Nota 06/07/12: Capi revisado y arreglado, atención a la negrita abajo, describe los cambios ^^, gracias por leer!.
Nota: Ok…ok… =.= soy culpable del delito de no haber actualizado en… en… cuánto fue? Bueno en mucho tiempo… ú.ù, y por eso les digo… [yuriko de rodillas frente a sus lectores y tomando sus manos en forma de ruego con enormes ojos chibi-llorosos] GOMEN NASAAAAAAAAIIIIII! ToT LO SIENTO MUCHO DE VERAS! ToT buaaaaaaaaaa!... espero me disculpen, pero es que me han pasado muchas cosas, y muchos problemas, y como que se me fue el animo de todo, incluso de escribir, habían días que me sentaba en la pc, y veía la página de Word nomás con el título de "Capítulo 11" y me quedaba con la mente en blanco, como que mi imaginación se deprimió conmigo, pero, aquí estoy de vuelta!, y como dicen por ahí… mejor tarde que nunca! XD, y pos así mantengo mi promesa del primer capítulo, de terminar éste fic . aunque sea lo último que haga pos ke!, gracias a aquellos que leen mi fic y han estado pendientes si he actualizado, como Crystal-dono, Kanny-chan, Mego, también a mi amiga la shanga Mayaya Green, y a Alcor, por estarme dando ánimos para seguir escribiendo, de nuevo, disculpen la tardanza, y ojala que éste capi les guste =)
¬¬ GRRRRRRRRRR!... ToT por qué no me permite los signitos! Mmmmmm… gueno pos ya que .-. así que, pos vamos a poner nuevos signos, los [ ] (corchetes) van a reemplazar a mis típicos "asteriscos" que ya saben qué significan =P, y los ¬ van a reemplazar a los signos que indican cambio de escena, y a las virgulillas que indicaban que el personaje lo pensaba…que roña… pero bueno, espero se entienda =).
AAAAAH! LO ULTIMO LO PROMETO! No sabía que alguien me había inscrito en un concurso de fics, muchas muchas gracias a la persona que lo hizo TT, y, pues a todos ustedes que leen, ojala y pudieran hacerme el grandísimo honor de apoyarme (véase un review que me dejaron) les estaré infinitamente agradecida =), y de nuevo… XD gracias a todos por leer!
Actitudes y Sentimientos
Capítulo 11: El Despertar del… Amor?
Hacía una hermosa mañana en Kyoto, soleada y al mismo tiempo fresca y acogedora. En el Aoiya, los onnis atendían a sus muy preciados clientes y la pareja de Tokio terminaba de empacar sus cosas…
- Kaoru: Kenshin, terminaste ya?
- Kenshin: Si, ya tengo todo listo…
- Omasu: Con permiso… [Dice luego de tocar la puerta y abrir un poco asomando su cabeza por la ranura]
- Kaoru: Pasa Omasu! [Le contesta con una sonrisa al igual que Kenshin]
- Omasu: Buenos días! [Dice sonriente y terminando de entrar a la habitación]... veo que ya tienen todo listo… [Observa los bolsos ya empacados]
- Kenshin: Hai!, ya todo esta arreglado, ayer logramos comprar nuestros boletos de tren a tiempo.
- Omasu: Es cierto! Y, a qué hora deben partir?
- Kaoru: El tren sale a las 9 de la mañana.
- Omasu: Bien! Entonces todavía hay tiempo, nos acompañan a desayunar verdad? [Les dice con una gran sonrisa]
- Kenshin: Claro! Nos encantaría, verdad Kaoru? [Voltea a verla sonriendo]
- Kaoru: Eeeeeh… claro! [Dice esbozando una leve sonrisa]
- Omasu: Que bueno! Entonces los esperamos para desayunar! Nos vemos en unos minutos![Sonríe gustosa y se retira cerrando la puerta tras de si]
- Kenshin: Kaoru? [Le pregunta un tanto preocupado ya que desde que Omasu los invitó a quedarse para el desayuno su sonrisa se fue opacando y ahora se había quedado viendo fijamente a la puerta con mirada seria]
- Kaoru: Eh? [Voltea a ver a Kenshin aún con su mirada perdida]
- Kenshin: Qué tienes? [Se acerca a ella y le toma ambas manos mirándola fijamente a los ojos, con una mirada un tanto preocupada pero al mismo tiempo dulce y acogedora]
- Kaoru: Yo…. [No logra mantener su vista fija en Kenshin, de nuevo al sentir esos hermosos y tiernos ojos mirándola, baja el rostro tratando de evitarla]
- Kenshin: Kaoru… sé que no quieres ver a Misao… [Kaoru sube su mirada por un instante sorprendida porque Kenshin acaba de dar en un punto clave, cuando de nuevo, se topa con esos preciados ojos violeta mirándola profundamente, no resiste y una vez más, baja su rostro, él entonces la observa con ternura, suelta sus manos, y la atrae hacia sí, abrazándola con gran cariño] Lo que pasó… ya pasó… si hiciste algo malo, ya no hay nada que hacer [Le dice en tono suave y comprensivo, a Kaoru le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo… por qué le dice eso? A caso… él lo sabe?]
- Kaoru: Por… qué...
- Kenshin: Te digo eso? [La interrumpe completando su frase]
- Kaoru: Si… [Dice a penas en susurros sin corresponder el abrazo de su preciado pelirrojo, y sintiendo que no merece ese gesto de su parte]
- Kenshin: Si causaste algún mal… ya está hecho, no puedes volver por el tiempo y corregir lo que hiciste, tengo razón no? [Le habla en el mismo tono de antes]
- Kaoru: Si… pero… qué… tiene que ver… eso conmigo? [Dice de nuevo entre susurros]
- Kenshin: Kaoru… te conozco… te conozco más que a nadie, sé lo que significan tus gestos, tu mirada, tu forma de hablar, sé cuando te sientes mal o cuando algo te molesta, y esa mirada distante, y esos ojos tristes me dan más información de la que crees… [La atrae más hacia él]
- Kaoru: Pero… yo…
Qué debe contestarle? Qué debe decirle? Ni siquiera ella misma lo sabe, qué pasaría si le dice la verdad? Qué pasaría si no lo hace y como ahora lo teme, él lo sabe y está conciente de que lo engaña?, Cómo la mirarán esos hermosos ojos violeta ante la confesión de la verdad?, Qué pensará él de ella?... todos sus sentimientos e ideas se revuelven en su cabeza en cuestión de segundos aún cuando a ella le parecía una eternidad… aún cuando el daño que causó no fue dirigido directamente a Kenshin, ella le mintió… nunca le había mentido o engañado anteriormente… tampoco quería causarle tal daño a Aoshi… solo era un pequeño castigo… ella nunca esperó que a él le afectara tanto… y mucho menos esperaba que Misao se hubiera…"emocionado" a tal grado con eso y que aún siguiera con la idea de hacerlo sufrir…
- Kaoru: Ken…shin… [El al escuchar su nombre con voz entrecortada y sumamente triste y apenada de parte de Kaoru… de "su" Kaoru… después de hacía ya mucho tiempo de no escuchar tal tono de voz en ella, la abraza con más fuerza atrayéndola lo más que puede a su cuerpo…] yo… no quise…[susurra esforzándose] es que… estuve… de acuerdo pero… nunca creí… que todo… llegara a éste punto… creí… que podría controlarlo… pero… nunca… tuve nada bajo control…[Su tono de voz se volvía tembloroso a medida que hablaba, sintiendo como su garganta se estrechaba poco a poco]
Kenshin solo se limita a acariciarle la espalda a Kaoru con suavidad y ternura, como un gesto de cariño, para confortarla, para hacerle entender que no está enfadado, que solamente quiere que ella se sienta mejor…
- Kaoru: Siento mucho… haberte mentido… siento mucho… haberle… causado tanto daño a Aoshi…. [Dice de nuevo entrecortada pero ahora por los sollozos que salían de su garganta que al mismo tiempo daban paso a unas cuantas lágrimas que surcaban sus mejillas] vine para… ayudar y… mira lo que hice… solo… solo empeoré las cosas… y… ahora… me… voy… dejando todo… de cabeza… si… no me hubiera metido… si… Misao… no me hubiera convencido en lo de la venganza… si yo… hubiera… pensado más en las consecuencias…
