DISCLAIMER APPLIED
Este fic no me pertenece, la autora es BlowingWind.
.:BEYOND TEMPTATION:.
.
Capítulo XI: ¿Fácil para quién?
.
El resto del día continuó como siempre. Hizo a un lado sus preocupaciones y siguió trabajando tal y como estaba acostumbrada. Sasuke le había prometido que pronto llegarían hasta el fondo del asunto. Estaba tratando de actuar prudentemente con todo esto, además se negaba a creer que sus leales empleados la hubieran estado robando durante todos estos años.
Kari había conseguido recuperar con discreción la totalidad del archivo del Departamento Financiero, hizo copias desde el ordenador original y las volvió a colocar perfectamente en el escritorio para luego regresar a su trabajo con total normalidad. Habían llegado a un acuerdo y nadie excepto Sasuke, Sakura y la propia Kira sabía nada de la situación. Preferían mantenerlo así hasta que se descubriera algo más.
Sasuke se había marchado asegurándola que la persona con la que iba a encontrarse era la mejor de todo Tokio, confiaba en que así fuera.
Dejando a un lado este tema, estaba tan inmersa en su trabajo como siempre. De hecho, había llamado a Mizuki un rato para confirmar el evento de caridad que tendría lugar el fin de semana en el Gran Salón Metropolitano de Tokio. Cada año, Sakura animaba a su coordinador, Mizuki, a llevar a cabo un tema para el acto y en esta ocasión consistiría en una fiesta de disfraces con un baile de twist al final que permitiría a las mujeres solteras ser subastadas en una cita al mejor postor. Al principio le pareció muy poco ético pero Mizuki le aseguró que nada desaprensivo sucedería después y acabó aceptando a regañadientes. La lista de invitados ya se había enviado hacía semanas. Estaba convencida de que iba a ser un maravilloso evento con el que los paparazzi se volverían locos. Tomo nota mental de incrementar las medidas de seguridad y de contarle a Sasuke sobre la fiesta. Se le había olvidado por completo. Pensándolo mejor, lo haría ahora mismo.
Iba a levantar el auricular del teléfono cuando sonó y por eso mismo lo descolgó, maravillada de la coincidencia.
"Al habla Sakura Haruno." Dijo claramente al otro interlocutor.
"Ey, nena. ¿Qué te parece si nos saltamos el primer plato y vamos directos al postre?" La voz de Sasuke era totalmente arrogante por lo que no pudo evitar rodar los ojos y sonreír. Se alegraba de que no estuviese delante presenciando lo bien que estaban funcionando sus encantos.
"A menos que estés hablando de un helado de vainilla, de ninguna modo." Respondió mientras enrollaba el cable del teléfono entre sus dedos.
"¿Y si prometo llevar helado de vainilla y nata?" Continuó con total descaro.
"Qué vergüenza. ¿Qué ha pasado con la charla de valores de esta mañana?"
"Ha salido volando por la ventana junto con mi corazón." Respondió con tal atrevimiento que la chica tuvo que luchar por contener la risa. "¿Entonces, qué dices?"
"Digo que sería mejor conseguir una orden de alejamiento contra ti." Le contestó sarcásticamente.
"Qué graciosa." Cedió finalmente con una pequeña risita.
"¿Y para qué me llamabas?" Le preguntó reclinando su espalda en el asiento de la silla.
"¿Solamente quería saber qué estabas haciendo?" Preguntó en un tono sutil que hubiera derretido el corazón de cualquier mujer. Mala suerte que Sakura fuera inmune a sus encantos. O eso creía ella.
"Quitándome la ropa." Contestó mientras se quedaba en silencio durante unos segundos. "Estoy desnuda". Continuó perversamente cuando oyó al moreno atragantarse al otro lado de la línea, tosiendo sin parar.
"De puta madre." Dijo con la voz raspada cuando consiguió calmarse. "¿Puedo disfrutar de un espectáculo privado?"
"Sólo si estás aquí en los próximos cinco segundos." Le contestó sonriendo abiertamente.
"Dejémoslo en diez y trato hecho." Dijo muy seriamente haciendo que Sakura estallara en risas.
"Eres todo un pervertido." Le dijo, y él empezó a reír también.
"No lo puedo evitar si no paras de provocarme de esa forma, nena." Señaló con indiferencia.
