Iba entrando, debía de aceptar que no se sentía tan desesperado o estresado como en otras ocasiones, el que Itachi fuera su dentista era de gran ayuda, pero entonces apenas iba hacia el lugar donde tenía que recostarse, lo vislumbro a él, el doctor Akasuna, maldito engendro. Sasori volteó a él tampoco le agradaba ver a Naruto, sus miradas se habían cruzado, como si fueran dos vaqueros retándose duelo.

-¡Naruto!-una vez a las espaldas del rubio gritó.

-¡Itachi!- dijo un tanto alegré, pareciera que estaba a punto de abrazarlo –Naruto, Sasori no quiere hacerte daño, así que no lo mires de esa manera-

-¡Pero el siempre me lástima!-

-Como sea, toma asiento- le ordenó Itachi.

Itachi había decidido pedir trabajo en la cárcel, era una manera muy fácil de estar cerca de Naruto, estaba seguro del plan que debía seguir, sin embargo, no sabía si era el mejor, no estaba seguro que pudiera lograr algún cambio, sin embargo necesitaba que su hermano diera un paso y decidiera dejar de ser el lacayo de su padre.

-Naruto tienes muchas muelas, el guardia Hatake, me ha dicho que comes muchas golosinas, que incluso le debes mucho dinero por ellas, tendrás que tomarte este medicamento- le tendió un frasco, tomate una cada doce horas, no lo olvides Naruto-

-De acuerdo-dijo como niño regañado –lo haré-

Itachi se encargó de decirle a Kakashi lo del medicamento de Naruto, era estrictamente necesario que se tomara la medicina en el horario establecido.

-Descuide-dijo Kakashi acatando la orden- yo me encargo de ello-

Hinata había comenzado a perder el pudor frente a las cámaras, ya poco le importaba el saber que su padre estaría viendo cada vez que tenía relaciones con Sasuke. Habían pasado cerca de tres meses, al inicio tenía sexo cada semana, pero en las últimas dos, cada tercer día, la que lo iniciaba todo era Hinata, así que le había tenido que decir a Sasuke cuando podían salir, que el también comenzará de lo contrario no se vería real.

Sasuke lamía sus pechos, mientras uno de sus dedos jugaba dentro de ella, su abdomen subía y bajaba, sintió cuando el miembro de su esposo se acerca a su vagina y como era acariciada con este. Acariciaba los cabellos de Sasuke mientras este mordía un pezón. Sentía como jugaba con su clítoris, lo movía en círculos con el pulgar, mientras tanto el índice salía y entraba de ella. Estaba completamente húmeda, Sasuke se acercó a besarla, lo que era señal que la penetraría, cuando lo hizo, arqueó un poco la espalda.

Ya no necesitaba que los besos de Sasuke la distrajeran para que no dijera el nombre de Naruto, la verdad es que ya no pensaba en él mientras tenía relaciones con Sasuke, después de todo ambos eran muy diferentes, en pocas palabras ya no le era tan indiferente a él. No obstante Sasuke, imaginaba que era Sakura a la que estaba penetrando, a veces recordaba que era Hinata y a pesar de abrir los ojos y verla gimiendo a causa de él, no lo distraía, no podía negar que Hinata era atractiva.

Habían ido a recoger a Naeko a casa de su compañera, después de haberse dado una ducha, los dos estaban completamente en silencio y como siempre la que lo rompía era Hinata.

-¿Has hablado con tu padre?-

-Sí-le contestó serio-dijo que Hiashi al parecer está complacido, pero duda de mi virilidad, ya que tres meses y tu no quedas embarazada.

-Puede que no seas tú el problema-dijo Hinata mientras veía su vientre.

-Si crees que eres tú, probablemente debas ir al doctor-

-Eso haré, de hecho el jueves tengo una cita- Hinata dibujo una sonrisa de consuelo en su rostro, sin embargo, Sasuke no se la regreso, sino que fijo la cara en la carretera. Era obvio que Sasuke no era feliz, ninguno de los dos podía serlo algún día.

Naeko se había quedado ya dormida, así que Sasuke tuvo que llevarla al carro en brazos, Hinata pudo notar una sonrisa en su rostro, una de las pocas veces que podía ver una expresión tan relajada en él, pero a pesar de eso se notaba un poco de tristeza en su mirada y fue cuando todo volvió a su mente, así como el odio infinito que le tenía a su padre. Esa noche volvieron a tener relaciones, no porque alguno de los dos estuviera ansioso, sino que era la única manera en que podían olvidarse de sus problemas.

-¿Cómo lograste que Sasuke aceptara darle un hijo a Hinata?-cuestionó de pronto Mikoto a Fugaku, mientras desayunaban.

