Yuuri continúo observándole con aquellos destellantes ojos color borgoñas; El sabor de la sangre en su paladar cosquilleaba de manera agradable, incitándolo a continuar. Aunque perder el control no era una opción.
—Tu cuerpo… — Sonriendo coqueto se apresuro a deslizar una de sus manos por la mejilla del otro. Sintiendo el terso tacto bajo su palma.
Viktor se estremeció ante el contacto; Mientras las palabras anteriores se clavaban dolorosamente en su cabeza.
— ¿Estas bromeando? ¿Cierto? — Con voz entrecortada pregunto al mismo tiempo que sonreía nervioso; Rápidamente busco alguna respuesta coherente en los ojos del japonés, los cuales brillaban con intensidad.
« ¿Es una broma? ¿Verdad?» Viktor intentaba auto convencerse a sí mismo. Porque, eso no era algo que siquiera hubiera pasado por su cabeza; Si habían tenido algunos suaves roces «Que de suaves no tenían nada » Pero…
— ¿Crees que estoy bromeando? — Yuuri llevo su mano hasta el fleco del ruso para enrollar entre sus dedos aquellas hebras platinadas. Descubriendo los suaves que eran.
Viktor enmudeció sin poder evitarlo, no era una broma. Yuuri quería su cuerpo como pago por haberle salvado la vida; Su cuerpo. Y aquello lejos de molestarle solamente provocaba en su persona una irremediable excitación que le recorría de pies a cabeza.
Aquella que le nublaba la conciencia y le hacia actuar erróneamente.
—Yuuri… — Le llamo con voz extremadamente ronca erizando cada vello en el esbelto cuerpo del japonés; Con algo de brusquedad tomo aquella pequeña mano entre la suya apartándola de su cabello.
Yuuri alzo una ceja sonriente.
— ¿Te desagrada? — Pregunto juguetonamente para clavar sus orbes en las azules, deslizando sugerentemente su lengua sobre sus carnosos labios.
Para nada le desagradaba aquello; Viktor jamás se había sentido atraído por un hombre o alguna mujer de esa manera. Completamente cautivado por aquellos labios deslizo uno de sus dedos sobre estos, acariciándolos con ímpetu.
Había demasiadas dudas que carcomían en lo más profundo de la mente de ambos lo que hacían era; Impropio, Erróneo y Arriesgado lo vieran por donde lo vieran.
« No tengo opción…» Lamentable excusa con la cual el europeo intentaba reprimir aquel pequeño rastro de sensatez que se escabullía de manera molesta en su cabeza.
Aunque este pareció desaparecer rápidamente al sentir la tibia lengua del japonés enredarse en uno de sus dedos, succionándolo con lentitud. Viktor lo observo con ojos abiertos sintiendo como la sangre comenzaba a acumularse en su bajo vientre.
Nuevamente el europeo se sintió preso de aquella enloquecedora droga que el japonés de alguna manera u otra inducia en su mente y cuerpo; Yuuri se trago un quejido al sentir otro de los largos dedos introducirse en su boca, invadiendo su cavidad con desenfreno.
Sin poder decir alguna palabra rápidamente llevo sus manos hasta el brazo del otro hundiendo sus uñas en la piel, rompiéndola. El tercer dedo casi se hundió en su garganta provocándole un gemido doloroso.
Viktor enrollaba entre sus dedos la lengua del otro; Retorciéndola suavemente, al mismo tiempo que se enterraba en lo más profundo de aquella delirante boca. Yuuri alzo su vista dejándose embriagar por aquellos ojos envueltos en una fina capa de placer.
Estaba mal; Si continuaban de aquella manera no podrían detenerse.
—Chúpalos —Viktor gruño sonoramente al descubrir que el japonés no hacia nada por su cuenta; Yuuri le miro alzando una ceja, mientras que mordía fuertemente uno de los dedos.
Al dejarle la boca libre el nipón tomo una bocanada de aire, a su vez que limpiaba la saliva que había escurrido. Descubriendo con agrado el dulce sabor de la sangre nuevamente en su paladar.
Ambas miradas se encontraron furiosas, intentando dominar la situación.
—Ahg…— Yuuri jadeo sintiendo como las uñas del albino se clavaban sin piedad en su cráneo; Enrollando sus pálidos dedos en las oscuras hebras halándolas con demasiada fuerza.
—Chúpalos — Ordeno nuevamente acercando sus dedos a los labios del otro.
