Para mí los días pasaban como inmersa en una burbuja de felicidad, cada que cerraba los ojos solo podía ver su sonrisa, mordisquee mi galleta y los recuerdos intensos venían a mi mente, sus caricias, su boca y sobre todo y más que nada aquel te quiero que me erizaba la piel, solo fue una vez pero para mi era suficiente.
-¡Candy! ¿No te parece que mi abuela ha exagerado un poco? Por lo mínimo me dejo escoger mis invitados y creo que para los que tengo en mente es demasiado ¿qué opinas? – me sobresalte volviendo a mi realidad, ayudaba a las chicas con el tema del cumpleaños de Patty, me erguí y asentí sin haber escuchado gran parte - Estas en las nubes – rió dejando las tarjetas de invitación mientras Annie me miraba con una ceja arqueada – tienes que contarnos ¡ya!, hora de las confesiones – miro a Annie y ésta abrió los ojos desviando la mirada, habían estado pasando cosas entorno a nosotras y no hablamos de ello, siempre fuimos muy unidas, esta vez parecía que las situaciones nos sobrepasaban – Comenzare yo, porque ustedes parecen un par de conejitas asustadas – nos miramos interrogantes, quizá sí, Patty suspiro profundamente escupiendo las palabras como si no pudiera contenerlas más – Estoy saliendo con alguien
Eso si no lo esperaba, hacían solo 6 meses de la partida de Stear, Annie la estudio antes de decir cualquier palabra mientras ella explicaba que se trataba de un profesor de la escuela, parecía triste y resignada al decir aquello, estar con alguien solo por no sentir la soledad… conocía bien ese sentimiento.
- Creo que haces bien, si te gusta debes intentarlo, Stear no está aquí y no están comprometidos ni nada, eres libre de salir con quien quieras y él también – oír eso le descompuso el rostro a Patty por unos segundos para luego sonreír dándose ánimos a si misma, fracasando con aparentar que no le importaba ante nosotras, generalmente la franqueza de Annie daba justo en donde más dolía
- Pensé que te escribías con Stear - dije tratando de indagar sobre sus sentimientos
- Hace un par de meses que no se nada de él, me lo advirtió, no podíamos tener una relación a distancia, me alentó a que siquiera con mi vida en sus últimas palabras y eso estoy tratando de hacer - hice una mueca que ella comprendió - está bien Chicas me gusta y podrán conocerlo en la fiesta - Annie suspiro e hicimos unos segundos de silencio - ¿Y tu Annie no deberías decirnos algo?
- Annie le dio un sorbo a su bebida mirándonos por encima del borde, parece que todas teníamos desde hace rato algo oculto – Bien… no sé como decirles algo así, pero… se restregó el rostro y nos miro atentamente, yo estaba a la expectativa, esperaba que no hablara de embarazos aunque por su cara parecía un asunto delicado – Yo… voy a vivir con Archie…. un tiempo – agrego esto último tan rápido que pensé que se veía forzada a algo así
- Pero… - divague, estaba asombrada ¿Annie? La mujer independiente que prometió nunca involucrarse tanto con un hombre hasta ese punto, ¿la que proclamaba libertad? ¿Y Archie?... ¿se comprometería de este modo en tan poco tiempo? Había algo mas o realmente se querían mas allá de sus creencias y costumbres, un verdadero giro a sus vidas
- Lo sé, lo sé, pero tenemos que intentarlo, si no lo hacemos no sabremos si seremos capaces de continuar esta relación a más, más que una pasión desbordada, solo es una prueba quizá luego de ella decidamos seguir nuestros caminos separados – que locura, probar el siguiente paso como un examen de admisión, así eran ellos y no era quien para juzgarlos, lo que si veía era el miedo en sus ojos, el temor de que le gustara y a él no terminaría por destrozarla – ¿y que tal tu? Después de la maravillosa escena de la boda no has dicho ni una palabra, aunque tu rostro parece hablar de pasiones secretas – sonrió desviando el tema tal como lo hiciera Patty pasando la pelota en ese círculo de confesiones
- Sé que debería dar una explicación convincente de lo que paso, pero no sé como empezar…
- Solo comienza desde el final – Patty me sonrió y Annie me miraba con picardía, me dieron el valor para no dar explicaciones y solo sentir
- Estoy enamorada de William Albert Andrew – y al decirlo sentí como si un peso enorme se escurriera por mi espalda relajando mis hombros y mi conciencia – ellas no dijeron nada simplemente estaban atónitas