-Vaya, vaya, miren quien vuelve a dirigirme la palabra, no cabe duda que cuando quieres saber de tus adorados hijos, olvidas todo el odio que me tienes- el dijo Fugaku con cinismo mientras se limpiaba con una servilleta.

-Son mis hijos-dijo con furia mientras tomaba el tenedor- y los tuyos, claro que lo olvidaste hace años-

-Uno de tus hijos me olvidó a mí-dijo refiriéndose a Itachi- el otro, es una vergüenza, si pudiera volvería en el tiempo para no reconocerlo como mío-

-¡Solamente dime que acordaste con Hiashi!-le exigió saber, con sus ojos llenos de lágrimas.

-Lo de siempre, Sasuke tiene que darle un nieto, y tu hijo ha aceptado por fin su tarea, porque está enamorado de su esposa, después de todo siempre lo estuvo, por algo se caso con ella a pesar de ser la novia de su amigo-

-No me mientas, Fugaku, Sasuke no está enamorado de Hinata-

-Bueno entonces sabes perfectamente la respuesta, la vida de Naeko está de garantía- Mikoto se puso blanca al comprender la intenciones de su marido.

-¿De verdad no pensarás matar a esa niña?-

-Hiashi, es el que desea hacerlo, además que más te da a ti, ella no es nada tuyo- notó que el decir eso afectó a su esposa, así que estaba más que claro que se había encariñado con esa niña, bendijo el momento en que tuvo ese aborto, por fin aquella situación le había resultado útil.

-No será nada mío, pero Sasuke la adora, lo pude ver en sus ojos y es un ser inocente no tienes porque hacerle daño-

-Descuida mientras tus dos hijos cumplan su cometido, todo saldrá bien-

-¿Cómo que mis dos hijos?-preguntó Mikoto extrañada.

-Ah sí, lo olvide Itachi también debe casarse con Hanabi, es otra de las estipulaciones de Hiashi-

-¡No sabemos donde esta Itachi!-le recordó desesperada Mikoto.

-No cabe duda que eres una excelente actriz, por eso ganaste algunos premios, pero ambos sabemos perfectamente que sabes donde esta Itachi, así que tienes dos opciones, lo contactas y le dices que vuelva o me das su paradero y yo lo buscó personalmente de lo contrario, como dices tú una alma inocente pagara los errores tuyos y los de esos hijos que engendraste alguna vez-

Mikoto salió al jardín a tomar aire, maldijo la hora en que se había casado con ese hombre, recordaba que alguna vez había sido lo contrario pero todo se esfumo cuando se centro en el dinero y olvido a su familia, ahora ya lo había perdido. Le hubiera pedido el divorcio de no ser que temía por la vida de Sasuke, Itachi por el momento estaba seguro, pero ahora de nuevo estaba en el radar de su marido, debía de ponerlo en alerta, pero sabía que más que nunca su esposo la vigilaría a cada paso que diera.

-Hinata, entra-le dijo amablemente su ginecólogo. Ambos tomaron asiento, su ginecólogo detrás del escritorio y ella frente a él.

-¿Cómo vas con el embarazo?-le preguntó amablemente.

-Parece que bien, solamente vengo a un chequeo eso es todo-

-De acuerdo, si quieres entonces recuéstate para que pueda hacerte un ultrasonido-le dijo amablemente el doctor.

Hinata se colocó sobre el mueble para que pudieran examinarla, el doctor tomo el equipo y se acercó a ella -¿Cuándo vendrá tu esposo?-le preguntó.

-Tiene mucho trabajo, espero que el siguiente mes pueda venir-

-Hinata, ya casi llegas al segundo mes de embarazo, ¿seguro que no tienes problemas en casa?-

-No fuera de los normales, doctor, ¿Por qué lo pregunta?-

-Hinata, puedo decirte que tienes síntomas de Preeclampsia-le dijo el doctor mientras observaba en ultrasonido – eso se debe a que sufres de presión arterial alta, por eso pregunto si no hay algo que te pudiera causar eso-

Hinata se quedó callado, si realmente le dijera todas las razones que le pudiera causar esa condición, no le creería nada –tal vez es porque he estado trabajando bastante-

-Necesito que te relajes, de lo contrario podrías perder al bebé-

Se puso a preparar la cena después de ir al doctor, Naeko estaba frente a ella haciendo tarea y Sasuke debía de llegar en cualquier minuto. Cuando Sasuke entró Naeko corrió a abrazarlo y después su madre le ordeno que fuera a dejar sus cosas a su cuarto.

-¿Qué te dijo el doctor?-le preguntó Sasuke cuando estuvieron a solas.

