Hola de regreso de las pascuas después de un merecido descanso, les dejo otro capítulo más de la historia la cual ya está llegando a su fin, pero tambien ya estoy trabajando en otro minific que espero compartirles pronto. Alguien me comentó que era aburrido leer todas las historia de Candy Candy porque siempre era lo mismo y que si yo ya me habia cansado o aburrido de escribirlas; pero sinceramente no saben lo feliz que me hace escribirlas todo lo contrario creo que nunca me aburrire de hacerlo la verdad no me imagino como seria mi vida si lo dejo de hacer...ya es parte de mi, se que para algunas personas ya es aburrido hasta tonto learlas pero para mi nunca lo será...así que para la persona que me envió el private message con este comentario no me queda más que decirle que lo siento mucho pero no voy a dejar de subir mis fics aunque le parezcan tontos o aburridos, los lean o no, los sigan o no; esto es parte de mi mundo y no puedo dejarlo asi por así esto es tipo asi de "hasta que la muerte nos separe" :). Ya cambiando de tema quiero agradecer a todas aquellas que me han dejado sus comentarios y sugerencias en cada historia como he dicho antes son importantes para mi, se les quiere Angie
El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO XI
HOY, MAÑANA Y SIEMPRE
New York
Eleanor´s POV
Dormía placidamente no quería despertar de aquel sueño, me moví un poco para poder levantarme, de pronto sentí un inmenso calor y algo fuerte que sujetaba mi cintura, intente moverme pero mi almohada no ayuda, abrí mis ojos uno a uno lentamente como no queriendo despertar hasta que derrepente sentí que algo se movía debajo de las sábanas, abruptamente me senté tratando de ubicar donde me encontraba, dirigí la mirada hacia abajo y vi la respuesta a mis dudas…no era un sueño, era él quien estaba a mi lado Richard…lo veía placidamente dormir, su hermosa piel blanca brillaba con los rayos del sol, su cabello castaño alborotado y su rostro tan lleno de paz; por lo que no me pude resistir a dejar de verlo haciendome sonreír, volviendo a refugiarme en sus brazos llenándome de el nuevamente y entrando de nuevo en el mágico mundo de los sueños.
Fin Eleanor´s POV
Mientras tanto en una cafetería cercana.
Elizabeth – hola siento llegar tarde –dijo sonriendo.
Robert – no te preocupes –dijo ofreciéndole el lugar.
Elizabeth – y bien…porque me hiciste venir tan temprano, cual es la sorpresa.
Robert – esta –dijo dándole un cuaderno.
Elizabeth – como -dijo sorprendida.
Mesera – desean ordenar -dijo acercándose a ellos.
Robert – si por favor, puede traerme lo de siempre...para los dos igual.
Mesera – como usted diga -dijo para luego retirarse del lugar.
Elizabeth – que es eso de lo de siempre -dijo mirándolo- no entiendo –dijo levantando la ceja.
Robert – aquí preparan los mejores desayunos, ya lo veras –dijo guiñando el ojo.
Elizabeth – ohh ya lo creo…pero para que me das un cuaderno.
Robert – para que escribas ahí tus poemas y no en cualquier trozo de papel que encuentres.
Elizabeth – muy gracioso -dijo levantando la ceja.
Robert – son demasiado valiosos para que anden por ahí.
Elizabeth – eso no es cierto, yo los guardo.
Robert – claro, los sigues acumulando en tu viejo cofre –dijo interrumpiendola.
Elizabeth – como lo sabes.
Robert – hay cosas que nunca se olvidan –dijo sonriendo.
Elizabeth – ya lo creo –dijo pensativa.
Robert – en que piensas.
Elizabeth – en Richard.
Robert – como -dijo sorprendido.
Elizabeth – no pienses mal, no es en la forma que tú crees; solo quisiera saber como le fue anoche con Eleanor.
Robert – aahhh -dijo aliviiado- si yo también, que te parece si vamos a buscarlos luego y podremos ir a pasear por el parque así nos contaran todo lo sucedido.
Elizabeth – me parece buena idea.
"Comiénzame a vivir ahora que soy tuya, muy dentro y con dulzura, empieza a descubrir secretos de mi cuerpo que solo para ti esta hecho, comiénzame a vivir empieza con mis manos y lentamente amor muy despacio, muy suave siempre hasta que beses mis labios, lléname por completo no llegues nunca al fin, tenemos mucho tiempo para que estés conmigo para estar junto a ti; cúbreme de caricias demuéstrame por fin tus ansias sin medida y mañana al despertar fundida con tu cuerpo te volveré a gritar de nuevo comiénzame a vivir".
Richard – buenos días –dijo besando su nariz.
Eleanor – buenos días –dijo sonriendo- no puedo creer que este de esta forma contigo.
Richard – de ahora en adelante todos los días serán así.
Eleanor – ohh no -dijo abriendo los ojos como platos.
Richard – que pasa.
Eleanor – no llegue a casa, cuando mi madre se entere me retará.
Richard – ya no lo hará mas –dijo sonriendo- además es normal en una pareja que pronto va a casarse y a tener un bebe pasar la noche juntos.
Eleanor – para ti es así, pero para mi madre no –dijo sentándose en la cama- cuando se los dirás a tus padres.
Richard – hoy mismo les escribiré para darles la noticia –dijo mientras acariciaba la espalda de ella.
Eleanor – como crees que lo tomarán.
