11.- TODOS LOS PERRITOS SE VAN A LA MANSION

Fui en busca de mi neko, pues al salir del salón me susurro que estaría en la azotea, al llegar trato de hacer el menor ruido posible ya que deseo sorprenderlo, gracias a mi rapidez en el examen tendremos casi un hora y media para estar solos, lo busco con la mirada y finalmente lo veo sentado en el sector mas aislado, está bastante concentrado escribiendo en su laptop y hablando no se con quien por teléfono, ni siquiera se ha dado cuenta que estoy caminando hacia el, así que puedo oír lo que habla.

- ¡Ya te dije que debías hacer! -digo enfadado, hasta cuando insistirá con la odiosa cena- ¡regreso el domingo por la noche y no tendré tiempo de esas estupideces!, yo voy por trabajo, no a reunioncitas sociales, recuérdales que no me gusta repetir las cosas y mas les vale no enfadarme -sin esperar su réplica finalizo la llamada- ¿ves todo lo que tengo que pasar cachorro con esos incompetentes que se hacen llamar directivos?

- ¿Cómo supiste que estaba aquí? -le digo sentándome junto a el, algo sorprendido al ver que me descubrió cuando según yo, fui de lo mas sigiloso- ni siquiera hice ruido, además estabas concentrado hablando.

- Podría decirte que eres un perro muy ruidoso y que a mi nadie me toma por sorpresa -le digo dejando mi computadora a un lado y recostándome en sus piernas ante su asombro- pero fue otra cosa la que te delató.

- Vamos no seas malo dime -le digo acariciando sus cabellos y con el rostro de niño inocente que sé le gusta tanto- ¿cómo podré ser un buen espía si me descubren tan fácilmente?

- ¡JAJAJAJAJAJA!, ¡sí que eres ocurrente cachorro! -lo tomo del cuello de su chaqueta para acercarlo a mi rostro y poder besarlo todo lo que nuestros pulmones lo permitan, ¡maldito aire!, siempre haciendo falta interrumpiendo los mejores momentos- miel y almendras.

- ¡¿HE?! -no se a que se refiere, luego de ese delicioso beso no puedo concentrarme bien.

- Te descubrí por tu olor -le aclaro ya que su rostro demuestra que no comprendía a que me refería- al principio me llegó tu delicioso aroma, pensé que estaba delirando debido a que me hacías falta, pero luego cuando te acercaste mas pude ver tu reflejo en la pantalla.

- ¿Así que te gusta mi aroma?, a mí me fascina el tuyo, hueles a menta fresca y madera -le sonrío y regresamos a besarnos, pero esta vez son pequeños besos que logran cubrir todo su rostro y el mío- cambiando de tema amor ¿qué asuntos del trabajo cancelaste por mi culpa?, ¿ahora si me lo dirás?

- Tu no fuiste culpable, te dije cachorro que no soportaba el estar sin ti -quito mi cabeza de sus piernas y me siento con la espalda recargada en la pared, atrayéndolo para que se siente sobre mi y comienzo a besar su cuello que es toda una tentación- solo fue una cena con algunos ejecutivos y sus familias, nada importante.

- Neko, pero ellos seguro la prepararon para que sus familias pudiesen conocerte -digo tratando que entienda la postura de las personas normales como yo y sin sonar muy tonto- no todos los días tienes la oportunidad de conocer al gran Seto Kaiba, recuerda que eres todo una personalidad.

- Ya no estaba de humor para seguir soportando su estúpido desfile de candidatos -trato de no entrar en demasiados detalles, ya que no deseo estar de mal humor por culpa de las estupideces de algunas personas- ¿acaso creen que no sospeché sus intenciones desde el primer día?

- No te entiendo, explícame a que te refieres -lo miro con rostro interrogante, pues no se de que está hablando- no seas malo, sabes que soy curioso.

- Si pones esa carita ¿quién podría negarte algo? -esa mueca que hace frunciendo su labio es toda una tentación, trato de besarlo pero toma mi rostro con sus manos y solo me rosa los labios- está bien, la cena solo era una tonta excusa para que conociese a sus hijas e hijos haber si alguno me atraía -mi cachorro cambia su rostro a uno de enfado ante mis palabras y sin poder impedirlo se pone de pie y comienza a dar vueltas.

