Ayame Himejima siempre había estado agradecida con Hanezu, por ver el potencial que ella tenía; cuando el resto del clan simplemente le miró como un desperfecto, todo por un simple accidente del cual ella fue una víctima circunstancial. Siendo muy joven se le envió a una misión para exorcizar a un espíritu vengativo que asolaba a una familia millonaria en alguna parte del Japón; el padre de esa familia había tenido una aventura con una de sus sirvientas, las más hermosa entre las que laboraban allí, teniendo dinero y poder a su alcance; que evitaba que no se diera un lujo el "tirarse" a una linda joven.
El problema surgió cuando la esposa se enteró de todo el asunto y "decidió" que la mejor manera de callar un posible escandalo era eliminando a uno de los perpetradores.
El hombre encontró a su amante abierta de canal en el lecho que compartían en secreto ante la mirada indiferente de su esposa, quien con alevosía y ventaja preparó todo para inculpar al su esposo si no aceptaba sus términos para continuar como un matrimonio feliz. Acorralado término por aceptar y continuar aparentando ser una pareja feliz, si el esposo creyó que esa vida sería un infierno… estaba lejos de estar equivocado.
En el folclore japonés existe una leyenda que aquellos que mueren asesinados de manera brutal terminan llenándose de un odio profundo por aquellos que los ultimaron en vida, transformándose en una especia muy peligrosa de yōkai; el cual solo vive para la venganza contra aquellos que los asesinaron. A pesar de que el odio de la sirvienta estaba justificado y para muchos será una retribución perfecta para la pareja de esposos; el problema se complicó cuando la hija menor de ellos, alguien ajeno ante toda la turbia situación empezó a sentir los síntomas de aquella maldición.
Era por eso que la pareja acudió a una de las cinco grandes familias de onmyonjis para salvar la vida de su única hija.
Pero era bien sabido que los fantasmas vengativos eran los más peligrosos dentro de todos los yokais, pero eso no impidió que mandaran a una de sus mejores sacerdotisas para el trabajo. En ese entonces la joven Ayame no tenía más que doce años siendo una de las más jóvenes; el talento no suple la experiencia que los años dan. Una lección que la joven sacerdotisa aprendió de la peor manera.
Tres días y tres noches duro el ritual de exorcismo, contra todo pronóstico la inexperta Ayame logró su objetivo claramente liberando a la familia de sus problemas, haciendo que el clan Himejima obtuviera nuevos contactos dentro de la sociedad, pero el precio que pagó fue muy grande para su pequeño cuerpo. Con el paso de los días su salud se deterioraba con rapidez, sus cambios de humor eran explosivos y esporádicos; el color de su cabello comenzó a decolorarse lentamente.
Eran la señales exactas para saber que la joven sacerdotisa se había cometido un error, en algún punto del ritual, el onryō (fantasma vengativo) se posesiono de su cuerpo, desgastándolo con lentitud para hacerlo suyo para buscar a la pareja y cumplir con su amenaza. La familia cercana de Ayame miraba con angustia como la joven se iba muriendo con lentitud; los líderes de la familia concluyeron que la única manera de salvar a tal ilustre talente era someterla a una ritual más tortuoso que el que ella había realizado.
Una semana donde Ayame fue sometida al ritual para salvar su vida, donde su vida varias veces peligró, su cuerpo, mente y sobre todo su alma quedaron dañados a un grado irreparable. El ver como una joven talento como Ayame Himejima fue reducida a un fracaso, hizo que el resto de la familia de diera la espalda, recluida en soledad solamente atendida de la manera más básica ella simplemente acepto su destino.
¿Qué podrías esperar de una niña que sufrió un infierno en vida?
Muchos esperarían que se llenara de odio, pero Ayame si odiaba pero no a su familia, sino a los yōkai's quienes se la arruinaron por completo, por eso ella se dedico en cuerpo y alma a recuperar la gloria que alguna vez tuvo en el pasado, esos esfuerzos llamaron la atención de Hanezu, quien miro con buenos ojos el como la jovencita se levantaba de la inmundicia para buscar nuevamente ser útil para el resto de su familia.
Pero ella era algo que debía de ser tratada con delicadeza, como un arma con el seguro roto que podría dispararse en cualquier momento, acunándola a su cuidado y enseñanzas, la joven sacerdotisa probo ser algo más que un fracaso para la familia.
El odio fue bien encausado por las enseñanzas de Hanezu y la fidelidad de Ayame jamás se cuestionó para nada, dándole el hechizo que Abe no Senmei había creado como medio disuasorio para las diversas criaturas que moraban dentro de los sobrenatural, obtuvo a su mejor baluarte en sus ambiciones. Era por eso que el hombre habia confiado la misión de conseguir información para sus objetivos, el hecho de que el líder de la facción caída y la facción yōkai se reunieran en un solo punto fue un golpe de suerte, que la joven cuasi albina quizo aprovechar a un si eso implicaba una posible derrota.
Pero no tenía miedo… ¿Por qué tenerlo cuando ya estuviste en el punto mas bajo de tu vida a tan corta edad?, no lo tuvo cuando veía como su cuerpo de deterioraba, no lo tuvo cuando se sometio a ese ritual que casi la mató, no lo tuvo cuando su familia le dio la espalda y no lo tuvo cuando estaba sola en la oscuridad de su habitación.
Ver a los ojos violeta de aquel "Datenshi", hizo que nuevamente sintiera miedo… Y extrañamente eso le encantaba, Ayame Himejima había encontrado algo interesante en Kazuki Yoshida, algo perturbadoramente delicioso. Verlo parado altivo frente a ella, con una mirada de desdén absoluto hacia su persona y sobre todo empuñando gloriosamente ese par de espadas en cada una de sus manos, hizo que la joven sonriera en éxtasis.
No esperaba el momento de someterlo a que se convirtiera en su nuevo juguete.
If Life X: El final del Banquete ~ Los caminos que se separan
Los ojos violeta del hijo de Ramiel estaban sobre Ayame, quien se quedó en su sitio mirándole fijamente la expresión seria del joven era bastante intimidante. Con lentitud alzo a Tizona apuntadola directamente al rostro de la joven, la luz de la luna ilumino la hoja ennegrecida de la espada, dándole el aire mistico que el arma necesitaba para completar el cuadro.
Te pregunto nuevamente – la voz del pelinegro era inusualmente fría - ¿Te rindes completamente o tendré que obligarte?
La perturbada joven se estremeció la sentir la frialdad en la voz del ángel caído, no pudo evitar recordar su primer encuentro con la yōkai Kagura, la misma expresión de superioridad, el mismo orgullo que destilaba la yuki-onna, como se deleitó al sobajarla a su mero shikigami haciéndole pasar humillación tras humillación para derrumbar su orgullo.
Fu, fu, fu – una seductora risa salió de la jovencita quien trataba de ocultar su miedo - ¿Rendirme? Pides mucho "Datenshi" – Ayame notó que su cuerpo no respondía como ella quería – Se miras bien el panorama yo tengo la mejor mano de todas
Comprendo – Kazuki exclamo agotado mientras bajo a Tizona – Supongo que no tengo opción
Dio un paso lentamente, la habilidad de ambas espadas esta activa mandando el miedo directamente a la líder del grupo que trato de asesinar a ambos líderes, quien estaba como de piedra en su lugar sin moverse en ningún momento, repentinamente uno de los subordinados de Ayame apareció detrás del ojivioleta, entre sus manos brillaba una hermosa katana cuya hoja estaba cubierta de grabados por toda la hoja. Colada arremetió contra aquella arma encantada sacando chispas por el increíble golpe entre ambas hojas, la cuasi albina reacciono ante aquel pequeño desplegué de fuerzas que Kazuki y el subordinado de esta demostraban en esos momentos.
Presa del miedo que emanaba de ambas espadas, no pudo notar el lamentable estado del joven ángel caído, sus heridas aún estaban abiertas, pero estas habían dejado de sangrar hacia unos instantes, pero por el esfuerzo de detener aquel ataque, el sangrado se había reiniciado nuevamente.
Kazuki reconocio que la situación en la que estaba era de desventaja para él, su llegada ante Ayame fue un montaje con la esperanza de que la joven se rindiera presa del pánico y con ello obtener la valiosa información que necesitarían para el futuro, pero que un onmyonji se interpusiera cambiaba su situación por completo, solamente le quedaba afrontar su error y meterse en un combate innecesario.
¿Qué más podría salir mal?
El sonrojo en las mejillas de Mari era de lo más notorio, la cara de ensoñación que tenía mientras que Mei le agitaba con fuerza para hacerla reaccionar molesto más a la hanyō. Lógicamente ella había visto lo mismo que la hija de Penemue al presenciar como su querido Kazuki-sama había demostrado cuando obtuvo el poder de las espadas legendarias y ciertamente sentía celos de Mari al ser protagonista participe de aquella emocionante escena.
