Siento haber tardado un poco pero he tenido muchos exámenes – en especial de catalán, aunque en mi zona se le llama valenciano – y no pude subirlo antes. Espero que guste este capítulo y os compensaré las tardanzas – me gusta tardar unos cinco días en actualizar, pero mi pereza y mi horario no me lo permite – pero debo decir que... ¡Me hago un horario para actualizar! Si no lo hiciese, estaría aun por el capítulo 8 o algo así. También digo que si lo hubiera seguido como yo me decía, iría por algo como el 15. Y ahora os dejo con la historia. [Sigo pensando que soy pésima escribiendo, pero como no me gusta dejar lo que escribo a medias pues lo intento acabar – pero se hace eterno, aun queda mucho por hacer – en serio, esto parece que vaya a ser más largo que la biblia y sus versículos] Por cierto, siento no subir más a menudo.


Capítulo 11. El día de hoy no lo entiendo [Sinceramente, yo tampoco lo entendí muy bien].

Me encontraba con Feliciano a solas, ¿por qué? Muy simple, por cotilla, por meterse a donde nadie le llama, por ser como es. En definitiva, mi hermano le queda un largo camino para llegar a ser persona. ¿O nacemos personas? Eso ya es algo que no se puede saber pero lo que si me aclararía cualquier persona es que si buscas tonto en el diccionario te sale la cara de mi hermano con su cara de idiota como cuando le cocinan pasta. ¿He mencionado que mi hermano tiene la costumbre de contar cosas por no saber guardar secretos? ¿Nadie nota que soy el último en enterarme de todo?

Odio las incógnitas, mejor dicho, lo odio todo. Pero eso no significa que mi hermano cuente lo que le de la gana. Conclusión, hay muchas preguntas, odio las preguntas sin resolver y mi hermano cuenta a todo el mundo lo que sea.

– Ahora dime, ¿por qué le dices a la gente lo primero que te viene a la cabeza?

– Antes de hablar, pienso que voy a decir – muy bien Feliciano, ahora resulta que tienes cerebro.

– ¿Entonces me estas diciendo que cuentas a la gente lo que no tienes que contar y eres consciente de ello?

– ¡Ve!

– Te odio.

– Ve...

– Te odio demasiado como para verte.

– ¡No me odies! Yo te quiero mucho.

– ¿Crees que me importa si tu y los demás me queréis?

– Donde están las llaves matarile rile rile donde-

– ¡Deja de cantar esa canción!

– ¡Es que no encuentro mis llaves!

– ¿Que llaves?

– Las... mías... las perdí cuando... aquel hombre... vino y... lo vi venir pero... no sé como... yo... me robaron... y aquel hombre...

– ¡Feliciano, hoy yo te mato y no solo por contar lo que no debes de contar!

De repente, vino el alemán y el prusiano como si creyesen que iba a matar a mi hermano y fueran a detenerlo... o simplemente querían joder o pasaban de paso, ya que es una zona de paso. Lo más probable es lo último ya que saben que ni en broma mato a mi hermano y no es por falta de valor que digamos si no de que cuesta mucho trabajo matar a mi hermano... a quien voy a engañar, por más que odiase a mi hermano no lo podría matar.

– ¡Ludwig, protegeme! - dijo Feliciano mientras corría a los brazos del alemán.

– Deja de abrazar al cervezero y ven aquí.

– Aclarate, o soy cerbero o soy cervezero.

– Tu eres de todo, cualquier cosa que me sirva para insultarte me sirve.

– Hola Feliciano, ¿cómo te va el asombroso día? Bueno, no es tan asombroso como yo.

– ¡Niichan me quiere matar!

– Ven conmigo que West no te sabrá defender.

– ¿Por qué le llamas West al cervezero?

– Porque me da la gana. Yo soy tan awesome que puedo llamar a la gente como me dé la gana.

Nada más decir esto, Gilbert se llevó a Feliciano con la escusa de defenderle de mi, pero no soy tan tonto como Feliciano, sé que ese es un paso para fastidiar a la parejita. Como no quería quedarme a solas con el hombre p, me fui de allí corriendo y al darme cuenta, me puse a correr como mi hermano. Misteriosamente me encontré a un francés llorando al lado de un inglés y este intentándolo animar con comida o al menos eso parecía.

– Arthur, por milésima vez, no comeré nada hecho por ti.

