Muchas gracias por todos los reviews !!!
Este capítulo me ha salido un poquito HOT. Espero que os guste
Seguir dejando reviews, que me hace mucha ilusión leer vuestros comentarios :)
CAPITULO 11
Remus y Hermione entraron en la biblioteca. Los dos estaban muy nerviosos y ninguno se quiso sentar.
La primera en empezar a hablar fue Hermione "¿Estás enfadado conmigo por convencer a Albus que no te dejase ir con los hombres lobo?" le preguntó mordiéndose la uña del dedo gordo de la mano derecha y mirándole tímidamente.
"Sinceramente si" la dijo muy serio.
"No era mi intención, Remus. Es solo que no quiero que te pase nada y se, que en cuanto te vea Greyback se va a querer vengar por... bueno, por no haber conseguido de mi lo que quería"
"Aún así, era mi decisión, Lonna" la dijo enfadado.
"¿Cuándo la has tomado, antes o después de que me atacaran?" le preguntó muy seria cruzando los brazos sobre el pecho.
"Después" dijo mirando al suelo.
"Este tipo de decisiones no es bueno tomarlas en caliente" le dijo Hermione.
"¿En caliente? Tú no conoces a Greyback. Cuando pone sus ojos en una presa no para hasta conseguir su objetivo. Y no pienso dejar que se vuelva a acercar a ti, así me tenga que convertir en su sombra. Y si por protegerte me descubren o me pasa algo no me importaría, porque merecería la pena."
"Por Merlín, Remus ¿Cómo crees que me sentiría yo sabiendo que te ha pasado algo por mi culpa y que no he hecho nada para evitarlo? Le dijo Hermione emocionada por las palabras del chico.
"¿Tu culpa? Lonna, tu no tienes la culpa de nada" la respondió Lupin acercándose a ella.
"Claro que sí. Por que es mi culpa que hayan estado a punto de violarme, porque soy tan estúpida que en vez de haberme aparecido en casa en cuanto me enteré quien era ese hombre, me fui a dar un paseo para pensar. ¡¡¡Te das cuenta!!! Me acababa de enterar que él era el mortifago que me perseguía y que me acababa de amenazar¡¡¡" Hermione estaba fuera de sí.
"!!!¿Como pude ser tan estúpida?¡¡¡ ¿Ves como es culpa mía? Y encima ahora te quieres ir a vivir con esa gente para protegerme y si te pasara algo yo no..." Hermione estaba llorando, pero no fue consciente de ello hasta que Remus la abrazó y no la dejó continuar con lo que estaba diciendo.
"No, Lonna, por favor, no te hagas esto, cariño. No es tu culpa, es de ellos"
Cuando Hermione se tranquilizó, Remus no podía hablar, tenía un nudo en la garganta, pero tenía que hacerlo, quería dejarla claro que nada de lo que había pasado era culpa suya.
"Lonna, mírame" la chica negó con la cabeza "Por favor" la suplicó y ella volvió a negar.
A Hermione le daba mucha vergüenza mirarle "Por, favor pequeña, mírame" la volvió a suplicar acariciándola la cabeza. Esta vez, Hermione le miró y Lupin con sus dedos la secó las lágrimas que la resbalaban por la cara.
"Así esta mucho mejor" la dijo dulcemente sonriéndola "Ahora escúchame. Nada de lo que esos malditos desgraciados te hayan hecho o te hubieran podido hacer ha sido culpa tuya. Ha sido única y exclusivamente de ellos ¿de acuerdo?"
Hermione asintió con la cabeza.
"¿Me prometes que vas a dejar de pensar esas cosas?"
"Lo intentaré" el dijo en voz baja y volviendo a mirar al suelo.
"Más te vale, porque si no voy a tener que usar métodos muy desagradables de persuasión" se lo dijo tan serio que Hermione abrió los ojos un poco asustada.
"¿Cu...cuales?"
"Te voy a encerrar durante una semana entera sin varita, en una habitación con James y Sirius y les voy a dar tal cantidad de poción para dormir que van estar toda la semana entera roncando a tal volumen que harán temblar hasta las paredes" la respondió Remus intentando contener la risa.