- Nos dijiste que no había nada entre ustedes – Y así era… pero… luego… y es que desde su punto de vista había sido repentino, nadie además de nosotros sabia como surgió todo, nadie sabía la historia antigua del ángel, para ellas que mencionara que estaba enamorada fue algo extremo y si lo pensaba, lo era
- Ten cuidado Candy – Annie parecía preocupada – William Andrew no es como cualquier hombre
- Lo cierto es que parece que es algo excéntrico y bueno.. – Patty miró a Annie buscando ayuda hasta que se decidió a decir lo que pensaba – Ha tenido un sinfín de mujeres incluyendo a la más comentada, además estuvo a punto de casarse - a punto era algo exagerado
- La verdad su reputación como don Juan es algo de lo que quizá no estás enterada
¡tal vez no!, no revise su vida, no sabía ni quería saber más de lo que él me había contado, aunque menciono una vez a "varias relaciones" no imaginé que tantas y el hombre que conocía era muy distinto, tal vez William Andrew sea así, pero mi Albert… del que me había enamorado... pensé en sus palabras… eran la misma persona ¿a quien quería engañar? dude por segundos nunca me había interesado por conocer al Patriarca de la mansión y su vida mas allá del solitario despacho, me estaba empezando a crear un pequeño nido dentro de mi cabeza, debieron notar algo en mi rostro
– ¡Oye! ¡Pero ni caso! Porque yo me convencí de que está loco por ti desde que lo observe como te miraba mientras bailaban, no había nadie más para él en esa sala hasta el punto de casi irse a los golpes con su sobrino – eso sí que empeoro las cosas – ¡Lo siento! Creo que…
- Lo que temo es precisamente eso, no tuve nada más que un coqueteo tonto con Anthony pero pasar así de uno a otro… Pauna debe querer ahorcarme, para mí lo que piense el resto no es importante pero…. - chasquee la lengua y deje caer mi cabeza hacia atrás con pesar - ahora es.. mi tía
- Sentí la mano de Patty sobre mi hombro – Habla con ella, vendrán a la fiesta, lo que el mundo piense no importa, incluso nosotras no conocemos a William, solo repetimos lo que la gente dice y lo poco que sabemos de él, lo importante para los que te queremos es que te haga feliz, porque créeme que si te hace sufrir se las verá conmigo
- Y conmigo – dijo Annie con una sonrisa
Tenerlas conmigo ha sido una bendición, la vida me había dado hermanas aunque no fueran de sangre nos unía la lealtad y el cariño, pero aquella conversación había infundado algunas dudas en mí, lo nuestro no comenzó como algo común, les sonreí y ellas lo hicieron de vuelta, nos habían girado las circunstancias, no se podía negar que sentíamos miedo ante las nuevas perspectivas, pero siempre nos tendríamos una a la otra.
Me recosté de la columna con una copa en la mano mirando todo alrededor, caía la noche, le di un sorbo a aquel vino blanco y el amargo sabor del alcohol llego hasta quemarme la garganta, levante la vista hacia el cielo y las pocas estrellas que daba el preludio de la noche combinaban con la hermosa melodía del grupo que tocaba en la tarima de madera algo rustica de ese club, el cumpleaños de Patty había sido tan especial que nos envolvió a todos en alegría, su abuela sonreía con entusiasmo porque ella lo hacía, es que los últimos meses había estado tan triste a pesar de asumir que ya no estaba con Stear siempre esperaba noticias de él. Su acompañante era un hombre muy guapo y educado, se notaba que le gustaba sí, pero no lo miraba como lo hacía con ese amor que fue interrumpido de golpe, es que querer y amar no son la misma cosa; era justo lo que estábamos descubriendo con todas estas vueltas. Mi vestido de tubo negro se pegaba a mis piernas de la incesante brisa y es que estábamos a cierta altura de la ciudad en donde se podía apreciar desde la barandilla una maravillosa vista, aunque no tanto como del mirador secreto, disfruté de ese pequeño momento mientras observaba a mi alrededor, toda esa gente sonriente y bebiendo, todo ese derroche de elegancia y a la vez parecía familiar, cada uno de ellos contaba una historia hasta que mi mirada se detuvo con unos ojos azules que me quitaban el aliento, sonreí apenas mientras él me devolvió la sonrisa amplia, dejó su copa en la bandeja de un mozo que pasaba y lentamente se acercó a mí con esa media sonrisa que derribaba todos mis muros.
