Capítulo 11. Decisiones.

No se habían dicho nada acerca de lo ocurrido hace unas horas atrás, cuando dejaron de luchar por sus impulsos. Dib no sabía cómo actuar en lo absoluto, sabía que sus acciones tenía mucho que ver con la adrenalina con la que han tenido que lidiar desde hace varios días, y por su parte creía que era demasiado apresurado, aun con sus incontrolables hormonas de adolescente a flor de piel y sin ignorar sus sentimientos por el alien. Ignoraba por completo lo que Zim pensaba, ni que tan normal era para los Irken la "reproducción". Aunque tratándose de ellos, al ser dos seres masculinos, se supone que no podría utilizar esa palabra, ya que teóricamente no pueden procrear.

Habían estado horas tratando de reparar a Gir, las piezas de la unidad SIR de Jizz eran demasiado avanzadas y algunas estaban adaptadas solo para ese robot, pero al fin estaban funcionando la mayoría de los circuitos y solo faltaban unos detalles.

-Si logramos que funcione, Gir mejorará su capacidad a un 110% -Zim parecía entusiasmado, para él era un completo desafío tener que reparar a su robot con piezas tan nuevas, se sentía casi como una misión.

-Pero que pasará con los altos? Y si te mandan a otro asesino para que acabe contigo?

-Los altos no se detendrán en buscarme y eliminarme, eso es seguro. No puedo quedarme aquí, Dib, no me queda otra opción. En cuanto Gir esté listo empacaré todo.

-Un momento, ¿irte de aquí? ¿Quieres decir de la Tierra o de tu base?...

-Por supuesto que hablo de la Tierra, tu planeta es demasiado pequeño para mantenerme oculto mucho tiempo, ellos me encontrarán… si quiero seguir con vida debo desaparecer.

-¿Y yo que? Te irás así sin más después de que nosotros…! Que yo… -Dib guardó silencio, miraba fijamente al Irken apretando firmemente sus puños, no quería sentirse olvidado ni utilizado. Zim solo lo miraba en silencio, algo sorprendido por lo demás.-

-No es algo que pueda manejar.

-Si puedes manejarlo. Tu siempre puedes manejarlo!

-¡Cómo quieres que decida que hacer contigo. No puedo simplemente llevarte lejos de aquí conmigo sin tu consentimiento, no eres un juguete! –Algo de alivio, no lo ve como algo desechable-

-Me pudiste haber preguntado siquiera, tu sabes que lo habría hecho.

-Si no pudiste responderme si querías vivir conmigo aquí ¿cómo puedo esperar una respuesta tan importante ahora? Dime ¿cómo puedo esperar que decidas recorrer el espacio conmigo donde quizás quien sepa nuestro destino? No tengo un plan a donde ir, solo sé que debo irme de aquí.

-No tuve oportunidad de decírtelo allá porque sucedieron cosas y tú perfectamente lo sabes.

-Como sea, el asunto es que debo irme… contigo o sin ti. –Las últimas palabras de Zim sonaron tan frías. Dib, molesto por eso, prefirió irse de la habitación que tener que discutir con el alien, de ser así no acabaría en nada bueno. Zim se quedó solo y en silencio, con Gir a medio armar en sus manos solo miraba hacia el suelo. Dib se dirigió al baño y mojó su cara con agua del lavamanos, se miraba al espejo con enojo, dándole un golpe a la pared con su puño.-

-No se enoje con el amo, humano Dib.- La voz de la computadora resonando en el baño tomó por sorpresa a Dib, haciendo que se asustara y resbalara por el piso mojado del baño-

-Olvide que siempre estás aquí – se incorpora después de esa torpe caída-

-Lamento asustarlo, pero de verdad le pido que comprenda al amo, nada de esto es fácil para él y simplemente no sabe cómo reaccionar. No está en el código Irken preocuparse por alguien más que no sea la armada o en sí mismos, eso sumándole el propio egocentrismo del amo. Lo que siente por usted lo tiene más que confundido, no tiene idea de que hacer o como actuar.

-Sé que todo esto debe ser nuevo para él, incluso más que para mí, créeme. Pero estoy tan molesto y asustado a la vez.

-Vamos, a usted no lo persigue de muerte un imperio entero.

-Eso es verdad… pero aun así no puede llegar y dejarme fuera de sus planes como si no fuera nadie.

-Eso no es exactamente cierto, créame. Se todo lo que el amo hace y deshace, no puedo darle mas detalles por ahora, pero solo puedo pedirle que confíe en que el amo hará algo para resolver todo esto. Ahora cómase su orgullo y arreglen las cosas.

-Supongo que no debería comportarme de esta manera tan caprichosa en esta situación ¿verdad?. Me siento como un tonto. Oye un momento, ¿por qué te preocupas tanto?

-Aunque no lo creas, yo estimo mucho al amo. No quiero verlo sufrir más de lo que ya le ha hecho pasar la armada.

-Entiendo, gracias.