La expresión de la cara de Hermione se fue suavizando a medida que iba oyendo sus palabras, y terminó convirtiéndose en una gran sonrisa.
"No te atreverías" le dijo retándole sin parar de sonreír.
"¿Eso crees? Pues a ver que te parece esto" y comenzó a hacerla cosquillas.
"No...no...para...por favor...Remus...no..." le pedía mientras se retorcía de la risa. No sabía como, pero había terminado tumbada en el sillón con el chico encima de ella.
Lupin estaba disfrutando muchisimo de oírla reír de esa manera. Tenía una risa tan limpia y contagiosa que él también terminó riéndose.
"¿Me crees ahora de lo que soy capaz de hacer?"
"Si, pero no más cosquillas" le dijo todavía riéndose.
En ese momento, Lupin se dio cuenta de la posición en la que estaba y se empezó a excitar. Aunque le hubiese encantado hacerla el amor allí mismo, pensó que si intentaba algo con ella posiblemente recordaría el ataque de los mortífagos y lo que menos quería es hacerla pasar por eso, así que se sentó y la ayudo a sentarse.
Estuvieron durante unos minutos sentados en silencio y abrazados.
"Tengo otra cosa más que comentarte" le dijo Lupin y Hermione notó como se tensaba.
"Dime" le dijo y se volvió para mirarle.
"Verás, mañana es luna llena, así que después de comer me marcharé a un sitio seguro y no volveré hasta el día siguiente" la dijo nervioso. Era la primera vez que tenía ese tipo de conversaciones con ella y no estaba seguro de su reacción. Tal vez ella se diera cuenta de lo que de verdad era y se quisiese alejar de él.
"¿Por qué te vas tan pronto?"
"Tengo que preparar el lugar donde voy a estar y además...bueno, no me gusta esperar hasta última hora por que…me pongo más nervioso"
"¿Tienes miedo de despistarte con la hora y hacerle daño a alguien o algo así?" le preguntó dulcemente Hermione.
Remus asintió y Hermione le dio un suave beso en los labios.
"Eres un hombre increíble, Remus Lupin"
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Al día siguiente, Hermione y Remus pasaron la mañana juntos, paseando por los alrededores de la casa agarrados de la mano. Como Remus parecía cansado se sentaron a orillas del lago, hablando de todo un poco excepto del pasado de Hermione, que muy hábilmente lo había conseguido esquiva, hasta que fue la hora de comer.
Justo como la había dicho, Remus se marcho nada más terminar de comer. Hermione insistió para que la dijera en donde iba a estar para en cuanto terminara la vigilancia ir a buscarle, pero el no quiso.
Hermione se quedó preocupada por el chico y fue a la cocina a prepararse un té. Allí estaba la elfina domestica de la casa. En seguida las dos se pusieron a hablar y Melvina la contó como entre Lupin y Dumbledore salvaron a su hija que estaba a punto de morir de una paliza que la había dado su antiguo amo y desde entonces ella prometió que nunca olvidaría lo que esos dos hombres había hecho por ella y su familia. También la contó que varios meses después de que su hija se curase por completo, Dumbledore las compró a su antiguo amo y después las dio la libertad. En agradecimiento, las dos elfinas les juraron fidelidad absoluta a los dos hombres y así su hija se fue a trabajar a Hogwarts y ella se fue a esa casa con Lupin.
Esa noche, la vigilancia se la hizo eterna. Se moría de ganas de ver a Remus y de saber si estaba bien. Lo único reseñable fue que Lucius Malfoy, su mujer Narcissa y Dobby, su elfo doméstico, fueron a pasar la noche a casa de los Lestrange.
En cuanto Hermione llegó a su casa lo primero que hizo fue ir a la habitación de Lupin. Acababa de llegar, estaba sentado en su cama y Melvina le estaba dando una poción para calmarle los dolores.