– Encima que quería saber tu opinión... eres un idiota.

– No quiero ser el primero en probar "eso".

– Alfred ya lo probó ¡Y deja de hablarme mirando esa foto!

– ¡Esa chica es mi vida! Por qué vives tan lejos...

– Yo me voy, me tengo que ir. Y además, no quiero estar al lado de un idiota como tú que me cae mal. – dijo Arthur mientras se levantaba y se disponía a irse.

– ¡Arthur, espera!

Los dos de repente me miraron, al parecer ni se inmutaron de mi existencia antes hasta que hablé. Este se me acercó y aun llevaba la comida en la mano y... me daba miedo. Arthur en vez de quedarse en el sitio, este se puso en frente mía y me dijo que le siguiera. No sabía como pude hacerle caso, pero lo hice. Le seguí hasta llegar a una habitación, la cual era la que utilizaban Arthur y Alfred durante su estancia, ya que mi hermano es tan idiota que les ofreció quedarse aquí.

– ¿De qué me querías hablar?

– Pues... quería saber ya que eres novio de Alfred-

– ¡Yo no soy nada de ese idiota!

– Vale, lo que tu digas. ¿Qué le vas a regalar al final?

– Pues ya le compré el regalo, me lo recomendó una que vive aquí ya que mi idea era una buena paliza a Alfred de regalo.

– Que cortés, ¿Y quién te lo recomendó?

– Eran unas cuantas mujeres, aunque dos sabían el motivo del regalo y fueron quienes me lo recomendaron.

– Imagino quienes, ¿qué te recomendaron?

– Bien, pues me recomendaron una caja musical y un taller cerca de aquí que hace cajas musicales a tu gusto. Creo que es una tontería pero... ese idiota no sabría apreciar – el buen gusto.

– Lo que tu digas. – ¿Acaso tu si entiendes de gusto? Dejaré de pensar en eso.

– Y aparte de esa pregunta, ¿algo más que preguntar?

– Bueno... sabes que el cumpleaños de Antonio se acerca-

– En pocas palabras, quieres regalarle algo al novio. Sabemos de ti más de lo que crees.

– ¡No es mi novio, joder!

– Pues a mi no me han dicho eso.

– ¿Quien o quienes te lo han dicho?

– Pues... Lily y aparte había más gente allí.

– Genial, encima de tener a Feliciano que lo cuenta todo tengo o a Antonio que también lo cuenta todo o a Lily que nos puede espiar, también es posible que lo supiera por parte de Antonio.

– Entonces sois novios.

– ¡No lo somos! Todo lo peor me pasa a mi.

– Aunque eres un desgraciado hay gente peor.

– Tú sí que eres un desgraciado – murmuré – dame un ejemplo.

– Francis, aunque ya nació así.

– ¿Acaso tu no?

– Justamente habló quien menos tendría que hablar, según tú y muchos más cómo yo.

– Me voy por culpa de Feliciano, pues le tengo que matar. Luego vendré y me vengaré.

– Luego si la venganza te sale mal no llores.

– Por cierto, por allí viene un americano que su nombre empieza con A y acaba con d.

En efecto, venía Alfred hacia nosotros y supongo que quería hablar con Arthur o más bien gritarle ya que venía gritando. Yo me fui de allí a buscar a Feliciano – cual supuestamente era protegido por aquellos dos – y desgraciadamente me encontré a Gilbert, Antonio y Francis en una sala pero estos dos últimos bailando. Francis no iba vestido como cualquier persona, si no casi como Dios le trajo al mundo – digo casi por llevar una rosa en cierta parte cual ni me tomo la molestia en nombrar – y en serio, me quería morir con semejante imagen en mente.

– ¡¿Y tú por qué vas como Dios te trajo al mundo?

– Pues estoy practicando para la función del cascanueces.

– ¡Pero si queda mucho para navidad! Además, ¡La gente baila vestida de persona y no de pervertido!

– Kesesese¡Esta loco! Deja a Francis divertirse que si no llega a ser por la noticia que le hemos traído no estaría feliz y además, no queremos que se pase el día llorando, puede llegar a ser un coñazo en ese estado ¿Tu lo has soportado en ese estado, Lovino?

– Y tú... ¡¿Dónde dejasteis a mi hermano?