Y Viktor se sorprendió a sí mismo con aquella faceta que desconocía de si mismo.
Yuuri apretó más sus labios; El no podría dejarse someter de esa manera.
« Soy un Katsuki » Pensó para estirar una de sus manos hasta el pálido cuello del otro; Tomándolo con paciencia. El fácilmente podía hundir sus dedos en el hasta dejarle sin aire o podría sacar su amada pistola de su cintura.
Nuevamente; El podía hacer demasiadas cosas.
Viktor jadeo al sentir la lengua recorrer sus dedos; Succiandolos lascivamente. Yuuri entrecerró los ojos dejando que su cuerpo tomara el control sobre sus molestos pensamientos.
Viktor retuvo un jadeo en su garganta al sentir los placenteros choques en su espina dorsal; La lengua del japonés se movía demasiado bien sobre sus pálidos dedos.
¿Hasta dónde le dejaría llegar?
—Yuuri —Viktor le llamo con impaciencia mientras que se levantaba un poco sin soltar el agarre que mantenía al otro en su lugar; Inmóvil.
Yuuri volvió a jadear al sentir como su boca era liberada con brusquedad; Levanto la mirada sintiendo como las uñas tras su nuca comenzaban a provocarle un dolor de cabeza.
—Tómalo — Con voz gruesa envuelta en el clímax de la situación Viktor acerco su miembro erecto a los labios del japonés; Quien frunció el seño molesto.
¡¿En qué momento el ruso se había bajado los pantalones!? Yuuri se maldijo mentalmente por permitir al otro tenerlo de aquella manera tan vergonzosa. Si su padre lo viera…
« Si mi padre me viera estallaría en llamas » De pronto una ligera chispa de morbo se encendió en su mente; Y recordó vagamente aquella época en la cual se revelaba a su progenitor por simple placer.
El placer de hacer lo incorrecto.
El nipón alzo la vista para encontrarse con los azules del otro; Brillando expectantes, en espera de alguna reacción de su parte. Sonrió suavemente mientras llevaba una de sus manos a la larga extensión, tomándola con destreza entre sus dedos provocándole un ligero temblor al ruso.
A continuación Yuuri acerco sus labios hasta el miembro erecto para soplar con delicadeza la punta; Viktor gruño hundiendo más aun sus uñas tras su nuca. Y el jadeo.
El europeo entonces se apresuro a tomar con su mano libre la boca del pelinegro para abrirla violentamente e introducir su palpitante hombría; Yuuri entrecerró los ojos sintiendo como su garganta ardía.
Viktor gruño mientras entrecerraba los ojos dejándose llevar por el placer de la lengua recorrer toda su hombría; A pesar del dolor el japonés se mantenía en su incómoda posición.
Los minutos pasaban entre jadeos; Gruñidos y húmedos sonidos. Yuuri se había acostumbrado sorpresivamente al incomodo miembro del ruso y ahora se concentraba en succionar y masturbarlo con cierta violencia mientras que Viktor se encontraba en el séptimo cielo. Con su cabello pegado a su frente debido al sudor.
—Joder…Yuuri — Gruño tomando con ambas manos la nuca del nipón; Moviendo sus caderas con fuerza hasta llegar a lo más profundo de la garganta del otro.
Viktor jamás había sido brusco antes; No entendía entonces el porqué ver sufrir al nipón de aquella manera, ver sus ojos llorosos e escuchar sus jadeos lastimeros le encendían el cuerpo de una manera inexplicable. Entrecerró los ojos dejando que su semilla se esparciera dentro de aquella boca que le había echo tocar el cielo por breves segundos.
Yuuri se atraganto un poco al tratar de escupir aquella esencia amarga de su boca siendo aun que el miembro del ruso de mantenía en su garganta; Jadeo ahogado mientras que no le quedaba de otra que tragarlo. Un poco escurrió por su barbilla manchando su ropa ligeramente.
El ruso entonces le dejo libre y Yuuri tosió un poco limpiando con su antebrazo los fluidos que se escapaban de su boca; Mientras llevaba su mano hasta su nuca masajeándose un poco intentando aliviar el dolor que habían dejado las uñas del europeo.
Los ojos azules aun brillaban envueltos en la lujuria ansioso por continuar por lo cual se lanzo sobre el otro pegando la espalda del más bajo a la mesa. Hundió su nariz en el cuello del nipón inhalando su perfume natural.
