-Sí, creo que sí. ¿Sabes? Aunque algunos podrían opinar y pensar lo contrario, no soy una chica extraordinaria. A menudo soy miedosa, despistada, tímida y siempre lloro por todo. Eternamente he vivido en un mundo de cristal donde todo es perfecto y maravilloso, pero ahora que decidí estar aquí… creo que tengo que aprender a ser fuerte y valerme por mí misma- la rubia se recargó en la pared apoyándose en sus brazos y alzó la cara al techo queriendo recordar algo…
-¿Piensas a menudo en él, cierto?- el rostro de Serena reflejó asombro –Anoche… te sentí triste. Ya no eres la misma niña que conocía en el baile, la chica que irradiaba felicidad y contagiaba a todos los que la rodeábamos, es como si…
-¿Me faltara algo?... últimamente me he sentido así, creo que me fijé en la persona equivocada, en alguien que no puede estar conmigo aunque lo quisiera- la chica bajó la mirada y sus párpados terminaron por cubrir sus celestes ojos.
-Tal vez ahora no, pero si realmente lo desean, ten por seguro que estará contigo…- ante las palabras de Amy, la alegría de Serena regresó y el recuerdo de la clase y de que no debía tardar, también se hicieron presentes.
-¡Ay no, ya se me hizo tarde!- la chica rubia se disponía a salir corriendo, cuando la voz de su compañera la detuvo en el intento.
-¿Vas a Literatura?
-Sí, pero… ¿no se supone que tú debías estar en clase también?
-Por eso es que voy contigo, tontita- Serena parpadeo nuevamente y al no comprender nada, ambas regresaron a clase.
…..
-Pensé que la clase era afuera, señorita Tsukino…-dijo la maestra en un tono sarcástico.
-Ehm, pues yo, este… verá, lo que pasó…
-Lo que pasó es que le pedí que me pusiera al tanto de la clase, srita. Mónica, lo lamento la distracción de Serena fue mi culpa, creo que le debo una disculpa por mis acciones, le prometo que no volverá a ocurrir- la intervención de Amy le cayó de sorpresa a todos, especialmente a su hermana.
-¿Amy? Pero tú deberías estar en Filosofía¿por qué dijiste que te puso al corriente?
-Lo lamento, debí haberles informado de esto desde el principio- interrumpió la docente –Amy Kinou ha mostrado una gran capacidad intelectual, por lo que la madre Margaret ha decidido adelantarla un año académico. Así que desde hoy, ella será compañera de todos ustedes- los aplausos y el abrazo de Serena no se hicieron esperar.
-¡Así que esto era!... ¡Amy me tuviste con el alma en un hilo todo el verano!
-Lo lamento, era una sorpresa- y todos en el salón comenzaron a reír al ver la cara de enojo de Lita y la de travesura de Amy.
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-Muy pronto podré tenerla ante mis ojos… aún no sé cuáles serán sus decisiones, pero estoy segura que me las ingeniaré para poder estar cerca de ella…- decía una mujer de hermosos cabellos rosados que estaba recostada en una cama mientras se cubría el cuerpo con sólo una sábana blanca.
-Eso espero, ya se acerca la hora de hacerlos pagar a todos. Debemos darnos prisa, el primer paso es lograr ganarte su confianza¿lo puedes hacer?- dijo un hombre de mediana altura de cabellos rojos, mientras sostenía una copa de vino entre sus manos.
-No te preocupes, yo consigo todo lo que quiero…- le decía al mismo tiempo que se levantaba y se dirigía hacia Rubeus en un forma muy seductora.
-¿Ah si?... ¿tal como conseguiste a Darien…?- con el sarcasmo saliendo de sus labios, la atrajo hacía sí, esperando la respuesta de una chiquilla de tan sólo 18 años.
-Darien forma parte de mi pasado, además al que realmente quería… era a ti.
-Chibiusa…- los dos amantes se fundieron en un apasionado beso, infundado por el odio que les unía contra esa familia.
