-No me digas... Le hechaste la culpa por tu decisión del trabajo y hiciste una rabieta.
-¿Enserio le hechaste la culpa a ella y a los niños?
Leonard y Penny estaban totalmente sorprendidos por la actitud de Sheldon.
-¡Yo no le heche la culpa! Sólo dije que si solamente las cosas serían algo diferentes...- Intentaba excusarse Sheldon, pero fue interrumpido por una furiosa Penny.
-¡No quieras hacerte la víctima, le hechaste la culpa y seguramente se sintió terrible! ¿Por que no te fijas en lo que dices? ¡Lastimas los sentimientos de las personas! ¿Y ahora que vas a hacer? ¡Oh, ya se! ¡Ve a buscar a Amy y pidele disculpas!- Gritaba la rubia.
-Suficiente, Penny- La calmaba su esposo.
-¡Nada de suficiente! Que aprenda a reconocer sus errores de una vez por todas. Ya es un hombre adulto y es padre, que madure.
-Sé que me equivoqué, pero tengo miedo de que... me mande al diablo si le habló...
-¡Abuela!- Exclamaron con alegría los hijos del Shamy.
-Luke, Amanda. ¿Como están mis queridos nietos?- La señora Fowler los abrazo dándole un beso a cada uno, ella podía ser muy poco afectuosa y distante pero cuando recibía un abrazo de sus nietos, el corazón se le derretia.
-Hola mama- Saludo Amy entrando en la casa.
-Hola, Amy. Pequeños, vayan a saludar a su abuelo... está arriba en su despacho.
Los niños corrieron para subir las escaleras, dejando a madre e hija a solas.
-¿Y dime... que pasó con Sheldon?- Pregunto la señora Fowler sirviendole un té a su hija.
-Tuvimos una discusión, se nos fue un poco de las manos y me fui- Explica dando un sorbo a su bebida.
-Mira, yo no voy a interferir en tu vida pero... deberías dejarlo.
-¿Por qué?- Cuestiona sorprendida. -Mamá, tu y yo no tendremos está conversación de nuevo.
-Es un hombre inmaduro y egoísta, no te merece. Puedes encontrar a alguien mil veces mejor que él. Diecinueve años y tres niños después, todavía estoy esperando a que te des cuenta.
-Sé que es algo terco, pero no permitiré que insultes de esa manera al padre de mis hijos. Mira mamá, no quiero pelear contigo también, si quieres que me vaya sólo dimelo.
-De ninguna manera, mis nietos no pasarán la noche en un hotel de tercera.
-Iré a ver a papá...
Larry se encontraba leyendo un libro, estaba tan absorto en la lectura que no escucho que tocaban la puerta, hasta que un par de brazos lo rodearon abrazándolo cálidamente.
-¡Abuelo Larry!- Dijo la niña abrazándolo más fuerte.
-¡Amanda, mi pequeña señorita! ¿Como has estado?- El hombre cargo a su nieta y la abrazo fuertemente. Esa pequeña, tan parecida a Amy era su debilidad.
Y luego vio a Luke entrar por la puerta, su expresión seria pero amable a la vez, le recordaba mucho a su yerno. Realmente eran tan parecidos.
-Hola abuelo, que alegría verte- Dijo Luke con una sonrisa sincera.
-Lo mismo digo, pequeño.
Minutos después, Amy entró a la habitación.
-¡Hola papá!
-Hola Amy. ¿Que hacen todos aquí?
-Se va a divorciar de mi papá- Dice Luke.
-Si, se divorciaran y tendremos una pila de regalos para consolarnos- Explica Amanda.
-Nadie se divorciará, este es un tema de adultos. Retirense de la habitacion ahora- Dijo Amy enfadada.
Los niños se fueron, Larry miraba a su hija notando lo evidente que era la tristeza en sus ojos.
-Amy- Llama suavemente. -¿Que pasó?
-Mamá dice que debo dejarlo- Dice caminando alrededor de la habitación, conteniendo las lágrimas. -Que no es digno de mi, que merezco algo mejor, que hay cientos de hombres dispuestos a amarme pero... ¡Yo lo quiero a él, es lógico! ¡Estamos juntos hace 19 años!- Ella lloraba mientras Larry la abrazaba, justo como paso muchas veces en su niñez.