-No hay porque, amo Dib. –Las dos últimas palabras articuladas por la computadora hicieron que la cara del humano se ruborizara hasta su punto más extremo, recordando que la computadora había visto todo su acto con Zim.-

El extraterrestre había terminado con Gir, solo faltaba encenderlo y sin embargo no lo hacía, sentía que Dib también debía estar presente y ver el fruto de su trabajo, pero no sabía cuánto rato más iba a estar molesto e iba a regresar. A pesar de ello se rehusaba a ir a buscarlo, el odiaba rogar. Casi como si lo hubiese llamado mentalmente, Dib aparece en la sala ya no tan disgustado.

-Oye –se rasca la cabeza y evita mirarlo a los ojos, el humano también tenía un orgullo que odiaba hacer a un lado- …lo lamento.

-Eh?

-Me comporté como un idiota, sé que no es fácil nada de lo que estás pasando y creo que debí pensar en eso en vez de decir todo lo que te dije.

-Así es. –Se cruza de brazos y da media vuelta, como lo obstinado que es.- aun así, yo igual lo siento. –Dib sonríe al escucharlo, Zim pidiendo perdón era tan poco común que merecía hasta celebrarlo.-

-Así que, has terminado ya?

-Te refieres a Gir? Si, hace un momento… solo debo encenderlo.

-Tienes miedo? Temes que ya no sea igual que antes?

-No, estoy emocionado por verlo correr como loco por aquí y todo, pero estoy inquieto por lo que pase después.

-Ya veo –se acerca a él y lo agarra de sus hombros- pensaremos en algo juntos.

Ambos se sonríen pero con una mirada decidida y segura, Zim acciona a Gir desde la abertura que tiene en la parte superior de su cabeza y vuelve a cerrarlo de inmediato. Ambos retroceden unos pasos mientras lentamente el robot comienza a retomar un color rojo en los ojos, se incorpora de un salto y hace un gesto militar en frente de su amo. Ahí se queda, inmóvil.

Dib lo mira extrañado, no tiene la misma personalidad traviesa de recordaba y que Zim tanto extrañaba, algo andaba mal.

-Gir, me oyes? –Zim se acerca dudoso, el robot no había dicho nada y se había quedado inmóvil en esa posición.- Tal vez los circuitos vocales se desconectaron, lo revisaré. –El alien no alcanza ni a tocar a su unidad SIR cuando esta comienza a moverse de forma extraña, su cuerpo se sacudía y se escuchaba como si todo su interior rechinara, se tapa los ojos con sus pequeñas manos robóticas y se detiene. Rápidamente se yergue manera normal, esta vez con un color cian en sus ojos. Mira a su amo sonriente y con la lengua a la vista.-

-Gir, reportándose al servicio! –Sin quitar su cara inocente ni mirada perdida, vuelve a tomar un gesto militar. Un nudo apretó la delgada garganta de Zim cuando vio cómo su robot estaba de vuelta con él, diciendo las mismas palabras de cuando se le fue asignado, y al igual que aquel día Zim le sigue el juego.-

-¿Gir? ¿Qué significa la "G"?

-No lo sé~ -se queda un momento quieto, mirando a su amo, para luego comenzar a golpearse la cabeza a el mismo con sus pequeñas manitos robóticas- wiiii wiiii wiiii.

-Emh… ¿está bien que esté más estúpido de lo normal? –Dib no entendía nada, claro, el no estuvo ahí el día de la asignación.-

-No es estúpido, es avanzado. –Zim inspiró profundamente, tantos recuerdos que a pesar de ser gratos, a su vez, dolían. De aquel día donde comenzó su vida de mentira.-

-¿Seguro que no debemos revisarlo? Al principio lo vi un poco inestable.

-No, él está bien, él es GIR. –Ambos miraban como el pequeño robot corría por toda la habitación, y sacaba uno de sus cerditos de caucho de uno de sus miles de escondites que tenía para ellos, jugaba y era feliz, ni siquiera sabía que había sucedido estos últimos días. Creo que eso era lo mejor por el momento.-

-Tienes razón, después de todo, tú lo conoces mejor.

-Si… -Con una preocupación menos, solo quedaba un asunto que tratar, y era obvio que ambos lo estaban evadiendo. No se miraban a los ojos y hacían cualquier cosa por parecer ocupados.-

-Supongo que debería ir a mi casa. –Después de un rato, Dib recordó que dejó todas sus cosas en su campamento y no tenía más ropa que la que traía puesta.- Tengo que ir a buscar un par de cosas si es que me iré para siempre.

-¿Qué? ¡NO! Es demasiado peligroso que te vayas conmigo, podrían seguirme y si te ven conmigo te matarán también. No lo permitiré.

-Entonces que sugieres, que te vea partir y quedar con la duda si regresarás o no? No estoy para ese tipo de cosas, Zim, prefiero la primera opción.

-Humano testarudo, te estoy diciendo que no lo harás, te lo prohíbo.

-Tú no puedes prohibirme nada. Lo haré lo quieras o no, a menos que tengan un segundo plan.

-Sí, lo hay, pero es demasiado arriesgado.