Estos dos personajes se conocían dos años atrás y por causas desconocidas, tenían una cosa en común. Rubeus había cambiado mucho desde que la conoció, antes era una persona que se preocupaba por los demás más que por sí mismo, pero ella… ella era muy diferente a lo que había soñado en la vida. Parecía ser una diosa, o mejor dicho, una bruja que todo cuanto tocaba, hechizaba y quedaba bajo su poder.
Desde ese día, el día que la vio por vez primera en el lago… casi muerta, se había jurado protegerla… aunque nunca le explicó cómo llegó a ese lugar, no había querido revelarle ese pasado, sólo le dijo que los Tsukino tenían algo que ver… un apellido por demás conocido para él y para Darien.
-¿En qué estás pensando Rubeus? Te noto distraído, sólo dime que me vaya y lo haré, no tienes porqué tratarme de esa manera- la chiquilla estaba dispuesta a irse, pero en el fondo sabía que le pediría perdón; para ella, Rubeus sólo era un juguete más de su colección, nadie le interesaba, ni siquiera Darien que también había sido un breve capricho, puesto que al ver que no podía manipularlo tan fácilmente como a Rubeus, desistió y decidió dejarlo en paz.
-Espera… sabes que no fue mi intención, sólo recordaba cuando te conocí y…- se aferraba a la cintura de la chica, era una escena realmente lastimosa para aquellos que defienden la dignidad de un hombre.
-Sí, ya sé. No te preocupes, lo mejor será que me vaya. Tengo que prepararlo todo, ya que pude entrar a esa escuelita no debo desaprovechar la oportunidad- después de un gélido beso, tomó sus cosas, se vistió y salió de la habitación.
-Es perfecta… todo va viento en popa…- Rubeus se dejó caer agotado por el esfuerzo de horas antes, y se quedó dormido.
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Las horas pasaban y el momento en el que Serena debía ir para dejar su tarjeta de talleres a la dirección se acercaba más y más.
-¡Ay esta comida se ve deliciosa!- decía una linda rubia admirada por la variedad de suculentos postres que estaban en la mesa del bufette.
-Jajajaja, así es Sere. Éstas son algunas de las delicias que hace Lita, ella es una alumna destacada y es por eso que le pidió a la madre Margaret tener un lugar destinado para cocinar en ocasiones especiales. A veces nos reunimos sólo las titulares de los equipos deportivos. Por eso es un taller exclusivo- dijo Amy mientras se servía una exquisita rebanada de flan napolitano bellamente adornado con cerezas y duraznos en almíbar. (N.A. disculpen pero traigo antojo desde hace días jejeje).
-Me imagino que debes sentirte muy orgullosa de ello, Lita, tú has hecho la mayor parte de estos platillos. Sé que eres una eminencia en la cocina- alcanzó a decir Raye antes de llevarse a la boca, un trocito de pay de queso cubierto con fresas.
-¡Cielos! En verdad estoy rodeada de chicas muy inteligentes… sólo espero que no se decepcionen de mí cuando no sea tan lista como ustedes tres…-Serena estaba algo triste, en verdad veía que era muy ajena a todo eso.
-Sere… hay cosas en las que somos malas. Por ejemplo, yo no lograba golpear ni una sola pelota cuando intenté entrar a tenis- dijo Raye recordando todas las pelotas que le rebotaban en aquellos días.
-Es verdad, por mi altura no podría bailar jamás ballet, me vería… diferente- por la mente de Lita pasaban las imágenes de la vez que, a solas, intentó ponerse un tutú y fue un verdadero fracaso.
-Y yo, pues… me da mucha pena la actuación. Una vez intenté hacer una audición para uno de mis personajes favoritos en Hamlet, hasta me aprendí todas las líneas, pero al sentir que los demás no dejaban de observarme, no lo aguanté y salí corriendo… los libros no te enseñan a controlar tus impulsos- mencionó Amy.
-Gracias, muchas gracias a todas. Creo que ya me siento mejor.
-Lo más importante es intentar hacer lo que queremos, y si los resultados no son muy favorables… siempre habrá algo en lo que sí podamos desempeñarnos adecuadamente y demostrar nuestras cualidades…- Raye le dirigió una bella sonrisa a su compañera de habitación.
