Descargo de responsabilidad: no soy dueña de

Glee ni de sus personajes aquellos son propiedad

De Ryan Murphy y/o FOX


Título: And After That? (¿Y después que?).

Personajes: Rachel Berry / Quinn Fabray / Ryder Lynn / Santana López / Brittany S. Pierce / & más...

Sinopsis: Después de un sueño, que tuvo durante un desmayo durante los ensayos del club glee. Rachel decide que tiene que ser honesta con todo el mundo. Y eso cambiara por completo su vida, pero... ¿Y después qué?


Capítulo 10: El Tiempo.

El tiempo pasa y nunca vuelve atras, se nos escapa de las manos sin que seamos plenamente consientes de ello. Es como un cruel maestro: El tiempo es un ladrón y un villano.

Cuando pasó una semana completa y el día lunes se volvió a marcar en el calendario, Quinn supo que la ausencia de Rachel en McKinley no era normal. No se trataba de una enfermedad porque Rachel Berry no se enfermaba, o eso es lo que dijo la misma Rachel cuando meses atrás había llegado a clases con la nariz roja, una bufanda en el cuello y estornudando cada minuto. Y aunque la maestra le dijo que tenía que irse a casa para descansar, Rachel se resistió a tal mandato diciendo "No estoy enferma, porque Rachel Berry no se enferma". Al final durante la 3era hora la obligaron irse a casa llamando a sus padres. Pero entonces ¿qué era eso que mantenía a Rachel sin ir a clases? Y fueron las palabras "me mudo de Lima " que Rachel dijo el domingo anterior lo que se mantuvieron rondando por su cabeza.

Por supuesto que Quinn no se mantuvo tranquila esperando a que Rachel apareciera en la escuela, pues por mucho que el lunes en el que prometió que continuarían con su conversación no sucedió, al día siguiente que no la vio aparecer, se propuso que obtendría las respuestas a sus preguntas por sí misma. Comenzó con Brittany, creyendo que sería el eslabón más débil al cual sacar información, pero cuando la rubia se negó a hablar con ella al punto de casi ignorarla, apenas pudieron tener una pequeña conversación.

— Tienes que decirme porque no vino.

— No veo por qué tengo que decírtelo — respondió Brittany sin mirarla.

— Ella me dijo que hablaríamos ayer.

— ¿hablar? — pregunto en un tono de burla — ¿no es acaso tarde para eso? — Quinn frunció el ceño extrañada por las respuestas cortantes de su amiga más dulce, no sabía que es lo que estaba sucediendo. — de todas formas, deberías hacerte a la idea.

— ¿A qué idea? — Brittany se encogió de hombros mirándola por primera vez

— de que es demasiado tarde.

La conversación con Brittany no había ayudado en nada más que en dejar todo más confuso. Era extraño haber obtenido tal respuesta de la rubia, pero no le sorprendía del todo sabiendo que probablemente está reacción estaba detrás de Santana. Sabía que el momento de hablar con Santana iba a llegar, pero al día siguiente evitó llegar a ese contacto intentado sacar información de los chicos del club glee, suponiendo que quizá el ex novio de ambas, Finn Hudson, sabría algo... no obtuvo nada. Después estaba Puckerman, quien había estado pasando los últimos días junto a ellas... pero tampoco obtuvo nada. Sucedió lo mismo con los demás, incluyendo al profesor Schuster, el director Figgins y la señorita Pittsburg. Nadie sabía nada y parecía no importarles la ausencia de Rachel. Cuando sin previo aviso llegó el viernes y no había obtenido ningún tipo de información, decidió que esperaría hasta el lunes siguiente para ver si Rachel asistiría a clases o si al fin se daría el valor de enfrentar a Santana. Y tenía que aceptarlo, incluso si fuera sólo para sí misma, pero tenía miedo de hablar con Santana y ni siquiera sabía el porqué.

— Santana. — Llamo al llegar junto a su casilla, en un pasillo extrañamente vacío y muy silencioso.

— ¿qué pasó amiga? — La voz de Santana era demasiado amistosa para su gusto, aun así, esto la hizo creer que quizá obtendría algo de ella.

— Uhm, quería... quería saber algo.