- ¿Cuántos? -cálmate Jono y respira profundo, tu neko no tiene la culpa en esto, solo trata de relajarte- ¿cuántos de esos idiotas pudiste conocer?, no creo que solo esperasen a la dichosa cena para mostrarte su menú.

- La hija del encargado de finanzas le llevo su almuerzo el primer día -noto como trata de controlar su enojo, lo abrazo por la espalda y recargo mi rostro en su cuello- el subgerente casualmente tenía de asistente a uno de sus hijos -siento como se tensa y solo lo abrazo mas fuerte.

- Mejor no sigas hablando Seto, malditos viejos interesados ¿cómo se les ocurre exponer a sus hijos como un trozo de carne? -estoy realmente enfadado, además ¿y si mi neko encontró interesante a alguno de ellos?, a pesar de mi rostro sonrojado ante este pensamiento me giro para preguntarle algo que me preocupa- dime ¿eran atractivos?

- Tu cachorro eres el único que me vuelve loco, aunque me encanta como luces cuando estás celoso -lo tomo de la cintura y elevo su cuerpo, mi cachorro cruza sus piernas en mis caderas y lo aprisiono en la pared mas próxima para besarnos y acariciarnos, aunque no llegamos a mas, pues no es ni el momento ni el lugar, y sobre todo mi cachorro no es ninguno de esos y esas que se dejan coger en cualquier rincón del instituto- dime ¿seguirás insistiendo en que no debí cancelar la cena?

- ¡Para nada! tu ya tienes dueño y no quiero que ninguno de esos hijitos de papá te ponga los ojos encima -le muerdo el lóbulo como se le encanta- como regalo de cumpleaños te daré una fotografía mía y de Moki de esas pequeñitas, solo de 50x70 cms. nada muy notorio, así podrás llevarla contigo y ponerla en tu escritorio del lugar en donde estés, para que vean lo bien que lucimos los tres.

- Pero para eso falta más de un mes -ahora que lo pienso esté será un gran cumpleaños, ni siquiera me negaré a realizar la gran fiesta que siempre han insistido en hacer- mejor me das una hoy.

- ¡JAJAJAJAJA!, claro en cuanto vayamos por la mascota de Moki iremos directamente a sacarnos una -creo que a veces no comprende cuando se le habla en broma- solo bromeaba amor, como vas a estar acarreando una foto solo para complacerme, mejor bájame que ya es hora del almuerzo.

- ¡NO! yo ya estoy comiendo -no dejo que se escape de mi lado y me dedico a abrazarlo y besarlo mas fuerte- tu eres el mas delicioso manjar que pueda desear.

Aunque no hubiese deseado separarme de mi cachorro, terminé cediendo a su petición así que comenzamos a comer mientras hablábamos de diversas cosas, como lo bien que cree le ha ido en el examen y la calificación que el idiota de historia le dio, solo un suficiente, le pedí me permitiese leerlo para ver si en verdad era tan bueno como mi cachorro afirma, lo que mas me agradó fue que al verme que no comía todo comenzó a darme en la boca ¡JAJAJAJA! creo que jamás me había ruborizado tanto, por suerte solo mi cachorro puede conocer esta faceta mía, algo que agradeció dándome un gran beso que obviamente no me negué a responder.

- ¿Sabes? es una lástima que no tengamos la última clase juntos -le digo mientras ayudo a mi neko a ponerse de pie y a acomodar su ropa y cabellos que están algo desarreglados por toda la acción que hemos tenido- te voy a extrañar, aunque aprovecharé para contarles a mis amigos de mi novio.

- Asegúrate de advertirles que soy muy celoso -quizás no sea tan malo asistir a esa tonta clase de manualidades, así estaría con mi cachorro, lo beso unos minutos mas y lo dejo libre aunque a regañadientes- te veo en la esquina de siempre.