– Se fue con West y con su nuevo amigo ya que cree que son novios gracias a mi. ¡Esta es nuestra primera jugada! ¿No es asombrosa?

– Para empezar, no es nada asombrosa por que después tengo que soportar a Feliciano, además, es la segunda jugada ya que la primera fue una jugada tuya de celos. – Después, no sé como pude aceptar aquel trato contigo si me caes mal... Finalmente, me largo a matar a mi hermano y después de ello, volveré para matar a Antonio y a Lily.

– Antonio, ¿Has oído al mocoso? Te quiere matar. ¿Antonio? ¡Antonio!

– Hola Lovino, no te vi llegar.

Tal vez Antonio esté ciego y sordo o tal vez estaba en su mundo. Este dejó de bailar con Francis – sí, estaban bailando juntos – y se acercó a nosotros y se puso al lado de Gilbert.

– ¿Querías algo de mi, Gilbert?

– ¿Sabes? Tu novio te quiere matar.

– ¡Antonio no es mi novio!

– ¿Es eso cierto Antonio? Hay un rumor circulando de eso.

– Lovino te dio la respuesta... ¿Te sirve?

– Sí, ahora es cuando yo os doy una asombrosa paliza a ti y a Francis por hacer algo tan gay. ¡Francis, ven aquí!

– Mon ami, esto no es nada gay. Antonio y yo estamos haciendo arte. ¿Verdad Antoine?

– Verdad. ¡Únete Gilbert!

Antonio se llevó a Gilbert junto a Francis para los tres practicar el cascanueces. Había un rumor sobre que el cumpleaños de Antonio era dentro de poco, así que tenía que preguntarle. Si el rumor era cierto, ya tenía el regalo.

Sé que le gustará ya que, me ha dado pruebas de que algo así le gustará. Me acerqué a Antonio, pues iba a hacerle la pregunta y nada más él me respondiera, me iría de allí.

– Antonio, te tengo que preguntar algo.

– Tómate el tiempo que quieras, Gilbert y Francis se van a pelear como siempre aunque no me lo quiero perder. Me apetece pelearme con ellos también.

– ¿Es cierto que tu cumpleaños es dentro de poco?

– Si, es dentro de unos días. ¿Tienes algo para apuntarte cuando es?

– Con que lo digas es suficiente. ¡Y no tengo pensado regalarte nada!

– Como quieras.

Y así hizo él, me dijo el día y se puso a continuar lo que estaba haciendo antes de que yo llegara. Entonces me fui a primero apuntarlo – nunca se sabe si se me olvida – luego, a matar a Lily ya que el rumor sobre... ¡No voy a mencionar algo así! No me siento bien al pensar en ese tema. No sé como pude pensar en hacerle un regalo de cumpleaños pero... me gustó la idea de hacerle un regalo.

Lo primero que hice fue llevarme el material necesario para escribir – es... para inspirarme – y así empezar el regalo. Dejé el tema de matar – realmente no voy a matar a nadie, cuesta mucho trabajo – para concentrarme en el regalo. El regalo ya lo tenía planeado pero me quedaba hacerlo.

Antes que nada, es escribir, lo segundo es pedir ayuda a Roderich cual... no sé si se molesta o no en buscarnos, siempre ha dicho cosas como "si no venís, no iré a por vosotros así que si no aprendéis el problema es vuestro", aunque creo que eso más bien sería traducido como "no estáis obligados a estudiar ya que sabéis razonar y por lo tanto sabéis lo que queréis. Si no queréis aprender el problema es vuestro". Obviamente eso es lo que más me gusta de él, que no viene a buscarnos como hacen otros. Y aparte de todo eso, cuando no vamos se pasa el día con el trío dinámico – no hay que mencionar a que tres personas me refiero – pero en especial lo pasa más con cierto pruso por tener a no sé quien como amiga en común.

Ahora la cuestión era simple, ¿dónde puedo ir a escribir? Solo se me ocurre una idea que me dieron una vez, esta idea decía: "la inspiración y la imaginación no solo nace de ti, si no vienen a ti y vienen a ti dando gritos para que sepas que existe, para que la utilices ya que esa imaginación y esa inspiración proviene de ti y a la vez viene a ti."(1)

No recuerdo donde lo escuché pero tampoco es importante. Lo importante son las tres cosas y para poder sacar imaginación necesito inspiración... oí de mi hermano una playa pero... a parte de eso no conozco nada.

