Capitulo XI: Timmy se Queda Solo

El juicio fue rápido (siempre era así, cuando Jorgen es el perseguidor y juez) y por supuesto todos fueron encarcelados (también ocurría eso cuando Jorgen era…)

En mundo mágico se armo una fuerte polémica al respecto, sobre todo por que se supo que la hija de Cupido estaba metida en el enredo y lo que todas las hadas se preguntaban era¿Cómo unas hadas jóvenes, sin mucho entrenamiento, se las habían ingeniado para, abrir un boquete en la barrera mágica y así pasar de un lado para el otro?

Existía también cierto temor, ya que las travesuras de las jóvenes hadas no era nada, comparado con lo que podían idear mentes mas astutas e inteligentes del Anti-Mundo (el nombre de Anti-Cosmo era susurrado continuamente por las hadas), pero la sorpresa fue mayúscula, cuando un gran destacamento de hadas fue incapaz de reestablecer la barrera mágica. Jorgen no pudo evitar sentirse frustrado, Hermes para variar había estado en lo correcto, poderes más grandes y antiguos que los de las hadas estaban detrás de todo.

Lo que mas rabia le daba, era el hecho que se había convertido en una marioneta de los dioses, sus ordenes, sus actos, eran manejados por Hermes, quien era manejado por Zeus, quien era manejado por Amariel… silenciosamente y sin que nadie se percatara de lo que estaba ocurriendo, en mundo mágico empezó a existir una divina dictadura…

Y una de las primeras ordenes fue otorgada a un grupo de hada doctores, que por supuesto, no debían decir nada respecto de lo que les habían ordenado, so pena de un severo y desagradable correctivo…

Los confundidos doctores no entendían el motivo de sus ordenes, pero cuando Jorgen decía algo, no quedaba más remedio que hacerlo, a la larga lo que mas les sorprendió fueron los resultados de sus investigaciones, las consecuencias que estos tendrían ni ellos mismos podrían imaginárselos.

Al juzgar por las apariencias, Jorgen jamás se tomo muy en serio a Hermes y sinceramente no creía que los seres mágicos estuvieran mezclados con humanos u algo así…

Pero los resultados entregados por la investigación, fueron concluyentes. Dejaban muy en claro que las cosas distaban mucho de ser como a Jorgen le gustaba.

De la población penal total, (que aumento drásticamente después del juicio) y tomando en cuenta tan solo a las hadas (250 encarceladas) 25 eran híbridos, un 10 de la población penal de hadas, una cifra alarmante, ya que si el 10 de las hadas reclusas, en realidad no eran del todo hadas¿que demonios estaría ocurriendo con el resto de los seres mágicos?

Mal que mal, las hadas habían tenido un estricto líder, prácticamente enamorado del reglamento y aun así habían burlado el Da Rules, en ese caso los demás seres mágicos,bueno lo mejor era ni pensarlo…

Los reclusos no tenían una idea de lo que estaba ocurriendo fuera de las rejas y para un 10 de las hadas en reclusión, las cosas iban a cambiar radicalmente, por decir de algún modo, iban a pasar de la sartén al fuego. Ya que otras de las cosas que los habitantes de Fairy World no comprendían, era la construcción de una nueva prisión, una con un aspecto aún mas resguardado y sombrío…

En prisión, dos reclusos conversaban a través de las paredes que los dividían, habían sido apresados en la redada de la tocata, eran muy jóvenes y además eran primos, claro que ellos, no tenían ni idea de su parentesco.

Llevo 10 días encerrado en este lugar, tuvimos que pasar el año nuevo aquí y ya estoy que empiezo a darme de cabezazos – comento Ariel.

Lo que es yo prefiero quedarme encerrado aquí un buen tiempo – respondió Woden – me basto mirar la expresión en el rostro de mi madre, para saber que estoy metido en un bonito lío… definitivamente estoy mucho mas seguro aquí que en ningún otro lado.

Vamos, tu mamá no puede ser tan terrible, como para preferir estar encerrado en esta ratonera – comento Ariel – apenas puedo notar mi magia…

Mi madre es una hada muy dulce – replico Woden – pero cuando se enfada… dioses, con razón mi abuelo la adora, tiene su mismo carácter.

Amigo, nunca imagine que tu abuelo era Don Papi – se rió Ariel – yo creo que mas bien te prepares para afrontar la ira de tu madre, ya que dudo mucho que al capo de la mafia de la basura, le guste que su nieto este metido en la cárcel.