Richard – mi madre se pondrá muy contenta y me apoyara hasta el final y no dudo en que quiera hacerse cargo de planificar la boda -dijo sonriendo- y mi padre mmm…no lo se, pero últimamente ha cambiado mucho, puede ser que se alegre aunque no lo demuestre.
Eleanor – estoy muy feliz –dijo abrazándolo.
Richard – yo también, tenemos que empezar a planificar la boda cuanto antes.
Eleanor – tendré que escribirle a mi madre, no se cuanto tiempo estará con Rose Mary.
Richard – tines razón, será que lo hagas pronto…bueno creo que es hora de ir a tomar una ducha, debo llevarte a casa prometí que cuidaría de ti –dijo levantándose mientras se ponía su bata.
Eleanor – si lo sé.
Richard – vienes –dijo galantemente.
Eleanor – Richie -dijo sonrojándose.
Richard – que…era solo una pregunta –dijo guiñando el ojo.
Chicago
Madeline – te sientes bien -dijo mirando el semblante de ella.
Rose Mary – si, no sabes cuanto te agradezco que hayas venido conmigo.
Madeline – no tienes porque, sabes que te quiero como a una hija más.
Rose Mary – lo sé -dijo sonriendo- y te lo agradezco.
Madeline – todo bien con Vincent.
Rose Mary – dentro de lo que cabe -dijo cabizbaja- sabes creo que no le interesa nada que respecte al bebé.
Madeline – porque lo dices.
Rose Mary – cuando le enseñe cual sería la habitación que ocuparía el bebé, no mostró reacción alguna ninguna emoción...nada -dijo sonriendo de lado- además sigue haciendo sus viajes de negocios, la mayor parte de nuestro matrimonio la he pasado sola cuando se supone que debería de ser lo contrario no le importo no se preocupa por mi.
Madeline – no digas eso -dijo tomando su mano- claro que se preocupa por ti, solo que a su manera.
Rose Mary – he tratado de ser una buena esposa -dijo suspirando- pensé que por lo menos me tenía un poco de cariño y que nuestro matrimonio al fin de cuentas sería más que solo un arreglo entre nuestras familias.
Madeline – y has hecho el intento de quererlo -dijo fijando su mirada en ella.
Rose Mary – bueno yo -dijo suspirando- te juro que he intentado pero.
Madeline – sigues amando a George cierto.
Rose Mary – si, a tí no te puedo mentir.
Madeline – puede ser que eso sea lo que te cause duda en lo que Vincent siente por ti, talvez tu no lo veas o no te des cuentas pero se preocupa por ti, te ama y no dudo que lo haga; y según dijo el está haciendo ahora todos estos viajes porque quiere estar aquí cuando nazca su hijo...pero que quede claro que no lo justifico de ninguna manera es solo que talvez el no recibe lo mismo de ti entonces por eso el actua así.
Rose Mary – tienes razón, te prometo que haré todo lo posible por sacarme del corazón a George.
Madeline – será lo mejor, vivirás feliz al lado de tu hijo y tu esposo.
Rose Mary – sabes, quiero pedirte algo.
Madeline – si dime.
Rose Mary – me gustaría que pudieras mudarte conmigo por lo menos hasta que nazca el bebe…no se cuando volverá Vincet y bueno la tía y William...bueno si estas de acuerdo.
Madeline – por mi encantada…es solo que Eleanor.
Rose Mary – puede venir si quiere, su hijo también podría nacer aquí.
Madeline – oohh no me gustaría causarte molestias.
Rose Mary – no lo será...además nuestros hijos solo tendrán meses de diferencia…sabes algo, me emociona tanto que mi bebe pueda tener un amigo con quien convivir cuando yo le falte.
Madeline – no digas eso, tú podrás curarte.
Rose Mary – sabemos que no será así –dijo sonriendo- no le temo a la muerte, lo que me importa es que mi hijo nazca bien, en un ambiente sano y rodeado de personas que lo quieran –dijo acariciando su vientre- que dices aceptas -dijo mirandola fijamente.
Madeline – por mi encantada…le enviare una carta a Eleanor contándole esto.
Rose Mary – perfecto.
New York
Eleanor – buenos días –dijo entrando a la sala.
Mucama – Buenos días señorita, le ofrezco el desayuno.
Eleanor – si por favor, pon un lugar más que Richard desayunara conmigo.
Mucama – lo que usted diga.
Eleanor – subiré un momento a ducharme, dile que espere en la biblioteca.
Mucama – si señorita.
Richard – buenos días –dijo entrando al lugar.
Mucama – buenos días, pase por aquí por favor –dijo señalando.
Richard – gracias.
Mucama – lo dejo en su casa.
Robert – toc, toc buenos días, vengo a ver a Eleanor.
Mucama – adelante, puede esperarla en la biblioteca.
Elizabeth – que hermosa casa -dijo mirando alrededor.
Robert – solo espero que la señora Beaker no se moleste por haber traído a la exprometida de Richard a su casa -dijo sonriendo de lado.
Elizabeth – muy gracioso -dijo frunciendo el ceño- ni lo menciones ehhh.
Richard – que tal chicos, que hacen por aquí -dijo asomandose.
Robert – que haces aquí -dijo sorprendido.
Elizabeth - venimos a ver a Eleanor para ir de paseo, y se supone que luego pasaríamos por ti.
Richard – me alegra que hayan venido…tenemos una noticia importante que darles.
Eleanor – hola –dijo entrando a la biblioteca- me alegra verlos no los esperaba.