¡Mari-chan ya reacciona por favor! – Mei agitaba con más fuerza a la ángel caído
¡Fue, he, he! Se veía genial – balbuceo descaradamente la peligris – ¡Tan cool!
El enojo en la joven kejōrō se acrecentó más, solamente para pinchar las mejillas de Mari con fuerza.
¡DUELE! – la dueña de silver wing se quejó con fuerza – No tenías que pincharme las mejillas
Al fin reaccionas – la frialdad en la voz de la hanyō estremecio a la angel caído
Mari sudo copiosamente al mirar fijamente a Mei, quien tenía un semblante de pocos amigos, la joven peligris miro a su alrededor solo para notar que el combate se interrumpio, de la nada los yōkai disidente se detuvieron en sus ataques desconcertando a todos los presentes por tan repentina acción, pero no desaprovecharon la oportunidad para someterlos a todos y asegurarse de que no continuara atacando; sin mostrar ninguna resistencia estaban todos encerrados dentro de una barrera creada por Azazel y Yasaka; lo cual garantizaba que ninguno de ellos escaparía o les atacaría nuevamente.
Daidarabotchi estaba en un círculo similar sentado tranquilamente sin moverse de su lugar, frente a él se encontraba Yasaka parada tranquilamente.
Yasaka-sama lamento mucho el haberla atacado – la voz del gigantesco yōkai era tranquila y amable – Realmente no tengo palabras para demostrar la vergüenza que siento.
Daidarabotchi-dono, no se preocupe por eso – la líder de la facción mostraba un semblante comprensivo – ¿Recuerda algo sobre cómo lo controlaron?
El colosal yōkai negaba rotundamente, mientras bajaba los hombros afligido, la kyubi miraba el mismo semblante en todo sus subordinados quienes participaron en la revuelta, la tristeza en sus rostros y sobre todo la vergüenza de haber lastimado a sus aliados era un común denominador entre todos ellos, como líder Yasaka se sentía realmente mal por la precaria situación en la que estuvieron envueltos, pero una parte de su corazón se encontraba furioso con aquellos quienes se atrevieron a utilizarlos como herramientas.
Sona Sitri estaba meditabunda ante la experiencia vivida, no se imaginaba la clase de personas que había tomado control de un grupo tan numeroso; la situación era completamente desfavorable para todos, tan solo imaginar que las personas detrás de este ataque tomasen el control de los demonios del inframundo hacían que su nervios se crispasen, repentinamente sintió como sus fuerzas desaparecían por completo, siendo tomada por los hombros por su leal reina.
¡Kaichou! – la preocupada voz de Tsubaki alerto a Momo quien se acercó con rapidez a su Rey - ¿Se encuentra bien?
Creo que estoy sufriendo las secuelas – comentaba la joven Sitri con cierta pena – No pensé que se manifestaran tan rápido
Last Tier Art – Azazel se acercó hasta donde estaban el trio de demonios – Había escuchado sobre eso… pero jamás lo vi de cerca
¿Last Tier Art? – ambas sirvientes de Sona exclamaron al mismo tiempo
La ultima magia que pueden utilizar los demonios pertenecientes a las 72 casas – el líder de Grigori contestaba con tranquilidad – Si tuviéramos que compararlo con algo sería con el Balance Breaker de los Sacred Gears… de allí en fuera no sé nada más
¡Un momento! – Momo estaba sorprendida por la revelación – ¿Si tienen ese ataque porque no lo usan seguido?
Eso es algo complicado – la heredera de los Sitri contestaba con debilidad – Si no se tiene el poder suficiente para invocarlo, se paga una compensación por su uso – la joven pelinegra miraba con pesadumbres a su reina y alfil – Debido a eso… está prohibido, es posible que me reprendan por esto
¡Sona! – Tsubaki miraba con desaprobación a su Rey – ¡Si era tan peligroso porque lo usaste!
No se las compensaciones de las demás familias – la joven exclamaba con tranquilidad – Al menos la mía no atenta en contra de mi vida directamente… pero si causa un gran dolor
De momento deberías de dejar las explicaciones para después – Azazel se cruzó de brazos mientras se alejaba del trio – Hay cosas que no se deben de revelar de momento
Entiendo y gracias por el consejo Azazel-sama – Sona asintió ante las palabras del ángel caído – perdone mi indiscreción
El hombre camino hasta donde estaba Mari discutiendo con la hanyō en su mirada podía notarse la preocupación que le aquejaba en esos momentos, la situación era más delicada de lo que se había imaginado por el simple hecho de que las personas detrás del ataque podían controlar a criaturas sobrenaturales con una facilidad enorme; el no saber la identidad o el alcance de su control complicaba las cosas no solo para la facción yōkai, sino para el resto de las facciones, esa desinformación era lo que más le molestaba.
Mari – el hombre miro seriamente a la hija de Penemue - ¿Cómo te encuentras?
Azazel-sama – la joven soltaba las mejillas de Mei en represalia por lo que había hecho – Me encuentro bien… un poco agotada.
Entonces sígueme – el gobernador general sacó sus doce alas negras para remontar el vuelo – Tenemos que ayudar a Kazuki
¡S-Si! – la peligris imito la acción de su líder para seguirle de cerca
Todas las miradas se posaron en los ángeles caídos quienes repentinamente alzaron el vuelo, dejando detrás de ellos una estela de plumas negras, Yasaka intuyo el lugar a donde se dirigían ambos miembros de Grigoria, los perdió en la oscuridad del cielo para posar su mirada en Kagura la yōkai que había designado como su guardaespaldas. Con tranquilidad se dirigió hasta aquel campo congelado estaba impresionada que las flores de hielo se mantuvieran intactas por el calor del verano, aunque estaban cerca de las montañas, las noches eran frescas pero en esta época del año era los suficientemente calorosas como para derretir el hielo normal. Los ojos de la yuki-onna estaban posados en el firmamento nocturno, el campo congelado le brindaba una inusual calma, recordándole un poco al paisaje de su natal aldea.
Qué poder tan aterrador – la suave voz de la subordinada de Yasaka se escuchaba en calma – Crear este escenario tan hermoso y desolador hace que me cause miedo
Yasaka se pasaba entre las flores las cuales desaparecían al simple contacto con su energía, el cabello negro de la yōkai contrastaba con el blanco de las flores, parte de su piel mostraba los signos de congelación severa, pero debido a la naturaleza propia de la mujer no atentaba con su vida, su cuerpo estaba lastimado pero más lastimado estaban su orgullo como leal sirviente de la líder de la facción de Kyoto.
Yasaka-sama… soy una vergüenza para todos nosotros – Kagura tenía un deje lastimero en sus palabras – Realmente no encuentro las palabras para disculparme
Kagura-san – la rubia se arrodillo a un lado de su subordinada – No es tu culpa… Estabas siendo controlada por alguien más
P-Pero aun así debí oponer resistencia – la joven mujer se mordía el labio en señal de frustración – E-Ellos son p-peor que nosotros, son más peligrosos de lo que pensábamos – Kagura desvió su mirada evitando confrontar los ojos dorados de la kyubi – Siempre subestimados, ya era tiempo de que nos mostraran sus garras y colmillos – la yōkai soltó una lastimera risa – Lo peor de todo… es que me causan miedo, los humanos son verdaderos monstruos.
La Kyubi no Kitsune trago amargo ante las declaraciones de su subordinada, confirmando el peor de sus temores, su enemigo eran los seres humanos con los que buscaba una coexistencia pacífica, los mismo que trataba de proteger de aquellos yōkai quienes mostraban rebeldía asesinándolos por mero juego y diversión. ¿Qué clase de daño se desataría dentro de sus filas cuando esa información se revelara? ¿Cómo una yuki-onna orgullosa como Kagura se mostraba tan abatida por ser víctima de aquellas personas?
Todas las respuestas que pudiese imaginar concluían en un solo escenario, el peor y más funesto de todos. Como la líder se sentía agobiada por dar tal orden, suspiro cansadamente solamente para sentarse al lado de la pelinegra.
Kagura-san – Yasaka necesitaba un poco más de información antes de dar su veredicto - ¿Sabes quién te controlaba?
Kazuki dio unos pasos atrás al notar como el hombre que defendía a Ayame atacaba con bastante fiereza, si estuviera en sus mejores condiciones la situación seria completamente diferente, pero saber que eran seres humanos aquellos a los que se enfrentaban ponían en tela de juicio las enseñanzas que su madre deposito en su persona mientras crecía junto a ella. Lógicamente Ramiel también le indico que no todos los seres humanos son virtuosos como lo era su padre (Aunque este mismo negara el hecho); muchos se mostraban recelosos ante las criaturas sobrenaturales como ellos, un ejemplo claro era la Iglesia pero ellos actuaban de esa manera debido a que trabajaban codo a codo con la facción celestial o el grupo de exorcistas exiliados quienes convivían con Grigori, los dos lados de la misma moneda, si lo miraba objetivamente sabía que en algún momento se enfrentaría a personas ajenas a las facciones en conflicto.