Quizás me vaya a esconder donde él, papá no es de mucha ayuda, es el tipo mas bueno del mundo, sin mucho cerebro, pero le teme a mi madre cuando se enfada y al juzgar por las apariencias tampoco estaba muy feliz que digamos… - dijo Woden – menos mal que no pusimos en marcha el movimiento de liberación o ahí si que habríamos estado fritos.

Dudo que haya padres contentos con este embrollo – suspiro Ariel, pensando en Blonda y si es que ella estaba preocupada. Pero sus cavilaciones no duraron mucho, ya que Jorgen se acercaba, con tres personajes. Eran Don Papi y dos de sus guardaespaldas.

A regañadientes, pero no quedándole mas opción, Jorgen abrió la celda de Woden.

¡Por mi que te quedaras aquí unos mil años! – Rugió feroz – pero tú abuelo…me convenció que el tiempo que pasaste encerrado fue el suficiente para que aprendieras la lección - miro nervioso a Don Papi – así que te puedes ir¡lárgate antes de que me arrepienta!

Woden salio (también a regañadientes) y enfrento a su abuelo, que trataba de poner un semblante serio, pero no podía evitar una ligera mueca de orgullo.

Armando líos desde jovencito, ya me parecía a mi que tenias carácter chico – lo abrazo – no se si estoy muy de acuerdo con tus negocios, pero ya se que tienes lo que se necesita para asumir los míos, una vez que llegue el minuto, claro esta.

Tomándolo paternamente de los hombros se alejaron, mientras Ariel los observaba con envidia.

Apenas noto que Jorgen lo apuntaba con la varita, ni tampoco se dio cuenta cuando la oscuridad lo poseyó y que caía al piso, suavemente…

Por desgracia, tus exámenes salieron mal - comento Jorgen cuando le señalo a unos guardias para que lo sacaran de la celda.

Woden se dio vuelta, con intenciones de despedirse, justo cuando sacaban a Ariel.

¿Qué demonios le han hecho a mi amigo? – grito asustado.

¡Sácalo de aquí! – rugió Jorgen dirigiéndose a Don Papi.

Abuelo has algo, es mi mejor amigo – trato de zafarse Woden de los guardaespaldas.

¿Qué le harás a ese chico? – Pregunto Don Papi – mientras ponía una mano de forma tranquilizadora en el hombro de su nieto.

Ese no es asunto tuyo – respondió tenso Jorgen – lárguense de aquí.

Abuelo...

Ya veré lo que puedo hacer – miro desafiante a Jorgen – pero por ahora nos tenemos que ir.


Ariel se despertó algo mareado, estaba en una silla muy parecida a la que usan los dentistas, ligeramente recostado y amarrado.

Cerca de él, en una bandeja plateada se vislumbraban ciertos aparatos quirúrgicos que le dieron mala espina, pero al parecer ya los habían usado. Estaban manchados con una sangre roja inusualmente brillante. Sangre de hada, su sangre.

Tenía algunos vendajes en sus antebrazos y en la parte superior de su brazo derecho, que le dolía horrorosamente.

Escucho una puerta abrirse y se acerco alguien, era un hada doctor.

¿Quién es usted¿Por qué estoy aquí? – pregunto con congoja.

El doctor mantenía un rostro inexpresivo y solo reviso los vendajes.

Vas a mejorarte muy pronto – fue lo único que dijo – tuvimos que hacerte unos exámenes para confirmar y me temo que fuimos algo rudos contigo, pensé que a causa de tu otra sangre no sanarías rápido, pero veo que te estas curando tan rápido como cualquier hada.

¿De que rayos esta hablando, quien es usted y por que me tiene aquí? – pregunto, con rabia y completamente confundido Ariel.

No es bueno tratar así a la personas que quieren ayudarte y solo se preocupan por ti – murmuro una voz que salio de entre las sombras. Se acerco y descubrió que era un joven de casco alado. No era un hada.

¿Quién eres tú? – Pregunto, confundido Ariel - ¿Por qué me tienen aquí?

El joven sonrió, de forma misteriosa y ligeramente burlona. Me presentare, soy Hermes, dios de la comunicación, los viajeros, los ladrones… básicamente del ingenio y el movimiento, también soy el mensajero de Zeus, señor de los dioses

Y estoy aquí para ver que todo se cumpla según lo ordenaron. Jorgen ha tenido muchísimo trabajo, tratando de enmendar los entuertos provocados por hadas más viejas que tú, aunque admitamos que los hijos de Afrodita (Cupido y Anteros) ayudaron bastante a crear los problemas que tenemos.

