Kairi Minamoto, pues disfruta, porque me da que este capitulo es solo para ti… eres la única que me dejo rev en el anterior XDDD
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Matt abrió los ojos sobresaltado. Se separo y miro a Alvin, sobre el que se había quedado dormido. Se tranquilizo un poco cuando el pecho del latino subió. Durante un instante había creído que había dejado de respirar. Matt se paso la mano por la cara, preocupado. A su lado, en una bolsa con hielo estaba la botella de agua que había traído Adam y que había dejado allí antes de irse.
Matt observo el pacifico rostro del latino, preguntándose si había sido real o solo producto de su imaginación al estar aun mas dormido que despierto. Miro un instante por la ventana. Estaba amaneciendo. Tomo la decisión de quedarse despierto por si ocurría algo y además, aunque no le quisiese admitirlo... le gustaba observar a Alvin mientras dormía. Su rostro era tan pacifico, tan dulce... Sin mascaras, sin mentiras, sin actuar. Solo era él, dormido.
Cuando el moreno abrió los ojos ya habían pasado varias horas, que el mayor de los Hardy había pasado a su lado, velándole y reflexionando.
-Buenos días – saludo Matt con una media sonrisa.
Alvin respondió al saludo mientras bostezaba, así que no se entendió lo que dijo. Matt rió suavemente y le aparto una trenza medio desecha de los ojos, colocándosela detrás de la oreja.
-Que cariñoso estas... – comento MVP con voz ronca.
-Anda, bebe un poco, que parece que te hallas tragado medio kilo de arena. – sonrió su interlocutor tendiéndole la botella, aun fresca por el hielo.
Alvin acepto la botella y se bebió casi media botella de un trago.
-Gracias... Oye ¿Cuándo has llegado?
-Ayer. – contesto Matt.
-¿Te has quedado a dormir aquí conmigo? – pregunto Alvin sorprendido.
-Si... es que... Con ese tal Mike rondando por aquí no me atrevía a dejarte solo – trato de justificarse el mayor de los hermanos Hardy.
-Gracias... – murmuro el latino sorprendido.
-No tienes porque dármelas, para eso estamos los amigos .
-Matt... – Alvin se rehizo de la sorpresa, oculto su agradecimiento y lo conmovido que se sentía y se estiro – Bueno, ya que no quieres dejarme solo en cuanto llegue Adam te vas a descansar ¿vale?
-Esta bien... – cedió - ¿Necesitas algo?
-La verdad, si. Necesito hablar con tu hermano. A solas.
Matt frunció el ceño y apretó los dientes.
-Si, supongo que necesitas decirle cuatro cosas a ese carbón mal nacido...
Alvin soltó un suspiro y cerro los ojos un instante.
-Lo que hizo tu hermano no puede considerarse una violación. Bueno, al principio si, pero después... Después ya no – abrió los ojos y volvió a estirarse – Pero claro, no puedo decírselo así – añadió con un tono mas alegre.
Matt sintió que su pulso se disparaba por la mezcla de rabia y miedo. ¿Podría ser que a pesar de todo Alvin...? No, era imposible. Aun así, la duda le abrasaba por dentro, obligándole a preguntar con urgencia.
-Oye Alvin... ¿A ti... a ti te gusta mi hermano?
El moreno desvió la mirada pensativo. Después de unos instantes abrió la boca como si fuera a decir algo, pero guardo silencio y volvió a cerrarla. De mientras, Matt tenia los puños fuertemente cerrados, clavándose las uñas sin darse cuenta por la ansiedad, sin querer preguntarse porque estaba tan angustiado y deseando oír un no rotundo de los labios de su interlocutor. Pero MVP no emitía un solo sonido, y la incertidumbre le estaba matando.
-Alvin, responde – pidió Matt – Que solo es si o no... – añadió con un amago de sonrisa e intentando sonar bromista.
-Es que... ¿Qué se siente ale estar enamorado? – pregunto el moreno sin mirarle.
Matt le miro sorprendido, eso era lo que menos se esperaba.
-¿Q-que?
-Yo... bueno, he estado con tías... y con tíos – añadió – Pero eran relaciones basadas en el sexo, sin sentimientos, o simplemente ligues de una noche. También alguna vez me he sentido atraído por una persona, pero lo que es gustar... estar enamorado... No. Creo que puedo afirmar que nunca me he enamorado. De echo creo que no he tenido un amigo de verdad hasta que conocí a Adam, supongo que por eso paso lo que paso cuando me dijiste aquello en aquel show.
Matt le escucho conmovido y sorprendido a partes iguales. Las palabras de Alvin habían sido amargas, y la tristeza había anidado en su mirada. En esos momentos era más evidente que su vida había sido muy dura. Sintió piedad de él ¿cómo no hacerlo? No pudo, ni quiso, reprimir el impulso de abrazarle. Estrecharlo contra su piel para aliviar aunque fuera la milésima parte de su tristeza. Unas palabras escaparon de sus labios, directamente desde su corazón.
-Tranquilo, ahora todo ira bien. Estoy aquí.