-Dijo que estoy bien al parecer, así que solo nos queda seguir intentándolo-dijo un tanto decepcionada.

-De acuerdo-

Naruto había estado mal del estómago desde hace unos días, tenía que rogarle a los guardias para que le abrieran la celda y pudiera ir al baño, al quinto día que no vio mejoría fue a la enfermería. La enfermera hizo lo posible para intentar mejorar su condición pero todo iba empeorando, por lo que el director del reclusorio decidió que lo mejor era trasladarlo a un hospital.

-Señor Hyuuga, lo han llevado a un hospital-le informaron al padre de Hinata.

-¿Quién?-

-El chico, el que metió a la cárcel hace cerca de seis años, le mencionamos en la mañana que su condición era grave-

-Ya veo-dijo pensativo-asesínenlo, ya no me sirve para nada-dijo sin quitar la mirada de la pantalla que tenía enfrente, en donde veía a su nieta jugando en el jardín de su casa.

-Cómo usted ordene-

-Por cierto, Yahiko, ve personalmente tú a encargarte de eso-

-Por supuesto-

Hiashi como siempre no sintió resentimiento con la orden que había dado, la única razón por la que mantenía al chico con vida, era para utilizarlo como último recurso contra su hija, pero por fin había logrado que tanto había deseado desde hace tanto tiempo. Era cierto, podía haber usado a Naruto desde hace tiempo, sin embargo en algún momento comprendió no debía de usar su haz bajo la manga demasiado rápido.

Yahiko llegó al hospital donde estaba Naruto, por los síntomas habían determinado que seguramente se estaba tratando de una infección o enfermedad en los intestinos.

-Yo me haré cargo enfermera, puede retirarse-le dijo un doctor pelirrojo.

-Claro…-la enfermera lo miro curiosa -¿Usted es…?-

-El Doctor Hatara, fui trasladado hace una semana-

-Ya veo, bueno el paciente muestra signos de posible infección en el intestino grueso-

-Sí, no se preocupe, lo revisaré y le mandaré a hacer la pruebas correspondientes-

Cuando la enfermera salió, Yahiko se acercó a Naruto, quien claramente respiraba con dificultad, tomo su pulso, y noto que era rápido pero débil. Se apresuro a cerrar la habitación, cuando se percato de que nadie estaba cerca, saco una jeringa de su bolso, la abrió y saco lo que parecía un suero. Se lo inyecto a Naruto, anotó algo en el expediente y salió del cuarto.

Al pasar dos horas regreso, parecía que Naruto se estaba estabilizando, así que le inyecto de nuevo con otra sustancia. Al salir le informó a la enfermera que el paciente ya se estaba estabilizando, y debía de estar bien al cabo de unas horas+

A los dos de la mañana que la enfermera estaba revisando a Naruto, tomo lecturas de todo en la bitácora, pero cuando estaba a punto de salir, el monitor sonó, notificando que el paciente estaba sufriendo de un paro cardiaco. Apretó el botón para llamar a los doctores, Yahiko junto con otro doctor llegaron ante la llamada, utilizaron el desfibrilador, pero los resultados fueron inútiles al cabo de seis minutos, intentando reanimar al paciente, Yahiko miró su reloj.

-Hora de la muerte, 2:45 am-dijo para que la enfermera lo anotará

Naruto fue transferido a la morgue, cerca de las 3:30 de la mañana y la enfermera aviso para que se le notificara a la cárcel que el paciente había muerto, terminada la autopsia, la cual había sido solicitada por un doctor, al no poder determinar la causar de la muerte, el cuerpo sería enviado.

El cuerpo de Naruto había llegado, el forense lo tomó y con ello un bisturí para hacer le primer corte, sin embargo, una sombra se acercó a él desde la espalda y lo ataco con una pistola de electroshock, haciendo que cayera inconsciente.

Sus ojos se abrieron como si hubiera tenido una pesadilla, incluso tomo una gran bocanada de aire, como si hubiera sido privado de él, mientras dormía, apenas se recobraba, notó que estaba en un lugar distinto a su celda, la pared que tenía enfrente era de color lila y no gris, pensó que se trataba de una sueño, volteó a su lado, buscando más explicaciones.

-Bienvenido de nuevo al mundo libre, Naruto-

Itachi lo miraba sonriente, definitivamente se trataba de un sueño, seguramente en cualquier momento sería despertado por el guardia y volvería a su triste realidad-

-No, no es un sueño-le dijo Itachi y le pellizcó el brazo –de verdad eres libre- le volvió a rectificar.

-¿Cómo?-dijo con dificultad.

-Te lo explicaré con más calma una vez que hayas comido, pero oficialmente tu ya no existes en este mundo desde ayer-