Ahora – dijo Hermes mientras sacaba una silla, aparentemente de la nada y se sentaba frente al cautivo – no diré que tu situación actual sea de las mejores, pero digamos que estarás mucho mejor si cooperas.

No te diré nada del movimiento – gruño Ariel, suponiendo que era eso lo que el dios quería.

Hermes lo miro con sorpresa, para luego soltar una risotada – no sabes nada verdad, pobre… - lo observo casi con pena, como si por un instante la mascara de ironía cayera y dejara en claro sus verdaderos sentimientos, pero rápidamente se recupero y sonrió burlón – no me refiero a ese simpático movimiento que era imposible que prosperara, si no mas bien, quisiera saber acerca de ti.

¿De mi¿Cuándo me van a soltar? – pregunto repentinamente Ariel, sintiéndose muy nervioso.

Desafortunadamente eso no será posible – el dios puso cara compungida - soy un mentiroso grandioso, pero la verdad es que estoy siendo bastante honesto contigo. Si cooperas, te soltaremos, te alimentaremos y te llevaremos a Olimpo para que conozcas a Zeus.

¿Y si no?

Bueno, sacáremos la verdad por medios algo, desagradables… - le dio una ligera mirada a los instrumentos quirúrgicos manchados de sangre – no te conviene crearte sufrimiento, créeme o todo será peor.

Hermes acerco su rostro al joven hada – lo que quiero saber es bastante simple, quienes son tus parientes mas cercanos, quien es tu madre, tus hermanos, tu padre…

En la cabeza de Ariel resonó la vieja advertencia "peligro mortal"

No te diré nada, ahora suéltame – replico suavemente Ariel.

Lastima – apunto hacia la puerta y dos altas figuras aparecieron…

Jorgen detenlos o lo mataran – pidió uno de los doctores, que observaba con asco la tortura del chico, a través de un cristal en una habitación continua.

Las hadas somos muy resistentes – replico, aunque daba la impresión de querer converse mas a si mismo.

Ya lo sabemos, pero tiene sangre de humano… es una sangre extraña, pero humana al fin y al cavo, no sabemos cuanto tardara en recuperarse – soltó otro - ¡además, existen otros métodos, esto es innecesario!

El rostro de Ariel, mostró profundo dolor y daba la impresión que gritaba, aunque el cristal no dejaba pasar ruido alguno, en ese minuto apareció Gabriel, que observo con horror la tortura de su hermano.

¡Suéltenlo! – rugió con el rostro contraído.

¡Gabriel! Conserva la calma, eres un soldado y estamos en… una situación difícil – gruño Jorgen por lo bajo – mundo mágico y las hadas que lo habitan, tendrán que cooperar o nos veremos, sometidos… - guardo silencio. En eso su rostro mostró una férrea determinación y entro de golpe a la otra habitación, deteniendo a Fobos y Deimos.

Gabriel, sintió que recobraba su frialdad habitual, aunque temblaba y su respiración se había acelerado sin darse cuenta.

Vio que Jorgen peleaba y gritaba en la otra habitación, lo que era lo usual y normal en él, pero su rostro mostraba un ligero temor, sobre todo por el joven de casco alado.

¿Qué diablos es lo que esta pasando? – interrogo a uno de los doctores.

Hemos descubierto híbridos, en la cárcel mágica y de todas las clases – respondió uno.

El es uno de los diez semi-hadas, es un hibrido de humano con un hada – continuo otro – pero su sangre humana es distinta a la de los otros.

¿O… otros? – balbuceo Gabriel, que ya apenas escuchaba "soy una semi-hada, imposible…"

Si los otros híbridos de humanos, no poseen tanta magia en su sangre – replico uno de los doctores – y la magia se potencia, lo hemos visto en los híbridos de genios y pixies.

¿Ge... genios y pixies? – tartamudeo Gabriel.

Y anti-hadas… a esos se los llevaron – el doctor adopto un semblante sombrío – dudo que a ellos los volvamos a ver, menos mal que eran pocos… pobres, no lucían tan malvados como la mayoría de las anti-hadas.

Con ese comentario Gabriel se recupero ligeramente, justo en el minuto que Jorgen entro.

Señor - se cuadro Gabriel - ¿Cómo esta el muchacho?

No muy bien – respondió Jorgen – entren a ayudarlo – ordeno a los doctores - y traten de averiguar acerca de sus familiares, no dijo ni una sola palabra… y no quiero mas torturas de esa clase.

Gabriel sintió orgullo de su hermano, a pesar de la preocupación.