"Cambiando de tema. Siento avisarte tan tarde, el evento de caridad que organizamos todos los años es este fin de semana y todos en la empresa están invitados y eso te incluye a ti también." Le dijo.
"Debería enfadarme de que me lo estés diciendo a estas alturas." Respondió Sasuke.
"¿Lo estás?" Preguntó con su ceja curvada.
"Sí, lo estoy." Contestó en un tono herido.
"¿Alguna cosa con la que pueda hacerte sentir mejor?" Bromeó, conociéndole, no podía esperar un comentario fuera del ámbito sexual, que es lo que con total seguridad estaba a punto de salir por su boca.
"Si no es un striptease, ¿puedo al menos tener algún tipo de baile erótico?" Preguntó esperanzado.
"Adiós Uchiha." Dijo secamente colgando el teléfono. Bueno, fue divertido mientras duró. Se rió. Sasuke siempre conseguía hacerla reír con sus ridículos comentarios. Al menos consiguió contarle acerca del baile. Sacudió su cabeza y se dispuso a regresar a su trabajo.
Se rió cuando escuchó el tono de llamada desde el otro lado de la línea. Le parecía divertido que se enfadara tan rápido. Normalmente las mujeres nunca tenían suficiente de su persona, y no es que se estuviera regodeando ni nada parecido.
Sacudiendo su cabeza de un lado a otro, cogió el bolígrafo que había dejado junto con una pila de documentos justo antes de llamarla. La verdad es que estaba preocupado de que se estuviera culpando tanto a sí misma y que pensara que todo lo que estaba ocurriendo era culpa suya. En cierto modo podía comprenderla. Al contrarió de lo que ella pensaba, conocía muy bien el sentimiento de fallar. Fueron muchas veces en las que estropeó las cosas durante sus primeros años como Presidente de uno de los negocios más prestigiosos del mundo. Al menos Kakashi, su mentor, había estado ahí para ayudarle al igual que su padre. No había tenido siempre esa precisión y conocimientos, a pesar de lo que otros hayan podido creer. Conocía el sentimiento más de lo que se lo podría imaginar, pero no estaba dispuesto a reconocerlo en una conversación sobre su 'pasado de fracaso' a menos que fuera absolutamente necesario.
El sonido del teléfono de la oficina le sacó de su estupor. Se incorporó y al apretar el botón la voz de Mai se escuchó.
"El General Nara está en la otra línea. ¿Quiere que le pase la llamada?" Preguntó.
"Sí, por favor." Respondió levantando el auricular para segundos después escuchar la voz de Shikamaru saludándole.
"Recibí tu llamada. Parecía muy urgente." Oyó que decían con voz perezosa.
Le divertía pensar cómo una de las personas más vagas que conocía de este mundo había podido llegar a ser un alto rango de la policía.
"Parece que lo es. Necesito tu ayuda." Y procedió a contarle al General lo que había descubierto hasta ahora. Shikamaru estuvo de acuerdo en encontrarse con él y con Sakura esa tarde para cenar. Justo antes de colgar se oyó la voz de su mujer, Ino, chillando bien alto de fondo sobre 'el idiota de su marido que estaba mucho más enamorado de su trabajo que de su mujer'.
Shikamaru murmuró un 'problemático' y Sasuke pudo oír un fuerte golpe desde el otro lado de línea al tiempo que trataba de aguantarse la risa.
"Maldita mujer que no tiene ningún respeto. Soy el puñetero General, maldita sea. Ten más respeto." Murmuró Shikamaru antes de mascullar un rápido adiós y colgar.
Rápidamente llamó otra vez a Sakura; esta vez renunciando a su tono burlón con el que normalmente bromeaba con ella y le contó sobre la cita con el General para esa tarde.
Dejó su oficina una hora antes hoy para la sorpresa de Mai y se dirigió había la planta cincuenta y cuatro. Le llevó sólo un minuto llegar a su destino y encontrar a Sakura lista en su atavío invernal esperando enfrente del ascensor.
"Y yo que pensaba que te sorprendería." Dijo sonriendo haciendo un hueco a una divertida Sakura.
"Una razón más para mantenerme alejada de ti." Le contestó mientras sacaba su teléfono móvil de su bolsillo para revisar si tenía alguna llamada perdida. El número de Li parpadeaba en la pantalla por lo que tomó nota de llamarle tan pronto como terminara la reunión.