- Kenshin: Si tú fueras Dios para arreglar las cosas… si pudieras predecir el futuro para saber lo que pasaría…. si pudieras viajar en el tiempo y hacer que Aoshi nunca hubiera dejado a Misao… o que Okina nunca hubiera muerto… Kaoru… deja de compadecerte… deja de pensar en cosas que pudiste haber hecho, o que no debiste hacer, por más que desees que las cosas no hayan pasado, seguirán igual, todos cometemos errores… tomamos decisiones equivocadas… y como cualquier ser humano… nos arrepentimos de ellas… si no lo sabré yo… pero Kaoru… aquí el punto es… que aunque tú dices que no ayudaste, si lo hiciste, de no ser por ti, nunca nos hubiéramos enterado de lo que cambio tanto a Misao, Aoshi nunca hubiera sabido contra qué clase de dolor tendría que enfrentarse, las cosas del corazón son muy complejas… y a personas externas al conflicto, como lo somos tú y yo… nos resulta difícil entender y ayudar a que las heridas sanen… si, empeoraste las cosas… aunque no lo sé… creo que de todas formas si todo seguía igual, no tardaría mucho en que la bomba explotara, tal vez solo adelantaste el proceso… pero ahora… no tienes por qué seguirte lamentando, las cosas ya están hechas, anda, piensa en lo que discutimos ayer, por más de los que deseáramos ayudar y dijéramos lo que dijéramos, ahora, nada de lo que hagamos podría hacer que la pelea terminara, ya no está en nuestras manos, dejemos que ellos arreglen sus propios problemas, eso no quiere decir que no nos importa lo que les pase, solo estamos dejando que las cosas sigan su curso, los estamos dejando de presionar… verás que todo va a arreglarse…. [Las palabras de Kenshin sonaban tan sabias… tan profundas… tan compresivas… tan… de él…] No te culpes más… deja de sentirte mal… Kaoru… por algo así no voy a dejar de amarte como lo hago… te entiendo más que nadie…
Kaoru siente en su pecho su corazón latir más rápido, y sus lágrimas siguen fluyendo pero ya no de tristeza o culpabilidad, si no de tranquilidad, ahora se siente mucho mejor…. Las palabras que Kenshin le había dicho, eran muy ciertas, llenas de cariño y apoyo hacia ella, en verdad le afirmó que había hecho algo malo, pero al mismo tiempo la reconfortaba como nadie sabía hacerlo más que él, dejó que sus palabras derrumbaran la barrera de culpabilidad y que lograran tranquilizarla, él en ningún momento dejó de hablarle con dulzura y completa compresión, el sentir su abrazo y sus suaves caricias en su espalda terminaron en hacerla sentir mejor… entonces abraza a Kenshin y recuesta su rostro sobre su hombro, sus lágrimas empiezan a secarse y su corazón a latir con normalidad, su frase de "no voy a dejar de amarte como lo hago", la tranquilizó enormemente, sabía que sus palabras eran reales, sus gestos eran reales, él la amaba e iba a estar con ella ante cualquier situación, es cierto… nadie la entiende como él… ya que pudo saber a ciencia cierta su principal molestia, lo que él pensara de ella… lo que sintiera o dejara de sentir hacia ella…
- Kaoru: Gra….cias…. [Susurra en voz más tranquila]
- Kenshin: No tienes nada que agradecer… [Le dice dulcemente]
- Kaoru: Pero… Kenshin…. [Se suelta un poco de su abrazo y lo mira a los ojos aún con tono de voz y mirada preocupada] Misao… Misao aún planea seguir vengándose de Aoshi…
- Kenshin: Pero… por qué? Qué planea hacer? [Le pregunta contagiándose un poco de la preocupación]
- Kaoru: No lo sé… me dijo que tenía planeada otra cosa, pero cuando le dije que ya no la ayudaría no me dijo de qué se trataba, ella hará lo posible para que Aoshi sufra y se vaya para siempre del Aoiya…
- Kenshin: Pues… ahora… solo podemos advertirle… como te dije… todo depende únicamente de ellos dos….
¬¬Luego¬¬
Cuando Kenshin y Kaoru llegaron al comedor, ya todo estaba servido, y todos estaban esperándolos alrededor de la mesa, no era un simple desayuno, había mucha comida, gyoza, norimahi, y otros platillos…
- Omasu: Bienvenidos! [Les recibe en la puerta diciendo la frase al unísono junto con los demás onnis, claro a excepción de Misao, los conduce a su puesto alrededor de la mesa]
- Kaoru: Pero… qué es todo esto? [Observa a la mesa y la comida un tanto sorprendida]
- Okon: Es que el viaje es muy largo, así que pensamos que un buen desayuno les daría fuerzas para el viaje. [les explica sonriendo ampliamente]
- Kenshin: No debieron haberse molestado. [Dice un Kenshin un tanto apenado ante tal agradable gesto]
- Aoshi: Vamos Himura, no vas a despreciarnos verdad? [Le dice en tono tranquilo pero siempre evidenciando un poco el cambio de actitud con respecto al Aoshi que había regresado al Aoiya por la mujer que amaba]
- Kenshin: No! Claro que no!, en verdad se los agradezco mucho [Sonríe inclinándose un poco en señal de gratitud]
- Kaoru: Así es, es un gesto muy lindo de su parte, gracias! [Hace igualmente una leve reverencia]
- Omasu: Iie! Iie! No fue nada, lo hicimos con mucho gusto en verdad [Sonríe gustosa ya que a ambos les había agradado la sorpresa]
- Misao: Si bien… ya podemos empezar a comer? [Dice en tono cortante y con mirada un tanto disgustada, se notaba que estaba particularmente molesta esta mañana]
- Aoshi: Siempre de aguafiestas... [Susurra el ex-okashira en tono serio y tranquilo, haciendo que la mirada de Misao se fijara fuertemente sobre él, queriendo matarlo si pudiera en ese momento, recibiendo al mismo tiempo como respuesta una mirada tranquila y una sonrisa insensible de parte de Aoshi]
- Kenshin: Eh..eh… hai… hai… empecemos a comer! [Dice con una amplia sonrisa y gesto amable al observar la guerra que se armaba entre Aoshi y Misao ante sus ojos, todos se sientan a la mesa, agradecen y empiezan a comer]
¬Misao:¬ Kaoru no me gustó nada que anduvieras de soplona con tu amado Kenshin, solo recuerdo lo que estuvieron hablando antes de venir y me dan asco, hice bien en ir a espiarlos ésta mañana y apresurarme para venir al comedor antes que ustedes, de igual forma, no importa lo que le digan a Shinomori, ya sabe que estoy jugando con él, no tengo nada que ocultar, pero lo que digan no va a hacer que deje de caer en mi trampa, una vez ustedes dos se hayan ido, seré más insistente con él, y no solo por las noches…
¬¬Luego¬¬
-Buen viaje!-
Se escuchaba a la distancia mientras la pareja de Tokio volteaba hacia atrás y ondeaban sus manos sonrientes mientras le daban el último adiós a los onnis que los despedían a la puerta del Aoiya…
-Saludos a todos! Cuídense!- Gritaban los ninjas al ver que sus amigos desaparecían entre la multitud…
El tren que los llevaría de vuelta a casa estaba por salir, habían llegado justo a tiempo para alcanzarlo, ambos se despiden de Aoshi quien los había acompañado hasta la estación, luego del desayuno, Misao no quiso despedirlos, y tanto Kenshin como Kaoru habían insistido en que no se molestaran en acompañarlos, ya que tenían un restaurante que atender, Aoshi se ofreció a acompañarlos a la estación, se habían tomado muchas molestias por él y los demás, no sería de buena cortesía y mucho menos de buenos amigos, el dejar que se fueran solos.