Elizabeth – esperamos no ser inoportunos.
Eleanor – claro que no, ibamos a tomar el desayuno...gustan acompañarnos.
Robert – gracias.
Elizabeth – Y bien -dijo mirándolos a ambos.
Richard – esta hermosa dama –dijo abrazándola- aceptó casarse conmigo.
Robert – felicitaciones.
Elizabeth – felicitaciones…esto amerita una celebración.
Eleanor – gracias.
Robert – ya se lo dijiste a tu madre.
Eleanor – no, aún no…se fue de viaje anoche.
Elizabeth – para cuando tienen planeada la boda.
Richard – ya lo pensamos bien y decidimos hacerla después de que nazca el bebe.
Elizabeth – queee? Estas esperando bebe -dijo sorprendida.
Eleanor – si –dijo sonrojándose.
Elizabeth – en hora buena…entonces doble felicitación –dijo abrazándola.
Robert – y bien que tienen planeado hacer este día.
Richard – nada en particular.
Elizabeth – que dicen si nos quedamos en casa.
Eleanor – me parece bien.
Varios días ya han pasado, el verano esta llegando a su fin, dando la bienvenida al otoño…el viento frío ya empezaba asomarse en la ciudad; el parque empezaba a sentir la ausencia de los niños y adultos.
Una carta era depositada en el correo con un contenido que cambiara el curso de su vida, Eleanor había escrito a su madre contándole lo sucedido días atrás y la decisión que había tomado. Con el consentimiento de la señora Beaker, Richard se mudo a la casa durante la ausencia de esta, para cuidar de Eleanor la que se convertiría en la madre de su hijo.
Mucama – señorita trajeron esta carta para usted.
Eleanor – gracias -dijo tomando el sobre en sus manos- es de mi madre.
Richard – tan pronto -dijo sorprendido.
Eleanor – veamos que dice ahora –dijo abriéndola, varios minutos se quedo en silencio leyendo detenidamente el contenido de la misma.
Richard – todo bien -dijo mirando el semblante de su novia.
Eleanor – si…nos felicita por la boda –dijo sonriendo- dice que aún no volverá y me pide que vaya con ella a Chicago.
Richard – como -dijo sorprendido.
Eleanor – al parecer Rose Mary no está muy bien de salud, y ella le pidió quedarse una temporada en Chicago y mi madre me pregúnta si deseo ir.
Richard – y que piensas.
Eleanor – creo que seria lo mejor, porque necesitaré estar con mi madre durante todo mi embarazo…bueno eso no quiere decir que no quiera estar contigo…tu me entiendes no –dijo guiñando el ojo- es un lugar hermoso y un buen ambiente para que nazca el bebe.
Richard – si, claro que lo entiendo -dijo seriamente- entonces estas decidida a irte.
Eleanor – creo que si…pero no por ahora, debo seguir chequeando los ensayos de Robert y Angie.
Richard – lo sé…así que aprovecharemos estar juntos lo mas que se pueda, tendremos que planear como vernos, tu sabes que no puedo faltar en los negocios.
Eleanor – si lo sé, podrías ir cada fin de semana.
Richard – buena idea…porque no podría estar lejos de ti –dijo dándole un beso.
Eleanor – y nosotros tampoco –dijo sonriendo.
Richard – ya ansió tenerte en mis brazos –dijo acariciando el vientre de ella que ya empezaba a abultarse.
Eleanor – ya recibiste noticias de tus padres.
Richard – aún no –dijo sonriendo de medio lado- no te preocupes todo estará bien.
Eleanor – eso espero.
Londres
Duque – que significa esto –dijo golpeando el escritorio.
Adele – malas noticias -dijo mirando la expresión de su esposo.
Duque – es una carta de tu querido hijo –dijo sarcásticamente mientras se la entregaba.
Adele – no lo digas en ese tono -dijo tomando en sus manos la carta.
Duque – leela.
Adele – por supuesto que lo haré –dijo sorprendida al leer el contenido de la misma- pero…pero que alegría.
Duque – como dices -dijo furiosamente.
Adele – a caso no te alegra saber que pronto serás abuelo -dijo doblando la carta.
Duque – me mintieron, eso no se los voy a perdonar -dijo furiosamente.
Adele – cálmate te hará daño.
Duque – debo ir inmediatamente a America, Richard tiene mucho que explicarme...como pudo hacerlo, ambos fueron cómplices tanto Elizabeth y tu por solaparle sus cosas.
Adele – no digas eso.
Duque – me voy.
Adele – sabes que no puedes hacer un viaje tan largo –dijo acercándose a el- recuerda es por tu salud.
Duque – le pregunté y no me dijo nada -dijo interrumpiendola- de seguro ya conocía a esa mujer; de seguro ella esta con él por su posición y dinero...ahora que lo hará padre lo tiene amarrado.
Adele – porque crees que podría ser así, a caso no confías en la elección que hizo tu hijo -dijo seriamente- el ha hecho todo lo que le has ordenado, ya es hora de que lo dejes ser feliz y si lo es con esa muchacha debes aceptarlo.
Duque – pero como quieres que acepte esa relación, si ella es solo una actriz de teatro, no es lo que se merece, ha tenido los mejores tutores, es parte de una década de duques en toda Inglaterra el se merece algo mejor...debo hacer ese viaje a América lo antes posible.
Adele – para que, que piensas conseguir...para obligarlo a hacer tu voluntad, creo que no será lo mejor si tu lo haces su reacción será irse lejos y no volveremos a verlo, es eso lo que realmente quieres -dijo seriamente.