-Por cierto Serena… ¿cuáles son los talleres que escogiste?- Lita preguntó, pero sin embargo, las tres curiosas esperaban la respuesta.
-Bueno, los que escogí fueron…
-Señorita Tsukino, que bueno que la encontré… haga el favor de pasar a la dirección, la madre Margaret desea verla- dijo dulcemente una novicia que la estaba buscando.
-Sí, gracias. Bien, creo que seguiremos la conversación más tarde ¡Nos vemos chicas!- y así la figura de la joven de cabellos dorados se perdió entre la multitud.
-¡Vaya! Creo que seguirá siendo un misterio…- y así las jóvenes amigas siguieron comiendo y platicando esperando a que Serena regresara.
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Alguien llamó a la puerta…
-Adelante, puede pasar… ¡Oh pero si eres tú pequeña! Ven a sentarte- la madre Margaret era un persona realmente gentil y bondadosa. Todos los alumnos la querían y respetaban.
-Sí, gracias- Serena se sentó en una silla frente al escritorio de la directora del colegio y traía en sus manos una pequeña tarjeta blanca.
-Antes de pasar a otros asuntos, dime… ¿qué te ha parecido este colegio?
-La verdad… ¡es fantástico! Aquí hay de todo: jardines, capilla, salones, fuentes, cuadros… realmente es un sitio fabuloso- poco a poco Sere se iba 'soltando' más.
-Veo que realmente te agrada y eso me da gusto. Cada rincón de este instituto está hecho sólo para ustedes.
-Y… ¿para qué mandó llamarme?- la joven estaba tan nerviosa que ya no sabía si decía lo que pensaba, o pensaba lo que decía.
-Pues… es necesario que compartas tus decisiones conmigo sobre los talleres. Espero que ya hayas llenado los campos que necesitamos.
-Sí, aquí están- Serena le extendió la tarjeta y la superiora la tomó.
Los campos que había escogido eran muy diferentes entre sí, por lo cual se podía concluir que esa chica no sabía bien las cualidades que poseía e iba a ser algo difícil el poder establecer objetivos claros con ella.
-Bien, dentro de las áreas deportivas has escogido equitación y esgrima.
-Sí, la verdad no conozco mucho al respecto, pro a mi padre le fascinan los caballos y siempre me han llamado la atención y en cuanto al esgrima… me trae lindos recuerdos.
-Eso es muy lindo Serena. Ahora veo que en los campos artísticos señalaste pintura, música con instrumentos de cuerda y canto. También áreas muy distintas…
-Sí, mi madre es una gran pintora, aunque no de profesión y me gustaría poder desarrollarme en esa habilidad, y las otras dos… cuestiones personales.
-No te preocupes hija mía. Aquí lo que desees se podrá hacer, siempre y cuando demuestres brío. Ahora debes salir. Apresúrate que falta muy poco para el baile y debes arreglarte muy bella. ¡Anda!- la directora le sonrió angelicalmente y así Serena, después de la debida reverencia, salió de la habitación.
Caminó un poco hasta llegar a un lugar un tanto desolado, se sentó en medio de las flores para poder admirarlas más cerca, pero en ese momento, al herirse con la espina de una rosa blanca, recordó algo guardado celosamente en su memoria…
-,-,-,- Flash Back -,-,-,-
-¿Le gustan las flores señorita Serena?- decía un joven que la observaba en el vivero de la familia.
-Yo diría que no cualquier tipo de flor. Mis favoritas son las rosas blancas, como ésta… ¡Ay!- la chica rápidamente se llevó la mano derecha a su boca.
-¿Se lastimó mucho?- el chico corrió a ayudarla, parecía ser que la herida era algo profunda.
-Creo que sí… me duele- ligeras gotas rojas empezaron a caer sobre los pétalos de la blanca flor.
-Por eso yo prefiero las rojas…
-¿Eh?- Serena no entendía el comentario, sólo veía cómo Darien rasgaba su camisa para mitigar un poco el dolor y parar la sangre.