—Viktor…— Yuuri jadeo pasando sus dedos por los platinados cabellos halándolos suavemente; Sintiendo como su piel comenzaba a arder deseosa por más atención.
Y él era nuevo; Nuevo sintiéndose de aquella manera porque simplemente un Katsuki jamás podía estar en aquella posición. Siendo dominado por un simple patinador ruso, pero por dios que se sentía jodidamente bien.
Viktor entonces llevo una de sus manos bajo la ropa interior del nipón para acariciarlo con dedicación; Porque se lo merecía. Comenzando con un delirante sube y baja mientras apretaba la punta un poco ocasionándole uno que otro gemido al japonés que le volvía loco.
—Viktor…— Yuuri suspiro su nombre mientras hundía sus uñas en los hombros del otro conectando sus ojos brillosos con los azules del ruso; Sonrojado y jadeante.
El europeo entonces volvió a saborear el pálido cuello del nipón; hundiendo con fogosidad sus dientes en la piel; Sintiéndolo temblar bajo su tacto.
— Ah… — Gimió quedamente.
¡Se sentía como tocar el cielo! Yuuri había descubierto lo placentero que se sentía ser dominado; El dolor agridulce de ser tratado con brusquedad para luego ser llevado al clímax con suaves caricias.
Tras venirse manchando la mano del ruso; Yuuri jadeo en busca de aire para después sonreír coqueto para apartar de su frente algunos de los mechones que se pegaban a su cara.
— ¿Esto significa que aceptas nuestro trato? — Pregunto mientras que tomaba la mano que antes había estado bajo su pantalón para limpiarla sugerentemente con su lengua; Sin apartar sus ojos rojizos, saboreando su propia esencia.
— ¿Mi cuerpo por tu ayuda?— Con voz gruesa deslizo las palabras sin dejar de observar al hermoso japonés bajo el. Yuuri asintió alejándolo un poco de su rostro; Mas específicamente de sus labios.
Viktor bufo ante esa acción; Y sin pensarlo demasiado asintió. El aceptaría formar un trato con aquel ser de rostro angelical que en su interior no era más que un demonio. Justo como Lucifer, de increíble belleza pero dueño del infierno.
Y trato de convencerse de que solo lo hacia por recuperar su antigua vida; No por anhelar tenerlo entre sus manos, No por oírle jadear y verle sudar con ojos llorosos. No él no lo hacia por eso.
«Solo quiero mi libertad» Pensó antes de soltar un suspiro al ver cómo era lanzado a un lado; Nuevamente se sorprendió de ver cuanta fuerza había en ese pequeño y agraciado cuerpo.
Yuuri se levanto para arreglar un poco sus ropas; Tendría que volver a ducharse. Le sonrió nuevamente a Viktor para giñarle un ojo, el disfrutaría de aquel pequeño descubrimiento. Gozaría de las sensaciones que le brindaba el otro y luego de desasearía de él.
Era un plan sencillo; No había manera de fallar.
Continuara…
Aquí pueden ver de qué va la historia; Por fin. Y perdón por lo flojo del capítulo no me sentía bien.
Este fic se esta alargando mas de lo que pensé pero buenoooo; Ya pronto saldrá Yurio pero necesitaba aclarar un poco las acciones de Yuuri o algo así intente. Disculpen la tardanza pero he estado demasiado la tardanza pero e tenido problemas en mi casa.
Pues mi familia sabe que veo Yaoi pero últimamente andan con que debería de dejar de leerlo y verlo; Mas mi mejor amiga que es muy religiosa y bueno ya sabrán como va todo.
Pero gane la discusión diciendo esto.
«Mama dejare de ver Yaoi cuando tu dejes de fumar » Ja luego como buena madre venezolana me pego un chanclazo (O mejor dicho una cachetada) en FIN Luego decidí dejarlo en serio para hacerlos feliz y me dije «A quien le importa esta patética historia nadie notara que la deje» Y me deprimí bien feo porque sufro de ansiedad y bueno me encerré en mi cuarto sin salir ni comer.
Entonces me recupere porque dije que no deseaba morir tan patéticamente y decidí que tenía hambre enserio así que salí al mundo y llegue a un trato con mi madre en el que consideramos que yo saldría y tendría amigos y me dejaba ver lo que quisiera y escribir.
Y así ahora tengo una gripe fea pero aquí estoy; espero y les guste. Dejen sus bellos comentarios los amo.