Duque – no, claro que no…además recuerda que es el único que pude suplirme, mi salud no está bien y tu lo sabes así que pronto tendrá que tomar el ducado y será lo único que le pediré, lo dejare ser feliz con esa muchacha pero la condición será esa; debes decirle mi decisión así que tu viajaras a America.
Adele – esta bien, lo haré pero te repito no lo voy a obligar a hacer algo que no quiera.
New York
Varias semanas han pasado ya, los ensayos eran cada vez mas pesados para Angie pero Eleanor seguía ayudándola juntamente con el apoyo de Robert; ya que pronto se realizaría la última presentación de Eleanor a quien ya empezaba a anotársele más el crecimiento de su vientre. El trabajo de oficina era un constante manejo de estrés para Richard, siempre tratando de hacer lo mejor posible para obtener mejores resultados en las encuestas financieras contando con la ayuda de Elizabeth quien había decido quedarse en la ciudad un tiempo y así cumplir su sueño de comenzar una nueva vida. Mientras que en Chicago Rose Mary seguía con su embarazo sin complicaciones gracias a la ayuda de la Señora Beaker y las recomendaciones médicas.
Secretaria – mi Lord su correspondencia.
Richard – gracias puedes retirarte.
Secretaria – con su permiso -dijo saliendo del lugar.
Richard – bien veamos que tenemos aquí…invitaciones, cuentas, mmm una carta de mi madre –dijo sorprendido- me parece extraño que sea ella quien me escriba, esperaba que fuera de papa –dijo abriendo el sobre para luego leer el contenido del mismo.
Elizabeth – espero sean buenas noticias –dijo sonriendo- bueno te dejo un momento a solas para que leas la carta.
Richard – no espera, puedes quedarte.
Elizabeth – seguro.
Richard – si –dijo empezando a leer el contenido de la carta en voz alta. Querido hijo: Me alegra saber que estas bien y que eres feliz, felicitaciones por la noticia tan maravillosa que compartiste con nosotros, sabes que tienes mi apoyo incondicional, a tu padre le altero mucho leer tu carta estaba decidido en ir a América pero logre convencerlo de no hacerlo; y como recordaras en tu última visita que el médico le diagnostico una deficiencia cardiaca y tu padre no podrá viajar más, por lo cual iré yo en su lugar; espero estar en unos días contigo, ya ansío verte pronto. Te Quiere. Mamá.
Elizabeth – vaya…al parecer al duque no le cayo nada bien la noticia de tu matrimonio y que será abuelo –dijo sonriendo.
Richard – sabia que el no iba a tomar bien la noticia, lo que no entiendo es para que enviará a mi madre a hablar conmigo –dijo sonriendo de lado- pero bueno me alegra saber que pronto volveré a verla.
Elizabeth - que te parece si vamos juntos a almorzar hoy.
Richard – pensé que saldrías con Robert.
Elizabeth – hoy no –dijo suspirando- recuerda que hoy es la ultima función que hará Eleanor.
Richard – casi lo olvido –dijo poniendo su mano en la frente.
Elizabeth – y cuando parte a Chicago.
Richard – en un par de días, así que durante mi ausencia tú estarás a cargo.
Elizabeth – que dices.
Richard – jajajaja es broma, no te preocupes te has ganado unos días de vacaciones para que puedas pasarlos a gusto en compañía de Robert.
Elizabeth – que gracioso eres –dijo levantando la ceja.
Richard – y bien nos vamos a comer –dijo levantándose de su lugar.
Mientras tanto en el teatro el elenco se encontraba reunido para darle la despedida a Eleanor.
Charlie – gracias a todos por estar aquí, como recordaran esta es la ultima presentación que hará Eleanor de la temporada; quiero desearte lo mejor –dijo dirigiendo su mirada a la ella- recuerda que aquí tienes un hogar y una familia en donde siempre serás bienvenida.
Eleanor – gracias…me gustaría decir unas palabras –dijo acercándose a Charlie- quiero agradecer a todos sus buenos deseos y amistad, espero verlos pronto, y de nuevo muchas gracias –dijo sonriendo mientras todos aplaudían.
Charlie – además quiero aprovechar la oportunidad quiero pedirles a todos su apoyo y colaboración para Angie quien tendrá la responsabilidad de suplantar a Eleanor durante estos meses, sumándose a la gira que se realizara por varias ciudades.
Angie – gracias…quiero agradecer a Eleanor, Robert y Charlie por su paciencia les prometo que no los defraudare –dijo nerviosamente, mientras recibía los aplausos de sus compañeros.
Charlie – y bien eso es todo, a sus lugares.
Eleanor – voy a extrañar este lugar –dijo viendo los alrededores.
Robert – pero volverás.
Eleanor – no lo sé, después de que nazca el bebe, me casaré y aunque Richard diga que me apoya en lo que decida creo que no será lo mismo.
Robert – pero aún tienes tiempo para decidir que harás, no pienses en eso ahora concéntrate en la presentación de esta noche.
Eleanor – si tienes razón.
Robert – bueno debemos ir a prepararnos.
Eleanor – bien me voy a mi camerino, te veo luego.
Varias horas después, la función de despedida de Eleanor fue ovacionada por todo el público del teatro y sus compañeros no pudieron faltar, fue la más emotiva de la noche entregándole un enorme ramo de flores con los mejores deseos, no faltaron las flashes de las cámaras captando tan buen momento que sería noticia en primera plana en todos los periódicos del siguiente día.