— ¡por supuesto! Pregunta lo que quieras. — Santana sonrió de una manera en la que Quinn nunca creyó haber visto antes, incluso eso le trajo escalofríos por todo su cuerpo.

— Es sobre Berry. — La sonrisa de Santana se desvaneció al instante.

— ¿Sabes que Quinn? Quizá deberíamos hacer algo después de clases, ya sabes algo divertido como... ¡ir a breadstix!

Quinn frunció el ceño — pero si tu odias Breadstix y... ¿no se supone que también me odias?

— ¿odiarte? — Santana soltó una carcajada — Quinn, yo nunca podría odiar algo tan parecido a mí, somos tan idénticas que incluso creo que te amo tanto como a mí misma.

— Santana ¿dónde está Rachel? — cuestiono empujando a Santana cuando de la nada la sintió demasiado cerca al punto de incomodarla.

— No puedo ayudarte con eso — respondió con facilidad y una expresión tan pacífica antes de comenzar a caminar para alejarse.

— ¿quieres que me crea eso? — La rubia corrió para alcanzarla y la detuvo tomándole el brazo — haz estado prácticamente días pegada a ella como un maldito chicle y ahora me dices que no lo sabes.

— Cada duda debe ser respondida a su debido tiempo, Q.

— ¿y eso cuándo será? ¿mañana?

— pobre hermosa Quinn — Santana negó con el sentimiento de compasión dibujada en su rostro — ¿y si te digo que... — se tomó una pausa para envolverla en un abrazo y terminar las palabras en un susurro sobre su oído dijo — es demasiado tarde?

Y antes de que tuviera la intención de al menos decir algo, un ruido increíblemente frustrante sonó tan fuerte que envolvió todo el pasillo. Santana ya había desaparecido, pero la sensación de tenerla apretando su pecho con aquel abrazo aún la sentía junto con una que la estaba dejando apenas respirar.

— ¡AYUDA! — soltó lo que ella creyó fue un grito, pero el sonido frustrante aún estaba envolviendo aquel pasillo y dudo que alguien la hubiera escuchado. Quinn se cubrió los oídos y cerró los ojos, la presión en su pecho se estaba incrementado y nada a su alrededor estaba teniendo sentido. — alguien... por favor ¡ayuda! — Esta vez fue apenas un susurro y cuando se dio cuenta ya estaba de rodillas con un gran tumulto de gente a su alrededor. — ayuda... no puedo resp... — parecía que nadie se percataba lo que le estaba sucediendo y aun así todos la miraban atentos "¿QUÉ DIABLOS LES ESTABA PASANDO A TODOS?" Se gritó internamente volviendo a cerrar los ojos cuando el sonido y la presión en su pecho se incrementaba cada vez más.

— Quinn —la había llamado por su nombre y por más que quiso abrir los ojos, no pudo hacerlo. — ¿Quinn? — La voz le resultaba familiar pero el sonido y la presión en pecho no la dejaba pensar en quien era — ¡QUINN! — "¿Acaso se trataba de Rachel?"

— ¡DESPIERTA!

Al abrir los ojos una mirada aterrorizada de su madre fue lo que la recibió a un mundo real sobre cama en de su habitación. Supo al instante que todo había sido un sueño, un extraño y aterrador sueño.

— ¿qué es... — se detuvo a toser un par de veces. Judy a su lado la ayudo a sentarse aún con la expresión preocupada. — ¿qué es lo que pasó? — dijo con aquella voz ronca de una recién levantada.

— Es lo que quisiera saber, entre a la habitación porque la alarma de tu reloj no dejaba de sonar y parecía que no despertarías jamás. Además, estos dos... — Judy señaló a Max, el perro de su hermana y al pequeño gato que habían estado cuidando desde que Quinn lo trajo el fin de semana y que al parecer se quedaría por siempre. Su madre se había encariñado. — … estaban durmiendo encima de ti.

— Eso explica porque no podía respirar — dijo con el ceño fruncido mientras se pasaba la mano por el cuello recordando su sueño y lo horrible que se sentía el no poder respirar, y luego... lo demás.