-No soporto ver algo tan lindo y puro, marcharse de sangre y dolor. Es mucho mejor encontrarnos en ese ambiente y soñar con algún día regenerarnos y cambiar nuestra perspectiva… si voltea a ver a las rojas siempre se les separa de la pureza, nunca se procura que estén en un mismo lugar, aquí mismo no hay ninguna, sólo ésta- Darien sacó de su saco una rosa roja y se la regaló a Serena, era la rosa más hermosa que en la vida había visto y recibido la chica…
-Recuérdeme como la rosa roja que aspira algún día estar junto a una blanca…
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-Serena… Serena… ¡SERENAA!- Raye empezó a gritar como una verdadera histérica ante Serena, pero como ella estaba ida en sus recuerdos, sólo alcanzó a oír el último grito.
-Qué pasa Raye… porqué estás gritando… aquí estoy- de lo más tranquilo, Sere contestaba.
-¿A qué hora se supone que nos vamos a ir a arreglar? Te dije que nos viéramos a las 4 y ¡ya son las 5 Coneja!- Raye empezaba a ponerse furiosa, si algo le molestaba era la impuntualidad.
-Ah, lo olvidé, con tantas cosas… discúlpame. Vamos entonces- Serena salió disparada llevándose a Raye de la muñeca. A lo que las dos chicas que las acompañaban sólo las vieron partir.
-¡Vaya! Qué rapidez, pero antes la ví un poco triste…
-Sí Lita, pero pronto estará mejor. Vamos a cambiarnos también nosotras- y así las dos chicas también fueron a su habitación.
Las horas pasaron y las chicas se arreglaban presurosamente. Sus vestidos estaban confeccionados con telas finas: raso, terciopelo, brocado y seda, a menudo bordados con hilos de oro y plata. Lo que hacía a las chicas más vistosas eran las joyas, usaban pendientes, collares y brazaletes.
La vestimenta de los hombres, adornada con encaje dorado, consistía en su mayoría de chaquetas largas de seda y pantalones largos, llevaban botones dorados, hombreras y galones que adornaban los uniformes de los capitanes de los equipos varoniles. El arreglo de los chicos era tanto o más ostentoso que el de las damas.
-Listo. Y ahora el último detalle coneja… tú máscara.
-¿Máscara? Pero así nadie podrá reconocerme…
-Ese es el juego Sere. Podrás divertirte un rato fingiendo que eres otra persona, pero a las doce de la noche, todos nos quitaremos los antifaces y sabremos con quién estamos en ese momento. Muchos dicen que con el chico con el que estés bailando o conversando en ese instante, será con el que pases el esto de tu vida.
-Eso es muy lindo, pero… no me gustaría que fuera verdad…
-¿Por qué?
-Porque el chico que quiero que esté conmigo, no estudia aquí.
-Sere¿acaso tienes novio?
-No, es sólo que… hay un chico que me agrada mucho, y me gustaría bailar aunque fuera un breve instante con él, nunca lo he hecho…- Sere se empezó a poner triste y casi empezaba a llorar.
-Tranquila… es sólo un mito, lo que vale y tiene más poder es el corazón de los humanos. Anda, vamos y divirtámonos un poco, por que yo tampoco quiero quedarme con ningún chico de aquí. Jajajaja- y así, después de ponerse sus máscaras salieron del cuarto.
En el camino se encontraron con las hermanas Kinou y así se fueron al gran salón.
La primera sala de recepción era toda dorada: las columnas que sostenían el techo, los candelabros labrados y el enorme pabellón que abría paso a la pista de baile y a la orquesta al final del salón.
-Todo esto parece un sueño, un cuento de hadas…- decía Serena a cada paso que daba en el reluciente piso de la estancia.
-En verdad todo esto es una preciosidad Raye, este año te luciste, en verdad es maravilloso…- Lita también estaba extasiada con cuanto veían sus atónitos ojos.
-Sí, combinaste todo perfectamente, en verdad tienes muy buen gusto- Amy, como siempre, hacía los comentarios más centrados, aunque la emoción que reflejaba en sus ojos era innegable…
-Muchas gracias, después de todo me costó mucho trabajo hacerlo, además les tengo una sorpresita, pero eso será más adelante- les guiñó el ojo y al poco tiempo vieron cómo el salón se iba llenando poco a poco de jóvenes que se deslumbraban tanto o más que ellas al ver cada rincón divinamente decorado y los detalles especiales para cada uno de los asistentes.