Por ello decidí ir a la playa, por que sé donde está la playa. Al llegar a la playa, me la encontré desierta aunque me esperaba que estuviera desierta por el tiempo. Pero no estaba solo, me encontré con tres figuras de las que pasé de largo hasta que uno de ellos me vio y resultó ser mi hermano Feliciano. Mi hermano vino corriendo y lo primero que hizo al verme fue dejarme sin aire.

– ¿Has venido por mi?

– Estúpido, ni siquiera sabía que estabas aquí.

– ... Cierto. ¿A qué has venido?

– Pues... yo... yo... quería... vine... estaba... pensé...

– ¿Y todo ese material? ¿Vas a pintar? Si quieres te ayudo, ve~

– Tu sigue con... el alemán y... ¿Quién demonios es?

– Pues es amigo nuestro, de llama Kiku.

– No quiero ni conocerle, además ya que estoy aquí me vas a explicar algo.

– ¿Cómo te va con Antonio? ¡Francis me lo ha contado todo!

– ¿Francis? ¿Qué pinta él conmigo?

– Pues él dijo que tu y Antonio después de que yo me fuera os vio y...se quedó escuchando y mirando y... dijo que os besasteis y eso.

– Maldito francés...

– ¿Es cierto?

Quería mentirle a Feliciano con un no rotundo pero... no podía hacerlo, en su mirada podía ver esperanza y felicidad... felicidad como dice su nombre (2) y creo que este ya tenía suficiente con lo suyo así que por lo tanto, no le iba a mentir a menos que...

– ¿Se lo dirás a alguien?

– ¡Niichan, soy de palabra! Yo nunca cuento nada a nadie.

– Ya claro, por eso la gente me viene y dice que se lo has dicho.

– ¡Yo no lo digo! No es mi culpa que animándoles se me escape o que lo lean cuando escribo en mi diario.

– ¿Tienes diario?

– Si y en el escribo muchas cosas. ¿Es cierto lo del beso?

– Yo... no puedo mentirte...

– ¡Di si es verdad o no, por favor!

– Es cierto.

– ¿El qué es cierto?

– ¡Lo de que me besé con Antonio!

Mierda, mierda y más mierda. La fastidié... ahora los amigitos de Feliciano se enteraron bien del tema. No pude tener más cuidado al decirlo. Ahora ya saben la verdad del rumor, si lo escucharon ¡y todo me pasa por gritar! Sentía como si explotara algo en mi. De repente vinieron los otros dos y estos se quedaron mirándonos.

– Lovino, ¿Te encuentras bien? Desde que me lo has dicho te has callado, te has puesto rojo y encima parece que estés enfermo.

– Tu si que estas enfermo.

– ¡Lo digo en serio! ¿Comiste algo en mal estado, ve?

– No.

– Ludwig, ¿Puedes llevarte a niichan de vuelta? Es que no se encuentra bien.

– Estoy bien, solo es... no es nada.

– Si que lo es, ¡Estas pálido!

– ¡Idiota, no estoy pálido!

– Como tu digas fratello, volvamos.

De repente mi hermano iba a intentar llevarme en brazos pero no le iba a permitir ni intentarlo – él es muy débil como para llevarme y a parte no hay ganas – y sin darme cuenta, me quedé inmóvil. Su amigo alemán me levantó y me llevaba en brazos. Tengo que reconocer que el tío es fuerte, más de lo que aparenta.

– ¿Ves Lovino? ¡Ludwig quiere ser tu amigo!

– No queremos ser amigos.

– Entonces no te llevaría en brazos.

– Idiota, date cuenta que lo hace por ti.

– Oye Kiku, Feliciano y yo volvemos. ¿Te apetece venir?

– Os acompañaré hasta la puerta para daros compañía.

– Ve... yo quiero ser fuerte para poder llevar en brazos a la gente...

– Feliciano, mañana puedes venir a un entrenamiento y verás como te haces fue-

– ¡Kiku, Ludwig, una carrera!

De repente mi hermano se puso a correr y seguido de él estaba Kiku. Yo iba lento por culpa de Ludwig por llevarme y tal vez era por mi peso – la culpa en todo caso es suya, yo no tengo sobrepeso ni nada parecido –. Estuvimos en silencio un buen rato, ya que si hablaba sería para meterme con él y además, no podía. Cada vez perdía más las ganas de insultarle y no precisamente por amor a Alemania [¿Eso es literal? En este caso podría ser pero no lo es] y su gente... finalmente, caí desmayado en sus brazos.

