Aclaraciones: gracias a todos los q me escriben. Me alegra q piensen q es de los mejores narusaku q han leído, no lo creo así, ya q lei muchos muy buenos y q tienen un final q me parece muy bueno, gracias, es una gran halago y me hace sentir muy bien. El título no es muy misterioso así q sabrán lo q se viene. No diga nada más, lean y disfruten!!, ah! Y sigan escribiendo! Besos!
Capitulo 11: El beso
Sakura, no pudo moverse en todo el viaje, por lo que al llegar a la villa oculta de la arena, fue directo a la enfermería. Allí además de todo el grupo, se encontraban Gaara, Kankuro y Temari, esperando por las noticias del doctor. Al salir éste Naruto casi se le tira encima para preguntarle por la kunoichi.
-¡¿Cómo está?! –la había llevado durante todo el viaje (no permitiendo que otro lo hiciera por él) y la había cuidado por las noches. Se sentía totalmente responsable por su estado. Él había sido el que había perdido el control poniendo en riesgo a todos.
-Se encuentra bien. Está muy cansada porque ha usado su chakra hasta el límite, un poco más y hubiese muerto. Pero eso no me preocupa ahora, la herida que tiene en el brazo izquierdo parece que ha empeorado. ¿Saben qué le ocurrió?, es muy extraña.
-¿De qué habla? ¿Qué herida? –Naruto lo miró con temor. ¿Acaso Sakura tenía una herida que él no había visto?, eso era imposible…
-Está bajo tratamiento –respondió Kakashi- pero por las dudas, si me permiten un ave, avisaré a Tsunade-sama –Gaara asintió ante el pedido. Pero Sai se adelantó.
-Podemos usar mi técnica, será mucho más rápido.
-¿Qué herida Kakashi-sensei? –preguntó Naruto a pesar de que imaginaba la respuesta.
-La que tú le hiciste hace dos años atrás –Kakashi suspiró- le dije a Sakura que te lo dijera a penas llegáramos aquí. Seguir ocultándote eso era una tontería.
Naruto se quedó petrificado. Esa herida se la había hecho cuando había perdido el control en el puente frente a Kabuto y Orochimaru. Sakura le dijo que ya había sanado. Que lo que tenía eran sólo cicatrices. Se había sentido muy mal por haberle dejado marcas, pero si seguía doliéndole entonces era peor de lo que imaginaba.
-Naruto no te culpes. Y no te enojes con ella, sólo lo hizo por tu bien, para que no te preocuparas –Kakashi colocó una mano en el hombro de su alumno para darle ánimos.
-Ha estado llevando ese dolor, causado por mí, durante todos estos años… -susurró Naruto. Todos lo miraban con tristeza, nadie sabía qué decir.
-Si lo desea, puede entrar a verla –dijo el doctor, comprendiendo el dolor del rubio.
-Sí –respondió Naruto, luego miró a su sensei.
-Ve tú, nosotros te esperaremos aquí.
Naruto siguió al doctor, quien lo hizo pasar a una habitación y luego se fue, dejándolo a solas con Sakura. Ella al verlo sonrió con cansancio, tenía unas leves ojeras debajo de los ojos y parecía que no podía moverse.
-El doctor dice que me encuentro así por un uso excesivo de chakra. Pero me recuperaré, no me mires de esa forma, debía ayudarlos, es el deber de un ninja médico…
-¡No me importa lo que un ninja médico haga! –gritó Naruto enfurecido, Sakura calló al instante- lo importante para mí eres tú Sakura-chan –dijo casi en un susurro acercándose a la cama de ella- no vuelvas a preocuparme así.
-Lo siento Naruto, supongo que estamos a mano –respondió con una sonrisa conciliadora.
¿Cómo podía enojarse él con ella? -Kakashi me habló de la herida –dijo seriamente, ella desvió la mirada hacia el otro lado- ¿por qué no me lo dijiste?
-Porque te sentirías culpable como ahora –respondió- y no quiero que nadie se preocupe por mí, -lo miró tan seria como él- estoy bien. Si uso la medicina de Tsunade-sama no duele.
