Fin De Semana Klaine


- Sabes te tengo una sorpresa – dice Blaine sonriente.

- ¿Qué cosa?

- Esto – le muestra un boleto de avión.

- ¿Boletos de avión a dónde iremos?

- Iremos a la villa de mi familia que esta algo lejos de aquí – dice el moreno - hay disfrutaremos juntos todo lo que podamos, sin que nadie nos moleste o interrumpa.

- ¿Estás seguro de hacer eso?

- ¿No te gusta mi idea? – pregunta triste – pensé que te iba a encantar.

- No, si me encanta, pero tengo que pedirle permiso a mi papa.

- Perfecto, por eso no te preocupes ya se lo pedí yo.

- ¿Y qué te dijo?

- Me dijo que – el ojiazul sonríe – pero dijo que si algo malo te pasaba me mataría.

- Aww le tienes miedo a mi papa, que tierno eres – sonríe – él no te haría nada.

- Claro que no le tengo miedo – el castaño levanta una ceja – está bien, si le tengo un poquito de miedo – el castaño suelta una carcajada.

- Bueno entonces – dice dejando de reír - ¿Cuándo nos iremos?

- Esta noche.

- Ok, oye te digo algo.

- ¿Qué cosa?

- Eres el mejor novio del mundo te amo demasiado – le besa la mejilla.

- Gracias mi precioso ángel – se besan de una manera tan perfecta, con tanta pasión, con tanto amor… hasta que los interrumpieron.

- ¡Si lo vas a follar hazlo ya! – les grito Santana sacándolos de su burbuja, provocando que todos estallaran en risas al ver a la pareja completamente ruborizada..

- Chicos todavía estamos aquí – dice Tina - ¿lo recuerdan verdad?

- Oops si lo siento – dice el ojimiel – ven vamos – le toma la mano a su novio y bajan dele escenario.

- ¿Ustedes no pierden tiempo? – les pregunta Rachel – pero son tan adorables.

- ¿Tendrán unicornios bebes? – pregunta Britt con un brillo en sus ojos.

- Eso… - comienza a decir Kurt – te lo contestara mi hermoso novio.

- Gracias – le susurra y el sonríe – Britt los hombre no podemos tener bebes.

- ¿De veras?

- Si de veras – dice el moreno - porque si así lo fuera nosotros ya tendríamos uno – todos ríen y el castaño le da un codazo.

- ¿Ustedes dos ya…? – pregunta indiscretamente Jeff y la pareja se pone roja como tomate.

- No le crean, nosotros no hemos hecho nada – dice Kurt – ¿bueno nos vamos?

Todos asienten y se retiran del auditorio, mientras tanto Kurt y Blaine se ponen a platicar sobre su salida del fin de semana.

- ¿Tu vas a ir por mi o…? – pregunta el castaño.

- Yo voy por ti, de paso saludo a tu padre – sonríe - ¿te llevo a tu casa?

- Si vamos – ambos suben al auto del ojimiel quien le abre la puerta a su novio antes de entrar al coche.

- ¿Y eso porque? – el más bajo se encoje de hombros.

– Porque tú te lo mereces y porque te amo – el ojiazul se sonroja.

- Yo te amo más – en el viaje no hablaron mucho, pero tampoco se encontraban en un silencio incomodo - ¿oye y de donde sacaste la idea de irnos de viaje?

- No sé, simplemente quería pasar más tiempo contigo a solas – se encoge de hombros – para que no pase lo del auditorio – ríen.

- Si a veces son muy insoportables.

- Bueno adiós mi ángel – dice el ojimiel cuando llegan a la casa del más alto - te vengo a recoger más tarde – se besan y el castaño sale del auto – adiós.

- Adiós amor – y se despide con la mano hasta que ya logra ver al auto de su novio, entonces entra en su casa – ¡hola papa, ya llegue!- grita.

- ¡Hijo ven! – el castaño va a donde su padre y lo ve sentado con una ceja levantada – siéntate.

- ¿Qué ocurrió papa?

- ¿Estás seguro de ir con Darren a la villa de su familia?

- Si papa será súper-híper-mega romántico, nos divertiremos mucho – dice con un brillo en los ojos.

- Esta bien – sonríe – será mejor que vayas a preparar tu maleta.

- Si papa adiós – sube corriendo las escaleras hasta su habitación.

El castaño se estuvo toda la tarde escogiendo la ropa que iba a usar, ya que quería verse muy bien para Blaine. Cuando al fin pudo escoger la ropa que se llevaría la guardo en su maleta, inmediatamente se escucho el sonido del timbre y bajo corriendo las escaleras, con cuidado de no tropezar.

- ¡Papa ya me voy! – grita mientras abre la puerta encontrándose con un ramo de rosas.