POY Jono: Muy a mi pesar dejo a mi neko en la azotea, así que me dirijo al salón donde rápidamente van llegando mis amigos, incluso Tea está inscrita en esta clase, hoy tenemos que trabajar en una casa para aves, así que en cuanto llega el maestro comenzamos nuestra labor, hemos conversado de todo y de nada, pero por el momento no ha salido un tema que pueda permitirme decirles de mi novio.

- ¿Qué tanto es lo que te llama la atención de Jono, Tristán-kun? -dice mi amiga Tea, ni siquiera me había percatado que me observaba- no le has quitado la vista de encima.

- Eso que Jono tiene en el cuello -instintivamente me llevo la mano al lugar que señala para cubrir lo que sea me ha notado- no sirve de nada, ya vi esa marca de beso.

- ¡¿HE?! -estoy tan nervioso que no puedo ni responder, no deseaba que se enteraran de este modo que tengo novio.

- Jono-kun ¿no me digas que ya tienes novia o novio? -dice un asombrado Yugi, el es del tipo "vive y deja vivir", así que siempre pregunta por las dos opciones- ¿dinos desde cuando y por qué no nos habías comentado que te gustaba alguien?

- Pues sí -creo que no me había sentido nunca tan nervioso frente a mis amigos como ahora, pero mejor decirlo todo de una vez, eso sí, omitiendo el nombre de mi neko- desde hace mucho me gustaba este muchacho y….ayer se me declaró….me pidió ser su novio….y acepté.

- ¿Por qué no nos habías hablado de el?, ¿de quién se trata?, ¿lo conocemos? -dice un enfadado Tristán ante mi falta de confianza hacia ellos- ya sé, debe ser alguien de donde vives o tu trabajo ¿cuándo lo presentaras?

- ¡He!, ¿conocerlo? Bueno… -¿ahora qué hago? no quiero que sepan aún que se trata de Seto, por el momento quiero guardar esto solo para nosotros y mas adelante decirle a mis amigos- pues….no sé…..

- ¿No me digas que no deseas que nos conozca? -dice algo enfadado Tristán, como decirles que aunque seamos compañeros, lo que menos mi neko desea es tenerlos cerca suyo.

- Pues si no lo desea es su decisión -dice Yami hablando calmadamente- solo debes advertirle que si en algún momento te hace sufrir se las vera conmigo, dile que aún tengo algunos viejos trucos egipcios.

- Será lo primero que le diga hoy -le digo sonriendo ante sus palabras- pero el es muy bueno y cariñoso conmigo, así que no debes preocuparte, sobre todo me cuida muchísimo, además que es muy guapo e inteligente -vaya creo que debo estar con el pecho inflado de orgullo hablándoles de mi neko- y aunque no se vea a simple vista, tenemos muchas cosas en común, eso sí les advierto que es muy celoso.

- Eso me gusta, que te cuide -dice un alegre Yugi divertido ante mi comentario- ¿dónde estudia?

- ¿He?, pues… -y ahora que les digo- bueno en realidad….le gusta mas trabajar….pero….

- ¡Apuesto que es ese tipo de tu barrio! ¡EL YAKUZA! -grita Tea luego de permanecer en silencio bastante tiempo- siempre ha estado interesado en ti ¿quién mas podría ser?

- No hables tan fuerte Tea -dice Yugi pues casi toda la clase está mirándonos debido a sus gritos- no creo que Jono-kun saldría con un tipo como ese.

- ¡JAJAJAJAJA! -solo me causa risa pensar en Seto como un mafioso, así que sigo bromeando- pues no es el, aunque si se enfada es mucho mas peligroso, así que Tris trata de no apegarte mucho a mi, ya sabes que ellos tienen ojos en todos lados.

- ¡JAJAJAJAJA! -ríen a la vez Yami y Yugi ante mis comentarios al ver el rostro de susto de nuestro amigo y el asombro de Tea que se retira a hablar con una de sus amigas, luego Tris se va con Yami a hablar de no se que tantas cosas.