Varios días han pasado ya desde la función de despedida, ya estaba todo listo para el viaje a Chicago, el silbato del tren anunciaba la salida.
Elizabeth – cuídate mucho, te vamos a extrañar –dijo abrazándola.
Eleanor – gracias, pero pueden visitarme cuando quiera.
Robert – recuerda que estaré de gira, pero te escribiré seguido.
Eleanor – gracias Bobby –dijo abrazándolo- por todo lo que has hecho por mí, tu amistad y ayuda nunca la podré olvidar, te quiero mucho –dijo sollozando.
Robert - no te pongas así, recuerda que esto no es una despedida para siempre, de cualquier forma siempre estaremos juntos has sido la mejor amiga que he tenido, cuídate mucho.
Richard – es hora de subir.
Eleanor – si.
Richard – hasta luego chicos.
Robert – cuídala mucho -dijo dándole la mano.
Richard – lo hare -dijo recibiendo el saludo- y en cuanto a ti -dijo dirigiendose a su amiga- cuidate mucho te deseo toda la felicidad del mundo -dijo dandole un corto abrazo.
Elizabeth – gracias Richard.
Mientras los nuevos pasajeros subían al tren, en la plataforma se quedaron un par de jóvenes con la incógnita de saber que pasaría de ahora en adelante, Robert miraba a la distancia el tren alejarse viendo como partía su mejor amiga quien había sido el amor de su vida una sonrisa irónica apareció en su rostro, bajo su mirada hacia donde se encontraba Elizabeth quien sonreía cálidamente, la tomo de la mano para salir de ahí, con la esperanza de que con ella tendría y conocería de nuevo el amor.
Chicago
Rose Mary – me alegra saber que Eleanor accedio a venir.
Madeline – si a mi también -dijo sonriendo- ya la extrañaba, además también necesita cuidados.
Rose Mary – si lo sé -dijo terminando de acomodar el cojin- crees que le gustará.
Madeline – claro que si, es una de las habitaciones más hermosas de la mansión...no debiste molestarte.
Rose Mary – no es ninguna molestia, solo quiero que se siente cómoda y como en su casa.
Madeline – gracias.
Rose Mary – bien que te parece si vamos a ver como -dijo deteniendose del dorsel.
Madeline – te sientes bien -dijo ayudandola.
Rose Mary – si, sólo fue un mareo -dijo sentandose en la orilla de la cama.
Madeline – creo que no deberías agitarte mucho.
Rose Mary – sabes que no me gusta estar sentada sin hacer nada.
Madeline – pero Rose Mary.
Rose Mary – ya estoy bien -dijo levantandose- vamos al jardín quieres -dijo saliendo de la habitación.
Madeline – claro -dijo preocupada- no me gusta nada lo que le sucede -dijo asi misma mientras caminaba tras ella.
Mientras que en un lugar cercano.
Richard – te sientes bien -dijo mirando el semblante de su novia.
Eleanor – si -dijo sin dejar de ver el paisaje.
Richard – segura.
Eleanor – me preocupa la salud de Rose Mary -dijo suspirando- además que no es feliz.
Richard – porque lo dices así.
Eleanor – ella no tuvo la misma oportunidad que tu -dijo suspirando.
Richard – querida no te entiendo.
Eleanor – su boda fue un arreglo entre familias -dijo mirándolo- ahora entiendo más como se debió sentir ese día -dijo suspirando- casarse con alguien a quien no amas, pero a ella no le toco más que acceder a la impuesto por sus padres.
Richard – quieres decir que.
Eleanor – si, no se que hubiera pasado y hubiera sido lo mismo contigo...o que tu te casaras con Elizabeth.
Richard – no pienses en eso, te conté todo no.
Eleanor – lo sé pero.
Richard – muchas veces las mujeres no tienen otra elección que salvar a su familia accediendo a la petición de sus padres de un matrimonio arreglado, mis padres son un ejemplo de eso -dijo sonriendo de lado.
Eleanor – como tus padres -dijo mirandolo con sorpresa.
Richard – si, en mi familia por décadas se ha dado lo mismo...creo que solo yo he podido quebrantar las reglas -dijo sonriendo- además se perfectamente que mi padre nunca ha querido a mi madre, no sabes cuantas veces la vi llorar en silencio, siempre se sintió sola no recibía nisiquiera una linda palabra por parte de él, y si se daba el caso lo hacia cuando estaban a la vista de todos aparentando un matrimonio perfecto; por eso es que no quise que mi vida fuera así y si me casaba con alguien era porque realmente amaba a esa persona.
Eleanor – Richie -dijo mirandolo fijamente.
Richard – y fue lo mejor que pude haber hecho -dijo dandole un beso.
Varias horas más tarde un carruaje entraba por el portal de las rosas, dirigiéndose a la entrada principal de la mansión Andrey donde ya eran esperados por la servidumbre, al bajar Richard noto la majestuosidad del lugar.
Mucama – bienvenidos, los esperan en la biblioteca.
Eleanor – muchas gracias –dijo sonriendo.
Richard – con permiso –dijo tomando de la mano a Eleanor para ingresar al lugar- espero tu madre no se moleste por haberte acompañado.
Eleanor – no lo creo.
Madeline – hija –dijo abrazándola- te extrañe...como has estado.
Eleanor – un poco cansada –dijo deshaciendo el abrazo.
Richard – buenas tardes –dijo haciendo una reverencia.