Pero lo preocupante era que estas personas se estaban declarando enemigos directos, con la posibilidad de cambiar el frágil balance de poderes entre demonios, ángeles y ángeles caídos. El ejemplo más claro lo vivió en carne propia como usaban a los propios aliados como simples soldados descartables, apretando el agarre de Tizona y Colada, empezó a contestar los golpes que le hombre arremetía en su contra.
La subordinada de Hanezu miraba absorta como uno de sus hombres se jugaba la vida con tal de protegerla de aquella abominación, una sonrisa amable adorno el rostros de la cuasi albina, aquel gesto desinteresado hacia que su corazón se calentara un poco.
Eso demostraba que los humanos eran lo legítimos dueños de estas tierras eso acrecentó las enseñanzas que Hanezu le transmitió en los momentos más difíciles de su vida y era la razón por la que apoyaba ciegamente al futuro sucesor de Suou como líder del clan, ese fanatismo que tenia por el hombre era el motor para continuar viviendo. Pero a sus ojos lo que admiraba enfrente estaba escalando en su insano interés.
Cuando conoció Kagura vio en ella el orgullo que todo yōkai tenia dentro, la superioridad y la arrogancia que un ser "superior" demostraba ante un alguien "inferior"; pero una vez que logró controlarla por completo y obligarla a realizar los actos más humillantes que su mente concibió como retribución a su caída en desgracia frente a su familia. Verla rota y desvalida fue un placer que Ayame disfruto con ahínco cada vez que pudo, ahora Kazuki demostraba lo mismo pero extrañamente verlo con dificultades a la hora de lidiar con su subordinado el agregaron un plus extra a su creciente interés.
La sangre de las heridas del caído manchaba el suelo a cada movimiento que daba pero la fuerza en su agarre no bajaba en ningún momento, algunos golpes los recibia con Colada y atacaba con Tizona cuando tenia una oportunidad, desgraciadamente, el no era muy hábil con dos espadas, su padre jamas le enseño un estilo que involucrara nitoryuu; se estaba valiendo de su ingenio para mantener el ritmo contra aquel hombre. La respiración del ojivioleta mostraba el sobre esfuerzo al que estaba sometiendo su cuerpo. Dio unos pasos hacia atrás para recuperar algo de fuerza y continuar con el combate. Miro levemente como la líder de aquel ataque se había quedado estática en su lugar, mirando fijamente en la dirección en la que se encontraba, no pudo ocultar su sonrisa mientras sopesaba la situación actual.
Con pesadez bajo a Colada clavándola en el suelo, vio con cierto pesar el cómo dejaba sola aquella arma, casi al instante esta desaparecio en pequeñas motas de luz que se elevaron al cielo.
¿Te estás dando por vencido… ángel caído? – la voz del hombre llamo la atención de Kazuki – Porque abandonas tu superioridad frente a mí
La verdad soy malo con dos espadas – el desenfado en Kazuki molesto a su oponente – Soy del tipo que se maneja mejor con una
Tomando a Tizona con ambas manos arremetió contra del hombre, el metal ennegrecido de la espada bajo con fuerza encontrándose con la hoja de la katana, la sopresa en el rostro del subordinado de Ayame no se hizo esperar, pero aun así fue capaz de defenderse con naturalidad, el ritmo de la pelea cambiaba como los cortes que cada uno buscaba hacer en contra del otro, pero abandonar a Colada tenía un segundo motivo principal. La batalla entre ellos dos no se prolongó más que un par de golpes más cuando Kazuki logró adentrarse en la defensa de su enemigo, soltando levemente su espada con una de sus manos procedió a tomar el rosto descubierto del hombre, quien inmediatamente sintió como una fuerte corriente eléctrica atravesaba su piel haciendo que sus músculos se contrajeran violentamente debido a la descarga.
Solo unos instantes necesito para someter al hombre, aquella táctica usada era similar al daño que un tazer hacia al cuerpo humano, el hombre colapso cayendo al suelo presa de los violentos espasmos. El joven caído dio unos pasos atrás para dejar a su oponente y concentrarse en el su primer objetivo, solamente para sentir un dolor punzante en la espalda.
Ayame salio de su ensimismamiento al ver como su defensor había caído presa de la electricidad que el ángel caído había utilizado de manera artera en contra del noble guerrero que peleo por ella, presa de una ira indescriptible la joven se corrió hasta donde estaba Kazuki, de entre sus ropas de sacerdotisa saco un pequeño puñal japonés (tantō), clavándolo con fuerza en uno de los costados del pelinegro.
¡MALDITO! – la ira en la sacerdotisa era más que evidente - ¡COBARDE TRAICIONERO! – la joven removió el arma para lastimar más a Kazuki - ¡PERO COMO ME GUSTAS!
Aquel repentino cambio de personalidad descoloco fuertemente al hijo de Ramiel, pudo sentir el deseo de la joven en la dulce voz que taladro sus oídos llenándolo de un asco indescriptible, Ayama rápidamente coloco su boca cerca del oído para susurrar suavemente.
Voy hacerte mío – el tono sensual en la voz de Ayame crispo los nervios de Kazuki – Así como lo hice con Kagura.
De entre las mangas de su traje de sacerdotisa, salió un sello con varios Kuji-in escritos en él, brillando amenazadoramente la joven procedió a colocarlo sobre la frente de Kazuki, sin soltar su tantō para no perder la oportunidad de hacerse con el caído.
¡On… baishiraman taya sowaka! – las palabras de la sacerdotisa imbuyeron de poder al sello - ¡On jite rashi itara jiba ratanō sowaka!
¡S-SUELTAME! – el hijo de Ramiel forcejeo con violencia pero su cuerpo no respondía - ¡Q-QUE R-RAYOS!
La vista de Kazuki empezaba a fallar mientras la Himejima continuaba recitando los kuji-in para activar el hechizo de control, lentamente el ángel caído sentía como algo se adentraba en su cuerpo corrompiendo su percepción del mundo, lentamente su conciencia se perdía en el hechizo de la sacerdotisa. Una sonrisa triunfante adorno el rostro de Ayame, imaginándose las torturas y humillaciones a las que sometería al chico una vez que estuvieran a solas, claro el problema era si todo fuera a salir a pedir de boca.
Un destello repentino hizo que la pelinegra se alejara repentinamente de Kazuki, dio un brinco rápido solo para encontrarse frente a frente ante una furiosa Mari Inoue; los ojos carmín de la hija de Penemue brillaron amenazadoramente, sus alas estaban extendidas completamente emulando el arribo que tuvo su prometido, si el efecto de la joven peligris era evidenciar su ira en contra de la subordinada de Hanezu; estaba lográndolo con creces. Se lanzó rápidamente en contra de Ayame, con su mano cerrada en un puño golpeo con una fuerza brutal el rostro de la joven, haciendo que volara por los aires y cayera pesadamente al suelo. Con ignorando a la cuasi albina quien trataba de recuperarse del golpe, corrió hasta donde estaba Kazuki retirando el sello de su frente, los ojos violeta del chico recobraron su brillo.
¡KAZUKI-KUN! – la jovencita abrazó efusivamente al pelinegro - ¡KAZUKI-KUN!
¡¿M-Mari?! – el joven caído trataba de coordinar sus movimientos - ¿Qué haces aquí?
Mari noto la daga aun clavada en la espalda de Kazuki retirándola con un poco de cuidado, el rostro del ojivioleta evidencio el dolor que causaba la hoja del arma, una vez en su mano la tiro lo mas lejos que pudo, el sonido de la hoja del tantō golpeando el suelo fue perceptible a la distancia, acunando a su prometido entre sus brazos fijo su mirada en la tambaleante Ayame, quien les miraba con furia, dirigida completamente en la hija de Penemue por haberle arrebatado a su nueva adquisición. Pero toda valentía dentro de la Himejima se desvaneció cuando la presencia de Azazel inundo todo el lugar, los ojos del ángel caído eran fríos y carentes de toda empatía; una expresión solamente reservada para aquellos que estaban en el lado equivocado de su humor.
Y la sacerdotisa calzaba perfectamente en esa categoría, el que no se orinara en ese lugar era prueba de que la joven estaba completamente mal de la cabeza.
No sé qué pretendías con mi subordinado – Azazel siseaba con frialdad – Pero lo averiguaremos en Grigori
F-fu, fu, fu – una falsa arrogancia se transpiraba en el cuerpo maltrecho de la cuasi albina – ¿P-Piensas que traicionare a los míos?
Podemos ser bastante persuasivos – el gobernador de Grigori miraba con desdén a Ayame – Después de un par de horas con Baraqiel, todo mundo termina por hablar
Primero muerta antes de dejarme capturar – la joven sacerdotisa rio cínicamente – No tengo miedo a morir
Ya veremos – el angel caído se acercó con lentitud hasta donde estaba la cuasi albina – No he conocido a nadie quien no tenga miedo
Justo cuando estuvo a punto de tomarla como su prisionera, un objeto cayo entre ella y Azazel, para repentinamente soltar un poderoso estruendo e iluminar por completo el lugar; todos los presentes terminaron desorientados por aquel artefacto que resultó ser una granada aturdidora, usualmente aquel objeto no era una molestia para los ángeles caídos, pero ser tomados por sorpresa fue lo que les ayudo a que fuesen cegados por completo.