- Hola mi ángel – le saluda Blaine quitándose las flores de la cara.

- Hola amor – se besan.

- Ten son para ti – le entrega el ramo y el castaño sonríe.

- Aww gracias son hermosas.

- ¿Bueno nos vamos?

- Claro – se toman de la mano y caminan hasta el auto de Blaine.

- ¿Y qué hiciste hoy?

- Pues relativamente nada - el más bajo alza una ceja - me pase toda la tarde buscando la ropa perfecta para salir contigo.

- Sabes eres completamente adorable cuando te obsesionas con la ropa – le besa la mejilla y se ruboriza.

- ¿Oye a dónde vamos? – pregunta el castaño al ver que no iban a donde él pensaba - ¿no vamos a ir al aeropuerto?

- Aww mi amor que inocente eres – sonríe – claro que no iremos en un avión normal, ¿no recuerdas que eres novio del cantante más famoso del momento?

- ¿Y eso que tiene que ver?

- Que tengo mi propio Jet privado, para que seamos solo tú y yo en el avión.

- Bueno tal vez a veces se me olvide, que eres un cantante muy famoso – se encoge de hombros.

El resto del trayecto hacia la casa de los Anderson donde estuvieron esperando un rato hasta que el avión despegara, cuando lo hizo el castaño estaba mirando por la ventana, algo que se le hizo muy tierno al moreno.

- ¿Nunca habías usado un avión? – pregunta.

- No, papa nunca tuvo dinero para que saliéramos de Lima, lo más importante era que yo fuera a la escuela y que el taller siguiera adelante – sonríe – a veces pienso que hubiera sido de mi vida si mama todavía estuviera aquí, tal vez viviríamos mejor, pero no lo sé.

- No pienses en eso – lo abraza – nunca sabes porque pasan las cosas, tal vez y la vida te está resguardando algo muy bueno.

- ¿Algo como tú?

- Tal vez, pero en tu vida tendrás mejores cosas que yo, pero ahora solo disfruta el presente – sonríen y se besan.

- Te amo.

- Yo también te amo.

- Sabes me gusta que seas así.

- ¿Así como? – pregunta el moreno divertido – guapo e irresistible.

- No – dice el castaño – bueno también pero comprensivo y amoroso.

- Bueno es que contigo no puedo actuar de una forma grosera o como un patán, ya que contigo cerca, no me nace ese sentimiento.

- ¿Y cuál es el que te nace?

- No sé – se encoge de hombros – amor, deseo, pasión.

- Blaine no digas esas cosas – dice el castaño rojo como un tomate.

- ¿Qué? – pregunta divertido – si es la pura verdad – y se carcajea al ver la cara completamente roja de la vergüenza de su novio – eres completamente adorable – le besa una mejilla.

- Mejor no me digas esas cosas.

- ¿Acaso no te gustan mis cumplidos?

- ¿Esos son cumplidos?

- Si, que no sientes que te estoy diciendo cosas lindas y tú te ruborizas, eso quiere decir que dije bien un cumplido – explica el moreno – y por lo que veo si estoy haciendo buenos cumplidos – le guiña un ojo.

- ¡Claro! – dice emocionado – si tú eres todo un romántico – dice irónico y el ojimiel lo toma de las manos y comienza a besarle el cuello – no… Blaine… siento muchas cos…cosquillas jajajaja.

- Bueno como no te gustaron mis cumplidos tendré que hacer otra cosa para que tú te emociones – dice todavía besando y mordiendo esa piel blanca que tanto lo enloquecía.

- Pa… para – el pelinegro se separa y observa divertido como su novio trata de estabilizar su respiración.

- ¿No te gusto? – dice entre risas.

- ¡No te burles! – el castaño se levanta y se sienta en su lugar, después de un rato el moreno se comienza a reír como un desquiciado a al menos eso pensaba Kurt - ¿De qué te ríes? – no respondió – anda dime de que te ríes – dice en un puchero y el ojimiel le señala el cuello, en ese momento el castaño lo miro con una ceja alzada y se dirigió al espejo del baño - ¡Eres un maldito como se te ocurre hacerme esto! – grita señalando el chupetón gigante que tenía en el cuello.

- Tienes que admitir que se te ve sexy.

- ¡No se ve sexy! – le grito - se ve horrible.

- Oh vamos amor, así podrías presumir que Blaine Anderson te hizo un chupetón – le guiña el ojo.

- Idiota – susurra por lo bajo.

- Bueno según parece ya llegamos – dice el moreno asomándose por la ventana.

- A ver – el castaño logra observar una villa gigante con piscinas, varia habitaciones y un gran salón – ¿esto es tuyo?