"Nena, lo único que pasa es que crees que necesitas estar lejos de mí." Se lamentó juguetonamente y Sakura negó con la cabeza.
"Estás loco." Dejo escapar a nadie en particular, sin mirarle.
"Loco por ti."
"Estás completamente loco. No me metas en tus líos." Respondió cortante pero tratando con dificultad de aguantar la sonrisa que amenazaba con aparecer en su rostro. Sasuke comenzó a reírse justo cuando las puertas del ascensor se abrieron y ambos pudieron salir al vestíbulo. Ninguno se dio cuenta pero eran la viva imagen de un matrimonio peleándose, con Sasuke haciendo comentarios y Sakura contestando secamente a todo antes de girar su rostro a otro lado y sonreír. Para los trabajadores, sin embargo, no les pasó desapercibido. Había surgido incluso una serie de apuestas por toda la compañía, cortesía de Kakashi por su puesto.
Salieron del edificio y se dirigieron al elegante Mercedes que les estaba esperando. Mientras iba conduciendo, Sasuke puso al día a Sakura de lo que estaba sucediendo y le contó sobre Shikamaru. La joven se sentía un poco incómoda y culpable por haber metido a Sasuke en este lio, pero no iba a reconocer su preocupación en voz alta para que el señor don egoísta lo oyera. El camino hacia el restaurante fue corto puesto que Shikamaru había elegido el lugar que más les convenía a todos.
Entraron al restaurante, al instante, y en cuanto reconocieron al heredero del imperio Uchiha, les guiaron hasta una mesa especialmente reservada situada en la ventana. Sakura trató de evitar poner los ojos en blanco y mantener su sonrisa cuando, Irena, la camarera, flirteaba descaradamente con Sasuke. El mencionado estaba más que feliz de seguirle la corriente con el flirteo y Sakura se puso a pensar internamente en quitar ella misma las manos de esa mujer de encima de su hombre.
Arrugó la nariz, y se reprendió mentalmente por tales pensamientos. Este atrevido podía coquetear con quien quisiera puesto que no tenía nada que ver con ella. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, menos sentido le encontraba y más confundida se sentía, y al mismo tiempo también se enfadaba más. Cuando ya se encontraban sentados y con unas cartas de menús, empezó todo el rato a enviar miradas asesinas hacia Sasuke.
"Deberías probar el salmón. Es la especialidad de este sitio." Dijo Sasuke con una radiante sonrisa.
"Hn." Replicó ella, pero no hizo ningún intento de mirarle y continuó entretenida en pasar las hojas del menú una y otra vez.
"Pero supongo que te gustarán sus ensaladas también. Sus aliños son muy buenos." Intentó de nuevo el moreno, entrecerró sus ojos cuando esta vez ni le respondió.
"El menú no va a cambiar por mucho que pases las hojas una y otra vez." Comentó en tono burlón. Sakura simplemente le ignoró e hizo como si le importara un bledo.
Cansado, Sasuke ahogó un suspiro y rápidamente le quitó el menú de la mano. Lo dejó a un lado y se inclinó más cerca de ella. A pesar de que se encontraba a una distancia prudente, su presencia sin duda imponía. "¿Quieres contarme por qué de repente me estás ignorando?" Preguntó muy calmado aunque sus ojos parecían decir lo contrario.
Sakura le miró a los ojos y se encogió de hombros con indiferencia. Sorbió un poco de agua y le contestó: "No te estoy ignorando."
Tomo su mano entre las suyas, sosteniéndolas. Sakura trato de resistirse y de regresar su mano a su lugar, pero simplemente él no se lo permitió.
"No insulte mi inteligencia señorita Haruno." Dijo tranquilamente haciendo que Sakura le mirara con fiereza.
"¿Es eso lo que estoy haciendo? ¿Insultando tu inteligencia?" Le soltó, con fuego fulgurando en sus ojos. "Dios, eres tan engreído. Sólo porque todos los demás besen el suelo por el que caminas, no significa que yo también tenga que hacer lo mismo."
"¿De qué demonios estás hablando?" Preguntó, perplejo por su arrebato.
"De hecho, eres muy engreído. Nunca había conocido a alguien tan egoísta y tan vanidoso como tú." Concluyó cogiendo su monedero para marcharse del restaurante.