Abordan el tren quedándose en la parte de atrás del último vagón para terminar de despedirse de Aoshi, ondulan sus brazos nuevamente en señal de despedida mientras el tren va dejando el lugar, observan a la distancia a un Aoshi que se despedía de igual forma, pero con rostro serio y mirada distante, mientras sentían que las cosas se complicarían más a partir de ese momento; aún cuando hubieran deseado quedarse, nada más podían hacer que no hubieran intentado, tan solo esperaban y deseaban que las cosas se arreglaran de la mejor forma posible. Ahora su hogar los aguardaba y sus amigos esperaban su regreso, sería difícil continuar con sus vidas de siempre sabiendo que dejaban en Kyoto un enorme problema sin una mínima luz de esperanza, pero se arreglaría, tenía que arreglarse, sus mejores deseos quedaban con ellos… esperando desde ese momento, la pronta llegada de las noticias del conflicto que dejaban pero no abandonaban…
La estación lucía diminuta cada vez, hasta que fue desapareciendo a la distancia siendo reemplazada por la vista de la hermosa ciudad que abandonaban y las personas que dejaban en ella… a las que dejaban de cuerpo y presencia…pero nunca de corazón…
¬¬¬¬ Días Después ¬¬¬¬
Era ya muy tarde y la oscuridad de la noche cubría con su manto a todo Kyoto, era noche de luna nueva por lo cual, era profunda y silenciosa.
Dentro del Aoiya todos dormían profundamente, todos excepto por una sombra que deambulaba de un pasillo a otro, recorriendo cada cuarto y asegurándose que los habitantes estuvieran dormidos. Una vez llegando a su destino, abre sigilosamente la puerta de una de las habitaciones, cierra tratando de hacer el menor ruido posible, se pone de rodillas y se arrastra por el piso con sus manos por delante para poder ubicar con su tacto a la persona que yacía dormida en la habitación. Sus manos sienten la suavidad de las sábanas tibias que envolvían a su presa, recorre sutilmente con su mano la figura bajo ellas para encontrar la posición del cuerpo y ubicar su rostro, se acerca más mientras va descubriendo lentamente de sus sábanas a su apacible objetivo, una vez descubierto, se va sentando lenta y sutilmente sobre su cintura, se recuesta suavemente sobre su pecho y su rostro se acerca lentamente al de aquél que aún yacía dormido, su respiración se hace más profunda y haciendo que de su boca salga su aliento de forma seductora, va recorriendo el rostro de su presa haciendo que en ciertas partes, sus labios rozaran sutilmente con aquél rostro perfecto que a pesar del tiempo y las circunstancias era suave y hermoso, aún cuando no quisiera aceptarlo…
Las reacciones de la indefensa presa no se hicieron esperar, sus labios dibujaban entre sueños pequeñas sonrisas y sus ojos se movían aún cerrados en conjunto con sus cejas como si disfrutara de una ilusión nocturna, temeroso de que al abrir sus ojos las agradables sensaciones desaparecieran… La furtiva y sigilosa cazadora estaba conforme con tales reacciones, pero no se detendría hasta lograr su objetivo, sus labios pasan rozando sutilmente por los del durmiente, para luego empezar a formar con ellos suaves besos que iba depositando a lo largo de de su mejilla, hasta que en un punto, fueron bajando lentamente, recorriendo cada centímetro del cuello del ahora no tan dormido Aoshi quien inconcientemente suelta un pequeño y casi inaudible gemido entremezclado con un profundo suspiro como respuesta a tales caricias, la sigilosa y joven ninja sonríe levemente, si aún no había convencido a Aoshi de sus habilidades como tal, hoy mismo se convencería, nadie lo habría sorprendido de tal forma en ningún momento, y menos llegando a tal grado sin terminar de despertarlo, sigue con sus besos a un costado del cuello del ex – okashira, mientras una de sus manos surca su pecho desnudo por debajo de su yukata con un movimiento sutil y sensual.
- Aoshi: Mi…sa…o…? pero qué….? [A penas susurra entreabriendo sus ojos y siendo interrumpido por su visita inesperada]
- Misao: Sssssshhhh….[Deja de besarlo para colocar su rostro frente al suyo y su mano libre coloca su dedo índice sobre los labios del sorprendido onni] no digas nada… [Le sonríe con picardía mientras su otra mano continuaba las caricias sobre el pecho de Aoshi]
- Aoshi: … [La observa profundamente a los ojos, tanto los suyos como los de ella se habían acostumbrado ya a la oscuridad hasta el punto de verse mutuamente; el onni voltea su rostro a un lado para liberar sus labios de la sutil presión ejercida por el dedo de Misao] Qué rayos crees que estas haciendo?...
- Misao: Qué estoy haciendo? Que no lo ves? O… debería decir… sientes? [Sonríe con picardía mientras su mano seguía jugando por todo el pecho de Aoshi con gran sensualidad, su mano libre toma su barbilla y hace que la vea a los ojos al instante en que le ofrece una sonrisa picara pero al mismo tiempo reflejaba un toque un poco malévolo] a caso no te gusta?.
Aoshi la miraba a los ojos con intensa profundidad, lo había tomado desprevenido, su capa de hielo no estaba lista en esos momentos. Que no le gusta? JA!, claro que le gusta sentir la calidez y la suavidad de su mano recorrer su pecho en forma de tales caricias, pero claro que no iba a decirle tales cosas, se supone que él ya no la quiere, que ya no le importa lo que ella haga ni lo que piense, mucho menos lo que siente, cómo va a seguir enamorado de una mujer con un corazón de roca sólida, con una verdadera mirada tan fría que parecía que la suya propia tiempo atrás era insignificante al compararlas…
¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬
Recuerda… recuerda… a ella no le importas en lo absoluto, solo esta jugando contigo… con qué propósito está haciendo éstas cosas solo ella lo sabe, pero es seguro que no trae nada bueno para ti…
(La mente de Aoshi junto con su conciencia traían a su cabeza los recuerdos de los últimos días. Habían pasado ya 2 semanas desde que Kenshin y Kaoru habían dejado el Aoiya, y, sin esperar mucho tiempo, Misao entró en acción con su plan, el propio día de su partida, cuando Aoshi regresó de despedirlos, encontró a una Misao sexy y provocativa de nuevo en su habitación, a quien le costó sacar más que la última vez, estaba completamente a la caza de él, cada día, a toda hora, siempre y cuando Aoshi estuviera solo y nadie observara, se acercaba a seducirlo de todas las maneras que se le ocurrían y él seguía rechazándola y alejándola con sus miradas frías y penetrantes, con palabras cortantes y todo lo que se le pasaba por la mente, cada vez, cada día, era más y más difícil para él alejarla, no solo por la insistencia de Misao, si no también porque sus astutas y seductoras acciones avivaban un sentimiento dentro de Aoshi, no solo era deseo, tampoco solo lujuria, era otra cosa, una cosa más fuerte…. Amor? No… no podía ser eso, era bastante confuso, nunca dejaron de discutir, cuando estaban los demás presentes eran como perros y gatos, ninguno se daba por vencido frente al otro.