- Hola - con aquella voz gruesa tan dulce como si fuera un susurro fue suficiente para que mi corazón latiera mas fuerte - ¿puedo hacerte compañía? - volví a darle un trago a mi copa, esta vez fue más largo, la apartó de mis labios lentamente mientras su mirada se mantenía fija en la mía - no deberías beber tanto
- No eres mi padre - se echó a reír y en una descarada respuesta bebió lo que quedaba y me miro con los ojos brillantes - Albert.. - comencé diciendo, pero interrumpió cualquier palabra acercándose de una manera que me ponía nerviosa
- No soy tu padre, Soy tu ángel guardián - sonreí tontamente mientras que apartaba la mirada, no podía sostenerla por más tiempo sin tener ganas de besarlo, o abrazarlo, no era el lugar o el momento
- sin contenerme como un intento de sentirlo más cerca limpie una pelusa imaginaria de su saco - llegas tarde, he tomado los suficientes como para querer desaparecer de esta fiesta, pero estoy esperando a mi tío, su vuelo se retrasó
- No puedo dejar de mirarte y pensar que lo único que mantiene mis manos lejos de ti es tu terca forma de pensar que aun necesitas la aprobación de mi hermana - cuando miro mis labios me estremecí, intentando del mismo modo contenerme mordí mi labio inferior a lo que él solo suspiró
- Nos iremos de aquí juntos Albert, pase lo que pase - estaba determinada a ello, me sonrió y justo cuando dejamos que nuestras miradas hablaran acercando nuestros cuerpos llego alguien disculpándose y robándolo de mi lado
cuando mi tío llego me abrazo como siempre aunque esta vez fue más efusivo, se le notaba feliz, no los había visto desde la boda, Pauna me saludo como si nada y yo aproveche la oportunidad para decirle que lo sentía muchísimo, ella hizo una mueca que parecía ambigua y me susurro en voz baja que hablaríamos de ello en cuanto saludara a la cumpleañera y su familia, Jhonny acaricio mi mejilla diciéndome que estaba preciosa, una pareja de conocidos interrumpió dirigiéndose a Pauna y se alejaron pronto con el caballero al que me presentaron formalmente como un amigo de la familia y su esposa, alguien importante de Boston, ahora Jhonny y Pauna eran una pareja y compartian sus vidas por completo, tomé otra copa y di un sorbo paseándome por el lugar, era enorme, entonces observe como uno de los mesoneros enfundado en su traje negro y guantes blancos le decía a Patty que tenía una llamada ella sin ninguna información adicional se disculpo de inmediato dejando la agradable compañía de sus invitados para correr a atender esa llamada... tan importante, en un segundo las decisiones que tomamos pueden marcar nuestro destino decidí no charlar con nadie, necesitaba simplemente caminar por el lugar y calmar mi ansiedad, me senté largo rato en el borde de una fuente preciosa con un delfín dorado mientras dejaba mi copa vacía a un lado, pensé en muchas cosas, concluí que no valía la pena hacerme un espiral de situaciones que no habían sucedido y de las que no estaba segura que podrían ser, pronto un joven amable rellenó mi copa y pensé que nadie saldría de allí con sus 5 sentidos al 100% si la orden era no dejar copas vacías.
Pauna toco mi hombro y me sonrió estaba absorta en mis pensamientos por ello me sorprendió, le sonreí de vuelta y con un tono dulce me pidió que diéramos un paseo, había oscurecido pero las diminutas luces que adornaban el lugar hacían el ambiente muy agradable, ninguna de las dos sabia como empezar el tipo de conversación que teníamos pendiente pero yo sentía que debía dar alguna explicación, comencé a decir algo y de inmediato ella me interrumpió de golpe deteniéndose en el paseo y sin mirarme con cierta preocupación me hablo
-Candy, no pretendo meterme en tu vida y créeme que me siento un poco desconcertada, Hable con mi hijo que por cierto te manda un abrazo gigante - sonrió de medio lado como una disculpa - esas fueron sus palabras - al fin me miro y con un suspiro tomo mis manos, me temo que él sólo intentaba protegerte
-¿¡Protegerme!?
-sí, yo... adoro a mi hermano, Anthony también lo quiere muchísimo, lo que paso en la boda - hizo un ademan y quede confundida se supone que la disculpa la debía hacer yo - no tiene importancia, lo que en verdad me importa es... no quiero que William te haga daño porque Jhon jamás se lo perdonaría y ahora el también es mi familia tambien
-¿De qué forma podría hacerme daño? - en mi cabeza no cabía esa posibilidad
- No sé que tanto has llegado a conocerlo, pero William es un hombre que ha vivido su vida siempre tomando decisiones sobre otros, hay veces que tiene que hacer cosas muy duras y eso, me temo le ha endurecido mucho, en lo que se refiere a su vida personal la ha dejado siempre en segundo plano, relaciones pasajeras e incontables corazones rotos, yo consolé a muchos de ellos y sin querer
- Silena...