Podemos determinar líneas de sangre a partir de su ADN y su magia, como ya se lo habíamos dicho – murmuro uno de los doctores con rabia, mientras sus colegas se apresuraban a ayudar al joven y a hacer lo que su naturaleza y su vocación les dictaba, sanar y consolar – y así podemos crear un cierta magia para detectar a los híbridos, sin necesidad de métodos… pero nos tomara algo de tiempo.

Jorgen trago saliva y no supo responder, él no tenia toda la culpa de lo que había ocurrido, Hermes estaba ahí para presionarlo, nunca había sentido tanta impotencia y vergüenza y sabía que esto apenas estaba empezando.

Gabriel, quiero que prepares a tu escuadrón, iran a hacer un muestreo de ADN al Anti-Mundo Mágico. Tenemos que hacer un censo general a todas las criaturas mágicas, cuando regresen tomaremos nuestros propios exámenes.

No tenemos jerarquía con todos los seres mágicos y menos con los Anti-Padrinos – replico Gabriel, mientras que en su cabeza su único pensamiento era que debía correr a la casa de su madre a contarle lo ocurrido, antes de incluso recibir una satisfactoria explicación, si había alguna - ¿Cómo vamos a convencerlos de hacerse un muestreo?

No te preocupes por eso, hazles el muestreo incluso por la fuerza, ellos tendrán que acatar – sonrió Hermes que apareció de la nada, sin notar que Gabriel apretaba los puños – y nosotros nos ocuparemos del resto.


Las relaciones entre Wanda y Arien estaban tensas, por decir menos. La verdad era que el ambiente se podía cortar con una cucharita de té, por que con un cuchillo, seria demasiado afilado y en vez de cortar, terminaría rompiendo el ambiente en millones de pedazos.

Arien estaba molesta con su tía por exigirle explicaciones, cuando ella tenia mucho que pensar, su hermano estaba en prisión (aunque una parte de su mente le decía que se lo merecía) y tenia un grave drama existencial, Chester el hermano mágico que debía cuidar (aunque por las palabras de Wanda quizás eso no iba ser por mucho tiempo) no era del todo humano.

No le cabía en la cabeza como una anti-hada se había enamorado de un humano (aunque no podía evitar que su cerebro la acusara, por la ligera atracción que sentía por Anti-Locky, pero era solo eso, o al menos eso esperaba). El concederle deseos a alguien que poseía sangre de anti-hada la ponía en un elemental dilema ético, ella no tenía gran problema con las anti-hadas, pero de ahí a ir concediéndoles deseos… bueno eso era un asunto completamente diferente. Tenia que repetirse una y otra vez que el chico también era en parte humano.

"Por lo menos eso explica por que no le atraen las chicas… bueno las chicas humanas, le gustan las Anti-Hadas…" – pensaba para si Arien, algo cansada de que Chester le preguntara a cada rato cuando seria su próxima incursión al Anti-Mundo.

Le importaba un comino que casi los hubiesen pillados. Se había vuelto imprudente y temerario desde que pensaba que su madre era Eloisa, una actitud autodestructiva y destructiva que se coordinaba muy bien con su naturaleza de anti-hada, aunque Chester ignorara esto ultimo.

En cuanto a Wanda, estaba en extremo molesta, sentía que en parte, la actitud de Chester era por culpa de la joven hada, a la que suponía que ya no le importaba el chico…

Además estaba irritada consigo misma, ya que al saber que Arien también había estado en la desastrosa tocata le había hecho plantearse el dilema de denunciarla o no. Hasta cierto punto, sentía cierta cercanía con la chica (proveniente de diosa sabe donde) y además sabia que Woden no estaría mucho tiempo en la cárcel. Su padre no toleraría algo así.

Además, ni siquiera se animaba a enviar su informe a Jorgen para que se la llevara… esa hadita le daba demasiados dolores de cabeza, pero era su ultima oportunidad, si Chester no mejoraba su carácter, lo haría.

Sin embargo, no solo eso mantenía irritada a Wanda, la relación que había iniciado su ahijado con Trixie, tampoco le gustaba en lo mas mínimo y lo peor, ni siquiera eso hacia que Timmy dejara de tener pesadillas, de las que no le gustaba en lo absoluto hablar.

De hecho la actitud de Timmy había cambiado de un día para el otro y ellos no tenían ni la más mínima idea de que era lo que lo había producido. Estaba callado, reservado y las pocas veces que sonreía, era cuando andaba con Trixie.

Para colmo, Cosmo andaba deprimido, tanto por la suerte que había corrido Woden como por la nueva actitud de Timmy.