Kenshin y Kaoru le habían advertido en la estación de que Misao estaba planeando algo para seguirlo lastimando, y ahora comprendía mejor el por qué de sus actos, pero ella qué ganaría con su juego?, en un momento peleando, al otro tratando de seducirlo, él mismo se estaba cansando, era una presión constante)
Olvídala… tienes que olvidarla… la Misao de la cual te enamoraste ya no existe, ella murió… la Misao que está ahora frente a ti la mató… por qué diablos no quieres entenderlo?... no… si lo entiendes… lo entiendes perfectamente… el caso es que no quieres aceptarlo… no quieres ver la realidad que tienes ante tus propios ojos, la cruel realidad que probaste en carne propia hace poco tiempo…
Estúpido… estúpido… el estúpido corazón que ganaste en estos años te está debilitando… te está haciendo vulnerable… dónde quedaron los años en los que nada te importaba más que el poder y el título de "el más poderoso"? Dónde quedó esa arrogancia, ese orgullo de asesino?…
Murió… claro que murió… tu mismo emprendiste el viaje para que muriera, para deshacerte de la barrera que te ataba al mundo de la culpabilidad, para tratar de olvidar o al menos de lavar un poco la sangre que aún manchaba tus manos, de recordar no con pesar si no con alegría los rostros de tus compañeros caídos…
Sacrificio… fue un sacrificio… si… sacrificaron sus vidas por salvarte, por eso te empeñaste aún más en tu meta, pero no lo lograste… battousai… Himura… él... trajo a ti el pesar de alguien que te esperaba en casa, de alguien que te amaba, que derramaba lágrimas tan enormes como la luna al saber que podrías morir en la batalla… la recordaste… si… la misma persona que te vio hiriendo de muerte a su abuelo… la persona que te observó no con odio pero si con tristeza… la que no te reprochó nada… la que solo te hizo una simple pregunta…"¿por qué?"… la única que a pesar de todo seguía creyendo en ti, la única con el corazón tan grande como para seguirte queriendo a pesar de todo… la persona… por la que cambiaste tu mirada de asesino… la que te esperaba en casa… la persona por la cual regresarías con vida de esa cruel batalla…
Búsqueda… ella te buscó… te buscó durante años… y al tenerte cerca te siguió buscando porque sabía que dentro de ese ser distante y frío estaba alguien que necesitaba ser amado, alguien que pedía con gritos silenciosos una tierna mirada, una sonrisa, un gesto amable, un recordatorio de que la vida no era muerte, solo tenías que aprender a verla con ojos diferentes…
Sonrisas… tiernas y alegres sonrisas… iban ablandando tu corazón poco a poco, las mismas que derribaron tu muro infranqueable y te dejaron ver claramente por primera vez que realmente la amabas, la única persona que logró tocar profundamente tu corazón…
Indigno… eras un indigno… no merecías a esa hermosa persona a tu lado… cómo podrías estar con ella cuando le causaste tanto pesar? Cuando aún sentías la culpabilidad de tantas muertes sobre tus hombros, la sangre deslizando por tus manos, cómo ibas a estar con ella cuando ni siquiera podías decirle que la amabas?, aún cuando tu corazón rebalsaba de sentimientos por ella tu cuerpo no respondía, tu mirada seguía indiferente, tus labios no podían sonreír, tu boca no podía tan siquiera susurrar alguna palabra con ternura…
No lo merecía…ella no merecía el destino de estar con alguien totalmente contrario a ella, por eso decidiste marcharte, ella podría encontrar a alguien que la amara y que pudiera decirle y demostrarle cuan importante era, te ibas para no volver… pero luego decidiste irte para convertirte en una persona digna de ella, de su mirada transparente y viva, de su sonrisa tierna y resplandeciente… volverías cuando estuvieras listo… cuando hubieras conseguido tener un corazón tibio y sin barreras… cuando pudieras decirle sin restricciones cuanto la amabas, cuando pudieras verla a los ojos con ternura y lograras sonreír…
Fallaste… fallaste! Por qué no lo entiendes? Ya todo acabó, volviste muy tarde, pasó mucho tiempo, ella te necesitó y no estuviste para ayudarla, para consolarla… que tarde comprendiste que el cambio que buscaste pudiste haberlo hecho junto a ella… ella siempre vio a través de toda tu gruesa capa de hielo… por qué no la dejaste ver ese día? Ella te hubiera comprendido aún sin miradas tiernas, sin una voz dulce, sin gestos delicados, tú mismo sellaste tu destino ese día… y ahora después de tanto tiempo y de tantos sufrimientos vienes como si nada esperando a que ella siguiera igual que siempre? JA! Tu estúpido corazón te hizo esperar demasiado, ahora solo encontraste lo que merecías…
Lo merecía… realmente todo eso lo merecía?... cada gesto… cada mirada… cada palabra… lo merecías? En parte tal vez si… pero ella se pasó de la raya… jugó contigo… sigue jugando contigo… pero tú… tú no te quedas atrás…
Idiota… SI! Eres un idiota! Por qué no te largas de una buena vez de éste maldito dojo? Por qué sigues sufriendo como mártir por su amor no correspondido? Te haces el fuerte pero no lo eres… NO LO ERES!... "estoy arto de esto" ah si? Lo dices y por qué sigues aquí dentro metido como un idiota?... "qué me importa lo que le pase"… ah si? Y si no te importa por qué sigues empeñado en ella para que vuelva a ser la de antes?... si ya no te interesa… si ya no la quieres… por qué no te la quitas de encima y terminas su estúpido juego de una vez por todas? Por qué no le dices que es una hipócrita, que es una tonta si cree que podrá jugar contigo una vez más, por qué no la echas de tu cuarto de una buena vez?...
¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬/¬
¬Aoshi:¬ Porque la amo… porque aún la sigo amando… porque la quiero más que a nadie… no puedo fingir… no puedo bloquear el sentimiento… aún cuando le tengo rencor por lo que ha hecho… no la dejaré… no la dejaré una vez más… por eso sigo aquí… por eso… por eso no me importa lo que pase… si ella una vez pudo ver sobre mi capa de hielo… yo haré lo mismo… no me interesa si para ella soy un juego… para mi… ella es mi realidad…mi razón de seguir viviendo… es tiempo de que le pruebe cuanto la amo, cuanto estoy dispuesto a soportar y a hacer por ella… se lo probaré… se lo probaré….
Pasaron tan solo unos segundos desde que Misao le había hablado, ella lo seguía observando profundamente, y su rostro aún dibujaba su sonrisa picara y un tanto malvada. Su expresión cambió un poco al darse cuenta que la mirada de su presa fue cambiando gradualmente… ya no parecía fría y distante… siempre era profunda… pero de forma diferente… parecía como si se estuviera ablandando poco a poco… empezaba a reflejar gran ternura y cariño… sus caricias en el pecho de Aoshi cesaron instantáneamente, su sonrisa se borró para dar paso a un rostro serio con mirada un tanto sorprendida…
¬Misao:¬ Por qué me ve de esa forma? Se supone… se supone que tiene que estar molesto…no…NO! Qué diablos le está pasando?... me esta viendo de la misma estúpida forma en que me vio antes cuando fingí amarlo y ser la de antes… por qué me ve de esa forma? Por qué?... a caso él quiere jugar también conmigo? Cree que voy a caer en la trampa de que me ama? Él solo regresó para hacerme la vida imposible, solo vino porque extrañaba a la estúpida niñita que era antes, solo quería verme derrotada y llorando, suplicante que volviera, que le dijera nuevamente que lo amaba…él ama a la Misao que era, no a la que soy… él no puede amarme realmente… no puede!... si le dolió lo que le hice antes fue porque lo engañé fingiendo ser la de antes… no porque sintiera verdaderamente algo por mi… pero… y si me quiere realmente? Qué me importa lo que sienta?, a él no le importó lo que yo sentí.
