¿Qué tal? Estoy de vuelta. Lamento la tardanza, pero se me secó el cerebro y no se me ocurre nada para la historia. De hecho, creo que este capítulo es un poco más... De relleno. Por lo mismo, estoy abierta a cualquier idea, sugerencia o petición que se les ocurra. En fin, ¡Gracias a todos los que leen esta historia y que disfruten el capítulo!
Hola, soy yo otra vez, Is, no Loki, no Clint, Is. Después de cierto tiempo, Fury nos regresó a la celda anterior a todos, tal vez porque pensó que era demasiado riesgo dejarnos en unas cajas de vidrio que si se rompen caen al vacío (aunque no estoy segura de qué es lo que temió Fury, que muriéramos o que escapáramos).
En fin, Clint ya les contó ese altercado con Titus en la cubierta principal y nuestra, eh... "Escena" antes de que me desmayara. Loki ya les contó la historia de Isidar y la "Escena" que tuve con él. Tal vez se pregunten "¿Por qué besaste a Clint allí y luego besaste a Loki? Muy simple, recordé todo lo de Isidar DURANTE LA MEDIA HORA QUE ESTUVE DESMAYADA, así que no sabía nada cuando besé a Clint.
En fin, los siguientes días me las arreglé para evitarlos a ambos (si recuerdan, a Loki lo dejaron en una especie de libertad condicional.), de hecho, me las arreglé para evitar a todos en la nave. Pasaba la mayor parte del día fuera, en la cubierta, invisible, leyendo o haciendo cualquier otra cosa. Sabía que no podría evadirlos por siempre, que tendría que decidir tarde o temprano, pero aún no. Simplemente, no estaba lista.
Listo o no, Loki fue el primero en hablar.
Yo estaba en la cubierta, amaneciendo, cuando sentí que alguien se acercaba. Ni siquiera me moví cuando él se sentó a mi lado. Esperó un minuto en silencio antes de decir:
-Mhh, ¿Hola?-
Volteé a verlo, cosa de la que me arrepentí,porque ahora no podía dejar de mirar sus ojos. Sonreí levemente, antes de voltear de nuevo hacia enfrente y decir "Hola" yo también.
Nos quedamos allí, en silencio, durante un buen rato, hasta que él suspiró y dijo.
-Escucha, yo... No puedo seguir con esto. Se que... supongo que... Debes estar muy confundida acerca de... Todo, y he de admitirlo, yo también lo estoy. Pero no puedo seguir con este juego eterno en el que te escondes, evitas a todo mundo y punto. Sufrí suficiente de eso hace mucho.-
Me estremecí cuando el recuerdo llegó a mi memoria. Is se había enfadado con Loki una vez... No le habló en bastante tiempo y se negaba a verlo. Supuse que para ella... mi, en ese entonces, fue difícil, pero para él... Debió ser casi tortura.
-¿Qué sugieres?-
-Ser amigos- dijo él, después de una pausa. -Ser... solamente amigos. Cuando mínimo hasta que esto acabe y... Se calmen las cosas. Tal vez... una vez que eso ocurra... puedas... ¿Pensarlo bien? Aceptaré tu decisión sea la que sea, de todas formas... Pero no me sigas ignorando, no sigas con este absurdo juego.-
Suspiré y mire hacia abajo. Sí, eso era lo mejor.
-Muy bien entonces.- dije volteándolo a ver, tenía los ojos algo rojos, pero sonrió y asintió, hice lo mismo.
-¿Sigue siendo tu color favorito el verde?-
Loki rió, me miró, aún sonriendo y asintió.
- Y el tuyo... ¿Sigue siendo el azul claro?-
Asentí también, sonriendo.
Nos quedamos allí hasta cerca del mediodía, hablando de puras cosas pequeñas, detalles que sabíamos del otro, hasta que finalmente decidimos regresar a la nave por algo de comer.
A Loki lo llamaron a ayudar con la búsqueda poco después de comer, no me oculté, pero salí a cubierta, pues el aire asfixiante de dentro, cargado de estrés, no me gustaba demasiado. Me senté en el borde de la cubierta. Clint llegó unos minutos más tarde.