Hay personas que confunden lo que han imaginado o soñado con la realidad porque el cerebro no es muy eficaz cuando se trata de detectar algo real o imaginado con gran intensidad. Es por eso que a Quinn le estaba costando demasiado ver a Brittany a lo lejos y no correr para abrazarla. Recordó como en su sueño la chica parecía tan distante y diferente con ella, y el sentimiento de dolor que sintió al pensar que había perdido el cariño de alguien tan especial como lo era Brittany en su vida. Además de que también desde aquel fin de semana que pasaron juntas ya habían pasado 3 días y desde entonces, Quinn las había estado evitando,

— Hey, Quinn! — saludo una sonriente Brittany cuando paso a su lado y extrañamente andaba sola, sin señales de Santana a su alrededor.

— Estuve a punto de morir. — soltó Quinn deteniendo el andar de su amiga, quien se acercó inmediatamente con una cara de preocupación — quiero decir, tuve un sueño... — se explicó

— ¿y tú morías?

— No, pero un par de mascotas pudieron matarme. — Brittany frunció el ceño extrañada por tal anécdota, pero aun así sonrió con un asentimiento.

— Un sueño loco ¿no? — cuestiono cuando ambas empezaron a caminar. Quinn asintió. — Te entiendo, he soñado muchas veces como Lord Tubinngton intenta ahogarme con una almohada, tanto que en ocasiones creo que él lo ha intentado de verdad. A veces despierto con una almohada en la cara y Lord Tubinngton me observa desde la ventana. Es muy gracioso en realidad.

— Por supuesto — Ambas guardaron silencio mientras caminaban entre alumnos y Quinn se pedía internamente que no se encontrarán con Santana por el camino. Y es que había otra razón sobrante por la que Quinn había evitado estos días hablar con ambas porristas, y eso era que, así como en la pesadilla, en la vida real Rachel tampoco había aparecido por la escuela en tres días y si en algún momento ella conversaba con alguna de estas dos chicas, haría la inevitable pregunta de "¿Y dónde está Berry?". Pero el día de hoy aquella estúpida pesadilla le estaba dando el valor de acercarse a Brittany y hacer la pregunta esperando que no fuera demasiado tarde. El silencio duro más de lo pensado y aun cuando Brittany miraba el horario para su próxima clase y saber qué libro tendría que llevar, Quinn sólo la observó. Fue hasta que de reojo pudo notar a Santana a dos pasillos hablar con otras animadoras y supo que no tenía mucho tiempo para hablar, ya había perdido demasiado pensando en como abordar el tema.

— Britt ¿en dónde está Berry? — La rubia pareció no encontrar nada extraño en la pregunta tal y como pensó Quinn que sería. Ella sólo se encogió de hombros tomando el libro de álgebra y cerrando su casillero para enfrentarla. — No se supone que son amigas ahora ¿cómo es que no sabes porque no ha venido?

— Oh, eso lo sé... tu preguntaste en donde está y en este momento yo no sabría dónde está. Pero si se por qué no ha venido y eso tú también lo sabes.

— ¿cómo sabría yo eso? — pregunto apresurada al notar como Santana se despedía de sus acompañantes.

— La última vez que la vimos fue en la "Mascota Con" a la que nos llevó. Ella dijo que estaba con su familia ¿lo recuerdas?

Quinn asintió — y en verdad está ahí?

— cómo te dije, yo no sabría exactamente donde está ahora. — se encogió de hombros — ¿Pero porque lo preguntas?

— me dijo que el lunes hablaríamos y obviamente rompió con lo dicho. — Quinn parecía algo decepcionada al decir esto y cuando Brittany estaba a punto de decir algo reconfortante, como la información certera de saber que Rachel regresaría mañana, porque la misma morena se los había avisad. Quinn se despidió y salió prácticamente corriendo de su vista.

— ¿qué pasa con ella? — y fue cuando escucho la voz de Santana por detrás de ella, que supo el motivo de la huida. Brittany sonrió al girar hacia su novia.

— pasa que me debes 10 dólares. — Santana frunció el ceño para después levantar sus cejas en asombro en compresión a lo dicho.

— ¿ella lo hizo?