Aoshi la observa a los ojos con mirada profunda y reflejando inmenso cariño y ternura, posa delicadamente una de sus manos sobre el suave rostro de Misao, acaricia su mejilla con gran sutileza; ella permanecía de la misma forma, sumida en sus pensamientos aún no podía comprender por qué reaccionaba así, ese no era parte de su plan… cómo tiene que responder?...
- Aoshi: Por qué?...
Le pregunta entre susurros recordando esa simple pregunta que ella misma le hizo tiempo a tras cuando peleó contra Okina, ahora él también quería saber los motivos, no era solo porque lo odiaba, tampoco solo porque deseaba que se fuera del dojo, había otra cosa, algo más que la hacía actuar de esa forma tan despiadada con él…
- Misao: De… qué hablas?...
Se aleja del rostro de Aoshi escapando del mismo modo de su suave y sutil contacto, sigue sobre él y lo observa a los ojos sin divagar su mirada, con esos simples gestos no iba a derrotarla, pero si la habían dejado un poco perpleja, recordó y sintió la misma sensación de cuando entró a su habitación para seducirlo la primera vez y él la miró con profunda frialdad como hacía años atrás la miraba siempre, por qué después de tantos años de odiarlo y maldecirlo seguía provocando sensaciones extrañas dentro de ella?..
- Aoshi: Por qué haces esto? [Le habla dulcemente sin dejar de mirarla profundamente con esos mismos sentimientos, con esos hermosos y expresivos ojos azules]
¬Misao:¬ Ahora entiendo… solo está haciendo todo eso para molestarme, para sacarme de mis casillas y me vaya a mi habitación… si quieres hacer que me arrepienta vas a estar muy equivocado…
Se acerca nuevamente a Aoshi y recorre todo su rostro acariciándolo con sus labios, su mano nuevamente emprende su recorrido sensual sobre el pecho de Aoshi…
- Misao: Qué…importa… eso? [Le susurra seductoramente con sus labios sobre los de él]
- Aoshi: Todo… esto…es solo parte de… otro juego… verdad?... [Susurrándole y embriagándose poco a poco de los suaves y tiernos labios de la okashira]
- Misao: Eso te parece?...
Baja sus labios por la barbilla de Aoshi, luego por su cuello, llegando hasta su pecho donde da pequeños besos, levanta su rostro y observa como él la miraba… por qué esta vez no se está resistiendo?... no lo sabe y en verdad no le importa, que se resistiera era parte de la diversión, pero si no… igual seguiría adelante con su plan.
Se va moviendo poco a poco de la cintura de Aoshi hacia sus pies, deja de mirarlo para que sus labios pudieran seguir besando su pecho desnudo sensualmente, mientras va más abajo, sus manos van abriendo cada vez más su yukata al mismo tiempo que lo acariciaba, y así dándole paso a sus besos seductores, llega a la cinta que sostiene su vestimenta, levanta un poco su rostro y observa como Aoshi la miraba, siempre lleno de amor, de ternura, en verdad esa mirada la está desesperando, pero bien, si él no opone resistencia, entonces seguirá adelante, desenlaza la cinta lentamente, mientras lo miraba con picardía y sonreía maliciosa mientras mordía seductoramente su labio inferior, una vez desatada, sus manos reanudan su paso por el pecho del onni acariciándolo suavemente mientras iban abriendo cada vez más su yukata, sus labios acompañaban las caricias y depositaban pequeños pero sensuales besos sobre su pecho, luego su abdomen, llegan a su ombligo donde se detienen para rodearlo sin dejar de besarlo una y otra vez, mientras sus manos se ocupaban de caricias menos discretas recorriendo su pecho y cintura, al mismo tiempo pudiendo sentir el respirar más agitado de su nuevo juguete , se quita de sobre él solo para terminar de extender su yukata a ambos lados de su cuerpo, dejándola ver de esa forma, el cuerpo de Aoshi semidesnudo contando ahora solo con su ropa interior, y las mangas que aún envolvían sus brazos…sonríe nuevamente con picardía…
Sutilmente, hace que el dedo índice de su mano derecha vaya rozando lentamente la piel de Aoshi, desde la punta de su pie, pasando por su pierna, abdomen, pecho y cuello, hasta llegar a depositarse suavemente sobre sus labios, dibuja su figura sobre ellos, tan suaves y hermosamente formados, no sabía por qué, pero sentía algo extraño hacia ellos, atracción? No… no puede ser…
Poco a poco va haciendo que uno de sus brazos vaya saliendo de la prisión de su manga, para ello, recorre todo el brazo de Aoshi, siente sus manos deslizar sin problemas sobre su piel surcando sobre ella su bien formada musculatura, al menos su viaje le sirvió de algo más… no solo para hacerse un idiota… hace lo mismo con su otro brazo, hasta lograr que quede completamente sin la molestia de esa estorbosa yukata, sin darse cuenta, ella misma observaba de pies a cabeza a su presa frente a ella, aún cuando las crueles batallas habían dejado evidencia sobre su cuerpo, las señales eran prácticamente mínimas, en 5 años, su cuerpo había cambiado tanto que ellas parecían simples y pequeños rayones que no restaban absolutamente nada de atractivo a aquél cuerpo perfecto…
¬Misao:¬ Perfecto? Cómo que perfecto? Qué diablos estoy pensando… él no tiene nada que merezca esa palabra…
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Perfecto… claro que es perfecto… solo míralo… tienes que estar ciega si no logras reconocer eso, sus fuertes brazos y piernas, su pecho y abdomen hermosamente formados, sus labios suaves y atrayentes, y esos ojos profundos pero ahora vivos y destellantes… si no quieres fijarte en su físico… mira más adentro… ningún otro hombre te hubiera aguantado tantas rabietas e insultos sabes?...
No lo hizo… claro que no lo hizo! Qué querías que se aguantara toda la rabia, el sufrimiento, la tristeza, desesperación, angustia, decepción, y todo eso mezclado y machacado cada vez más por tu brillante mentecita sin tan siquiera explotar tantito? El no regresó a ti como el hombre con el que peleas y discutes y haces competencia por quién es más frío, arrogante y mejor para los insultos, él era así como lo estas viendo ahora, con ojos profundos y tiernos, voz dulce y amable, sutil y sensible… no lo recuerdas?