- ¿A mí si me dirás quien es verdad Jono-kun? -pregunta casi susurrando entre curioso y preocupado- sabes que puedes confiar en mí.

- Sí lo sé amigo, es Kaiba, mi novio es Seto Kaiba -a Yugi es al único que había decidido decirle toda la verdad, así que comienzo a contarle desde el momento cuando descubrí mi amor por Seto hasta la declaración de anoche, eso sí omitiendo el pequeño encuentro en el despacho de mi neko, el solo me escucha sin interrumpirme, mirando de vez en cuando para que nadie nos escuche.

- ¡Sabía que había algo extraño en sus peleas!, siempre tratando de molestarse uno al otro, eso no era para nada normal, tu no eres de las personas que discuten porque si, y el pues….a ti es al único a quien le dirige la palabra en forma espontánea, aunque sea solo para lanzarte algún insulto -su rostro demuestra satisfacción ante su gran intuición- me alegra por ustedes, Kaiba-kun es una buena persona, gruñona, pero buena al fin y al cabo, hacen una gran pareja, a pesar de cómo se muestra ante los demás es un joven bastante solitario.

- ¿En realidad piensas que somos un buena pareja? -es un alivio que lo haya tomado tan bien, además sé que me dará su opinión sincera- ¿no crees que somos muy diferentes?

- Para nada, ustedes son el perfecto complemento -dice con una sonrisa, dándome el alivio que precisaba en estos momentos, pues alguien que nos conoce piensa que no estamos locos en enamorarnos- aunque no diría que sea celoso, es más del tipo "esto me pertenece y nadie puede tocarlo" -dice imitando la voz de Seto- pobre Tris si se acerca demasiado ¡JAJAJAJA!

- Tienen razón en lo del yakuza, aunque yo diría que mi novio es en realidad el jefe -le digo a Yugi y este solo asiente ante el asombro de nuestra amiga que nos ha escuchado- es broma Tea.

- Como tú digas Jono-kun -al parecer no me ha creído del todo, pero no creo que sea tan ingenua al pensar que hablábamos en serio- bueno yo me voy a mi clase de ballet, hasta mañana.

- Yo también me marcho -dice Tris acercándose para abrazarme como siempre, pero en el último momento se desiste y solo se despide alzando la mano, por lo menos esto tendrá mas tranquilo a mi celoso neko, resultó ser mas celoso que Otelo- hasta mañana chicos.

Salimos juntos con Yugi y así aprovecho para responder sus preguntas, por suerte Yami camina delante de nosotros así que nos da intimidad para conversar tranquilamente, me siento mas relajado sabiendo que nuestra relación es aceptada por mi mejor amigo, ya con el tiempo le iré develando al resto de mis amigos la identidad de mi novio, pero sé que aunque ellos no digan nada tarde o temprano alguien ajeno a nosotros se enteraría y allí vendría el gran problema que deseo retrasar cuanto pueda, las fans que Seto tiene en el instituto molestas por haberlo "atrapado", periodistas curiosos tratando de obtener alguna entrevista, además de los lambiscones que tratarán de congraciarse conmigo para ver si pueden obtener algo, así que por lo menos espero mantenerme fuera de las miradas públicas lo mas posible. Nos despedimos en la puerta del instituto y me dirijo a donde me espera la limosina con mi neko.

- Ya te estabas tardando -tal vez soy yo el único que piensa que el tiempo pasa lentamente, pero es lo que siento cuando no puedo tener a mi cachorro junto a mi, lo tomo de su brazo y solo alcanza a cerrar la puerta cuando lo beso, tan solo unos minutos ya que deseo saber si le habló a sus amigos- ¿qué dijeron los idiotas de tus amigos?

- Se sorprendieron al principio -me gusta estar en los brazos de mi neko, realmente soy adicto a este ricachón de ojos azules- solo Yugi sabe que se trata de ti, a el no podía mentirle.

- Hmmm -lo dejo que siga hablando de la reacción de esos idiotas, aunque deseo saber como lo tomo el mono.