— Si, Quinn vino a preguntar por Rachel antes de su regreso, así que ganó la apuesta. — Santana soltó una risa que pretendía escucharse más bien como una burla incrédula, pero sin embargo Brittany supo que no fue así.

— Hey, Santana! — Llegó Kitty empujándola de manera en la que pretendía parecer amistosa, pero la sonrisa en su rostro y el otro par de animadoras que venían detrás de ella, le hacían ver que esa la última forma en la que venía. Se encontraban en los vestidores de animadoras y ellas eran las únicas que hasta el momento habían llegado.

— ¿Qué pasa duende de jardín? — dijo Santana sin tomarles demasiada importancia checando sus notificaciones en Twitter en la espera de su novia. — ¿ya te cansaste de desperdiciar tu vida yendo por detrás de Quinn y mendigar por su amistad, como lo has estado haciendo estos días?

— "hahaha" — Kitty rio falsamente — que graciosas estas hoy Santana, pero en verdad no creí que algún día podría verte celosa.

— pff — Santana sólo resoplo sin importarle que Kitty lo hubiera visto como una victoria a su comentario. No tenía ganas de discutir ahora y menos con la pequeña rata blanca de Kitty. — me vas a decir que es lo que quieres o déjame sola.

— dime donde está Berry. — lo dijo como una orden. Santana pudo enojarse por ello, pero sin embargo se vio más interesada en lo que quería Kitty.

— ¿y cómo para que la quieres?

— venganza

— ¿venganza?

— Por los que le hizo a Quinn, ella ha estado muy distraída desde lo que pasó y nosotras como sus amigas queremos venganza. — Santana rio

— Por favor Kitty, consigue tus propias batallas y de paso, una vida. — se levantó para alejarse de la pequeña rubia, pero esta la tomo del brazo impidiendo su huida.

— hablo en serio López, esto que pasó no se va a quedar así y...

— Quítame tus pequeñas garras de encima Wild. — ordenó Santana siendo ignorada y en su lugar, Kitty hizo un movimiento de cabeza a sus acompañantes y de un momento a otro tenían a la latina sujeta contra una pared.

— ¿qué mierda?

— sólo dime cuando vuelve y mis chicas te soltaran.

— No puedes ser más cobarde — dijo cuándo intento forcejear para salir de las manos de aquellas chicas que la sostenían y así saltar hacia su próxima víctima. — ustedes 2 deberían de soltarme antes de que les pueda ir peor — Amenazó. Y casi tenía éxito al ver como aquel par de chicas la miraron con temor, ambas eran más altas que Santana y su fuerza era mayor por ser dos, pero en el momento de amenazas y transmitir miedo, Santana siempre era mejor.

— Ni lo piensen hacer, no sean estúpidas, Santana López ya no es nada desde que nos traicionó por estar con esa narizona de Berry. Escuchaste López, no eres nada y yo en este momento... — Kitty se acercó para tomar la barbilla de Santana en sus dedos y que la mirará a los ojos — podría golpearte y nadie va a...

— ¿qué sucede aquí? — Kitty sonrió al escuchar la voz de Brittany por detrás pensando que ella no sería nadie a quien temer, pero cuando giro y vio que Quinn estaba junto a la otra rubia dio un paso hacia atrás intentando ocultar a Santana. Plan obviamente fallido. Brittany empujó a una de las chicas que sostenía a su novia y la otra sólo se apartó de inmediato.

— ¿qué es lo que te estaba haciendo? — Quinn pregunto a Santana.

— No es algo que te importe. — Quinn rodó los ojos ante el orgullo de la latina

— dijiste algo de golpearla y que nadie iba a... ¿podrías terminar la frase? — está vez se dirigió a Kitty quien se negó a hablar. — ¿y alguna de ustedes dos me va a decir que pasaba aquí?

— ¡chicas, no! — pidió Kitty mirando a sus amigas para atemorizarlas, pero obviamente Quinn pudo más con ellas.

— Ella nos dijo que hablaríamos con Santana para saber sobre Berry, pero que si ella se resistía a cooperar la tomaríamos a la fuerza y le sacaríamos información...

— "¿tomarla a la fuerza?" — pregunto Quinn sin poder creerse como estas tres chicas se habían atrevido a meterse con Santana. En realidad, estaba un poco sorprendida ante la valentía de ellas.