Mientras, Sasuke permanecía todavía sentado asimilando todo lo que acababa de ocurrir. ¿Por qué tenía la impresión de que se había cabreado por algo que él había hecho? De repente se había vuelto irrazonable y él era el objeto de todo su enfado.
Sabía que no era el tipo de chica irracional. Por Dios, ¿qué demonios le había pasado? Se preguntó con el ceño fruncido. Bueno, sea lo que fuera, no se iba a largar sin soltarlo. Salió corriendo, la encontró caminando apresuradamente por la calle. En un par de zancadas la alcanzó, agarró su muñeca y la empujó hacia uno de los callejones, fuera del alcance de la vista de los demás.
"¿Qué demonios ha sido eso?" Masculló enfadado entre dientes.
Sakura retorció su muñeca tratando de liberarse pero él no se lo permitió. "Suéltame."
"No hasta que me digas por qué diablos saliste corriendo de allí." Le dijo apenas conteniendo su propio enfado.
"Si no me sueltas, chillaré" Le avisó pero se sorprendió cuando él ser rió con bastante rencor.
"Ven y sé mi invitada." Le exigió.
"No tienes ningún derecho a hacerme esto." Amenazó, tirando todavía de su mano para liberarse.
"Tengo todo el derecho, Señora." Aclaró. "Ahora, dime por qué de repente te comportaste como una bruja."
"No soy una bruja." Le gritó enfadada.
"Ya, entonces todo eso de ignorarme y de echarme la bronca ha sido sólo mi imaginación." Señaló sarcásticamente.
"Con una mujer como esa colgándosete encima de ti, dudo que te hayas dado cuenta de nada." El espontáneo comentario de Sakura salió disparado y Sasuke no pudo evitar fruncir el entrecejo.
"¿Qué mujer?" Preguntó confundido.
"Dios, ¿estás hablando en serio? Estaba todo el rato encima de ti. Me sorprende que no saltara sobre ti ahí mismo."
Los ojos de Sasuke se entrecerraron cuando finalmente descubrió que era lo que la había molestado. Mirando a su alrededor, descubrió que la limusina que les había traído aún estaba a aparcada en la calle. La arrastró hacía el coche, la empujó dentro y le ordenó al chofer que se fuera a dar una vuelta. El hombre sonrió levemente, pero se marchó refunfuñando.
Los ojos de Sasuke se habían vuelto de un negro muy intenso cuando se giró hacia ella. Sakura permanecía firme tratando de regresarle con todas sus fuerzas la misma mirada. Agarrando su muñeca de nuevo, la empujó sobre su regazo y la hizo permanecer así.
"¿Sientes esto?" Le preguntó con voz ronca mientras con una mano en su cuello atraía su rostro cerca del suyo.
La respiración de Sakura era tan desigual como los latidos de su corazón. Estaba saltando a un ritmo vertiginoso pero no dijo ni una palabra.
Por su parte Sasuke, no había previsto que acabaran tan cerca el uno del otro cuando finalmente redujo toda distancia entre ellos.
Sus labios eran tal y como los recordaba. Duros y suaves, incitantes y tentadores. Pensaba que iba a sufrir un fuerte estremecimiento, pero fue mucho más que eso lo que sintió cuando acabó golpeándose contra el suelo. Sentía mucho más que un simple calor, sus venas ardían, de hecho sentía hervir la sangre. Al principio, trató de resistirse, por Dios que no se lo consentiría. Pero él se mostraba impaciente y segundos después, aceptando lo inevitable, rodeo con sus brazos su cuello. Aún así, su boca no hacía otra cosa más que jugar con la suya, torturándola con pequeños pellizcos, incitando con la lentitud de su lengua, martirizándola con suaves mordiscos a lo largo de su mandíbula.
Y finalmente, Sakura se estremeció.
Fue entonces cuando su boca tomó la suya. Caliente y dura, agotando el aire de sus pulmones, nublando su cerebro que todavía trataba de hacer salir a la superficie las razones para negarse. Con un pequeño ronroneo de puro placer y rendición, abrió su cálida cavidad para él.
Sintió que se desbordaban sus sentidos. Gustos, olores, tactos. Cuando tomó entre sus manos sus hebras doradas, su cabeza se arqueó hacia atrás, aceptando que les llevara a ambos hasta lo más profundo del abismo. Ahora eran carne contra carne, boca, cuerpo, la necesidad de fusionarse en uno solo. Se presionó contra él, moviéndose contra él, deslizándose, buscando despertar la excitación.