Todo eso generaba un ambiente denso y depresivo, en especial en el colegio, que era las únicas ocasiones en que todos se encontraban.

Timmy, cosita¿podrías llevarme los libros? – pregunto Trixie, pasándole una montaña de libros.

¿Cosita? puaj, nunca dejare que me traten de esa forma – dijo Chester, con desden mientras sacaba los cuadernos de su casillero – ¿como demonios termino con esa?

Observo de manera torva a la pareja, sin darse cuenta que AJ se acercaba.

¿Oye has sabido algo de Tootie? – pregunto el moreno.

¿Y por que demonios voy a saber yo de ella? – respondió con brusquedad, Chester – a lo mejor se suicido al ver a Timmy con Trixie, yo estoy a punto de hacer lo mismo o terminare ahogado en mi propio vomito.

Se alejo dejando al moreno intrigado, tanto Timmy como Chester estaban actuando de una manera muy extraña…

No debiste tratar así a tú amigo – lo reprendió Arien, que ahora volaba alrededor del chico, transformada en mosca.

Chester solo frunció más el ceño, en parte, por que no querían que lo criticaran y en parte por que su hada tenía razón, en cambio pregunto - ¿Cuándo vamos…?

Córtala – gruño Arien, sabiendo el resto de la pregunta.

Timmy, por su lado actuaba como por inercia, a pesar de su aparente felicidad por estar con Trixie, la verdad era que en el fondo de su ser estaba desdichado. Trixie, era como un placebo, una droga que lo hacia sentir superficialmente feliz, pero solo era por un rato y por mas tiempo que pasara con ella, no lograba llegar a lo mas profundo de sus sentimientos.

Algo faltaba y no atinaba a dar con la respuesta, incluso la voz del ángel se había callado, como si estuviese enojado.

La mañana fue casi lo acostumbrado, el casi era por que Timmy ahora se sentaba con Trixie y los populares (que no atinaban a comprender como Trixie se había fijado en ese simplón) y Chester andaba con su humor oscuro. Las cosas iban más o menos así, hasta que apareció Blonda.

Timmy, jamás la había visto en tal estado de histerismo, que es mucho si consideramos que es Blonda, estaba desarreglada, perdida y con cara de ligero espanto…

Blonda – murmuro sorprendida Wanda, al ver a su gemela.

Wanda, me tienes que ayudar – dijo con voz ligeramente enronquecida la rubia – necesito tú ayuda… por favor ayúdame.

Claro, claro – trato de tranquilizarla Wanda – tranquila cuéntame lo que te pasa, yo te ayudare.

Aquí no - susurro ella -tengo que contarte algo muy grave, necesito ir a un lugar seguro donde no nos encuentren… ellos lo ven todo, mi muchacho, mi pobre muchacho… - sollozo Blonda.

Wanda por un segundo pensó que se refería a Ópalo, pero no podía ser, Ópalo estaba muerto hacia años y Blonda ya lo había superado, todo lo que una madre puede superar la muerte de un hijo.

Vayan al castillo, yo me quedare con Timmy – le transmitió Cosmo, Wanda pudo notar su preocupación, su tristeza y su confusión.

Apenas me desocupe apareceré a tu lado – le respondió Wanda, intentando también enviarle el amor que sentía por él, pero supo que ahí también iban cansancio y hastió por la montaña de problemas que se aparecían, uno tras otro – Timmy apenas me desocupe vuelvo.

De acuerdo – respondió el chico que ya apenas prestaba atención – Trixie lo estaba llamando.

Idiota – gruño la voz del ángel, en la cabeza de Timmy.

Cállate – replico este.

Con un "Poof" las hermanas desaparecieron.


¡Que tú, que! – grito Wanda furiosa cuando Blonda confeso tener hijos.

Esta vez te pasaste de la raya, por que nunca nos contaste nada, les negaste una familia a tus hijos, me negaste el derecho de ser tía… ¡pero quien rayos te has creído!

Blonda encogida en un sillón, aguantaba a duras penas la ira de su hermana, si no estuviera tan mal emocionalmente no le importaría tanto, había convivido muchos años con Wanda y conocía sus ataques de rabia.

Wanda la fulmino con la mirada, mientras varias cosas explotaban en la sala, Blonda no paraba de sollozar.

Hay algo más¿Verdad? – pregunto Wanda, después de calmarse.

Blonda asintió sollozando – Wanda yo ya no puedo perder mas seres amados, no lo toleraría, no quiero perder a mis hijos, ya perdí a Ópalo y Nikolas.

