Gracias a Ladyotaku8231 por comentar el cap. anterior :D
LOS PERSONAJES PERTENECEN A TITE KUBO
Basado en el omake del cap. 71 del anime
Ambientado: meses después de la pelea en Karakura, antes de que los Fullbrings aparecieran
Pareja: Unohana x Zaraki
11
Me gustaban tus cascabeles
Zaraki Kenpachi se miró en el espejo una mañana y decidió que era tiempo de hacer un cambio con su look.
Observó con detenimiento sus fieles cascabeles y casi pidiéndoles disculpas, comenzó a retirarlos uno por uno. Ahora, más que ayudarlo a tener grandes peleas, le estaban causando una gran vergüenza al acabar cada lucha.
¡Pero ya no más!
Acabaría con su peinado, que tenía que admitir ya estaba algo pasado de moda, y de paso le pediría a Kurotshi un nuevo parche. Más estiloso y más eficiente.
¿Qué pinta estaba tirando así? ¿La de un adulto disfrazado de pirata? ¿Con cabello de palmera?
De tan solo pensarlo, su orgullo varonil se sentía como un niño siendo regañado por su madre en un lugar público.
Sí, definitivamente requería de un cambio de imagen.
~*LoveLoveLove*~
Renji, Ikaku y Yumichika, caminaban juntos por los pasillos del Seireitei.
–El capitán sigue allí –comentó Ikaku, observando los aposentos de su capitán–. Ya han pasado tres horas… ¿Qué estará haciendo?
Un destello apareció en los ojos del quinto al mando.
–Solo puede tratarse de una cosa –dijo, muy seguro de sí mismo y sujetándose del mentón.
"¿Solo de una cosa?", pensaron a la vez Renji e Ikaku.
Y, los muy mal pensados, se pusieron rojos como un tomate de tan solo imaginarlo.
– ¡¿Pero qué cosas dices, Yumichika?! –Le gritó Renji, encolerizándose.
– ¡¿Desde cuándo andas pensando en esas cosas?! –Lo apoyó Ikaku.
–Ustedes –los interrumpió de pronto una voz grave–, ¿de qué están hablando?
Los tres levantaron la mirada y se encontraron con el nuevo look del capitán Zaraki.
– ¡Taicho! –Exclamó alegre Ikaku–. ¡Se ve muy bien!
Yumichika sonrió, alardeando de que sus instintos no le fallaban.
– ¿Lo ven? Solo podría tratarse de esto –dijo, sacudiendo con una mano su melena–. Uno se toma mucho tiempo si se quiere cambiar de imagen…
–Ya –continuó el capitán, sin darle importancia al asunto. La verdad es que se tardó porque no podía alcanzar uno de sus cascabeles, el del mechón más alejado–. Estoy buscando un contrincante fuerte –a los tres allí presentes les recorrió un escalofrío–, pero con ustedes tres me conformo.
Y antes de que pudieran salir corriendo de allí, Kenpachi los había arrastrado del cuello de sus uniformes para que pelearan con él.
– ¿¡Ha dicho que "se conformaba" con nosotros!? –Decía un exaltado Renji–. ¿¡Qué más nivel de fuerza está buscando!?
–El capitán siempre está buscando algún nivel más de fuerza –le respondió Ikaku, sin mucho interés y ya aceptando que recibiría una paliza ese día.
– ¿¡Y tú por qué estás llorando!? –Le preguntó Renji a Yumichika.
– ¡Yo también tarde en arreglarme hoy, mi peinado se arruinará!
~*LoveLoveLove*~
– ¡Tsk! –Articuló Kenpachi, posando su espada en su hombro–. Aún no estoy conforme…
Mientras, sus tres oponentes estaban de cara al suelo, derrotados y con fantasmitas saliendo de sus bocas.
Zaraki se miró los brazos y el pecho, había recibido algunos cortes no muy profundos, pero que necesitaban tratamiento.
Bien, esos tres le habían servido para cumplir con su propósito.
Sin decirles nada, se marchó de allí y se fue rumbo al cuarto escuadrón.
–Oye, Ikaku-san… –murmuró Renji con dificultad–. Kenpachi Taicho… fue a buscar ayuda para nosotros, ¿verdad?
Su amigo prefirió no responderle.
~*LoveLoveLove*~
– ¡Kenpachi Taicho! –Dijo una enfermera del cuarto escuadrón, sorprendida de encontrarse con el capitán de la onceava división–. Espere un momento, ense-
Pero sin hacer caso a nada ni a nadie, Zaraki Kenpachi avanzó por los pasillos del escuadrón de curaciones y se dirigió al lugar donde había estado una docena de veces antes, siempre por el mismo motivo: sanar sus heridas.
De golpe se deslizó la puerta del despacho de la capitana Unohana y ésta se giró con calma hacia el visitante. No había ningún rastro de sorpresa en su expresión serena y es que había sentido el reiatsu del capitán desde mucho antes que llegara.
–Capitán Zaraki –dijo son su habitual voz.
El aludido le dirigió una mirada rápida a la mujer y sin decir nada, se sentó en una camilla.
–Necesito tratamiento.
La calmada mujer terminó de hacer un par de cosas y luego se acercó al herido. De sus manos sanadoras comenzó a emanar una energía azulina y en completo silencio, comenzó a curar las heridas de Zaraki.
Ya había notado el cambio en el cabello de éste, pero había otra cosa que había cambiado por culpa de esto.
Antes, mientras lo curaba y, sin querer o fortuitamente, tanteaba la piel del herido, a sus oídos llegaba el movimiento de sus cascabeles.
Cuando repetía esto constantemente, el movimiento de las campanitas se hacía cada vez más seguido, reflejando como el corazón de Kenpachi comenzaba a latir con fuerza y aumentaba su ritmo.
Era por esa situación que a Zaraki los cascabeles le estaban causando una gran vergüenza al acabar cada lucha, y por eso decidió deshacerse de ellos.
Ahora Unohana lo curaba sin escuchar ese sonidito peculiar. La habitación estaba en completo silencio…
Sin embargo para Kenpachi no era así. Ahora que estaba libre de sus campanitas, a sus oídos llegaba un palpitar, procedente de la herida en el pecho que él mismo le había provocado a Unohana. Cada vez que los dedos de la mujer se deslizaban sobre su piel para hallar otra herida que curar, el sonido se hacía más audible y hasta más continúo.
En veinte minutos la capitana del cuarto escuadrón había acabado, aunque podría haber terminado en cinco.
–Ya está –dijo, tomando distancia–. El tratamiento terminó, Zaraki Taicho.
Luego caminó hasta la ventana y se quedó mirando el cielo un momento, esperando a que el capitán tomara su espada y se marchara de su despacho.
–Ah… –articuló Zaraki, a modo de asentimiento.
Unohana estaba viendo como una nube se deshacía, cuando sintió como unos labios se posaban sobre su cabeza, besando sus cabellos.
Cuando se giró, Kenpachi ya iba de salida.
–Zaraki Taicho –lo llamó. El aludido detuvo sus pasos–. Me gustaban tus cascabeles.
Sin voltearse a verla, esbozó una de sus típicas sonrisas.
–A mí también.
Fin
~*Muac*~
Beso en el cabello: adoración, en este caso es lo más cercano a la admiración que sentía Zaraki por ella. También dependencia y necesidad.
Notas: Espero que les haya gustado :D Y ahora incluiré el significado del beso (ojalá se me hubiera ocurrido antes ._.), los cap. anteriores ya los edité y los siguientes lo tendrán xD