Una mano tomo a Ayame y se la llevo del lugar rápidamente, cuando Azazel y los otros dos recuperaron la visión y el oído; se dieron cuenta de que la sacerdotisa huyó del lugar, la molestia en el líder de la facción de los caídos se evidencio cuando este apretó sus puños en señal de frustración pero relajo su semblante al ver que su ahijado se encontraba bien en los brazos de Mari; suspiro aliviado de que al menos esta vez no tendría que lidiar con unas furiosas Ramiel y Penemue.
Yasaka esperaba pacientemente la respuesta de Kagura, quien evidentemente sabía algo al respecto, pero el conflicto interno de la voluntad de la yuki-onna y el poder del hechizo de lo Himejima aún estaba presente; tratándose de incorporar lo suficiente para poder estar en una posición más cómoda, encaro de frente a su líder.
Yasaka-sama – la voz de Kagura era débil y un poco agobiada – Si le revelo esa información… ¿qué hará?
Realmente no lo sé – la rubia contestaba con tranquilidad – lo más probable es que tome acción en contra de ellos
¿Una guerra? – la pelinegra pregunto con seriedad – ¿Pelearía una guerra en contra de los humanos?
De ser necesario… si – Yasaka contestaba con una férrea voluntad – Estoy conciente de las consecuencias de mis decisiones
Kagura sentía un vacio en su estómago, pero ella no estaba en una posición para cuestionar la decisión de su líder y mucho menos ahora que estaba aun bajo la influencia del hechizo de Ayame, pero sabía que pasara lo que pasara necesitaba darle esa información.
De acuerdo, Yasaka-sama – la resolución en el corazón de la yuki-onna se reflejó en sus palabras – Nuestro enemigo es una de las cinco grandes familias del Japon… se trata de… - repentinamente se tomó el pecho con una de sus manos
Instintivamente la yōkai sintió la presencia de su "ama", quien mágicamente aparecía detrás de ella, una ilusión que solamente Kagura podía ver.
Vaya… Vaya… - la sacerdotisa exclamaba con sorna – Tal parece que se te quiere ir la lengua de más - la frialdad en la voz de Ayame era intimidante – Realmente estoy molesta… me arrebataron un juguete de las manos y ahora me encuentro que mi perro fiel me piensa morder la mano – una risa tranquila adorno las palabras que escuchaba Kagura - ¿Pensaste que te dejaría ir sin algún medio para castigarte?
Y-Ya…sa…ka-ssama – entre respiraciones erráticas la yōkai trataba de hablar sin mucho éxito – S-se… tra…tt-tan de
Aquella escena era presenciada por la líder de la facción de Kyoto, de buenas a primeras se encontraban confundida por ver que Kagura se desvanecia en el prado congelado, para después llevarse una mano al pecho, mientras que en su rostro se deformaba por el dolor que sentía en esos momentos, aterrada por la impotencia de que su leal sirviente sufría terriblemente, decidió acunarla entre sus brazos.
En otro lugar Ayame era ayudada por uno de sus subordinados, aquel que se había arriesgado a protegerla contra Kazuki, increíblemente el hombre se habia logrado reponer de su lastimero estado, solamente para presenciar como la joven estaba indefensa ante el líder de la facción de los caídos; actuando lo más arriesgadamente posible lanzó la granada aturdidora para ganar la oportunidad de poder huir sin ninguna preocupación. Ahora estaban tranquilamente retirándose en varios coches especialmente preparados para la ocasión.
Enfurecida por la evidente derrota, la joven recuperó el control sobre la yōkai de hielo, llevándose la sorpresa de que estaba a punto de revelar su identidad, acción que no podría permitirle por ningún motivo.
Aplicando una maldición que ella misma preparo para tales situaciones, comenzó a destruir lentamente el interior de la mujer yōkai, a pesar claro que está de que sus sensaciones eran compartidas, pero ver morir a Kagura en estos momentos le causaba una mayor satisfacción.
La yuki-onna respiraba con dificultad debido a la maldición que la sacerdotisa de los Himejima había lanzado en contra de ella, pronto escupió sangre que manchó el blanquecino prado congelado, no podía pedir mejor castigo para la insolencia de rebelarse en contra de su gente, lo único de lo que se lamentaba era de no poder ayudarle con la identidad de aquellos que decidieron volverse los enemigos de ellos.
¡KAGURA-SAN! – una aterrada y afligida Yasaka trataba por todos lo medio de curar su heridas - ¡RESISTE KAGURA-SAN!
A pesar de que la propia kyubi era una usuaria de senjutsu prodigiosa, la maldición que Ayame estaba usando era bastante resistente los ojos de Kagura miraron a la lejanía observando el tranquilo cielo que se cernía sobre ellos y a la hermosa luna que se alzaba imponente, ajena a toda la torcida situación que estaba ocurriendo. La yōkai entonces miro como un trio de ángeles caídos se acercó surcando los cielos, mientras que el resto de los partícipes de aquella revuelta se aglomeraron alrededor de ellas dos solamente para ver como la mujer moría en los brazos de su líder.
Y-Ya..s..ka-s..ma, m…chas – a pesar de dolor la joven pelinegra sonrió débilmente – gr…cias
Corriendo libremente por sus ojos, las lágrimas de la rubia aparecieron sin importarles que demostrara debilidad ante los demás, pero en silencio todos aquellos que le juraron lealtad y seguirla en su liderazgo, encontraron valor en aquel gesto sencillo y honesto. Azazel miro en silencio como la yōkai más fuerte se derrumbaba en un llanto lastimero por la pérdida de una persona cercana a ella, muchos tachaban a los líderes de ser personas frias y duras; debido a la importancia de su puesto, al igual que ella; el gobernador general de Grigori recordaba los nombres y rostros de todos aquellos que había perecido por en batalla; algo que solamente los miembros más cercanos y de más alto rango en las filas de su facción sabían de antemano.
En contra de todo lo que se decía del "Chivo Expiatorio del Cielo", el angel caído lanzo una simple plegaria por el alma de la yuki-onna, quien finalmente murió en los brazos de Yasaka.
La suerte estaba hechada para todos lo presentes de la reunión, dando por terminado aquel atroz banquete que ambos líderes fueron partícipes esa noche.
Varios días pasaron tras la reunión de los yōkai de Kyoto y Grigori, aquel ataque que sufrieron en los terrenos del templo Kifune fue el catalizador para establecer una cooperación mutua ante el enemigo que se alzó en contra de ellos, Sona Sitri informó los pormenores de la situación a su hermana Serafall Leviatán quien no tardó en reunirse con el resto de los Maou para determinar el curso de acción.
¿Nos estas diciendo que un grupo humano puede controlar criaturas sobrenaturales como si nada? – la incredulidad en las palabras de Falbium Asmodeus era palpable - ¿No estas bromeando?
Me gustaría hacerlo Falbi-chan – Serafall se mostraba seria – Pero es verdad… So-tan constata eso
Debemos creer en las palabras de Sitri-san – Adjuka miraba nuevamente el inmaculado reporte de la joven demonio – Su reporte está respaldado por el propio Azazel
Vamos… el mismo que permitió que Kokabiel se saliera con la suya – el Maou respondía con sarcasmo mientras que Adjuka y Serafall le miraban desaprobatoriamente - ¿Acaso se creen eso?
Sea cierto o no – Sirzechs miraba la discusión tranquilamente – Estamos a días de que nos reunamos con él y Michael para discutir sobre una tregua – el Maou carmesí suspiro cansadamente – Esto cambia bastante el panorama actual, tal vez estas son las "semillas" de las que se refirió Kokabiel antes de morir
El pensamiento general de los líderes del inframundo era deprimente, Grigori no se guardó nada con respecto a los planes de Kokabiel "el ángel de las estrellas" eso lo hicieron a manera de compensación por el daño causado en Kouh debido a la revuelta de este mismo. Suspirando cansadamente Sirzechs miro a cada uno de los rostros de sus amigos.
¿Debemos de suspender esa reunión? – el pelirrojo soltó sin ningún remordimiento
Sabes… aunque nos gustaría– Adjuka comentaba tranquilamente – La importancia de una tregua es más prioritaria – tanto Falbium como Serafall asintieron a las palabras de Beelzebub – Debemos asumir que tendremos problemas, crees que los demonios administradores de Kuoh son capaces de controlarlo
¿Te refieres a las cortes de Ravel Phenex y Sona Sitri? – los ojos aquamarina del Maou Lucifer se posaron sobre los otros tres – Es posible que puedan con ello… pero me gustaría contar con un poco de más apoyo
Te refieres mandar a más demonios a Kuoh? – Falbium miro curioso a Sirzechs - ¿Cómo es eso posible?