-Tranquila, cálmate. No te alteres de esa forma, le va a hacer mal al bebé...
-Papá, me siento tan molesta.
-Nadie tiene que decirte a quien amar, nisiquiera yo o tú madre.
-¿Se van a divorciar?- Le preguntaba Luke a su abuela.
-No lo sé, de todas formas no descartes esa situación.
-¿¡Que!? ¡Mama dijo que no iban a divorciarse!- Dice Amanda.
-Solo lo dijo para que no se preocupen.
-¿Por que no quieres a mi padre abuela?- Pregunto Luke frunciendo el ceño, nunca le gustó que hablen mal de Sheldon.
-No es que no lo quiera, mi pajarito, yo solamente...
-Niños, ¿por que no van a la cama? Es tarde. Vamos, y mamá cuando regrese hablaremos.
Amy llevo a los niños a su antigua habitación, nada había cambiado, es más, todavía estaban algunas cosas que le pertenecían a ella.
-Mamá, ¿cuanto tiempo nos quedaremos aquí?- Pregunto el niño.
-Solo serán unos días, luego volveremos a casa.
-Knock, knock, knock, presidente Siebert- Sheldon estaba a punto de tocar dos veces más, pero no quiso.
-Dr. Cooper, adelante.
-Buenas tardes- Saludo lo más sincero que pudo. -Vine para avisarle que tome una decisión a su propuesta.
-Perfecto. ¿Que fue lo que decidió?
-Viajare a las conferencias- Respondió.
-Muy bien decidido Dr. Cooper. Sabía que contaba con usted, ¿lo charló con la Dr. Fowler?
A Sheldon le dolió el pecho al escuchar su nombre, tomo aire y lo más casual que pudo decir fue...
-Soy un hombre adulto, un científico consumado y no creo que nesecite la aprobación de ninguna persona para avanzar en mi campo de investigacion.
-Bien, entonces programare todo para su primera conferencia, luego le afirmare en que lugar será.
-Esta bien, sólo quiero hacer esto lo más pronto posible...
Tres días habían pasado desde la pelea de Sheldon y Amy. Ella aún estaba en la casa de sus padres, él preparaba todo para su primer viaje del seminario que tenía concretado.
-¿Y piensas decírselo a Amy?- Pregunto Raj mientras tomaban asiento en su mesa de la cafetería de Caltech.
-¿Por que todos me preguntan eso? Amy no es mi madre, no nesecito su permiso para irme.
-No seas ridículo Sheldon- Interrumpió Leonard. -Por más que no quieras, ella debe saber dónde irás, recuerda que esta embarazada y además tiene que hacerse cargo de dos niños.
Sheldon lo pensó por unos momentos.
-Bien, la llamaré por telefono- Dijo resignado.
-Oye, no. Debes ir a verla y decíselo tu mismo- Aclaró Raj.
-Pero...
-¡Sheldon!
-Esta bien, la llamaré por teléfono ahora y le preguntare si puedo ir a la casa de sus padres, me excusare diciendo que quiero ver a los niños.
-¿Y de verdad quieres verlos?- Pregunto Howard.
-¡Claro que quiero!- Exclama muy seguro.
A la salida de Caltech, Sheldon viajó con Leonard a su casa, estuvo pensando en Amy casi todo el día.
Entro y se dio una larga ducha, se vistió y se preparó la cena. Mientras comía se debatía si debía llamarla, al menos podía usar de excusa que quería hablar con Amanda o Luke.
-Hola Amy, soy Sheldon- Dijo nervioso cuando le atendió la llamada.
-Ya se que eres tú, lo ví en el identificador de llamadas.
-Claro es obvio, lo siento. Yo... quería hablar con los niños.
-Salieron a cenar con mis padres y yo estoy volviendo de trabajar.
-Oh, de acuerdo. ¿Como has estado, el bebé está bien?- Pregunto nervioso.
-Estoy bien y el bebé tambien. Ya tengo que irme, cuando lleguen los niños les diré que llamaste.
-Gracias, adios.
-Bien, entonces mañana está bien... Si trataré de conseguirte los tomates y los pepinos, ya lo anoté todo. Está bien, adios y mándales saludos a los niños, diles que los extraño mucho.