— bueno, si... — respondió la otra chica — ella nos dijo que Santana ya no tenía ningún poder ante nosotras porque era una traicionera y que pronto sería vetada de las animadoras. Así que planeaba que todas hiciéramos una venganza y que...

— ¡tercio de idiotas! — mascullo Santana yendo hacia ellas, quienes ahora si temían por su vida. Pero Quinn se interpuso en su camino y sin esperar ningún reclamo por parte de Santana, hablo con las otras tres y también para las demás que ya se encontraban rodeando la situación.

— Algo les voy a dejar muy en claro a todas ustedes. No importa cuántos problemas podamos tener Santana y yo o cuantas amistades fuera de nuestra escala social quiera tener. Aquí ninguna va a desacreditar el poder que tiene Santana. Y deberían de saberlo porque ella sigue siendo la segunda al mando, y si en algún momento ella quiere vengarse de ustedes en los entrenamientos no esperen que yo me entrometa en su trabajo. Y ustedes tres... déjenme sentir lástima por lo que sea que Santana vaya a hacerles. — Finalizó soltando una risa antes de alejarse del grupo de animadoras que se formó a su alrededor y que al mismo tiempo también se disolvió. Las otras tres chicas salieron huyendo.

Algo que Santana admiraba de Quinn era esa capacidad de líder nata que tenía y que nada tenía que ver con lo que pudieron ser sus padres o hermana en el pasado. Y la misma Sue Silvester se lo había comentado en una ocasión: "Su madre era una líder demasiado cruel y su hermana alguien demasiado blanda. No me mal entiendas López, la madre era fantástica a mi parecer, pero no sabía conectar con sus compañeras ya que su prepotencia podía más que el compañerismo. Quinn es algo distinto, ella es una combinación de ambas personalidades, pero sin que una predomine más que la otra. Y eso es bueno". Es ahí cuando comprendió por qué Quinn podía ser odiada y amada entre toda la escuela, porque para Santana y nadie era un secreto que la mayoría en los pasillos la odiara a ella por su personalidad... "asombrosa" lo hacía llamar Santana misma, pero en realidad era enojona extremista. Pero a Quinn Fabray o la amabas u odiabas, pero en ningún momento era alguien que pudiera pasar por desapercibido. También estaban los días de entrenamiento con Sue en los que Quinn era alguien que podía soportar a cierto grado todo lo que demandaba Sue, pero cuando veía que sus límites pasaban a lo que sus chicas podían soportar, ella siempre abogaba por todas, logrando en su mayoría que Sue, cediera sabiendo que la rubia líder hacia lo correcto. Luego estaba las veces que por mucha mierda que Quinn tuviera encima, siempre intentó mantener todo eso para ella y nunca llevarlo a los entrenamientos de las demás chicas tal y como Sue lo hacía en su mayoría. Pero Santana podía notar cuando Quinn tenía mierda dentro de ella, porque por mucho que ella intentase ocultarlo, algo que siempre hacia la rubia líder era sobre explotar su cuerpo a ejercicios extras que la llevaban al borde del agotamiento. Como cuando sus padres se divorciaron, al terminar el entrenamiento Quinn decidió correr un par de vueltas por toda la pista de carreras, cuando Finn rompió con ella corrió otras vueltas, cuando creyó estar embarazada y Sue la expulso de las animadoras, corrió otras. Incluso cuando recupero su lugar en las animadoras y Sue le dijo que no sería tan fácil recuperar su puesto... corrió más. De esta manera era en la que Quinn funcionaba y Santana lo supo porque siempre que esas carreras terminaban, ella siempre estuvo ahí para preguntar "¿porque haces esto?" Y parecía que el hecho de que Quinn estuviera demasiado cansada interna y físicamente, que fácilmente la hacía hablar de aquella mierda en la que siempre encontraron cómo manejar. Es por eso que aquí estaba, en el vestuario de animadoras, en la espera de que Quinn terminará esas vueltas y pudiera hablar.