El propio Sasuke estaba sintiendo que caía. Escuchó el animal que lleva dentro gruñir con fiereza, ordenándole tomar lo que es suyo. Su mano se deslizó por su cuello, rozando su torso, un lado de sus pechos, para terminar en sus caderas, atrayéndola lo más cerca posible a él.
Sakura se dio cuenta que necesitaba tocarle, tocar su cuerpo. Sus dedos empezaron a presionar cada botón de la camisa de Sasuke, uno por uno, hasta que se abrió revelando su espectacular torso. Sus manos lo recorrieron libres, como si estuvieran explorando algo totalmente desconocido. Su piel abrasadora le estaba quemando las manos, la destreza de su boca la distraía perfectamente. Sakura notó que no podía respirar y trató de liberarse, pero los labios de Sasuke todavía hacían el recorrido desde sus labios hasta su mandíbula. La mordió en esa zona suavemente, provocando un sonoro jadeo por parte de la chica.
Los ojos de Sasuke estaban rebosantes de deseo al tiempo que iba desabrochando la blusa de seda carmesí revelando así su sujetador negro. Sus perfectos pechos se enmarcaban en la prenda por lo que Sasuke no pudo hacer otra cosa si no arrancarla de su cuerpo para buscar el tesoro de su interior. Su piel era tan suave que el chico apenas pudo contenerse a lamer cada grieta y recoveco que encontraba a su paso. Ella era como una ninfa traída a la tierra únicamente para provocarle hasta el infinito. Sus pezones eran duras piedrecitas que se presionaban con intensidad contra su pecho. Incapaz de evitarlo, se inclinó y tomó uno de esos dulces pechos en su anhelante boca. No estaba preparado para oír los incitadores gemidos que escaparon de sus labios cuando sus manos se enredaron entre sus oscuros cabellos. Sakura no paraba de oprimir sus caderas contra las suyas, mientras que él succionaba ávidamente su pecho, dejando un pequeño reguero de marcas de amor a su paso.
Fue el ligero golpe en la ventana tintada de la limusina lo que les hizo regresar a la realidad. Sasuke gruño con fuerza mientras que Sakura intentaba controlar los sollozos que la invadía. La pérdida del calor de su boca le hizo sentirse fría. Maldiciendo ligeramente, Sasuke la hizo a un lado para centrar su atención en la indeseada persona de afuera. Se inclinó aún con Sakura en su regazo y abrió la ventana con un pequeño grito de disgusto.
La cara de un divertido Shikamaru Nara hizo maldecir de nuevo al Uchiha. Sakura no sabía qué hacer salvo esconder su rostro en el hueco del cuello de Sasuke mientras trataba de calmarse y de que desapareciera su sonrojo. El Uchiha había sido lo suficientemente rápido como para tapar la parte superior de su cuerpo desnudo con su chaqueta Armani que había dejado en el asiento trasero del coche.
"Tenía la sospecha de que estaríais aquí." Dijo Shikamaru en un tono de vagueza aunque sus ojos decían lo contrario mientras observaba la cabeza de pelo rosa que se doblaba alrededor del hombro de Sasuke Al jefe del departamento de policía esta situación se le hacía bastante divertida, de hecho le producía una total diversión. Se dio cuenta que esta era la primera vez que el frio Sasuke Uchiha manoseaba a una mujer en el asiento de atrás de una limusina que se encontraba mal aparcada encima de un bordillo durante la medianoche. "Tengo las cosas bajo control sobre esa situación, así que no se preocupe por eso. Contactaré con usted si encuentro algo. Mientras tanto, le mantendré informado." Dijo Shikamaru con la misma voz aburrida. Ni siquiera les dio tiempo a hablar a ninguno antes de enderezarse y decir, "Oh, y es un placer volver a verla a usted también, Haruno-san."
Sakura con un parecido increíble a un tomate extra-rojo simplemente elevó sus dedos y saludo sin mirarle. La situación ya era lo suficientemente humillante sin tener que estar exponiéndose a un oficial de la ley. Por accidente o no.
Shikamaru afirmo en asentimiento y se fue. Ya se encontraba lo suficientemente alejado cuando se permitió dejar escapar una carcajada.