Alvin se tenso un poco, sorprendido por el abrazo. Se relajo poco a poco, sintiendo el calor de Matt, acompasando sin darse cuenta su respiración a la suya. Cerro los ojos despacio. Allí, en los brazos de Matt, escuchando su corazón, se sentía tan bien, tan a gusto. Tan a salvo. No tardo mucho en dormirse de nuevo.
En cuanto a Matt, también había cerrado los ojos. Sentía lastima por Alvin pero... se alegraba. Se alegraba, aunque estuviera mal decirlo, porque por fin había dejado caer completamente la mascara, y había confiado en él. Se alegraba, porque no había rechazado su abrazo. Sintió relentizarse su respiración, y cuando miro, estaba dormido. Le observo con una media sonrisa, deseando quedarse así. Sin darse cuenta, acerco su rostro al de él, observándole mas atentamente de lo que había echo nunca. Como se relajaba cuando dormía, como las líneas de expresión se difuminaban. Sentía su respiración acariciándole el cuello, suave, cálida. Era agradable. Se fijo en los labios entreabiertos por donde salía aquel cálido soplo de vida. Aun brillaban por el agua que hacia poco había pasado por ellos. Sin saber porque, sus ojos se quedaron allí, perdiéndose en cada destello, en cada línea. ¿Sabrían distintos a los de una mujer? ¿Serian más agresivos? ¿Más ásperos?
-Esto... ¿Molesto?
La voz de Adam rompió el hechizo bruscamente, cayendo sobre Matt como un puñetazo. Se irguió bruscamente, pero sin soltar a Alvin, manteniéndole contra él.
-N-No... – murmuro rezando internamente para no sonrojarse.
No le sirvió de nada, sus mejillas se pusieron como dos manzanas.
Adam alzo las cejas, divertido por la situación. La expresión de Matt cuando estaba a escasos milímetros del rostro de su amigo, y la que tenia ahora, era mas que suficiente para que estuviera convencido de que a el le gustase Alvin. Pero... ¿Seria Matt consciente? Y aun más importante ¿Qué sentiría el moreno?
-¿Seguro? – pregunto con una media sonrisa.
Matt asintió avergonzado e indeciso. No quería soltar a Alvin, no fuera a despertarse, pero tampoco podía seguir manteniéndole contra su pecho, porque entonces Adam podía pensar algo que no era.
-¿Qué tal ha pasado la noche? ¿Ha habido algún cambio? – pregunto Edge sentándose al otro lado de la cama de Alvin.
-No... o si. – murmuro Matt volviendo a mirar a Alvin preocupado.
-¿Qué ha pasado? – volvió a preguntar Adam frunciendo el ceño.
-No estoy seguro. Cuando desperté, me pareció... que había dejado de respirar durante un momento... Pero bueno, estaba medio dormido y tal vez aun estaba soñando – añadió sin desviar la mirada del rostro del moreno, al que aun no se había decidido a soltar.
-Matt tu... ¿estas enamorado de Alvin?
El mayor de los Hardy se sobresalto y miro a Adam sin poder evitar sonrojarse. Lo que le salvo de contestar fue que la persona que dormía entre sus brazos se despertó.
-Valla, buenos días – saludo Adam.
-Hola rubia – bostezo Alvin.
Matt le soltó y se recostó en su asiento, tal vez un poco apresuradamente. No quería separarse de el realmente, pero ahora que estaba despierto no había motivos para seguir abrazándole ¿no?
-Oye rubia ¿ya has estado haciendo preguntas incomodas? – comento Alvin frotándose la cara para despejarse un poco.
-¿cómo lo sabes? – pregunto Matt sorprendido
-Estas como un tomate – respondió el moreno sonriendo.
El mayor de los Hermanos Hardy se sonrojo mas aun.
-En fin, me dijiste que cuando volviese Adam te irías a descansar. Y si de paso le dices a tu hermano que quiero hablar con el , favor que me harías.
Adam observaba la situación divertido, pero intentando no pasar desapercibida ninguna reacción. Sabia que tarde o temprano habría problemas sentimentales, y cuando llegaran quería poder ayudar a su amigo.
-Esta bien... lo haré si eso te ayuda. – murmuro Matt de mala gana.
Ahora que sabia que tal vez Alvin estuviese enamorado de su hermano no podía menos que irritarse, especialmente sabiendo lo que le había hecho Jeff. Nunca había sentido una rabia así, y nunca se hubiese imaginado que iba a estar dirigida contra su hermano pequeño. Pero aquello no era rabia... eran celos. Pero... ¿Celos de que? Mejor no pensar en ello.
-Muchas gracias Matt, y no le guardes rencor ¿vale? – sonrió débilmente el moreno.
-lo intentare...
-Pero ¿qué ha pasado? – pregunto el rubio confuso.
-Rubia, deja de cotillear que no necesitas saberlo – respondió Alvin
-Oye ¿porque le llamas rubia? – pregunto Matt un tanto divertido.
La sonrisa de MVP se ensancho hasta su limite, y Edge por el contrario se puso muy serio.
-Alvin, ni se te ocurra. – advirtió
-Pues lo voy a hacer, a ver si así aprendes a no intentar controlarme. Veras Matt...