- Y sobre la persona que deseas saber -sé que no me lo preguntará pero quiere saber si se lo dije a Tristán- Tea cree que salgo con un yakuza, Yami está feliz por mi y te envío un mensaje, si me haces sufrir te las veras con el y que te advirtiera que guarda algunos trucos egipcios.

- ¿Así y qué me harán? -no esperaba menos del idiota de Atemu y esa tonta de Gardner, como se le ocurre que mi cachorro saldría con un delincuente ¿acaso no conoce a su amigo?- por lo menos con eso del yakuza tendrán que pensarlo antes de tratar de acercarte a ti.

- ¡JAJAJAJAJA!, con Yugi decíamos que eras como un jefe yakuza, mas que un ayudante como pensaba Tea, aunque no es que mi vecino sea mafioso, solo que trabaja en una funeraria y debe vestir siempre de traje y como no le gusta hablar de su trabajo, solo deja que el rumor siga su curso -miro su rostro expectante ante la única reacción que le importaba, así que no lo hago esperar mas- por lo menos eso asustó algo a Tris, hoy ni siquiera se despidió de abrazo como es su costumbre, así que con eso debes estar tranquilo, neko celoso.

- No soy celoso -le digo aunque es algo que ni yo mismo me creo- eso es lo que las personas inseguras y débiles sienten, algo que obviamente yo no soy.

- Pues entonces soy inseguro y débil, porque yo sí soy celoso -me siento frente a mi neko para que vea que hablo seriamente, bueno todo lo serio que puedo estar ante el- jamás he tenido nada solo mío, y el amor que siento me hace inseguro de todos quienes se te acercan, estas rodeado de personas mucho mas interesantes y atractivas que pueden cautivarte.

- Sé como te sientes cachorro -lo miro y me arrodillo frente a el posando mi cabeza en sus piernas y abrazándolo por la cintura, el solo me acaricia el cabello- solo tu me haces débil, el temor que me embarga pensando que alguien mas pueda atraerte, que alguien se atreva a alejarte de mi, me hace inseguro.

- Eso no pasará mi neko -le levanto el rostro y lo beso muy suavemente en los labios- si ni tu indiferencia hacia mi me hicieron desistir de amarte, no creo que alguien pueda tener ese poder -Seto comienza a besarme mucho mas profundo, y a tratar de introducir sus manos bajo mi uniforme- no te entusiasmes amor, debemos estar por detenernos.

- Creo que ya hemos llegado -le digo muy a mi pesar, porque a mi cachorro no le gusta que seamos tan efusivos, según el podemos traumar a Mokuba- esta noche no te libraras tan fácilmente de mi.

- ¡Seto! ¡Jono! -dice el chibi subiendo apresuradamente a la limo- ya estoy ansioso por ir a buscar a mi perrito.

- Yo también Moki -debo aceptar que también estoy deseoso de ver cual elegirá el peque, como siempre nos relata todo lo que hizo en su colegio, así que el camino a la tienda de mascotas se hace muy corto, al bajarnos del automóvil puedo darme cuenta que es una tienda bastante exclusiva- ¡wow! pensaba que iríamos a la tienda del centro comercial.

- No cachorro allí solo hay mascotas comunes, aquí todos los animales tienen pedigrí -le digo ante su asombro, trato de tomar su mano para que entremos juntos, pero Mokuba se me adelanta y coge la de mi cachorro entrando apresuradamente yo solo los sigo caminando mas pausado.

- Espera chibi -realmente no me hace caso y solo me guía adentro.

Jamás había visto tantos hermosos perritos, el chibi corre de un lado para otro, mientras yo me dedico a mirar como saltan para llamar la atención de Moki, en una de las jaulas más alejado se encuentra un hermoso cachorrito blanco de ojos azules ¡JAJAJAJA! luce algo serio, ni siquiera intenta hacer algo para atraernos, es un pequeño Seto canino, el vendedor no me presta mucha atención pero me acerco a el para preguntarle acerca del cachorro.

