Luego de una semana el pelinegro pudo volver a ponerse su uniforme para salir, pero esta vez sería uno nuevo, se sentía un poco avergonzado con lo ceñido que le quedaba, era practico, pero algo extraño, ella le miro sonriente antes de besarle

-buena suerte, cariño

- ¿has pensado en las cosas de la boda?

-si… ahora Alfred y yo vamos a terminar algunas cosas, ya tenemos las invitaciones enviadas

-es mi trabajo ayudarte

-está bien… tú ya hiciste nuestra boda, me toca hacer la otra ¿no?... solo espero que a tu padre no le moleste gastar tanto

-él nos pidió esto-la abraza- nos vemos en la noche ¿quieres quedarte en la mansión?

-es un poco… extraño, pero tus mascotas nos extrañan, sobre todo Titus, así que creo que esta noche, está bien

-te amo Lily

-y yo a ti cariño -vuelve a besarle-ten mucho cuidado

Le dejo marcharse y se volvió hasta el mayordomo, dio un suspiro y se sentaron mientras ella escogía algunas cosas que acompañarían su boda, todo sería elegante, tendrían algunos cientos de invitados en poco tiempo y aun quedaban temas que hablar

- ¿alguna flor a la que no sea alérgica?

-tomare medicina no te preocupes

-entonces que flores le gustan

-hum no lo sé… no quiero que sean todas blancas en todo caso, quizás un poco de rojo… un ligero rosa y quizás unas chispas de anaranjado, pero no demasiado… que no se vea que somos tan fríos

-se nota que la señorita estudio arte, me encargare de los detalles

-gracias… lamento que tengas que organizar la boda

-es un placer que al fin sucedan cosas felices por aquí, la última fiesta en el jardín…

-fue el funeral de los abuelos ¿no?

-si-dijo triste- pero ellos estarían felices de que ustedes usasen el jardín… estoy seguro de que estarían encantados con usted

-es bueno escucharlo-dijo sonriente-gracias por todo -le toma la mano-gracias por todo Alfred

El pelinegro entro para ver a la mujer sobre la cama llena de papeles sobre la cama, con el ceño fruncido mirando algunas cosas, moviéndose de haya para acá escribiendo y anotando cosas. Alzo la vista y miro al pelinegro, sonrió animada y le llamo para que se acercara, se deslizo entre las sábanas y miro todo lo que tenía sobre la cama

- ¿no es bastante tarde para esto?

-no quiero que Alfred haga todo, ordene un poco las mesas, creo que así estará bien

-si hay una pelea la detendré y los echare a todos de aquí

-gracias…-sonríe- bueno… ¿y tú padrino?

- ¿p-padrino? -desvía la mirada- nadie, no necesito ninguno

-necesitas uno… ¿quieres que lo llame yo?

-a cuál de los tres vas a llamar-dijo el serio- porque los tres nos han cubierto mucho tiempo

- ¿qué tal a los tres? -dijo ella- es una boda grande ¿no?... son tus hermanos

- ¿vas a convencerlos a los tres? ¿y vas a hacerlo vestirse elegantes? ¿y tus damas?

-oh… bueno esta Oracle, Steph y Cassandra… ya había hablado con ellas de la posibilidad de que esto sucediera… de los chicos ya me encargare mañana, seguro que Grayson querrá inmediato, quizás Tim cueste un poco, pero Jason… solo déjalo en mis manos

-amo cuando dominas la situación-dijo robándole un beso- ¿porque no quitas esto de encima de la cama?

-porque hay mucho que decidir, señor Wayne, así que no escaparas de esto

Trato de convencerla, entre mimos y cariños, pero ella estaba decidida a organizar la boda, tenían solo un par de semanas para terminar de hacer todo y a pesar de que tenían a Alfred ayudándole no parecía que hicieran lo suficiente.

Finalmente, el cedió y estaban a mitad de la noche mirando algunas cosas del menú mientras la abrazaba por la espalda indicándole algunas cosas, tenían tantos invitados con diferentes gustos que tenían que hacerlos coincidir en la comida, sin gastar toneladas de dinero. Luego se quedaron mirando fotografías de pasteles mientras tratando de decidir alguno.

-esto es más difícil que los menús… -dijo el pelinegro

-quizás debamos probar algunos

-hemos comido estos pasteles antes, solo escojamos uno

- ¡oh! -dijo sonriente- mejor es que hagamos varios pisos con diferentes sabores-dijo sonriente- y quiero una rebanada de cada uno

-de acuerdo-dijo con un suspiro- ¿podemos dormir ahora?

-falta la cobertura

-porque tú misma no pintas algo encima-dijo acomodándose- eres buena haciéndolo

-bueno he hecho flores en galletas… de crema ¿y si no quedan bien?

-Lily-se levanta y le mira- ¿Cuántos años estudiante arte?

-bueno a los 12 años ingrese a una academia

-ok… tienes 22 años ¿no?

-si…-desvía la mirada- ¿a qué viene esto?

-yo confió en esos 10 años en que tu estudiaste arte-la abraza y le obliga a acostarse- ahora señora Wayne ¿puede usted dormir?