Sasuke se recostó y miró a la mujer que aún seguía acurrucada en el hueco de su cuello y se inclinó para depositar un beso en su cabellera rosada.
"¿Te ha aclarado esto algo o tengo que hacer alguna cosa más para demostrártelo?" Susurró con voz ronca.
Lentamente Sakura se incorporó a pesar de su falta de ropa y le miró con sus enormes y vidriosos ojos esmeraldas. "¿Eh?"
Sasuke gruñó cuando obtuvo una pequeña vista de sus apetecibles pechos desnudos. Acercó sus manos y las ahueco para tocarlas con delicadeza haciendo que se arqueara hacía el con total naturalidad. "No quiero a Irena. Me importa un bledo si ella está desnuda y moviendo su cuerpo delante mío." Continuó en el mismo tono. "Sólo te quiero a ti." Susurró muy cerca de su oído. "Y tengo más que pruebas suficientes." Finalizó mientras colocaba la mano de Sakura en su crecida erección.
Sakura podía sentir su cara explotar ruborizada cuando sus dedos se pusieron en contacto con su dura erección. Era grande. Si no se había dado cuenta antes, ahora era bien consciente de ello. Cambió rápidamente la dirección de sus pensamientos. Esto era totalmente inapropiado. ¡Estaba medio desnuda en el asiento trasero de un vehículo aparcado en medio de una calle abarrotada de gente por Dios! Y ella estaba sintiendo la…cosa de Sasuke subir. Por no mencionar también que un oficial de policía estaba al corriente de lo que habían estado haciendo.
"Esto es tan vergonzoso." Gruñó entre dientes al final.
"¿El qué? ¿El hecho de que acabas de tratar de abusar de mí o de que lo has disfrutado más de lo que esperabas? Preguntó con malicia haciendo que volviera a sonrojarse aún más.
"No. El hecho de que estoy medio desnuda y sentada encima de ti."Le corrigió suavizando sus facciones. "Siento haberme puesto así contigo. No sé qué es lo que me pasó."
Los ojos de Sasuke se suavizaron mientras colocaba un pequeño mechón de su pelo suelto detrás de su oreja. "Yo sí lo sé. Irena siempre ha actuado de esa forma y quizás me he acostumbrado tanto a ignorarla que no me he dado cuenta que podría ofenderte."
"No es tu culpa. Me sobrepasé…Quiero decir, nosotros no tenemos nada…por lo que no tienes por qué sentirte…culpable…o explicarme nada…a…mí…o…"
Los ojos de Sasuke se oscurecieron de nuevo y en un instante, la inmovilizó en el asiento, su cuerpo sobre el de ella. "¿De verdad piensas que no eres nada para mí después de lo que acabamos de hacer? Dios, si de verdad no somos nada el uno para el otro, ¿dejarías a otros hombres que te besaran como yo lo he hecho? ¿Qué te tocaran como yo lo he hecho hace un momento?" Para reafirmar sus palabras se inclinó aún más y dio un gran lametón a sus pechos.
"N-No". Respondió entre cortada y sin aliento.
"Bien." Contestó Sasuke en un tono mucho más suave reposando su cabeza en el acelerado pecho de la joven.
Sakura se mordió el labio al tiempo que trataba de regularizar su respiración. El silencio inundó el lugar y no pudo evitar preguntar. "Sasuke, ¿qué es lo que somos?"
No levantó la cabeza pero pudo oírle murmurar algo contra sus pechos. "¿Qué es lo que quieres que seamos, Sakura?"
"Yo-no lo sé…." Respondió al final.
"Yo ya sé qué es lo que somos, Sakura. Es cuestión de tiempo que tú también te des cuenta. ¿Por qué no me lo dices cuando lo comprendas?" Acabó puntualizando.
"¿Puedes decírmelo mejor?" Se quejó. "Guíame en la dirección correcta." Insistió.
Sasuke se rió. "Nop. Tienes que hacerlo por ti misma. Sólo recuerda, eres una mujer increíblemente lista. Probablemente la más inteligente que haya conocido. Lo acabarás comprendiendo"
Pero Sakura pensaba en su interior con tristeza, '¿y tú todavía estarás aquí cuando finalmente lo entienda?'