-Me preocupo porque eres mi amiga y… te quiero –dijo acercándose aún más. Sakura lo miró con una sonrisa- yo fui el que te hizo eso… déjame ver cómo está –Sakura le mostró el brazo y Naruto escrutó la herida con detenimiento. Estaba más roja que antes- ¿por qué está así?
-No lo sabemos, es difícil determinar cómo curar algo causado por el chakra del Kyubi, porque nunca nadie había sufrido este tipo de heridas. Tsunade-sama sólo pudo hacerme una especie de pomada para el dolor, pero no lo cura.
-No quiero que sigas con nosotros Sakura-chan –Naruto se apartó levemente de ella y la miró con decisión, no dejaría que se siguiera arriesgando.
-No me pidas eso Naruto –las lágrimas inundaron sus ojos- no puedo quedarme aquí… prefiero morir luchando…
-¡Si algo te pasa me muero!, ¿no lo entiendes?, no puedo no preocuparme por ti. Aquí estarás a salvo, Gaara te cuidará, yo se lo pediré.
-Si me dejas –dijo Sakura entre dientes- te seguiré. No me quedaré, necesitan un ninja médico, no pueden ir sin mí.
-Ino sabe curar heridas.
-Eso es lo único que sabe hacer, pero ¿qué me dices de hacer antídotos?, ¿o de extraer veneno?
-Pediré un ninja médico de aquí.
-¡Soy la mejor! –gritó furiosa derramando las lágrimas que ya no pudo contener.
-¡No me importa!, no quiero que te sigas arriesgando. Tu brazo no está bien, no estás en óptimas condiciones. ¡Maldición ni siquiera debí dejarte venir aquí! –Naruto golpeó la pared haciendo que de su mano saliera sangre.
Sakura se levantó, al hacerlo, casi se cae, pero enseguida recuperó el equilibrio y se acercó a él con paso decidido. Luego tomándole la mano la puso entre las suyas y le curó la herida ante la atónita mirada del rubio.
-No deberías ser tan impulsivo Naruto –sonrió.
-Y tú no deberías hacerme enojar –respondió secándole las lágrimas con la mano posada en su mejilla. No le gustaba ser el culpable del llanto de Sakura.
-No lo haces muy a menudo, así que está bien.
-Por favor, Sakura-chan, quédate…
-¿No lo ves? –dijo ella colocando una mano en su mejilla con ternura- no voy a dejarte, porque… porque… yo también te quiero –luego se acercó y lo besó levemente en los labios- más de lo que crees –Naruto la tomó entre sus brazos y profundizó el beso que durante tanto tiempo quiso dar.
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Muy lejos de allí, el grupo de Akatsuki se reunió. Eran seis los que quedaban, ya que los demás anillos estaban perdidos o en manos de enemigos, por lo que no podían dejar que ingresara un nuevo integrante.
-Zetsu, ¿qué fue lo que viste? –preguntó Pein.
-Cuando el Kyubi se libera es casi invencible. Pero Sasuke Uchiha pudo dominarlo con el sharingan…
-¿Por qué tu no pudiste hacerlo Itachi? –preguntó Konan con mirada escrutadora.
-No estaba en condiciones, ya casi no puedo usar el Mangekyo Sharingan. Muy pronto no podré ver…
-Todo fue porque malgastaste tu poder en esa chiquilla –replicó Tobi.
-La chiquilla es más fuerte de lo que parece, debía dejarla fuera de combate –respondió Itachi- agradecería que no juzgaran mis actos de esa manera.
-La chiquilla es la clave –dijo Zetsu. Todos lo miraron sin comprender, a excepción de Itachi que ya sabía a qué se estaba refiriendo- el Jinchuuriki ama a esa chica, haría cualquier cosa por ella. Estoy seguro que si la atrapamos, él vendrá por ella como servido en bandeja. Hasta se dejará extraer el bijuu por ella.
-Itachi, ¿qué piensas? –preguntó Pein mientras observaba con curiosidad al Uchiha.
-Ahora están en la villa oculta de la arena, será muy difícil sacarla de allí. Y creo que es una pérdida de tiempo raptarla cuando salgan, ya que nos volveremos a enfrentar con ellos.
-Irás y la sacarás de allí. Luego avisaremos que el Jinchuuriki debe venir solo. Una vida por otra –concluyó Pein- fuiste ninja de Konoha una vez, sabes ser silencioso ¿no es así?