Mokuba y mi cachorro comienzan a mirar a todos los cachorritos que se encuentran en los caniles, parecen unos niños, bueno Katsuya parece niño impresionado con toda la variedad de razas, por lo visto mi hermano aún no se decide, pero veo como mi cachorro se ha quedado mirando un canil algo alejado, me acerco para mirar que le ha llamado la atención y veo que se trata de un cachorrito blanco, se aproxima al encargado y logro oír que pregunta el valor del animalito.

- Mira niño -dice el antipático del encargado ante mi pregunta- este es un Siberian Husky, es una raza MUY exclusiva, lo que la hace asequible a muy pocas personas, si preguntas el valor es porque NO tienes suficiente como para comprarlo, así que no me interrumpas con boberías.

- ¡Quiero hablar con tu jefe!, ¡tráelo enseguida! -le digo acercándome a ellos y tratando de no golpearlo por su comportamiento, no necesito decirle quien soy, por su rostro de susto sé que me ha reconocido, así que solo me acerco a mi cachorro cuando el imbécil se ha ido casi corriendo- ¿veo que has encontrado un amigo?

- No seas malo con las personas neko -trato de sonreírle para que no vea que me ha afectado lo que ese tipo me dijo- se parece a ti ese cachorrito, un pequeño dragón blanco de ojos azules.

- Señor Kaiba, joven ¡buenas tardes! -nos saluda amablemente un señor algo mayor que sale de la trastienda y se acerca ha hablar con Seto- debió informarnos que venía, hubiésemos cerrado la tienda para atenderlo personalmente.

- Señor Mishima ¡buenas tardes! -le saludo solo por educación, realmente estoy enfadado por culpa del empleaducho que trató mal a mi cachorro- en realidad yo solo vengo de acompañante, mi hermano es el que desea una mascota.

- Soy Mishima Yuto, mucho gusto -me dice amablemente, no como ese idiota que nos observa desde la caja registradora- ¿usted también está interesado en alguna de nuestras mascotas?

- Soy Jonouchi Katsuya, pero puede decirme Jono -hago una pequeña reverencia- dígame que tan costoso es este cachorrito -le digo agachándome a la altura del perrito, aunque no creo que pudiese comprarlo no solo por la falta de dinero sino porque no creo que mi neko soportaría otra mascota- su ayudante me dijo que era solo para algunas personas, debido a su alto valor.

- Veo que tiene muy buen gusto señor Jono vale un millón y fracción -dice poniéndose a mi altura y dándome el cachorrito para que pueda tocarlo- su color blanco es realmente poco común en esta raza, algo que solo es transmitido por su madre, además este pequeño tiene ambos padres de este color, los que son campeones internacionales no solo de su raza, por eso su valor.

- Un precio bastante razonable -le digo mirando detenidamente al pequeño en brazos de mi cachorro que no deja de mirarlo entusiasmado- realmente es un hermoso ejemplar.

- Le ha agradado -me dice mientras acaricia la cabeza del perrito al que no puedo quitarle la vista- ya que este pequeñito no deja que lo toquen, es algo arisco para ser tan solo un cachorrito.

- ¡JAJAJAJA! es como tu Seto -le digo sonriendo ante las lamidas que el pequeñín me da en el rostro- veo que tienes una gran personalidad amiguito.

- ¡HERMANO! -dice gritando Moki trayendo en sus brazos un pequeño cachorro de color chocolate y blanco- mira ya encontré a mi mascota, es un… un…

- Es un Beagle -le digo a Mokuba que se ha trabado en el nombre, creo de tantos que vio ya no distingue las razas- ¿así que este pequeño será tu mascota?

- Es hermoso Moki -le digo aún con el pequeño cachorrito en mis brazos que instintivamente comienza a olfatear al perrito que el chibi tiene, así que dejo al pequeño en su canil y me acerco a conocer a la nueva mascota del peque- entonces si ya te decidiste podemos irnos.

- Iré a buscar todo lo que necesitará -dice siendo acompañado por el señor Mishima dejándonos solo con mi neko.

- Como fue tu idea la de la mascota tendrás que ser el que pague -le digo acercándome para hablarle al oído y sonriéndole- ¿y tu cachorro no llevarás a tu nuevo amiguito a casa?