Bien, no es un secreto sobre la situación de mi hermana Rias – los demás Maou asintieron – Mi padre… Zeoticus planeaba darle el control total del territorio de Kouh a Ravel Phenex
El rostro de incredulidad no estaba demás en aquellos que estaban reunidos en esa habitación no era un secreto la situación de tensión que había dentro de los clanes Phenex y Gremory existía causado por la toxica relación causada por el matrimonio fallido entre los herederos de ambos clanes; con una conclusión bastante apresurada por el clan de los fénix y la vergüenza que esto causo sobre la hermana menor del Maou. Muchos esperaban una reacción negativa por parte de Sirzechs Lucifer pero extrañamente no lo encontraba mal el cómo se dieron las cosas. Esto era porque el mismo propicio que la situación se saliera de control al tratar de manipular todo desde las sombras.
Aun si el precio que tuvo que pagar su hermana por sus errores cometidos como hermano mayor, ahora era una mujer libre ante la sociedad; solamente esperaba que Hyodou Issei le aceptase nuevamente como una amante y que de alguna manera sanase el lastimado corazón de la pelirroja.
El Satán Carmesí vio nuevamente con pesadumbres el reporte de Sona Sitri, solamente esperaba que la situación no se malograra más de lo que ya estaba.
Zeoticus Gremory siempre se destacó por ser una persona amable y paciente; una virtud que debías tener cuando tu harem personal rebasaba la decena de mujeres, ya que se había enfrentado a la terrible situación de que más de una de sus mujeres tuvieran su "periodo" al mismo tiempo (el verdadero infierno para un demonio). Así que miraba el peor desplante que su hija tenía en esos momentos, papeles, muebles antiguos e inclusive costosos recuerdos de sus viajes eran víctimas del poder destructivo de su adorada princesa.
Fuera del estudio de Zeoticus, uno sorprendidos (y aterrados) Kiba, Koneko, Karlamine y Xuelan escuchaban lo que sucedía dentro de aquella habitación, en el poco tiempo que habían convivido con Rias sabía que la joven heredera era de lo más tranquila y amable posible; prueba de ellos era el trato que las últimas dos adquisiciones habían tenido cuando arribaron a la mansión Gremory. Escuchar los insultos, gritos y sobre todo la destrucción que allí dentro se estaba ejecutando atemorizo a todos los presentes. Bueno casi a todos, Akeno era un caso aparte su mente estaba centrada en otra situación en lo que estaba metida.
La conversación que tuvo con Grayfia Lucifuge aún estaba fresca en su mente, y eso era lo que estaba preocupándola en estos momentos.
¿Qué tanto sabes de tu herencia de sangre? – la pregunta de la ama de llaves fue directa – Y no me refiero a tu parentesco con Baraqiel
Aquel nombre hizo que la joven Reina de Rias Gremory se sobresaltara levemente, ya que la peli plateada sabía que ellos dos no estaban en buenos términos debido a ciertas circunstancias familiares.
No mucho – Akeno contesto con tristeza – Mi madre hablaba muy poco sobre su familia ya que no aprobaron mucho su relación con ese hombre
Eso tengo entendido – Grayfia cerro los ojos recordando un poco los pormenores de la situación de Akeno – Los Himejima se caracterizaron por su hermetismo exagerado… bueno creo que las cinco grandes familias lo son
¿A qué se refiere? – la sacerdotisa del relámpago estaba curiosa
Bueno, sabras que Tsubaki Shinra también era un miembro de un prestigioso clan onmyonji – la joven demonio suspiraba pesadamente – Cuando Sitri-sama la convirtió en su reina causo un revuelo dentro de ese clan – la pelinegra asentía en silencio - Ella era la futura líder pero debido al sacred gear en su interior se volvió incompatible con la herencia de su familia
¿Herencia? – la joven Reina miraba estaba atenta a lo que decía su similar
Bien, tarde o temprano tenías que enterarte de todos modos – Grayfia miro fijamente al rostro de Akeno – Tu mi niña eras la primera opción para portar a la bestia sagrada Suzaku… que pertenece exclusivamente a tu familia materna
¿Yo? Pero es imposible – Akeno trataba de comprender lo que la ama de llaves decía – Mi madre no tenía eso
Shuri no portaba la bestia en su interior – la demonio respondió con rapidez – Lo era uno de sus hermanos… pero este no tuvo una descendiente directa – Akeno apretó sus manos formando puños – Ella se enamoró de un ángel caído y de esa unión naciste tu
¿Entonces porque tuvieron que asesinarla? – la Himejima trataba de ocultar su enfado
Una afrenta como esa no podía ser tolerada – la peliplateada respondió con cierto pesar – Una profanación a su sangre
Al final de cuentas fue culpa de ese hombre – la pelinegra trataba de mantener la calma – Si no se hubiesen conocido
Estas segura de ello – una suave sonrisa adorno el hermoso rostro de la esposa de Sirzechs – En el corazón no se gobierna, ni siquiera la sangre pesa tanto en los sentimientos
Akeno sintio el peso en las palabras de Grayfia, aun así no estaba convencida del todo y su molestia no bajaba con los argumentos que recibia de parte de la mujer mayor.
A todo esto que tiene que conmigo y esa familia – los ojos violeta de la joven se posaron sobre la ama de llaves
Descúbrete el pecho – amablemente Grayfia le indico lo que debía hacer – Y mira por ti misma
Sin comprender mucho las palabras de la esposa de Lucifer Carmesí, atendió a al orden con rapidez, abriendo con suavidad el kimono con el que estaba vestida pudo notar el kanji de Carmersí brillando tenuemente en medio de su pecho.
¿Qué significa esto Grayfia-san? – la sorpresa e incredulidad en la voz de Akeno se evidencio rápidamente
Al parecer ya han establecido a un nuevo sucesor – la mujer respondio a la duda de la Reina de su cuñada – el problema es que no lo encuentra digno y se ha propuesto tomarte en su lugar
Es eso posible… que algo tan alejado pueda intentar tomar mi cuerpo – la sacerdotisa del relámpago miraba con miedo la inscripción grabada en su piel - ¿Contésteme por favor?
No lo sé – la peliplateada mostraba la misma preocupación que la jovencita frente a ella – Hay muchas que desconocemos de las bestias sagradas… le comentare a Adjuka-sama si puede hacer algo al respecto – la ama de llaves tomo los hombros de la Himejima – He colocado un hechizo que evita que el Fénix Carmesí se posesione de tu cuerpo y oculta la inscripción – la mirada de Akeno era esperanzadora – de allí en fuera es todo lo que puedo hacer por ti
Muchas gracias, Grayfia-san – la pelinegra se inclinó mostrando su respeto por la mujer – Estoy en deuda con usted
No me lo agradezcas – la sonrisa de la mujer era tranquila – al final de cuentas eres parte de esta familia.
"A… Ake…. ¡Akeno-sempai!"
La joven dio un sobresalto al notar como la pequeñe nekoshou le movio repentinamente, los ojos dorados de la pequeña albina estaba clavados en la reina de su grupo, quien al verse descubierta perdida en sus pensamientos oculto su vergüenza con una enigmática sonrisa.
Ara, Ara – la joven sacerdotisa cerro sus ojos enfatizando más el gesto - ¿Qué ocurre Koneko-chan?
No están llamando para que pasemos al estudio – el tono monocorde de Koneko mostraba cierto nerviosismo – Rias-sempai dejo de gritar hace poco
El nerviosismo generalizado del grupo se manifestó completamente en Akeno quien al igual que el resto de sus compañeros vio con desconfianza la puerta del estudio del actual líder de la familia, abriéndose con lentitud apareció tras de esta la ama de llaves Grayfia Lucifuge con una sonrisa apasible y sobre todo alentadora.
La reunión de Zeoticus-sama y Rias-sama ha terminado – la peli plateada se mostraba tranquila – Pueden pasar para saber los pormenores de la misma.
Con un paso lento e inseguro todos los miembros de la corte de la Princesa de la Ruina Carmesí se pusieron tras Akeno, era una extraña reacción por parte de ellos pero comprensible al presenciar (escuchar más bien) el desplante que su rey habia demostrado en esos momentos.
N-Nun-ca imagine que Rias-chan tuviera ese vocabulario – comentaba Karlamine bastante nerviosa – Vamos había insultos que ni yo imaginaba que existían
No solo eso… - Agrego nerviosamente Kiba – El instinto asesino se percibía completamente
Rias-chan da miedo – Xuelan dijo lo más bajo que pudo junto a ella Koneko asentía con miedo
Cuando por fin estuvieron dentro del estudio notaron como este estaba en perfecto estado, con un semblante bastante tranquilo (si omitimos la palidez de la piel) Zeoticus tomaba una copa de vino sentado majestuosamente en su escritorio, mientras que frente a el se encontraba Rias cruzada de brazos completamente molesta.