Cuando desperté me encontré aun en los brazos del super patata man y mi hermano a su lado. ¿Dónde estábamos? Sencillo, en la entrada de mi habitación y lo sé porque reconozco el sitio. Los dos que estaban conmigo se pusieron a hablar y a mi no me quedó más remedio que escuchar.

– Pero no tenías porque hacerlo, Feliciano.

– ¿Por qué no? ¡Los abrazos son divertidos, ve!

– No son divertidos y además, ¡A Kiku no le gustan los abrazos!

– ¿No le gustan los abrazos? ¿Por qué?

– No lo sé, me lo dijo su novia.

– ¿Novia? ¿Tiene novia? Ve~

– Sí, tiene novia y-

– Niichan, ¿cómo estás?

– No se encontrará bien, si no me insultaría.

– ...Cierto, dejemoslo en su cama.

Y así fue como dejaron de hablar y hicieron lo que dijo Feliciano. Al menos, había recobrado un poco la fuerza cuando me dejó en la cama. Nos quedamos Feliciano y yo a solas ya que el otro se fue a la cocina con la escusa de tener que cocinar. Mi hermano se sentó a mi lado y se puso a mirarme sin parar en ningún momento. Por fin podía hablar y ahora bien, la pregunta es ¿Por qué no podía hablar? Sencillo, no podía decir nada y fue por el simple hecho de que me costaba.

– ¿Tengo algo en la cara como para que me mires todo el tiempo?

– ¡No es nada de eso, es que antes no sé porque no hablabas!

– No podía hablar, y tampoco moverme.

– Quiero preguntarte algo.

– Suéltalo ya, no me gusta esperar.

– tu... a ti... desde cuando... tu... ¿Te gusta Antonio?

– Menudas preguntas haces.

– ¡Se sincero!

– De acuerdo, te seré sincero. No lo sé.

– ¿No lo sabes? Es imposible que no lo sepas, ve~

– Pues no lo sé, además no soy gay como tú.

– Eso ya se verá, ¿Te acuerdas de aquel chico asiático?

– Si te refieres a tu nuevo amigo sí. ¿Por?

– Es que... bueno, no importa.

– Ahora te arrepientes de mencionarlo.

– Ese es Kiku, el chico que no conocías.

– Al menos tienes un amigo que no es gay.

– Si Ludy no es pareja de él, ¿De quien será?

– No hemos dicho en ningún momento eso-

– Yo le abracé para ver sus reacciones, creía que eran novios pues Ludy y él se llevan muy bien y me da envidia...

– ¿Envidia de algo así?

– ¿Tu no te sientes mal cuando Antonio te dice lo que siente por Carlo?

– ¿Cómo sabes todo eso de Antonio?

– Fácil. Antonio y yo nos lo contamos todo.

– Que bien, ahora con más razón os debo de matar.

– ¡Ahora te cuidaré yo a ti, ve!

– Ni-

– Ahora el que necesita ayuda eres tu y yo puedo darte la ayuda, ve.

– Está bien, pero no te acostumbres a esto.

– ¡Claro que no, solo será mientras estés en ese estado! Ya vuelvo, ve.

Feliciano se fue por donde vino, aunque volvió con comida. Más tarde vino Antonio por dejar antes a medias las canciones y finalizamos con tres canciones más. Al final me salió todo bien, en mi habitación era fácil inspirarse y ya solo me faltaba una cosa, hablar con el austriaco del cual necesito ayuda.


Ahora reviews:

Arkanthoz: Gracias por las ideas y me alegra que te guste el capítulo anterior. Yo también suelo cansarme enseguida a no ser que me guste la historia.

REMULA BLACK: En realidad tienes razón, las personas que se parecen en personalidad deberian de llevarse bien pero mi caso también es así con muchas personas. Ahi tienes razón, jamás se le debe contar nada a Feliciano. Gracias por las ideas.

TheFannishaUsui: Es normal que seas fan de él, iggy es tan... desvario de tema, gracias por las ideas y me alegro que te gustase el capítulo anterior.