- Sil... acepto estar con él y adaptarse a su modo de hacer las cosas, ella nunca se quejó o impuso nada, es... - se corrigió muy rápido - fue una relación más bien abierta - parpadee varias veces y ella desvió la mirada soltando mis manos - Silena es mi amiga y es una mujer que ya ha vivido muchas experiencias - entonces me di cuenta de lo niña que me veía y vulnerable, lo más probable era que tuviera razón - tu eres ahora parte de mi familia y no sé qué tipo de relación llevas con William solo quería que supieras que Anthony y yo solo buscamos que seas feliz por el cariño que ambos te tenemos
- Quiero que seas sincera Pauna... ¿a que le temen? esto solo quedara entre nosotras te lo aseguro, porque no estoy entendiendo
- lo pensó un poco antes de hablar - No quisiera que seas un capricho para él y termine como siempre volviendo con Silena
Aquellas palabras fueron duras y crueles pero ¿estaría en lo cierto?, es su hermana y lo conocía o eso suponía, dos versiones de un mismo hombre simplemente confundirían a cualquiera, si ya lo había hecho tantas veces antes no era de extrañarse la probabilidad de que se repitiera. Sonreí y suspiré audiblemente
- Déjame conocerlo quizá no es lo que piensas, ahora sé a qué atenerme y estoy segura de que él jamás me hubiese dicho algo ni yo hubiese preguntado, las personas no cambian pero si cambian la manera de hacer las cosas por ciertas personas, nunca me ha hecho promesas que no pueda cumplir y no tienes por qué preocuparte
- acarició mi rostro con la sonrisa mas cálida que había recibido, una sonrisa maternal - ya me doy cuenta de que es lo que ve mi hermano en ti, y solo espero que te merezca
- trate de minimizar el impacto que aquella conversación había tenido en mi, era muy diferente, todo lo contrario de lo que imagine - más le vale o si no se estará perdiendo de lo más real y maravilloso que tiene Chicago - la hice reír mientras yo hacia mi mejor actuación, necesitaba otra copa
Anthony también me había dicho algo parecido, y las chicas, ¿será que era cierto o tenían un concepto equivocado? debería hablarlo con él e indagar en su pasado en lugar de vivir el presente para averiguar si teníamos futuro, en ese momento pensé en Annie, no me parecía tan descabellada su idea de vivir juntos así se conoce mucho mas a una pareja y también pensé en Patty la que trataba de seguir adelante y que solo la esperanza de sentir cerca a Stear derrumbaba su presente, ¿pero que clase de prueba tendríamos que pasar Albert y yo para averiguarlo?
Esa noche tuve el valor de ir con todo, viviría nuestro presente hasta averiguar la verdadera razón del porque esa reputación que no encajaba en el hombre que creía conocer, me acerque a él y entrelacé nuestras manos frente a mucha gente que en realidad no me importaban, me sonrió apretándola fuertemente.
Al llegar a casa desate mi cabello como siempre deshaciéndome de los zapatos altos entonces sentí sus manos deslizar el cierre en mi espalda, apartó suavemente mi cabello y besó justo detrás de mi cuello, aquello me hizo cerrar los ojos y sonreír, recorrió mi hombro abrazándome por la cintura, besó mi mejilla
- entonces... ¿oficialmente eres mía?
- oficialmente no tenemos nada que esconder - era en inicio de el ciclo de verdades que empezaría desde aquella madrugada, su nariz se paseo por mi oreja, me volví indefensa
- susurro en mi oído tan despacio que cada letra parecía una caricia - eres mía
- di media vuelta y lo miré de reojo - ¿es tu manera de decirme que me quieres? prefiero la palabra completa que dijiste la otra noche - sonrió como si fuera algo de otro mundo humedeció su labio inferior haciendo que sintiera escalofríos, me alejé manteniendo mi dignidad, era una orgullosa por definición no dejaría ver siempre que podía manejarme a su antojo, camine unos pasos antes de detenerme, respire profundamente y sonreí para mi, ¿él era solo mío?, deje caer el vestido y sin mirarlo se que cedí porque yo también lo deseaba más que mantener mi postura, cuando lo mire estaba inmóvil, no apartaba sus ojos de los míos, el deseo me recorrió la garganta hasta perder el rumbo cuesta abajo - te espero en la tina en 5 minutos William - repetí esto como una orden al patriarca, le di un giro a la situación
Dormido a mi lado acaricie su mano y lo abrace, no podía apartar de mi mente a ese hombre que creía que era su familia, "incontables de corazones rotos", no podía creer que el jugara con nadie, no podía estar haciéndolo conmigo cuando me entregaba todo, aun así daba vueltas en mi cabeza incesantemente, ¿si era ese hombre quien estaba conmigo entonces no era quien creía? ¿quien era realmente? ¿Mantendría con Silena una especie de trato, una relación abierta que permitía temporadas con otras personas? quizá yo era una de ellas y solo una persona podía contarme sobre la versión que tanto desconocía, pero que muchos parecían concordar.
Hola, Holaaaa ya se que tardo y es por desgracia la desventaja de ir con un fic en el tiempo, es el primero que hago de este modo tarde pero seguro siempre... Abrazos a todas