-señor Wayne-dijo besándole- si tú crees que puedo… lo intentare-sonrió

Unos días antes de la boda todo parecía apresurado, entre la escuela y el trabajo del pelinegro, pero aún quedaban detalles que afinar, tenían que traer al grupo de Los Ángeles, es decir, el niño junto con Red Hood y Arsenal. La mujer subió al Bat Plane algo tímida, eran contadas las veces que había subido y siempre era un poco extraño, pero esta vez iba solo con su esposo, se sentó junto a él y se quedó mirando por la ventana tranquila

-hey… Lily

- ¿hum? -le mira- ¿estás bien?

- ¿por qué no conduces?

-… ¿Qué?... cariño, pensé que dijiste que querías que manejara el Bat Plane

-es exactamente lo que dije

-y si nos estrellamos

-estamos a dos mil metros ¿con que vas a estrellarte?

-pero...-dijo nerviosa

Puso el piloto automático, se levantó para tomar la mano de la mujer y hacer que se levantara, la abrazo y beso apasionadamente antes de volver a sentare y atraerla para que se sentara en sus piernas, bajo un poco el asiento para que ella quedara cómoda. Tomo sus manos y la guio hasta el volante del Bat Plane, acaricio suavemente sus manos y beso cuello haciéndole sonrojar, ella dio un suspiro antes que el apretara el botón para quitar el piloto automático, bajo un poco la potencia del avión. La mujer estaba nerviosa, ella apretaba fuertemente el volante hasta que sintió las manos del pelinegro tomando las suyas, le indico como podía moverse y luego bajo sus manos hasta la cintura para abrazarla

-hay un tema que no hemos hablado

- ¿Qué pasa? -dijo nerviosa-esto es un poco más fácil de lo que pensaba

-sabía que dirías eso-sonríe- bueno… ¿Cuándo vamos a tener niños?

-oh…-dijo riendo- justo al punto como siempre… bueno… ¿quieres tenerlos ahora?

-ahora, en este segundo... no… porque es peligroso, pero quizás pronto sería bueno

- ¿Qué tan pronto?

- ¿Cuándo lleguemos a casa?

-oh-dijo riendo-tendrás que esperar la luna de miel, Dami- le mira- nada de … hasta que mi niño este en Los Ángeles de nuevo

- ¿entonces ahora?

-cariño… esto lleva tiempo-dijo antes de lanzar un suspiro- no será lo mismo que con mi niño ¿lo sabes?... primero será pañales y levantarse las 5 de la mañana… estaré siempre ocupada y la escuela… tendría que dejarla al menos unos 6 meses… quizás un año… y no me hagas hablar de que, si es una niña, porque ¡imagínala!... todos van a quererla y tú eres un celoso

-Lily-la abraza- tienes razón, pero todo eso no hará que quiera dejar de tener niños-mira por la ventana- afírmate… vamos a aterrizar, te enseñare ahora, pero tú lo harás de vuelta en casa

- ¿¡que?!

No pudo decir más porque pronto el comenzó a darle instrucciones de cómo debía aterrizar, era un poco más complicado, pero al parecer había entendido, apenas tocaron tierra en una alejada playa escucho la voz del niño subir apresurado, salto a los brazos de la mujer mientras ella le daba una vuelta en el aire. Cuando dejo de ella llenarle de mimos se acercó al pelinegro y le dio la mano, el mayor se acercó y movió su cabello preguntándole una que otra cosa. Unos segundos más tarde apareció Red Hood y Arsenal con algunos bolsos, rápidamente se acomodaron y la mujer se acercó sonriente

-gracias por cuidarlo

- ¿vas a decirlo cada vez que nos veamos? -dijo el pelinegro- descuida Lils … mañana quiero ese pastel de Guinness que tanto alardea Timo

-mañana-dijo con una sonrisa

-también dijo que haces unas buenas galletas-dijo el pelirrojo

-lo que ustedes quieran-sonrió

- ¡Lils! -dijo el niño- ¡mira estoy volando!

La mujer le sonrió mientras este movía el volante tranquilo sentado sobre las piernas del pelinegro, pregunto algunas cosas y también comento sobre su escuela, no era tan bueno como estar en la del pelinegro, pero sabía llevarlo. La mujer se tomó un momento para descansar, pero inmediatamente se quedó dormida, al parecer organizar su boda había sido más agotador de lo que todos pensaban. Así que apenas llegaron Red Hood la bajo y Arsenal al niño donde cayeron suavemente sobre el edificio donde estaba la casa de la mujer, bajaron hasta el departamento y el niño se acostó en la cama con la mujer mientras que los otros iban por un poco de casería.

La mujer se alzó asustada, al parecer solo descansar sus ojos le habían costado varias horas de sueño, vio a su pequeño durmiendo y a su esposo abrazándole por el costado, esa noche ellos se casarían y mañana luego de dejar al pequeño irían de viaje a algún lugar que el pelinegro aun no quería revelarle

- ¿Lils? -dijo Jason al entrar a la cocina- ¿Qué estas haciendo?

-oh pues huevos con tocino ¿tienes hambre?

-pensé que el mocoso-dijo antes de bostezar- era vegetariano

-bueno si... solo come huevos-sonríe- no te preocupes tanto por el

-no dije eso-dijo antes de comenzar a comer- ¿segura que quieres casarte?

-ya estoy casada, Jay

-lo sé, pero quería darte la opción-dijo antes de sonreír- ¿esta noche, ¿no? ¿nerviosa?

-estoy más segura que nunca-dijo sonriente