Rose Mary – bienvenidos –dijo bajando las gradas- mírate luces hermosa.
Eleanor – gracias, no más que tú –dijo sonriendo- recuerdas a Richard, ahora es mi prometido.
Rose Mary – claro que lo recuerdo.
Richard – me da mucho gusto verla de nuevo señora -dijo haciendo una reverencia- Richard Grandchester a la orden, Eleanor no deja de hablar de usted, espero no incomodarla con mi presencia.
Rose Mary – claro que no, con mucho gusto y bienvenido.
Richard – gracias.
Rose Mary – Grandchester dijo -dijo extrañada- así que usted es el hijo del duque Grandchester y Adele.
Richard – si madam…y usted es.
Rose Mary – hija de de William Andrey –dijo interrumpiéndolo- tengo entendido que nuestros padres se conocieron.
Madeline – como -dijo sorprendida.
Eleanor – que casualidad.
Richard – Andrey creo que recuerdo ese apellido, sus orígenes son de Escocia cierto.
Rose Mary – así es -dijo sonriendo.
Richard – no sabia que conocia a mis padres.
Rose Mary – solo los vi algunas veces...pasamos a la biblioteca –dijo señalando el lugar.
Eleanor – por supuesto.
Rose Mary – te sienta muy bien el embarazo -dijo dandole un corto abrazo.
Eleanor – gracias, como te has sentido –dijo deshaciendo el abrazo para luego caminar tras ella ingresando al lugar.
Rose Mary – un poco cansada, pero mejor gracias a la ayuda de tu madre, ya falta poco para tener a este angelito en mis brazos –dijo sonriendo- y cuando nacerá el tuyo.
Eleanor – en enero –dijo sentándose en el sillón.
Madeline – iré por un poco de té.
Richard – puedo tener su atención un momento por favor señora Beaker –dijo ofreciéndole el lugar.
Madeline – gracias...dígame joven Grandchester lo escucho –dijo sentándose.
Richard - ya que estamos reunidos quiero aprovechar la ocasión para pedirle formalmente la mano de su hija en matrimonio –dijo nerviosamente- se que una carta no fue la mejor forma de haberle dado la noticia, así es que por eso decidí acompañar a Eleanor para decirselo personalmente.
Madeline – me es grato saber la seriedad con que lo ha hecho -dijo seriamente- no me opongo en nada al contrario, quiero que lleve una buena vida junto al hombre que ama, así que por favor voy a pedirle que cuide mucho a mi hija –dijo con lágrimas en los ojos- es mi tesoro, mi vida...si ella es feliz yo también lo soy –dijo en forma de aceptación.
Richard – se lo prometo –dijo sonriendo- muchas gracias señora.
Eleanor – mamá -dijo abrazándola.
Madeline – ojala Sean pudiera estar aquí –dijo abrazando a su hija.
Eleanor – papá siempre ha estado con nosotras y no dejará de estarlo –dijo sollozando.
Rose Mary – esto merece una celebración –dijo sonriendo- felicitaciones -dijo aplaudiendo.
New York
Mientras tanto en la ciudad la compañía de teatro se preparaba para la gira que realizarían por todo el país.
Elizabeth – cuando te iras?
Robert – en dos semanas.
Elizabeth – tan pronto –dijo sorprendida.
Robert – si, Charlie adelanto la fecha de la gira.
Elizabeth – ahhh entiendo –dijo cabizbaja.
Robert – yo…yo quisiera -dijo al verla.
Elizabeth – no te preocupes yo estaré bien…ten por seguro que te extrañare –dijo abrazándolo.
Robert – yo también te extrañaré, y estaré al pendiente de ti y del nacimiento de bebe de Eleanor; te prometo que te escribiré –dijo mientras tomaba su barbilla- si pudiera llevarte conmigo lo haría tú lo sabes.
Elizabeth – si…lo sé –dijo fijando su mirada en la de él.
Robert – te quiero –dijo acercando su boca a la de ella.
Elizabeth – en verdad?
Robert – si…solo así te lo puedo demostrar –dijo rozando sus suaves labios dándole un beso tierno lleno de dulzura envolviéndose en un abrazo que parecía eterno.
Chicago
Rose Mary – espero te guste la habitación que hemos preparado para ti -dijo abriendo la puerta.
Eleanor – ooohhh -dijo maravillada de tan hermosa habitación- es hermosa muchas gracias.
Madeline – Rose Mary lo hizo personalmente.
Eleanor – no te hubieras molestado.
Rose Mary – no es ninguna molestia -dijo sonriendo- quiero que estes cómoda y que te sientas como en tu casa.
Eleanor – muchas gracias por tus atenciones -dijo sonriendo- mira Richie no es hermosa.
Richard – si lo es -dijo mirándo alrededor- es una magnífica construcción.
Rose Mary – diseño de mi abuelo -dijo sonriendo.
Richard – asombrosa.
Madeline – su habitación está al final del pasillo -dijo señalando.
Richard – muy bien.
Rose Mary – bueno los dejo descansar, supongo que el viaje estuvo muy pesado.
Eleanor – un poco.
Rose Mary – yo iré a descansar también, los veré en la cena.
Richard – gracias señora.
Madeline – bueno nos vemos luego, descansa hija.
Eleanor – si madre.
Richard – me retiro, las veré después -dijo haciendo una reverencia para dirigirse a su habitación.
New York
Elizabeth – Robert -dijo nerviosamente.
Robert – disculpame si.