Después de un rato, el bailé comenzó y muchos chicos empezaron a bailar con bellas doncellas asistentes esa noche, pero… nadie invitaba a nuestras chicas a bailar…
-Deben estar ciegos para no tomarnos en cuenta…- decía Lita algo furiosa.
-Tal vez no sea eso, es que simplemente no se animan con bellezas como nosotras…- decía Raye en un tono casi convincente.
-Sí, o tal vez no les agradamos…- Serena empezaba a escucharse un poco desanimada.
-No creo, si mal no recuerdo tú si tienes un pretendiente…- dijo Amy en voz alta, aunque en realidad no quería hacerlo.
-¡Amy!- dijo Serena, regañándola, provocando la risa entre ellas.
Al fin, después de un rato, algunos jóvenes (sin relevancia alguna, simples compañeros) invitaron a cada una de las chicas a bailar. Eran muy buenas bailarinas y pronto llamaron la atención de todos, cada una con un estilo y elegancia diferente, al danzar en las cuatro alas del salón se veían realmente hermosas.
-Creo que ya es hora… Richard¿me disculpas un momento?, debo abrir paso a una sorpresa para todos- le dijo Raye, y como todo caballero la acompañó hasta el estrado.
-¡Hola a todos! Espero que esta sea una reunión a su agrado. Mi nombre es Raye Hino e hice realidad cada petición que durante el año pasado llego a mis manos. Y como también quise hacer algo diferente este año, les tengo preparada una sorpresa... es una especie de Karaoke. Todos los que desee compartir una canción con todos nosotros son bienvenidos a este micrófono; la orquesta, aquí presente, les acompañará en su canción. Por favor no sean tímidos y compartan algo con nosotros, y para dar el ejemplo, esta noche cantaré un poco para ustedes, en el momento que se decidan podrán hacerles la seña acercándose a la orquesta para que esto sea ordenadamente. Gracias- y así Raye empezó a cantar, en realidad no lo hacía tan mal.
-Vaya… ¿Raye también canta?- decía Lita un poco asombrada.
-Sí, algo me mencionó en la tarde. Sólo que me dijo que no lo dijera- les aclaraba Sere, quien estaba degustando un poco de vino.
-Pues la canción es realmente linda. La letra, tengo entendido que ella la escribió… ¿cierto?
-Supongo…- las tres seguían viendo a Raye hasta que terminó de cantar.
Todos en el salón le aplaudieron al término de la pieza musical, más de uno quiso hacer lo mismo y poco a poco, y ordenadamente, subieron al estrado a cantarles a sus novias, novios o amigos. La fiesta seguía tomando su curso y los presentes en verdad se estaban divirtiendo.
-Raye, tuviste una idea muy linda. Todos están emocionados
-Sí Coneja, te dije que se me había ocurrido algo diferente ésta vez.
-Sí, todo está marchando muy bien, Raye.
-Sí, estoy muy feliz… por cierto Lita… ¿dónde está tu hermana? Hace unos instantes estaba aquí, pero hace un rato no la veo.
-lo más seguro es que haya ido al tocador o se haya encontrado a alguien, así es Amy.
Pero para sorpresa mayúscula de las tres chicas, una dulce voz llamó su atención.
-Ésta canción la escribí hace poco y no pensé que la estrenaría tan rápido, es para una buena amiga, al escucharla sabrá quién es…
"Y si tú notas que he cambiado ahora, no es casualidad,
no soy la misma, me cuesta confesar,
es que hace tiempo que ya no te veo igual;
me empiezo a enamorar.
Antes te tuve a mi lado, como el amigo siempre fiel
y ahora que no estás aquí llamé para decirte por teléfono:
Te necesito aquí…
Ya no puedo estar sin ti, me vuelvo loca,
a ciegas sin pensar te dejé marchar,
y si tú quieres, si lo quieres, lo podemos intentar.
Si pruebas una vez, te puedo enamorar.