Nyx Philopannyx: Me alegro que te guste y queal final dejaras review (no importa si dejas o no, lo que me importa es que guste). Debo de escribir algo mejor para que la gente no se esfuerce mucho por leer, gracias (ire mejorando con el tiempo eso) gracias por las ideas y no pasa nada por no dejar review.

Todas las ideas que pusisteis son buenas y en realidad aprecio mucho esa ayuda que recibo de parte de cada persona.

Ahora las preguntas son estas, pues mi imaginación es escasa. Necesito saber que regalos pueden hacer Alfred a Arthur, Feliciano a Ludwig y Antonio a Lovino y sí, esta vez lo pregunté del revés.

Ahora lo que voy a anunciar, supongo que si te gusta esta historia es una buena noticia, es que voy a hacer aquí un capítulo para el cumple de Antonio y otro capítulo para san valentin. Sé que me dará tiempo y lo sé como que me llamo Sara y como que en cinco horas escribo un capítulo de estos, contando el pensar pero sin contar ir al baño, comer y esas cosas, además está el fin de semana y con más razón tengo tiempo (en realidad tardo tanto en subir por pereza, no por otra cosa y escribo dos días antes de subirlo y lo paso a limpio porque en clase es donde escribo una parte de la historia por tener horas libres sin profes).

De momento, los regalos que usaré son los que se han puesto en review (para empezar, si pregunto es para usarlo o inspirarme pero en mi caso más bien para usarlo y segundo, algunas ideas incluso me gustaron bastante y algunas cosas incluso las he mezclado y a mezclar me refiero... ya se verá)

Solo me ha gustado como ha quedado la historia en la parte en la que se ponen a bailar el cascanueces, también tengo que aclarar que el cascanueces normalmente se hace en navidad aunque eso supongo que depende de donde uno vive y que yo sepa, la mayoría del mundo lo hace en navidad.

La ficha ya está lista, solo me falta retocarla y... voila, la paso a la gente que ganó (creo que me pasé con el contenido y aun así creo que me falta). Quien no me haya dicho el medio por cual pasarlo, lo paso automáticamente por fanfiction (quien lo haya dicho no es necesario que lo vuelva a decir).

¿Y qué más que decir? Pues mi horario a cambiado por culpa de mi hermano (a cual le llamo fratello por el simple hecho de que parece que digas un tipo de queso o algo así) pero es similar, solo que creo que a la gente de latinoamérica le vendrá incluso mejor, pues estoy en las tardes de España (cuando puedo) y noches, en especial los fines de semana que se larga con sus dos amigos. No he agregado aún a nadie al messenger de quienes me lo dijeron que se lo pasara por allí, agrego mañana (viernes) ¡Lo juro!

(1) ¿Qué puedo aclarar aquí? Bueno, pues una amiga mía que aparte es compañera de clase, le da por leer algunas historias breves inventadas por mí y a veces me saco historias de la nada mientras hablo con ella. Ella me pregunto "Tía, yo no sé de dónde te sacas tanta imaginación y tantas historias" pero en buen sentido y no sé por que le contesté eso, no lo he leído en ningún sitio y no sé de donde lo saqué pero lo copié como lo dije ya que estábamos grabando la conversación porque antes estaba una de mi clase criticando y luego dice que somos nosotras las que criticamos. Muchas veces he escrito e incluso adaptado canciones para fandubs en sitios que estén llenos que me causan inspiración, puede servir la playa, un campo, una plaza de pueblo/ciudad (donde haya gente), un bosque... (no he ido a un bosque para escribir, pero tiene que ser divertido) cualquier zona es válida, mientras esté "viva".

(2) Por si alguien no lo sabe, Feliciano (Felicia en mujer, Felicidad en español) proviene de felice en italiano (feliz en español). Aunque es un nombre que tecnicamente proviene del italiano, también es usado en español como Feliciano y de hecho, Feliciano en España es un nombre bastante común como Manolo, Antonio, Esteban... aunque como en el caso de Feliciano, Esteban es más usado para segundo nombre e incluso como apellido si no me equivoco (en el caso de Esteban no me equivoco en el de Feliciano ni idea). Hablando de Felicidad, mi abuela se llama Felicidad aunque en el dni (documento nacional de identidad) consta como Felicia y yo con tal de fastidiarla le llamo abuela Felicia (es una larga historia el como llegué a ese extremo, pero no voy a gastar más lineas en esto).