Elizabeth – para nada, ya esperaba que sucediera esto entre nosotros.
Robert – en verdad -dijo sorprendido.
Elizabeth – claro tontito -dijo sonriendo al mismo tiempo que le guiñaba el ojo.
Robert – entonces me acompañas a ver el ensayo.
Elizabeth – claro -dijo tomandolo de la mano.
Robert – vamos.
Chicago
Lakewood
Reseña del Diario de Eleanor.
Rose Mary Andrey hija de uno de los hombres más importantes de la década, a pesar de la gran fortuna de su familia y la influencia aristócrata siempre ha sido una mujer de noble corazón, sencilla y cariñosa la preferida de su Tía Elroy, la hermana dedicada y cuidadosa de su pequeño hermano William; durante su adolescencia su vida tuvo un cambio radical, luego de la muerte de sus padres y su espontánea boda con Vicent Brower; así mismo llevando una gran responsabilidad para la familia, convirtiéndose en la próxima matriarca del Clan de la familia y quedando al cuidado de su pequeño hermano; varios meses después de esto fue diagnosticada con una enfermedad desconocida llevándola a refugiarse a su lugar favorito la mansión en Lakewood donde creo su adorado jardín de rosas. Meses después su vida se lleno de completa felicidad, su deseo de convertirse en madre se había vuelto realidad, ahora solo un mes faltaba ya para el nacimiento de su primogénito, cada día que pasaba ella misma supervisaba los arreglos de la habitación del bebe, una preciosa cuna de caoba ya se encontraba lista, un lindo ajuar tejido con delicadeza ya se encontraba en su lugar, un caballo de madera y varios obsequios se habían colocado en la habitación, los cuales habían sido enviados por su prima Lisbeth Cornwell quien hacia poco mas de dos meses que había dado a luz a su segundo hijo al que llamo Archibald, quien mas adelante se convertiría en uno sucesores del clan.
Varios días han pasado desde su llegada a Lakewood, una hermosa habitación había sido arreglada para Eleanor con flores de muchos colores y con una vista al jardín impresionante. Cada tarde salía con Richard a caminar por el bosque enseñándole las maravillas del lugar, llevándolo detrás de la colina enseñándole el Hogar de Pony.
Richard – el Hogar de Pony dices, que es ese lugar?
Eleanor – es el lugar donde vienen los niños sin hogar –dijo observando la casa- Rose Mary y su familia hace varios años que hacen donativos a esta casa, sabes me gustaría ayudar también.
Richard – me parece bien que quieras hacerlo –dijo sonriendo- puedo ofrecerles mi apoyo, talvez pueda conseguir algunos amigos que quieran hacerlo también.
Eleanor – eso seria maravilloso…me ayudarías?
Richard – claro –dijo abrazándola.
Eleanor – gracias, será muy importante para mi ayudar a esos niños, presiento que hay alguien especial que necesitara de mi ayuda.
Richard – y la tendrá…creo que es hora de regresar o se nos hará tarde, recuerda que mañana debo partir a New York.
Eleanor – si…esta bien vamos.
Richard – realmente es un lindo lugar para que nazca Terrence.
Eleanor – oye…desde cuando piensas que será niño -dijo acariciando su vientre.
Richard – porque el primogénito de un Grandchester siempre ha sido varón.
Eleanor – y si es niña…eso cambiaria tus planes? –dijo levantando la ceja.
Richard – no lo creo…pero estoy seguro que será un niño.
Eleanor – de donde sacaste ese nombre.
Richard – te refieres a Terrence.
Eleanor – si.
Richard – es mi nombre -dijo seriamente.
Eleanor – no juegues, dime.
Richard – es en serio...mi nombre completo es Richard Terrence, se que no suena muy bien pero.
Eleanor – ese es tu nombre -dijo sorprendida.
Richard – ya te dije que si.
Eleanor – lo siento, debi preguntartelo antes no.
Richard – no te preocupes, creo que nos olvidamos de unos cuantos detalles -dijo sonriendo de lado- así que se llamara como su padre Terrence –dijo orgullosamente- …porque me miras así –dijo levantando la ceja- es un lindo nombre.
Eleanor – algo -dijo levantando la ceja- pero si es niño me gustaría llamarlo Sean como mi padre y si es niña Madeline como mi madre –dijo sonriendo de lado.
Richard – como? a caso no te gusta mi nombre.
Eleanor – no mucho –dijo sonriendo.
Richard – que dices? –dijo levantando la ceja mientras sonreía.
Eleanor - porque mejor no lo decidimos cuando nazca.
Richard – creo que será lo mejor.
Eleanor – imagínate si es niña Madeline Grandchester –dijo sonriendo- suena lindo no.
Richard – pero no como Terrence Grandchester.
Eleanor – jajaja mejor lo dejamos para después, promételo que vas a pensarlo.
Richard – esta bien, lo que tu digas; pero no estoy de acuerdo que no te guste mi nombre.
Eleanor – pero el que me gusta eres tu –dijo abrazándolo- te quiero.
Richard – yo también –dijo dándole un dulce beso.
New York
Robert – tantos recuerdos que dejare aquí –dijo suspirando- pero de ahora en adelante todo cambiara –dijo sonriendo- adiós tristeza, adiós noches largas, adiós a todos los recuerdos del amor que sentí por Eleanor, desde hoy soy un nuevo hombre lleno de alegría y pasión por la vida…gracias por todo lo que escuchaste y viste durante este tiempo.