Las últimas pisadas en el suelo terroso fueron tan estrepitosas que levantaron rastros de arena que casi llegaron al rostro de Quinn, se detuvo en su totalidad apoyando amabas manos en sus rodillas para no caer al suelo cuando sintió sus piernas temblorosas por tal ejercicio al que sometió. Inhaló y exhaló aire al mismo tiempo que el sudor corría por su frente y un par de gotas cayeron al suelo. Se sentía exhausta, cansada e incluso juraba poder escuchar como sus venas palpitaban por todo su cuerpo al mismo ritmo que su corazón latía incontrolable dentro de su pecho... Pero nada de eso hizo que aquel sentimiento extraño con el que había despertado aquella mañana después de su pesadilla se desinstalara de su cuerpo. No sabía si era el hecho de haber despertado sin casi poder respirar, no sabía si era la parte del sueño donde no comprendía porque Brittany y Santana se comportaban de esa forma extraña con ella o no sabía si era porque en aquella pesadilla Rachel se había ido y ella no había podido despedirse porque... había sido demasiado tarde.

Finalmente soltó un gruñido de frustración al mismo tiempo que se enderezo lista para irse a tomar una ducha.

Debe decir que Quinn se sorprendió al ver la presencia de Santana en las duchas esperando por ella, pero no sabía cómo sentirse exactamente al saber que su amiga se había dado cuenta de lo que le sucedía y tampoco sabía que decir exactamente... últimamente no sabía nada.

— ¿qué haces aquí? — pregunto sonando más cortante de lo que pretendía — El entrenamiento termina hace más de 1 hora. — intentó redimirse. Santana no pareció que nada de lo dicho anteriormente le afectará en realidad, ella sólo se encogió de hombros sin moverse. — bien — murmuró al no recibir nada más. Fue directo por una toalla limpia para entrar a la ducha y cuando le dio la espalda a Santana, fue cuando está se decidió a hablar.

— ¿y ahora porque corres?

— ¿disculpa?

— Sabes cómo funciona esto Quinn. Tu corres como loca para desahogarte por algo y cuando terminas yo estoy aquí para escucharte, así que dime… ¿porque lo haces está vez?

— No sé qué decirte. — Santana rio, pero no espero sacar más porque sinceramente no estaba de humor con Quinn en estos momentos.

— Esta bien — aceptó al ver como Quinn le daba la espalda. Santana hizo lo mismo, pero yéndose por su lado — pero después puede ser demasiado tarde.

Y el cuerpo de Quinn giro inmediatamente. — ¡Espera! — Santana la miro desde su hombro.

— ¿si?

— Yo... — Quinn miro a su alrededor, casi como si tuviera miedo de que alguien más las escuchara hablar, aun sabiendo que aquí y fuera de los pasillos, ya no se encontraba prácticamente nadie. — Estoy segura de que estoy cometiendo muchos errores. Soy autodestructiva, lo sabes.

— ¿Y es eso lo que te tiene así?

Quinn negó observando como Santana se acercaba nuevamente — En realidad, no sé qué es lo que me tiene así... pero sé que hay algo y la forma en la que soy no me está ayudando a descubrirlo.

— creo que tienes suerte — declaró Santana con una sonrisa

— ¿suerte? — pregunto confundida ante tal reacción, recibiendo un asentimiento al instante.

— Suerte de tener a una amiga como yo, que te va ayudar con tu problema existencial.

Antes de entrar a su casa y volver a ser amigas, quizá lo correcto habría sido pedirle perdón por la forma en la que se había estado comportando con ella en estos últimos días. Santana estaba demostrando que era una buena amiga y en verdad merecía esas disculpas, pero había algo entre la amistad de Quinn y Santana que las diferenciaba de las demás, y eso es porque ambas se conocían perfectamente bien como para saber lo idénticas que eran con el carácter y orgullo. Discutían y al día siguiente se hablaban como si nada, aunque quizá está vez había durado más sin hablarse, ambas estaban bien con retomar su amistad sin ningún problema. Con Brittany todo era diferente, con ella las disculpas si existían, pero siempre solía decirlas ella primero, está vez Quinn no lo permitió y en el momento en el que Santana y ella se la encontraron, Quinn fue la primera en decir "lo siento por la forma en la que me comporte en estos días" y demás. Brittany solo la envolvió en un abrazo y dijo que hoy se haría pijamada en casa de Santana.