Sasuke enterró su rostro aspirando su aroma y se sintió completamente calmado. Y como si hubiera sido capaz de escuchar la pregunta de inseguridad, le respondió, 'siempre estaré a tu lado.'
.
.
Sakura se mantuvo ocupada durante esa semana con trabajo y más trabajo. Era extenuante por su puesto, pero agradecía estar ocupada con los brazos abiertos. Evitaba que estuviera pensando en lo que había sucedido entre ella y Sasuke. Sobre todo por su parte, mucho más de lo que ella se pensaba. No es que le hubiera estado ignorando durante los últimos días realmente, pero no pasaba más de cinco minutos en su presencia sin que empezara a ponerse nerviosa o a actuar como una chica de instituto tontamente enamorada. Era patético, pensaba, e incluso insano. Y a pesar de todo lo que había pasado, estuvo de acuerdo en ser su pareja para el evento de caridad.
Dejando escapar un suspiro, se sacudió su flequillo que ahora caía a lo largo de su sien. Su cabello rosado estaba recogido en un complicado recogido francés. Su rostro se había transformado de un inocente ángel a uno seductor gracias a los mejores expertos de maquillaje. Jamás lo admitiría ante nadie, pero había dedicado más tiempo de lo normal en elegir su vestido y estaba contenta con el resultado. La seda de color champagne pálido era tan elegante y sencillo que se ajustaba perfectamente a su estilo. Dado que el acto de caridad era algo de lo que se encargaba la empresa, sentía que todos debían tratar de hacer su mayor esfuerzo para superarse y estaba convencida que esta vez se mantendría al margen.
Sacó un sencillo colgante de diamantes, una fina pulsera de plata y rápidamente los abrochó. Tomó un bolso de Gucci y esperó a que Sasuke llegase.
Llegara a la hora, se quedó pensando. A las ocho y media en punto oyó un golpe en la puerta. Puesto que había dado a noche libre a las doncellas por su salida, todo estaba muy silencioso. Cuando se acercó a la puerta, los nervios la invadieron. Respiró profundamente para tratar de calmarse y abrió la puerta, Sakura mostró una sonrisa educada en su rostro y se quedó helada.
Estaba incluso más guapo que cualquier otra vez. Cabello ónix desordenado a juego con su penetrante mirada, su espectacular cuerpo estaba envuelto en un elegante esmoquin negro y en su mano portaba una única rosa roja.
Sakura prácticamente lloró ante tal cliché. En serio, ¿cómo podía llegar a ser tan adorable?
"Creo que he muerto y he ido al cielo." Dijo Sasuke mirándola con gran intensidad a lo que Sakura no pudo evitar reírse ante ese comentario.
"Típico." Le contestó y tomó la rosa roja que le estaba ofreciendo. Notó que el tallo todavía estaba lleno de espinas.
"Pensé que querrías dar una vuelta por el lado peligroso esta noche." Bromeó, pero su mirada se mantuvo fija en la de ella.
"Hm." Sonrió. 'Siempre estoy en peligro cuando permanezco a tu lado.' Pensó con una sonrisa reservada mientras pasaba su brazo por el suyo.
"Te ves preciosa esta noche." Murmuró y a pesar de lo mucho que se iba a arrepentir después, se sonrojo de todas formas.
"Sí…gracias. Tu también." Le contestó cuando pasaban por el jardín hacia el coche que les estaba esperando.
El camino al Salón de baile Hiroshima fue extraño. La agradable actitud de hacia unos pocos minutos se había evaporado una vez que Sakura se dio cuenta de lo tensa que estaba con él después de lo de la otra tarde. Él no dijo nada, lo cual agradeció. Los pensamientos que había dejado arrinconados durante los últimos días respecto a 'su situación' se le venían a la mente como ráfagas relampagueantes. ¿Cuál era su respuesta? ¿A caso Sasuke esperaba que le diera una respuesta?
Frunció el ceño. Por esto mismo había evitado a los hombres como a la peste. Una vez que los hombres se involucraban en los sentimientos, estaba perdida al instante en un extraño mundo de citas, relaciones y cosas demasiado complicadas. Había conseguido evitarlo prácticamente durante los últimos años, entonces… ¿por qué no podía hacerlo de nuevo? Era lo suficientemente fácil, pensaba. Simplemente camina y no mires atrás. Lo había hecho con Gregory, su ex novio, ¿no? ¿Por qué con Sasuke era diferente?