Es un idiota…todos somos idiotas a veces, tú misma eres una idiota, y sabes por qué? Porque no quisiste ver el cambio en él, no le diste importancia, él reconoció que fue un idiota, pero tú no quieres aceptar tu propia culpa… si según tú él arruinó tu vida, y tú qué estas haciendo con la de él?, estas echando a la basura todo por lo que él luchó en éstos años…Que no entiendes que cambió tan radicalmente por ti?, que está aquí solo por ti, que te aguanta y soporta tanto porque te ama a pesar de todo lo que le haz hecho…
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¬Misao:¬ BASTA! No necesito una estúpida conciencia que se esté entrometiendo en mis planes, en lugar de estarme reprochando lo que hago deberías de recordarme y tenerme más presente por qué lo hago… mi decisión de hacerlo sufrir y vengarme de él es irrevocable, desde el momento en que me rechazó, desde el momento en que no estaba cuando lo necesité, desde que Okina murió en mis brazos, 5 años he esperado por desquitarme, y no pienso olvidar toda la angustia y el sufrimiento solo porque él ya tiene un corazón nuevo…
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Dolor… inmenso dolor, cuando observaste su rostro inexpresivo ante la confesión de tu amor, tu corazón achicándose cada vez más al observar su falta de interés… era falta de interés? Falta de amor? Falta de sentimientos?... habías esperado tanto tiempo por él, habías pasado tantas cosas por él….
Búsqueda… lo buscaste… tanto tiempo, recorriste tantos lugares por encontrarlo, lo estuviste buscando y esperando desde que él se fue dejándote a cargo de Okina, eras pequeña no podías hacer nada más que esperar, y esperar… desear que tu querido Aoshi-sama regresara, el tiempo pasó y fuiste capaz de valerte por ti misma y tomar la decisión que determinaría tu vida, estabas harta de esperar, saldrías a buscarlo, no te importaba si tenías que recorrer todo el Japón, lo buscarías, y lo encontrarías, lo traerías a casa de nuevo y como lo habías soñado siempre, estarías a su lado, y lo amarías…
Amar….lo amabas… lo amabas como ni tú misma te dabas cuenta, no era una simple cariño u obsesión de una pequeña niña hacia su sempai, ese cariño creció y creció, aún cuando no lo tenías cerca, su recuerdo, su rostro, todo lo que lo hacía ser él, incluso su carácter, era atrayente, hermoso, lindo como nadie que habías conocido, descubriste que querías estar a su lado toda tu vida, sin importar lo que pasara o lo que él pensara, lo amabas… cuanto lo amabas… y por eso emprendiste tu viaje hasta que lograste dar con él…
Hielo… ojos y corazón de hielo… encontraste en él cuando después de mucho tiempo pudiste verlo frente a frente nuevamente, mirada distante, semblante de asesino, manos manchadas con sangre de tu querido abuelo, voz profunda y cortante, no… él no era tu Aoshi-sama, no era el mismo que recordabas, el que se preocupaba por ti, siempre fue reservado, pero nunca así, cómo pudo hacerle eso a Okina? Por qué?... por qué?...y luego escuchar esas desgarradoras palabras…"no me veas… no quiero ver nunca más tu rostro otra vez…"
Tristeza… profunda tristeza, Hannia, Beshimi, Hiotoko, Shikiyou… no solo ellos estaban muertos, el Aoshi que tú recordabas, también había muerto, tu corazón se hacía pedazos, pero ante la falta de Okina y el desprecio de Aoshi, te auto-nombraste la nueva Okashira de los Oniwabanshu, ya que el mismo Aoshi había traicionado y deshonrado ese título, tú lucharías, y sacarías a tu gente adelante, no importaba lo que pasara, tampoco contra quiénes ibas a tener que pelear, lucharías y acabarías con todos tus enemigos, aún cuando se tratara del propio Aoshi.
Lágrimas… enormes lágrimas, rodaron por tus mejillas el día en que Okina le pidió a Himura que acabara con Aoshi, no querías que eso pasara, no querías que muriera, cómo podrías vivir sin él? Una cosa era no tenerlo cerca, y otra era que dejara de existir, no… él no podía morir… ahí mismo te diste cuenta, no podías estar sin él, no querías pasar tu vida sin él, lo amabas, cuanto lo amabas! Solo querías verlo regresar a salvo, lo seguías amando como a nadie, deseando que se arrepintiera y volviera con el resto de onnis… que volviera contigo… nunca antes habías llorado como ese día, nunca antes habías perdido tu control…
De qué sirvió?… de qué sirvió buscarlo tanto? de qué sirvió que regresara con una mirada menos distante, de qué sirvió que Himura lo haya convencido de regresar, de qué sirvió, si aún así permanecía fuera de tu alcance, te alegraste de tenerlo en casa, te enamoraste cada vez más de él, tomaste la decisión de darle tu corazón aún más de lo que ya lo poseía… de qué sirvió? Lo dejó caer al suelo y quebrarse en mil pedazos, se fue… te dejó sola… otra vez… no le importó lo que sintieras, ese inmenso dolor y tristeza solo fue superado por la muerte de Okina, ya era suficiente perder a tus 2 personas más queridas, ya era suficiente de tanto sufrimiento y angustia, de tanto dolor y desesperación, ya era suficiente de tanto llorar…
Maldito… maldito mil veces… maldito el día en que te enamoraste de él, en el que regresó, en el que le dijiste que lo amabas, nunca más volverías a llorar por nadie, a esperar por nadie, a confiar en nadie, no volverías a soportar un dolor igual, de qué servía tener un corazón cuando en lugar de alegrías te trae solo tristezas y angustias? De qué sirve tener sentimientos?...
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¬Misao:¬ Por eso… por eso quiero vengarme, por tanto dolor, por tanto sufrimiento…y aún… cuando él me diga que me ama… sé que no lo hace….sé que nunca me ha amado realmente… nunca lo hizo… y ahora tampoco… por eso pienso jugar así con él, por eso iba a seducirlo y a dejarlo apreciar y sentir lo que hubiera podido ser suyo, lo que se perdió… lo dejaré cada vez con ganas de más, y cuando él ya no resista y quiera que sea suya, entonces lo seguiré seduciendo para que vea por última vez lo que nunca será suyo…
Por estar sumida en sus pensamientos la Okashira ni siquiera se dio cuenta que Aoshi estaba sentado frente a ella y la veía profunda y amorosamente con esos lindos ojos azules, una mirada que reflejaba su corazón abierto de par en par, una mirada que Misao no entendía cuando regresó de lo profundo de su mente a su realidad, lo veía ahí, frente a ella, con una mirada que ella nunca había visto en él, ni siquiera cuando fingió ser la de antes, no podía despegar sus ojos de los de él, era una mirada fascinante, extaciante…embriagante… podía perderse en ese mar cristalino sin desear nunca más volver… pero… por qué? Por qué su mirada sigue perturbándola tanto? Por qué algo dentro de su pecho reaccionaba instantáneamente a esos hermosos ojos?, Por qué de pronto se siente como la presa teniendo frente a ella al cazador?...
