Capítulo 11:Perséfone, diosa de la vida, de la primavera y de la reencarnación.
Hades se interpuso entre Zeus y Perséfone. No le importaba que ocurriese, pero a Seph no la tocaba nadie.-¡Estoy aqui!¡Dejala ya!.- Dijo el dios malhumorado.
Zeus le dio una mirada de odio a su hermano.-¿Se puede saber que ocurre?.- Preguntó el dios de pelo de fuego.
-Eso es lo que me ocurre.- Dijo Zeus señalando al alma de Hércules. Hades abrió sus ojos amarillos como platos. El tocinito de cielo se encontraba alli, bueno más bien, su alma inmortal. Una sensación de bienestar recorrió su cuerpo al ver a su antiguo enemigo muerto. Una sensación tan agradable que incluso se sintió culpable.
-No te preocupes por él. Irá a los campos Elíseos, donde no recordará que está muerto , y será feliz para toda la eternidad.- Dijo Hades de manera despreocupada.
-No.- Fue la única respuesta del dios supremo.
-¿Pretendes que lo reviva?Hay unas normas, tu lo sabes tan bien como yo. Tu hijo es un mortal.-Respondió el señor del Inframundo.
-No se puede revivir, su cuerpo desapareció debido al veneno de centauro.-
-Entonces no puedo devolverte su alma. No hay un cuerpo en el que depositarla, no se puede revivir.-
-Hay otra manera.- Dijo Zeus.-Si se casa con una diosa del Olimpo, se convertirá en un dios. Recuperará lo que un día perdió.-
Seph miró a Zeus. Todavía estaba digeriendo la muerte de su medio hermano. Y pensó en Meg... No sabía que había pasado exactamente, pero iba a sufrir como nadie.-¡Ya está casado!.- Exclamó la diosa.-¡Esta casado con Meg!-
El alma de Hércules despertó de su letargo.-¡Megara!.-
Pero Zeus habló:- Hasta que la muerte los separe... la muerte ya los ha separado. No voy a dar opción en esto. No estoy preguntando a nadie, la decisión ya está tomada.-
-Un alma muerta no puede beber de la fuente de Néctar del Olimpo- Dijo Hades despectivamente. Ya se estaba cansando de ese diálogo de besugos.
-Ahí es donde entra ella.- Dijo el rey de los dioses mirando a Perséfone.
Hades paso su brazo sobre ella de manera protectora.-No la metas en tus problemas.- Dijo el dios de los muertos desafiante. Si tenía que enfrentarse a Zeus por Seph lo haría, no le cabía ninguna duda.
-¿Que puedo hacer yo?.- Preguntó la diosa arqueando una ceja.
-No sólo eres la reina del Inframundo, Démeter te hizo un regalo en tu boda, te convirtió en la diosa de la vida, de la primavera y de la reencarnación. Sólo tu tienes el poder para darle un cuerpo a mi hijo, para que pueda casarse y convertirse en dios.-
Perséfone se quedó todavía más pálida de lo que ya estaba.-¡Mis poderes están muy poco desarrollados! Lo máximo que he conseguido es marchitar una flor y revivirla.-
-Pues tendrás que encontrar la manera de hacerlo. Esto no es una negociación.-
-¡Ni se te ocurra amenazarla!- Gritó Hades, con las llamas de su cuerpo ya de color naranja.
-Aunque consiguiese darle un cuerpo, que no lo sé, no estoy segura de lo que podría durar.-
-Conque dure el tiempo justo para casarse es suficiente.- Respondió Zeus.
-¡No lo hará!.- Gritó Hades.
-¡Si no lo hace destruiré el Inframundo hasta los cimientos!¡Acabaré con vosotros y con todo lo que os importa!.-
-Lo intentaré.- Respondió Seph. No tenía opción, no quería ser la responsable de una guerra entre Zeus y Hades.
Cuando la diosa se acercó al alma de Herc Pena y Pánico se quedaron temblorosos al lado de su señor. Si aquello no salía bien, sería su fin.
Perséfone cerró los ojos y se concentró. Un aura blanca comenzó a materializarse en su mano derecha. Tocó con esa mano el alma del héroe, que dio un respingo. Todos los presentes miraban expectantes. El aura morada de la reina del Inframundo comenzó a tornarse blanca, y finalmente todo su cuerpo emanaba una luz blanca. Posó su mano izquierda en el otro hombro del héroe, que abrió con intensidad sus ojos. Seph se concentró todavía más, y su aura blanca comenzó a propagarse sobre el alma del semidiós, envolviendolo. La diosa comenzó a sudar, aquello le estaba consumiento mucha energía y concentración. Emitió un grito, y todo se envolvió con una luz blanca cegadora. Hades,Zeus y Pena yPánico tuvieron que cerrar sus ojos. Cuando la luz desapareció Hercules se encontraba despierto sin comprender muy bien donde estaba, con un cuerpo humano. Perséfone se encontraba tumbada en el suelo.