Nunca vi cuánto me amabas,
nunca te supe valorar.
Ahora es mi turno de luchar por ti,
regresa de una vez te necesito aquí…
Ya no puedo estar sin ti, me vuelvo loca,
a ciegas sin pensar te dejé marchar,
y si tú quieres, si lo quieres, lo podemos intentar.
Si pruebas una vez, te puedo enamorar…."
Todos en el salón se quedaron sorprendidos. Amy Kinoh había subido al estrado a cantar y jamás lo había hecho. Se sabía de antemano que esa chica era muy tímida y que casi nunca le gustaba participar en actos donde tuviera que verse ampliamente involucrada…
-A… Amy… ¿cantó?- Raye estaba por demás pasmada…
Las únicas vivas y hurras que se escuchaban en el salón provenían de una animada rubia de largos cabellos, que estaba en medio de dos figuras bien conocidas para la intérprete.
-¿Pero qué les extraña chicas?... además lo hizo estupendamente, tiene una voz realmente dulce y entonada… voy a felicitarla. Serena fue hacía Amy y la abrazó.
-Gracias Amy…- y una lágrima se le escurrió por la mejilla.
-Pero…- Amy comprendió que Sere se había dado cuenta que la canción iba dirigida a ella y sólo correspondió el abrazo.
Fue hasta ese entonces que los aplausos terminaron con el silencio que reinaba en el lugar. Todos vitoreaban a la peliazul y sus amigas fueron hacia ella para felicitarla y animarla a que lo hiciera más seguido.
-Entonces, eso es lo que hacías mientras me estaba cambiado en la habitación¿verdad hermana?- concluyó Lita al recordar a Amy escribiendo en una hoja de papel en su buró.
Y así siguió la fiesta, algunos ratos bailaban con diferentes jóvenes para irse conociendo. Saludaban amistosamente a las chicas y entre todos había una real armonía. Hasta que…
-Ahora quisiera ser yo quien cante una canción especial… tú sabes que es para tí…
"Siempre serás la niña que me llena el alma,
como un mar inquieto, como un mar en calma,
siempre tan lejano como el horizonte.
Gritando en el silencio tu nombre, en mis labios
sólo queda el eco de mi desengaño,
sigo aquí en mi sueño de seguirte amando."
Una chica de ojos azules no quería voltear a ver la figura del hombre que estaba cantando. Algo la detenía… un recuerdo…
(N.A. Aquí va combinándose la canción con el recuerdo…)
---Flash Back---
-Serena… ¿te gusta cantar?
-No Darien, la verdad es que sé que canto algo mal… prefiero oír la música, claro está que si no es de piano sería mejor, pero… ¿por qué lo preguntas?
-Porque a mí si me gusta la música y a veces compongo canciones, en estos días he estado tratando de ponerle letra a una tonada, pero como que no sé que letra debo agregarle…
-Pues…
"Será, será como tu quieras pero así será,
si aún tengo que esperarte siete vidas más,
me quedaré colgado de este sentimiento…"
-Pues yo opino que debe ser un sentimiento que en este momento tengas dentro de ti. Algo que quieras decir o quieras gritar: felicidad, miedo, odio, rencor, lo que sea, pero debes externarlo…
"Por amarte así, es esa mi fortuna, es ese mi castigo,
será que tanto amor acaso está prohibido
que sigo aquí muriendo por estar contigo.
Por amarte así, a un paso de tu boca y sin poder besarla,
tan cerca de tu piel y sin poder tocarla,
ardiendo de deseos con cada mirada.
Por amarte así, por amarte así, por amarte…"
-Vaya, si que sabes cómo subirme el ánimo… eres una persona muy linda y especial Serena…gracias por ser como eres.
-Gracias a ti por dejarme ser quién soy…
"Me sigo encaminando en esta cuerda floja,
por ir trás de tu huella convertida en sombra,
preso del amor que me negaste un día.
Contando los segundos que pasan por verte,
haciéndote culpable de mi propia suerte,
soñando hasta despierto con hacerte mía."