-¿No has escuchado lo que dije? –preguntó Itachi sintiendo que la furia crecía en su interior.
-¿Y tú no escuchaste lo que dije? Ve tú con Kisame y lleva a Konan también. Traigan a la muchacha con vida.
-Sí –asintieron los tres aludidos.
Al salir de la cueva Kisame miró a Itachi sin comprender muy bien el enojo de éste.
-¿Por qué te preocupa la chiquilla?
-No es ella –respondió cortante- no me gusta meter a gente innecesaria en nuestros asuntos. Es un plan absurdo, nosotros podemos con él.
-Ella se metió sola, además todas las veces que lo intentamos fallamos, así será más fácil Itachi.
-No sólo es Naruto el que la quiere, también es Sasuke, no creo que mi hermanito se vaya a quedar de brazos cruzados ante esto.
-Mejor entonces, nosotros nos encargaremos del Jinchuuriki y tú de tu hermano, conseguirás esos ojos que tanto deseas…
-No me gusta todo esto –miró de reojo a Konan que iba más alejada- y no me gusta que venga ella. Si siempre vamos de a dos, ¿por qué la traemos?
-Tal vez Pein no confía en nosotros, o en ti.
-Eso es exactamente lo que no me gusta…
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Sakura despertó a la mañana del otro día. Se estiró y bostezó. Ya se sentía mucho mejor, el descanso la había ayudado mucho. Recordó con una sonrisa el beso del día anterior y colocó su mano sobre sus labios. Naruto la había besado, y luego se había ido sin decir nada más. Se preguntó si estaría bien. En ese momento pensó que se había ido por vergüenza, pero luego comenzó a pensar que pudo haber sido por otra cosa. Él pensaba que ella aún amaba a Sasuke. ¿Y si pensaba que estaba traicionando a su amigo?, y más ahora que Sasuke los había salvado. Sintiéndose inquieta se levantó, se cambió y fue a buscarlo. Caminó despacio, era médico, sabía que aún no podía hacer mucho esfuerzo, pero tenía que ver si él estaba bien. Bajó las escaleras cada vez más rápido, tenía un mal presentimiento. El corazón empezó a latirle con fuerza. Chocó contra alguien, al levantar la mirada se encontró con Kankuro.
-Kankuro, qué bueno que te encuentro, ¿dónde está Naruto?
-Sakura-san, ¿qué haces fuera de la cama?
-¿Dónde está Naruto? –Sakura sintió que su corazón daba un vuelco ya que la mirada de Kankuro le dijo todo antes de hablar.
-Se fueron esta mañana. Dijeron que no tenían tiempo que perder…
Sakura cayó al suelo de rodillas. Kankuro se arrodilló frente a ella asustado.
-¿Estás bien?
-¿Se fue? –preguntó con lágrimas en los ojos. Luego comenzó a llorar con más fuerza mientras Kankuro la abrazaba sin saber qué más hacer.
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Naruto miró hacia atrás por enésima vez. Se sentía muy mal por haber dejado a Sakura, y más después de lo que había pasado el día anterior, pero no podía dejar que ella sufriera algún daño. Luego de salir de su habitación, le había dicho al grupo que se irían en la mañana del otro día. Y le había pedido a Gaara que cuidara de Sakura. "La protegeré con mi vida" respondió simplemente el Kazekague.
-No sé si hicimos bien en dejarla Naruto –dijo Ino observando que el rubio volvía a mirar hacia atrás- la conozco, no se quedará quieta.
-Dejé a Kankuro cuidándola, además yo la conozco más. No vendrá, estoy seguro.
-¿Por qué?
-Porque va a estar muy enojada conmigo –respondió Naruto con una falsa sonrisa en el rostro. "Yo también te quiero, más de lo que crees" el recuerdo lo hizo sentirse peor. Ella estaba confundida, pero seguramente amaba a Sasuke, siempre lo había hecho. Y ahora él había traicionado a su amigo besando a su chica. ¿Cómo les había hecho eso?, ¿qué le estaba pasando?, todo lo que hacía lo hacía mal. "Espero que me perdones Sakura-chan, pero es por el bien de todos"