"Lonna, vete por favor" le dijo Lupin con voz cansada. Evidentemente se avergonzaba de que Hermione le viera en ese estado. Estaba agotado y lleno de heridas por casi todo el cuerpo, de las cuales algunas le sangraban todavía.
"Melvina, por favor, prepara la bañera con agua caliente". La elfina tardó un segundo en desaparecerse y Hermione comenzó a curarle las heridas.
"Te he dicho que te vayas" la dijo Remus de muy malos modos.
"Solo te quiero ayudar" le contestó la chica.
"No hace falta, ya puedo yo solo" dijo y se intentó levantar el solo, pero se mareó y Hermione le sujetó.
"Por favor, déjame que te ayude como tu me ayudaste a mi" le pidió con dulzura y a Remus no le quedó mas remedio que asentir.
Una vez terminadas de curar las heridas, Lupin se dio un baño de agua caliente con aceite de lavanda que le hizo relajarse tanto que casi se quedar dormido dentro de la bañera.
Con la ayuda de Melvina se acostó y varios minutos después, Hermione apareció con una crema hidratante para darle un masaje, ante las protestas de Remus.
Comenzó por el pelo, se lo masajeaba con mucha suavidad, deslizando sus dedos entre los mechones de cabello de él, siguió bajando por sus sienes, sus mejillas y su mandíbula haciendo movimientos circulares. A continuación se detuvo en su cuello y sus hombros, donde se recreó por un buen rato. Lupin se estaba quedando dormido y Hermione le hizo tumbarse boca abajo en la cama y siguió masajeándole la espalda y las piernas. Hermione comenzó a imaginarse recorriendo esas mismas zonas con sus labios y su lengua y se comenzó a excitar. Cuando terminó con la parte de atrás Remus estaba totalmente dormido y le dio la vuelta.
Comenzó a masajearle por delante. Tenía el pecho cubierto por varias cicatrices, una de ellas era especialmente grande y le recorría medio pecho. Según iba recorriendo con sus manos el pecho de Remus su excitación iba en aumento. Cuando llegó a la altura de la goma de sus calzoncillos blancos de algodón, Hermione no puedo resistir la tentación e introdujo ligeramente la punta de dos dedos. En seguida sintió el bello púbico de Remus y una oleada de calor recorrió todo su cuerpo. Quería tocar el resto de lo que había allí dentro e introdujo un poco más los dedos. Casi cuando estaba apunto de llegar a su objetivo una mano la paró.
"Ahora no, estoy demasiado cansado" la dijo Lupin adormilado.
Hermione rápidamente sacó los dedos del calzoncillos "Lo siento, Remus, yo…no pretendía…bueno si…es que…" le dijo muerta de vergüenza.
"Tranquila. Ven aquí. Duerme conmigo"
Hermione en seguida aceptó, se quitó la ropa, se puso una camiseta de Lupin y se acurrucó a su lado. Hasta ese momento no se había dado cuenta de lo cansada que estaba ella también.
Unas horas después Melvina les despertó a los dos para que comieran algo. Les había llevado una bandeja llena de sándwiches y zumo.
"¿Qué hora es?" preguntó Hermione medio dormida.
"Las tres menos cuarto" dijo mirando el reloj que tenía en su mesilla.
"¿Qué tal te encuentras?" le preguntó dándose la vuelta para mirarle.
"Mucho mejor. Ahora si quieres podemos seguir donde lo habíamos dejado antes" la respondió acercándose a ella y besándola suavemente. Hermione le respondió al beso con pasión y con su lengua acarició los labios de Lupin haciéndole gemir de deseo. Remus acarició con su lengua la de Hermione y comenzó a explorar la boca de la chica. Hermione podía notar como su excitación iba en aumento por momentos.
Remus no tardó ni dos segundos en volver a besarla después del pequeño descanso que habían hecho para tomar aire, cuando comenzó a succionarla por el cuello. Sus manos que se encontraba una a cada lado de la cara de Hermione acariciándola el pelo, se deslizaron por su cuerpo, masajeando ligeramente sus pechos. Ella gimió y Lupin siguió bajando su mano hasta llegar a su entrepierna. Una vez allí la acarició por encima de las braguitas notando lo mojadas que estaban , una clara señal de lo excitada que estaba la chica.