-Bueno, creo que debemos irnos, se hace tarde y debo ir por tu padre al trabajo. Otro día saldremos a platicar un poco más…
-¿Lo prometes?...
-Lo prometo Sere… a pesar de las distancias, siempre veré por ti…
"Será, será como tu quieras pero así será,
si aún tengo que esperarte siete vidas más,
me quedaré colgado de este sentimiento…"
-Podrías cantar sólo la tonada de la canción, por favor…
-Claro que sí…
------------- fin del recuerdo.
"Por amarte así, es esa mi fortuna, es ese mi castigo,
será que tanto amor acaso está prohibido
que sigo aquí muriendo por estar contigo.
Por amarte así, a un paso de tu boca y sin poder besarla,
tan cerca de tu piel y sin poder tocarla,
ardiendo de deseos con cada mirada.
Por amarte así, por amarte así, por amarte…"
-Es él…- Serena ya no podía contener las lágrimas y cuando tuvo la fuerza para voltear a verlo… él se había ido.
-¿Dónde está? El que cantó, Lita, Raye, Amy… ¿dónde se fue?- ante la desesperación Amy fue la que le dijo que había salido en dirección a la fuente de los deseos, aquella donde la habían dejado cuando entró a la escuela…
Serena corrió lo más rápido que pudo, en el camino no veía con quién tropezaba, sólo tenía en la mente un objetivo alcanzar a Darien. Sí no podría haberse equivocado, la tonada era la misma… al fin había podido ponerle letra a la canción y era para ella… sí tenía que ser… tenía que alcanzarlo, hablar con él, decirle… decirle lo que sentía…
-¡Darien!... ¡espera, tengo que decirte algo!- sólo se le escuchaba gritar en los largos pasillos del colegio sin recibir respuesta, hasta que vio una figura en la fuente…
Se detuvo sin aliento a pocos metro de él, no se animada a decirle nada. No sabía cómo, ni sabía qué…
-Buenas noches princesa, al fin la terminé, sólo quise venir a que la escucharas… me animaste a escribirla y lo hice. Me dijiste que no era justo despedirnos así y quise que fuera de esta forma. Lo lamento tanto… ahora debo irme, si me descubren podrías pasarla muy mal. No quiero causarte problemas…
-Jamás me los causarías. Y si así fuera… correría el riesgo… quería volver a verte… gracias por venir Darien- Serena se quería acercar a él, pero no la dejó.
-Debo darme prisa, alguien viene, se oye en el pasillo, además todos deben preguntarse quien era yo… porque aunque traemos máscaras, somos reconocibles…
-Darien…-Serena no entendía nada, sólo miró al piso y haciendo un gran esfuerzo le sonrió.
-Así eres más linda, así me gusta verte… adiós Serena, mi princesa…- y lanzándole un beso a lo lejos, trepó por la barda y se fue.
Serena empezó a llorar tristemente, y tal como dijo, alguien se acercó al lugar.
-Deja ya de llorar, tus ojos no se ven tan hermosos cuando lloras, es mejor cuando ríes...- Seiya la alzó de la barbilla y la abrazó. Serena correspondió el abrazo sin saber porqué y comenzó a llorar más fuerte. Ahora sabía que era el fin, pero lo peor era que ahora sabía que darien también sentía algo por ella, pero por el momento, no podrían estar juntos…
En ese momento, sonaron doce campanadas, y así Serena recordó lo que le dijo Raye…
-Al fin te encontré…- dijo una maliciosa voz entre las sombras, ahora las cosas iban a ser diferentes para todos.
Songs...
-Si pruebas una vez.
-Por amarte así.
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¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡La CoNeJa ReSpOnDe!!!!!!!!!!!!!!!
Hola a todos!!!!
Antes que otra cosita, una disculpa por la metida de pata q di el otro día, es que estaba ordenando unas cosas de un capi q me ekivoqué, y sin querer lo subi como el número 11 pero no era jajajaja. Disculpen! sigánme queriendo jejej :)
Pues sí ahora a lo que realmete nos truje... ¿QUÉ LES PARECIDO EL CAPIIII???? a mi la vd me encantó, y lloré con la última parte cortavenas. Digamos que la espera me hizo acomodar bien las ideas en mi cabecita loka y surgió eso. además de que ayer que me fui de viaje a Xalapa terminé de concetrarme para darle fin a esta entrega que tanto había demorado.