— Tú escoges película — dijo Brittany lanzándole el control remoto a Quinn, quien sonrió sabiendo que al final siempre terminaban escogiendo algo que Brittany le gustará, pero aun así terminó por pasearse por el catálogo de Netflix. — Oh, esa se ve muy buena. — señaló Brittany haciendo que Quinn se detuviera.

— pues esa será.

— ¡Genial! Ahora voy a ver porque Santana se tarda tanto con esas palomitas.

— claro. — Quinn vio cómo su amiga salió de la habitación y se quedó mirando pensativa sobre una pared llena de fotos que Santana tenía cerca de la puerta. En el había una foto de su infancia con su familia, una con su abuela, otras de la escuela como una grupal con los del club glee y otra de las animadoras, mayormente había más fotos de ellas tres y otras sólo de Santana y Brittany. Pero algo que había llamado su atención, fue una en específico que al parecer era una nueva adquisición. Quinn se levantó de la cama y fue directo al grupo de fotos para mirar más de cerca aquella imagen, y saber que su vista no le están jugando una. Al estar más cerca y tomar aquella foto en su mano pudo saber que sí, en efecto era una foto con tres chicas sonrientes que eran Santana, Brittany y la tercera... — Rachel... — murmuró sin poder evitar imaginar cuando y donde había ocurrido tal echo.

— Santana pidió pizza, es por eso que... — la voz de Brittany se desvaneció cuando vio lo que Quinn traía y miraba con total atención. — nos la tomamos el primer lunes que estuvimos juntas — explicó Brittany sobre la foto — saliendo de la escuela Rach nos invitó a comer y ella quiso "memorizar el momento" o algo así, con una selfie. Yo se la pedí y la imprimí para que Santana lo pusiera ahí. — Quinn asintió dejando la foto y regresando a la cama. Brittany la siguió con el tazón de palomitas en mano. — Ella es muy agradable ¿sabes? Y es muy gracioso como siempre se emociona cuando hacemos cosas que solo hacen las amigas. Quizá cuando ella regrese y ustedes hablen, podríamos ser las 4 está vez.

— No lo creo Britt, pero está bien, porque ahora entiendo su amistad y...

— ¿pero porque no? — interrumpió al no entender las decisiones de su amiga — sí antes tu querías ser su amiga ¿porque ahora no?

— ¿de qué estás hablando? — se hizo la desentendida.

— del pasado, cuando te llamo la atención ver una estrella dorada al final de un nombre, cuando escuchaste la audición de Rachel y no pudiste sacar esa canción de tu cabeza o, o la vez que querías hablar con ella primero, pero Sant... — Brittany se cubrió la boca al darse cuenta que estaba hablando de más y de cosas las cuales se supone no debería saber.

— ¿quién te dijo eso? — pregunto aun cuando se imaginaba quien había sido. Recibió una negación por parte de la rubia en su lugar.

— Fui yo. — Santana se encontraba en el marco de la puerta con una caja de pizza en mano y cuando ambas miradas se posaron en ella sólo se adentró colocando la caja sobre la cama.

— me hiciste prometer que nunca se lo diría. — Quinn le recriminó acercándose a ella.

— lo sé, pero sí te soy sincera no recordaba mucho de aquel tiempo hasta hace apenas unos días. No lo creí demasiado importante como para que lo recordarás, pero cuando intentaste que Berry me arrojará un granizado recordé todo. Fue una venganza y lo entiendo.

— Yo no...

— está bien Quinn, sé que lo merecía. Y además hay algo más importante que tienes que solucionar y no creo que haya demasiado tiempo.

El ceño de Quinn se frunció en señal de confusión — ¿tiempo? ¿Por qué todo el mundo habla del tiempo? — preguntó. Santana sonrió de manera triste.

— Rachel se va en unas semanas.

Y fue esa la realidad que golpeo a Quinn. Rachel Berry se iba y cada vez que lo recordaba la sensación incomoda dentro de ella se incrementaba. Una sensación de tristeza que hace tiempo no sentía.

— El tiempo esta en tu contra Quinn — dijo Brittany — y estas siendo descuidada con el.