- Claro que no – le sonríe – es de mi familia – entonces la pareja baja del vehículo con sus maletas.

- ¿Dónde nos quedaremos?

- En mi habitación, es muy grande creo que si cabemos los dos perfectamente – el moreno le toma de la mano y lo guía hasta una habitación muy grande con el piso de color azul y las paredes y techo de blanco.

- ¡Es demasiado grande! – dice el castaño observando cada milímetro de la habitación.

- ¿En serio? – pregunta incrédulo mientras acomodaba las maletas a un lado de la cama.

- Bromeas, esto es más grande que toda mi casa.

- Bueno cambiando de tema – dice el moreno captando la atención del castaño - ¿Qué quieres hacer primero?

-¿Qué podemos hacer? – pregunta curioso sentándose en la cama.

- Pues podemos ir a la piscina, jugar algún deporte, broncearnos…

- Yo no puedo broncearme – lo interrumpe - se me quema la piel.

- Esta bien no vamos a broncearnos – sonríe al ver a su novio recorriendo toda la habitación y asombrarse por lo que se encontraba en ella – también podemos simplemente descansar.

- Sabes quiero ir a la piscina – dice mirándolo y acercándose a él.

- Esta bien cámbiate yo te espero afuera.

- Okey – el castaño toma su maleta para busca su traje de baño y un bloqueador solar, se quita la ropa y se coloca el traje de baño para después ponerse bloqueador por todo el cuerpo.

- Kurt necesito que… - el moreno no esperaba ver eso a su novio, su adorable y tierno novio con solo un short, y sin playera, sé que do mirándolo un momento hasta que volvió a realidad por la voz del castaño.

- ¿Blaine estas bien? – se acerca a el – parece que hubieras visto un fantasma.

- Si estoy perfectamente bien – sonríe – nos vamos.

- Claro – se toman de la mano y caminan hasta la piscina, el primero en entrar es Kurt mientras el pelinegro trataba de que no notara que lo estaba mirando - ¿Blaine no vas a entrar?

- Si, si ya voy – se coloca el traje de baño para echarse un clavado al agua salpicando todo a su alrededor.

- Te amo, esto es algo muy maravilloso – sonríe – solo tú y yo, durante un fin de semana juntos y sin que nadie nos interrumpa.

- Si claro que será maravilloso, estaremos disfrutando este fin de semana al máximo.

- Me gustaría poder estar aquí contigo para siempre.

- Pues podemos volver después, si quieres claro.

- Si sería algo bueno para relajarnos.

- Tu solo dime cuando quieres volver y yo le aviso a todos que voy a usar la villa por cierto tiempo – sonríen.

- Ven – dice tomándole la mano.

- ¿Qué ocurre?

- Te quiero decir algo muy importante.

- Claro yo te escucho.

- ¿Alguna vez has creído en los príncipes de Disney?

- Si desde niño adoraba pensar que uno de ellos era mi novio o algo parecido ¿Por qué lo preguntas?

- Porque cuando era niño mama me decía que los príncipes si existen pero solo hay uno por persona y sabes creo que encontré el mío – sonríen.

- Yo también encontré el mío – se besan.

- Bueno hay que divertirnos – dice el castaño - ¿Qué tal si jugamos a basquetbol?

- No lo sé, soy muy malo en ese deporte.

- Vamos Blaine te aseguro que nadie es peor que yo en los deportes, solo jugaremos por diversión.

- Esta bien vamos – dice y el ojiazul lo toma de la mano y lo saca del agua.

El llegar a la cancha de baloncesto el castaño tomo un balón y se lo paso a Blaine.

- Tu empiezas – el moreno lanzo el balón a la canasta pero en vez de dar ahí, rompió un jarrón que se encontraba cerca y el ojiazul solto una carcajada.

- Te dije que era muy malo.

- No te preocupes es solo por diversión.

Despues de varios minutos jugando el marcador iba 12 – 0 favor Kurt.

- Eres un mentiroso – le recrimina el ojimiel a su novio.

- ¿Por qué? – pregunta metiendo otra canasta.

- Dijiste que eras malo jugando.

- Lo soy – sonrió – solo que tú eres peor.

- Jaja que gracioso – dice sarcástico – hay que hacer otra cosa que esto ya me fastidio.

- Ow el niño se cansó de perder.

- No te burles y vamos a vestirnos – dice puesto que todavía solo traían puestos sus trajes de baño.

- Esta bien vamos – se toman de la mano y caminan hasta la habitación de Blaine – ¿y qué quieres hacer ahora? – le pregunta el castaño a su novio.

- No lo sé – dice el pelinegro - estoy muy cansado deberíamos ver que hay en la televisión mientras nos acostamos en mi cama.