Hermione al notar las caricias tan íntimas de Remus se sobresaltó recordando el ataque de los mortífagos. Remus en seguida lo notó y la dijo "Lonna ¿Qué pasa?"
La chica le miraba confundida y Lupin se dio cuenta de lo que la pasaba "Si no estas preparada no pasa nada, cariño. Yo puedo esperar todo lo que tú necesites. Nunca haría nada que tu no quisieras" la dijo con dulzura y se incorporó.
Hermione dudó durantes unos segundos. En ese momento lo que más deseaba era estar con él, hacerle el amor. Nunca había deseado tanto a nadie y antes de que el chico la dijera nada ella sabía que él la respetaría siempre. Le acarició la cara con ternura y suspiró profundamente. En respuesta a las palabras de Lupin, Hermione se inclinó hacia él y le besó con pasión recorriendo de nuevo con su lengua los labios de Remus.
En cuanto Lupin la respondió con la misma pasión, enredando sus manos entre el pelo de la chica, Hermione se sentó a horcajadas encima de él sintiendo la erección de Remus presionando su entrepierna. Hermione gimió y succionó el labio inferior de él, provocándole que emitiera un sonido que parecía una mezcla entre un gruñido y un gemido. La chica se excitó al oírle y movió sus caderas friccionándose contra su erección, lo que les hizo gemir a los dos.
"Lonna, ¿estas segura?" la preguntó Lupin sin respiración.
"Si" le contestó y se quitó la camiseta muy despacio quedándose solo con las cada vez más húmedas braguitas.
"Eres preciosa" la dijo casi sin respiración Lupin al verla casi desnuda y notó una sacudida por todo el cuerpo que le terminó en la enorme erección que tenía en ese momento. Instintivamente comenzó a acariciarla desde la cintura hacia los pechos mientras Hermione le mordisqueaba el cuello y los hombros.
Remus no aguantó más y con un ágil movimiento tumbó a Hermione boca arriba en la cama situándose entre sus piernas y comenzó a lamerla y succionarla los pezones, arrancándola gemidos de placer. Mientras con la boca asaltaba un pecho su mano se encargaba de acariciar y masajear el otro, primero el derecho y a continuación el izquierdo, provocando que los gemidos de Hermione fueran en aumento. Lupin fue bajando sus manos hasta reposar en sus caderas
Deseando más, Hermione arqueó sus caderas para encontrarse con él y en ese momento Remus aprovechó ir bajándola las braguitas al mismo tiempo que su boca dejaba los pechos de la chica para ir bajando hacia su vientre.
Hermione tenía los ojos cerrados disfrutando de las increíbles sensaciones que el hombre que tenía entre sus piernas la estaba causando. Aunque no tenía mucha experiencia en temas de sexo, sabía que lo mejor estaba a punto de llegar. Sentía como su entrepierna la palpitaba de deseo y estuvo a punto de correrse cuando sintió los dedos de Remus abriéndose paso entre los labios de su vagina. Hermione gimió fuerte y Lupin al oírla gemir de ese modo comenzó a masajearla el clítoris a lo que la chica le respondió gimiendo más fuerte y arqueando las caderas hacia arriba.
"Oh, Remus" dijo Hermione mientras se acariciaba ambos pechos y se mordió el labio inferior.
Lupin sentía que iba explotar de excitación al verla tocarse y oírla gritar su nombre. La erección se estaba volviendo más dolorosa por segundos. El olor de Hermione le estaba volviendo loco, necesitaba probarla. Retiró sus dedos y comenzó a besarla y a lamerla. Su sabor era más dulce de lo que se había imaginado en todas esas noches que se había masturbado pensado en ella.
"Oh…Remus…" gritaba cada vez más alto Hermione. Estaba a punto de correrse y puso sus manos en la cabeza de Lupin en señal de aprobación y este aceleró el ritmo
"…Oh…oh…" gritó Hermione al sentir como Lupin introducía un dedo dentro de ella y lo movía a gran velocidad.