-¿Vas a seguir ignorándome?-
Miré hacia atrás, algo sorprendida, obviamente, él no quería que me diera cuenta de su llegada. Pero lo que más destacaba era que no llevaba máscara de oxígeno, necesaria para respirar a ésta altura para un humano. Supongo que se dio cuenta porque sonrió y se sentó a mi lado, mirando hacia el frente, sin mirarme.
-No la necesito desde el altercado... Parece ser que el hechizo de tu Mágister me dio esa capacidad a largo plazo.-
Asentí, con una leve sonrisa.
-¿Algo en especial que quieras decirme, Clint?- pregunté, en voz algo baja.
-Sí, de hecho.- me miró, yo lo miré. -Creo... Que es mejor... mhh... esperar hasta que... esto se resuelva para...humm... Ya sabes... saber hacia dónde va esto.-
No se como me sentí en ese momento. Es que... Era todo tan confuso... No sabía si me alegraba o me entristecía el hecho de que Clint opinara igual que Loki.
-Estoy de acuerdo.- Terminé diciendo.
Nos quedamos en silencio unos momentos.
-Entoncesss... ¿Eres inmortal?-
La pregunta me hizo gracia.
-Ya no, Clint.- dije. -A nacer... corrijo, renacer como humana, aquí en la Tierra, renuncié a ese, mhhh, "privilegio" de nacer de nuevo. Sólo funcionaría si hubiera renacido en Helheim de nuevo.-
Asintió, con una leve sonrisa. Luego...
-¿Sweet Child O' Mine? ¿En serio?-
Reí por la pregunta.
-Bueno, siempre me ha gustado esa canción... Y necesitaba música de fondo para entrar a la escena. ¿Recuerdas lo que hablamos? "La presentación marca la diferencia entre héroe y superhéroe, así como de villano y súper villano"-
Él rió entonces. Seguimos hablando de puras tonterías hasta que empezó a decaer el sol, cuando volvimos a la nave antes del toque de queda.
Pero, como no todo es miel en la vida, al dormir tuve un sueño de lo más extraño.
*SUEÑO*
Estoy acostada en una camita, todo parece gigantesco. Hay dos personas más en la habitación, discutiendo. Al parecer no se han dado cuenta de que estoy despierta.
-¡Pero padre, no podemos matarla!-
-¡Es una hija maldecida! ¡Tu madre murió por su causa!-
-¡No me interesa! ¡Es mi hermanita!-
Uno de los dos hombres discutiendo es un muchacho, el otro, un hombre adulto. No entiendo mucho de lo que dicen, pero el joven parece insistir en que no pueden matar a alguien, el hombre parece reacio a cambiar de decisión. Luego se van, yo me quedo despierta, me asusto por lo vacío y oscuro del cuarto y me pongo a llorar. El joven entra corriendo y me calma.
-Tranquila, pequeña, tranquila.- me pone un brazalete de una piedra negra y brillante con piedras violetas incrustadas. Dice una inscripción, que deduzco que es mi nombre, Isidar.
-Nos vamos- dice.
Me carga y me coloca, perfectamente arropada, en una cesta.
Salimos y lo primero que noto es que hace frío, mucho frío. El muchacho avanza hasta que se oyen gritos y cascos de caballos acercándose, entonces empieza a correr, cargando conmigo en la cesta. Luego, en un bosque, me deja bajo un árbol, oculta, me da un beso en la frente y me dice.
-Se muy fuerte, Isi.-
Luego se va corriendo, escucho gritos y espadas chocando, me asusto y lloro, pero nadie me escucha.
Después de varas horas, alguien me encuentra. Me sostiene frente a su cara. no es mi hermano, pues su piel es blanca como la cal, en cambio, la piel de este extraño tiene un color raro, entre rosa y naranja muy claro.
*FIN DEL SUEÑO*
Me desperté, sobresaltada. No me habían abandonado... Mi hermano me había salvado.
Entoooncesss... ¿Qué tal?¿Alguna duda o pregunta?¿Alguna sugerencia o idea? ¡No duden en comentar si algo no les quedó claro o tienen una idea para la historia.!