Hola, chicos – el tono desenfadado del patriarca del clan llamo la atención de los recién llegados – Que bueno que esperaron, es hora de darles las noticias
¿Buenas noticias? – la joven pelirroja siseaba amenazadoramente – ¡Que tienen de buenas… espero que me lo digas!
No empecemos de nuevo, Rias-chan – Zeoticus daba un sorbo a su bebida – Ya te dije que es lo justo
¡NO ME VENGAS CON ESAS COSAS! – la joven golpeo con fuerza el escritorio de su padre - ¡PRIMERO ME ROBA MI FUTURO Y AHORA MIS DERECHOS!
Es una decisión que se tomó en consenso general – el líder de la familia Gremory sostenía la mirada a su hija – Así que cálmate un poco
Akeno tomo el puño de Rias con suavidad tratando de tranquilizar un poco a su mejor amiga, pudo notar como temblaba a su tacto, una seña sutil de su estado mental actual, los ojos aqua marina de la joven demonio miraron fijamente a los violeta de su reina, buscando el apoyo en toda la situación presente; dando un mensaje discreto con la mirada, la joven heredera del clan Gremory se tranquilizó lo suficiente para sentarse nuevamente.
Zeoticus-sama – la pelinegra hablaba con suavidad - ¿Podía decirnos que es lo que ocurre?
Akeno-chan – la mirada de agradecimiento por parte del hombre mayor no se hizo esperar – Después de una deliberación entre los ancianos del clan se ha decidido otorgarle los derechos del territorio de Kuoh a Ravel Phenex
¡¿Eso es posible?! – la que hablo repentinamente fue Xuelan ganándose la atención del resto – Perdonen
Bien… se que es sorpresivo pero es en agradecimiento por haberlo protegido de Kokabiel – Zeoticus nuevamente hablo – de hecho originalmente se planeaba dárselos a Issei-kun… pero debido a su condición actual
Es porque es un demonio de clase baja – la que interrumpio la conversación fue Venelana Gremory – Lógicamente se le entregan a su amo tales derechos – con una mirada de desaprobación observo a su hija – Rias no se tomó la noticia muy bien; sé que nuestra situación con los Phenex es delicada
¡PERO MAMÁ! – la joven trato de replicar solamente para ser detenida por su propia madre
Entiende por favor que es una orden directa del consejo de ancianos – la mujer se colocó al lado de su esposo – Es algo que no se puede replicar… pero velo por el lado amable de todo el asunto
Amable... ¿que tiene de amable? – Rias mostraba un semblante de molestia
Puedes regresar al mundo humano – la castaña sonrio con tranquilidad – ¿En el último mes no estuviste insistiendo en eso?
El rostro de todos los jóvenes del grupo se ilumino al mismo tiempo que de su Rey, todos ellos sabían el deseo ferviente de Rias por retomar su vida, la cual habia sido arrebatada por el compromiso y después matrimonio con Riser Phenex, ahora frente a ella se le daba la oportunidad de oro para poder recuperar lo que habia perdido hace tiempo, mientras que Akeno miro con cierto pesar lo que eso significaba. Decir que ella desconocia los planes que su mejor amiga estaba gestando en contra de la cuarta hija de los Phenex sería mentir, esperaba que nunca se cruzaran los caminos de ellas dos, lo único esperanzador era que Issei estaría de por medio en todo esto.
Ver como su amiga sonreía nuevamente, de una manera honesta y alegre hizo que se tragase su opinión por completo, simplemente guardo la esperanza que la situación no se malograra por completo.
El ambiente era de cierta tristeza en la preparatoria 3 de Kyoto, el motivo era que los alumnos de intercambio terminaban su estadía como estaba planeado Sona y Tsubaki había hecho buenos amigos entre los alumnos de aquella institución educativa, sobre todo con el actual consejo estudiantil el cual recibió gustoso las opiniones para mejorar su desempeño actual, su grupo había preparado con el permiso de los maestros una pequeña fiesta en el salón para despedir al par de alumnas con todas las de la ley. El alboroto que hacían era perceptible en todo el pasillo pero mantenían cierto orden a pesar de que eran horas de clase.
Decir que los sentimientos honestos de los alumnos no tocaron el frío corazón de Sona Sitri, hizo que la joven demonio se dejara llevar por el ambiente algo que la propia Tsubaki miro con gracia y sorpresa. Ajeno a la fiesta que se realizaba en uno de los salones de tercero, Kazuki miraba el cielo de Kyoto recostado en el techo de la escuela. Sus pensamientos estaba puestos en todo el problema que se vino desarrollando en la ciudad, después del ataque propiciado por una de las grandes familias onmyonjis hizo que Yasaka y Azazel acordaran una alianza para lidiar con el problema.
Aun no tenían respuestas por parte del inframundo, pero esperaban que el reporte de Sona les hiciera recapacitar su opinión en contra de su facción.
¿En qué piensa Kazuki-kun? – el rostro de Mari se asomó en el campo de visión del joven caído – Estas demasiado serio
En muchas cosas – la contestación era seria instintivamente Kazuki tomo uno de los mechones del cabello de Mari – Pero más que nada en aquellos que nos atacaron
Humanos que pueden controlarnos – la hija de Penemue se entristecio un poco – Antes éramos los cazadores y ahora somos los cazados
Si – el misma pesadumbres se mostró en sus palabras – Ahora tenemos que cuidarnos mucho más… no sabemos de que familia son
Al menos eso nos deja con cinco posibles opciones – la peli gris contaba con la mano – Shinra, Nakiri, Kushihashi, Doumon y por último…
Himejima – Sona apareció repentinamente en la entrada al techo – Cinco familias sospechosas, pero quien sería la culpable
¿Y si todas están implicadas? – Mari comentaba con nerviosismo – Es probable que se hubiesen aliado para atacarnos
Sona se cruzo de brazos para meditar un poco las posibilidades de eso eran bastante enormes, fue cuando suspiro un poco agobiada este no era el momento idóneo para tratar con ese problema.
Tsubaki aún tiene aliados dentro de los Shinra – los dos angeles caidos miraron a la joven Sitri – Tal vez consiga información
Sería de gran ayuda para nosotros – Kazuki se levantó del suelo – Estariamos en deuda contigo
No te preocupes por eso – la joven demonio negaba con las manos – Gracias a ti estamos con vida después de esa reunión.
[Hiroyuki Sawano - CRYst-Alise]
~How do I have to change?~
~Do you think it's enough? I gave it all~
~What have I got to do to make myself be chosen?~
~No second thoughts for me~
~Just wanna be a hero~
~Unconsciouly I wonder how to be The Special~
El trio se quedo en un silencio incomodo como la primera vez que Kazuki se encontró con Sona, mientras que esta repentinamente estalló en risas, seguida por los dos angeles caidos que se unieron en su alegría, rieron tranquilamente antes de parar mientras que se recuperaban lentamente.
¿Fue una locura no creen? – la joven demonio se sentó en un banco que había sido puesto allí – La verdad sentí miedo
Ni me lo digas fue bien feo ver a Daidarabotchi de cerca – Mari se abrazaba a si misma mientras hacia una mueca de susto – Quien iba a decir que era un buen chico.
Cuando el trio se dio cuenta de que el colosal yōkai era de lo mas amable y sobre todo que se disculpaba por lo sucedido hizo que le miraran con otros ojos.
Y que paso con esa chica – Sona volvia a preguntar mientras que Kazuki se rasco la cabeza apenado
Bien, según me dijo Mei… ella exigió su pago y se fue – la mirada de incredulidad de la Sitri estaba puesta en el pelinegro – Yasaka pago gustosa los dulces que su hija le prometio a cambio de su ayuda
Vaya… Kuu-chan es buena negociante – la hija de Penemue rio levemente – Creo que se llamaba Sara
Sara Campbell – la heredera de los Sitri agrego sin más – sirvienta de la casa Pendragón, antigua exorcista de la iglesia
Eso explicaba muchas cosas – el hijo de Ramiel miro levemente al horizonte – Su habilidad con la espada era sorprendente.
~Dive into the depth of my heart~
~Find myself feeling childish fears~
~The invisible hand of God~
~Had made us burst their ancient locks~
~And now, the world I trusted breaks apart at the seams~
Sara Campbell caminaba tranquilmente por el aeropuerto, cargando consigo un par de maletas mientras sonreía al saber que llevaba buenos recuerdos para Arthur y Elaine; paso hacia la aduana para declarar los dulces que llevaba para no tener problemas a la hora de arribar a Inglaterra, decir que este fue un buen viaje para reflexionar sobre su futuro era algo que ella quiso creer. A pesar de que la situación en la que se vio envuelta demostraba que la fragilidad del mundo estaba en juego era algo que no se podía evitar.
Sus recuerdos sobre su vida anterior aun estaban presentes y la risa de Freed Sellzen taladraba sus noches de soledad, pero de algo estaba segura; ahora tenia la fuerza encesaria para afrontar esa adversidad.
Se sentó en la sala de espera, mientras miraba el cielo del Japon, saco su teléfono móvil para admirar una sencilla foto que tenía guardada allí.