-Aoshi: Misao… [Le acaricia con enorme sutileza y dulzura una mejilla con el dorso de su mano, sin apartar esa mirada de ella y hablándole en susurros audibles pero tiernos, y tan tranquilizantes que podrían apaciguar a una fiera salvaje] te amo… siempre te he amado… [Atrae el rostro de Misao hacia el suyo para darle un suave y tierno beso en los labios]
Misao queda completamente paralizada, y, sin saber por qué no opone ninguna resistencia, su corazón empieza a latir con más fuerza y su cabeza no sabe lo que está pasando…
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Lo amas… aún lo amas… acéptalo…
No puedes… NO PUEDES apartarlo de tu corazón, encerrar lo que sentías por él en un mal recuerdo…
No finjas… no finjas… bajo esa espesa capa de hielo sigue la Misao que lo ama…
El juego… tu juego… te encerró a ti misma, te está haciendo recordar tus sentimientos… no es solo deseo…
Es amor… amor… nunca has dejado de amarlo, lo odiaste, lo maldijiste, te volviste lo que ahora eres, pero muy dentro aún lo amas, por eso estas tan molesta con él, porque a pensar de tanto tiempo y de todo lo que pasó aún lo sigues amando, estas molesta porque muy adentro de ti, cada día aún de tu vida fría, lo esperabas, querías que volviera, querías verlo otra vez, y te hizo esperar tanto tiempo, demasiado…
Acéptalo… ACEPTALO, lo amas, y él te ama, aún cuando piensas lo contrario… descúbrelo… convéncete… puedes escapar de tu corazón y de tus sentimientos… pero tarde o temprano….siempre te alcanzan y sobrepasan las barreras…
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-Aoshi: Misao… créeme…créeme por favor… [Le da otros dulces e inocentes besos en sus labios, su mano no deja de acariciar su mejilla y su otro brazo se aferra a su cintura atrayéndola más hacia él]
-Misao: No… es cierto… no… no lo es… no… es cierto… [Balbuceando a penas en susurros tratando de convencerse a sí misma que no es verdad, pero no solo a lo que él le dice, convenciéndose de que su conciencia está equivocada, no puede ser verdad]
-Aoshi: Es verdad… es cierto… [Ahora con ambos brazos la rodea atrayéndola por completo hacia él en un dulce y tierno abrazo, le habla en un tono completamente sincero, ahora transmitiendo por su voz más que por su mirada, su amor hacia ella, su sinceridad, su completa entrega a los sentimientos que lo mantienen atado a ella]
-Misao: No…No… [Tratando de soltarse del abrazo sin éxito, su autocontrol ha desaparecido por completo, está muy confundida como hacía mucho no lo estaba, no sabía qué hacer… cómo actuar… o qué pensar]
-Aoshi: Créeme… onegai… Misao… siempre te he amado… me fui de tu lado… porque… pensé que tu merecías a alguien mejor que yo, que encontrarías a alguien mucho mejor… pero… luego…quería ser yo el que estuviera a tu lado… el que compartiera tu vida… pero… no era digno de ti… no lo era…Misao… cuando me dijiste que me amabas… mi corazón desbordaba de amor por ti, pero no reaccionaba, no pude reaccionar…mi cuerpo no respondía a lo que mi corazón sentía… no merecías estar con alguien que no podía siquiera brindarte una sonrisa, una palabra dulce aún cuando lo quisiera… por eso… me fui…quise convertirme en una persona digna de ti… de tu sonrisa… de tu amor… no… podía regresar hasta que pudiera brindarte todo lo que merecías y mucho más… nunca pensé… nunca quise… hacerte tanto daño… nunca hacerte sentir tanto sufrimiento… Misao… créeme por favor… te amo… por eso estoy aquí… por eso sigo aquí… por eso cambié… y… nunca en mi vida he estado tan seguro de algo como en el hecho de que te amo…
-Misao: No es…cierto…no…te creo… tú…tú…no me amas… [Con su corazón latiendo más y más fuerte, hablando a penas en susurros, ni ella misma esta tan segura de sus propias palabras, adentro muy adentro… quiere que sean verdad, quiere creerle]…tú…tú… solo estas obsesionado… viniste tal vez… amando a la que era antes… regresaste añorando solo un recuerdo… amando ese recuerdo… no a mi…
-Aoshi: Iie… [La atrae lo más que puede a él, hablándole con la misma dulzura y sentimientos que antes] Misao…te amo a ti…
-Misao: Mentira! Solo… estas mintiendo! Si es cierto por qué te empeñas tanto en cambiarme? En que sea como era…
Queriendo alejarse de él nuevamente sin conseguirlo, no es que ella tampoco tuviera la fuerza necesaria para alejarse, en ese momento se sentía débil y vulnerable, tanto como nunca antes lo había estado, su voz… su mirada… sentir sus fuertes brazos rodeándola… sentir sus labios sobre los suyos… si… ahora se da cuenta… ahora entiende por qué el día en que él la besó mientras pretendía ser la de antes se descontroló tanto que lo único que pudo hacer fue irse a su habitación, estaba sintiendo lo mismo en éstos momentos, ese algo dentro de su pecho arremolinándose sin control, esa sensación de tranquilidad pero al mismo tiempo de nerviosismo, su corazón latir con fuerza y su garganta intentando decir palabras que su boca no podía interpretar, esa vez, su beso le trasmitió en verdad sus sentimientos, hoy, su mirada, su voz, sus gestos, todo lo que hacía y decía le brindaban esa misma sensación, le demostraban los mismos sentimientos, pero ahora a ella… a ella… no a la de antes que estaba pretendiendo ser…
-Aoshi: Misao… eso fue antes… cuando todavía aún no había comprendido por completo las cosas… después de lo de tu engaño, si tan solo amara a la de antes, me hubiera ido al descubrir la mentira… pero me quedé… me quedé… y ahora sigo aquí… porque te amo, amo a Misao, a todas y cada una de las que tienes dentro, a la que eres hoy también… el sentimiento no cambia porque tú cambiaste… no me alejaré de ti solo porque ya no eres la que conocí… no dejaré de amarte tanto como ahora lo hago solo porque no eres la que recuerdo… Misao… cuando amas a alguien… lo amas tal cual es… no importa como sea… o como se comporte… con todos sus defectos y virtudes… ya sea dulce y tierna… o fría y distante… y le seguirás brindando el mismo calor y la misma atención, el mismo cariño… porque aprendes a ver no lo que expresa, lo que deja ver, si no que te centras más adentro, tan adentro que ves la verdadera persona… y eso… tú me lo enseñaste… tú no viste en mi al asesino obsesionado con el poder… viste simplemente a Aoshi… a la persona que amabas, y seguiste amando aún cuando fui tan frío y distante, tan cerrado e inexpresivo…recuerdas?... ahora… entiendo todo más claramente… y mi corazón está tranquilo… porque así como tú viste dentro de mi… yo ahora veo dentro de ti… y te amo… y no me arrepiento de eso…porque voy a estar contigo no importa lo que pase… no importa como seas… y no importa todo lo que me digas… no te dejaré nunca más…
¬Misao:¬ Me ama? Realmente me ama a pesar de todo? Por qué? Aún…aún no lo entiendo bien… por qué no me odia después de lo que le hice?...