Wanda se acerco a su hermana, ella estaba nerviosa, como si fuese a hacer otra confesión - ¿Blonda?

Nikolas, era un humano…

¡Tuviste hijos con un humano! – Grito Wanda asustada - ¿Cuantos son?

Tres – respondió Blonda, mientras Wanda fruncía el ceño – lo se, sé que la mayor parte del tiempo somos infértiles y que es raro que un hada tenga hijos tan cercanos uno de otro, pero la mayoría de las hadas tan solo tienen dos o tres hijos, a lo largo de su existencia y acaso tú no tienes seis hijos.

Cierto – asintió Wanda – pero yo y Cosmo estamos casados por casi diez mil años, en cambio tú, solo estuviste diez años con ese humano… y tuviste tres hijos, no puedo creerlo.

Nikolas no era un humano común – le miro Blonda – pero ese no es el punto, mis hijos están en un grave peligro.

El mayor Gabriel, esta en la milicia, me contó que apresaron a mí otro chico, Ariel y lo están forzando a confesar acerca de su familia.

Yo nunca les conté nada, siempre les dije que eso los pondría en peligro, aunque no me creyeran… y el pobre Ariel esta bajo un conjuro, no podrá decir nada a menos que de eso dependa su vida o logren quebrar el hechizo o encuentren otros métodos… no lo se, hay Wanda – sollozo nuevamente la rubia.

¿Blonda y que peligro es ese? – Pregunto confundida Wanda – no entiendo que clase de peligro pueda ser, no estas exagerando como de costumbre, ya se que al gran consejo de hadas no le agradan los híbridos y aparte de una amonestación y de vigilar de cerca de tus chicos, por un tiempo hasta que se aburran, no harían nada mas…

Blonda negó con la cabeza – es mucho mas complicado de lo que te imaginas, veras Nikolas no era un humano común… lo perseguía un ángel, Amariel y lo asesino y ese ángel va querer asesinar a mis hijos por tener la sangre de Nikolas…

Blonda… los Ángeles no hacen esa clase de cosas, creo que tú no estas bien – susurro asustada Wanda.

Ella si… es fría y cruel, no le agradamos, por que a ella no le agrada el caos y el desorden, piensa que esas cosas lastiman al creador… esta cegada por su propia luz – replico Blonda suavemente – eso me lo contó Nikolas, contarte acerca de él, nos llevaría tiempo y es lo menos que tengo, Wanda hay que sacar a Ariel de la cárcel.

La única forma es contarle a nuestro padre – repuso con seriedad Wanda – y no creo que se lo tome muy bien.

Siempre has sido su favorita, ayúdame – suplico Blonda.

Wanda asintió - ¿que sucederá con tus otros hijos?

Gabriel tiene una misión en el Anti-Mundo y dice que es ahí cuando va a aprovechar de escabullirse.

¿Que hay de tu tercer hijo? – Pregunto Wanda.

Hija – corrigió Blonda – ella me odia y lo único que se es que esta en un lugar de la tierra… dios sabe donde, ojala que no la encuentren, ojala que no encuentre a Arien…

¡Arien es tú hija! – se sobresalto Wanda.


Chester ya iba de camino a casa, cuando apareció su padre, manejaba su destartalado buggy y lo mas extraño era que no llevaba su bolsa. Lo cual no lo hacia ocultar la expresión de miedo que había aparecido en su rostro.

Chester muchacho, sube rápido – exigió su padre.

Chester extrañado obedeció ¿Qué pasa papá? – pregunto muy confundido, confusión que aumento al ver que la totalidad de sus cosas, amontonadas a un lado de su padre.

Nos vamos hijo, tenemos… ciertos problemas, con el gobierno, si eso – respondió atolondradamente su padre.

¿Qué, pero como¿Y el colegio y mis amigos? – Se alarmo Chester – ¿son en verdad tan grave los problemas que tenemos?

Si que lo son – replico su padre – de hecho no nos podemos quedar en el país, nos largamos.

Chester se asusto en serio, pero luego, en un desesperado intento de tranquilizarse, sintió que quizás después de todo eso podría ser lo mejor, estaría lejos de Eloisa, quizás le daban algo de pena sus amigos, pero tenía a Arien y ya buscaría la forma de mantenerse en contacto con ellos.

¿Dónde nos vamos, a México? – pregunto a cambio. Vio que su padre le dirigía una pequeña sonrisa, como agradeciendo que él cooperara.

No, es demasiado cerca tenemos que irnos lo más lejos posible, a Nueva Zelanda, es una suerte que haya ahorrado para sacar los pasaportes en caso de apuro, como el de ahora.