Irina y ella abrazadas sonriendo, mientras que su mentora trataba de salir en aquella foto.
Es una lástima que no pude ver a Iri-nee – pensó la castaña mientras admiraba la foto – Tal vez en la próxima ocasión le pueda dar las gracias
Una sonrisa adorno su rostro no era como de la foto, ya que cierta parte de su personalidad se perdió por las circunstancias en las que se vio envuelta, pero al menos mostraba un poco de esperanza en volver a ser la misma de antes.
~Gotta burn my pride~
~We'll take a chance to make them crystalize~
~No one knows our beats inside will be the demons or the saints~
~Never doubt myself~
~Show me your justice, cuz you realize~
~So long my friend~
~Have a brighter day tomorrow~
Escucho como nombraban su vuelo de regreso, mientras guardo su teléfono en sus ropas, la mirada de la joven sirvienta se llenó de decisión para continuar viviendo como lo ha estado haciendo actualmente, pero le inquietaba lo que sucedió días atrás, le revelaria toda la información a sus tutores con la intención de que mantuvieran un ojo alerta por si algo similar ocurría en sus tierras.
La posibilidad de una guerra entre humanos y criaturas sobrenaturales era ahora mucho más latente… la pregunta era ¿Qué lado tomarían si llegase a ocurrir?
Estoy segura que será el correcto – Sara se contestó a sí misma – Creo en ello
Dentro de la mansión Gremory cada uno de los miembros de la corte de Rias, preparaba sus cosas para alistar su regreso al mundo humano, todos ellos estaban emocionados, principalmente la heredera de la familia, habia muchas cosas que quería hacer pero la principal de ellas era reencontrarse con su querido Issei, no habia un dia que no pensara en el portador del boosted gear. Pero tampoco lo hizo con Ravel Phenex, muy dentro sabía que tanto ella como la hermana menor de Riser eran víctimas circunstanciales de las políticas del inframundo, pero la pelirroja no habia renunciado al amor del Sekiryuutei.
Sabía que tendría una rival fuerte en la pequeña rubia ya que la joven se habia hecho un lugar en el corazón de Issei, pero si tenia que jugar el papel de villana para recupera el cariño del castaño, estaba dispuesta a lograrlo.
No importa lo que pasé – Rias revisaba sus cosas mientras decidía que llevarse – Voy a recuperarte Ise… ya verás que sí
En la habitación contigua Akeno pasaba por una situación similar, pero sus pensamientos estaba centrados en su familia materna, más que nada causada por la conversación que sostuvo con Grayfia, ¿que había orillado a la bestia sagrada a buscarle para tomar su cuerpo y sobre todo porque ahora?
Los Himejima la consideraban un insulto, una desgracia para su clan, por eso no dudaron en asesinarla a ella y a su querida mamá, una huella imborrable que la dejó marcada hasta estos días.
~How I do have to change?~
~Small things will bring and begin big impacts~
~His paper castle's gone~
Entire ground´s still frozen~
~Slipped into evil's sway, he kept on building the lies and fiction~
~We all got lost within ourselves what we should believe in~
¡Akeno! – una voz se escuchó detrás de ella - ¡Akeno!
Sorpresivamente Rias le abalanzó sobre ella sacándole un pequeño grito, todos los demás miembros de la corte de la heredera de la corte de la princesa de la ruina carmesí se reunieron con ellas dos, llevados por la curiosidad, encontrándose con una escena extraña, como si de una simple dakimakura se tratara la Gremory abrasaba efusivamente a la sacerdotisa del relámpago quien trataba por todos los medio zafarse del agarre. La risa de su Rey se hizo contagiosa a tal grado que el resto de la corte simplemente sonrio ante la escena.
¡RIAS S-SUELTA Q-QUE NO SOY UNA ALMOAHADA! – gritaba entre risas Akeno - ¡Y D-DEJA DE HACERME COSQUILLAS!
¡NO QUIERO! – contesto la pelirroja completamente feliz - ¡ASI QUE AGUANTATÉ!
Resignada a convertirse momentáneamente en el juguete de su mejor amiga la joven Himejima decidió que era lo mejor contraatacarle, lo que siguió fue una guerra de cosquillas entre las dos.
~Dive into the depth of my heart~
~Find myself feeling childish fears~
~The invisible hand of God~
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~And, now the world I trusted breaks apart at the seams~
Sentada en medio de una sala en iluminada con una escueta vela, Ayame recitaba kuji-in completamente concentrada, ignorante de que era observada tras las puertas por Hanezu, el regresar con una derrota como la que tuvo ese día golpeo el orgullo de la jovencita, pero el hombre le aseguro que gracias a los datos que obtuvieron tras ese día le servirían para completar su verdadero plan.
Eso no evito que la joven sacerdotisa se auto impusiera un castigo y desde ese día se ha dedicado a entrenar su cuerpo.
En su mente apareció la imagen de Kazuki, imponente y majestuoso como le conoció ese día; una extraña sonrisa se asomo por sus labios, el cual obtuvo un tinte siniestro gracias a la iluminación que le rodeaba. No había quitado el dedo del renglón sobre hacer "suyo" a aquel chico, todas las noches soñaba con ese malsano hecho, esa extraña obsesión se convirtió en un retorcido amor por el joven hijo de Ramiel.
No espero el momento para jugar contigo – pensó de manera siniestra la joven sacerdotisa – Herirte, humillarte, destrozar tu orgullo… tantas cosas que quiero hacer – se relamio los labios contenta ante la idea – ¡Haa! Solo un poco más mi héroe caído… solo un poco más…
Negando con la cabeza Hanezu se alejó del lugar, ignorando los gemidos placenteros que le siguieron tras abandonar a su subordinada; camino en silencio contemplando la situación de su clan, realmente está en desacuerdo en cómo se estaban llevando las cosas bajo el mando de Suou, pero el no podía oponerse a esos mandatos, pero eso no evitaba que sintiera descontento.
Se detuvo en una habitación en particular, solamente para ver de reojo el cuerpo inconsciente de Ageha Himejima, el cual desde ese día no ha despertado debido a la gravedad de sus heridas, aunque su cuerpo ya no presentaba un peligro de perecer, su mente no se había recuperado por completo.
Ageha-sama – en una susurro Hanezu a la anciana mujer – No se preocupe yo cuidaré bien de Suzaku.
~Thousand tears call the shadow of the nightmare~
~Thousand years past, longing for the future~
~Thousand grief shed cruelty and their blood but~
~Thousand beliefs will salvage our souls~
Un grupo de jóvenes estudiantes caminaba tranquilamente por las calles aledañas a la preparatoria número tres, Suzaku miraba a sus sempai's de tercero quienes llevaban dos enormes ramos de flores con ellas.
Así que este es su último día de clases – la joven Himejima comentaba un poco entristecida – Me hubiese gustado que siguieran estudiando con nosotros
Bueno la academia de Kouh ya está completamente restaurada – Tsubaki contestó suavemente mientras que Sona asintió – Debemos regresar para terminar con el periodo
Claro que es nuestro deber como miembros del consejo estudiantil – la presidenta del consejo estudiantil alzo el pecho orgullosa – El capitán debe de hundirse con su barco
Shitori-sempai… siempre tan responsable – Kazuki comentó sarcásticamente - ¡Nuestra presidenta imploro de rodillas que se quedaran!
Jamás había visto al director hacer eso – la peligris del grupo simplemente negó con la cabeza – Y porque no hacerlo, resulta que Sona-chii y Tsuba-chii son la numero uno y dos de los exámenes nacionales
¡¿Oh?! – Suzaku se llevó una de sus manos a la boca ocultando su sorpresa – No lo sabía… estoy orgullosa de ustedes sempai's
Las dos demonios se apenaron ante los honestos sentimientos que la joven expreso por ellas, aunque ambas ocultaron ese hecho, el que el director lo sacara a la luz fue vergonzoso, pero aun así tenían que regresar de nuevo a su hogar, claro que ellas deseaban quedarse pero había obligaciones que debían de atender en Kuoh.
Kazuki alentó el paso un poco, algo que Sona noto de reojo mientras el joven admiraba nuevamente el cielo, discretamente ella hizo lo mismo llevada por la curiosidad por lo repentino de su acción.
¿Qué ocurre Yoshida-san? – la joven heredera del clan Sitri pregunto curiosa solamente para recibir un suspiro por respuesta
~Gotta burn my pride~
~We'll take a chance to make them crystalize~
~No one knows our beasts inside will be the demons or the saints~
~Never doubt myself~
~Show me your justice, cuz you realize~
~So long now, my friend~
~Have a brigther day tomorrow~
Bien me di cuenta que ya no admiraré tus hermosas piernas – el joven caído contestaba con depresión pura - ¡Ah! Que desgracia…. Tan hermosas que eran
Tu sí que sabes arruinar el momento – comento molesta la joven pelinegra – No pudiste decir otra cosa
Vamos, ese par debe de ser considerado como patrimonio nacional – Kazuki se acercó peligrosamente hasta donde estaba su sempai – Y ya no podré admirarlo, la depre… me da la depre
Suspirando cansada por la extraña fijación del chico por sus piernas, Sona no hizo más que negar con la cabeza, imaginar que un joven como él tenía un extraño fetiche hizo que sus esperanzas por encontrar alguien digno para ella se fueran por el desagüe. Un leve sonrojo adorno sus mejillas, mientras sonreía tranquilamente, rebusco entre sus bolsillos para palpar una pieza de ajedrez en especial, el caballo.