-¿De qué se trata?

-Fingir mi muerte, frente a los altos.

-¿Y cómo demonios esperas que hagamos eso?

-Ellos no saben nada sobre lo… nuestro, aún creen que somos enemigos mortales. Si finges que me matas, y armamos todo un espectáculo los podemos llamar a modo de "accidente", que ellos ven justo el momento en que me matas y tu cortas la transmisión antes de que ellos opinen algo siquiera.

-Pero apenas los llames ellos desconectarán tu PAK.

-Cuando revisé los registros vi que Jizz llamó a los altos y nada me pasó. Creo que quien debe llamarlos para que puedan desconectarme, soy yo. Por eso debes hacerlo tú, pero para estar seguros esperaremos al tiempo límite a la amenaza, solo así dejarán de hacer esa cacería de brujas.

-Pero en el tiempo que queda, si Jizz no les da ningún informe entonces ellos pueden enviar a alguien más, no lo crees?

-Maldición, tienes razón. Déjame pensarlo un momento.

-O podríamos pensarlo en el camino a mi casa, me ayudas a empacar y usamos la nave de Tak, esa de por sí ya no la pueden rastrear.

-Te dije que viajar aun no es una opción.

-Está bien, yo solo decía. Aun puedo tratar de convencerte en el camino.

-Nunca. –Dib sonríe con la intransigente actitud del Irken, esa actitud característica de él. Ambos caminan hacia la puerta y deciden llevar a Gir, no querían llegar y encontrarse con una nueva sorpresa.


La sangre le goteaba por cada poro de su cuerpo, algunas heridas ya se habían infectado por la exposición a los desconocidos microrganismos terrícolas del cual ni él ni su organismo estaban acostumbrados, liberando una pus verde oscura, tenía muchísimo dolor en cada rincón de su cuerpo, no sabía lo letal que podía ser ese líquido incoloro para los Irken. Miraba el cielo con odio, la sed de sangre aumentaba con cada segundo que pasaba, cada vez que el viento pasaba por sus heridas, juró ahí mismo que acabaría con Zim y Dib, pero no sin darles una lenta y terrible tortura.

Esperó que sus heridas se regeneraran, calculaba que para el día siguiente podría caminar.

-Zira… -llamó a su unidad SIR, que por cierto tenía un castigo especial pensado para ella por no ayudarlo cuando fue atacado. Pero no tuvo respuesta.- Tal vez esa debilucha escapó, se arrepentirá del día en que me dejó abandonado a mi suerte...

Sus ojos se empezaban a cerrar por el agotamiento, todo estaba tan calmado que no había mucha necesidad de estar alerta, solo se oía el ruido de las aguas moverse, los árboles y sus ramas que resonaban por el viento, unas cuantas aves y otras criaturas, pero había un sonido extraño, como si varias voces trataran de hablar al mismo tiempo, murmurando a su alrededor.

Despierta de golpe cuando siente un piquete en sus costillas, se sorprende cuando ve a más de esos humanos, que lo rodean. Uno de ellos tenía un palo en las manos, que era con el cual lo estaban picando, el resto lo miraba con caras de asco.

-Está solo, y algo… podrido –una de las chicas lo miraba de reojo, y cubriendo su boca como si fuese a vomitar.-

-¿Creen que vaya a morir aquí? Se le ve débil.

-No lo sabemos, después de todo es un alien.

-¿Qué le habrá pasado? ¿Habrá sido Dib?

-Puede ser, oye Zim… ¿nos oyes?

-¿Zim? Ese bastardo… - Esos nombre le retumbaba en su cabeza, esos dos a quien más odiaba, estos humanos los conocían.

Cuando Jizz habló, con su voz rasposa y macabra todos se hicieron un paso hacia atrás, asustados algunos temblaban, otros agarraron piedras y palos y tomaron posiciones defensivas.-

-C-Chicos… creo que este no es Zim…

-O sea que hay más de ellos… ¡¿ES UNA INVASION?!

-¡C-Cálmense! Debemos llamar a la policía, necesitamos que esto se sepa.

-¿Pero cómo regresaremos? No podemos irnos a pie.

-Debemos encontrar a alguien que nos ayude, no puede ser que no haya nadie en kilómetros, debemos buscar, otros se cuidaran a vigilar a esta… cosa. Pero no debemos tener miedo, puede que seamos la única esperanza de la humanidad.

-¡Si! Hay que tener valor, chicos. Pongámonos en marcha. –Creyendo que prácticamente eran los protagonistas de una película, sacaron valor de donde no había para tratar de volver a la ciudad de una vez por todas, esperando que la Srta. Bitters los perdonara por no cumplir con las fechas de regreso. Quizás un alien en mal estado podría ser la excusa perfecta para regresar.

Continuará.


Al fín ;O; algo lento el capitulo, pero por fin pude subirlo. Quiero pedir disculpas por lo tarde que subo el capi y eso u_u he estado ocupadirijilla xdd

y bueh. Gracias a todos por leer, y espero que no se hayan desencantado de la historia :'c 3 Bless.-