A Chester le pareció estupendo, entre mas lejos mejor.


No fue necesario que Ariel sufriera mas tortura, basto para ver como la línea mágica del chico parecía unida a otro ser mágico. Una melliza y fue muy fácil localizarla, una vez que acondicionaron las varitas para detectar híbridos.

Jorgen observo con el ceño fruncido – "otra hada alborotadora… sangre de humano tenia que tener"

Síganme – ordeno a su escuadrón – iremos a la tierra.

¡No la toquen, no se atrevan! – grito desesperado Ariel.


El padre de Chester estaciono de cualquier modo el auto, mientras observaba nervioso hacia todos lados - bajemos aquí.

Papá, esta prohibido estacionar el auto aquí – exclamo Chester tratando de manejarse de forma coherente entre tanta confusión.

Da lo mismo hijo, en unos pocos minutos nos iremos de aquí – respondió el adulto, mientras tomaba con rapidez uno de los carros para los bolsos.

Rápidamente entre al aeropuerto, mientras miraba nervioso hacia todos lados – no te separes de mi.

Chester observo confundido a su padre, pero decidió seguirle la corriente, mal que mal, en el fondo era lo que quería.


No esta aquí – murmuro una de las hadas del escuadrón que Jorgen dirigía – de hecho pare ser que los habitantes de la casa se han marchado por un periodo muy largo y de manera abrupta, como si huyeran.

Jorgen solo frunció el ceño – divídanse, una parte vaya a las estaciones de buses, otra vigilen las principales arterias de salida de Dimmsdale, los demás vengan conmigo al aeropuerto. Bórrenle la memoria a los humanos y tráiganme a esa hada.


El padre de Chester caminaba muy apresurado, tratando de adivinar hacia donde tenían que dirigirse, mientras que le lanzaba miradas desesperadas a las largas filas de la estación.

Rápido, rápido – urgía el adulto – hay que salir de aquí, irse lejos, tratar de no dejar rastros…

En eso, se escucho una voz de alto parlante:

"Vuelo 575 sin escala a Dubai, favor abordar en puerta 13"

"Vuelo 398, con destino Auckland, escala en Tokio, favor abordar en puerta 17"

Ese es nuestro vuelo, apúrate hijo ayúdame a encontrar la puerta 17.

Chester miraba hacia todos lados, cuando sintió que su hada (transformada en rata) se estremecía en su bolsillo. Es Jorgen y su escuadrón – susurro.

Jorgen disfrazado de humano, diviso a Chester y supo que Arien andaba cerca.

¡Humano detente! – grito Jorgen.

¿Humano? – Se pregunto el padre de Chester – esa es la forma en la que hablan las hadas…

Sin previo aviso, tomo a Chester y corrió lo mas lejos que se podía de Jorgen.

"Como era posible que su padre supiera de la existencia de las hadas" – se preguntaba Chester asombrado – mientras que los pasillos pasaban rápidamente por delante de sus ojos.

Papá que esta ocurriendo¿Por qué huimos? – Pregunto Chester – mientras doblaban en uno de los pasillos y entraban a las oficinas administrativas del aeropuerto.

No preguntes y corre – exclamo secamente el adulto – lo obligo a entrar a uno de los cubículos, mientras que los ocupantes de la oficina se levantaban y lo observaban extrañado.

Señor, usted debe marcharse o llamaremos a seguridad - advirtió alguien, mientras levantaba el teléfono.

En eso se escucharon varios "poof" y se apareció el escuadrón de hadas en pleno - ¡Congelen a todo el mundo! Grito Jorgen.

Sin retraso las hadas hicieron lo que les habían ordenado, dejando a todos los humanos que veían, congelados en el momento.

Atrapen al chico rubio – rugió Jorgen – al ver que ni Chester, ni su padre estaban en su campo visual.

"Como es posible que ellos sepan" – se pregunto el adulto – mientras se arrastraba, cubículo tras cubículo, tirando de Chester y tratando de evitar a toda costa a las hadas.

Finalmente lograron salir, burlando momentáneamente a las hadas que se aprecian de sorpresa, sobre las pequeñas oficinas, tratando de encontrar a los Mcbadbat.

Chester estaba confundido, tanto por la actitud de su padre, como por las de las hadas, sabia que ellas trataban de evitara a toda costa el contacto humano. Que había ocurrido para que se comportaran del modo en que lo estaban haciendo y por que su padre estaba tan asustado…

Después de correr en silencio por uno de los pasillos, el padre de Chester se detuvo en una bifurcación, un camino llevaba hasta la terminal, el otro hacia la torre de control.