A partir de aquí empezaremos con las clases en forma, problemas de asignaturas (nom todo es perfecto), en fin.
¿qué les pareció eso de Amy gimnasta, compositora y cantante?? jamás lo hubiera imaginado jejeje, y Lita con tutú jajajaja. Raye de anfitriona, y muchas cosas que le di a este capi para que todo se centrara en la escuela. Próximamente veremos qué pasa con los demás personajes.
Y ahora, los comentarios personalizados...
CRIZ: bueno... ahoa si no puse a Artemis, esa parte me faltó pero la dejé para el siguiente. Lo que pasa es que era ya muy largo y no uqería perder de vista mi objetivo: el baile. Lo lamento jejeje, pero creéme que seguiré desarrollando la historia de esos chikos. Además aclaré que su socia sólo es su amiga y le está infinitamente agradecida por todo el tiepo que la ha apoyado, sólo eso. Me agrada que te haya gustado la parte de Setsu y Haru. y Darien seguirá siendo una indognita por algún tiempo más.
MARIN: jajaja gracias por prestarme por un ratito a Endy, ya te lo regresé jajajaja sólo cantó y se fue contigo a seguir en vacaciones. ;) Con respecto a tu kiniela le atinaste a equitación y canto. Tal vez no se entendió pero las demás materias que mencioné al principio, curriculares, son las materias que se toman obligartoriamente, lo que pasa es q como soy maestra (casi casi) creí que se entendió jejeje disculpa por no aclararlo. gracias por tu apoyo.
JACKY: que bueno que te guste lo de sere y raye, es que esa amistad es muy a mi estilo jajajaja puedo agarrarme de las greñas con mis amigas pero nos amamos!! y sí decidí que tenga problemas con aritméticva, lo bueno es que habrá quien le ayude en eso. y le atinaste a esgrima!!! y así es una sección de música, y pintura wou! eres brujita jejeje. jajaja y por el momento la intriga sigue creciendo, llegó alguien más a preocupar la situación... espero y sea de tu agrado.
ANGIE: me alegra q te haya ido bien en tus exámenes!! felicitaciones una estrellita por el desempeño (jajaja disculpa esq tengo primer año jejejeje) en esta ocasion no puse nada de haru, pero en el siguiente si habrá algo sobre ella y déjame decirte que está algo enojada con Setsu, por una cosita... pronto lo sabrás. y aún va a tardar para juntarlas de nuevo a ella y a Mitchi. y sí Seiya se incorpora, es que necesitaba a alguien que la defendiera de lo que va a pasar de ahora en adelante. y Darien apareció fugazmente jejejeje, pero apareció ;).
SERETSUKIMOON: hola chika!! espero que este capi te guste. ya luego me echas mis jitomatazos 8ah no quedamos en que estaban muy caros jajajaja). bueno, sigue escribiendo la historia que nos tiene prometidas, creeme que la leeré con gusto!!!
WALU: leiste!!!!!!!!!!AAAAAAAAAAAAAAA milagrooo créeme, ya me siento realizada por hacer una lectora más en mi corta vida ehhh (lo pondré como proyecto a karol jajaja ntc) niña me da gusto que hayas leido y en especial que te guste mi trabajo, Soy feliz como una lombriz, aunque más bonita acalro. jajajaja sigue leyendo q creeme te seguirá gustando :)
DOUSA: viste la sopresotototota??? ala de verdad espero que te haya gustado muchísimo amie!!! creéme que me inspiré mucho con tus chikas favoritas. Porfa sigue leyendo q ahora se descubrirá quién fue ese chico que tanto ha llorado Lita...
Ahora sí, me despido agradeciéndoles el apoyo a los que leen y no dejan review!! qp debe haber jejeje. gracias a los que se toman la molestia de pegar comentarios, mil gracias por seguir leyendo este trabajito q créanme lo hago con mucho amor :)
Atte: La CoNeJiTa CoMeLoNa :D