Ambos se recuestan en la cama y el moreno prende la TV y solo cambia de canal hasta que se cansa de ver que no había nada divertido que ver, así que la apaga y al voltear a ver al castaño se da cuenta de que se quedó dormido todavía solo con su traje de baño puesto, el también empezaba a tener sueño así que se acomoda bien detrás del ojiazul y le rodea la cintura con sus brazos, así podía sentir esa piel tan suave que tanto le encantaba tocar y sentir. Al despertar Kurt pudo sentir a Blaine alrededor suyo y se sonrojo.

- Amor despierta – le susurra volteándose para verle la cara.

- Bueno días mi ángel – le besa los labios de una forma muy tierna – tengo hambre, ¿vamos a desayunar?

- Claro vamos, pero primero hay que cambiarnos – dice señalando sus trajes de baño.

- Esta bien – el castaño toma una de las playeras que tenía en su maleta y unos pantalones cortos y se los pone, el moreno no podía hacer nada más que mirar es cuerpo pero sabía que no podía apresurar las cosas con Kurt todavía.

- Nos vemos afuera – dice el castaño saliendo de la habitación, inmediatamente el pelinegro se viste con la mayor velocidad posible y sale de la habitación y ve a Kurt que estaba viendo el jardín como si fuera lo más hermoso del mundo.

- Lo hizo mama – dijo el moreno abrazando al castaño por detrás – normalmente cada vez que tiene tiempo viene y se dedica a la jardinería o a descansar.

- Son muy hermosas.

- Bueno vamos a la cocina – al llegar el moreno toma varias cosas y le indica a su novio que se siente a esperar que el prepare el desayuno.

- ¿Así que también eres un cocinero?

- Pues me gusta mucho hacer esto, más que nada cuando vives con otro chico de tu edad tienes que acostumbrarte a hacerte tú mismo la comida – aunque tardo un poco termino de preparar un par de omelettes y le dio a su novio quien comenzó a comer y enseguida le encanto.

- Esta muy bueno.

- Gracias, me alegra que te haya gustado – sonríe.

El resto del día ambos se dedicaron a divertirse lo más que pudieron porque el domingo en la tarde tenían que volver a Lima, por sus clases.

- Me gusta mucho dormir contigo – dijo el castaño acurrucándose entre los brazos de Blaine.

- A mí también estas muy calientito - le besa la nuca - me gusta abrazarte y despertar contigo a mi lado.

- Eres muy romántico – el más bajo sonríe.

- Que puedo decir tú me inspiras ser muy romántico y amoroso.

Y así se durmieron otra vez abrazados y sintiendo el calor del otro, en la mañana el castaño se despertó primero y decidió darle una sorpresa al mejor novio del mundo. Así que fue a la cocina y preparo un desayuno muy delicioso y después fue al jardín de la mama de Blaine para cortar unas flores y ponerlas en el florero que estaba en medio del comedor. Al despertar el moreno no sintió a su amado entre sus brazos asi que abrió los ojos encontrándose con una nota que decía:

Te espero en el comedor

Inmediatamente sonrió y salió corriendo hacia el comedor donde puedo ver un desayuno en la mesa y unas flores

- Hola amor – le saludo el castaño.

- Hola mi ángel – le beso la mejilla - ¿Qué es todo esto?

- Pues es como un agradecimiento por haberme regalado uno de los mejores fines de semana de mi vida.

- Créeme tu hiciste que este fuera un gran fin de semana para mí.

- Bueno comemos – asiente y se sientan para disfrutar de la comida preparada por el más alto.

El día paso muy rápido y el ojimiel le dijo al castaño que fuera al salón donde le iba a dedicar una nueva canción que había escrito.

- Bueno amor últimamente no he parado de escribir canciones, así que esta es una nueva – sonríe y comienza la melodía.

It's nine o'clock on a Saturday

The regular crowd shuffles in

There's an old man sitting next to me

Making love to his tonic and gin

He says, "Son, can you play me a memory?

I'm not really sure how it goes

But it's sad and it's sweet and I knew it complete

When I wore younger man's clothes"

La la la, de de da

La la, de de da da da

Sing us a song, you're the piano man

Sing us a song tonight

Well, we're all in the mood for a melody

And you've got us feelin' alright

La la la, de de da

La la, de de da da da

Sing us a song, you're the piano man

Sing us a song tonight

Well, we're all in the mood for a melody

And you've got us feelin' alright

Al terminar de cantar el castaño le aplaudió y le dio un beso, después fueron a guardar las cosas, porque ya era hora de que se fueran.

- Sin duda este fin de semana fue perfecto – dice el castaño y abraza a su novio, cuando ya estaban a punto de llegar a Lima.