Hijo, nuestro avión esta a punto de abordar, vete ahora, mientras yo los distraigo.

¿Qué esta ocurriendo papá? - pregunto el rubio que no salía de su estado de confusión.

Haz lo que te digo – replico él – toma esto, te lo lego tú madre, tanto ella como yo esperábamos que jamás tuvieras que utilizarlo, pero creo que las circunstancias han cambiado a tal punto, que debo entregártela.

Chester vio como su padre le pasaba una varita muy similar a la de Arien, solo que esta tenia una estrella negra.

"Oh, no" – pensó el hada – "ellos lo saben…"

Guárdala y vete hijo, vete.

Chester sumamente asustado hizo lo que le habían ordenado, corrió hacia las largas filas de gente, esperando tener tiempo para abordar su avión, mientras su padre corría en sentido contrario.

¿Arien, que demonios esta ocurriendo? – le pregunto a su hada.

No lo se – respondió tratando de disimular – quizás averiguaron que estaba en la tocata y me vienen a arrestar.

Eso no explica la actitud de mi padre, el por que él sabe de las hadas y esto – apunto el rubio a la varita negra.

Haz lo que te dijo tú padre, larguemos de aquí y una vez que estemos lejos buscaremos la forma de ayudarlo – fue lo único que dijo el hada.

Chester asintió y fue directamente al túnel para embarcar, le estaba enseñando su pasaje a la aeromoza que atendía el mesón para que le diera un asiento, cuando una gran explosión de magia, congelo a todo el mundo excepto Chester y Arien.

Jorgen y su escuadrón, aparecieron justo frente a ellos.

Muy bien, hasta aquí llegaron pequeños prófugos – sonrió con maldad Jorgen – aunque no entiendo por que tú padre huía y me alegro que no hayas pedido ningún deseo, por que lo que yo quiero es a tú hada, luego les borrare la memoria y cada cual podrá volver a su vida.

Arien suspiro de alivio y decidió, por el bien de Chester aparecerse delante de Jorgen, al parecer si la iban a arrestar.

Aquí estoy – dijo resuelta.

¿Por qué se la llevan? – pregunto Chester, algo asustado por la suerte que correría su amiga.

No es de tu incumbencia – replico severo Jorgen apuntando a la joven hada – su varita cambio de color y vibro, como si fuese un sensor – ya veo, así que después de todo, esos patéticos doctores estaban en lo cierto… - se callo al ver que su varita seguía vibrando, a pesar que estaba frente a Chester…

Pero que… – murmuro al ver que se ponía negra, levanto la vista observando al chico - no puede ser, es imposible… ahora entiendo por que tú padre huía, tienes sangre de Anti-Padrino…

Por un momento todos permanecieron callados, sorprendidos hasta que Jorgen grito¡Arréstenlos a ambos!

Arien fue mas rápida, saco su varita, tomo a Chester de la mano y accedió la magia para desaparecer, teniendo en su mente como destino Nueva Zelanda.

Fue una desaparición poderosa, que dejo una gran cantidad de polvo de hada y una vez que este se despejo, ya no había nadie.

Jorgen rugió de rabia, se le habían escapado de sus narices dos híbridos, que según las órdenes que tenia, debían ser llevados ante Zeus.


Sean bienvenidos a la sede de los genios en Dubai, Emiratos Árabes, por si son como la mayoría de los idiotas que vienen a aquí y no tienen una idea de donde están. El libro dice que debo desearles una buena estadía y un montón de bla-bla, pero la verdad es que me da lo mismo.

Arien y Chester observaron al genio, algo atónitos.

Yo no pensé en Dubai – murmuro algo asustada Arien.

Yo lo hice – replico Chester – ese nombre me quedo dando vueltas cuando lo escuche por los alto parlantes del aeropuerto.

Arien observo a Chester y no pudo evitar soltar su maldición favorita.

La mayoría maldicen cuando se van, quizás no sean tan tontos después de todo – replico sarcástico el genio.


Otra vez me demore… lo siento, siento muchísimo y se que la mayoría esperaba que le prestara mayor atención a Timmy y lo que ocurrió con Tootie, pero eso se lo tendrán que aguantar hasta el capitulo que viene, que lo subiré no se cuando… ya que al parecer tendré que formatear mi compu…. Se le metió no se que virus… maldición.

En fin, espero que ustedes tengan mejor suerte que yo, cuídense de todos los virus y nos escribimos, chau.