Hades,Pena y Pánico se acercaron corriendo hacia Seph, mientras que Zeus se acercó a su hijo.
-¿Que ha ocurrido?.- Preguntó confuso Hércules. Su padre le hizo un resumen de lo que había sucedido. El semidiós miró a Hades, que había cogido a Perséfone en sus brazos.
-¡Yo no voy a casarme con nadie.!¡Amo a Megara y me voy con ella!.-
-Ese cuerpo no sabemos cuanto durará, pero si desaparece tu alma desaparecerá con él, y tu para siempre. Como un dios podrás visitar a Hyllos y Deyanira. Si no, no volverás a verlos.- Respondió Zeus. Herc se quedó petrificado. Sabía que no le quedaba otra opción.
-¡Tu!.- Dijo el semidiós descargando su furia contra Hades.-¡Podrías haberme enviado a los campos Eliseos a esperar a Meg y a mis hijos! Pero me has hecho esto...condenandome a una vida que nunca quise.-
Los ojos de Hades desprendian odio.-Maldito desagradecido. Te hemos dado la inmortalidad y el Olimpo y aún así te quejas.-
-¡Yo no quería esto!¡Yo quería a Meg!-
-No tenemos tiempo para esto.-Dijo Zeus cogiendo del brazo a su hijo.-Tenemos que ir hacia el Olimpo.-
-De ti me lo podría esperar... pero de ella jamás. Me ha traicionado a mi y a Meg.- Dijo Hercules mirando a Perséfone lleno de odio, antes de desaparecer con su padre del Inframundo.
Hades estaba furioso con esos dos desagradecidos. No les había importado en absoluto el estado en el que se encontraba su mujer por haber salvado a aquel proyecto de héroe.
-¡Quiero vuestros traseros en el muelle!¡No quiero ningun problema, y no me llaméis a menos que sea algo de máxima urgencia!.- Dijo el dios a los diablillos, mientras se alejaba con Seph.
La depositó con suavidad en la cama, y de un chasquido desapareció su vestido y apareció la túnica de dormir. La tapó y se quedó con ella, observando su respiración. Lo que había hecho había sido realmente increible. Le apartó un mechón de cabello de la cara. Maldito Zeus... siempre se tenía que salir con la suya. A él no le importaba en absoluto lo que le ocurriese a Hércules, pero sabía que a Seph si, y sabía que iba a sufrir por Meg y por sus hijos.
Zeus se atrevía a ir a su hogar, gritar a su mujer y amenazarles. Y había conducido a Seph hasta la extenuación para salvar la vida de un hijo, que odiará siempre a Seph por no haberle permitido pasar la eternidad con su esposa mortal y sus hijos mortales. Odiaba como había despreciado a Seph, que también era su hija, por salvar a ese malnacido que voluntariamente había elegido permanecer como mortal, con todo lo que conllevaba.
Se tumbó junto a ella y la abrazó. No se despegaría de su lado hasta que ella despertase.
Para todos aquellos que conozcáis la historia mitológica de Hércules ya sabréis por donde van los tiros en cuanto a lo que va a pasar con nuestro héroe. Como Zeus en su día no pudo ( o no quiso) convertir a Hércules en un dios, no podía ser tan fácil como coger y casarlo con una diosa porque sí, y ahi es donde he metido a Perséfone. Lo de que era diosa de la reencarnación no es mentira, está en la mitología además si pensáis en lo que representa la primavera, la primavera supone el renacimiento, el renacer de la vida tras el invierno, y ya que Démeter en nuestra historia le regalo esos poderes, me vino como anillo al dedo.
En próximos capítulos veremos como lo llevan Deyanira, Hyllos, Megara, e incluso Perséfone... Sin olvidarnos de que hay cierto dios antiguo que está planeando escapar.
En cuanto a lo de Melinoe... no sabía muy bien que hacer con ella y al final opté por que no apareciese en la historia por varios motivos. En primer lugar, Melinoe sería una diosa completa, ya que sus padres ahora son dioses. No sabía muy bien como lidiaría Macaria que es mortal, con su hermanita inmortal... es algo complicado. Por otro lado, mi teoría es que la granada de los muertos no aporta simplemente inmortalidad y que no puedes pasar más de 6 meses seguidos fuera del Inframundo. Aporta la inmortalidad porque te hace formar parte del mundo de los muertos... no se si me explico... los muertos no pueden tener hijos, y aunque Perséfone tenga cuerpo y sea una diosa al casarse con Hades, sigue perteneciendo al mundo de los muertos. Es verdad que Démeter le obsequia con los poderes de la vida y la reencarnación como diosa de la primavera, pero yo creo que Perséfone al formar parte del mundo de los muertos no puede tener más hijos.
Tras este tochazo, daros nuevamente las gracias a todos los que seguis mi historia. La página de Hércules lleva un par de meses algo muerta, espero que sea algo puntual porque me encantan los fics que aquí se publican. Un saludo!