- ¿En verdad no te molesta que lo lleve con nosotros? -sé que estoy siendo algo caprichoso pero en verdad me ha gustado el pequeño dragón que vuelvo a tomar y este sigue con sus lamidas a mi rostro- además no es tan costoso como pensaba, aunque sea un millón y medio de yenes es una ganga.

- Cachorro -¡RA!…no creía poder amarlo más, pero su inocencia es algo que me cautiva a cada momento- cachorro, el señor Mishima hablaba de dólares, el pequeñito vale cerca de ciento diez millones de yenes.

- ¡¿QUUEEEE?! -dejo con sumo cuidado al pequeñín antes de que me desmaye de la impresión y pueda causarle algún daño y luego tenga que pagarlo- pero si vale mas que un automóvil, será mejor que vayamos con Moki.

- ¿No creo que seas tan desalmado para dejarlo solo? -tomo nuevamente al pequeño en brazos y al parecer también le agrado pues me lame la nariz- mira como te observa triste, ¡vamos cachorro llévame!, ¡llévame! -le muevo la patita para que mi cachorro se compadezca y ya no le importe la cantidad que desembolsará por el.

- No seas malo neko, eso es mucho dinero -lucen tan lindos, si continúan con esa expresión terminarán convenciéndome, además Seto y el pequeñito han puesto la misma expresión- no puedo es mucho dinero, será mejor irnos.

- ¡Bueno entonces lo compraré para mi! -le digo caminando lentamente, su rostro luce ilusionado, para que no se de cuenta de mi sonrisa maliciosa camino delante de el- pero te advierto que no te dejaré tocarlo.

- ¿Enserio no me dejarías acercarme? -me pongo frente a el para mirarlo y así no pueda hacerme alguna de sus jugadas y trato de tocar al pequeño cachorro, pero Seto solo lo aleja- dime ¿ni siquiera me dejarías acariciarlo? -pongo mi mejor rostro de suplica.

- Te aseguro que no dejaría que te acercaras -se fuerte Seto, no flaquees ante esos hermosos ojos tristes que te miran para tratar de hacerte desistir- aunque me lo rogaras cachorro, así que o lo compras tú o lo admiras de lejos, de muuuy lejos, tu decides.

- ¡Lo compro! -le digo arrebatándole al cachorrito de sus brazos- pero con una condición, será lo último que compre con la tarjeta que me diste.

- Puedo vivir con eso -además no es necesario, ya le compraré todo lo que necesite, para eso es mi pareja, mi deber es consentirlo en todo lo que me pida, en el caso de mi cachorro se que no pediría nada, pero saben a lo que me estoy refiriendo- recuerda que también pagarás por el de Mokuba y todos los implementos.

- Me va a dar un ataque si sigo gastando a este nivel -susurro cuando voy hasta la caja.

Luego de pasarle la tarjeta al dependiente, ante la mirada de asombro al ver que no era Seto quien pagaba, terminamos pagando lo que ganaría un doctor en dos meses de trabajo, entre la comida, camas, juguetes, y muchos etcéteras, nos vamos con nuestros nuevos cachorritos, el pequeño Beagle de Moki se llama Kohi(1) por el color que prevalece en su pelaje y obviamente yo tengo al pequeño Drachen(2), la primera palabra que aprendí en mis clases de alemán, en cuanto llegue a casa anotaré en mi libreta todo lo que hoy he gastado del dinero de mi neko, aunque no lo crean mi intención es devolverle en cuanto logre reunir algunos ahorros, todo el dinero que Seto ha gastado en mi.

- ¡Ahora sí estamos completos! -le digo a mi cachorro sentado junto a mi con Drachen dormido en sus piernas, mientras Mokuba juega con el pequeño Kohi- Mokuba y tu tienen su mascota y yo poseo a un hermoso cachorro dorado.

- ¿Quién pensaría que un yakuza fuese tan buen novio? -le digo sonriendo al recordar las suposiciones de Tea, mi neko solo se queda mirando confundido, aunque está presente el chibi, me acerco y le doy un beso en los labios.