Miro con seriedad a Kazuki quien aún lanzaba plegarias al cielo sobre lo maravillosas que eran sus piernas, era la primera vez que un joven le llamaba la atención de esa manera, siempre se mantuvo alejada de las relaciones amorosas, ella sabía el motivo de aquel comportamiento que había adoptado pero lo mantuvo en secreto a todos los que la rodeaban.
Kazuki-san – la suave voz de Sona interrumpió a Kazuki - ¿Puedo hacerte una pregunta?
Si puedo contestarla lo haré – el joven ángel caído afirmó con honestidad
Si hubiera algo que destruyera tus relaciones con las demás gente – el pesar y la tristeza en la voz de la heredera de los Sitri llamo la curiosidad del pelinegro – Algo ajeno a ti que te obligara a la completa soledad – coloco la mano que sostenía al caballo apretándolo con fuerza - ¿Qué harías?
Mmm… - cruzándose de brazos el joven se tomó un momento para pensar – Es algo difícil de creer, pero sería triste existiera algo así en el mundo – Sona miraba fijamente al ángel caído – Se sentiría horrible estar solo por una causa así… pero simplemente crearía lazos nuevos
Esa simple respuesta era algo patética para alguien tan racional como ella, pero extrañamente era la mejor que pudo haber recibido, suspiro aliviada para mirar discretamente la pieza de ajedrez en su mano. Dio unos pasos hasta donde estaba el hijo de Ramiel quien se quedó quieto en su lugar. Sorpresivamente la joven heredera de los Sitri dio un escueto beso en la mejilla del ángel caído, Kazuki fue tomado por sorpresa ante la repentina acción de la demonio.
¿Eso porque fue? – Kazuki estaba confundido por aquel gesto sincero
En agradecimiento por todo – la joven Sitri contestaba tranquilamente – Este mes que pasé aquí fue interesante – Sona se retiro uno pasos para alcanzar a su reina y a Mari – Sabes, es extraño… Ángeles Caídos y Demonios conviviendo tranquilamente ¿Crees que algún día se de en verdad?
Todo es posible – el joven contesto mientras alcanzaba a la demonio – Simplemente hay que esperar a que suceda… si no
Sona desvio su mirada para ver a Kazuki fijamente mientras este sonrio….
~Thousand tears call the shadow of the nightmare~
~Thousand years past, longing for the future~
~Thousand grief shed cruelty and their blood but~
~Thousand beliefs will salvage our souls~
¡Hay que hacerlo por nosotros mismos! – la determinación en la voz del hijo de Ramiel asombro a Sona
Tienes razón – la joven demonio noble asintió ante esa declaración – Kazuki…
"Sabes me alegro de haberte conocido"
Notas de Aeretr:
Bien sorpresivamente... termine con este arco, increiblemente no esperaba actualizar With Broken Wings (debido a un dilema moral) pero a sugerencia de Bustercall se dio este capítulo, se que muchos esperaban la actualizacion de Left Behind, pero hay un motivo en especial para darle prioridad a esta historia y una vez que el capitulo 31 salga a la luz lo entenderán.
Bueno... no me queda mas que decir... que se viene el evento esperado...
"Road to Left Behind"
Mas que nada los eventos se empezaran a entrelazar entre sí porque siendo sincero, esta historia entrara en su fase final y a su conclusion.
Asi que bueno esperemos que les depara el destino a los nuestros protagonistas. Sin mas nos vemos en la proxima actualización.
Caminando a través de las tranquilas calles de Kouh, una pareja de jóvenes se encontraba discutiendo, más bien la mujer de dúo exclamaba su inconformidad al varón que pacientemente escuchaba sus quejas. Las personas a su alrededor admiraban como el joven se mantenía tranquilo ante lo ruidosa que era la jovencita, quien destacaba por su hermoso cabello gris y su bien formada figura.
¡Repítemelo nuevamente Kazuki-kun! – Mari jalaba del brazo a su prometido - ¿Por qué estamos en Kuoh?
Porque el Tío Azazel se le ocurrió que le serviríamos de guardaespaldas – Kazuki comentaba un poco cansado – Para que Vali-san se ofreciera de última hora a acompañarlo
Si Vali-san va a ir – la hija de Penemue se llevaba un dedo al mentón – ¿Para que debimos venir?
Porque nuestro líder es paranoico – el pelinegro suspiro – Teme que algo similar a lo del templo Kifune ocurra de nuevo
¡Ah! ya veo – la peligris asintió con tranquilidad - Bueno… te perdono si me llevas a comer
¿Yo que culpa tengo? – un tic nervioso apareció en el rostro de Kazuki
La jovencita a su lado rio levemente mientras que el chico suspiraba derrotado, el dúo caminó un par de calles hasta que lograron escuchar algo que les llamó la atención.
Ravel-kaasan – la voz de una niña pequeña se escuchó a la lejanía – Mira… mira…
Los dos desviaron su mirada para mirar a una pequeña niña de la mano de una linda jovencita rubia, Mari se llevó las manos a la boca sorprendida por la juventud que tenía la supuesta "madre".
Tiene casi la misma edad que yo – la caído exclamo con sorpresa – ¡Ya vez Kazuki-kun hemos perdido el tiempo!
¡No empieces! – el joven entre cerro los ojos levemente molesto – Tal vez están jugando
Algo llamo la atención de la pequeña que repentinamente alzo su mano para saludar a alguien a la distancia, Kazuki y Mari estaban confundidos porque la dirección hacia donde saludaba era donde ellos dos estaban parados.
¡Oniichan! – la alegría que desprendía la pequeña era agradable a la vista - ¡Apúrate oniichan!
¡Ya voy! – detrás de la pareja de angeles caídos apareció un joven castaño más o menos un año mayor que ellos - ¡Se me olvido el uniforme de deportes!
Issei, por eso te dije que revisaras bien tu mochila – la rubia llevo sus manos a la cintura levemente molesta - ¡La próxima vez te dejamos atrás!
¡Waa! – el joven fingió estar triste – ¡Ravel-chan se molestó conmigo!… ¡Ai-chan! Oniichan está triste
¡Ravel-kaasan no está molesta! – la pequeña niña miro con ternura a Ravel quien enrojeció apenada - ¿Verdad?
Y-Yo… b-bueno – apenada la rubia se jugó con sus dedos – ¡Ai-chan! Espera
La pequeña niña se acercó hasta donde Kazuki y Mari estaban admirando aquella tierna escena, repentinamente la niña se paró frente al hijo de Ramiel para saludarlo
Hola – Ai sonrió tranquilamente – Ellas dos son como Ai… ¿Verdad?
¿Ellas dos? – el joven caído ladeo su cabeza – No te entiendo
Si las dos oneechan que están contigo – con una sonrisa la pequeña niña señalo detrás de Kazuki
El joven castaño se apresuró hasta donde estaba hablando la pequeña niña, una vez detrás de ella se disculpó con la pareja de ángeles caídos.
Perdónenos – Issei se inclinó levemente – Es la primera vez que hace eso – Ravel se acercaba a Issei y Ai – Espero que no le haya molestado
Para nada es una niña agradable – Mari se inclinó hasta quedar a la altura de Ai – Ten un obsequio – de entre su bolso de mano saco una golosina
Gracias – la pequeña castaña acepto el regalo gustosa
Issei, démonos prisa - Ravel tomo de la mano al chico – Disculpen las molestias
El trio se alejó con rapidez, tanto Kazuki como Mari notaron que vestían el uniforme de la academia de Kouh, el cual era el mismo que Sona y Tsubaki vistieron en su estancia en Kyoto.
Kazuki… él era… – el rostro de la hija de Penemue se tornó serio repentinamente
Si Mari – los ojos de Kazuki miraba fijamente a la espalda de Issei
" Hyodou Issei… El actual Sekiryuutei"
Preview: [Yasuharu Takahashi - Dragon Force]
La reunion de las tres grandes facciones se ha llevado a cabo, pero un ataque sorpresivo de la Old Maou Faction a puesto en jaque a los demonios encargados de protegerlos, la vida de los mas jóvenes miembros de cada corte pende de un hilo graqcias a la hermana mayor de Koneko... Quien busca recuperar a su hermana a toda costa, sin importar si tiene que eliminar a los que se interpongan en su camino.
if CrossLife 1: La reunion de las tres facciones ~ La melodía de la gatita negra
El encuentro del trueno y el relámpago se esta acercando... El hilo rojo del destino continua entrelazándose