"Remus…voy a…oh…oh… Remus" gritaba mientras Lupin podía sentir las contracciones que la produjo el orgasmo dentro de su vagina.
En cuanto Hermione se relajó, Remus comenzó a besarla de nuevo, subiendo desde su vientre hasta sus labios y la dio un largísimo beso. Aunque acababa de tener un increíble orgasmo, seguía necesitando más. Necesitaba sentir a Remus dentro de ella, así que con un rápido movimiento, Hermione tumbó a Remus de espaldas y se sentó encima de él y comenzó a besarle por el cuello.
Remus se sorprendió al ver la reacción de Hermione. La chica iba besándole por todo el cuerpo, cuando estaba a punto de besarle en la horrorosa cicatriz, Remus la paró, pensaba que la daría asco, en cambio Hermione le dijo "Remus Lupin, eres el hombre más sexy que he conocido en mi vida y te deseo. Deseo que me hagas el amor, deseo sentirte dentro de mi, deseo besarte y lamerte por cada rincón de tu cuerpo hasta que a cada célula del mío se le quede grabado tu olor y tu sabor…" Remus no la dejó terminar y la besó cono toda la pasión y todo el amor que en ese instante había en su cuerpo.
Hermione consiguió deshacerse de sus labios para seguir su camino hacia su objetivo, aunque al llegar a sus pezones hizo una pequeña parada para mordisqueárselos.
"Oh, Lonna, me estas volviendo loco" gimió Lupin y Hermione sonrió orgullosa.
Cuando llegó a sus calzoncillos, Hermione le acarició por encima de la tela y le oyó gemir. Lentamente comenzó a introducir su mano dentro de la tela y cuando sus dedos entraron en contacto con su erección volvió a notar como su entrepierna la latía en anticipación. Remus gruñó cuando ella comenzó a acariciarle lentamente.
"Cariño, no me tortures más. No voy a poder aguantar mucho" dicho esto Hermione le quitó los calzoncillos y le volvió a acariciar una vez más.
"Lonna ¿eres virgen?" le preguntó de repente preocupado.
"No, no te preocupes" le respondió Hermione y se sentó encima de el introduciendo lentamente su erección dentro de ella.
Los dos gimieron a la vez y Hermione comenzó a moverse lentamente al principio hasta que encontró el ritmo perfecto.
Remus abrió los ojos para verla. Si lo que le estaba pasando era un sueño no se quería despertar. La visión de Lonna, desnuda sentada encima de él, haciéndole el amor, era demasiado para él. La chica tenía la cabeza echada hacía atrás, los ojos cerrados y la boca abierta gimiendo, sus pechos votaban al ritmo que ella estaba imponiendo y que le estaba llevando al cielo. Nunca se le iba a borrar esa imagen de la cabeza.
En un instante que Hermione paró para cambiar la postura Remus la tumbó de espaldas y se introdujo dentro de ella de un solo movimiento. Los gemido de los dos cada vez eran más altos a medida que la intensidad de los movimientos aumentaba.
Hermione iba a tener su segundo orgasmo de un momento a otro "Remus…oh…Remus…me voy a correr…oh…" le gritaba Hermione
"…Oh…si pequeña…vamos…córrete en mi…mmm…quiero sentirte…oh…" la gritó Lupin cada vez embistiéndola con más fuerza. Hermione sintió como las oleadas del orgasmo la invadían y perdía el poco control que la quedaba sobre si y se corrió. Pocos segundos después, mientras su vagina tenía las últimas contracciones sintió a Lupin corriedonse dentro de ella mientras gritaba su nombre y la embestía con fuerza.
Remus se quedó tumbado encima de encima de ella para recobrar las fuerzas. Cuando pudo moverse se echó a un lado de la cama y les tapó a los dos con la sábana. Hermione se acurrucó a su lado y él la abrazó. Ninguno de los dos habló durante los siguientes minutos, estaban recreándose en la increíble experiencia que acababan de compartir y en la suavidad de sus cuerpos agotados por la pasión, yaciendo entrelazados y sudorosos. Los dos se acariciaban suavemente y suspiraban.