Penny corto el teléfono, ahora que Amy se había ido, se sentía sola y aburrida ya que Luke no estaba y Leonard pasaba la mayor parte del tiempo en la universidad. Cuando el pequeño Luke estaba con ella, la ausencia de Leonard pasaba a segundo plano. Ahora que no lo tenía, lo extrañaba muchísimo; había pasado casi una semana desde que lo vio.
-¿Hablabas con Amy?- Pregunto Leonard entrando a la sala.
-Si, mañana iré a visitarla.
-¿Como está?
-Segun ella, está bien. Pero la conozco lo suficiente para saber qué no es así, espero que se arreglen pronto... Luke me ha hecho tanta falta estos días.
El físico experimental se acercó a su esposa, abrazandola con cariño. Sabía que ella y Luke eran muy apegados desde que el niño era apenas un recién nacido.
-¿Por que no lo llamas por teléfono?- Sugirió tratando de consolarla.
-¡Es cierto!- Sonriendo emocionada, Penny volvió a marcar el número de Amy y pidió que le pasen con el niño.
-Hola...
-¡Apple pie! ¿Como estás pequeño? Te extraño mucho.
-¡Penny! Estoy bien, ya quiero regresar a casa...
-Oye... ¿Has hablado con tu madre?
-No, ella no dice nada al respecto. Y quiero ver a mi papa, hace una semana que no se nada de él Penny... ¿Por que no nos llamó?- Dice el niño con voz triste, causando furia en Penny.
-Tranquilo, no llores. Mira hagamos esto, hablare con tu papá para que vaya a verlos. ¿Qué te parece?- Dijo tratando de parecer calmada.
-Bien llámame si hablaste con él, adios.
-Adios, cielo...- Ella corto y se levantó frente a la curiosa mirada de Leonard.
-¿Qué pasó?- Cuestionó al ver su inexpresion.
-Lo mataré... ¡Yo lo mato!- Grito, salio por la puerta y camino dos calles hasta la casa de los Cooper.
-Si saco el porcentaje del número por el diámetro y busco un valor para Pi... obtendremos el resultado del número exacto del elemento- Decía Sheldon envoz alta, practicando para su primera conferencia.
-¡SHELDON LEE COOPER! ¡ABRE ESA PUERTA INMEDIATAMENTE!
El físico se asustó por el fuerte grito que venía desde afuera, sigilosamente se paró y observó por la mirilla de la puerta, encontrándose con el rostro de una furiosa Penny.
-¡No puedo abrir, no estoy vestido!- Grito lo primero que se vino a la mente.
-¡Abre por que te arrancaré los testículos y los usaras de sombrero! ¡Abre la maldita puerta o te juro que la tirare abajo!
Después de unos minutos, Sheldon destrabo la puerta y la abrió, Penny se lo llevó por delante mientras ingresaba a la casa y le gritaba.
La rubia observó la sala, estaba llena de pizzaras, papeles, su laptop encendida y libros tirados por todas partes. Al parecer Sheldon había vuelto a ser el de antes, al que sólo le interesaba su trabajo.
-¡No puedo creer que estés haciendo esto, maldito!
-¿Esta mal que trabaje?- Pregunto levantando una ceja.
-¡Tu hijo me llamó muy triste, dijo que no los llamaste y no ha sabido nada de ti en una semana! Él estaba preocupado por ti, pero por lo que veo no te interesa.
-¿Luke te llamo llorando?- Se sentía culpable, no era que no quisiera buscarlos, sólo que quería darle su espacio a Amy.
-Si, tienes que sentir vergüenza por ti mismo. Lo único que te pido, es que no vayas más a mi casa, no quiero verte ni en estampa.
Momentos después, Leonard entró y trato de calmar a su alterada esposa.
-Penny cálmate, ve a casa y yo hablaré con el.
-¡Esto no ha terminado!- Amenazó al físico.
Después de que la rubia se fue, los antiguos roomies quedaron solos en la casa, Sheldon trataba de buscar las palabras correctas para expresar su error y Leonard lo miraba con el ceño fruncido y los brazos cruzados.
-Leonard, yo...- El físico fue interrumpido por un puño que dirigió directo a su nariz, haciéndolo caer al suelo y sujetándose la cara para aguantar el dolor. -¡AUCH!
Continuará...
AgusCooper: Querían drama, pues aquí lo tienen y todavía falta más.