Angie – no es fácil dejar un lugar que te ha dado tanto verdad –dijo tras él al mismo tiempo que sonreia- soy nueva en este ámbito pero me siento como si ya fuera parte de este lugar.
Robert – no, no lo es –dijo suspirando- pero ya lo eres, te felicito porque has hecho un gran trabajo.
Angie - gracias, se que no es fácil suplantar a alguien como Eleanor, la gira me pone nerviosa.
Robert – veras que todo saldrá bien.
Angie – gracias, bueno…me voy, nos vemos luego –dijo agitando su mano.
Robert – hasta pronto.
Robert – bien…creo que no necesito más –dijo observando el lugar- fuiste un fiel refugio durante todo este tiempo –dijo sonriendo.
Elizabeth – a quien le hablas –dijo asomándose por la puerta.
Robert – ehhh….a nadie, solo recordaba en voz alta.
Elizabeth – ya lo creo, vine a invitarte a dar un paseo.
Robert – pensé que tendrías que ayudar a Richard en su ausencia.
Elizabeth – si pero no significa que no me pueda divertir –dijo sonriendo.
Robert – esta bien vamos.
Elizabeth – ya tienes todo listo?
Robert – si.
Elizabeth – estas seguro…no olvidas nada?
Robert – no –dijo sonriendo mientras cerraba la puerta del que fue su camerino por mucho tiempo.
Chicago
El tren anunciaba su salida a la ciudad de New York, era una mañana fría pero no impidió a Eleanor ir a despedir a su amado hasta la estación, ambos se fundieron en un calido abrazo y antes de partir el le entrego un largo beso lleno de amor; Richard regresaba triste porque no tendría cerca a su amada, se había acostumbrado tanto a convivir con ella diariamente que le fue difícil separarse y aceptar la decisión que había tomado en dejarla en Lakewood, pero cada semana iría a visitarla, pero sabia que era momentánea su estadía en ese lugar, porque cuando se casaran no habría nada que los separara.
New York
Algunos días han pasado, el pesado frío ya era más notorio en la ciudad, unas maletas ya se encontraban listas en la puerta, mientras Robert inspeccionaba su apartamento asegurándose de no olvidar nada, tomo sus llaves colocándola en su bolsillo, mientras bajaba su equipaje a la puerta principal.
Portero – su carruaje ya esta aquí –dijo sonriendo.
Robert – gracias señor Tomas –dijo dirigiéndose a la calle.
Portero – es todo –dijo mientras le ayudaba.
Robert – si…casi olvidaba entregarle mis llaves.
Portero – no se preocupe señor, estaré al pendiente de su apartamento.
Robert – gracias, por favor asegúrese que la señora haga la limpieza, y si viene Elizabeth déjela entrar.
Portero – si señor lo que usted diga.
Robert – bueno tengo que irme, hasta pronto.
Portero – que tenga buen viaje.
Robert – gracias.
Momentos más tarde, una hermosa dama esperaba en la estación del tren, caminaba de un lado a otro nerviosa y melancólica porque pronto la persona que se había convertido en algo más que su amigo partíría a ciudades desconocidas.
Richard – ya deja de moverte tanto, me estas poniendo nervioso.
Elizabeth – lo siento, es que estoy muy nerviosa.
Robert – hola…pensé que se haría tarde –dijo caminando hacia donde se encontraban ellos.
Richard – ya casi, tus compañeros de la compañía ya abordaron, bueno hermano, amigo te deseo todo lo mejor –dijo abrazándolo.
Robert – gracias, pero no olvides mantenerme informado del nacimiento de tu hijo -dijo deshaciendo el abrazo.
Richard – lo hare, no te preocupes –dijo sonriendo, mientras Elizabeth observaba la escena en silencio- te pasa algo?
Elizabeth – no…estoy bien –dijo sollozando.
Richard – bien…los dejo solos, te espero en el carruaje.
Elizabeth – yo…yo –dijo acercándose a el- tengo esto para ti –dijo entregándole una carta- ábrela cuando ya estés dentro.
Robert – ven aquí –dijo abrazándola- cuídate mucho, te prometo que siempre tendrás noticias mías.
Elizabeth – te voy a extrañar –dijo sollozando.
Robert – yo también, pero veras que pronto nos volveremos a ver –dijo aspirando el aroma de su cabello- te quiero –dijo sin titubear, acercando sus labios a los de ella- podrás esperarme?
Elizabeth – todo el tiempo que sea necesario –dijo sonriendo, mientras le entregaba un beso con toda la dulzura de su corazón.
Robert– tengo que irme –dijo separándose lentamente.
Elizabeth – que tengas un buen viaje.
Charlie – siento interrumpirte Hathaway pero ya es hora –dijo desde el tren.
Robert – en seguida -dijo alzando la voz- recuerda que te quiero –dijo sonriendo, para luego separarse de ella, caminando hacia el vagón tomando su lugar en el interior; al mismo tiempo ella lo veía subir observaba que subía; el volteo la mirada y sonrío al ver a su querida Beth, de pronto abrió la carta que le había entregado minutos antes leyendo el contenido de esta: "No se como empezó, solo se que sucedió, solo cerré mis ojos y desperté pensando en ti, mientras estés lejos yo te esperare aquí porque se que contigo puedo ser feliz, en mi mente estará tu recuerdo creciendo cada día para que puedas volver a mi, ahora tengo una razón mas para vivir porque pude comprender que eres el amor de mi vida". Elizabeth.
Continuara…