-Aoshi: Te amo… te amo más que a nadie…
Diciendo esto, Aoshi empieza a besar dulcemente el cuello de Misao, y sus manos empiezan a recorrer con caricias sensuales su espalda… Misao está embelezada con su contacto, y no solo por eso, si no también por sus palabras, por sus sentimientos… si… ahora lo sabe… ella también lo quiere… pero su cabeza la sigue obligando a no confiarse mucho de él, ella misma tampoco está muy segura de sus propios pensamientos, pero no quiere dejar de sentirlo, se siente tan a gusto entre sus brazos, disfrutando de sus caricias y besos, ahora no quisiera estar en ningún otro lado…
Aoshi poco a poco la va recostando sobre el futon, colocándose él sobre ella delicadamente, ahora sus manos recorren su rostro con ternura y delicadeza, sus labios siguen depositando suaves pero ahora más sensuales besos a lo largo de su cuello, para después, sin dejar de acariciarla deja de besarla para verla a los ojos con inmenso amor y ternura, le sonríe de forma tal que ella nunca había visto antes, una sonrisa enorme dibujada en su rostro con un resplandor especial, dulzura, inocencia, gusto, felicidad, nunca se había dado cuenta que una sonrisa pudiera destilar tantos sentimientos, y que una mirada suya pudiera brindarle tanta paz y calidez…
Luego de contemplar el rostro de su encantadora Misao… deposita en esos hermosos y delineados labios un profundo e inocente beso, que después de unos momentos se va transformando en uno más apasionado y sensual, Misao no se opone a ninguno de sus movimientos, actos o caricias, ella misma se siente atraída hacia las nuevas sensaciones, es más, se siente tranquila, tranquila como en mucho tiempo no se había sentido…
Acto seguido Aoshi empieza a despojar a la Okashira de sus ropas, ella vestía su traje de onni, solo que sin sus guantes y zapatos… primero la cinta de su cintura, una vez sin ella, el resto de su ropa no ofrece ninguna resistencia para salir, él la observa profundamente a los ojos antes de continuar, ella se pierde nuevamente en esa mirada dulce y amorosa, sin ella misma saber de dónde, sus labios dibujan una cálida sonrisa, una que había dejado de salir desde hace 5 años, no tenía ni una pizca de resentimiento, venganza, o maldad, su mirada intensa y fría de antes había disminuido notablemente, ahora era más tranquila, siempre profunda pero de una forma diferente, con un brillo especial, no tan notorio pero estaba ahí, esas señales fueron la confirmación de lo que Aoshi esperaba, ella también lo deseaba, tal vez no tanto como él, pero lo deseaba, y eso era suficiente, no quería continuar si ella no estaba de acuerdo…
Sus últimas prendas fueron saliendo de su cuerpo con extrema delicadeza y depositadas a un lado, ahora ya no había nada que le impidiera al onni observar por completo el cuerpo desnudo y perfecto de la mujer que tanto amaba, lo recorre completamente con dulces pero al mismo tiempo sensuales y delicadas caricias como quien admirara temeroso de romper una preciosa y encantadora rosa de cristal…
Entre besos y caricias el ex-okashira la va haciendo suya, de una forma amorosa y especial, nunca desperdiciaba la oportunidad de acariciarla con ternura, de sonreírle resplandecientemente, de mirarla ofreciéndole en ese simple gesto una vista perfecta de su corazón, de sus sentimientos, de decirle que la amaba como a nadie, que siempre estaría con ella sin importar lo que pasara, que nunca más iba a dejarla sola, nunca más desperdiciaría la oportunidad de tenerla cerca, de compartir su vida con ella…
Misao a cada momento podía sentir el inmenso amor que Aoshi destilaba en cada caricia, en cada beso, en cada mirada, sonrisa y movimiento de su cuerpo, era gentil en todo aspecto, pero al mismo tiempo apasionado, solo deseaba complacerla, ella se sentía verdaderamente amada, a eso se le llamaba "hacer el amor"?, pero ella también sentía amor? Se estaba entregando por completo a él por amor? No lo sabía con certeza aún, pero lo cierto era que lo quería, si, aún lo quería, pero la palabra amor le sonaba demasiado grande por el momento, pero había sentimientos, se entregaba por completo porque sentía aún algo por él, no era solo deseo, era por afecto, un afecto que aún no podía clasificar entre el rango de querer y amar, luego tendría que pensar bien en eso, pero ahora… ahora solo deseaba disfrutar el momento y del placer de los actos, disfrutar de sus caricias y besos, de sus palabras, de sus hermosas sonrisas y embriagantes miradas.
La noche transcurrió y luego del despliegue de amor y pasión ambos se quedaron dormidos envueltos entre las sábanas, Misao se abrazaba a Aoshi de una forma tal que él nunca se lo hubiera podido imaginar, recostada con su rostro sobre su pecho y abrazándolo como si fuera un gigantesco muñeco de felpa (peluche).
Aoshi la envolvía con sus brazos, hacía ya un momento que se había despertado, pero no quería moverse, le encantaba verla así, como un ángel que acababa de bajar del cielo, con un rostro tranquilo y tierno, se veía hermosa como ella sola, verdaderamente la amaba, tan solo esperaba haberla convencido, haberle demostrado su verdadero amor, que lo entendiera, que lo aceptara, y si aún, después de ésta noche ella era la fría y distante Misao de siempre, no le importaba, seguiría luchando por ella, por su amor…
Afuera aún estaba oscuro, pero al horizonte se vislumbraba una estela de color entre dorado, naranja y morado, como pintura fresca acabada de dibujar sobre el lienzo de la noche. Aoshi abrió la puerta con cuidado y se puso a observar por un momento el espectáculo, luego volteó a ver a su propia obra de arte invaluable aún dormida en su futon y envuelta entre las cobijas, sonríe dulcemente ante sus pensamientos, si, ni la noche, o el día, el amanecer o el anochecer, el sol, la luna o las estrellas, no había nada más hermoso y perfecto que ella, ni siquiera en lo más alto del cielo. Camina hacia ella con cuidado de que no se despertara, se acerca a ella y con delicadeza la toma entre sus brazos sin desenvolverla de las sábanas, con cuidado y sigilo, se dirige a la habitación de Misao, abre la puerta con cuidado y encuentra su futon tal y como ella lo dejó antes de irse a su "aventura" nocturna, con cuidado la deposita sobre el, acomodando su cuerpo y su cabeza, hacía mucho frío ya que era muy de madrugada, por eso, encima de las sábanas que la envolvían la cubre con las otras que Misao había ocupado antes de salir, sutilmente retira el cabello que caía sobre su rostro y le brinda otra resplandeciente sonrisa, se inclina sobre ella para darle un pequeño y delicado beso sobre sus labios para no despertarla….
La luz del sol se filtraba ya por la puerta al igual que su calidez ante una madrugada fría, la Okashira iba despertando lentamente de su profundo sueño, se sentía relajada y tranquila, y a la vez sentía algo muy raro, se sentía muy especial, y una sensación rara e inmensa que su pecho parecía no poder contener por completo, despertó con una sonrisa, hacía muchos años que había dejado de despertar así, se dio cuenta que a parte de sus cobijas estaba envuelta con unas que no le pertenecían, el olor era inconfundible, eran las de Aoshi, entonces recordó lo sucedido esa noche, pensaba que había sido un sueño, pero eso le demostraba que todo fue real, de repente sintió que sus mejillas se calentaban, se había sonrojado tan solo ante el recuerdo, pero no la puso de malas, es más, de nuevo, sin saber de donde, una pequeña sonrisa dulce iluminó su rostro, sin querer todavía levantarse de su cama, se da la vuelta hacia donde estaba la puerta para seguir acostada un rato más, entonces se percató que alguien le había dejado un hermoso presente, se sienta sobre su futon, y observa al lado de su cama, una hermosa rosa blanca con tallo largo y hojas, pero sin ninguna espina, y bajo ésta, una pequeña nota… sorprendida, desliza la nota de por debajo de la rosa para leerla…
"Eres aún más hermosa que ésta rosa, y mucho más encantadora que un inmenso jardín cubierto de ellas… estaré contigo siempre… no importa donde… desde lo más alto del cielo, hasta lo más profundo del infierno… iré ahí y hasta el fin del mundo… con el solo deseo de estar a tu lado y amare toda la eternidad….
Aoshi…"
A cada palabra su corazón latía con fuerza, sus labios sonreían levemente, y sus ojos brillaban de forma especial, toma la rosa del piso y la observa profundamente, huele su hermosa fragancia y se imagina nuevamente esa linda mirada y tierna sonrisa que vio en él esa noche…. Tenía que ordenar sus sentimientos… si… sentimientos… algo que pensó que no tenía más… una más de las tantas cosas que habían despertado en ella esa noche…
Nota 2: XD Qué tal? El fic no se ha acabado aún si eso piensan, pero eso si, ya falta poco =P, de nuevo gracias a todos los lectores, disculpen de nuevo la tardanza, espero igual hoy como cada capi, su lindo apreciado y venerado review, espero con ansias sus comentarios, ojala les haya gustado =).