-Alvin, no lo hagas – insistió el rubio con un tono mas duro.
-resulta... – continuo el moreno como si nada – Que un día fui a su casa de visita, y es que me recibió...
-¡¡¡Alvin!!!
-...con, visualízalo Matt, una bata rosa, rulos en el pelo, un delantal de corazoncitos y encima una mascarilla para la cara.
El mayor de los hermanos Hardy no pudo evitarlo y estallo en carcajadas, que intento ahogar tapándose la boca con las manos. Adam miraba a su amigo rojo, aunque no podía saberse si era por rabia o por vergüenza.
-Venga Matt, a descansar. – dijo Alvin tan tranquilo.
Matt asintió intentando aguantarse las carcajadas, cogió las muletas y salió despidiéndose con un gesto.
-¿Pero por que coño se lo has contado? – mascullo Edge
-Quería animarle un poco, lo siento – se disculpo el latino, cuya sonrisa había desaparecido paulatinamente al estar fuera del alcance de la vista de Matt.
-Alvin... ¿qué ha pasado? – pregunto el rubio olvidándose de su enfado.
-Nada... que últimamente con los hermanitos Hardy se me va la lengua... Y con Mike por aquí...
-¿Mike? ¿Te refieres al mismo Mike que logro que te metieran en la cárcel? – pregunto Adam alarmado.
-El mismo... pero no fue lo peor que me hizo ese hijo de puta...
-¿qué? ¿de que estas hablando?
-Nada, solo pensaba en voz alta.
-Esta bien, pero ya que ese tío te vuelve a incordiar, vente a vivir conmigo.
-Lo siento, pero Matt me ha hecho la misma oferta y ya he aceptado – contesto Alvin con una débil sonrisa de disculpa.
-Bueno, me quedo mas tranquilo sabiendo que no vas a estar solo todo el día.
-Gracias... Oye, al final Matt no te ha respondido ¿verdad?
-Tampoco quería una respuesta, solo plantearle la pregunta para que pensara.
-Mira que te gusta arreglar problemas ajenos, rubia cotilla.
-Es que mi vida es un aburrimiento – rió Adam.
-Eso explica por que te dio por hablar conmigo en aquella cena de empresa...
-Pues si, es que me aburría, pero luego despertaste mi curiosidad.
-La verdad es que ya tiene narices que nuestra amistad empezara con una conversación sobre la tarta de chocolate...
Siguieron hablado de nada en particular un buen rato, pero finalmente la puerta se abrió y Jeff entro mirando al suelo.
-Oye rubia, ¿me traes algo para desayunar? – pregunto Alvin – Me muero de hambre.
Adam asintió y salió de la habitación para dejarles hablar asolas.
-A ver... ¿a que viene esa cara?
-Después de lo que te hice...
-Ay... – suspiro MVP - ¡artista tenias que ser! Siéntate a mi lado.
Jeff obedeció sin apartar la vista del suelo.
-Mírame – pidió el moreno intentando que su voz sonara lo mas suave posible.
-Alvin... he estado pensando...
-Con ese tono nada bueno – comento el latino apoyando una mano en su espalda para intentar animarle un poco.
-No sabría decirte... – murmuro Jeff.
-Venga, mírame – pidió de nuevo Alvin
El del pelo multicolor obedeció, pero manteniendo la cabeza un poco agachada.
-Alvin... lo que hice... no fue solo por las drogas... y creo que eso solo lo empeora todo.
-Jeff ¿de que estas hablando? – pregunto el moreno sorprendido.
Jeff inspiro hondo. O ahora o nunca.
-Veras... Creo que yo te qui...
En ese instante la puerta volvió a abrirse, y por ella entro Mike con una media sonrisa entre burlona y sádica. El rostro del moreno volvió a ensombrecerse como la vez anterior.
-¿Qué cojones haces aquí Mike? – pregunto ásperamente
Jeff miro al recién llegado. Mike... ¿de que le sonaba el nombre? No conseguía acordarse. ¿Quién era ese tipo que parecía sacado de los bajos fondos y que relación tenia con Alvin? Frunció el ceño al ver fugazmente la culata de una pistola. Un pensamiento le llevo a otro y termino recordando lo que le había contado Alvin. Mike era ese hijo de puta que le había echo la vida imposible.
Si las miradas mataran, el del pañuelo en la cabeza hubiera caído fulminado por la mirada asesina de Jeff. Este se levanto y se coloco frente al recién llegado, tapándole la visión del convaleciente.
-Valla Alvin ¿ahora tienes guardaespaldas? – pregunto Mike entre el desprecio y la curiosidad.
-No – respondió el del pelo multicolor con rabia mal contenida – Soy su amigo.
-Pues vale. Al – llamo inclinándose hacia un lado para verle -, esta tarde te darán el alta si todo va bien. Pues bien, quiero verte en tu territorio. Si aceptas, esta noche donde vas siempre. – y dicho esto, se fue por donde había entrado.
-No he entendido nada... – dijo Jeff extrañado.
-Yo si – dijo Alvin sorprendido. Hizo una pausa en la que soltó una mezcla de resoplido y suspiro – Y no me lo creo. – añadió.