Sakura se arriesgó a lanzar una mirada al chico en cuestión. Estaba completamente calmado y conducía a través del resto de los coches con gran facilidad. Con el rostro impasible, un control perfecto de sus emociones y hasta con un mayor atractivo si es que eso era posible, él era el tipo de hombre que evitaría a toda costa. Y aún así, ahí estaba con él, había hecho cosas que nunca había hecho antes con nadie.
Gregory era todo lo contrario a Sasuke. Era muy educado y considerado y tenía todo lo que cualquier mujer hubiera considerado como el Hombre Perfecto.
'Salvo por el hecho de que era un mentiroso, un cerdo y un estafador.' Soltó en una risotada su conciencia.
'Sí, excepto eso.' Admitió cuando llegaron a un semáforo.
'Sabes, siempre he pensado que había algo raro en él con esos tics que tenia cada vez que le preguntabas sobre tantas llamadas de negocios que recibía.'
'Tenía epilepsia, es una situación que no se podía tomar a la ligera y los tics—'
'¿Cada vez que te mentía se trataba de una reacción?' Terminó su subconsciente. 'Por amor de Dios, incluso después de todo lo que nos ha hecho, ¿todavía le defiendes?'
'No lo estoy haciendo. Y si que tiene epilepsia.' Mantenía con cabezonería.
'Lo que tu digas. Yo le he olvidado y soy la autentica parte de tu mente y la mayoritaria. Si digo que lo has olvidado, es que lo has hecho. Después de todo, ¿quién te conoce mejor que tú misma?'
'Bueno, creo que me voy a volver loca por estar hablando con mi molesto inner. Quizás debería tomar alguna medicación.'
'Naa. No eres la única. Mira por ejemplo al abogado de tu padre, el Sr. Robinson. Ese hombre ha estado murmurando para sí mismo durante los últimos años y he oído que incluso utiliza un muñeco ventrílocuo como juez para practicar sus declaraciones para un juicio. ¿Quiere eso decir que está loco? Nop, no lo creo.' Le dijo su otro yo con aires de suficiencia.
'Lo que tu digas. Déjame en paz.' Se quejó enfadada dejando escapar un resoplido.
Sasuke miraba de reojo a la mujer que tenía sentada al lado suyo tratando de ocultar su sonrisa. Se preguntaba si era consciente de cómo sus emociones se reflejaban en su rostro. Era como un libro abierto para él. Podía decir sin ninguna duda cuando estaba enfadada o triste o confundida, y ahora mismo se veía lo suficientemente inquieta y molesta como para escupir fuego por la boca. ¿Sobre qué demonios podría estar pensando?
Aceleró el coche cuando las luces empezaron a cambiar. Corría muy bien pero sus pensamientos estaban en otra cosa. Hasta donde él sabía, Sakura nunca había tenido una relación larga antes. Sabía muy bien que tenía mucha inexperiencia. Estaba completamente convencido de que era inocente cuando se trataba del tema de las relaciones y se había propuesto tener una actitud muy abierta para que ella misma se diera cuenta de las cosas. Se prometió a sí mismo que no la obligaría hacer nada de lo que no estuviera preparada, pero era tan duro mantener esa postura. Sakura estaba tan cerca y tan lejos al mismo tiempo…, sin embargo, sabía que esta era la mejor manera puesto que ni él mismo sabía cuáles eran sus sentimientos cuando se trataba de la gran belleza de ojos verdes.
.
.
¡Estoy viva! ¡Sí! No me he olvidado de ninguna historia. Trataré de continuarlas como sea, más bien poco a poco, pero las continuaré. De hecho de esta traducción solo me queda un capi para ponerme al día con la autora de la historia *o*
Bueno, simplemente espero que les haya gustado esta nueva actualización porque la siguiente es todavía mejor jejejje….
La autora puso dos direcciones para poder ver un vestido como el que Sakura lleva puesto en este capitulo pero ninguno de los links funciona actualmente :(
He estado mirando otras opciones y he encontrado otro link que según el vestido que yo recuerdo se parece bastante, creo...en fin de todas formas es sólo para poder hacernos una idea, asi que tampoco es nada demasiado importante. Por si quieren echarle un vistazo, es esta dirección (sin los espacios):
http : / / www . edressme . com / cocktail - n413 . html
Byeee!