"Si esto es un sueño no me quiero despertar nunca" la dijo Lupin.
"No es un sueño, mi amor, es real" y para demostrárselo comenzó a mordisquearle el lóbulo de la oreja. Se estaba comenzando a excitar de nuevo.
"Umm" es lo único que consiguió decirla Remus
"Ha sido increíble. Nunca había tenido dos orgasmos seguidos hasta hoy" le dijo Hermione a Lupin apoyando la cabeza en su pecho.
"¿En serio?" la preguntó incrédulo "¿Como es posible?"
"Bueno, la verdad es que no tengo mucha experiencia" le dijo un poco avergonzada. Solo lo había hecho un par de veces con Víktor y una con Ron y aunque no habían estado mal del todo, no la habían hecho sentir ni una cuarta parte de lo que había sentido hace unos minutos.
"Eso tiene fácil solución ¿no crees?" la contestó Remus comenzando a besarla de nuevo y a acariciarla los pechos. Hermione solo fue capaz de gemir.
Lupin bajó la mano hasta el sexo de Hermione, que a esas alturas estaba bastante húmedo y la exploró con un dedo sus labios. "Umm, ¿Ya tan mojada?"
"Mmm" le respondió casi sin respirar.
Remus comenzó a masajearla el clítoris "¿Te gusta?"
"Si" le contestó gimiendo y Lupin aumentó la velocidad de sus caricias y mientras con una mano se ocupaba de su clítoris con la otra introducía dos dedos dentro de ella. Hermione gemía y movía las caderas descontroladamente sintiendo que su tercer orgasmo no iba a tardar mucho en llegar.
"Grita mi nombre, Lonna. Quiero oírte gritar mi nombre" la pidió Lupin.
"Oh… Remus…oh si…Remus…Remus…" y pocos segundos después el chico volvió a sentir como su vagina se volvía a contraer alrededor de sus dedos.
Lupin estaba demasiado cansado para nada más, así que la abrazó y se quedaron dormidos los dos hasta que Melvina les sacó de su sueño.
"Señorita Lonna, despierte. Ya es muy tarde"
"¿Qué hora es?" dijo adormilada.
"Las seis menos veinte, señorita" la contestó la elfina.
"Oh, dios mío. Voy a llegar tarde" dijo y se levantó de la cama corriendo intentando taparse con una sábana. Remus se rió.
"Tal vez la señorita quiera ponerse algo de ropa. Melvina la ha traído esto" la dijo la elfina enseñándola un montón de ropa limpia.
"Primero me voy a dar una ducha rápida, pero gracias" la contestó a la elfina y le sacó la lengua a Remus.
Cuando Hermione salió del baño de darse una ducha muy rápida, fue a la habitación para despedirse de Remus, pero se había quedado dormido y bajó a la cocina.
"Melvina, cuando Remus despierte ¿le puedes decir de mi parte que he ido a despedirme pero que se había quedado dormido y no he querido despertarle?"
"Por supuesto, señorita. Si me permite antes de que se vaya, Melvina le ha preparado estos sándwiches para llevar, porque los que había preparado antes no se los han comido y Melvina cree que la señorita tendrá mucha hambre esta noche. Después del ejercicio, Melvina siempre tenia mucha hambre y considerando como gritaban los señores antes, Melvina sabe que lo va a necesitar" le dijo la elfina dándole un paquete. Hermione se sonrojó muchisimo.
"Por Merlín, que vergüenza. Muchas gracias, Melvina" la respondió cogiendola el paquete "Siento mucho que nos hayas oído"
"No se preocupe señorita. Dese prisa o va a llegar tarde"
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"Llegas tarde" la dijo Sirius
"Lo siento, es que yo…"
"Gracias Lonna, pero no estoy interesado en conocer los detalles de tu vida sexual con Lunático" Hermione sorprendida abrió muchisimo los ojos "¿Cómo es posible que Sirius sepa lo que he estado haciendo? ¿tanto se nota?" pensó
Sirius se río y la dijo "Tienes un precioso chupetón en el cuello y además todavía hueles a sexo. Es el privilegio de tener un buen olfato" la dijo guiñándola un ojo provocando que se sonroja muchísimo "Solo te voy a pedir una cosa, no le hagas daño, por favor" añadió Sirius.