- ¿A qué te refieres con eso del yakuza, cachorro? -no se que tontería estará hablando, creo que le hace mal juntarse mucho con ese grupo de idiotas que tiene por amigos- explícame que no te entiendo.

- Pues me había olvidado contarte que mientras nos dirigíamos con Yugi a la salida, me miraban algo extraño -por no decir que casi salían del camino para dejarnos pasar, sin contar los comentarios tras nosotros- así que creo que la noticia de mi novio yakuza ya se habrá expandido para el lunes.

- El nivel de razonamiento de algunas personas es sorprendente -vaya esto es mejor de lo que pensaba, con el supuesto novio que tiene mi cachorro nadie se atreverá a acercarse a el, así estaré tranquilo mientras termino mi viaje, aunque regresaré el miércoles por la tarde no está de mas que haya un aliciente para que no se atrevan siquiera mirarlo.

Ahora comprendo a los matrimonios cuando dicen que el tener hijos dificulta la vida en pareja, el que se suponía sería mi maravilloso día sábado en compañía de mi novio, se terminó convirtiendo en un hermanito negándose a ir a clases y mi cachorro poniéndose de su parte ¿quién podría negarles algo cuando ponen esa carita de pena?, al final sí terminamos en la cama, solo que con un Mokuba en el medio de ambos además de un par de cachorros, en todo caso el día resultó muy divertido, luego de comer nos fuimos al salón de juegos, pues ambos me retaron a una competencia de play, dos contra uno, nunca fue tan divertida la derrota, terminamos dormidos en el suelo hasta el día siguiente, el domingo por la mañana comenzamos la búsqueda de un par de mascotas traviesas escondidas en alguna parte de la mansión, así que solo pude robarle un par de besos a mi cachorro ya que Mokuba trataba de estar con nosotros todo el tiempo posible, por la tarde mientras yo organizaba unos documentos, ellos miraban televisión en el sofá hasta quedarse dormidos en el, sigo agradeciéndome por comprar uno tan amplio, no me atreví a despertarlos, así que luego de arroparlos bien, me fui a mi habitación no tan derrotado como podría pensarse al frustrarse mi plan romántico ya que realmente fue un fin se semana grandioso junto a mi familia.

- ¿Ya te marchas Seto? -le digo al verlo en su habitación buscando su abrigo, me acerco para abrazarlo y darle un beso- me desperté cuando me besaste la frente.

- Lucían tan bien que no quise molestarlos -le beso el cuello para volver a hacer notoria la marca que le había dejado días antes- voy a extrañar tus besos.

- ¿Sólo mis besos? -le acaricio la espalda sobre la tela para molestarlo un poco, mi neko solo me abraza mas fuerte- aún te debo todo un día.

- Pensé que lo habías olvidado -aunque igual se lo recordaría al regresar de mi viaje, nos besamos como si fuésemos dos sedientos en el desierto en busca de agua- habla con tu padre, el próximo viaje lo haremos los tres.

- No te preocupes, haré todo para tener lo antes posible todos mis documentos -lo acompaño hasta la puerta aún abrazados y allí nuevamente nos besamos- ya amor suéltame, no quiero que llegues de madrugada y luego no duermas bien.

- No me quiero ir aún -lo arrincono en la pared y comienzo a meter mis manos bajo la camiseta de mi cachorro, pero el tramposo me muerde el labio para detenerme- cachorro no seas malo.

- Mientras mas pronto te marches, mas pronto regresas -le acaricio la mejilla y le sonrío no pensé que me costaría tanto dejarlo ir- sé un buen neko.

- Mmmm -si no hay mas remedio tendré que obedecer muy a mi pesar- cuídense y no olvides que te amo.

- Yo también te amo mi Seto ¡cuídate y procura no asustar mucho a tus pobres empleados! -lo veo subir a la limosina que nuevamente lo aleja de mi, solo que esta vez no lleva a Kaiba mi jefe, sino a Seto mi novio.

Aclaraciones:

(1) Kohi: significa color café en japonés.

(2) Drachen: en alemán significa dragón.