"No lo haré" la dijo Hermione sonriéndole.
"Por cierto, me gustaría pedirte algo más"
"Claro, dime"
"Verás, le he estado contando a mi madre que estoy saliendo con una chica, que es una sangre limpia y seguidora de quien tu sabes y que me esta haciendo entrar en razón sobre todo eso de la sangre y esa mierda, ya sabes" dijo poniendo cara de asco "así que como es lógico, quiere conocer a la maravillosa e increíble mujer que ha conseguido ese milagro en mí, y yo he pensado que tu serías la candidata ideal para ese puesto, dado que conoces como es el medallón podría venir conmigo a la casa y ayudarme a buscarlo sin levantar sospechas ¿Qué te parece? ¿Te parece bien quedar conmigo y com mi encantadora madre a tomar el té cuando acaben tus guardias?"
"Hombre, siendo una de las culpables de haberte metido en este embrollo, creo que es lo más justo acompañarte. Lo único que…" respondió Hermione sin saber como continuar.
"¿Qué?"
"¿Cómo se lo voy a explicar a Remus?"
"Se supone que esto no lo tiene que saber nadie más ¿recuerdas?" la dijo Sirius muy enfadado.
"Si, es verdad, lo siento Sirius. No te enfades. No le voy a decir nada, es solo que no me gustaría mentirle y si se entera que tu y yo hemos quedado..." le dijo preocupada. "Bueno, está bien, cuenta conmigo"
"¿Qué te parece dentro de tres días? Voy a buscarte a las Tres Escobas a las cinco menos cuarto"
"Allí estaré"
Dicho esto, Sirius se desapareció y Hermione comenzó a darle vueltas a la cabeza. Sirius tenía razón, no podía contarle nada a Remus de momento sobre los horcruxes, pero la dolía mucho tener que esconderle tantos secretos.
A esas alturas del año ya empezaba a hacer algo de frío por la noche y el inconfundible olor de maderas quemándose en la chimenea la hizo imaginarse como sería estar sentada enfrente de una con una taza de chocolate caliente y Remus abrazándola. Comenzó a recordar los momentos de pasión que habían compartido hace unas horas y entró en calor inmediatamente.
La noche se la hizo muy larga y gracias a dios que Melvina la había dado los sándwiches, porque estaba muerta de hambre. No pudo evitar sonreír al recordar las palabras de Melvina diciéndola que el ejercicio daba hambre.
Al llegar al cuartel se fue directa a su habitación, se puso el pijama y se acostó, y aunque se moría de ganas de ver a Lupin, no quería despertarle. Necesitaba descansar. Los dos lo necesitaban.
Unas horas más tarde se despertó al sentir que alguien se metía en su cama. Era Remus, podía olerlo.
"Buenos días" le dijo adormilada.
"Buenas tardes más bien" la dijo sonriéndola y dándola un beso en la cabeza. "Levántate ya, dormilona"
"¿Qué hora es?" la preguntó acurrucándose contra él.
"Las dos y media"
"Mmm… ¿Y no podemos quedarnos en la cama un ratito más?...así abrazados…" le dijo suspirando.
"¿Y que te parece un baño con agua calentita?" le preguntó picaronamente.
"Pues depende..."
"¿De que?"
"De si voy a estar sola o acompañada" le contestó Hermione comenzando a sentir mariposas por todo el cuerpo.
Remus se levantó de la cama y sonriendo la dijo "Muy bien acompañada"
Hermione sonrió y se levantó de la cama "Creo que me has convencido" le dijo a Remus. Se quitó la parte de arriba del pijama y se la tiró al hombre a la cara saliendo de la habitación en dirección al baño.
